Aún no puedo creer que realmente lo hice.

¡Voy a tener una cita con Chat Noir!

Porque sí, amigos. Aunque intente negármelo muchas veces a mí misma y a mi amiga Alya cuando me insiste…es la pura verdad.

¡Y en el día de mi graduación!

No sé si gritar de la emoción, del nerviosismo o del pánico.

Todo ha sido frenético desde entonces y apenas he podido charlar tanto con Chat como me gustaría desde que se lo pedí: alguna noche para hablar de temas vagos del baile, cómo iríamos y en donde quedaríamos para reconocernos mutuamente más que nada. Aún me martillea el corazón al recordar ciertas partes de nuestra última conversación. El hecho de que se sienta tan relajado conmigo o me crea tan especial como para decir que solo voy a aumentar su visión positiva de mí aumenta demasiado mis expectativas para cuando quedemos por fin y nos conozcamos.

Sus bromas gatunas me desquician a veces, pero lo cierto es que me divierten más que molestar, y sus rasgos y momentos de madurez me dejan sin palabras y maravillada ante su sentido de ver las cosas. Lo admiro. Y es cierto lo que le confesé…no puedo pensar en un presente sin él…y tampoco me gustaría que en un futuro también.

Con esto encuentro también quiero demostrarme a mí misma que puedo seguir adelante e incluso empezar una nueva vida desde cero una vez acabe la escuela. En otras palabras, esto significaría dejar de una vez aparcado el asunto Agreste para poder darme una oportunidad con Chat Noir…y de verdad quería saber si se podía dar algo entre ambos.

Temo admitir estar ya enamorada del chico con el nickname de gato negro sin siquiera conocerlo…Pero todo se ha dado de forma tan especial que no puedo evitar pensarlo y que se me forme una sonrisa boba en el rostro. Con él podía ser yo misma al igual que en los ratos de diversión que pasaba con mi amiga Alya; no tenía por qué temer ser juzgada porque me aceptaba tal y como era…y su personalidad divertida y extrovertida me encantaba.

No quería hacerme muchas ilusiones ante la idea de que todo lo que habíamos compartido a través de chats sea falso al final y él sea de una manera totalmente distinta a la hora de forma de ser en la realidad. Pero tampoco quería ser pesimista. Llevaba ya muchísimo tiempo hablando con ese chico como para pensar que todo podía salir mal sin apenas intentarlo.

Los días pasaron volando entre últimos trabajos de curso que entregar y demás. Si a eso le sumábamos el hecho de que tenía que "apoyar" a mi mejor amiga a la hora de coordinar todas las cosas para el evento del baile acababa todas las noches destrozada de cabeza a la cama cayendo dormida. La propia Alya también parecía bastante entusiasta con la idea de que fuera a conocer por fin a mi misterioso "amigo". Se había tomado bastante enserio su papel de cupido y a veces me intimidaba. Ser su amiga me ha enseñado que a veces es mejor tener cuidado cuando trama algo y tomar precauciones. Es por eso que no le he dicho nada sobre cómo le reconoceré o en donde nos juntaremos.

La noche de la graduación no quiero que sea un día más; quiero que sea mi noche y poder disfrutarla y no olvidarla nunca. Sinceramente…me gustaría estar a solas el máximo tiempo posible con él.

Quise prepárame un vestido para la ocasión, pero siendo realistas y con el tiempo y presupuesto que tenía, no me podía permitir confeccionar un vestido arreglado en menos de una semana con la intención de sorprender a mi amigo y tener una buena impresión. Al final terminé yendo un día con mi madre al centro comercial y compramos un vestido que nos gustó a ambas. No tenía tiempo para hacerme uno, pero podía trabajar sobre algo ya hecho y retocarlo a mi gusto con un consejo después tardío de Alya y mi madre.

