Bueno pues aquí esta el capitulo 4! Una disculpa por tardar tanto, pero de ahora en adelante ya el día de actualización será los sábados :3 bueno, sea como sea, espero que lo disfruten y si pueden dejar un review motivador lo agradeceré en cada capitulo ;3
PD: SI! Si sale Genesis obviamente en la ecuación esta Sephiroth, estos dos son como pan y mermelada y Angeal es la leche así que si saldrán!
Capitulo 4: Celos
La expresión en el rostro de Zack era fría, mientras el acompañante de Aerith ahora identificado como Genesis aun con la mano de la castaña tomada de la suya miro a Zack y le sonrió
-Ha pasado un tiempo desde la ultima vez que te vi "Cachorrito" – Esta ultima palabra fue dicha con un tono de burla tan obvio que hizo que la sangre de Zack hirviera
-Tu no tienes derecho de llamarme a si, Genesis – Respondió Zack ahora con una rabia que ya no solo estaba en el por el hecho de tener a Aerith tan encantada, si no por que su altanera actitud había aflorado nuevamente, Genesis era un hombre alto y de buen físico, su melena castaña y un poco larga siempre iba desarreglada, pero en ese hombre cualquier estilo le quedaba, compartía el mismo color de ojos que Zack, un azul intenso que acompañado con las dulces palabras con las que el suele expresarse derretían el corazón de quien fuera. Era conocido por 3 cosas, la primera era por el mejor cultivador de árboles de Bobozanas, siendo nativo de Banora, la tierra natal donde vienen estos árboles y viviendo una vida de granjero con su padre, aprendió los cuidados, los secretos y la belleza que estos árboles representaban, eran el orgullo de Banora. La segunda, cuando era mas joven emprendió un proyecto bastante emprendedor, inicio una pequeña compañía de zumo de Bobozana, empezó como una pequeña empresa que no salía de Banora, pero con el esfuerzo necesario saco su proyecto a la gran ciudad y se le conocía como un empresario exitoso. La tercera, era el principal actor de la famosa novela "Loveless" de la cual es un enorme fanático, ha estudiado con esmero aquel épico poema durante años como si estuviera basado en la vida real, uno nunca lo veía sin su primera edición del libro y muchas veces en sus conversaciones con la gente mencionaba los famosos cantos, era un hombre envidiable por su físico, admirable por su éxito y odiable por lo que Zack llama, una actitud detestable y bastante egocéntrica.
-¿Quién tiene el derecho? ¿Mi amado hermano Angeal? ¿Qué ha sido de el? Lo ultimo que escuche es que ha adoptado a mas de ustedes pequeñas almas caídas en la selva oscura del pecado – Respondió Genesis mientras soltaba delicadamente la mano de Aerith y se dirigía al pelinegro, llevaba una camisa, pantalón y zapatos negros, un enorme saco de cuero rojo que llegaba hasta sus tobillos, era un atuendo un tanto extravagante pues a el le gustaba lucir bien a su propia manera y como ya fue mencionado antes, este hombre podía verse bien con lo que fuera
-¿Y que si el hace algo bueno por nosotros? – Respondió Zack mientras si mirada fría y penetrante se fundía con la de Genesis, fue un intenso duelo de azules que de seguro hubiera sido un duelo épico si no fuera por la intervención de Aerith
-Muchachos por favor, tranquilícense, no creo que quieran iniciar una pelea aquí ¿Verdad? No debe ser bueno para estos pequeños - Dijo la castaña mientras señalaba a los árboles que adornaban el lugar
-La bella dama tiene razón, aparte ¿Quieres que se repita lo de la vez pasada? – Dicho esto Genesis dio media vuelta y se dispuso a continuar con su trabajo, revisaba las ramas y la calidad de los frutos y no era de esperarse que fueran de la mejor calidad, Genesis le daba el cuidado intensivo que le daría una madre exigente a sus hijos, principalmente, los árboles de esta escuela eran el orgullo no solo de la escuela, si no el mismo Genesis, pues muchas historias el vivio en esos mismos patios, muchos recuerdos caídos en ese mismo kiosco, por lo que decidió darles una tumba digna y la mas hermosa que jamás fuera vista en esta ciudad
-Tuviste suerte, solo por que llego Angeal – Respondio el pelinegro mientras daba unos pasos en dirección hacia Genesis que fueron detenidos por Aerith, Zack tuvo que tragarse todo su enojo, pues si quería iniciar una escena (Que no era nuevo para el) no quería hacerlo frente a Aerith, quería darle una buena faceta de el y esa no era la forma indicada
-Tranquilo "Cachorrito" ¿Es tu novia?
