N/A: ¡Hola! Sé que dije que no me tardaría tanto en actualizar esta fic, pero no pude evitarlo. Tengo muchas otras que terminar XD. Aunque cuando las termine solo estaré actualizando esta y Unión Divina. Este capítulo salió un poco más largo que lo esperado, pero igual espero que a los que lean esta fic les guste. Aquí tienen el capítulo de hoy.

AngelTerra133: Bueno, en verdad ya no será así con Ike por esas razones. Y creo que con lo de las clases ya lo contesté en el capítulo. ¿Qué pasa en el baile? :v eso lo sabremos muy pronto.

Blazikenita: Me alegra que también te guste esta historia, espero verte pronto por aquí.

KTTR: También me alegra que la estés leyendo, es bien diferente a "siempre hay una Razón" y a "Unión Divina" pero igual espero te guste lo que tengo planeado aquí. ¿Qué chico de cabello verde? En cuanto al número de capítulos había dicho que de 15 a 20, en el inbox te dije que había cambiado pero ahora creo que se quedará en 20 hasta nuevo aviso.

Disclamer: Ni Aqua, ni Fire Emblem me pertenecen.


Aqua se había pasado parte de la noche sin poder dormir todo gracias por el incidente de ese día. Aun no podía creer que casi moría atropellada por una motocicleta, mucho menos que aquel chico que le caía tan pesado le salvó. Le estaba muy agradecida, pero al mismo tiempo confundida, más cuando sus ojos conectaron con los del muchacho. Sintió algo muy extraño y al mismo tiempo familiar, incluso cuando se alejó de él y se encerró en su cuarto a su mente volvía la imagen de Ike viéndola de forma intensa.

Aqua suspiró frustrada y abrazó su almohada con fuerza, mientras esperaba que el sueño se adueñara de ella. Se movió varias veces en la cama hasta que su cuerpo se sintió cansado y antes de darse cuenta se había quedado dormida.

Para Aqua la mañana siguiente llegó muy rápido, sintió como si no hubiese dormido nada, pues tuvo muchas pesadillas y no entendía el por qué de ellas. Desde que era una niña aquellos sueños sin razón alguna solo la seguían. Tenían temporadas en las que cesaban y ella podía estar feliz, pero luego volvían y cada vez con más fuerza.

En todos sus sueños habían muertes, como ella misma se encargaba de acabar con la vida de varias personas así como también de en vez en cuando se veía a sí misma en el campo de batalla junto a una figura azul que no podía identificar. Esta figura siempre la protegía y cuando luchaban juntos Aqua en sus sueños se sentía muy segura.

La muchacha suspiró con pesadez y se levantó de la cama para tomar un baño e ir a clases. La suerte de todo era que solo habría una clase ya que tanto los alumnos como docentes del lugar se iban a encargar de arreglar todo para el baile que era al siguiente día. Aqua se fue directo al baño y se quitó su ropa de dormir de una forma muy delicada que ni parecía que esta había caído al suelo. Luego se adentró en la ducha y abrió el grifo para dejar que el agua tibia la mojara completamente.

Sin embargo, el agua no se sentía para nada tibia, muy al contrario estaba tan fría que la muchacha no tuvo otra opción más que cerrar el grifo rápido antes de que se congelase debido a la baja temperatura del agua. Frunció el ceño y abrió el otro grifo solo para sentir como el agua estaba extremadamente caliente. Maldijo por lo bajo y abrió los dos al mismo tiempo, logrando por fin que saliera la temperatura deseada en el agua. Duro unos minutos allí, dejando que el agua recorriera su cuerpo, solo para luego tomar el jabón y terminar con su baño.

Cuando salió de la ducha sintió como un escalofrío recorrerle la espalda, pero más bien era la sensación de que alguien la estaba vigilando lo que hizo que aquel escalofrío se intensificara más. Todo era su imaginación se repetía ella, pero, desde niña siempre le pasaba lo mismo y no entendía el por qué.

Se vistió con un vestido sencillo y acomodó su cabello. Una vez que estuvo lista salió de su habitación y se encontró con Mía afuera de la suya, solo que ella tenía la mirada perdida en una pared. Parecía muy seria, como si se hubiese peleado con alguien.

