Capítulo IV: Fiestas en medio del Caos.
Diario de I.V. tres semanas después de la Batalla de Charlotte.
"El ruido del jolgorio se masificaba constantemente. Era tan intenso y elevado que sus vibraciones y sonidos se sentían en varias calles a la redonda. No parecía que hubiera otras preocupaciones en el mundo que la obtención del más vasto y concentrado placer carnal que pudiera conseguirse en una celebración callejera en la que lloviera y nevara la comida, la bebida y las drogas de todo tipo y potencia.
"Siempre me habían parecido de lo más pintorescas estas expresiones de la alegría popular. Parecían una combinación de la más pura y sana necesidad de entretenerse y relajarse para sanar cualquier problema físico y/o mental que las jornadas diarias pudieran generar en las personas, con la más brutal necesidad de olvidar todo por medio de una especie de destrucción completa e incontrolada de las capacidades mentales y corporales de uno mismo. Salvación y condenación al mismo tiempo. Olvido de los dolores de la vida cotidiana con la generación de nuevos dolores con consecuencias iguales o peores que los que se querían solventar u olvidar.
"Todo a mi alrededor era un macabro ejemplo de esta dualidad satánica de los jolgorios del populacho. Podía ver, a cualquier dirección que volviera la cabeza, a parejas besándose tiernamente, contándose confidencias o declarándose su amor "eterno", acariciándose de un modo tan suave que parecían tener miedo a romperse mutuamente en vez de poseer el deseo de devorarse mutuamente en una explosión de sensualidad desenfrenada. Pero si me fijaba detenidamente podía capturar con mi vista las interminables filas de botellas de cerveza, ron, whiskys, vinos, vodka y sobres y ampolletas de drogas de todas las formas y tamaños, bien fuera en los alrededores de las parejas o en posesión de estos.
"Sus efectos ya se hacían sentir con cada vez mayores bríos entre los participantes del festín. Los avances de los chicos se hacían cada vez más insistentes y rudos. Y sus compañeras, bien fuera por efecto de las bebidas y las drogas o por deseos íntimos casi incontenibles, se dejaban hacer y hasta tomaban actitudes casi tan agresivas como la de sus acompañantes viriles. Pude ver sin demasiado esfuerzo como una gran cantidad de chicas ya tenían su ropa íntima más debajo de las rodillas o tirada en el suelo y como sus piernas se encontraban cada momento más abiertas en una pérdida absoluta de las inhibiciones sociales y morales.
"Los gemidos que salían de las gargantas de las chicas y los gruñidos no menos claros de sus compañeros mostraban hasta qué punto las pasiones y las drogas les habían disparado el deseo y las ansias de placer carnal. Pude constatarlo cuando, delante de mí y sin tapujos o pudores, varias parejas comenzaron a aspirar dosis más o menos elevadas de cocaína o a fumar marihuana o a inyectarse heroína. Me sorprendió lo antiguo de las sustancias que utilizaban, habida cuenta de la popularidad y la relativa economía de los nuevos productos como "Éxtasis Mutante", "Pasión Vengadora" o "Solución Wakandiana". Supuse que sería una de esas celebraciones en las que se daba el visto bueno a lo antiguo y se reservaba lo nuevo para otros momentos. También pude imaginarme que, ciertamente, ninguno de los chicos que se encontraba en la fiesta se encontraría con ánimos de celebración o tal vez ni siquiera ostentara la capacidad física de celebrar si en los alrededores se encontraran individuos como Black Panther o Magneto. Me resultaba dudoso que al soberano de Wakanda o al Conquistador/Libertador de Genosha les cayera en gracia una denominación tan insultante para unas drogas destructoras.
"Pero estas visiones no eran ni de lejos lo más perturbador de todo el asunto. Alejándose un poco del escenario de la pronta orgía se podían observar sucesiones de eventos aun más duros que los que ya mencione. Podían verse personas ya completamente drogadas o borrachas al punto de la inconsciencia, mientras grupos de personas intentaban sacar provecho de cualquier forma posible de ellas. Fuera mediante el robo de sus posesiones, carteras, billeteras, ropa, zapatos o mediante acciones supuestamente bromistas para sorprender a sus víctimas una vez lograran recuperar la consciencia o (y esto era bastante frecuente) acciones que solo podían calificarse de abusos, incluso de violación.
"No puedo negar que lo que veía me llenaba de ira e indignación. Pero pretender salvar a los estúpidos que se habían dejado capturar por sus aprovechadores en esa Meca de la degradación era algo que se encontraba más allá de mis fuerzas y de mis planes. La capacidad de contenerme casi me abandonaba cuando veía a tantas chicas, al borde de la inconsciencia o completamente desvanecidas, siendo pegadas contra las puertas de los vehículos o contra las paredes de las viviendas cercanas o contra los troncos de los árboles y los postes de la luz eléctrica, para así poder despojarlas mejor de sus vestimentas, abrirles las piernas y penetrarlas en violentos actos de posesión carnal en los que no se percibía la mínima intención de ofrecer delicadeza sino puro y duro aprovechamiento. Mi cuerpo entero gritaba en tensión ante tan evidentes actos de violación callejera masiva y aumentaba la ira al comprobar que nadie parecía tomar la situación con el mismo asco que sentía yo. Parecía como si todos considerasen los hechos que acontecían ante sus ojos y oídos como actos de una realidad cotidiana casi diaria por la que no valía la pena molestarse.
"Lo peor es que quienes más parecían indiferentes a semejantes actos de depravación y depredación eran las mismas mujeres del área o las que participaban en las festividades. Muchas miraban los eventos con cara de indiferencia, dedicándose a sus propios asuntos, tomando sus cervezas, sus drogas, maquillándose o gozando de las sucesivas penetraciones que sus amantes les propinaban en medio de la calle. Incluso pude constatar que muchas de las voyeurs (las que se encontraban en mejores condiciones físicas y mentales y que hasta parecían conservar sus capacidades psíquicas en pleno funcionamiento) no ocultaban unas sonrisas sarcásticas y burlonas; como si al disfrute de ser testigos de una relación sexual que no les incumbía o no debía incumbirles se uniera la sensación de poder gozar de la degradación y desgracia de sus congéneres.
"Nunca me he dejado dominar por la mojigatería y ser testigo de una copula entre dos personas que se gustan; sin importar si los protagonistas son del sexo opuesto o del mismo; aunque no sea de mis diversiones favoritas, tampoco es cosa que me haga retroceder con una sensación de espanto. Pero, lo que teníamos todos los presentes frente a nosotros no era en modo alguno una copula generalizada de gente plenamente consciente de lo que hacía y de porque lo hacía. Lo que se tenía a nuestro alrededor era una sucesión macabra de actos de agresión sexual de la peor catadura. Se podía ver con toda tranquilidad como los protagonistas de las violaciones, poseían sonrisas en sus caras de una perversidad completa y como les parecía estimulante tener entre sus brazos muchachas incapaces de detener lo que les acontecía o de participar voluntariamente en lo que se les hacía.
"Para enturbiar aun más el panorama en los linderos de la fiesta se habían apostado individuos de no muy buen ver (aunque algunos poseían un cuerpo atlético realmente impresionante), cuyos rostros dejaban claro que cualquier intento por ingresar o salir del área de las celebraciones sería duramente reprimido si no se contaba con la plena autorización de los mandamases del sector. Pistolas, revólveres, rifles, metralletas, fusiles (especialmente AK en sus muy diferentes versiones), hasta lanzagranadas y lanzacohetes se contabilizaban en los arsenales de los hampones que dirigían los eventos del área en cuestión y de todos sus alrededores.
"Se podía ver con toda tranquilidad como en la fiesta tomaban parte variados elementos de las fuerzas de Seguridad del Estado, bien fueran Policías estatales o municipales, Guardias Nacionales, militares de permiso (o quizá hasta en funciones, después de lo de Charlotte era difícil saber qué situación poseía un militar en el momento que se lo veía) y hasta algunos integrantes particularmente turbio de grupos como el F.B.I, la C.I.A e incluso S.H.I.E.L.D. Dada mi experiencia en el mundo de la Alta Sociedad no me resultaba complicado ubicar a los elementos que por su rango o jerarquía en la escala social se encontraban de modo marcado fuera de sus zonas de sociabilidad normal. Y los miembros de los servicios de inteligencia del Estado resaltaban como un oloroso montón de mierda maloliente entre otro montón de mierda solo un poco menos maloliente.
"Pero un grupo de personas si resaltaban en medio de todo el hedor que se desarrollaba en medio de ellos. Colocados en el centro del patio de la humilde casa proletaria alrededor de la cual se desarrollaban las actividades de los involucrados en las jornadas de diversión; un grupo de aproximadamente doce personas conversaban (pesé al desaforado volumen de la música), observaban (pesé a la gran cantidad de personas que pululaban por las calles) y captaban todo lo que acontecía en el mundo cercano. No pude dejar de percibir que la expresión de sus rostros era una combinación de desprecio, asco, ira y compasión por lo que acontecía a su alrededor y no pude dejar de ver la enorme bandera de los Estados Unidos que flotaba en el techo de la morada, las insignias Rojas y Doradas de Autoridad Blanca que decoraban las paredes y la expresión de dignidad feroz que escapaba por todos los poros del cuerpo de los doce integrantes de esa familia o grupo de amistades. Tanta dignidad y poder dejaban traslucir estos personajes, que los integrantes de la delirante orgía ni se atrevían a acercarse a la casa. Y eso incluía tanto a los simples participantes del festín como a sus organizadores y líderes.