-No…
-Entonces ¿Por qué tanto enojo? Si piensas conquistar su corazón no deberías andar mostrando esa faceta tan detestable tuya, si tienes algo bueno, muéstraselo – Dicho esto ambos jóvenes se sonrojaron bastante, Zack quería que todo fuera un poco mas discreto entre ambos, deseaba un buen romance, donde ambos se cortejaran lentamente viviendo experiencias nuevas y agradables, un romance donde Aerith, le conociera a el, Zack Fair, el joven alegre y simpatico con un sentido del humor un poco narcisista y no como Zack el "maton de la escuela roba virginidades"
-Pues…yo…emm…yo - Dijo Zack tartamudeando mientras acariciaba su nuca y desviaba la mirada en cualquier dirección, como si esperase que una respuesta o un escape se le presentara y por Minerva que ocurrió, el timbre sonó y el joven sintió un alivio tremendo – Bueno Aerith debemos regresar, despídete del hablador de Genesis – Dicho esto el joven rodeo con el brazo a la castaña, la cual nuevamente se ruborizo
-Aun que quieras despegarte, el asunto por el que vine no es para conquistar a la bella dama de ojos de esmeralda – Dijo Genesis mientras tomaba la mano de Aerith y le besaba caballerosamente como comúnmente el hacia – Te esta buscando y es en serio, a ti y a Angeal - El semblante poeta que se cargaba el castaño paso a ser el de un matón, de no ser por el azul de sus ojos, uno hubiera confundido su mirar con un fuego abrazador, se sentía a distancia y hacia el aire mas pesado
-Ya le hemos dicho que abandonamos todo eso – el pelinegro apunto su mirada hacia la del poeta, nuevamente se inicio una batalla de azules pero esta vez iba a un nivel superior, la boba rivalidad que se cargan los jóvenes había sido opacada por un asunto mas serio, un asunto al cual Aerith comenzaba a preocuparle, Zack logro notar ese detalle, pues la mirada de la joven reflejaba muchas cosas, duda, tristeza, preocupación, ansiedad
-Creo que deberíamos discutirlo en otro momento – Pronuncio el castaño mientras el también se percataba de la perturbadora mirada de Aerith – Le pido una disculpa por tener que quitarle vuestra compañía, prometo compensárselo en otra ocasión, podría llevarla a mi jardín privado y mostrarle las flores que he plantado que son remotamente menos bellas que usted, dulce doncella de ojos esmeralda – Nuevamente la actitud romántica de Genesis surgió, tomo la mano de la chica y le beso nuevamente
-Seria un honor, señor Rhapsodos – Dicho esto hizo una pequeña reverencia
-Por favor, llámame Genesis
-Llámalo idiota y vámonos Aerith – Dijo Zack con su actitud celosa de vuelta mientras tomaba del hombro a Aerith y se dieron media vuelta para seguir su rumbo hacia el salón de clases
-La flecha ha sido disparada del arco de la Diosa – Susurro levemente Genesis mientras tomaba una bobozana y la mordía lentamente mientras su cabello era levemente meneado por el viento y en su rostro se esbozaba una sonrisa.
