Este es un capítulo rápido que tenía ganas de hacer. Sé que los chicos se lo pasan muy bien juntos en la guarida (Aunque en la serie se nos muestren más las penas, claro) y aquí he querido reflejar algo de eso, al fin y al cabo siguien siendo hermanos y siguen siendo adolescentes.

También he querido reflejar otra parte de la personalidad de April, no siendo tan fría y correcta como es siempre. A ella también le gusta divertirse con sus bros tortugas.

Este capítulo se desarrolla en algún momento después de volver de la granja y derrotar al kraang.


Raphael estaba sentado en uno de los sofás de la guarida con una revista entre las piernas. Centraba su atención en un test que hacía mentalmente tras comprobar que nadie estaba lo suficientemente cerca para mirar lo que estaba leyendo.

Esas revistas traían varios test por número y a Raph le gustaba hacerlos todos. Este decía "¿Cuál es tu mayor defecto?" y Raph lo respondía todo intentando ser sincero y sabiendo muy en su interior que el resultado probablemente sería "Su temperamento"

-Raaaph.

Una vocecilla familiar canturreó su nombre mientras que se posaba enfrente de él, quitándole la luz.

-¿Queeé?

Raph canturreó con tono suave, burlándose, aún sin levantar la vista.

-Abre bien la boca, a ver si encesto.

Raphael levantó la vista y vio a April sujetando una pistola de agua, a un metro de su cabeza. Guiñaba un ojo para apuntar y la sujetaba con ambas manos.

Raph no sabía por qué pero el caso es que abrió la boca lo más que pudo, recibiendo un chorro fino y rápido de agua entre los ojos.

-Ahhh- se dijo llevándose las manos a la máscara y doblándose.

-Ups, he fallado.

-¡Lo has hecho a posta!

Raphael se levantó de un salto mientras que April echo a correr lanzando un grito y riéndose al mismo tiempo.

Leonardo oyó las voces y salió de su habitación, asomándose al pasillo.

-¿Se puede saber que pasa…? - Pero no pudo continuar, el agua lo pilló por sorpresa y le empapó toda la cara.

Tras secarse un poco vio a Raph sujetando ambas manos de April en el aire y forcejeando para quitarle la pistola. Ella se revolvía finjiéndose indignada y riendo mientras que él no podía evitar sonreír, aún queriendo mostrar que estaba enfadado.

-¡Mikey! ¡Mikey ayúdame! - Empezó a gritar April.

Mikey salió de su habitación y tras ver el panorama puso los brazos en jarras, dándose importancia y mirándo hacía el techo.

-¡Tranquila April! ¡Yo te salvaré!- Y tras se decir esto, se echo, literalmente, encima de ellos, derribándolos.

Raph maldecía a su hermano pequeño mientras que April estaba tirada encima de ambos, riéndose histéricamente.

Ante la pelea de los dos hermanos, con Leo intentando separarlos, April aprovechó para coger la pistola, que ahora estaba tirada en el suelo. Se puso en pie y apuntó a los tres.

-Piun, piun- se puso a gritar mientras les diparaba, los tres se pusieron en pie y ella corrió hacía el laboratorio.

Cerró la puerta tras de sí y se puso contra ella.

-April ¿Qué pasa?- Donnie se giró en su asiento y la miró, pero ella no pudo responder, de un golpetazo la puerta se abrió. Ella grito y riéndose, se puso detrás de Donnie, apuntándolos con la pistola.

-Esta es una misión en equipo.- dijo Leo, con los dedos indicó a Mikey abordarla por la inzquierda mientras que ellos iban por la derecha.

Donnie parecía haber entrado en el juego y cubría a April tras él con los brazos.

Todos se quedaron en completo silencio, cada uno quieto en su respectiva posición y solo se oía el gorgoteo del esperimento de Donnie.

-Piun.

April dijo esto y disparó a Leo, el silenció duró un segundo más antes de que se avalanzaran sobre ellos y ella tuviera que empezar a correr hacía el exterior de la sala, con Donnie reteniéndolos.

La pistola acabó en manos de Mikey, al cual no le duró ni décimas de segundo antes de que se la quitara Raph, a quien Leo se la arrebató para que finalmente fuera Donnie quien la poseyera.

April se había quedado tirada boca abajo encima de un puf y se retiraba el pelo mojado de la cara mientras que la risa apenas la dejaba respirar. Chorros de agua seguían llegando hacía ella, (accidentalmente o quieriendo) y por toda la habitación.

De repente todo se quitó el silencio y April, intentando serenarse, se descubrió la cabeza para ver que pasaba.

Las tortugas estaban tiradas por todas partes mientras que a Splinter, con mirada irritada, se le caían gotas de agua de la cabeza.

Ninguno se atrevía a hablar pero todos se aguantaban la risa como podían. Hasta que finalmente Splinter recogió con calma la pistola del suelo y la examinó.

-Umm- Dijo observándola y cogiéndose de su larga barba- Esto no parece demasiado para el calor que hace. Será mejor que os eche una mano.

Antes de que ninguno pudiera reaccionar o huir, Splinter, con una facilidad pasmosa, fue echándolos uno a uno al estanque agua que había al lado de la habitación. April no llegó ni a ponerse en pie cuando sintió unos brazos fuertes que la cogían e inmeditamente se encontró sumergida.

-Cuando terminéis el baño- dijo Splinter desde la orilla- No os olvidéis de fregar todo esto.- Y tiró la pistola de agua hacía atrás, la cual dio con la cabeza de Mikey.

Una vez Splinter se hubo marchado todos se quedaron mitrándose unos a otros en el agua, antes que la carcajada conjnta inundara la guarida.