"Muy a mi pesar tuve que reconocer el brío, la energía y la dignidad de los habitantes de esa morada. Sus símbolos no dejaban de representar todo lo que yo más odiaba y temía y contra lo que venía luchando desde toda mi vida políticamente consciente; pero sin lugar a dudas su moralidad férrea, su disciplina y su dignidad eran mejores ejemplos de humanidad y civilización que la escena decadente que tenía ante mis ojos y oídos y que no parecía tener la intención de culminar en poco tiempo. Todos los doce integrantes de este extraño grupo de personas se me quedo mirando con atención. Tal vez percibían que yo formaba parte de ese lugar tanto como ellos o incluso menos. Aunque por las miradas que me lanzaron tal vez percibieron que, aunque yo no era el enemigo masivo que tenían enfrente, si era otra clase de contrincante (quizá más peligroso) que no compartía la forma de ser ni hacer de la chusma decadente pero que tampoco comulgaba con la solución que ellos quizá proponían o pensaban mejor.
"Podría decirse que en el sector existían en ese momento tres bandos, más o menos delineados. Por una parte la chusma que organizaba y gozaba del show, en el que podían y debían contarse elementos poderosamente implicados en las políticas locales, regionales y hasta nacionales del Estado imperante. Por otra un grupo casi insignificante en el área; pero poderosa y creciente en la Nación (y quizá por eso mismo hasta los momentos intocada por la chusma); representado por los doce de la casa. Y por fin una tercera facción, representada por los momentos solo por mi persona y que sin embargo era capaz de poseer claridad de donde estaban sus intereses y de quienes eran sus amigos y aliados y quienes por el contrario representaban una amenaza severa contra sus necesidades más apremiantes.
"Decidí que no era momento de seguir exponiéndome a las miradas de extraños; por lo menos no en un solo lugar y encamine mis pasos al lugar donde esperaba encontrarme con mis contactos de esa noche y realizar las tareas que tenía pendientes desde que Avengers, Genosha, Wakanda y los Jinetes habían movido pieza de modo tan clamoroso en las últimas semanas. A riesgo de sonar arrogante mantengo la seguridad que mis acciones pueden representar un giro importante en los acontecimientos de relevancia que nos sacuden tan amargamente. Cada quien tira para su lado, sin ser capaces de captar el guión más grueso de la comedia sangrienta que padecemos y sin poder vislumbrar la perversidad de los elementos que quieren sacar provecho bestial de nuestros entuertos como nación, como especie y como civilización.
"Debo despojarme de estos pensamientos reflexivos y salir con prontitud de este lodazal pestilente en el que me encuentro, con la plena seguridad de estar encaminándome a una especie de infierno aun más siniestro pero más importante que en el que me hallo en estos instantes. Con decisión encamino mis pies a donde deben ir y entro por una línea boscosa del parque que es utilizado por las parejas para sus devaneos amorosos desde los tiempos de inicios de siglo. Y en efecto me encuentro con escenas no menos activas que las dejadas atrás, aunque con la diferencia que todos los participantes en las mismas están plenamente conscientes de sus acciones y tienen la capacidad y la racionalidad para saber lo que hacen y lo que desean. No parecen estar ni siquiera dominados por los efectos del alcohol o las drogas. Al contrario parecen gozar de un completo control de sí mismos, a menos que cataloguemos la pasión sexual como el estupefaciente que los domina. Lo que bien podría ser el caso, porque tanto las chicas como los muchachos parecen completamente absortos en lo que hacen y son absolutamente incapaces de percibir mi presencia y mi avance lento pero seguro por el medio de la línea en la que realizan sus actos apasionados.
"Las escenas son dignas de una obra porno. Chicas completamente desnudas cabalgando sobre sus parejas en medio de sus propios jadeos excitados y los gritos contenidos de sus novios. Chicos que colocan en posición de perrito a las muchachas, las agarran por los cabellos y las cabalgan y penetran con fuerza, en medio del chocar de sus respectivas pelvis y sus sónicos placeres. Jóvenes bellezas pegadas contra los troncos de los arboles cercanos, con las piernas separadas y levantadas para recibir en su interior a sus hombres, provocando que los arboles se estremezcan ante el retumbar de sus orgasmos. Voraces besos y abrazos donde los amantes recorren con sus bocas y manos cada rincón de los cuerpos desnudos de sus parejas, aumentando la calentura de la zona a niveles estratosféricos, permitiendo que las escenas de las lenguas y los labios de los participantes de esta especie de orgía selvática recorriendo penes y vulvas, testículos y clítoris envíen relámpagos de placer hasta a aquellos que no se encuentran participando activamente en la jodienda generalizada.
"No pude evitar una sonrisa sarcástica al encontrarme con una pareja que, muy apasionadamente, no dejaba de besarse y manosearse. Lo extraño de la situación, por lo menos para alguien que lograra mantener los sentidos en forma, era que aun, ambos; tanto él como ella, se encontraban con sus ropajes colocados y sin que pareciera que tenían intenciones de quitárselas. Era evidente que no eran participantes reales del festín y que se encontraban en la zona por motivos radicalmente diferentes a la diversión. Además, no me resulto difícil reconocerlos. No ocultaban sus identidades. Supuestamente se encontraban separados de sus amigos y se habían dedicado a divertirse y fortalecer su relación sin preocuparse por el mundo que los rodeaba. Pero jamás me había creído esa versión del cuento y para mí persona era evidente que si esos dos estaban aquí, todo el grupo buscaba algo importante; quizá algo muy relacionado con su propia misión.
"No puedo permitir que estropeen lo que necesito hacer. La información que necesito adquirir y los materiales que tengo que proveer a mis contactos superan con creces cualquier posible beneficio global que estos dos y su grupo de héroes puedan conseguir. Más pronto que tarde es evidente que sus acciones los forzaran a intervenir activamente en el conflicto iniciado por los apocalípticos en la Gran Manzana y eso traerá aparejada la intervención de los equipos especiales de casi todas las Grandes Naciones con alguna conexión, amistosa u hostil contra ellos. Y lo más preocupante es que las naciones que más propensas se encontraban a formar parte de la pugna si estos se encontraban involucrándose eran precisamente las que más preocupación me generaban, bien fuera por los enormes recursos que manejaban, por las capacidades de sus habitantes o por la habilidad y fuerza de sus dirigentes. Además, que las suposiciones existentes en diversos medios insinuaban su conexión con fuerzas que iban más allá de los límites aceptables y reconocibles por el común de las naciones de la Tierra.
"No tenía por supuesto la intención de ser hostil contra ellos. Solo pensaba adelantarme a cualquier posible interferencia en el encuentro de hoy con mis "amigos" y para ello cogí el camino más corto a través del bosque, evadiendo las parejas y por el medio del territorio dominado supuestamente por los fantasmas de las almas torturadas por las masacres perpetradas en todo New York por los ejércitos mercenarios austro prusianos durante la Guerra de 1774-1783. Era una estupidez la supuesta maldición de los parques y "bosques" urbanos de New York y era una imbecilidad aun mayor creer que los espíritus de los difuntos venían para atormentar a los que invadieran sus dominios. Pero era una creencia que resultaba de lo más útil cuando se quería evadir a grupos de personas curiosas, cuando se quería cometer una acción delictiva o cuando se deseaba encontrarse con alguien sin la molesta presencia de ojos indiscretos. Yo pensaba cometer todas estas acciones al mismo tiempo. Así que el mito me venía como anillo al dedo. Además no me preocupaba que algún o algunos inescrupulosos pudieran tomarse ventajas contra mí, aprovechando mi soledad y mi vulnerabilidad. Contar con apreciables niveles de protección extra e invisible vuelve osado hasta al más cobarde y cretino. Y como yo no me caracterizaba por ninguna de estas miserables características entonces con más razón ponía mi determinación a funcionar con el brío que fuera requerido.
"Apure mis pasos aun más de lo que ya lo estaba haciendo y pronto me encontré en las cercanías de la zona de contacto. Podía ver las luces de la periferia neoyorquina alumbrando en toda su intensidad y despejando las sombras de las marañas de arboles que servían de guarida a los marginados sociales y a los delincuentes de toda ralea; a los cuales me emparejaba el día de hoy debido a mis intenciones. Como me lo suponía, no iba a salir completamente fácil de mi aventura conspiradora. A pocos metros de mi zona de salida, para alcanzar al vehículo que ya veía que se encontraba aproximándose al área de encuentro, una media docena de sujetos me salieron al paso con rostros y gestos que indicaban a las claras que no poseían motivaciones honorables y que sus propósitos entraban en el terreno de lo despreciable. Especialmente asquerosa era la sonrisa del que se encontraba delante de la patota de matones que, obviamente, fungía de líder o caudillo de los indeseables estos.
"Una sonrisa que se acentuó cuando abrió sus labios con el propósito de decir algo ingenioso o mordaz y dejar las cosas claras sobre lo que allí iba a acontecer. Supongo que tendría en mente algo parecido a las desgracias padecidas por las chicas alemanas en Colonia o por las chicas españolas en San Fermín. Yo por mi parte, pese a pertenecer al mismo sexo que las víctimas de esas bestialidades, no me encontraba en la tesitura de tener que soportar semejantes afrentas. Antes siquiera que el cretino pudiera soltar ni una mísera palabra, ni tan siquiera una letra o sonido más o menos articulado, una profunda brecha apareció en su cráneo y sus sesos empezaron a salpicar todo a su alrededor. Sus compinches se encontraban en estado de shock, no había existido el más leve indicio, sonido, movimiento que indicara lo que iba a acontecer en el instante. Solo pudieron atestiguar como su jefe caía con el cerebro vuelto pedazos por el disparo y su cuerpo se derrumbaba sin vida y sin fuerzas de ningún tipo.