Ya alejados del lugar, recorrían el campus disfrutando del ahora un poco derretido helado que Zack le había prometido a Aerith
-Lamento si todo salió así, no esperaba verle – Dijo Zack con un poco de remordimiento sabiendo que su cita se había arruinado
-oh no, fue agradable y Genesis, el es un sueño, esos ojos y ese porte y como habla – La joven se encontraba en un sueño hecho realidad, uno donde un hombre de tal magnitud como Genesis se comportaba de tal manera con ella, lo que ella deseaba en sus típicas fantasías románticas antes de dormir, el príncipe azul ideal para ella, pero por alguna razón, no el que mas le atraía, pues la realidad supera la ficción y en este caso, por bastante, no quería alguien que hablara como si estuviera en un teatro todo el tiempo, ella deseaba a alguien distinto y lo mas distinto que conocía era el joven que ahora apretaba el helado con una mirada iracunda
-¡Pues deberías ir con el en todo casi! – Dijo Zack tirando el helado al suelo y avanzando a paso mas acelerado y con su rostro sonrojado, aun que el tratara de encubrirlo
-Zack ¿Estas celoso? – Pregunto Aerith mientras le alcanzaba
-¿Yo? Claro que no, ¿Por qué elegir al pobretón sobre el poeta millonario?
-Zack Fair, estas celoso – Rio la joven ante tal enorme descubrimiento, el galán del lugar estaba celoso de la chica "nerd" de la escuela y para ella no era tanto un asunto de burla, de cierta forma, lo encontraba infinitamente tierno, cuando vio el rubor en sus ojos no pudo evitar sonreír
-¿Ahora te ríes eh?
-Es que es algo nuevo que alguien se pelee por mi o que al menos haga un drama
-¿Drama? ¿yo? No, estas muy equivocada señorita y no me tienes nada contento con tu coqueteo inadecuado con el joven
-¿Qué el del coqueteo no eras tu?
-Pero yo no coqueteo con hombres peligrosos ¿Verdad?
-Seria bastante sexy si coquetearas con hombres –Aerith rio e hizo un leve rugido
-¿Te encantaría verdad? - Rio con ella mientras la empujaba levemente, ya se deben haber dado cuenta que ha este punto de la charla ellos ya iban bastante tarde a clase, la diferencia esta vez, era que estaban en los corredores cuando no había nadie y mientras su charla progresaba lentamente se escuchaban unos amenazadores pasos sobre el piso, un eco que recorría lentamente el lugar y eran similares a las pisadas de un gigante, pues cuando se escuchaban todos escapaban frenéticamente, pero para la mala suerte de los jóvenes, la compañía del otro era bastante hipnotizante, y la única sensación que sintieron fueron unas manos frias posarse sobre sus hombros y un escalofrió de muerte recorriéndoles la espalda, como su un fantasma hubiera hecho su aparición ante ellos, lentamente miraron hacia su lado y pudieron notar a un hombre alto de cabellera larga y plateada, iba sujetada con una enorme cola de caballo, sus ojos eran cubiertos por unos lentes pero eso no impedía que se notara el azul tan intenso, aun mas intenso que el de Zack o el de Genesis, pero esto era por lo pesado de su mirada, siempre seria, rara vez su mirada mostraba alguna emoción
-Tanto tiempo sin verte, Zack – Dijo el hombre con una pequeña media sonrisa esbozada en su rostro - ¿Quién es la corrompida ahora? – Dijo mientras presionaba levemente el hombro de Aerith
-Lo mismo digo….Sephiroth – Rio nerviosamente el joven, la expresión del rostro de Aerith no tenia precio alguno, había escuchado ese nombre muchas veces, el director de la escuela Midgar, un hombre conocido mundialmente por sus estudios en física, química, filosofía, lenguas y sin mencionar su desempeño físico, pues era campeón de artes marciales mixtas, era famoso en muchas partes del mundo y Aerith esperaba conocerlo, pues cada 3 años Sephiroth realiza una cena donde invita no solo a los estudiantes mas prometedores, si no a los del comité de becas de las universidades mas importantes, en resumen, quien iba a esa gala, tenia el futuro garantizado, pero no va de mas mencionar que Aerith quería conocerlo en ese entonces y no ahora, seguramente apunto de recibir el mayor castigo de su vida por parte del hombre que ella mas admiraba.
