Bulma conducía su lujoso auto con dirección a la Corporación Cápsula. Yamcha se encontraba recostado en el asiento trasero y dormía ya que el Torneo lo había dejado exhausto, Puar por igual. Brief cavilaba acerca de cómo es que conoció a Goku… Ese día que casi lo atropella e incluso después le vació una nueve milímetros y el pequeño coludo ni se inmutaba. Después cuando la salvó de las garras del General Blue… El pequeño Goku que ahora era un hombre bastante atractivo estaba a punto de casarse, eso es lo que más le sorprendía, pues siendo ella mayor pensó que le ganaría el camino al altar, además de que él no pensaba en esas cosas, sólo le interesaban las actividades que lo llevaran a ser un guerrero más fuerte. Incluso se cuestionaba porqué sería con Chi-Chi que a su parecer no era muy bonita que digamos.
A lo lejos divisó una cafetería y siendo ella adicta a trabajar largas horas cuando tenía un proyecto en mente, el café se había convertido en su gasolina para resistir. Decidió pasar por un delicioso café de moca con crema batida y chispas de chocolate, necesitaba además de la cafeína, azúcar porque el viaje era largo y a Yamcha no le gustaba manejar. Se estacionó y entró al local… el joven que atendía era justo como a ella le gustaban, delgado y de facciones muy finas, así que se sonrojo y el empleado se dio cuenta.
El chico sin vacilar, comenzó el coqueteo. Bulma sentía que tenía mariposas revoloteándole el estómago y se ponía nerviosa pero hacía caso omiso de las miradas que el chico le lanzaba, ella no era de esas chicas fáciles, además de que no venía sola. Y en efecto, Yamcha apareció de pronto detrás de ella y la miraba con ojos fulminantes:
Yamcha: Bulma, ¿Qué se supone que estás haciendo?
Bulma: ¿Pues qué no ves? Comprando café.
Yamcha: (notablemente molesto) No sabía que comprar café fuera tan divertido…
Bulma: ¿De qué estás hablando?
Yamcha: ¡No te hagas, estoy viendo cómo te le insinúas a este sujeto!
Bulma: ¡Claro que no! ¡¿De dónde sacas esas tonterías?!
Yamcha: ¡Cállate y súbete al auto!
Bulma: ¡Pero qué te pasa! ¡No me hables de esa forma!
Yamcha: ¡Y encima te pones digna, ven para acá!
La sujeto del brazo y llevándola a jalones al auto, la sambutió en el asiento del copiloto y tomó él el volante. Así manejó varios kilómetros y Bulma solo se limitó a ver el paisaje de su lado de la ventana sin decir nada. Más que molesta, estaba consternada por la actitud de Yamcha. Puar mucho menos se atrevió a decir algo, él realmente le tenía a Yamcha más que respeto… miedo.
Mientras tanto… Goku y Chi-Chi se despedían de Ox-Satán. Ella ya había preparado todas sus cosas en una capsula, así que sin problemas se montaron de nuevo en la nube Kinton y salieron rumbo a la Montaña Paoz. En el camino, Chi-Chi trataba de encontrar la manera más "amable" de decirle a Kumiko que su padre no le daría su herencia completa hasta que tuviera su primer hijo, sabía que eso no le iba a gustar así que su preocupación fue más que evidente.
Goku: ¿Pasa algo Chi-Chi?
Chi-Chi: ¿Eh?, no nada…
Goku: Pero te ves muy seria. Sí te sientes mal dímelo y paramos un rato.
Chi-Chi: No, no es eso Goku… Es que, no esperaba que mi papá decidiera que la boda fuera tan pronto.
Goku: Bueno, ahora que lo dices, a mí también me pareció algo extraño. Me hubiera gustado invitar a mis amigos…
Chi-Chi: Sí, desde luego… Eso fue muy descortés de mi Padre… Dime ¿Bulma es como tu hermana mayor?
Goku: Pues, sí… algo así… ella fue la segunda persona que conocí. Yo la quiero mucho… También al Maestro Roshi y a Krillin, ellos son como mi familia.
Chi-Chi: Oye Goku, ¿y nunca sentiste algo más que amistad por Bulma después de estar tantos años juntos?