"No pudieron tan siquiera exclamar o mostrar el miedo y la desesperación que seguramente los embargaba. En rápida sucesión una serie de proyectiles impacto contra la humanidad de mis presuntos agresores y tres de ellos caían tiesos, sus cuerpos dominados por una rigidez mortal al momento que sus cráneos terminaron tan destruidos como el de su muerto caudillo. Así, los seis animales que pretendían saciar sus ansias de dominio sobre mi cuerpo, aprovechando mi aparente soledad, terminaron convertidos en dos, que estaban tan meados y cagados de miedo como lo hubiera estado yo misma de haberme encontrado realmente sola ante esas mierdas putrefactas. Salieron corriendo despavoridos apenas lograron recuperarse de la impresión inicial, pero ni yo ni mis protectores estábamos dispuestos a permitir que esas sabandijas pudieran hacer un mayor daño. En respuesta a un ademán enérgico de mi brazo, dos disparos más le arrancaron, literalmente, las cabezas a los dos importunos y terminaron así con sus intenciones delictivas.
"No puedo sino lamentar que los actos que lleve a término en el bosque contra estos seis indeseables no pudieran haber sido realizados en medio de la orgía de violaciones que había dejado atrás. Pero allí no contaba con la protección de mis guardianes, instalados en el área donde ahora me encontraba desde hacía horas de antelación. En la fiesta me encontraba realmente sola y vulnerable y rodeada de alimañas por los cuatro costados. Intervenir hubiera sido mi sentencia de muerte y no me encontraba dispuesta a caer tan pronto, por más ira e indignación que me estuviera carcomiendo. Menos aun cuando ya había intentado impedir estas aberraciones al lanzar una advertencia publica por las redes sociales, muchos medios de comunicación y por medio de panfletos escritos advirtiendo de los planes orgiásticos y depredadores de los organizadores del show. La única respuesta obtenida fueron burlas, desprecios, acusaciones de paranoia conspirativa y comentarios chocantes acerca de mi urgente necesidad de tener una verga dentro, por lo cual me dedicaba a fantasear sobre masivas agresiones sexuales en las cuales participaban honorables integrantes de la comunidad, bien fuera como protagonistas o como espectadores.
"Si una cantidad apreciable de personas no quiere ver cuando se les muestra la verdad por delante y la única respuesta de estas personas es lanzar violentos ataques desprestigiando a quien les quiere mostrar la realidad entonces lamentablemente no se puede hacer demasiado. Confieso que me sorprendí mucho cuando la reacción inicial de las propias mujeres a las que quise advertir de las consecuencias de presentarse en la rumba programada por los dueños de los más grandes centros de compra y venta de armas, alcohol y drogas de los barrios bajos de New York fue una sucesión de insultos por atreverme a difundir infundios contra los protectores de la gente del pueblo llano, contra gente que se dedicaba a cuidar a los habitantes de los barrios, creando escuelas, hospitales, centros recreativos, redes de bibliotecas, centros deportivos; y que pasaban su tiempo cuidando a los niños y protegiendo a las mujeres. No creían, ni les importaba, que el dinero para financiar sus buenas obras proviniera de las guerras de bandas y de las ventas de productos que provocaban la muerte de los jóvenes de los barrios. No parecían entender que la única razón para cuidar de los niños consistía en que eran su reservorio de reclutas para las futuras guerras entre pandillas y que su protección de las mujeres solo provenía de la necesidad de marcar territorio y dejar claro que estas formaban parte de su harem y no era permitido la intromisión de otros perro alfas en los dominios donde estaban sus hembras. La reciente violación masiva era una constatación de la aplicación de este brutal marcaje sexual.
"No era ni la primera vez ni el único caso en los que me vi implicada de lleno en los asuntos públicos que la comunidad ignoraba y no quería comprender. Ya había insistido, dos años antes de los sucesos, en la necesidad de prestar atención al problema mutante. Había dejado claro que la proliferación de grupos de odio en ambos bandos llevaría a un enfrentamiento total entre las razas Homo Sapiens y Homo Superior. Que este conflicto se vería agravado por las tensiones de raza, sexo y clase que azotaban a los Homo Sapiens y que; como dejaba claro la Guerra Civil Mutante en Genosha; también afectaban de modo brutal a los Homo Superior. Se podía muy bien dar el caso de una cuádruple guerra que asolaría el mundo: por un lado la Guerra entre especies; por el otro la guerra entre las clases sociales; por otro lado la guerra entre las diferentes etnias y por fin la guerra entre los Estados y/o naciones. En realidad podría hablarse de una óctuple guerra dado que los conflictos afectarían a ambas razas al mismo tiempo. Ni siquiera me sorprendió cuando Genosha se hundió en la Guerra Civil y la Casa de Magneto con el respaldo de las Clases Populares de la Isla (había que reconocerlo) aplasto sin piedad a los ejércitos de las Hordas Mutantes que pretendían imponer la dominación de una especie de Nobleza Homo Superior por encima del resto de la población y de la propia Casa Real. El plan de estos dementes era sin duda monumental: Liquidar a Magneto y Quicksilver, forzar el matrimonio de Wanda y Lorna con los principales líderes de la sublevación, suprimir los derechos sociales, políticos y económicos de la población común Homo Superior, instaurar la esclavitud perpetua de los Homo Sapiens que habían decidido regresar o permanecer en Genosha aprovechando la política aperturista de la traidora Casa Magneto, Declarar la guerra contra Atlántida y Wakanda y tras vencerlas someter a la esclavitud a sus poblaciones y utilizar a sus jóvenes varones como carne de cañón para una rápida campaña de conquista de toda África. Por supuesto el destino de las jóvenes mujeres mutantes no sería mucho mejor al de las hijas de Magneto: Matrimonios forzados con los conquistadores, harenes, burdeles, esclavitud sexual y laboral y un largo etcétera. Y por último prestar su apoyo a las campañas supremacistas en Occidente y ayudar a los honorables Homo Superior de América y Europa a sacudirse el yugo Humano; supongo que para imponer el yugo Genoshano. Lo más delirante de todo es que; pese al obvio apoyo o simpatía de Apocalipsis, Siniestro y Doom por esta caterva perversa y a los métodos brutalmente terroristas de estos animales, se constato, gracias a la habilidad de los sistemas de inteligencia de Magneto, que Occidente presto grandes cantidades de respaldo material a los conspiradores nobiliarios en forma de armas, dinero, alimentos y medicinas, además de medios de transporte.
"Lo que si me sorprendió y no puedo negarlo fue el lamento publico de Estados Unidos y Europa al acontecer la batalla final entre los nobiliarios y los realistas y la destrucción definitiva de toda la canalla insurgente. Fue una sacada de careta impresionante. Supongo que el debilitamiento de las capacidades militares de Genosha por los desastres de la Guerra Civil envalentonó a los occidentales lo suficiente como para no preocuparse por la reacción de los mutantes ante semejante acto de agresión. También fue muy sorprendente, aunque muy risible, la ira que embargó a los Avengers al saber la participación de su Gobierno en una tramoya que sacudió y puso en peligro grave la estabilidad de toda el África y en realidad, del mundo entero, como lo demuestran los violentos enfrentamientos armados de fuerzas mutantes favorables a Magneto contra fuerzas pro nobiliarias en Israel, Irán, Pakistán, China, Alemania, Canadá y Marruecos y las violentas confrontaciones entre grupos de fuerzas especiales de los ejércitos Genoshanos contra grupos terroristas nobiliarios en Estados Unidos, Venezuela y Brasil, además de Egipto, Rusia y Gran Bretaña. No fueron pocos los bastiones terroristas atacados por los Avengers en África, Asia y América con la intención de imponer la paz global y detener la ola de matanzas y todo para que después del conflicto vinieran a saber que su propio país había apoyado a una banda de forajidos claramente peor que el mismo Magneto; lo cual era mucho decir.
"El vehículo esta justo frente a mí. Considero que ha llegado el momento de terminar con estas escrituras y dedicarme de lleno a conversar con mis nuevos interlocutores. No parecen demasiado sorprendidos por los cercanos cadáveres de las sabandijas asesinadas por mis guardianes. O fueron llevados allí por ellos mismos para ponerme a prueba o conocían la existencia de estas sabandijas y no quisieron avisarme como medio de ponerme a prueba o de eliminarme del juego. Cualquiera sea el caso es evidente que debo tomar precauciones a la hora de mantener conversaciones y nexos con ellos. No son de fiar y son tan peligrosos como cualquiera de los otros elementos que juegan este juego macabro y que amenaza con tragarse al planeta entero. Elimino mis pensamientos más amargos (es necesario, es posible que cuenten con mutantes de habilidades psíquicas entre ellos) y me dedico a pensar en los temas más importantes y más en común que tengo con ello; empezando por esos asuntos políticos y comerciales que pueden traer importantes modificaciones en las estrategias de los diversos bandos en pugna e incluso pueden transformar toda la realidad de este mundo de un modo que hasta ahora nadie parece haber sido capaz de prever con la adecuada meticulosidad y la suficiente antelación. Con la posible excepción, claro está del demente de Apocalipsis y sus Jinetes. Y no estoy convencida que este haya sacado las conclusiones completas al atacar."
Diario de I.V: Dos semanas después de las festividades barriales.