-Cuida tu lenguaje, deberías hablarme con mas respeto aquí – Dijo el hombre mientras retiraba sus manos de los hombros de los jóvenes y las dedicaba a acomodar correctamente la corbata de Zack y a abrochar su saco - ¿Tu padre Angeal ya dejo de vestirte? Cachorrito
-Mira quien habla de respeto – Dijo el joven ya bastante irritado mientras se desacomodaba los arreglos del que Sephiroth le había hecho en el uniforme
-SI Sigues con esa actitud iré cada mañana a tu casa a vestirte de ser necesario
-Veremos si Angeal te deja entrar
-¿Cómo se encuentra? Supongo que a estas alturas, recibiste el mensaje de Genesis
-Si y dije que no nos interesa, por favor deja de insistir
-Muy bien Zack, te propondré un trato, si escuchas mi propuesta dejare ir a tu querida compañera con su nombre limpio – Dijo el hombre de pelo plateado señalando a Aerith, la cual para este momento tenia los nervios de punta, nuevamente se retorcía la trenza al punto de arrancársela y sus ojos reflejaban un terror descomunal aun mayor que cuando Tseng los saco del aula
-Esta bien…- Respondió el joven con la cabeza baja, no quería dejar a Aerith en una situación así menos cuando el conocía la serie de reacciones que ella tenia en ese tipo de situaciones
-Eres todo un héroe, por favor, acompáñame a mi despacho – Dicho esto el director dio media vuelta y comenzó a caminar
-Aerith, hablaremos luego ¿ok? – Zack se dio media vuelta y comenzó a caminar a tan solo pasos del director, los nervios de la joven habían colapsado, por unos instantes pensó que Zack la hubiera entregado al castigo, pero no, aquella "propuesta" parecía indignarle bastante y el acepto escucharla con tal de salvarle el cuello, eso, en lo mas profundo de su corazón, la conmovió mas que unas absurdas palabras de la boca de un cara bonita, por unos instantes sonreía tontamente mientras veía al joven alejarse, estaba contenta por muchas razones y aliviada a la vez, dio media vuelta en dirección hacia su salón de clases.
DESPACHO DE SEPHIROTH
El despacho del director estaba cargado de buen gusto, el piso era completamente de madera bien pulida, las paredes eran mas bien libreros que llegaban hasta el techo, todos llenos de libros que Sephiroth había leído o en algunos casos, escrito, su escritorio estaba frente a una enorme ventana que daba vista hacia el jardín donde se encontraba el camino de Bobozanas, era una vista espectacular, al entrar el peli plateado se sentó en su enorme silla
-Por favor, toma asiento – Dijo señalando la silla que estaba frente al enorme escritorio de madera
-Muy bien, tengo clases, así que habla rápido – Respondió Zack sentándose con los brazos cruzados y la mirada seria
-Como si te importaran mucho las clases – Rio levemente Sephiroth apoyando sus manos en el escritorio – pero bueno, vamos al grano, Kadaj escapo – Esto fue dicho en un tono tan frio y la respuesta de Zack fue inmediata, se levanto de la silla haciendo que esta se callera, en los ojos del joven se notaba una mirada alarmante, casi rosando el horror
-Pero…no puede…el – Tartamudeaba el joven mientras recorría el lugar preocupado
-Fue una sorpresa para todos – Sephiroth se levanto de su silla, se retiro los lentes y los dejo sobre el escritorio – Ya he puesto mas seguridad alrededor de la escuela, de día y de noche, Genesis ya tomo sus debidas precauciones
-Claro, ustedes pueden pagarlas
-Zack, no es eso, hago eso por el bien de la escuela y nada mas, de encontrarnos con el sabríamos como lidiarlo, mi preocupación va por Angeal…el…
-Si, sigue enfermo, pero no esta solo, estamos Cloud, Leon, Tidus, Yitan, Terra y yo, somos mas que suficientes para protegerlo – Zack esta vez golpeo el escritorio bastante enojado, aun que en su voz claramente se notara el enojo, en sus ojos, en lo mas profundo de aquel océano turbulento, se notaba la preocupación, el terror de volver a casa y ver que ya no hay nada
-Zack, tienes que entender tu y yo sabemos de lo que es capaz, incluso si estuviste con esa joven, el podría
-No te atrevas a meterla en esto – Grito Zack mientras tomaba a Sephiroth por su ropa
-¡Tu ya la metiste en esto! – Respondió Sephiroth empujando al joven y con el mismo tono de voz
-Tienes que entender que no tienes los suficientes brazos para protegerlos a todos
-Pues los conseguiré – Dicho esto Zack dio media vuelta y salió del lugar azotando fuertemente la puerta, en su mente ocurría una tormenta de negros pensamientos, oscuros recuerdos volvían a su cabeza llevándolo al punto del llanto, pues un hombre no llora por si mismo, si no por sus camaradas y eso era lo que a el le preocupaba y aun mas el saber que Aerith podía correr peligro, Zack se dirigió hacia el estacionamiento, tomo su motocicleta y salió rápidamente de la escuela. Sephiroth aun en su despacho pensativo tomo su teléfono y llamo
-¿Bueno? – Respondió la voz del otro lado del teléfono
-Genesis, ya hable con el – Respondió Sephiroth soltando su cabello
-Solo tu puedes hacer lo imposible
-Bueno, reacciono como lo esperábamos
-¿Qué haremos?
