Aquí os dejo otro capitulo. Siento que sea tan corto pero quería dejar el final interesante y por eso he cortado aquí. Sin nada más que añadir os dejo con el capitulo. Espero que os guste.
Capitulo 4.
Rukawa se quedó un rato mas sollozando al lado de la tumba. Luego se dirigió hacia su casa.
Al llegar se encontró a Hiro sentado en el sofá y le extraño que no le hubiera venido a recibir con preguntas sabiendo lo curioso que era. Estaba seguro que algo le pasaba.
Al llegar al comedor, Hiro se percató de que había llorado.
- Hermano, ¿Qué a sucedido? ¿Por qué has llorado? ¿Ha sido por el chico de la fiesta?
- No es nada. Acabo de venir de visitar a Yuki. Necesitaba que supiera que aunque aún le amo he encontrado a alguien que también amo.
- Eso quiere decir que te ha ido bien.
- ¿Y a ti que tal?
- Bien.
Kaede odiaba que su hermano siempre se preocupara tanto, hasta el punto de anteponer sus preocupaciones a las de él. Sabía que le pasaba algo, pero cuando algo le preocupaba y el lo descubría siempre decía: "Tu ya lo has pasado suficientemente mal para que además te tengas que preocupar por los problemas ajenos." Pero esta vez se le veía muy preocupado y Kaede quería ayudarlo.
- ¿Qué ha pasado? –preguntó Kaede preocupado.
- Ya te he dicho que todo ha ido bien.
- Una de las cosas que a veces me llegan a sacar de quicio de ti es que eres demasiado curioso.
- ¿A que viene eso ahora?
- Llevas toda la semana intentando descubrir quien bailo conmigo en el baile y cuando por fin lo descubro ni me preguntas. Eso no es propio de ti y por eso estoy preocupado.
Hiro entendió que ya no podía ocultarle más su preocupación a su hermano y necesitaba contárselo a alguien. Se había prometido que no lloraría ante él pero no pudo evitarlo. Kaede se sorprendió de sus lágrimas y le abrazó para consolarlo. Solo entonces Hiro empezó a hablar.
- Me ha rechazado. –dijo Hiro deshaciendo el abrazo protector de su hermano.
- ¿Mitsui? Pero si me dijo que se había enamorado de ti. ¿Qué ha sucedido?
- Necesitaba estar seguro de que Mitsui entendía mis sentimientos, así que cuando he quedado con él me he puesto serio y le he dicho que le amaba.
- ¿Y que ha hecho él?
- Me ha dicho que no podía quedarse y ha huido de mi lado sin ningún motivo aparente. Creo que aún no me había creído del todo cuando le confesé lo que sentía por él el otro día pero hoy que ha visto que realmente le quería ha huido. Pensé que me correspondía. No quiero perderle hermano. Le amo de verdad. Como nunca he amado a nadie.
Kaede volvió a abrazar a su hermano. No podía creer lo que había hecho Mitsui. Estaba seguro que él quería a Hiro. ¿Por qué había huido de esa manera? El lunes hablaría con Mitsui y el fin de semana tendría que consolar a su hermano.
Al cabo de un rato Hiro se calmó.
- Prométeme que no faltaras a tu cita por mí.
- ¿Qué cita?
- La que seguro que tendréis tu y el chico enmascarado este fin de semana.
- No tendremos ninguna cita.
- Vamos Kaede. ¿Acabáis de descubrir que os queríais mutuamente y me vas a decir que no habéis quedado este fin de semana?
- Vale. De acuerdo. Si hemos quedado mañana por la mañana.
- Pues que te vaya bien con Sendoh.
- Gracias.
- Has picado. Sabía que era él. Lo sabía en cuanto me has dicho que le has dicho a Yuki que has encontrado a alguien a quien también amas y después has dicho que ibas a quedar con el chico del baile.
- Sabes que odio que hagas eso.
- Se me da muy bien descubrir cosas de lo que dices y también de tus expresiones faciales. Aunque de esta segunda cuesta debido a la mascara que solo te quitas ante Sendoh.
- Por mis expresiones faciales no conseguirás nada.
- No creas. No estabas muy feliz cuando has dicho que habéis quedado, así que, o estás preocupado por mi o le vas a contar tu pasado. Espero que lo entienda.