-Buenos días Mía. –Le vio un poco cansada.

-…Ah…Hola Aqua ¿Cómo estás hoy? –Mía alternaba su vista de Aqua hacia la pared.

-…Bien, aunque no pude casi dormir… ¿Tienes clases ahora? –Un bostezo se hizo presente.

-Sí, tengo clase de diseño…Creo que tendré que saltarme el desayuno ya se me hace tarde y a ese profesor le gusta que lleguemos temprano.

-Está bien, yo iré al comedor. Nos vemos esta noche.

-Sí. –Mía aceleró su paso y bajó las escaleras a máxima velocidad, dejando a Aqua parada en el pasillo.


Ya estaba acostumbrado a dormir poco, así que el haber casi amanecido estudiando para un examen de historia que les tenía el profesor era algo normal para Soren. Aunque, más se quedó despierto porque la lectura lo atrapó, él amaba la historia más que otra cosa en el mundo así que un pequeño examen solo lo hacía sentir conforme.

Esa mañana se había adelantado para ir hacia la cafetería a desayunar, en su bandeja tenía una manzana, un yogur y un par de tostadas. Extraño, ya que Soren era una persona que no solía comer mucho, según él, solo lo necesario. Pero esa mañana sentía un poco de hambre y no tuvo más opción que servirse algo extra de comer a parte del yogur que siempre se comía todas las mañanas. Un suspiro escapó de sus labios al ver como Ike llegaba corriendo a la cafetería y luego se iba directo a donde estaba la comida para servirse el desayuno de manera exagerada, al menos su amigo no desperdiciaba la comida, pensó Soren mientras se llevaba una cucharada de yogurt a la boca.

Sonrió un poco al ver a su amigo tomar asiento junto a él, ya con su bandeja llena de comida. Tenía tocino, queso, dos huevos, un vaso de jugo y tres panes.

-No entiendo cómo puedes comer tanto en la mañana.

-Estoy sorprendido que te hayas servido otra cosa a parte del yogurt. ¿Estás enfermo? –Ike tomó uno de los panes y le dio una gran mordida.

-No. ¿Por qué lo preguntas. –Se llevó otra cucharada la boca.

-Porque no eres de comer mucho y hoy tienes más comida de lo usual. ¿Acaso estás nervioso porque invitaste a una chica al baile?

-No. –Soren le vio de mala manera dándole una mordida a su manzana de forma molesta. –Yo no pienso en esas cosas. Son una pérdida de tiempo, no voy a perder la cabeza por una mujer.

-Sí tú lo dices, es solo que…

-¿Sólo qué? ¿Qué pasa Ike? –El muchacho vio de reojo como cierta chica de cabellera negra entraba a la cafetería y se iba directo al área de comida.

-Tú madre me llamó y preguntó si estabas saliendo con alguien. …

Soren suspiró totalmente fastidiado, si bien amaba mucho a su madre le molestaba que siempre estuviera haciéndole la misma pregunta. No lo dejaba respirar, no entendía cuál era la urgencia de que tuviera una novia. Al final de cuentas se iba a casar con la candidata que fuera mejor para el bien estar de su familia, aunque siendo honesto si fuera por Soren no se casaría nunca, eso para él era solo una pérdida de tiempo. No podía verse a sí mismo contrayendo matrimonio con una chica, mucho menos pasando el resto de su vida con ella.

-¿Qué le dijiste? –Arqueó una ceja esperando una respuesta por parte de Ike.

-…Que no sé, tu madre es rara.

-No seas falta de respeto Ike… -Suspiró. –Aunque tienes razón, a veces no la comprendo.

Su compañero solo se encogió de hombros y comenzó a comer el resto de su comida de manera desesperada, tal vez se le estaba haciendo tarde y por eso comía así.

-Buenos días. –Comentó una voz femenina.

-Buenos días Aqua. ¿Qué necesitas? –Soren le preguntó de manera seca, sin dejar la "cordialidad" de lado, según él.

-Nada, solo quería pasar a saludar. ¿Acaso es un pecado?

-No…

Ike al escuchar la voz de la chica dejó de comer para ponerle atención, pero su rostro estaba manchado por unas cuantas migajas de pan. Al menos tuvo la decencia de limpiarse con la servilleta antes de hablar, cosa que a Soren le extrañó ya que Ike y modales no iban en una misma oración.