Goku: ¿Cómo? ¿A qué te refieres?
Chi-Chi: Digo que sí Bulma te gusta como mujer… ¿Qué sientes cuando la vez?
Goku: ¿Eh? Pues… no se… no te entiendo…
Chi-Chi: ¡Ay Goku por Kamisama! Bulma es una mujer H-E-R-M-O-S-A, no me digas que no sientes nada cuando la vez… ¿Nunca te han dado ganas de darle un beso o de acariciarla?
Goku: ¡Claro que no! ¡Además me mataría sí lo intento!
Chi-Chi: Ja, ja, ja, Goku veo que no has cambiado en nada…
En la Montaña Paoz, Kumiko investigaba la casa de Goku. Era una sola habitación con espacio para… nada. Según estimaba, Chi-Chi y Goku tardarían en regresar por lo menos un mes en lo que se casaban y decidían vivir en la casa de Goku. Se sentía nerviosa, no sabía que esperar. Para mantener su mente ocupada, comenzó a limpiar la pequeña casa, pero sabía que ahí ni de broma estarían cómodos los tres.
Kumiko siempre había sido una mujer precavida, así que en sus viajes siempre procuraba hacerse de cosas que después le fueran útiles y dentro de sus montones de capsulas tenía tres casas… Eligió la mediana, con tres dormitorios, sala, comedor, cocina y un baño enorme con jacuzzi y la puso al lado derecho de la casa más pequeña.
Después se propuso hace una hortaliza, así que comenzó a arar la tierra y en esos momentos se cuestionaba cómo es que ella, una amazona había aceptado el "plan" de una adolescente… realmente eso de vivir los tres juntos era una locura… Pero ya había dejado pasar tantas oportunidades de encontrar al amor de su vida por anteponer a la prudencia, que no pensaba desperdiciar esta oportunidad. Después de todo, Goku comenzaba a caerle bien.
Cinco días después de que Kumiko comenzó con la remodelación, Goku y Chi-Chi llegaron de donde Ox-Satán. La Amazona al sentir sus ki acercarse, muy sorprendida salió corriendo a la puerta y ellos apenas venían acercándose en la nube kinton:
Kumiko: ¡Holaaaaaa!
Chi-Chi: ¡Kumiiiiiiiii queridaaaaaa¡
Goku solo alzaba su brazo saludándola y cuando la nube aterrizó, Chi-Chi de un brinco se bajó y corrió a abrazar a Kumiko al mismo tiempo de que le decía cuanto la había extrañado. Goku sin prestarles atención, miraba asombrado la casa que la trigueña había "construido" y también la hortaliza que estaba en vías de ser sembrada.
Goku: Kumiko, ¿Tú sola hiciste todo esto?
Kumiko: Sí, ¿No te agrada? Es para los tres…
Goku: No, no es eso… es que creí que yo debía de construir la casa…
Kumiko: Ja, ja, ja yo no la construí… ya la tenía en una cápsula… Sólo la saqué.
Goku: Bueno, pero entonces es tuya…
Kumiko: Pero te acabo de decir que es para los tres…
Goku: Es que… no quiero que pienses que soy un aprovechado… Mi deber es cuidar de ustedes no ustedes de mí.
Kumiko: Mira Goku, a partir de que vivamos los tres juntos, vamos a ser una familia, y los miembros de una familia se cuidan entre sí. El que tú seas "el hombre" no quiere decir que tengas que cargar con toda la responsabilidad. Todos debemos de tener un papel para que esto funcione, solo es cuestión de organizarnos. ¿Te parece?
Goku: (Sorprendido) ¡Aaaahhhh ya entiendo! ¿Entonces yo tendré mis responsabilidades en la casa?
Kumiko y Chi-Chi: Así es…
Goku: Y cuando las termine… ¿Puedo ir a entrenar?
Kumiko: (pensando que hablaba con un niño) Ja, ja, ja claro que sí…
Chi-Chi: Entonces, vamos adentro…
Kumiko: Ja, ja, ja claro pasemos, con las preguntas de Goku nos quedamos en la puerta… la comida está lista.