"Siempre he pensado que en cuanto a perversiones se refiere no existen realmente diferencias apreciables entre los potentados y los esclavos. La única divergencia real entre ellos estriba en la diferencia de recursos para permitirse gozar de todos los lujos y beneficios que entrega la sociedad a quienes están en capacidad de demostrar su posibilidad de acceder a ellos. Puntos muy considerados por los sociólogos, antropólogos y faranduleros por igual, como lo son la exquisitez de las reuniones de los mandamases, su refinamiento, su deliciosa calidad intelectual solo existen debido a la distancia que las posesiones materiales pueden otorgar. Porque en una sociedad como la nuestra, donde todo se compra y se vende, hasta la cultura, la delicadeza, el refinamiento, la calidad en el estar y el saber estar son adquiridos gracias a los beneficios que el dinero y la posición social son capaces de otorgar a quienes los poseen.
"Y lo que tenía ante mis ojos era una confirmación palmaria de todas mis deducciones. Lo que la Alta Sociedad de Washington estaba realizando en su exclusiva celebración no podía ser calificado sino como lujuria desatada del más ruin de los niveles. Sin las demostraciones salvajes de depredación sexual que tuve que tolerar en las calles hacía ya dos semanas atrás y sin la presencia de matones armados con la intención de imponer orden y disciplina y custodiar su premio, resultaba más que evidente las semejanzas entre ambos encuentros de lo que los Señores estaban dispuestos a admitir. Debo acotar que la inexistencia de matones de barrio no impedía que faltaran los matones de la Alta Sociedad. Por lo menos una docena de integrantes de esta civilizada y exclusiva grey contaban con armas de fuego de uso personal de gran potencia. Solo que se habían limitado a dejarlas fuera de la fiesta, en manos de sus guardianes encargados de montar vigilancia extramuros con todo el aparejo bélico necesario para hacerse respetar.
"incluso la arrogante forma de plantarse en la pista de baile o en los corredores y pasillos de la mansión, como si fueran los dueños del mundo y pudieran determinar la suerte del planeta entero, incluyendo la de sus congéneres, se parecía a la pomposidad con la que se comportaban los caudillos de la plebe urbana en las fiestas callejeras de las que tuve un ejemplo tan deprimente hace ya medio mes. Sus miradas estaban cargadas de una agresividad feroz, apenas oculta por una cortesía deliciosa y unos modales dignos del manual de urbanidad más exigente del planeta. Una agresividad que iba dirigida a mostrar dos cosas principalmente, por un lado se demostraba quienes eran los dueños del circo y quienes por tanto ostentaban los derechos para realizar pavoneos sociales y políticos que marcaran las adecuadas jerarquías en la cúspide de la sociedad hegemónica. Por el otro, muy ligado al primer aspecto, se dejaba constancia de quienes eran los perros de presa sexual y por ende quienes poseían los derechos principales sobre las mujeres que nos encontrábamos en la reunión.
"Las reuniones de las clases elitistas suelen ser muy hipócritas y estas demostraciones de superioridad social y política y por ende sexual suelen realizarse de modo larvado, tranquilo, dejando claro el panorama de manera sutil y exquisita. Se suele realizar demostración de la capacidad intelectual, del conocimiento del mundo que nos rodea, de la elegancia de las maneras, de los recursos con los que se cuenta, de los contactos que se poseen, de la influencia en el entramado de poder sociopolítico y militar. De las relaciones que se tienen no solo entre los potentados del Sistema en el interior del país, sino de las conexiones que se disfrutan con los magnates y gobernantes de las grandes naciones extranjeras. Gracias a estas informaciones otorgadas como sin querer, por medio de conversaciones casuales e inofensivas se logra marcar drásticamente territorio y se deja constancia de quien es la mayor fuerza dentro de la Élites en este momento exacto. De este modo todos nos enteramos de con quién conviene hacer negocios, montar empresas, realizar alianzas, concertar tratados y pactos sociales, políticos, económicos, militares y hasta matrimoniales. Se sabe con quién es más favorecedor salir de cacería o de pesca. A quien resulta invitar a una velada familiar o invitar al próximo evento social. Nos enteramos sobre las cualidades o defectos de todos y lo provechoso o dañino que resultaría tener esa persona presente en nuestros cumpleaños, bodas, bautizos, quince años, graduaciones y demás momentos brillantes de la vida cotidiana en sociedad. Junto con todas estas informaciones tan valiosas para las líneas generales de los potentados, también fluye una información vital para las mujeres del Gran Mundo: quien es el candidato ideal para compartir nuestros lechos. Todas las informaciones sobre posición, poder, influencia, nos permiten comprender si la cornamenta que vamos a montarle a nuestros maridos, novios o amantes traerá la recompensa adecuada por el riesgo corrido; si la afrenta a las nociones de lealtad, confianza, fidelidad, honorabilidad que cometeremos traerán como consecuencia unos beneficios acordes con el riesgo del desprestigio que nos alcanzara si la aventura sale a la luz pública. Incluso en estos tiempos de feminismo "victorioso" para las mujeres nobles y burguesas resulta problemático entregarse a juegos de pasión con hombres distintos a sus parejas si la sociedad llegara a enterarse. Escándalos así arruinan honras, vidas y posiciones aunque sea por simple hipocresía.
"Pero parecía cada vez más evidente que la rutina y el modo de ser habían cambiado drásticamente en los últimos meses con la resurrección de las guerras sociales americanas, que parecían suprimidas tras la destrucción del poderío sindical gracias a las políticas de Reagan en América y de su gran amiga en Inglaterra. Todas las huelgas que habían sacudido el país desde el fin de la Era Reagan entraban en el terreno de lo superficial, lo mínimo, lo simplemente reivindicativo y su debilidad se manifestaba tanto por la cantidad de protestas existentes como por el número de participantes y la duración de las mismas. Ahora con una Huelga en la Industria Agroalimentaria que llevaba durando meses, con huelgas de solidaridad que aglutinaban millones de trabajadores industriales y no industriales, urbanos y rurales y con incidentes que parecían más bien los prolegómenos de la Guerra Civil abierta y declarada, todo parecía haberse trastocado. Yo misma pude percibir en mis visitas a los barrios proletarios y a las urbanizaciones de la clase media una tensión que nunca había respirado. Una tensión que se reflejaba incluso en un atrevimiento visual inusual hasta en los igualitaristas Estados Unidos. Miradas cargadas de reproche y franco odio, como achacándome la responsabilidad de los ruinosos conflictos que nos asolaban y en los que se leía el deseo de hacerme pagar de formas brutales los males que les habían caído desde que comenzaron las confrontaciones entre los grandes conglomerados sociales de este país.
"Como resultado de ello los elementos más duros, agresivos y determinados de las Élites habían salido de sus escondrijos de mala muerte, donde ejercían un predominio que la paz les impedía utilizar entre su civilizada clase social y la sociedad que esta hegemonizaba. Las Élites habían demostrado que la crisis padecida era mayor a los recursos tradicionales con los que se contaban para controlarla. Habían permitido que una simple huelga reivindicativa se convirtiera en el terreno abonado para una sucesión de protestas casi insurreccionales. Habían permitido que los sectores más radicales entre los insurgentes se fortalecieran al punto de contar con el visto bueno de amplios sectores de la sociedad norteamericana y poseer así carta blanca para desafiar por las vías de hecho las fuerzas del Estado. La Batalla de Charlotte no representaba otra cosa que la consagración de meses de arduos trabajos subversivos por parte de los insurgentes, realizados mientras las Élites dormían en las glorias de las victorias de los años ochenta y noventa del siglo pasado. Olvidaron por tiempo demasiado largo la existencia de elementos insidiosos siempre dispuestos a sacar provecho de las miserias de los débiles y los descuidos de los grandes.
"Ahora estas fuerzas duras de las Élites surgían como respuesta al desafío lanzado por los insurgentes y procedían a tomar la dirección de una clase dirigente necesitada de guía, orientación y jefatura y que a su vez necesitaba demostrar que seguía poseyendo el derecho inalienable de imponer su liderazgo sobre el conjunto del Cuerpo Social. Mostraban, estos elementos enérgicos su disposición al combate y a la victoria definitiva, por medio de sus acciones públicas y privadas. La serie de discursos altisonantes lanzados a las cámaras de televisión afirmando sin tapujos la necesidad de imponer la disciplina social por los medios que fueran requeridos. Las llamadas por las redes sociales y los medios tradicionales para incitar a la organización coherente de las Élites y de todos los habitantes de bien del país con el fin de enfrentar los retos planteados por la insurgencia marxista y las amenazas de las potencias extranjeras de tendencia subversiva. Sus reuniones con altos miembros de las fuerzas del Estado con el fin de intentar coordinar un esfuerzo entre Gobierno, Élites y aliados varios para la reconstrucción del país, la supresión de la disidencia insidiosa y la reconstrucción de la hegemonía de las fuerzas dominantes tanto dentro como fuera de Estados Unidos de América. Sus tareas prácticas en el terreno de la organización que les habían permitido estructurar agrupaciones de seguimiento, control y dirección capaces de unificar los esfuerzos de las Élites contra los peligros que las amenazaban.
"Y por supuesto, engreídos por estos triunfos grandilocuentes y pos su creciente influencia, venían estos matones, disfrazados de señores, dispuestos a cobrarse sus favores de maneras definitivas y radicales. Contratos multimillonarios, derecho a participar en las grandes veladas, involucramiento en las grandes decisiones económicas, sociales y políticas del Estado, ingreso a los aparatos armados oficiales; y (al parecer) derecho a construir sus propias estructuras de acción y mando militar o paramilitar. Derecho a organizar legalmente sus extremistas partidos de la más dura derecha política conservadora y casi fascista o nazi. Derecho a aspirar a una posición de liderazgo en las fuerzas combatientes en el momento que llegara la confrontación final contra los enemigos de la Unión Yanqui, sin importar si estos contrincantes eran internos o externos. Y por supuesto venían con la disposición a cobrarse en especie los logros alcanzados; y el plato más dulce éramos sin ningún género de dudas las mujeres que participábamos en las reuniones de sociedad. No importaba demasiado si somos solteras, casadas, prometidas, viudas o arrejuntadas. Lo realmente importante estriba en que la posesión de cualquiera de nosotras representa la conquista carnal de los espacios privativos de la hegemonía previa y la instauración de una nueva hegemonía, tan poderosa que era capaz de cazar y tomar posesión de las propiedades de los antiguos señores con total impunidad.