-¿Puedo pedirte que le eches un ojo?
-Lo hare, debo colgar
Después de la llamada Sephiroth se levanto y saco de una pequeña bodega una botella de vino y se sirvió un poco en una copa, bebió unos cuantos y empezó a buscar un libro entre su basta colección, un pequeño libro de cuero negro, dentro tenían unas paginas bastante viejas y en entre ellas unas cuantas fotos, tomo una en especial que estaba casi al final, en esta podían verse 3 hombres en un lago en compañía de 4 jóvenes, uno pelinegro y los otros con el cabello plateado como Sephiroth
EN EL SALON DE CLASES
Aerith corría apurada hacia el salón esperando que no le hicieran la misma humillación de dejarla afuera, en su mente crecían las sombras de aquella primera falta que tuvo en su carrera escolar, pero lentamente se asomaba una luz entre ese amargo recuerdo, era la sonrisa de aquel pelinegro que ahora la castaña no podía sacarse de su cabeza. Llego al salón y jamás de había alegrado tanto de ver a su profesora favorita, Tifa Lockhart, profesora de literatura, una de las mejores maestras de la escuela, aun que el significado de la palabra "buena" en boca de Aerith tomaba el aire de buena educadora, en palabras de algunos hombres lo tomaríamos como "buen físico" pues era una mujer despampanante, la clase de persona por la que todos desvían la mirada cuando ella va caminando y sin mencionar la buena actitud que tiene hacia todas las personas
-Aerith, es raro verte a estas horas, pasa, por favor – Dijo la maestra mientras se sentaba en su escritorio,
-Perdone, tuve un pequeñísimo retraso, no volverá a suceder – Al decir esto Aerith entro al salón mas feliz que nunca, pero todo eso se convirtió en amargura fugazmente al ver a su compañero, que ahora le dedicaba la mirada mas siniestra que hubiera visto, sus ojos rojos eran el mismo infierno ahora, camino lentamente a su lado sin despegarle la mirada nerviosa y al sentarse en su escritorio pudo notar una pequeña nota, al abrirla reconoció de inmediato la letra de su compañero y esta decía asi:
Yuffie sabe a donde y con quien fuiste, acabando esta clase ambos estaremos muertos
Atentamente: Vincent Valentine
-Estoy muerta… - Susurro en voz baja la castaña mientras golpeaba su cabeza contra el escritorio, Vincent solo pudo suspirar.
Bueno, ya, perdonen la tardanza y eso, tuve problemas al escribir puesto que no he pensado bien que rumbo tomara, y como verán, no narre muy bien esta semana (o eso creo yo) me esforzare mas y aparte ya tengo mas o menos una idea de a donde llevar esto y actualizare cada sábado! Lo juro ;3
Bueno, pues les di el regalito de Sephiroth por ahora, espero que lo disfruten y por si tienen la duda, no lo manejare como villano, ni a el ni a Genesis, quiero escribir mas que nada la fuerte amistad que los une aun a pesar de las distintas vidas que llevan, los enemigos serán otros.
¿Qué mas? ¡ya! Meteré a los personajes de otros Final Fantasy, espero mas que nada captar bien su personalidad (puesto que no les conozco muy bien aun) y asi, bueno, si pueden dejar su opinión se los agradecería, les ha hablado Kaiser y les deseo buenas noches