- De acuerdo. No quería preocuparte pero soy incapaz de ocultarte nada. Se lo contare mañana antes de empezar a salir juntos. El lunes intentare hablar con Mitsui.
- Gracias.
Hiro y Kaede cenaron y se fueron a dormir. Kaede se despertó a las 7:00 se ducho y se vistió con unos jeans una camiseta blanca de tirantes y una sudadera con capucha azul. Luego desayuno algo y se fue con su bicicleta. Antes de ir a la estación paso por la floristería para comprar una rosa blanca como la que le dio Yuki 4 años atrás. Luego cogió el tren y llegó a la pista a las 10:15. Aunque llegaba un poco tarde Sendoh no estaba. Se espero paciente en la entrada. Ya estaba acostumbrado a su impuntualidad ya que después de los nacionales había quedado con él mucho días para hacer unos contra unos y siempre llegaba tarde. A las 10:30 vio como Sendoh se acercaba corriendo des de el otro lado de la calle.
- Siento haber llegado tarde.
- Da igual Akira. – dijo Rukawa besando a Sendoh- Estoy acostumbrado.
Rukawa le entrego a Sendoh la rosa blanca que había comprado y Sendoh la cogió extrañado.
- ¿Qué es?
- Una rosa blanca.
- Ya lo se. Me refería a por qué me la das.
- Representan un amor muy fuerte hacia otra persona. Es mi manera de decirte que te amo y también mi manera de poner punto y final a mi pasado.
- Gracias.
Después de un uno contra uno que duro media hora, Rukawa se sentó a descansar preparado para contarle su pasado a Sendoh.
- Gracias por no preguntarme por mi pasado y permitir que no te lo contara. Estoy seguro que en el fondo querías saberlo.
- Aunque quisiera saberlo no me gusta verte sufrir.
- Igualmente te lo voy a contar. Ya estoy preparado.
- ¿Estas seguro?
- Si, y aunque lo pase mal estas aquí para consolarme no.
- Claro.
Sendoh se sentó al lado de Rukawa y espero pacientemente a que este empezara su relato.
- Quizás es mejor que primero te diga quienes son Tôya y Yuki. Tôya fue mi primer amor y la persona que más he odiado en mi vida. Yuki era la persona que más he amado y que aún amo después de ti.
- ¿Aún amas? ¿Tengo que estar celoso?
- En absoluto. Ahora solo estas tu en mi vida. Aunque salimos durante casi un año entero él ahora esta muero.
- Lo siento.
- No pasa nada. No lo sabias. Todo empezó hace 8 años, cuando yo tenía 10, el día 21 de julio. Ese día era el primero de mis vacaciones de verano y fui a entrenar a la cancha de baloncesto donde quedamos ayer. Cuando llevaba un rato entrenando llego un chico rubio con el pelo largo y recogido en una coleta. Iba vestido con ropa de deporte. Fue la primera vez que vi a Tôya. Él me quitó la pelota de básquet y la encestó. Luego me reto a un 1 contra 1. Pensé que nunca le volvería a ver, pero al inicio del siguiente curso entro en mi escuela como alumno nuevo. Des de entonces nos hicimos muy amigos y íbamos junto a otros chicos. Yo sin poder evitarlo me enamore de él. Nunca se lo quise confesar para tenerlo de amigo como mínimo pero hacía finales de aquel curso se me declaro él.
- ¿Se te declaró? ¿Que izó para que llegaras a odiarle tanto?
- Empezamos a salir juntos pero él se mantenía distante y nunca me besó. Solo lo notaba cerca cuando estábamos con el resto del grupo. Yo lo encontraba raro y un día le bese. No hacia ni una semana que estábamos juntos. Después del beso se fue con una sonrisa sin decirme nada. Pensé que le había gustado.
- ¿Y no le gustó?
- No. Lo descubrí el mismo día cuando fui a buscarlo y vi que intercambiaba dinero con los chicos del grupo.
- ¿Dinero?
