Capítulo 4:

Era un día normal para los miembros del equipo de basquetbol de Shutoku, de alguna forma se habían acostumbrado a Midorima, algunas veces se preguntaban "¿Qué clase de padres tendría?", "¿Por qué seguía ciegamente al Oha-asa?" y entre tantos otros misterioso sin resolver acerca del chico de cabellera verde.

El entrenamiento era arduo y se encontraban corriendo alrededor de la cancha, observaban a Takao intentar competir contra su compañero de cabellos verdes, el que solo se concentraba en alejarse de Takao, como alma que lleva el diablo.

— Oye, Shin-chan no me puedes ignorar solo porque el Oha-asa!, lo predijo.

Midorima se para en seco.

— Ya te lo dije Takao, escorpio y cáncer tienen cero compatibilidad este día, así que no tientes al destino y aléjate —fue la breve respuesta de Midorima antes de huir corriendo.

Takao, miro la espalda del contrario fastidiado, y claro si Midorima usaba el Oha-asa! A su favor él también podía hacer lo mismo.

Los demás miembros del club de basquetbol, miraban un tanto incrédulos y divertidos la forma en que Midorima huía de Takao.


Takao se despertó ese día desde muy temprano para escuchar las predicciones del Oha-asa!.

Escorpio: para todos nacidos bajo esta constelación se acerca un momentos de felicidad, sobre todo porque el día de hoy tu compatibilidad esta al cien por ciento con cáncer, el objeto de la suerte del día de hoy son unas esposas.

Takao sonrió con cierto toque de maldad al escuchar su horóscopo, en definitiva él también podía usar el Oha-asa! A su favor.


Por su parte Midorima se encontraba desayunando de manera tranquila, su hermana menor ya había salido rumbo a la escuela, y prácticamente solo se encontraban su madre y él desayunando.

— Shintarou, tu horóscopo dice que hoy tienes compatibilidad con escorpio, no desafíes al destino en cuestiones de amor —dijo su progenitora mientras sonreía.

— Me retiro madre, gracias por el desayuno —dijo el menor mientras se disponía a ir por su mochila.


Cuando salió de su casa, se le hizo raro no ver a Takao como siempre esperándolo afuera de su casa.

— Supongo que ese idiota sigue molesto —murmuró para sí mismo el de lentes.

Decidió tomar un taxi para llegar a la escuela, después de todo no tenía contemplado que Takao le hiciera semejante boicot, al llegar a Shutoku logró divisar a Takao sonriendo de manera amplia.

— ¡Buenos días Shin-chan! —saludo el supuesto boitcoteador.

— Tú ni me hables.

— Wow, Shin-chan quieres desobedecer al destino cuando nuestra compatibilidad es perfecta —dijo Takao con un tono inocente— no te preocupes Shin-chan, no desafiaremos el destino incluso traje mi "Lucky Item" —sonrió Takao al observar la mirada desconcertada del más alto.

— Que dices nanodayo —exclamó Midorima.

Claro que Midorima se encontraba distraído hasta que escuchó el sonido de algo cerrándose.

— Mira Shin-chan, la esposas son mi objeto de la buena suerte, así no desafiaras al destino —dijo de lo más feliz Takao.

— Takao, quítame las esposas —ordenó el de cabellos verdes.

— Es chistoso, que me lo pidas… Pero hay un problema se me olvidaron las llaves en mi casa.

En definitiva Takao ese día se aseguró que Midorima no desafiara el destino, por su parte lo demas compañeros del salón así como más tarde los demás miembros del equipo de basquetbol miraba impresionado a Kuzanari siguiendo al destino.


Molesto y esposado Midorima caminaba rumbo a su casa con Takao, cuando su madre abrió la puerta.

— Bien hecho Shintarou —dijo la mujer mientras alzaba el pulgar en señal de aprobación— aseguraste a tu escorpio —dijo la mujer mientras que Kuzanari los veía raro, eso aclaraba cómo era la madre de Midorima igual de fanática a los horóscopos.