-Ah…Es…el be- -Al parecer iba a decir algo más pero luego lo pensó mejor y calló.

-Es buenos saber que estás bien. –Fue diminuta, pero una sonrisa se dibujó en el rostro de Ike.

-… -Soren lo vio en silencio.

-…Gracias….Y….También por salvarme… Es todo lo que quería decir.

-De nada. –Ike le veía de manera intensa y Soren no pude evitar sentir cierta incomodidad al ver la escena.

-Yo … Debo irme. –Después de unos minutos viendo los ojos de Ike la chica dio media vuelta y se fue de la cafetería.

-…

Soren suspiró pesadamente, ya se imaginaba que iba a pasar si dejaba que las cosas siguieran así. No quería que Ike estuviera con Aqua, era una Exilion, y esa familia era demasiado arrogante, avariciosa y problemática. A parte que, aunque él no lo quisiera admitir…Muy en el fondo le gustaba mucho Aqua. Un amor que surgió desde el jardín de niños y que él nunca quiso confesar… Su mirada roja siguió unos segundos a la chica alejándose el lugar.


Se le hacía demasiado tarde. Aún no entendía cómo fue que se quedó dormido en su escritorio, tanto estudiar le estaba haciendo daño. Pero no podía evitarlo, para eso era que él vivía, amaba la medicina y ese libro de anatomía estaba tan interesante…Azure y Ike eran muy diferentes, mientras que Ike estudiaba solo para su beca Azure lo hacía por amor.

Su madre siempre lo regañaba por irse a dormir tan tarde estudiando o leyendo, lástima que ya no estaba en su casa para que ella lo regañara. Sonrió un poco al recordar como su madre, Elena entraba al cuarto que de él y al verle leyendo le daba zape por testarudo.

-Ay mamá…. Realmente extraño estar allá, pero sé que debo de estudiar también.

Se dijo a sí mismo mientras caminaba por los pasillos para llegar a su clase de introducción a la medicina. Estaba tan distraído que ni cuenta se dio cuando tiró a alguien al suelo. Bajó su mirada rápidamente y vio a una chica de rodillas tratando de recoger sus cosas de una manera muy torpe. La chica tenía un cabello negro oscuro con reflejos rojizos, estos se veían gracias a la luz del sol que se filtraba por las ventanas. Era demasiado largo y con las puntas ligeramente levantadas.

-Oye… -Quiso decir algo más pero se quedó callado al ver como los ojos de la chica estaban puestos en él.

Estos eran morados y un poco grandes con largas pestañas. Ella le veía de manera asustada a la vez que entrecerraba un poco sus ojos, como si así pudiera verlo mejor.

-¿S-Si? –Preguntó en apenas un susurro.

-… ¿Estás bien? –Azure frunció su ceño y se acercó un poco a ella.

Pero la chica se asustó al verlo cerca y comenzó a temblar ligeramente. A Azure no le importó mucho y comenzó a recoger sus cosas de manera cautelosa. Ella se puso de pie y bajó su mirada muy nerviosa, tal vez se sentía mal por lo que pasó, pero él más ya que al estar distraído fue que pasó ese accidente. Se puso de pie para entregarle el bolso con sus cosas pero al hacerlo escuchó el sonido de un cristal rompiéndose, y no pudo evitar sentirse muy mal al escuchar las palabras de la chica.

-M-Mis…Lentes…. –Dijo en un pequeño sollozo.

-….Yo… Lo siento… -Azure se disculpó de manera muy seria y le entregó el bolso.

-N-No te enojes… -Volvió a sollozar.

Su petición dejó un poco confundido a Azure, pero luego negó y alejó su pie para así poder tomar el par de lentes rotos y entregárselos a ella. Le iba a decir algo más pero ella parecía muy asustada y mejor desistió, no pudo negar que quería hablar un poco más con ella pero se le hacía tarde para su clase y la chica parecía más un pobre animal asustado.

-Adiós. –Comentó Azure de manera simple y salió corriendo hacia su próxima clase.