"Todo lo antes escrito es más o menos "normal". Entra en lo cotidiano del poder. Lo realmente lamentable y preocupante es la mediocre sumisión de los payasos que se encuentran por debajo de la jerarquía nuevamente establecida. Los mismos que hace poco menos de medio año imponían sus privilegios en la estructura sociopolítica nacional, hacían que los políticos firmaran cualquier documento relevante, desencadenaban la guerra y recuperaban la paz, destruían naciones enteras y barrían gobiernos hostiles como si fueran paja suelta, los que lograban llevarse a la cama a las mujeres más exquisitas y deseadas del país; ahora bajaban la cabeza contritos, amables, lamebotas y permitían que los nuevos señores les arrebataran los contratos multimillonarios, les quitaran los oídos políticos, les quitaran los dominios internacionales y hasta se acercaran a sus mujeres con intenciones claramente agresivas y posesivas.
"No quiero dar la apariencia, muy común entre muchas feministas y muchos radicales de izquierda, que las mujeres estábamos allí como delicadas y vulnerables liebres, listas para ser devoradas por los salvajes lobos. En mi clase social (y en realidad en todas las demás) las mujeres siempre hemos logrado sobrevivir y hasta sobrepujar la naturaleza bestial de los machos alfa e imponer nuestros puntos de vista y nuestros intereses. No es extraño ver a muchos varones de temple aguerrido y ferocidad criminal comiendo de la mano de la más exquisita y delicada dama de sociedad. Muchos crímenes extraordinarios han contado con la aprobación y hasta el patrocinio de las damas de la Alta Sociedad que guardan una apariencia de decencia, amabilidad y vulnerabilidad, mientras naciones enteras se hundían en mares de sangre para permitir que estas damas adornaran sus cuellos con cadenas de lujo y pusieron hermosas tonalidades brillantes en sus cachetes y en sus uñas; o se vistieran con hermosos vestidos para asistir a operas, obras de teatro y filmes de todo tipo.
"Pero incluso en este caso, es cierto que la sociedad sigue representando la supremacía del sexo masculino en las estructuras de poder imperantes. Son los hombres los que determinan de cara al público y muchas veces en privado, cuales son las mejores políticas para la conservación y expansión de los intereses del Statu Quo. Son los hombres los que imponen sus puntos de vista contra otros hombres y contra las mujeres que poseen la entereza de participar en este juego macabro con los pantalones y los ovarios bien puestos. Basta con ver los nombres de los que ejercen los cargos directivos en las empresas, centros educativos, instituciones gubernamentales y demás instrumentos del poder para constatar que la inmensa mayoría de ellos pertenecen a integrantes del sexo masculino.
"Ahora todo se veía agravado por el estallido de la conflagración generalizada entre las clases y entre las naciones. Siempre ha quedado claro que en los tiempos de violencia abierta es cuando la testosterona reclama su derecho al predominio en la naturaleza y la sociedad y pone bajo su yugo a todos los elementos que pueden ejercer sus actividades y hasta sus privilegios en tiempos de paz. Y quedaba claro que los nuevos integrantes del poder en nuestra clase representaban la explosión de testosterona por excelencia. No era solo la arrogancia con la que caminaban y reclamaban sus premios, o las armas que exhibían a ojos del público para que todos comprendieran que eran hombres de acción, o las demostraciones de la efectividad de sus contactos en los medios del poder político nacional e internacional. En realidad en el contexto que se desarrollaba la fiesta, estos elementos de la personalidad de los nuevos potentados eran lo de menos. Lo más importante estribaba en que los señores habían demostrado en vivo y directo y de un modo muy claro que sus maneras no eran las típicas de los farsantes que buscaban impresionar con hazañas falsas o con cuentos de su determinación de emprender hazañas. Por el contrario la inmensa mayoría de estos caballeros eran auténticos paladines de la causa que decían defender. Eran rudos e inteligentes veteranos de las campañas militares en las que nuestro Imperio había tenido que participar en los últimos años.
"Charles Randolph, por ejemplo, era un insigne veterano de las guerras contra los terroristas islámicos en el Medio Oriente. Combatió en Kabul, Kandahar, Mosul, y los alrededores de Damasco. También se distinguió en campañas militares secretas contra terroristas de origen mutante en Italia, España y Rumanía. Y no era ningún secreto (por lo menos entre nuestros exclusivos círculos) que había tomado parte activa en el entrenamiento, apertrechamiento y hasta en las operaciones armadas de los ejércitos nobiliarios en la Guerra Civil Genoshana. Solo una violenta herida de guerra obtenida enfrente del Palacio Real de Genosha, provocada por Magneto en persona cuando fue aplastada la última ofensiva rebelde para conquistar el poder, lo forzó a abandonar el campo de batalla y elevo su gloria a la estratosfera. ¿Una herida provocada por el Gran Megalómano Mutante en persona? ¿Quién podría superar semejante currículo militar?
"Mark Andrews. Otro veterano de las campañas militares de nuestras fuerzas armadas. Destruyo campamentos secretos de la Armada China, ubicados en torno a Taiwan y arraso bases nucleares secretas de Corea del Norte cerca de las fronteras con Rusia y China. Asolo los campamentos de entrenamiento de terroristas de la Hermandad Roja (la famosa organización anarquista de mutantes y humanos responsable del ataque contra la 15° División Blindada desplegada en Marruecos) localizados en Libia y Argelia. Como todo campeón de nuestro Imperio que se precie participo activamente en la Guerra Civil de Genosha, atacando las bases secretas de los ejércitos de Magneto en Tanzania, Mozambique, Sudáfrica y Angola. Hasta formo parte de las columnas que atacaron el Palacio Real, bajo las ordenes de Randolph y sufrió fuertes ataques psíquicos que casi lo hundieron en la locura por parte de la Bruja Escarlata.
"Oswald Bush. No tiene ningún parentesco conocido con la famosa familia presidencial de los noventa y dos mil. Por el contrario siente un profundo desdén por ellos, afirmando que son responsables de haber hundido al Imperio por no saber aplicar correctamente las políticas de intervención internacional. Ha participado como comandante de operaciones especiales en las violentas campañas contra los Talibanes en los alrededores de Kabul y en Pakistán. Ha dirigido las agresiones contra las bases misilísticas y aéreas de Siria en Alepo, Homs y Damasco. Guío a las fuerzas que destruyeron los ejércitos secretos del ISIS en Mosul y Kirkuk. Emprendió (sin autorización presidencial) operaciones de envergadura contra bases de entrenamiento común Wakandiano-Genoshanas en las afueras del primero de los países señalados. De hecho fue el jefe de facto de las fuerzas occidentales involucradas en la Guerra Civil Genoshana, por lo cual carga sobre sus hombros con la responsabilidad de las grandes victorias iniciales de la Rebelión Nobiliaria que permitieron a estos poner bajo sitio al mismo Palacio Real. Pero también carga con la responsabilidad de las grandes derrotas (como el fracaso total de dicho asedio, que marco el cambio de rumbo de la sangrienta guerra) y con el desmantelamiento de todas las bases operativas de las fuerzas occidentales en África asoladas por Genosha y Wakanda al termino del conflicto como represalia brutal por los desmadres de los americanos y europeos. Pero en nuestros medios, aterrado por el alzamiento de Markson, parecía que solo se recordaban los éxitos y se pasaban al olvido los fiascos.
"Y así, varios más, llenos de una aureola de invencibilidad o destreza guerrera que los hacían merecedores de la confianza y el poder de la Alta Sociedad y de los premios que venían con el Triunfo. En Roma era común que los generales victoriosos reclamaran la parte gruesa del botín de los vencedores y no se amilanaran ante nadie para hacer efectivo el reclamo. Oro, joyas, armas, tierras, cargos, cercanía al emperador, derecho a matrimonio con la familia imperial, propiedades varias, siervos, esclavas de cama, y muchas otras cosas. Y Estados Unidos siempre se ha empeñado en parecerse a Roma, hasta en eso de matar a nuestros emperadores y hundir a nuestros senadores en escándalos descomunales. Todos eran conscientes de eso y rendían aclamación a los "Generales" victoriosos. Claro que en Roma muchos de estos Generales encontraron una muerte segura. Pero este tipo de cosas no se menciona en una velada tan agradable como la que estábamos pasando.
"Además es algo biológico y psicológico casi absoluto que muchas hembras se sienten atraídas de modo irresistible por los galeones del poder. Grupos de hombres llenos de heridas, condecoraciones, prestigio y poder volvía a muchas de las presentes en la festividad en un montón de hormonas en punto de ebullición y no tenían problema ninguno en rendirse al rudo galanteo y a la feroz reclamación que soltaban los machos alfas recién llegados, conocedoras que sus maridos, amantes o prometidos verían como un honor del que sacar beneficios la cercanía de sus mujeres a los nuevos campeones del poder. Era una especie de prostitución consentida en la que era difícil discernir quien era más puta, si las mujeres que se encontraban en disposición de entregarse a los nuevos mandamases atraídas por la demostración de poderío viril de estos y por las ventajas sociales que le reportaría la apertura de piernas o sus parejas, padres y hermanos, dispuestos a jugar el papel de cabrones de sus familiares femeninas con tal de permanecer o solidificar su posición social, económica y/o política.