Apenas es hoy por fin el tan ansioso día. Estoy terminando de retocarme frente a un espejo de mi cuarto. El vestido resultante al final que llevo puesto es uno rojo largo con corte bajo hasta la rodilla, entallado y de seda, de un solo tirante y con un hombro y parte de la espalda al descubierto. De arriba abajo el tono rojizo iba tomando una tonalidad más oscura hasta rozar el negro. Mi pelo azabache oscuro me había decantado por recogérmelo con una sencilla trenza en forma de diadema por la parte trasera de la cabeza, dejando el resto de mechones libres en tirabuzones. Me resultaba extraño no verme con mis típicas y cómodas coletas, pero me gustaba el resultado en conjunto junto con el leve maquillaje que por fin había terminado de aplicarme.

Tengo un bolsillo cosido entre los pliegues casi imperceptible y escondido para guardar mi celular. Al ser todo organizado en la escuela y ya estar todo pagado no necesitaba llevar nada más conmigo encima. Mi casa estaba al lado del recinto escolar y en caso de necesitar volver y mis padres ya estar dormido mientras yo seguía de fiesta solo tenía que mirar en un lugar secreto donde teníamos unas llaves de repuesto para entrar a la casa.

Cuando estaba por bajar las escaleras de mi habitación y partir con mis padres para la ceremonia de graduación, escuché un pitido y una luz parpadeante procedente de mi computadora. Ilusionada a más no poder e imaginándome al emisario de ese futuro mensaje, casi me tropiezo pisando mi vestido para acercarme corriendo a la pantalla para desbloquearla y leerle.

-¿Lista para el gran día bugaboo?

-¡Lista! XD- Escribí eufórica con la sonrisa más grande del mundo en mi rostro.

-Te veré allí entonces.

-¿Acaso vas a ir a la ceremonia también y no solo a la fiesta?

-¿Te sorprendí? Estaré en primera fila viéndote aunque no lo sepa para cuando te den tu diploma de graduada.

¿Podía estar más encantada con él?

-Gracias Chat. No sabes de verdad lo que esto significa para mí…además…-me paré por un segundo antes de terminar de escribir ese mensaje y mandarlo…pero más segura que nunca me decidí y pulsé la tecla de intro…Era ahora o nunca.-Tengo una sopresa guardada para esta noche. Tengo que decirte algo importante.

-¿Más importante que saber quiénes somos incluso, bichito?-Contestó con burla mndandome el emoticono de una gato sonriendo. No pude evitar reírme ante aquello pensando que él sin siquiera saberlo había cortado el hielo de la conversación para mí.

-Es algo diferente kitty…Ya lo descubrirás…

-Tú y tus secretos my lady…Todo te será descubierto esta noche- Respondió con complicidad.

-Y tú y los tuyos también chaton…

-No te olvides de tus pendientes, catarina. Nos vemos luego y pásalo genial hasta entonces.

-Lo mismo digo Chat, y que no se te olvide tu cascabel.

Una vez desconectados, me aseguré de llevar puesto aquello y marché de mi cuarto y de mi casa con mis padres a la escuela más que contenta. Mi padre me miraba orgulloso y mi madre cómplice. Creo que ya sospecha que voy a ir acompañada en la fiesta, puesto que a lo largo de estos días se ha mostrado demasiado "buena y atenta" para cuando le pedía algún consejo en algo relacionado con el baile o mi vestimenta.

Cuando llegamos a la entrada del lugar veo desde lejos a mi mejor amiga acompañada de su madre mientras que su padre las observa atento sosteniendo a las dos pequeñas gemelas en sus hombros sentadas que no paran de hacerse burlas la una a la otra. Está espléndida con su vestido en tonos pastel anaranjados. Hace que resalte mucho su piel moreno y sus profundos ojos ámbar. La coleta alta fue la mejor decisión que pudo tomar para su cabello. Me reí internamente cuando entramos juntas a la escuela seguidas de nuestras familias cuando desde otra punta del patio vi a un moreno arreglado que no paraba de quitarle la mirada de encima a mi amiga. Presentía que sería una buena noche para ella también. Después de todo el trabajo y esfuerzo invertido se lo merecía.

