Disclaimer: Inuyasha no es mío, los personajes utilizados en toda la historia no son de mi propiedad sino de Rumiko Takahashi, creadora de la serie, estos son solo utilizados sin ánimos de lucro, solo diversión. Aunque la historia es mía.
Advertencia: AU Y ligero OoC
Ícaro
I
¿Era acaso…su culpa?
¿O era de el?
Observo la pared terracota de su apartamento. Era una verdad a voces que sabia, ella y el habían estado pesimamente mal desde hace un tiempo. Pero…¿La culpa era de ella?
No. No era de ella.
Tampoco era de el.
Había hecho todo lo posible en su medida para que emergiera la razón de la cual empezaron una relación. El también había hecho lo posible, aunque a veces se dejaba vencer.
Estaba hecho para dejarse ir. Para no emerger.
No era culpa de nadie. No era la culpa lo que sentía, no. Era el dolor.
—¿Entonces?—su voz ronca la despertó, miro sus ojos dorados y suspiro. Ya no brillaban, no la miraban con amor, ni con cariño. La miraba con aburrimiento.
Dolía, mucho.
—Tu dirás, Inuyasha.
El miro sus manos, grandes y que alguna vez la sostuvieron con cariño. Ahora, estaba segura que sostendrían a alguien mas.
Ella no luchaba, ella se había quedado estancada.
—Kagome…—el la miro con esos ojos dorados—Creo que lo mejor es terminar.
Tan simple y mortal.
Observo el rostro de hombre duro y a la vez suave que le había cautivado, estaba decidido. Estaba seguro.
El celular vibro, lo ilumino, y ella, tan observadora, observo un brillo nuevo y la emoción que alguna vez su ser despertó en el.
Sin mas, y llamando la atención de el, se levanto y camino hacia el balcón. No le dijo adiós. No le dijo que lo odiaba.
Tampoco que lo amaba. Solo cerro la puerta corrediza, y se sentó dándole la espalda en la tumbona que utilizaba para leer. Escucho el rechinar ahogado por el vidrio y el portazo dando cuenta de la salida del que por un año fue su novio.
Inuyasha nunca fue un ser demasiado complicado, siempre era directo, tanto, que rallaba en la imprudencia. Se habían conocido por medio de Sango y Miroku. No había sido nada misterioso, nada extravagante. Siempre pensó que el hombre que escogiera la llamara a la extravagancia de un nuevo dia.
Se froto los ojos, observando la luz del sol cubierta por nubes. No…no podía decir que lo amaba. Tampoco que no lo quería.
Su libro permanecía olvidado, debía leerlo. Le faltaban páginas. Mitología Griega.
El se había cansado de tener problemas que no eran de el. Y, se había ido.
Volvió a observar el sol.
Se sentía como Ícaro, había pensado que las alas, pensando en Inuyasha como ellas, la harían volar alto. Donde el sol la calentara, y su vida no fuera una cárcel llena de estupidez y frialdad.
Nunca pensó que sus alas fueran tan frágiles.
No pensó que se derretirían por su absurdo querer de ir cada vez mas alto.
Por fin lloro.
Porque dolía mucho. Su cuerpo y su alma.
El sol le había quemado hasta sangrar.
Amaterasu97
¿Les he dicho que me gusta el drama?. Si no es así, pues ahora lo saben. Me gusta los personajes complejos y llenos de problemas, así que espero que hayan sentido la desesperación que abrumo a Kagome. Esta Viñeta tiene dos partes, una depresiva y otra no tan depresiva.
Espero que me lean.
Espero que les guste.
Suerte y Abrazos.