Estaba aliviado de por fin haber terminado esa clase de contabilidad. No era que le disgustara el maestro, si no que aquella chica de cabello verde no dejaba de molestarle con sus preguntas estúpidas. Sinceramente no entendía cómo podía entrar gente con tan poco nivel intelectual a la universidad. Hijos de papi y mami tenían que ser, claro, Soren también era de una familia adinerada, pero eso no le impedía estudiar y saber de lo que se hablaba y de lo que no.

-Tanta gente ignorante… Solo espero entren más becados, sería más fácil tener una conversación decente con ellos. –Soren dijo por lo bajo mientras iba caminando por el campus.

Lo hacía de prisa ya que quería ir a descansar un poco antes de prepararse para el baile de bienvenida. No quería ir, pero tampoco deseaba dejar a Ike solo entre tanta gente arrogante, así que no tenía opción más que acompañarlo.

Su mirada roja se fijó en un árbol enorme que había en el campus, varias personas lo rodeaban murmurando algo entre ellas. Al concentrarse mejor no pudo evitar ver a una chica atada en el tronco del árbol llorando, mientras que los que la observaban le hacían fotos y se reían.

El muchacho negó y pensó que seguramente era una becada a la cual le habían hecho alguna especie de broma. Él no la iba ayudar, que cada quien resolviera sus asuntos como pudieran.

-¡Hola! –Gritó una voz animada a sus espaldas.

-¿Qué? –Soren preguntó de muy mala manera y se dio la vuelta para ver a una ex compañera de la escuela, Heather.

-Soren, siempre andas con la misma cara amargada. –Ella rió un poco. –Anda no seas así, al menos saluda hombre.

-… Hola Heather… -Suspiró fastidiado, si hacía lo que decía tal vez ella se iba rápido.

-Mucho mejor, siéntete afortunado, eres el único chico al que le hablo. –Heather le quiñó un ojo.

-… Todavía no entiendo por qué… Y no me importa, me voy.

-…Igual de amargado que siempre, pero bueno, yo también. –La chica sonrió de lado y le lanzó un beso a Soren, solo para luego echarse a correr por el campus.

-Otra loca más.

Mientras caminaba no pudo evitar sentir un escalofrío recorrerle la espalda, estaba seguro que hacía calor pero no entendía por qué había sentido algo así a plena luz del sol. Negó y siguió caminando hasta llegar a los dormitorios para tomar una pequeña siesta.


La noche del baile por fin había llegado y Mía no podía evitar sentirse emocionada. Si bien era cierto que a lo largo de la primera semana de clases había conocido a muchas personas, eso no significaba que pudiera hacer más amigos en aquella fiesta. Sonrió viéndose al espejo, no era de usar muchos vestidos o faldas, pero la ocasión lo ameritaba y le gustaba mucho que aquel vestido naranja le quedaba. Se había hecho un recogido para variar un poco el peinado y solo usó un poco de maquillaje porque no le gustaba mucho.

Ya cuando vio que todo estaba listo salió del cuarto y tocó la puerta del de Aqua. Después de unos segundos su amiga abrió y le sonrió ampliamente.

-Vaya, si te ves muy bien Mía. No pensé que te fueras a maquillar.

-Solo un poco, la ocasión lo amerita. A mí me gusta tu labial.

-Gracias. –Aqua le sonrió y salió para cerrar la puerta. –La verdad llevaba unos minutos lista, solo veía que todo estuviera en orden.

-Bueno, es que tú no tienes que hacer mucho. El único maquillaje que veo en ti es el labial.

-Así es. Vamos. –La chica le tomó del brazo y comenzó a caminar junto a ella.

Para Mía Aqua también se veía muy bonita. Llevaba puesto aquel hermoso vestido que compró y su larga cabellera suelta y una gargantilla dorada como única joya. El par de chicas siguió caminando por todo el edificio. Esa noche toda la universidad se veía como un lugar fantasma ya que casi todos los estudiantes estaban en el salón de actos. Los que no, dormían o simplemente fueron al pueblo a alguna otra fiesta más de su agrado.

Era una noche para darle la bienvenida a todos, estaba segura que no muchas universidades hacían eso. Pero la rectora Ashera y el vicerrector Sephiran querían lo mejor para sus estudiantes. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que dar una fiesta en su honor?