Goku: ¿Comidaaaaaaa? ¡Qué bueno porque me muero de hambre!
Chi-Chi y Goku se sentaron mientras Kumiko les servía la comida… Goku estaba extasiado por el olor de las ollas, no sabía bien que era pero se veía delicioso. Ya mientras hacían la sobremesa, comenzó la segunda tanda de preguntas:
Kumiko: Chi-Chi ¿Y tu padre que dijo de la boda? ¿Cuándo se van a casar?
Chi-Chi: Ya sabes cómo es él, impaciente como sí no hubiera un mañana…
Kumiko: Ajá… ¿y entonces? ¿Será pronto?
Goku: ¿Pronto? Sí ya nos casamos…
Kumiko: ¡¿Quéeeeeeeee?!
Chi-Chi: Mi padre y sus imprudencias…
Kumiko: ¡Oh por Kamisama!… De verdad Chi-Chi que tu padre tenía prisa por verte casada… ¿Así que eso significa que ya se van a quedar verdad?
Chi-Chi: Sí, ya no vamos a regresar con mi papá. Sí acaso iremos a visitarlo, pero sólo un día y nada más.
Kumiko: Y de "lo otro" ¿qué pasó?
Chi-Chi: Nada todavía… Tenemos que hablar de ello después.
Kumiko: De acuerdo… Siendo así… Goku, déjame mostrarte tu habitación.
Goku: ¿Tendré mi propia habitación? ¡Qué bien!
Al pasar un mes de estar los tres juntos, la rutina de la familia Son era sencilla. Por las mañanas Kumiko levantaba temprano a los dos jóvenes y cada quién se encargaba de asear su habitación. Goku siempre terminaba primero, así que se bañaba y salía a hacer un poco de ejercicio, mientras que Kumiko y Chi-Chi se bañaban juntas y después se dedicaban a preparar el desayuno. Ya que terminaban, Goku se salía a entrenar y no regresaba hasta la tarde, a menos que quisiera comer algo especial de la Montaña Paoz, que en ese caso tenía que ir a cazar y rogarle a Kumiko para que lo cocinara.
En la ausencia de Goku, las dos mujeres le dedicaban tiempo a su relación. La amazona tenía una gran cantidad de libros, era toda una erudita en la astronomía y le enseñaba a Chi-Chi a leer las constelaciones. Todo lo que la Princesa preguntaba era respondido por su amada, era sorprendente que supiera tantas cosas. Pero lo que mejor sabía, y eso era lo que a Chi-Chi más le gustaba, era la forma tan dulce y pasional de hacerla llegar al orgasmo.
Justo después de cumplirse el primer mes de su nueva vida, Goku comenzó a sentir ansiedad. Se preocupó porque esa sensación ya la había tenido antes… Fue en cuando estaba en el Templo de Kamisama y tuvo que detener su entrenamiento por la falta de concentración que "esa sensación" le producía. Pudo evadir su estado durante tres días, pero al cuarto comenzaba a sentirse molesto, al grado de que Chi-Chi se dio cuenta. Ya lo había llamado tres veces para desayunar y el no salía de su cuarto, así que lo fue a buscar, tocó la puerta y como no le contestó, la entreabrió para hablarle.
Chi-Chi: ¿Goku?, ¿No vas a venir a desayunar?, ya te llamé tres veces…
Goku: (en un tono muy serio) Sí te escuché pero no tengo apetito, gracias.
Chi-Chi: (¡¿Goku no tiene hambre?!) ¿Te sientes bien? No te has levantado aún…
Goku: No, no me siento bien, solo quiero estar solo… déjame por favor.
Chi-Chi: ¿Pero te duele algo?
Goku: ¡No, solo déjame solo! (y se tapó la cabeza con las cobijas).
Chi-Chi cerró la puerta y fue de inmediato a decirle a Kumiko lo que estaba pasando. Ambas regresaron y la mayor abrió de nuevo la puerta para investigar qué es lo que le ocurría a Goku. Él aún estaba completamente tapado con las cobijas, así que ella se sentó en la cama y trató de destaparlo, pero el chico se aferró. No quería que lo vieran "en esa situación".