"No me fue difícil ver como muchas de estas mujeres, completamente sonrojadas y con expresión de felicidad, aceptaban salir a bailar con los hombres de armas que las invitaban, casi sin esperar la aprobación de sus parientes y en realidad con la aprobación no menos entusiasta de estos. Bailes en los que no me fue difícil observar como las manos de los compañeros de las damas se movían de un modo más atrevido de lo normal o decente, llegando a tocar partes del cuerpo de sus compañeras que supuestamente estaban vedados por la decencia y las miradas públicas. Manos masculinas tocaban nalgas, espaldas y senos (de modo casual, pero constante, que eliminaba la supuesta casualidad) sin que las propietarias de estas zonas del cuerpo soltaran ni una sola queja y sin que sus parientes o parejas demostraran haber tomado nota de la situación. También se podía ver, con una claridad absoluta, como los varones acercaban sus bocas a los oídos de las damas y les empezaban a hablar de temas desconocidos pero de los que se podía adivinar el contenido al ver el color que adquirían las mejillas de las chicas y señoras y el desconcierto evidente en sus rostros. Comprendí que aunque a las damas del salón no les importaba jugar a la prostitución más descarada, esta debía seguir unos pasos civilizados que los caballeros que las habían sacado a bailar no estaban respetando. Por lo visto los campeones del Imperio pretendían cobrar en especies de modo inmediato, sin respetar el debido galanteo y los tiempos decentes.
"Pero el desconcierto por el apresuramiento de los nuevos señores no parecía ser lo suficientemente elevado como para provocar el rechazo y la expulsión de los atrevidos del lugar. Ni dos ni tres sino cuatro y hasta cinco veces pude ver a las mismas damas bailando con los mismos caballeros, sin que les abandonara el sonrojo sus mejillas, sin que las sonrisas huyeran de sus labios y sin que las manos de los varones permanecieran adecuadamente quietas en un solo lugar. Y sin que las damas y sus acompañantes originarios expresaran la mínima molestia por los atrevimientos de los recién llegados. Incluso pude apreciar cómo, en un gesto digno de perros callejeros disputando una pieza de carne, el Comandante Oswald Bush se interponía entre la dama con la que había bailado ya cuatro veces y el marido de la misma y la sacaba una quinta vez a bailar. El desconcierto del marido, la sonrisa de lastima de la dama que le dirigió a este como despreciando su debilidad y la brutal sonrisa de sarcasmo y victoria del Comandante mostraron hasta que punto todo en el ambiente se encontraba pervertido por un macabro juego de poder cada vez menos sutil y a cada momento más y más brutal y barbárico.
"No ayudaba para nada a eliminar la impresión de barbarie y decadencia que estaba dando la celebración el hecho de encontrarse el conjunto de gente bien con un espectáculo que todos aclamaban y por el cual se había pagado grandes sumas de recursos monetarios. A un extremo del salón, en un área amplia y muy iluminada y plenamente abierta, podían verse a un grupo numeroso de personas enmascaradas (no menos de cuarenta parejas heterosexuales y homosexuales) practicando una autentica orgía. Soltando suaves gemidos y gruñidos muy refinados que sonaban muy exquisitos, las parejas mantenían una abierta intimidad carnal a la vista de todos los que quisieran gozar del espectáculo. Era la misma satisfacción de los instintos animales que había presenciado en las fiestas barriales hacía ya dos semanas atrás. La única diferencia consistía en que allá los que daban rienda suelta a sus deseos y apetitos sexuales y lanzaban al aire sus gritos y gemidos de placer (muy sonoros) eran los mismos participantes en el contubernio. Los hombres y las mujeres del barrio y sus alrededores, por ellos mismos saciaban sus instintos más básicos y se deleitaban con las acciones de sus parejas y con sus propias hazañas. Aquí los mandamases jugaban al refinamiento y (con excepción del accionar predador de los nuevos) limitaban su propio accionar sexual a juegos de seducción sutiles y supuestamente civilizados. La explosión de sensualidad y sexualidad animal la dejaban en manos de trabajadores pagados que llevaban a cabo las acciones que sus compradores desearían practicar ellos mismos pero que los tabúes y decoros de la Alta Sociedad le impiden satisfacer.
"Yo misma fui sacada a bailar en no menos de tres oportunidades por parte de la Nueva Guardia de Potentados. Pero yo no me encontraba allí para juegos de seducción, sutiles o descarados y además poseo un novio al que no estoy dispuesta a humillar ni en público ni en privado por una diversión pasajera ni por supuestos dividendos que por otra parte no necesito. Desde mi adolescencia aprehendí a valerme por mi misma pese a mi origen social. Mi poderío e influencia dentro de la Alta Sociedad se los debo a mi inteligencia, mi cultura y mi ferocidad comercial y política. Nada le debo a mi vagina, con excepción de los placeres que mis amantes me han otorgado porque me amaban tanto como yo a ellos. No iba a empezar ahora en este proceso de degradación de mi misma y de toda una sociedad.
"Y debo confesar que los hombres que me sacaron a bailar no eran bajo ningún aspecto pusilánimes. Ni desde un punto de vista físico ni desde un punto de vista mental. Bush y Randolph (que parecían querer construir un harem, dada la cantidad de mujeres jóvenes que llevaban a la pista de baile) eran todo lo que los rumores indicaban sobre ellos. Sus cuerpos eran, pese a los horrores de la guerra, sumamente atléticos y poderosos. Bastaba colocar mis manos en sus hombros o sus brazos para notar el vigor viril que desprendían por todos los poros. Su porte aristocrático no era una demostración de simple soberbia o una pose para ganar afectos entre los admiradores del buen caminar y el buen presentar. Era natural en ellos ese aspecto majestuoso, regio, digno de las estatuas de los Reyes y Dioses de la Antigüedad Clásica Grecorromana. No fingían nada y exageraban aun menos. Y en honor a la verdad su inteligencia no desmedra en nada de su físico. Parecían héroes sacados de las novelas de fantasía o de los relatos mitológicos. Combinaban la potencia del guerrero con la capacidad intelectual del literato o del filósofo. La conversación que mantuve con Bush demuestra hasta qué punto el hombre se encuentra dotado de un vasto conocimiento de la realidad que existe en el mundo y hasta más allá y en estos tiempos esto no es común, en ninguna de las clases sociales existentes ni mucho menos en la mayoría de las naciones que pueblan el planeta. Quizá solo Markson o Magneto entre los insurgentes o Xavier, Richards y Stark entre los guardianes del orden posean niveles de conocimiento parecidos a los de Bush y Randolph.
"La conversación con Bush comenzó en un descanso que nos dimos después de dos intensas sesiones de baile. Primero un clásico valses vienes, muy de moda entre la aristocracia del antiguo Imperio Austrohúngaro en 1885 y que nuestra aristocracia decidió resucitar como ejemplo de posesión de una vasta cultura musical de corte clásico. Después de ello nos tomamos un respiro de cinco minutos y pasamos a disfrutar en la pista de un vigoroso tango tradicional de los tiempos de Gardel. Debo confesar que Bush ha demostrado ser un hombre viajado y conocedor del mundo que lo rodea. Bailaba el tango con la misma soltura del vals y con toda la pasión y energía de un nativo argentino. Me llevaba a la perfección y marcaba el paso de un modo magistral. Exudaba una virilidad absoluta y entendí porque lograba desquiciar a tantas chicas y mujeres de la Aristocracia Americana moderna (y según los rumores a muchas chicas y mujeres de clases muy alejadas de lo que debía ser su círculo social aceptable). Además era un tipo de mucha inteligencia en el campo de la seducción. A diferencia de lo que había visto que hacía con otras chicas del lugar, jamás intento mientras bailábamos tomar ventaja de mí, no hubo caricias inapropiadas, ni conversaciones subidas de todo, ni torpes manoseos de macho preponte. Se limito en todo momento a demostrar con su habilidad en la pista de baile y la energía desplegada, su gran virilidad y las ventajas físicas que una mujer obtendría de aceptar mantener una conexión más allá de la amistad con él. Una oferta más que tentadora y excitante, para cualquier mujer que no fuera yo.
"Bush parecía entender esto muy bien. Por lo que procedió a ejercer la segunda parte de su plan de seducción. Sacarme de la pista de baile y dedicarse a deslumbrarme con su cultura política, militar y económica. Nos acercamos al bar que había sido instalado por nuestros notables anfitriones (los Müller-Eagle); cuyas mujeres eran las únicas que parecían estar a salvo del acoso de los nuevos potentados, demostrando el grado de poderío e influencia que ejercían incluso entre los generales y comandantes más prestigiosos del Imperio; y apenas pedidas nuestras bebidas, que para escándalo de la mayoría de la gente "decente" del lugar fueron un par de jarras de cerveza alemana, procedió a iniciar la conversación destinada a servir de instrumento para mi seducción:
-Quisiera conversar con usted mi querida amiga algunos temas que considero de interés, pero que no he tenido la oportunidad de tratar en el trascurso de esta reunión tan agradable.
-¿Por falta de interlocutores válidos o por falta de oportunidades o quizá por ambas razones? Quizá debería esperar a la llegada de los Avengers. Tengo entendido que los principales de entre ellos poseen invitaciones y la plena intención de hacerlas efectivas. Supongo que para usted conversar con Stark, Rogers, Romanoff, Banner y Thor debe estar entre los principales placeres de la existencia.
