ESTE ES EL PRIMER FIC QUE HAGO DE FAIRY TAIL Y ESPERO QUE RESULTE DEL AGRADO DE TODO AQUEL QUE PUEDA LEERLO Y A AQUEL QUE NO LE AGRADE PUES NO PODRE HACER NADA, ESTE FANFIC CONTIENE IDEAS QUE SON PROPIEDAD DE HIRO MASHIMA PERO TAMBIEN CONTIENE APORTES DADOS DE MI AUTORIA ADEMAS DE IDEAS DADAS POR TERCEROS; ESPERO CON MUCHA ILUCION QUE LES AGRADE A TODOS.
ADVERTENCIA
Ooc en todos los persojaes
Contenido fuerte, lenguaje vulgar, escenas sangrientas, escenas explicitas, Lemon
Universo paralelo, AU
Libre adaptación del mito "el rapto de persefone"
Hola a todos, en serio perdonen la tardanza, como dije en un sin fin de ocasiones, mis otros fics requieren más atención que este, este fic será publicado una vez por mes al igual que "La curiosidad mató a una tortuga" sin más que decir eme aquí el tercer cap.
Advertencia: Lijera escena explícita
Cap. #4.
Despertó en la habitación después de un sueño profundo y reparador, por fin después de mucho estar aquí no se sentia prisionera, haría todo lo posible por regresar a su casa, ayer Gajeel había dejado de comportarse como un cretino, se sentia alagada de que alguien haya gustado de ella, pero no era correcta la manera que usó, quería casarse con ella apenas unos instantes de haberse visto, eso no era correcto, si querías unir tu vida con alguien deber saber con quien lo estas haciendo, el amor a primera vista simplemente no existía, y el amor no era para ella, su único anhelo era pasar su eternidad entre las flores. la puerta se abrió, era Bómbori que ingresaba para pedirle a Levy que se aliste para su cita con Gajeel.
-¿Cita? Pero si no me ha dicho nada-
-El amo me ha informado que usted a aceptado darle una oportunidad para demostrarle cuanto la quiere- Levy se palmeo la frente, ahora se arrepentía de haber hecho ese trato con el, recordó como en aquel campo ella le había dado una oportunidad para conquistarla, no le quedaba de otra oportunidad si quería escapar de este feo y muerto lugar. Caminada por un largo pasillo hasta llegar a la entrada de aquella enorme mansión, un carruaje la esperaba, uno inmenso tirado por tétricos caballos esqueléticos, se arrepintió más de la decisión que tomó, un sirviente abrió la carroza para que ella abordara, dentro vio a Gajeel con una enorme sonrisa de felicidad, las pocas cosas buenas que había visto en el se esfumaron -¿Qué pasa enana? ¿No subes?- dijo extendiendo su mano hacia ella, a Levy no le quedo de otra que abordar. Una vez adentro Gajeel sacó una flor de entre sus ropajes y se la dio a Levy, a diferencia de los regalos que le hiso hace algunos días atrás, esta era una flor viva y fresca, Levy no pudo evitar sonreír con aquel detalle, era una flor sumamente rara y exótica, de seguro era de la entrada al paraíso, su sonrisa se esfumo cuando vio la sonrisa de oreja a oreja de Gajeel que tenia el pecho inchado de tanta alegría, ella tosió y trató de recuperar la seriedad y frialdad que tenia hace apenas unos segundos.
-Me derrites con tu dulce sonrisa enana-
-Ca... Cállate cretino-
-Soy el cretino que te hace reír "gi hi"-
-¡CALLA!- Comenzaron a reñir tontamente con ella dando pequeños golpes a Gajeel mientras este se derretia por lo adorable que se veía, su rostro de molestia solo la hacia mucho más irresistible, solo era cuestión de tiempo para que ella cayera, sus fantasías fueron interrumpidas por la pregunta de Levy -¿A donde vamos?- preguntó parando su furia, el cruzó su pierna mientras y le respondió.
-Es una sorpresa, te encantará cuando lo veas-
-Quiero ir ya para terminar con esta tontería enseguida- fue un largo tramo hasta que el carruaje se detuvo.
-Baja enana, quiero que mires lo bonito que es- Levy no lo demostró pero estaba expectante a saber que tipo de maravilla era la que Gajeel presumia, fue tan decepcionante al ver una mugre y casi microscópica cueva de hielo en donde a duras penas daban los dos, más parecía que el quería aprovecharse de ella teniéndola muy cerca.