Goku: ¡Ya basta Kumiko! ¡Qué no entienden que quiero estar solo!
Kumiko: ¡No nos iremos hasta que nos digas que rayos te pasa!
Goku: ¡No les incumbe!
Chi-Chi: ¡Claro que sí! No digas tonterías… ¿Que tal que estás enfermo?
Kumiko: (diciéndole a Chi-Chi con un ademan que se calmara) Goku, escucha… No es normal que estés así… Déjame ver que es lo que te pasa… Dime sí te duele algo…
Goku al escuchar la voz calmada de Kumiko, por fin cedió y se destapó la hasta la cintura. Tenía las mejillas rojas, respiraba más rápido de lo normal y tenía las pupilas dilatadas. Kumiko le puso su mano en la mejilla para corroborar sí tenía fiebre, pero Goku se volteó buscando tocar sus dedos con la boca, entonces la amazona supo de lo que trataba y rápidamente alejó la mano.
Kumiko: Uuuffff… Goku, ¿Ya antes te habías sentido así?
Goku: S-si.
Kumiko: ¿Entonces sabes lo que tienes que hacer?
Goku: C-creo que si… ¿es con la mano verdad?
Kumiko: Sí… Te dejaremos solo… anda Chi-Chi vayamos a la capital a dar un paseo.
Chi-Chi: (cayendo en cuenta de lo que ocurría) Por supuesto…
Las chicas se fueron dejando a Goku tirado en la cama ardiendo en deseo sexual. Su pene ya estaba erecto pero era prisionero del apretado bóxer, así que se sacó las cobijas y la ropa interior para dejarlo salir y masturbarse más cómodamente. Tomó su miembro con la mano derecha y comenzó a subir y bajar la delgada capa de piel, sintiendo como al aumentar la velocidad, éste se ponía más duro. Conforme iba concibiendo el placer recorrerle la espina dorsal, una imagen venía a su mente… una imagen reciente… un recuerdo… el recuerdo de aquel enemigo al que le perdonó la vida dándole una semilla senzu… su abdomen rosado… su piel verde… su estatura… sus fuertes brazos… sus blancos colmillos… su profunda voz… sus garras… su olor… No lo soportó más… ahí venía otra vez esa explosión deliciosa en sus testículos que subía y salía por la punta de su pene… Al llegar al punto máximo del placer, entre los gemidos solamente pudo decir un nombre: Pikoro.
Una vez que recobró la conciencia, se dio cuenta de que las cobijas quedaron manchadas de "aquello blanco que le salió", por lo que las quitó y las votó en la lavadora. Aún no pasaba del medio día, así que se bañó rápido para salir a distraer su mente y aprovechar la mañana. Se fue en la nube hasta un barranco donde en el fondo corría un hermoso río. Se sentó recargado en una piedra… su cabeza no dejaba de dar vueltas, quería saber qué era eso que le pasaba… el porqué lo sentía… Y al parecer Kumiko tenía sus respuestas.
Pikoro siempre estaba atento al Ki de Goku. Sabía que andaba holgazaneando porque no había ningún incremento notable. Pero esa mañana lo notó distinto… algo raro pasaba porque su Ki subía y bajaba… Goku estaba nervioso y con esta sospecha, decidió ir a ver qué ocurría.
Habiendo nacido con las designas de su Padre, eliminar a Goku y hacer del mundo un lugar lleno de maldad, Pikoro se cuestionaba porqué debía de seguirlas, después de todo, a su parecer el mundo era un lugar bello y tranquilo. Por otro lado, Goku era un guerrero poderoso y el sólo hecho de pensar en eliminarlo y quedarse solo no le era del todo agradable. Teniendo todo el conocimiento que su Padre adquirió durante su larga vida, no veía la lógica en destruir para obtener poder. Este debía de adquirirse con el entrenamiento y las peleas e hizo de esa consigna, su ideología de la vida.
A Goku le gustaba el sonido del río, muchas veces iba a ese lugar a meditar… Pero en esta ocasión, "esa sensación" no lo dejaba poner su mente en paz… ahí venía de nuevo ese cosquilleo en la entrepierna… No comprendía porque otra vez… Pero dejó de luchar y se rindió nuevamente ante su necesidad de tocarse.