-Rogers es un individuo que conserva la moral arcaica de los viejos Estados Unidos. Una moral muy adecuada para los tiempos de Roosevelt y Hitler pero completamente desfasada de nuestra realidad. Stark es un arrogante que cree que tiene al mundo agarrado por las pelotas (con su perdón mi dama) pero fue incapaz de prevenir la Invasión de los Skrull, el ataque de Hulk y la usurpación del poder por parte de Osborn cuando dirigió S.H.I.E.L.D. Romanoff es una agente de campo incapaz de decidir a favor de quien está en un conflicto que vaya más allá de la simple acción física y que requiera análisis de la realidad; además de haber sido espía de los Soviets. Banner es un necio, incapaz de controlar adecuadamente las consecuencias de sus experimentos mal aplicados y necesitado de vigilancia permanente. Y Thor además de ser un gobernante extranjero, que representa intereses completamente contrarios a los de América y que posee los poderes de un Dios, es un niño arrogante que tuvo que ser expulsado de su reino por su padre porque no comprendía cuando es momento de atacar y cuando de parlamentar.
Y si no bastaran las razones de índole personal para descalificar a toda esa pandilla sobrevalorada debemos tomar en consideración sus fracasos políticos recientes. Fueron incapaces de predecir y tomar medidas adecuadas para poner en vereda a los insurgentes de Markson. Han sido incapaces de contener a Genosha y su megalómano líder. Mantienen nexos amistosos con Wakanda y Atlántida pese a las políticas más o menos erráticas de estas naciones en los últimos años, incluyendo sus extrañas relaciones con Magneto, que van de la guerra abierta al amor fraternal. Hasta han permitido que los Bolivarianos se salgan de control y se empeñen en llevar a cabo una política de agresividad estratégica contra nuestros socios en América Latina en provecho propio y de la Coalición Oriental.
-Y no cree que usted exagera un poco al otorgarle a la Coalición Oriental un peso que no posee. Además de ponerle nombre concreto a lo que no deja de ser una invención de los Grandes Medios para generar interés en los lectores. Algo parecido además acontece con los actos internacionales de Genosha y sus dos vecinos. Han sido mal entendidos y sobredimensionados, al punto de pretenderse ver en los actos de Magneto una clara señal de sumisión a los intereses de Moscú y Beijing. Como si Magneto pudiera someterse a la voluntad de gobernantes humanos.
-No se confunda Miss. No me encuentro en el grupo de los idiotas que confunden los intereses reales de Genosha con las políticas a corto plazo que puedan tomar sus líderes. Jamás he puesto en duda que Magneto posee una visión estratégica de proporciones mundiales que va aplicando de modo paulatino, según se van desenvolviendo los juegos de poder y se desenmascaran los verdaderos equilibrios de fuerza. Para mí está claro que Genosha no tuvo nada que ver con los eventos de New York y mucho menos con los combates en Charlotte. Pero sí ha tenido mucho que ver con las sucesivas olas de conflicto que han sacudido Medio Oriente, África Europa y América en los últimos años. Ha sido su respuesta defensiva/ofensiva ante los acontecimientos de la Guerra Civil que promovimos contra la Dinastía que rige la Isla.
-¿Visión estratégica mundial y planes de subversión internacional? Eso me suena a la típica paranoia de corte antisoviético que predomino en los años del 45 al 89. Nada induce a pensar que, apartando la existencia de fuerzas especiales y comandos de asalto, cosa que por lo demás es común de todas las potencias hoy en día, Genosha tenga presencia importante en las naciones extranjeras y mucho menos tan lejos de sus fronteras. ¿Europa y América? Ahora va a pretender hacerme creer que Markson es una pieza de Magneto y que los panfletos llamando a la Revolución en Alemania e Italia fueron financiados por el Buro Secreto de Guerra Subversiva de la Casa de M.
-Ciertamente no pretendo semejante cosa. Pero si puedo demostrar que Genosha apuesta por sacar provecho de los trastornos que Occidente y Oriente por igual padecen hoy en día. Hace tres meses hubo una reunión de alto nivel entre tres generales de las Fuerzas Armadas Genoshanas y el Alto Mando Iraní en Teherán que se prolongo por una semana. Dos meses después comenzaron los disturbios mutantes y las revueltas tribales que han destrozado Iraq y Turquía en los últimos días. Hace cuatro semanas se reunieron dos enviados de alto nivel (Wanda y Lorna en persona) con una serie de señores de la guerra africanos que hacen vida en varias naciones de ese continente. Una semana después empezaron los alzamientos tribales y religiosos en Congo, Tanzania, Uganda, Centroáfrica, Chad y Nigeria. En los últimos dos años se han registrado reuniones constantes entre elementos indeseables de la política europea y ciertos políticos de alto peso en Genosha, a veces sin la presencia y parece que hasta con la hostilidad de Magneto; pero en otras ocasiones con la intervención directa del soberano genoshano. ¿De dónde han sacado sus recursos los huelguistas franceses y alemanes además de los revoltosos mutantes de Polonia, Hungría y Escocia para poder realizar las movilizaciones que has trastornado ese continente? La última movilización alemana involucro a cinco millones de obreros y las últimas revueltas escocesas provocaron daños valorados en más de cinco mil millones de euros y eso que los disturbios apenas se prolongaron por algo más de cuarenta y ocho horas.
Por supuesto que estos eventos no pueden explicarse por la simple entrega de material y recursos por parte de potencias extranjeras. El malestar social africano, islámico y europeo se encuentra detrás de todo el conflicto. En Europa se ven situaciones tan graves como el ataque contra el Sistema de Pensiones en España, o los intentos de renovar los planes de Contratos de Primer Empleo en Francia y Alemania. O los éxitos de los movimientos separatistas en Inglaterra, Cataluña, Italia y Ucrania. O el ascenso vertiginoso de partidos como Frente Nacional, o Liga Norte o Pegida o Alternativa o los gobiernos de derecha radical en Europa Oriental. En Francia se ha llegado a quintuplicar el volumen de los dependientes de los servicios públicos de alimentación. En Alemania el salario mínimo se ha estancado y el sistema de los minijobs aniquila las perspectivas de crecimiento laboral y personal de los germanos. Sin mencionar las crisis que ha traído la inmigración masiva de los pueblos de color con sus tradiciones bárbaras y primitivas.
Todo ello es real y todo ello trae aparejado que un dirigente político-militar de la talla de Magneto comprenda que debe forjar alianzas con elementos de esas naciones caóticas que puedan ejercer presión contra las estructuras de poder existentes y ayudar de este modo a la permanencia de Genosha como factor de relieve en el escenario internacional. No olvidemos que según la propia prensa alternativa (tan enemiga de nuestra hegemonía como de los intereses de las potencias imperialistas emergentes) han sido vistos navíos de la armada Genoshana rondando en los límites de las aguas internacionales de Gran Bretaña, España, Italia, Francia, Rusia, China, Vietnam y Japón y que además se han vislumbrado o detectado la presencia de submarinos de extraño aspecto y aun más extraña construcción (Made in Genosha) en las cercanías de Kiel y Hamburgo, San Petersburgo y Sebastopol, Shanghái y Tokio, Maracaibo, Barcelona y La Habana. Y por supuesto no se puede negar el despliegue naval, este si público, notorio y agresivo en las aguas internacionales de Estados Unidos junto con la presencia de submarinos nucleares camuflados e indetectables pero aun así vistos por numerosos testigos en los muelles de nuestros principales puertos, desembarcando materiales y personal o esperando el embarque de individuos disfrazados; uno de ellos el mismo Markson.
-Interesante interpretación de los hechos. Pero las huelgas y protestas europeas ya estaban sacudiendo al Viejo Mundo antes del estallido de la Guerra Civil Genoshana. Huelgas Generales ha habido en Francia, Italia, Grecia y España desde los años noventa del siglo pasado. Después de Seattle las protestas de los antiglobalización más potentes y violentas fueron las que acontecieron en Europa y para aquella época Magneto ni siquiera soñaba con liberar/conquistar Genosha. Los incidentes en Ucrania son producto del Golpe de Estado Fascista contra el Gobierno pro-ruso y el ascenso de los fascismos europeos orientales vienen desde antes de las tormentas generadas por el odio humano-mutante. La Liga Norte hizo temblar la política europea en la década de los noventa y el Frente Nacional un poco más de lo mismo. Las Guerras Tribales iraquíes, afganas, sirias son una tradición tan antigua como el Imperio de los Faraones, basta con ver cómo era la política mesopotámica en los tiempos previos y posteriores a Hammurabi. Y África viene siendo un hervidero de matanzas tribales y religiosas desde los tiempos en que culmino la Guerra contra Hitler y en aquella época Magneto aun era un muchacho y nadie soñaba con la importancia y relevancia mundiales que el sujeto iba a alcanzar. En cuanto a nuestro propio país, creo que usted sabe muy bien que nuestra historia sociopolítica no se caracteriza por su blandura precisamente. O vamos a olvidar de modo conveniente las orgías de sangre de 1877 y 1886. O la fundación de los IWW en 1905. O las Huelgas de 1919. O los álgidos años 30 y 40. O la era de los disturbios en los 60-70-80. Achacar a los genoshanos lo que parece el renacer del conflicto de clases en los países occidentales y el resurgir de las guerras tribales y religiosas africanas y asiáticas es un poco excesivo por no decir simplista.