Mía estaba tan emocionada que al Aqua detenerse de repente le hizo sobresaltarse.

-¿Qué pasa? –Mía le preguntó de manera curiosa, más al ver como su amiga se había quedado seria de repente.

-No es nada, es solo que me dio un poco de frío. –Contestó aun con la misma mirada.

-…Bueno, adentro y una pequeña copa de vino te lo quitarán.

-Si, tienes razón. Espero que sea bueno. –Aqua suspiró y comenzó a caminar, aun tirando del brazo de Mía.

Ella solo se dejó guiar por su amiga y al entrar al salón quedó impresionada. Había visto varias veces por fuera el salón, pero era una cosa totalmente diferente el estar dentro de él. Desde el techo de cristal se podía ver la luna llena y las estrellas brillar. Las paredes estaban tapizadas con un papel delicado que hacía armonía con el dorado de las lámparas y los cristales swarovski que colgaban de ellas.

Las mesas eran grandes, lo suficiente para que se pudieran sentar ocho personas en ellas. Sus manteles eran blancos y encima de estos habían varias copas boca abajo que esperaban ser tomadas por aquellas personas que se sentaran en la mesa.

Mía vio en una de las mesas a su amigo Elliot con una chica de larga cabellera castaña y ojos de dos colores, uno era azul y el otro rojo. Era la primera vez que veía a alguien con heterocromía pero era algo que le parecía muy interesante.

-¿Podemos ir con ellos? El chico es Elliot y somos compañeros de diseño. –Alegó Mía mostrándole la mesa a Aqua.

-¿Cuál de los dos es el chico? –Aqua preguntó confundida.

-¿Eh? –La mirada esmeralda de Mía volvió a la mesa y luego al ver a lo que se refería Aqua rió un poco. –El pelirrojo. Descuida, no se enoja dice que lo confunden mucho con una chica.

-¿Es un chico? Juro que creí que era una chica… -La chica volvió a ver con sorpresa la mesa y luego asintió. –Está bien, vamos con ellos.

El par se dirigió hacia la mesa donde estaban Elliot y la chica castaña, pero al llegar allí Mía se quedó en shock al ver a una chica idéntica a Aqua sentada a la derecha de la castaña. Esta llevaba un vestido rosa, pero era más encubridor y un broche plateado en forma de luna creciente recogía un mechón de cabello del lado derecho de su rostro.

-Ah.. Había olvidado decirte que tengo una hermana…

-¿Hermana? –Los ojos de Mía se alternaron entre la chica y Aqua. –Ah…Son gemelas…

-Así es. Ella es Indira, es tímida y a veces me fastidia un poco su forma de ser, pero si le hacen algo los mato a todos. –La cara de Aqua se veía más como un berrinche que una amenaza.

-Awww~ Eres tsundere. Eso es lindo. –Pero Mía no pudo evitar sentir ternura por eso. LE hacía desear haber tenido una hermana o hermano.

-¿Tsun qué? –La mirada morada de Aqua le vio con confusión.

-Nada. Hola Elliot, Indira Y… -Los ojos de Mía se fueron hacia donde estaba la castaña esperando respuesta de su parte.

-Alitheia. –Respondió de manera simple.

-Ah…Hola Alitheia…

-Hola Mía. –Elliot sonrió al verle. –Y a ti también Aqua. Indi me ha hablado mucho de ti. Anden, siéntense con nosotros.

El par se sentó, Aqua junto a Indira y Mía junto a Elliot. Los cinco integrantes de la mese hablaron por un largo rato sobre todo. Mía aprendió que Elliot y Alitheia eran de Lumen, un continente al oeste de Tellius. Aqua les contó un poco sobre Gamma e Indira…Bueno, ella casi no habló pero solo asentía a lo que su hermana decía. Hicieron muchos chistes, compartieron información telefónica y luego tomaron un poco de vino. Incluso Alitheia, a quien Elliot le decía cariñosamente Ali rió en varias ocasiones.

-¿Tú que estudias Indira? –Mía preguntó poniéndole atención a la chica.

-Diseño de Modas…. ¿Y-Y tú? – La chica tembló al responder.