Pikoro lo había encontrado y vio a Goku sentado junto al río. Le parecía extraño que por solo estar ahí su Ki estuviera tan alterado. Él ocultó el suyo para poder observar lo que estaba tramando, y en una oportunidad, saldría a pedirle la revancha.
Goku comenzaba a agitar la respiración… Entonces sin más comenzó a frotarse el pene por encima del pantalón… Echó su cabeza para atrás y cerró los ojos… se sentía tan bien que se desató el cinturón, se bajó un poco los pantalones y nuevamente con la mano comenzó a masajearse… Conforme iba sintiendo el calor inundar su cuerpo, nuevamente los recuerdos de su pelea con Pikoro regresaron para acompañarlo en su delirio… Entonces llegaron los gemidos acompañados por el nombre de aquel que le producía ese infinito placer P-pikoro… Oh! Pikoro… Por Kami… Pikoro… Como deseo que estuvieras aquí… Su espalda se arqueaba cada vez más hasta que por fin salió de nuevo "aquella cosa blanca" sin siquiera sospechar que era observado a lo lejos por el objeto de su deseo.
En ese momento, Pikoro no sabía si bendecir o maldecir la agudeza de su oído. Había escuchado cada palabra de Goku mientras se masturbaba. Evidentemente sabía lo que "su enemigo" estaba haciendo pero no comprendía el porqué su nombre salía a colación… o tal vez es porque no quería comprenderlo. Su Padre nunca tuvo relaciones sexuales, pero sabía de lo que se trataba y que estás podían darse hombre/mujer, mujer/mujer o hombre/hombre, para ello no había limitantes. El tener sexo no le parecía algo importante o indispensable… pero de lo que sí estaba seguro es que, de dársele la oportunidad, sería con otro hombre.
Habiendo quedado satisfecho, Goku se arregló el pantalón y se levantó. Su estomago comenzaba a rugir exigiendo comida, así que llamó a la Nube Kinton, se subió y se fue. Pikoro se quedó ahí cavilando… Recordaba que la primera vez que lo vio se sorprendió de lo mucho que había cambiado. A como tenía impregnada la imagen del mocoso, el joven hombre que estaba frente a él distaba mucho de ello y en realidad, se veía MUY bien. Pronto, Pikoro se dio cuenta de que su pene se estaba endureciendo, por lo que emprendió la retirada, sin sospechar que a partir de ese momento, Goku se convertiría en el protagonista de sus sueños.
Las chicas se habían ido a la ciudad en el auto de Kumiko y en el trayecto Chi-Chi estaba muy callada, algo raro ya que una de sus características era el hablar y hablar y hablar…
Kumiko: (Al volante) ¿Qué te pasa? ¿Ahora no vas a hablar?
Chi-Chi: Lo que pasa es que… Nunca me imaginé ver a Goku de esa forma… Yo siempre lo consideré demasiado ingenuo.
Kumiko: Pues ya ves que no… Además ¿Qué esperabas? Es HOMBRE y como sea su cuerpo tiene necesidades… El problema es que rayos vas a hacer cuando se entere de lo que realmente es un matrimonio… ¿Lo vas a complacer?
Chi-Chi: ¡Claro que no! ¡No digas tonterías!
Kumiko: Pues ve pensando entonces que pretexto le vas a dar… ¡Diablos, sabía que esto era una locura!
Chi-Chi: ¡¿Aaaahhh síiiiiii?! ¡Pues entonces para que aceptaste!
Kumiko: ¿Cómo que por qué? (frenando el auto bruscamente) ¿Qué no te lo he demostrado lo suficiente? Porque TE AMO… pero escúchame bien: desde un inicio tu plan me pareció un absurdo. No le vi ningún sentido el que quisieras casarte solo para tener una herencia que por cierto ni me has dicho que pasó con ella. Yo te puedo dar todo lo que necesites, pero también entiendo que quieras tener tus propias cosas… Además sabía muy bien en lo que me estaba involucrando y no me arrepiento, solo quiero que sepas, que sí las cosas no salen bien, no debes de preocuparte, yo me encargaré de darle solución, nunca te dejaré sola… ¿entiendes?