-Cierto y por ello, si recuerda bien lo que dije, se dará cuenta que yo no pretendo imponer semejante visión de las cosas como usted me reprocha tan injustamente. Lo que yo afirmo es que Magneto, Wakanda, Atlántida y la Coalición Oriental sacan réditos de estos asuntos de modo muy provechoso y brutal. Las armas decomisadas a los insurgentes en Charlotte eran en un setenta y cinco por ciento de origen nacional, pero se descubrió que hasta la cuarta parte procedían de Genosha. Los allanamientos de la última semana en California y Texas permitieron comprobar que hasta un tercio de las armas encontradas eran extranjeras, Genoshanas, Wakandianas y Atlantes y que más de la mitad del dinero que empleaban los insurgentes había salido de fábricas ubicadas en Europa pero administradas por agentes de la inteligencia mutante y rusa que colaboraban activamente en esta movida. Nuestros agentes (que aparecieron muertos el día de ayer por cierto) lograron seguir al líder del movimiento laboral radical en Alemania cuando abordaba un vuelo directo para Genosha. El vuelo era público y supuestamente era motivada por una beca que el tipo se había ganado para realizar investigaciones antropológicas e históricas en Genosha, Mozambique y Sudáfrica. Extrañamente el alemán regreso a su país apenas dos semanas después de haber partido y tras haberse reunido con Lorna y Quicksilver y yo estoy convencido que también se reunió (aunque no haya pruebas al respecto, con Magneto y Wanda). Ninguno de estos movimientos es normal y lo peor es que nadie sabe nada del germano desde hace dos semanas, el momento justo en que arreciaron las protestas obreras y las revueltas mutantes en territorio alemán. Ni siquiera S.H.I.E.L.D sabe dónde se esconde el terrorista.
Pero lo peor es que pareciera que no solo nos enfrentamos a las acciones de potencias planetarias muy agresivas y deseosas de retaliación. Según S.W.O.R.D se han detectado la presencia de navíos Shi'ar, Kree y Spartan en los linderos de la Tierra. Se ha detectado la movilización de grandes flotas de línea de las armadas de la Zona Negativa desplegadas en nuestra realidad desde los días de la Ola de Aniquilación. Parece ser que la Alianza Falange ha puesto a punto nuevamente su poderío militar y se prepara a iniciar proyectos expansivos galácticos y/o intergalácticos con la prontitud máxima. Se habla en los mentideros dedicados a la política estelar en el Pentágono, que la Familia Imperial Kree piensa llamar a la movilización general de todo el poderío militar del Imperio y que esta medida se lleva a cabo tanto para confrontar las amenazas que significan los rebeldes Shi'ar y las Flotas Aniquiladoras así como la Alianza Falange como para destruir los planes conspirativos de los partidarios de la Inteligencia Suprema y las maniobras de Ronan, que pese a estar casado con Crystalia Amaquelin no parece muy complacido con su posición de subalterno de los Inhumanos. Y por si esto fuera poco nos encontramos con información fidedigna, entregada por agentes nuestros en el entorno de la Familia Imperial Kree afirmando la presencia en nuestra realidad de navíos de enorme magnitud y al parecer poderoso armamento y que se encuentran en facciones divergentes. Duros combates han acontecido en las cercanías de las fronteras Kree y de las áreas ocupadas por los Negativos, combates en los que los picos de energía de los medidores se han disparado de modo estratosférico demostrando que las armas con las que cuentan estos incursores solo poseen parangón con los arsenales con los que disponen los Celestiales. Y no han sido dos o tres incidentes aislados, ha habido más de una docena de confrontaciones violentas; la última de ellas una verdadera batalla que confronto a más de quinientos navíos de lado y lado, que se prolongo por un día completo y termino cuando uno de los bandos fue completamente aniquilado (hasta la última nave) y el poder vencedor abandono nuestra realidad y regreso a la suya sin siquiera molestarse en aproximarse al elemento civilizado más cercano: Los Kree.
"Aunque la información que estaba obteniendo era sumamente interesante y me permitía conocer cuanta información sobre los asuntos que me interesaban se encontraba en manos de los nuevos líderes de la Oligarquía Americana, inevitablemente sabía que esta riqueza de datos cesaría en algún momento y en efecto al amigo Bush le entraron ganas de volver a bailar y me solicito de modo muy caballeroso, pero también muy imperioso que nos dirigiéramos hacía la pista de baile. Por lo visto pensó que gracias al caudal de conocimientos que me había soltado tras los dos bailes anteriores había logrado ganarme y poseía alguna especie de derecho sobre mí. Aunque su ademan de mando me saco de quicio en mi interior, logre no reflejar nada en mi exterior y acepte dócilmente seguirlo a la pista de baile y disfrutar de una nueva sesión de tango. Pero el amigo Bush había equivocado gravemente las señas o quizá quería probar suerte y decidió que era momento de tratarme como al resto de las hembras que se encontraban en la mansión. Apenas comenzamos a mover los cuerpos al son de la música, el poderoso caudillo decidió hacer uso de los derechos que pensaba, dos bailes, unos tragos y una conversación interesante, le habían dado sobre mi cuerpo y mi alma. Retiro sus manos de mis caderas y las movió lenta pero seguramente. Su mano izquierda ascendió hasta posarse sin recato ninguno en mi seno derecho, tocándolo con total desparpajo y hasta empezando a mover la mano para acariciarlo como si fuéramos viejos amantes. Su mano derecha bajo hasta posarse en mi nalga izquierda, la cual acaricio con igual descaro y llego al extremo de bajar su mano hasta llegar a la abertura de mi vestido y pretender posar su mano en mi desnudo muslo.
"La rabia que se apodero de mi debió haber sido más perceptible de lo que pensé en un principio. Todas las parejas a nuestro alrededor; no menos de quince, detuvieron inmediatamente sus actividades y el mismo Bush contuvo y retiro sus manos como si le quemaran. Con todo el cuerpo en tensión brutal le dije, de modo muy suave y femenino:
-General creo que ha equivocado bastante nuestro intercambio de cortesías y nuestra conversación. Aunque tomando en consideración que es usted un militar debí de haberlo esperado. Pero pretendo dejar las cosas claras desde ya para que no haya equívocos. Ciertos sectores de Vietnam amaban a Estados Unidos y creímos que eso nos daba derecho a meter nuestras manos en ese país sin pensar que la mayoría de este no estaba de acuerdo y consideraban que la nación ya tenía dueño. Ciertos sectores de Europa bendijeron a los Nazis y estos creyeron que eran los legítimos dueños del continente; ni la Resistencia ni la URSS estuvieron de acuerdo con esa idea y se dispusieron a enseñar a los hitlerianos que Europa no era de su propiedad. La misma América tuvo que dejar claro a Inglaterra que este país ya tenía dueño legítimo y no toleraría agresiones de terceros. La próxima vez que se crea con derecho a extender sus manos más allá de los límites del decoro y el respeto porque una caterva de rameras indignas y sus familias se lo han tolerado antes me veré en la obligación de hacer que comprenda del modo más doloroso que sea posible que yo no formo parte del grupo de las arrastradas, que a mí se me respeta o se sufre las consecuencias y además me ver en la necesidad de presentarle a mi novio y a mis amigos, más que dispuestos a responder en mi favor a diferencia de los castrados que hay en esta fiesta. Entendió "General".
"Una sonrisa lobuna apareció en el rostro de Bush. Una sonrisa que conocía muy bien porque la había visto en otros hombres de mi clase y en varias de nuestras mujeres también. Era la sonrisa del respeto conseguido y de la admiración lograda, pero también de la enemistad irrevocable. Había tenido la valentía, la dignidad y el coraje de parar su arrogancia, demostrar mi energía y dejar clara mi postura. No había tolerado que me prostituyeran en beneficio de ningún pervertido juego de poder ni había intentado manipularlo para que comiera de mi mano. Había sido una relación entre iguales y entre iguales se mantendría. Pero este respeto y admiración se basaba precisamente en la ya mentada igualdad y para hombres como Bush, los hombres y las mujeres que están a su altura por capacidad y/o dignidad son rivales y hasta enemigos porque socavan su ansiada supremacía. Así que esa sonrisa significaba en pocas palabras que me respetaba mucho y que por ello mismo me pretendía destruir para eliminar la amenaza que era para sus intereses.
"No hubo tiempo de más palabras entre nosotros o de nadie más. En ese preciso momento llegaron los Avengers, lo que genero un extraño cambio en el ambiente de la reunión. De golpe y porrazo como llevados por la consciencia de la presencia de los únicos capaces de ponerlos en su lugar, los nuevos potentados dejaron de poner a las féminas en la coyuntura de ceder allí mismo a sus exigencias apenas veladas o mantener algo del poco decoro que les quedaba y las devolvieron a sus respectivas familias o parejas. Los únicos que permanecieron con sus presas en sus brazos fueron Randolph, Andrews y Bush (que tras mi violento rechazo había regresado con su presa previa) que se limitaron a elevar o bajar sus manos de las indiscretas posiciones en que las tenían (aunque de modo muy pausado, lujurioso y posesivo, dejando claro quién era el propietario de esos cuerpos femeninos así manoseados, no sus padres, hermanos, parejas y mucho menos ellas mismas, sino ellos tres, los potentados entre los potentados, que apenas respetaban a las hembras de la casa y a partir de ahora a mí). Los Avengers al llegar se dieron cuenta de la especie de tensión que el proceso de marcaje de territorio y mi rebelión ante el mismo habían dejado en el ambiente, pero si habían comprendido o conocían el motivo se guardaron mucho de expresar su opinión al respecto o reconocer la situación. Sabía que tanto el trío de comandantes como los Avengers tendrían interés en mantener conversaciones sobre diversas cuestiones y también sabía que tras mi violenta repulsa a la agresión de Bush ninguno de los potentados nuevos aceptaría compartir más información conmigo. De modo que abandone una fiesta que había perdido todo interés para mí.