-Yo estudio Diseño Gráfico, mención Ilustración. Somos de la misma área. –Pensó que tal vez si sonreía un poco más Indira se sentiría mejor.

-C-Como Elliot. –Después de un largo rato Indira se dignó a sonreír, pero no dejaba de tartamudear.

-¿Y tú Ali? – Mía dirigió su vista hacia la castaña.

-Odontología. –Ella contestó como si fuera lo más simple del mundo y dio un sorbo a su copa de vino.

-Ah…

Mía quería preguntar algo más pero su cuerpo se tensó al ver una sombra atravesar la pared del gran salón hacia el campus. ¿Por qué demonios tenían que seguirla siempre? No iba a exorcizar nada esta vez, que la universidad se cayera, ya tenía derecho a descansar. Pensó un poco molesta, sobresaltándose al sentir como Aqua le movió un poco el brazo para que reaccionara.

-¿Estás bien? –Su amiga le veía un poco incomoda y seria.

-Sí…Solo recordé algo, descuida. –Y lo peor de todo es que nadie le creía si decía que acababa de ver a un espectro atravesar la pared.


Ike tenía que admitir que los bailes de ricos eran interesantes. El hecho de que hubiera vino gratis y comida eran lo suficientemente atractivos para dejarlo toda la noche. No era muy fan del vino, pero le gustaba el alcohol, así que unas cuantas copas no le harían daño. Vio como Soren se tomaba el suyo de manera lenta, como si realmente no quisiera pero no tenía otra opción más que complacer a Ike.

A pesar de la comida y la bebida, hizo unos cuantos amigos. Ranulf, quien estaba en su clase de francés. Era un chico con ojos de diferente color, uno morado y el otro verde. Su cabello era corto y azul. Era un chico muy divertido y al pasar tiempo junto a Ike y Soren hizo muchos chistes que le alegraron la noche al par, incluso Soren sonrió poquito. Claro que no todos lo notaban, pero Ike quien conocía a su amigo tan bien sabía a la perfección que estaba disfrutando la noche, aunque fuera un poco.

Otro chico que conoció esta noche y de la misma carrera que él y Ranulf era Makao Yuken. Ese si era un mástil de barco y al igual que Ranulf tenía ojos de diferente color, solo que uno era morado y el otro naranja. Tenía el cabello plateado y en las puntas naranjas como uno de sus ojos. Era un chico un tanto serio, pero una vez que se abría podía ser muy amigable. Este no duró mucho tiempo con ellos, pero no representó ninguna molestia para Soren lo cual era bueno.

-¿Te estás divirtiendo? –Le preguntó a su amigo.

-No, Ike. ¿Y tú? –El muchacho contestó de manera seca.

-Yo sí y sé que tú también, aunque sea un poco. –Ike sonrió al ver como Soren fruncía el ceño, pero bien sabía que este aunque no lo quisiera admitir nunca se divertía.

-Como sea… -Su amigo comentó de manera desinteresada para tomar otro sorbo de vino.

Él sin embargo veía todo el alrededor del gran salón para saber si había más gente conocido en ese lugar. En una mesa lejana vio a esa chica rubia que siempre andaba con Ranulf en la clase de francés. También a Sothe con una chica rara de cabello plateado en otra mesa. Luego, sus ojos se detuvieron en la mesa de más al fondo, donde estaba sentada aquella chica arrogante que casi arroya el motor la noche anterior. Aqua se veía muy entretenida hablando con aquella chica de pelo púrpura que siempre le acompañaba.

Aqua llevaba las piernas cruzadas y su vestido se le levantaba un poco, dejando ver un poco más. Ike no lo pensó mucho, se levantó de la mesa rápidamente y se dirigió hacia donde estaba sentada "la princesa". Cuando llegó hasta allá tanto ella como su dama de compañía, sí dama de compañía porque esa chica nunca dejaba sola a Aqua, lo vieron.

-Gawain… -Musitó Aqua al verlo tan cerca de ella.

-Ammm Hola… -La otra chica saludó viéndole con curiosidad.

- Hola… -Ike se limitó a decir sin dejar de ver a Aqua.

Veía a la chica de manera tan intensa que ella se removió un poco incomoda de su asiento, pero en ningún momento apartó sus ojos de los de él.