-No se cual sea tu definición de maravilloso Gajeel pero esto es todo menos asombroso, me siento decepcionada en muchos sentidos-
-Pero que enana tan impaciente, es solo la entrada, ya veras que cuando entremos no querrás salir, eso si puede que sea algo abrumador asi que te recomiendo que te agarres de mi- Levy enrojeció y se molestó con la poco decente invitación de Gajeel, era una propuesta indecente directamente indirecta, ella exigió señalándolo con el dedo que regresaran a casa y alegando que el trato que tenían se anulaba, Gajeel rio, la tomo del brazo y la puso contra su pecho, susurrando en un lenguaje inentendible aquel agujero comenzó a absorberlos, Gajeel no se inmutaba ni decía nada mientras que Levy no sabia si gritar por el agujero que la absorbía o porque Gajeel la tenia contra su pecho, al final ganó el miedo, se abrazó contra Gajeel buscando seguridad ante ese acontecimiento, Gajeel sonrió y correspondió a su abrazo protegiéndola, después de terminada la conmoción un sonriente Gajeel se reía de una asustada Levy
-¿Te asustaste enana? No te preocupes puedes agarrarte de mi cuando quieras- pero en cuanto Levy levantó la mirada se sintió peor que la escoria mas vil de todo el inframundo, la había hecho llorar, las únicas lagrimas que quería ver de ella eran sus lagrimas de alegria al decirle que lo amaba, además de sus lagrimas de placer al imaginársela cogiendo con el, trató de disculparse pero ella ya estaba llorando, se había asustado en serio.
-¡YO...! ¡YO NO QUISE ASUSTARTE! ¡PERDÓNAME LEVY!-
Levy ya no tenia ganas ni de pegarle o reclamarle, solo se limitaba a llorar.
-Levy, dime algo-
-Imbecil "Sniff"-
-Perdóname, en realidad soy un imbecil-
-Nunca debí darte ninguna oportunidad, solo me has hecho la vida imposible desde que me secuestraste, solo quiero irme a...- interrumpió su frase para dar paso al asombro, por el miedo que había sentido no se había dado cuenta del lugar en donde se encontraba, era un campo nevado, nada más que blancas montañas bañadas por la luz de luna llena y la nieve que caia lentamente desde el cielo, este paraje era nuevo para ella, nunca en su vida había visto tal cosa.
-¿Enana?-
-¿Que es esto? Nunca lo había visto, es... Bellísimo-
-¿Te gusta? No te preocupes por el frio, como tu eres libre de cualquier castigo tu no sentirás frio-
-Nunca en mi vida eh visto algo así, es precioso-
-Sabia que te gustaría-
-No creas que te eh perdonado, aunque esto sea hermoso no pasaré el miedo que me hiciste sentir-
-Yo...-
-Pero ya que me trajiste aqui, admiraré este paisaje sin dirigirte la palabra- Levy miró maravillada este hermoso y nuevo paisaje, en cuanto a Gajeel, se sentia miserable por haberla hecho llorar, estaba furioso, esa enana le había hecho pedir perdón, había conseguido hacerlo sentir culpable, su yo anterior le estaría dando de golpes por tal acción, quería darle una lección, tumbarse sobre ella y cogérsela una y otra vez hasta que entienda que ella le pertenecía, pero el sentimiento de miedo se lo impedía, el solo hecho de imaginaria llorando amargamente y que lo mirara con odio le destrozaba el corazón, sin duda esta pequeña mujer, el espíritu de la primavera lo tenia en la palma de su mano, haría todo lo que ella le pidiera, todo, si tan solo le dijera que lo amaba como el a ella. La danza y risa de Levy interrumpió sus dilemas existenciales, miró con asombro la felicidad que tenia al bailar entre la nieve, si supiera que este es el lugar donde los avaros venían a cumplir su castigo, se los coloca en este lugar para sufrir una fría agonía por siempre, pero el mandó a limpiar los cadáveres y las almas de este sitio para pasear con ella, ya de por si estaba molesta, no era buena idea decirle que baila en un lugar de sufrimiento eterno, Levy comenzó a cantar de una dulcísima manera mientras bailaba, se sintió el ser mas privilegiado al ser partícipe de escuchar tan hermosa melodía, la luna brilló más intensamente, la luz baño a Levy revelando su fina y delicada silueta dentro de su vestido, la luna solo hacia más intenso el mirar de sus ojos, Gajeel sentia su cara arder de lo roja que estaba, se veía tan sensual y hermosa, sintió ganas de recorrer aquella blanca piel con su boca, aquella que bien pudo hacer juego con las nieve, hacerla estremecer con cada beso apasionado, su risa solo era un disparo directo a su hombría que hinchada en sus pantalones demandaba ser atendida, -Mierda, cálmate imbecil, no queremos que se asuste- trato de tranquilizarse y bajar los calores que Levy le provocaba cubriéndose con la ropa que traía, Levy le miró haciendo que Gajeel de un respingo del susto ¿Habrá notado la excitación que ella le provoco? Y como no notarla si parecía el mástil de un barco, se maldijo a si mismo, de seguro escucharía "marrano" o "puerco asqueroso" gracias a los cielos que no fue así.