Chi-Chi: (con los ojos llenos de lágrimas) Kumiko, eres lo mejor que me ha pasado en la vida… Te amo tanto…
Y se lanzó a los brazos de su guerrera a llorar… Kumiko le acariciaba el cabello consolándola, después de todo, las decisiones que Chi-Chi había tomado no eran fáciles, se requería de bastante valor para salir de su cómoda vida y buscar su camino. Las chicas regresaron a casa por la tarde noche encontrando a Goku sentado tranquilamente viendo la televisión.
Goku: ¡Hola chicas!, ¿Cómo les fue en su paseo?
Chi-Chi: Bien… ¿y qué hay de ti? ¿Ya estás mejor?
Goku: (agachando un poco la cabeza) ¿Eh? A pues… Yo ya estoy bien… ¿De casualidad trajeron algo de comer?
Kumiko: (dándose cuenta de que Goku quería evadir el tema) Sí por supuesto… ¿Conociéndote el apetito como crees que no vamos a traerte algo de comer? Anda, siéntate en un momento te sirvo.
Goku: Gracias Kumiko, eres muy amable… Oye Chi-Chi…
Chi-Chi: ¿Sí dime?
Goku: (acercándose a ella y tomándola de la mano) Perdóname por hablarte de esa forma… Estuvo muy mal lo que hice. Te prometo que no volverá a suceder…
Chi-Chi: ¡Oh Goku!… no te preocupes… Hay ocasiones en los que se tienen días malos… no pasa nada.
Goku: Gracias… me sentía muy mal por haberte tratado así… Te juro por la memoria de mi abuelito que no lo volveré a hacer.
Mientras Kumiko calentaba la comida, veía enternecida la imagen de Goku pidiéndole disculpas a Chi-Chi y sonreía porque estaba confirmando, que el chico aún siendo un guerrero tan fuerte, era capaz de expresar la pureza de sus sentimientos. Ese hombre era todo un enigma.
Habiendo pasado cerca de quince días de aquel incidente, Pikoro estaba de muy mal humor porque el fastidioso de Goku aparecía en sus sueños y no lo dejaba descansar apropiadamente. La misma noche del encuentro, soñó que llegaba al lugar donde Son estaba sentado y parándose frente a él solo se limitaba a observar cómo se masturbaba… entonces Goku le pedía que se acercara y él, obedeciendo se inclinaba poco a poco hasta que sus narices quedaban pegadas… podía sentir la respiración agitada del humano y sin pensarlo, con sus labios tocaba los de él… Ahí se despertó con una tremenda erección que tuvo que entrenar a la media noche para calmarse.
Conforme iban pasando los días, los encuentros en sus sueños se volvían más duraderos y excitantes. En el último sueño, lo que podía recordar es que se encontraba encima de él abrazándolo y penetrándolo mientras Goku gemía y lo miraba a los ojos pidiéndole que no se detuviera. Pikoro acostumbraba dormir sentado y cruzado de pies y manos… Cuando despertó, sintió mojado su traje en la entrepierna… había eyaculado soñando con Goku, su mente estaba confundida… ¿Porqué de todos los hombres del mundo tenía que ser precisamente él quien despertara su apetito sexual?
Goku también seguía intrigado por aquellas nuevas sensaciones que su cuerpo tenía, así que aprovechando una mañana en la que Chi-Chi había ido a la capital a recoger los nuevos sofás que habían encargado, se quedó solo con Kumiko quien se encargó de preparar el desayuno. Normalmente Goku se habría salido ya a entrenar o sabrá Kamisama a que más, pero ese día se quedó ahí contemplando a la Amazona cocinar.
Kumiko: Sí te vas a quedar ahí, será mejor que vengas a ayudarme…
Goku: ¿De verdad quieres que te ayude? A Chi-Chi no le gusta que meta las manos mientras cocina.
Kumiko: Es porque ella tiene poca paciencia y tu eres muy desesperante, pero ven… Te enseño como hago el arroz.