- Me extrañe y fui a preguntar por qué le habían dado dinero los chicos del grupo. Él me dijo que había apostado con ellos que era capaz de conseguir que le besara antes de una semana. Me dijo que se había dado cuenta de mis sentimientos hacía tiempo y era una manera de ganar dinero seguro. También dijo que nunca me había querido y que todo había sido una comedía.
- ¿Se te declaro falsamente para que le besaras y conseguir dinero en una apuesta?
- Si. Incluso me dio una parte de su dinero y dijo: "Por tu excelente interpretación de un beso". Le dije que le quería y me dijo que le daba asco por querer a alguien de mi mismo sexo.
- ¿Por eso le odias tanto?
- Eso no fue lo peor que me izo.
- ¿Qué?
- Después de eso acabó pronto el colegio y cuando volví de vacaciones lo había superado gracias a la parte de mi familia que acepto mi homosexualidad. Tôya se enfado mucho al ver que ya estaba bien y me prometió que nunca me dejaría ser feliz. Dijo por toda la escuela que yo era homosexual y me empezaron a dejar de lado. A pesar de eso un alumno nuevo se izó mi amigo. Ese era Yuki, un chico alto, amable que llevaba media melena pelirroja con dos mechas rubias. Era tan amable y bueno conmigo que no pude evitar enamorarme de él. Al principió pensé que había confundido la amistad con el amor pero pronto me di cuenta de que le amaba de verdad. Un día, en mi taquilla apareció un ramo de rosas blancas junto a una carta anónima de alguien que me declaraba su amor. Al cabo de una semana Yuki me confesó que había sido él quien la había puesto. Al principio temí que me engañara como Tôya pero acabe viendo que él si era sincero y a los 12 años empecé a salir con él.
- ¿Y también te engaño?
- No, Yuki me amaba de verdad pero Tôya le engaño.
- ¿Qué?
- Un día, casi al final de aquel curso me dijo que no me permitiría ser feliz con él. Yo le dije que lo amaba y nunca nos podría separar. Fue un gran error haberle dicho eso. Me prometió que fuera como fuera nos separaría y un día que había quedado con Yuki apareció Tôya antes que Yuki. Y justo cuando venia Yuki me besó. Yuki no quería ni oír mis explicaciones y me dijo que me odiaba. Ese mismo día me dijo que el fin de semana se iría a buscar escuela en otra prefectura para no verme más. Y realmente fue la última vez que me vio.
- ¿Qué sucedió?
- Ese sábado a la noche apareció la noticia en la televisión. Yuki y su familia habían muerto en un accidente de tráfico. Murió odiándome y siempre me he sentido culpable de su muerte.
- ¿Por qué?
- Si solo hubiera evitado que Tôya hiciera algo. Aún recuerdo como Tôya se rió de mí el lunes siguiente. Dijo: Se ha muerto pensando que estábamos juntos. Tu amor duró muy poco. Todo fue culpa tuya. ¿Por qué nunca le contaste tu pasado? Y sabiendo que iba a hacer algo, ¿por qué no me evitaste aquel día?
- Pero tú no tuviste la culpa de ese accidente.
- Si no me hubiera peleado con él no hubiera cogido el coche. De eso hace 5 años pero por culpa de mi pasado me volví muy cerrado. No quería que nadie se acercara a mí para no volverme a enamorar. Pero ahora te amo y tengo miedo de que Tôya te engañe a ti también.
Sendoh abrazó a Rukawa. Nunca se hubiera imaginado que había sufrido tanto en el pasado.
- A mi no me engañara. Te amo Kaede y no permitiré que sufras más.
- Gracias.
Los dos pasaron toda la mañana juntos y se despidieron a la hora de comer ya que Rukawa prefirió volver con su hermano. Al llegar a casa vio a Hiro en el sofá donde lo había dejado antes de irse. Odiaba ver a su hermano en ese estado pero hasta el lunes no podría hacer nada.
Al percatarse de que Kaede había llegado se giró hacía él y hizo una sonrisa forzada.
- ¿Qué tal te ha ido con Sendoh?
- Ahora me va bien y aunque por algún motivo sufra en el futuro no permitiré que hagas como en el pasado. –dijo Kaede serio
- ¿A que viene eso ahora?
- A que aunque te encuentres mal sigues preocupándote solo por mí.
- Por qué tu sufriste mucho en el pasado.