Ella siempre ha estado para mí en todos los momentos. Y antes de que comenzara hoy la "gala" y viendo a ese par de necios me decidí y propuse a mí misma ser su cupido. Si mi amiga podía ser el mío, ¿por qué yo no el de ella?

Pude ver a todos mis amigos formándose en pequeños grupillos con o sin sus familias; unos bromeando como Kim y otros nerviosos como la pobre Mylène a quién Iván intentaba calmar en compañía de Rose y Juleka. Chloe fue de las últimas en llegar, seguramente para hacerse la interesante y presumir de último modelito de la temporada. Se la podía ver paseándose por todo el lugar regodeándose y siendo acompañada por su inseparable amiga Sabrina.

Casi todos estaban allí reunidos ya y muchas caras me eran conocidas hasta el momento. Es una pena que al presentarnos en la entrega de diplomas ya no se conservara el "misterio" que luego traería la noche de máscaras. Pero era normal que nos conociéramos a todos después de tantos años juntos por mucho que lleváramos una máscara en el rostro. Lo interesante sería no reconocer a gente de otros cursos que también participaría en el evento o gente de fuera, amigos y conocidos de los graduados. Y entre ellos estaría la persona a la cual no paro de buscar sin ser consciente cuando giro la cabeza de un lado a otro como si tuviera un tic nervioso…como si pudiera reconocerle a la distancia solo con verle una vez.

Habíamos acordado finalmente en encontrarnos cerca de la medianoche en la entrada de la escuela. Lo único que sabía es que iría con un traje oscuro, algo verde y tendría un cascabel en mano para que supiera quién era. Me resultaba gracioso imaginar a mi amigo con un collar de gato con ese objeto puesto y sonando cada dos por tres como si de verdad fuera un gato. Cada vez que oía tintilar algo cerca de mí me giraba para ver si encontraba a alguien con un cascabel. Alya me miraba ante ello confusa y a la vez divertida ante mis nervios. Porque ella sabía que no estaba así precisamente por graduarme…sino por conocerlo a él.

Por otro lado, lo que él sabía es que yo llevaría un vestido rojo y unos pendientes de Catarina. Solo esperaba de verdad que todo saliera bien. Para cuando parece que todos están listos para comenzar con la celebración y se van dirigiendo hacia los asientos y el improvisado escenario que se ha montado en el centro de la pista del patio escolar…

-Chica cálmate. Tienes los pelos de punta. Deberías de relajarte. ¿No que hasta hace un rato eras la chica más sonriente del mundo?-Pregunta mi amiga.

-Y lo estaba…-Digo insegura empezando a morderme el labio y no parando de mirar de un lado a otro.-O al menos hasta caer en las consecuencias de lo que estoy haciendo…De verdad creo que me gusta Alya pero…siento que al haber hecho todo esto estoy quedando demasiado expuesta ante él. Va a saber antes de tiempo quién soy y se va a decepcionar de mí marchándose sin volver a dirigirme la palabra. Sabe que llevo un vestido rojo y soy de las pocas que lo lleva de casualidad. ¡Hay muchísimos chicos con traje oscuro y cualquiera puede ser él! ¿Qué hago? ¿Y si ya me está viendo? ¿Y si…

-Marinette Dupain-Cheng,…-Dice utilizando un tono demasiado tranquilo que me inquieta cortando mi palabrería- ¿¡Quiéres cálmarte!?- Termina exclamando exasperada y haciendo que tape mis oídos ante su cercanía y la queja de esta.

-¡Auh! ¡No me grites tan de cerca Alya!

-Si te reconoce y se marcha sin dirigirte la palabra es que es un ciego y un tonto. ¡Estás espléndida! Por no decir que eres la que lleva el vestido más deslumbrante de la noche.

-¿Quitando el "Channel" de Chloe?-Digo incrédula.