-¿Se te ofrece algo? –Preguntó un poco tajante.

-… ¿Bailarías conmigo? –Ike no lo pensó, las palabras salieron simplemente de su boca a la vez que extendió su mano para que la chica la tomara.

Aunque en el fondo estaba seguro que esta lo rechazaría como siempre lo hacía, y que luego le insultaría por su estatus social. Ike no era masoquista, pero a veces no podía evitar pensar que todo solo era un acto para alejar a las personas.

-… -Los ojos púrpura de Aqua se alternaron entre la mano de Ike y sus ojos. –Está bien.

-….¿En serio? –Parpadeó un poco sorprendido al ver como esta tomaba su mano.

-Sí. Vamos, antes de que me arrepienta.

Guió a la chica hacia la pista de baile y luego colocó una de sus manos sobre la cintura de esta para acercarla hacia él. Aqua puso una mano alrededor de su cuello y con la otra libre tomó la de Ike. Era un vals, así que ambos iban despacio. Ike rara vez se concentraba en algo, pero esa noche no podía dejar de ver los ojos de Aqua y el hecho de tenerla tan de cerca lo hacía sentir un poco raro, pero nada que pudiera ponerlo incómodo. Sonrió un poco al ver como ella también le dedicaba una pequeña sonrisa, sí, esa noche era una de las mejores.


Un largo suspiro escapó por los labios de Soren al ver a Ike y a Aqua bailar. No se sentía al altura de su amigo para competir y no quería hacerlo tampoco. Prefería callar y guardarse esos sentimientos dentro de él, si no pudo decírselos cuando eran más jóvenes, ya de adultos menos podía hacerlo.

Pero al verlos así juntos le hacía sentir mal. La suerte era que Soren siempre era alguien muy cuerdo y no iba a ahogar sus penas en el vino. Aunque si tenía ganas de irse de ese lugar, tal vez si iba un rato al baño podía despejar un poco su mente y calmarse.

Se levantó de su asiento y caminó por el gran salón para ir hacia el baño. Sin embargo se detuvo al ver a Mía parada en medio de la pista viendo hacia la pared. Justo cuando iba a evadirla ella giró su cabeza y le vio a los ojos un tanto sorprendida. Él también se sorprendió, no por el repentino cambio, si no porque había visto esos ojos verdes antes, pero no estaba seguro donde ni cuando los había visto. Era más como una pequeña sensación dentro de él que le decía que eran familiares.

-Hola… -Ella le sonrió acercándose a él. –Pensé que no vendrías al baile, pero veo que hasta tú estás aquí. –Mía le sonrió sin dejar de verle.

-Pero ya me voy, con permiso. –Iba caminando hacia la salida hasta que sintió que alguien le dio un tirón a su brazo. -¿Qué?

-… Hmmm Pero es muy temprano aún. ¿Por qué te vas? –Ella parecía un tanto preocupada al hacer la pregunta.

-… No tengo por qué contestar eso… -Se defendió y jaló un poco de su brazo para que Mía le soltara.

-…¿Podrías bailar conmigo? – La mirada de Mía se volvió un tanto intensa al hacer la pregunta.

-…¿Qué? –No le gustaba el contacto físico, ni que lo vieran y aún así, muy dentro de él le agradó un poco la idea. -….¿Por qué?

-¿Importa el por qué realmente? –Mía frunció el ceño y puso ambas de sus manos en la cintura. –Di sí o no y dejo de molestar.

-…Yo… Está bien… Pero solo una pieza. –No entendía por qué aceptó su propuesta, pero le pareció interesante la forma rápida en la cual la chica cambió su semblante serio a uno más animado. –No tires tan fuerte. –Se quejó al sentir como ella casi lo cargaba hasta la zona de baile.

-¿Si sabes bailar verdad? –

Soren suspiró pesadamente y colocó una de sus manos sobre la cintura de Mía para rodearla. La única razón por la cual había aprendido a bailar era porque su madre le insistió cuando era joven, alegando que debía saber de todo para ir a las fiestas de los amigos de la familia. Pero eso no evitara que sus mejillas se tornaran ligeramente rojas al estar tan cerca de Mía. Se sentía muy incómodo cerca de las personas, pero la distancia entre él y la chica era demasiado corta, le hacía un poco difícil concentrarse.