Goku: Ja, ja, ja, eso mismo me dice Bulma… que suelo ser muy desesperante…
Kumiko: Si supongo que ella mejor que nadie sabe cómo eres… Y hablando de Bulma… dime algo… ¿De todo el tiempo que anduvieron juntos nunca pasó algo más que amistad entre ustedes?
Goku: ¿No me digas que tú también crees que me gusta? Chi-Chi ya me había preguntado lo mismo y la respuesta es no. Ella es una persona muy especial en mi vida. De no haberla conocido posiblemente no sería el hombre que soy ahora. No niego que aunque ella fue la segunda persona que vi después de mi abuelito, con todos los lugares que he visitado y la gente que he conocido, nunca he visto una mujer más bonita que Bulma… bueno hasta que te conocí a ti…
Kumiko: (con los ojos desorbitados) A ver, a ver… Detente… ¿Qué dijiste?
Goku: ¿Mm? Que Bulma era la mujer más bonita que había visto hasta que te conocí… Tú eres más bonita.
Kumiko: (Queriendo que el piso se la tragara) De verdad que no sé de donde sacas tantas tonterías… Además la que te debe de parecer más bonita es Chi-Chi no yo, ella es tu esposa.
Goku: ¡Oye! Pero claro que Chi-Chi me parece muy bonita… sobre todo cuando se pone el vestido rojo con flores azules…
Kumiko: Tienes razón… ese vestido se le ve muy bien…
Goku: ¿Tú la quieres mucho verdad?
Kumiko: Sí… dime la verdad ¿Eso te molesta Goku?, ¿Qué yo la quiera de una forma especial?
Goku: No, claro que no… Al contrario, a mi me agrada saber que ustedes dos se quieren tanto.
Kumiko: (Haciendo gala de su enorme habilidad de interrogar) Y tú Goku… ¿Estás enamorado de Chi-Chi?
Goku: ¿Enamorado?
Kumiko: ¿Sabes?, lo que te pasó el otro día tiene una explicación… Mira, cuando una pareja decide casarse, cuando se unen en matrimonio, no solo es para vivir juntos… Es para tener hijos… ¿Tú sabes cómo nacen los niños?
Goku: Sí… nacen del vientre de su madre, eso me lo explicó Bulma y bueno he visto a algunas mujeres embarazadas.
Kumiko: Ok, pero ¿sabes que una mujer necesita de un hombre para quedar embarazada verdad?
Goku: Mmmmm… no sé exactamente como es, pero sí lo sabía, ¿Qué tiene que ver eso con lo que me pasó la otra vez?
Kumiko: Que para que una mujer quede embarazada necesita tener relaciones sexuales con un hombre… Eso que sentiste es la necesidad de tener sexo.
Goku: ¿Sexo? ¿Qué es eso?
Kumiko: Es cuando una pareja se besa y se abraza… se tocan y se acarician todo el cuerpo… hasta que llegan al orgasmo.
Goku: (escuchando atento) ¿Qué es orgasmo?
Kumiko: En las mujeres es una explosión caliente que recorre la espina dorsal y explota en los genitales, en una parte muy sensible que se llama clítoris, haciendo que salga de la vagina un líquido transparente… En los hombres no sé cómo se sienta, pero sale por la punta del pene.
Goku: ¿Entonces eso blanco que me salió es un orgasmo?
Kumiko: Sí… específicamente se llama semen, y cuando un hombre introduce su pene en la vagina de una mujer y le inyecta su semen, la mujer puede quedar embarazada. Así es como se forman los niños dentro de una mujer.
Goku: Vaya… pues no sabía todo eso… ¿Creo que necesito aprender muchas cosas verdad?
Kumiko: Así parece… Dime Goku… ¿Cuándo tuviste ese orgasmo pensabas en Chi-Chi?
Goku: ¿Eh?... No.
Kumiko: (sorprendida) ¿Entonces? ¿Cómo llegaste al orgasmo? ¿En quién pensabas?