-Su vestido es exageradamente exagerado para la ocasión- Dice apropósito para hacerme reír ante su juego de palabras.- Tú estás perfecta y de acorde a la ocasión. Y si te soy sincera amiga, te estoy cogiendo envidia.-Antes de que pudiera preguntarle el porqué de ello, vuelve a interrumpirme susurrándome lo último al oído-Te estás llevando las miradas de todos los chicos esta noche.

-¿Qué? Ahora sí que creo que estás exagerando Alya.-Reclamo-Tú sí que te estas llevando la atención de más de uno…sobre todo la de cierto DJ que tú y yo conocemos.-Digo al final con burla codeándole entre risas. El sonrojo en su rostro al girarse y comprobar por ella misma como Nino la observaba detrás nuestra lo ha valido todo.

-¡Oye!-Reclama la avergonzada-¡Que se supone que yo soy cupido esta noche, no tú!

-¿Quién dijo eso?-Respondo con guasa mientras nos acercamos a nuestros asientos.

-No me evites el tema ahora por tus nervios- Vuelve a entrar al trapo la morena-Tranquilízate y no temas lo que pase. Disfruta tu noche. Eso es lo que me dijiste que ibas a hacer desde hace unos días hasta hoy. Además, solo vas conocerlo, que es lo que ambos queríais desde hace tiempo, ¡Ni que fueras a confesarle que te gusta!-Dice lo último riendo pero su expresión va cambiando levemente poco a poco al verme a la cara y notar mi repentino silencio ante su ocurrencia al no haberle contestado.

-Qu-qu…cla-claro que…-Antes de que se me ocurra una excusa lo suficientemente creíble al recordar el mensaje que le mandé a él antes de venir al lugar, mi amiga grita a voz en viva.

-¡¿QUÉ?! ¡Y me estoy enterando ahora! ¿Desde cuan…

-Sushhhh-Dije callándola de una vez tapándole la boca y arrastrándola hasta el asiento intentando evitar las miradas que ahora están encima nuestra. Por una vez hubiera dado las gracias por abrir mi bocota a tiempo- ¿Para qué gritas? ¿Acaso quieres que se entere todo el mundo y más Chloe o los chicos?-Le reclamo bajito.

-Pero…me dijiste que solo…

-No lo sé…no estoy segura…Pero sí sé que como me siento con él no me he sentido con nadie…es especial y no quiero perderlo…enserio-Asumo un poco apenada ante el rostro de preocupación y atención de mi amiga.

-¿Y Adrien?

Siento que me cae un cubo de agua helada hasta que me lo pregunta…y me hace sentir culpable. Porque ni siquiera me había percatado de la presencia del rubio en el lugar. En otro tiempo hubiera estado en la misma situación en la que estaba ahora con Chat…pero con Adrien…Y pesar de todo…

-No puedo negarte que aún siento algo por él…-Resoplo resignada mirando por encima del hombro. Tengo la necesidad repentina de buscarlo entre la multitud…porque sé que con tan solo un vistazo a su persona toda idea de borrarlo en mi cabeza resulta imposible aún con el paso del tiempo. Aunque no logro verle entre la multitud; ni cerca de Chloe o Nino que sería lo usual.-Pero también soy consciente de que ese sentimiento nunca me va a llevar a ningún lado.- Admito madura centrando de nuevo la vista en Alya, que me mira sonriendo y con orgullo.-Adrien siempre va a ser importante en mi vida. Me es imposible dejar atrás todo lo que un día sentí o aún siento por él. Por mucho que me diga mi cabeza que eso sería lo mejor, tal y como se dice en las películas, mi corazón es más cabezota, y nunca mejor dicho.-Expreso intentando reír falsamente con una mueca acariciando uno de mis mechones en un acto inconsciente y nervioso.

-Sabes que no puedes decirle nada de tus sentimientos a Chat si aún estas confundida con Adrien, ¿verdad? –Dice no muy segura de mi futura respuesta.