-Vasta de mirarme así que me pones nerviosa, mira Gajeel, aun sigo enfadada por lo que me hiciste pero...-
-¿Pero?- Levy le arrojo una bola de nieve a la cara de Gajeel, este se retiro la nieve y la miro con cara de "Pequeña enana infeliz" Levy río fuertemente, Gajeel tomaría esto como oportunidad para acercarse más a ella, tomo un puñado de nieve y apuntó a Levy, esta corrió huyendo de Gajeel entre risas y gritos, comenzaron un dulce juego tonto el cual disfrutaban, por al menos un momento todo lo malo se fue, eran felices, después de un largo rato entre bolas de nieve y juegos tontos Levy cayo presa del sueño, era una chica delicada después de todo, Gajeel la cargó y salió de aquel lugar del mismo modo en el que entró, al salir por completo de aquel lugar abordó el carruaje con Levy en brazos; aunque aun no podía llamarla suya y con los incidentes que sucedieron al principio, había avanzado mucho, la cita había terminado muy bien, el solo hecho de llevarla así el brazos era algo sublime, ella le había permitido tocarla, era un enorme avance para el, ya se veía en un futuro no muy lejano despertando con ella a su lado. Una vez llegaron al castillo y se dirigieron a la habitación de Levy, ella despertó en los brazos de Gajeel, sus ojos se encontraron y un un momento mágico nació, oh al menos eso creyó Gajeel, aprovechando el encuentro de miradas el corrió a tomar sus labios, Levy lo vio acercarse y se lo impidió con un chillido y pataleos exigiendo que la baje.
-¿¡QUÉ RAYOS HACES!?-
-Dejame besarte, no me prives de ti mi dulce enana-
-¡BÁJAME AHORA IMBECIL!- Dándole una cachetada ella bajo de sus brazos y se metió en su habitación azotando la puerta en la cara de Gajeel, se sintió rechazado pero eso no era lo peor, el golpe que le había dado provoco un fuerte deseo en el, lo exito sin duda alguna, debería ofenderle aquella cachetada pero era todo lo contrario, el verla así tan agresiva y en especial que ella lo golpee solo hacia que un fuego intenso se encendiera, un mensaje directo a su entrepierna, fue muy molesto hacia su habitación y sacando a patadas se encerró en ella, tiró jarrones, cuadros, adornos, lo rompió todo por la desesperación que sentia al no tenerla ¿Qué estaba haciendo mal? Tal vez todo había comenzado mal desde el principio, si tan solo no hubiera hecho caso a ese miserable que le comento de ella ahora estaria tan tranquilo y sin preocupaciones, en cambio ahora sufría por no tener la atención de quien el amaba, estaba sufriendo como si fuera un vil y asqueroso mortal, y tenia necesidades como ellos, no le quedaba de otra más que complacerse a si mismo, que humillante, Gajeel el amo y señor del inframundo, espíritu de la obscuridad rebajado a dedicarle sus pajas a una pequeña enana insoportable que hacia su vida mucho más insoportable; se subió a si cama y se sentó en ella, metió su mano en sus pantalones hasta llegar a su virilidad y comenzó con el susodicho acto, comenzó a mover sus manos de arriba hacia abajo con fuerza imaginando que eran los íntimos rincones femeninos de Levy, se la imagino envolviendo sus delicados brazos al rededor de su cuello, jadeo una y otra vez repitiendo el nombre de Levy, ya se la imaginaba gimiendo y suplicando que no se detuviera, diciendo que lo amaba y que deseaba quedarse a su lado, pero esa solo era una Levy de su imaginación, de seguro la real correría horrorizada al ver como se masturbaba y no querría acercarse, o de ser peor preferiría arrojarse al infierno que vivir con el, que importaba, necesitaba quitarse este ardor que tenia o si no exploraria seguro, que importaba si la Levy que se imaginaba no era real; después de una media hora aproximadamente llegó a su clímax, se corrió completo ensuciando toda su ropa y sus manos, al terminar se sintió muy humillado, pero ya no había vuelta atrás, la amaba y eso era todo -Te amo enana infeliz- repitió en voz baja, una mescolanza de tristeza, amor y humillación se arremolinaban en su pecho, un día le haría pagar por lo que estaba pasando ahora.
Hola como les va, que pena siento, en serio perdonen la demora, tengo muchísimos fics pendientes que publico en varios lugares a la vez, eso provoca que este se quede delegado y puesto a un lado, pero solo tengo que organizar mi tiempo y podré traerles este fic cada mes sin falta, espero que les haya gustado este cap y que no hayan dejado de leer este fic, sin más que decir nos vemos el próximo mes.