Bailó de manera lenta, procurando no equivocarse en ningún paso. Tal vez había aceptado bailar con Mía para disipar un poco su mente de Ike y Aqua o simplemente le agradó un poco la idea. Sea cual fuese la razón ya había aceptado, lo menos que podía hacer era terminar la pieza e irse rápido antes de que se le metiera en la cabeza bailar más.

Una vez que termino la pieza Soren se separó y soltó a Mía.

-Gracias Soren, te veo mañana en la clase de cocina. –Ella le sonrió y dio media vuelta para volver hacia la mesa.

-… -Le sorprendió que no insistiera más, pero le alegró bastante que lo dejara tranquilo, así que salió del gran salón con destino hacia su dormitorio en vez del baño.


El otro día vino rápido para Soren al levantarse encontró unos cuantos mensajes de Ike preguntando el por qué se había ido del baile sin decirle nada. Para evitar preocuparlo le comentó que se sentía un poco cansado y que optó mejor por ir a dormir.

Una vez que terminó de responder se fue al baño para tomar un baño y luego arreglarse para ir a la clase de las ocho. Como siempre Soren era un poco madrugador así que tenía bastante tiempo para desayunar y luego ir hacia la clase de cocina.

Cuando ya iba por el campus encontró a Azure caminando por el camino de piedra, llevaba esa chaqueta de cuero tan característica de los motociclistas de su vieja escuela. Como hacía tanto tiempo que no se veían pensó en saludarlo.

-Azure… -Soren le llamó en una voz suave.

-…¿Soren? –El chico se volteó y le sonrió.

A veces Soren se quedaba sorprendido de lo idénticos que eran Azure y Ike. Sabía que era algo normal al ser gemelos, pero habían varios rasgos que los diferenciaban como que Azure tenía el cabello un poco más largo, por los hombros y de en vez en cuando lo recogía en una pequeña colita. O como a diferencia de Ike él tenía unos aretes en cada oreja… También estaba el hecho de que a pesar de su apariencia tan ruda era un chico muy inteligente.

-Así es. Buenos días, anoche no te vi en el baile.

-Si fui pero estaba con Corban y Ana, ya sabes ampliaba mis horizontes. –Azure sonrió y le dio unas cuantas palmaditas en la espalda a Soren. –Me sorprende que hayas ido…

-Fui por Ike, pero salí temprano porque me sentía cansado. –Contestó rápidamente para cambiar el tema.

-Cierto, que eres tan nocturno como yo. ¿Me acompañas a desayunar hoy? Hace mucho que no tenemos una conversación larga…

-Está bien… Va-

No pudo ni terminar la frase porque su cuerpo se quedó completamente frío. Soren no podía creer lo que sus ojos veían, pensó que era su imaginación, pero justo allí, en el árbol donde la chica estaba amarrada llorando la tarde anterior habían unas cuantas personas rodeándolo otra vez. Solo que esta vez aquella chica que lloraba no estaba amarrada al tronco, si no que su cuerpo sin vida colgaba de una de las ramas mas gruesas del árbol, al parecer se había colgado la noche anterior porque aun llevaba puesto el vestido de la fiesta de bienvenida.

-…Un…Homicidio… -Comentó Azure despacio viendo la escena con el mismo shock que Soren.


N/A: Edité algunas partes y leí para arreglar errores, temía que si ponía demasiada atención terminaría editando todo. Cambiaré el género a horror después de esto.

Espero de verdad no tardar con el próximo capítulo. Sí, para los que leen unión divina esto es un spoiler, Azure es gemelo de Ike. Esta era una de las razones por la cual no quería actualizar tan pronto, tampoco bruja en el bosque por la misma razón. El capítulo final de conejo aun no lo comienzo por lo mismo de Azure.

Indira también es gemela de Aqua y le pertenece a AngelTerra133, así como también Corban y Ana los cuales solo fueron mencionados.

Makao, solo fue mencionado, pero es de Nira Serens Lorule.

¡Gracias chicas por prestarme a sus OCs!

Si quieren ver a esos OCS lean a Tierra de Dioses de AngelTerra133 y Perdido y encontrado de Nira Serenes Lorule. Bye bye~