-Lo sé- Admito- Pero esto no tiene nada que ver con Chat. Quiero y he intentado ver a Adrien durante todo este tiempo como lo que es: un buen amigo. Ya puedo al menos hablar y mantener una conversación fluida con él sin trabarme. ¡Y me encanta! He podido conocerlo mejor y sé que al igual que contigo podría confiarle lo que sea…Pero lo que pretendo ahora…el paso que quiero dar con Chat es distinto…Lo siento distinto…Creo…

-No te ofusques mucho con el tema, ¿sí?-Termina cortándome de nuevo con las dos manos sobre mis hombros apoyados- Sea cual sea la decisión que tomes esta noche sobre quién es el indicado para ti o no solo lo decidirás tú, y será lo que te dicte el corazón-Dice señalando con un dedo en dirección a mi pecho con una sonrisa. No puede evitar sonreír ante sus palabras de apoyo a pesar de mi estado confuso y mis palabras poco firmes. Me abrazó y nos estrechamos la una a la otra. Daba gracias a la vida por tener a alguien en mi vida como ella- Cuenta conmigo para lo que necesites.-Termina susurrando en mi oído.

Al separarme de ella mi limpio de la mejilla el rastro de una lágrima rebelde y le correspondo la sonrisa cómplice susurrando un "tú también".

De repente la música que había en el ambiente se vio reduciendo paulatinamente su volumen. Hasta ese momento no me había dado cuenta de que ya estaban todos en su lugar, expectantes a las palabras del director y el profesorado. Max se había presentado voluntario junto con Alix para hacer el discurso de nuestra clase. Podía sonar descabellada la idea, pero la seriedad y la forma de hablar del chico junto con los toques de humor y sinceridad de la chica daban como resultado un trabajo genial que nos terminó por conmover a todos en nuestros lugares. Unos asientos más alejados de los alumnos pude ver a mis padres junto a los de Alya y a sus hermanas. Mi padre abrazaba por los hombros a mi madre y está tenía un pañuelo cerca del rostro. Me sonrió a la distancia y yo alcé la mano para corresponder su saludo sin que fuera muy llamativo.

Todo estaba yendo genial. Para cuando llegó la hora de la entrega de diplomas y bandas no pude evitar ser consciente más que nunca de que algo nuevo comenzaba en mi vida, y me daba pena tener que despedirme de todo lo que había conocido hasta ahora en mi vida escolar.

-Adrien Agreste

El nombre del rubio dicho en alto por el director captó mi atención. Para cuando enfoco la vista en la plataforma y lo veo ascender por las escaleras de camino a que le den su título no puedo evitar que el alma se me caiga a los pies.

No me equivoqué en mis ideas si lo veía cuando lo busqué antes entre la gente con la mirada. Su sola presencia atraía. Su chaqueta y pantalones oscuros junto con la camisa blanca le quedaban muy bien por su complexión delgada. De su pelo rubio parecía que algunos mechones brillaban con luz propia por el efecto de las luces montadas. La sonrisa que portaba era sincera y no como aquellas de revista falsas que solía mostrar y de las que me había percatado como mostraba de vez en cuando en clase o en alguna situación en la que tuviera que mantener la compostura como todo un "Agreste". Esa actitud inculcada por su padre me daba pena por él. Pero la expresión de entusiasmo y emoción que tiene ahora cuando le entregan su diploma es totalmente auténtica…tan auténtica como la que me dio cuando me entregó su paraguas hace ya tanto tiempo…

¿Por qué siempre tengo que volver al punto de partida?

Mis pensamientos me llevaban inevitablemente hacia Chat y es entonces cuando…sin intención alguna…por azar…me percato de la cosa más curiosa del mundo…y a la vez…no tanto…

Algo verde me dijo Chat Noir que llevaría…

Un traje oscuro, algo verde, y un cascabel…

Y lo curioso…es que Adrien lleva una corbata verde…

Una tan intensa que combina y resalta con el color de sus ojos…

Unos ojos tan penetrantes y profundos en los que no puedo evitar perderme al final cuando nuestras miradas se encuentran….