- Tu también sufriste por preocuparte demasiado por mi.
- ¿A que te refieres?
- A Hideki. Cuando Yuki murió me culpe de su muerte y me encerré en mi mismo. De toda mi familia fuiste el único que me ayudo ya que todos me despreciaban por ser homosexual como te sucedía a ti. Pero tuviste que pagar un alto precio. Te preocupaste tanto que no querías irte de mi lado y empezaste a dejar de salir con tu novio. Hasta que Hideki, harto de la situación te izó elegir entre quedarte a mi lado o estar con él y tú me elegiste.
- No fue nada. Estabas mal y necesitabas a alguien a tu lado.
- Aunque estuviera sumido en mi propio mundo y por eso no hiciera nada, ¿crees que no te oía sollozar en tu cuarto des de el día en que Hideki te dejo? No soportaba oírte llorar por qué que te separaras de él había sido mi culpa pero nunca te dije que te oía para que no te preocuparas más aún. No permitiré que pase lo que pase pierdas a Mitsui por mi culpa.
- ¿Perderlo? Ni si quiera me quiere. ¿Cómo quieres que le pierda?
- Sabes que eso es mentira. Estoy seguro que esta confuso. Por favor espera hasta el lunes para que hable con él. Confía en mi. Sé que te quiere.
- De acuerdo, pero si el lunes no se nada de él me iré. Sé que si me quedo aquí intentare ir a verle y no quiero sufrir si no me corresponde.
- Lo entiendo pero te prometo que eso no va a suceder.
Kaede se quedó el resto del sábado y todo el domingo en casa con su hermano. No podía entender lo que había hecho Mitsui pero no permitiría que su hermano se fuera sin saber cuanto le quería Mitsui.
A la mañana del lunes vio como su hermano estaba haciendo su maleta antes de dirigiese al instituto. Al llegar busco a Mitsui pero este le evitó. No pudo hablar con él hasta después del entrenamiento que le detuvo antes de que huyera.
- ¿Por qué intentas huir de mí?
- Porqué sé de que quieres hablarme y no tengo la respuesta.
- Entonces, ¿ayer huiste sin ningún motivo?
- Claro que no. Huí porqué cuando descubrí lo que realmente sentía Hiro por mi tuve miedo de hacerle daño.
- ¿Daño? ¿Por qué?
- Porqué aun no se si te quiero a ti o a él. Estoy confuso.
- ¿Confuso? ¿Lo dices en serio?
- Sí. Siempre pense que eras tu la persona con la que iba al final de los partidos a tomar algo. Siempre pense que tú eras la persona de la que me había enamorado.
- Piénsalo. De quien te has enamorado, ¿del chico que casi nunca hablaba contigo o del que iba a tomar algo después de cada partido? ¿del chico que estaba bailando con Sendoh en el baile de mascaras o del que se te declaro y aprovechaba la mínima oportunidad para robarte un beso? ¿del chico que ahora mismo esta hablando contigo o del que esta en mi casa llorando por ti y con intención de irse si no lo impides? Dices que no querías hacerle daño pero, ¿qué crees que conseguiste huyendo después de que se te declarara?
De los ojos de Mitsui empezaron a caer lágrimas.
- Le amo, amo a Hiroshi. Pero no puedo verle sufrir. No puedo verle.
- Se quiere ir. Si no le dices nada se ira sufriendo.
- No puedo verle. Dile que nos veremos mañana en el parque de aquí al lado a esta misma hora y que siento haberle hecho daño.
- ¿Por qué no vas hoy?
- Ya te lo he dicho. No quiero verle sufrir por mi culpa. No podría aguantarlo y sé que volvería a huir. Si volviera a huir sin decirle nada no volvería a verle.
- De acuerdo.
Rukawa decidió ir para su casa para hablar con Hiro. Ni él ni Mitsui se percataron que cierto chico rubio había oído la conversación.
- Rukawa. –dijo Tôya para sí mismo.- Te has vuelto a olvidar contar toda la verdad a Sendoh. Eso me servirá para lo que tengo planeado.
Por fin se a descubierto el pasado de Rukawa. Gracias por seguir mi historia hasta aquí. Os veo dentro de 2 semanas.
