PRIMER DÍA EN LA CASA.
::::::::::TENTEN::::::::::
Estaba completamente segura de que mi habitación en Suna era por lo menos dos veces más grande que el pequeño cuarto d que era mi habitación en la casa de concentración, pero trate de verlo por el lado amable. Ahora que no tenía tanto espacio, ya no podría comprar tantas cosas. Aunque claro, sin Temari ahí, ¿Cómo iría de compras? Seria como serle infiel a mi amiga.
Acomode pulcramente mi ropa en el pequeño ropero, y me alegre de que al menos el cuarto estuviera limpio. Aun así, tenia ese extraño aroma de guardado. ¿Se puede guardar un cuarto?
Mientras organizaba y guardaba algunos artículos de belleza en el pequeño buró, mi mente vagó hacia mis compañeros. Un peculiar y colorido grupo, sin duda.
Me había extrañado ver a Sasuke en él. Siempre lo vi como una copia rezagada de su hermano. Y me pregunte, ¿De verdad el menor de los Uchiha quería ser un agente, o solo era para tener contento a su papá?
Ese chico Nara, había escuchado antes hablar de él, algo así como uno de los chicos mas inteligentes del país. Su padre había sido un espía japonés muy famoso. Ahora estaba retirado claro. Pero era bien sabido por todos que el emperador lo llamaba cuando necesitaba algún consejo.
Sin embargo, esos otros dos chicos, Naruto Uzumaki, (que según descubrí después, su apellido real es Namikaze) y Neji Hyuga. Ellos no parecen ser la clase de chicos que encuentras en sitios como este… Naruto es hijo del gobernador, y por lo que pude investigar, se había peleado con su padre, por los que se quito su apellido y ahora usa el de su mama, sospecho que es la misma razón por la que esta aquí. En cuanto a Neji… pertenece a una de las familias mas reconocidas y antiguas del pueblo, pero hasta ahí. Tendría que investigar más.
Estaba sacando mi tablet cuando tocaron a la puerta, antes de abrirla, sin esperar respuesta. Hablando del rey de Roma…
-Disculpa la molestia, solo quería que habláramos sobre los horarios en los que entrenaremos juntos –dice Neji con actitud pesada, desde la puerta.
-Claro, yo… no se muy bien cual sea el horario en el que entrenas tu, creo que podría acoplarme bien a ti.
-Si, no hay problema. –se gira y azota mi puerta.
Había algo raro con él. ¿Qué habré hecho para que este chico se comporte asi conmigo?
Trate de ignorarlo y continúe de acomodar mis cosas. Para cuando termine ya pasaban de las cuatro de la tarde, y me empezaba a dar hambre.
Pensé en si se suponía que comíamos todos juntos o si yo tendría que buscar mi comida aparte, y por si las dudas salí con mi cartera en el pantalón. Para mi sorpresa Sasuke se encontraba en la cocina con un mandil azul y moviendo el interior de una cacerola con una cuchara de madera.
Al parecer escucho el sonido de mi puerta, porque se giro hacia a mi y me sonrió
-¿Tienes hambre? Acostumbramos a comer mas tarde, es por eso que no te había mandado a avisar.
-No te preocupes. Huele muy bien. ¿Qué es?
-Nada impactante. Solo carne con chile. Y Arroz. Estará servido en unos 15 minutos pero si tienes hambre te puedo servir de una vez. –dijo, regresando a su cacerola
-Gracias, puedo esperar.
Se giro solo para sonreírme y continúo cocinando.
Había una actitud muy diferente a este Sasuke, que al pequeño malhumorado y gruñón niño que yo conocía. Y aunque este era más agradable, no podía evitar pensar que había influenciado para su cambio de actitud.
-Escuche que te vas a casar –dijo de pronto, sacando me mis pensamientos.
-Si, el próximo año, en enero.
-Eso es genial, debes querer mucho a una persona como para atarte a ella o él por el resto de tu vida.
-¡Wow! ¿Acabo de detectar una pisca de fobia al matrimonio? –dije riendo
-Yo no naci para eso. –dijo él, en tono neutro.
-Bueno, lo mismo decía yo, pero todo cambio con Kankuro. No quiero decir que fue en el momento en el que lo conocí, pero si con el pasar de los años.
-¿Cuánto tiempo llevas con él?
-Dos años. Pero nos conocemos desde hace seis. Estudiábamos criminología en la misma universidad. Solo que el tres años por encima de mi. Para cuando me gradué él ya era un agente especial, y me ayudo a conseguir el trabajo en la comisaria. Después su hermano se hiso alcalde, y lo nombro Capitán. Y así pasó a ser mi jefe.
-Esperaba mas una historia mas romántica, ya sabes, el típico, "él me vio y yo lo vi, y en ese momento caí hasta su corazón" -Solté una carcajada, que Sasuke me calló metiendo la cuchara con guisado a la boca. Estaba delicioso. -¿Esta bueno?
-¡Si! ¿Cómo es que sabes cocinar tan bien?
-Uno de mis muchos talentos. –Me dice guiñándome el ojo de forma seductora. No puedo evitar reírme
-¿Te enseño tu mamá, cierto? –Él se giró hacia su guiso y soltó un soplido
-Si, me enseño mi mamá.
El tiempo que pase con Sasuke fue agradable. Hablamos de sus conquistas que incluían a la hija de uno de los detectives privados de la comisaria, una chica llamada Ino. Y a la enfermera de la morgue, Sakura. Ambas, según contaba, eran tan estúpidas como hermosas.
Por mi parte, le conté sobre Temari y sus hermanos. Cuidando de que no se me fuera a salir información importante. No es que no confiara en Sasuke, es que simplemente, no podía arriesgarme en este momento.
Cuando la comida-cena, estuvo lista, el resto del equipo salió de sus habitaciones sin necesidad de ser llamados.
Cenamos y después ayude a Sasuke a limpiar, me agradaba su compañía, sin contar que necesitaba saber más sobre el resto del equipo. Algo en lo que él me ayudo mucho.
Perdón por la tardanza. No tenia ni idea de que escribir, espero que les guste. Prometo continuarlo pronto.