Goku: Es que… después de lo que me acabas de decir creo que estoy mal…
Kumiko: Pero sí no me lo dices no lo sabremos, anda dímelo…
Goku: Bueno yo… yo… pensaba en… (Silencio)
Kumiko: ¡¿En quién Goku dímelo de una buena vez?! (Esperando no escuchar "en ti")
Goku: Pensaba en Pikoro…
Kumiko: (Dejándose caer en la silla) ¿Pikoro? ¿Te refieres a Pikoro Dai Maku? ¿El Pikoro con el que peleaste?
Goku: Pues sí… no hay otro Pikoro… ¿Verdad que estoy mal?
Kumiko: Ja, ja, ja, ja, ja, ja…
Goku: (frunciendo el ceño) ¿De qué te ríes? ¿Qué es lo gracioso? ¡No te burles!
Kumiko: Perdón Goku, no me estoy burlando… No estás mal… es que eso significa que te gusta Pikoro.
Goku: S-sí… sí me gusta mucho… Desde la primera vez que lo vi en el torneo… Es tan… alto… y sus brazos… (Suspiro), ¿Pero entonces porqué siento que quiero tener relaciones sexuales con él?
Kumiko: Goku… la mayoría de las personas sienten atracción por el sexo contrario… Pero también hay quien siente esa misma atracción por las de su propio sexo, como tu… y como Chi-Chi y yo.
Goku: ¿Entonces tú y Chi-Chi tienen relaciones sexuales?
Kumiko: Así es. Perdóname por no decírtelo antes, pero todo tiene una explicación que espero comprendas.
Goku: Bueno, la verdad es que me lo sospechaba… Desde aquella vez que las vi besándose en el torneo cuando fui a buscarlas creí que ustedes dos eran más que amigas, como Bulma y Yamcha.
Kumiko: Así que sí te diste cuenta… Y entonces… ¿Por qué le pediste a Chi-Chi que se casara contigo?
Goku: Porque se lo prometí… y porque pensaba que casarse era un tipo de comida.
Kumiko: ¡Ah sí! Ya recuerdo… Entonces sabiendo lo que te acabo de decir ¿Estás de acuerdo en vivir aquí con nosotras aunque oficialmente Chi-Chi y tú sean un matrimonio?
Goku: Mira, según entendí cuando nos casamos allá en el Castillo es que, para que Ox-Satán le diera su herencia, ella tenía que casarse… Y supuse que a él no le gustaba la idea de que se casara contigo, por eso me buscó, para que cumpliera mi promesa y su papá le diera su dinero.
Kumiko: Bueno y sí ya sabías eso ¿Qué esperas tú ganar con todo esto? Digo, si su papá le da su dinero ya no tendría caso que ella y tú siguieran casados…
Goku: Bueno pues eso será hasta que ella quiera… yo estoy cumpliendo con la promesa que le hice y además, sin proponérmelo ya he ganado mucho. Ustedes son maravillosas, me hacen de comer y me consienten, ya no puedo pedir más.
Kumiko: Goku, aunque Chi-Chi ya no quiera ser tu esposa, a mi me gustaría que tu siguieras aquí con nosotras, de verdad te he tomado cariño… eres un chico muy noble.
Goku: Y yo a ti, eres una mujer muy inteligente, bonita y fuerte… Y Chi-Chi es como una delicada flor, sensible, dulce… una pequeña niña a la que hay que cuidar.
Kumiko: Escucha, no esperes que Pikoro tenga los mismos sentimientos que tú… Él es miembro de la familia del mal y yo honestamente no creo que algún día puedas estar con él. Conoce más chicos, quien sabe, tal vez encuentres uno del que te puedas enamorar y tener una pareja.
Goku: ¿Con otros chicos? ¡Ay no!... no me gusta esa idea… Sí no es con Pikoro prefiero buscar una mujer.
Kumiko: ¿Entonces sí te gustan las mujeres?
Goku: Pues claro, ¿Qué esperabas?... Sí alguna vez pudiera… Me gustaría que fuera contigo.
Kumiko: ¡Hey no digas más! No te ilusiones…
Goku: Ja, ja, ja… claro que no… pero no pierdo la esperanza…
El teléfono sonó cortando la charla… era el maestro Roshi, pidiéndole a Goku que fuera a Kame House porque Hestia tenía tres días de no regresar…
