La tome fuertemente entre mis manos y comenzamos a movernos a son de la música, esta chica me estaba matando, Dios como se movía, ella sabia lo que hacia y me dejaba cada vez mas anonadado. Mientras sus manos me rozaban, mientras su mirada se clavaba en mí a cada segundo.
Bailaba seduciéndome, o eso pensaba, yo la seguía muy de cerca, rozaba con mis manos su pelo, su espalda, pero no quería sobre pasarme, simplemente bailábamos.
Luego de un tiempo bastante considerable nos retiramos a un costado a descansar mientras yo buscaba algún refresco.
La verdad me había agotado, en mi vida había bailado tanto, se notaba que a esa chica la música la llevaba en la sangre, no paraba.
Y sonreí, estaba en buen puerto, debía hacer mis últimas jugadas, para ver el resultado de todo esto.
Me acerque al bar y me apoye sobre la baranda, mientras el camarero atendía a los amontonados clientes.
Mire hacia la dirección en la que estaba zelda apoyada, pero para mi desgracia había desaparecido.
Comencé a desesperarme aunque intentaba mantenerme en calma, pero mis ojos giraban para todos lados intentando hallarla.
-¿Donde se ha metido?- me pregunte mientras no dejaba de mirar a cada chica para ver si la reconocía.
Los minutos pasaban y no, definitivamente ella no estaba allí. ¿Se había ido¿me dejado así? No lo podía entender, lo había hecho todo bien, o eso creía.
Luego que el camarero me trajera el vaso de whisky me lo tome de un trago haciendo que mi garganta ardiera.
Estaba absorto, se había ido, murmuraba decepcionado.
-¿No me convidas?- escuche que me susurraban. Me gire para ver a la persona que estaba incitándole a convidarle de mi bebida.
Y allí estaba, con su cabellera cayéndole a la cintura, y su pantalón ajustado.
Y yo casi me quede sin habla.
-Pensé que te habías ido – dije mirándola fríamente.- cuando me di vuelta ya no estabas y mirando un poco de un lado a otro no te vi, pensé que te habías ido – dije haciendo como si no me importara la verdad.
-es que, bueno, vino mi amiga y bien me pidió un favor y no podía decirle que no, perdón por no avisarte pero me saco a los tirones. – me dijo la chica apenada sin dejar de mirando como pudiendo así captar lo que por mi mente pasaba.
-Todo bien… ¿te dije que eras muy bonita? – pregunte como para retomar la jugada.
-Gracias – dijo la muchacha sonriendo.
-bien y ¿que quieres hacer ahora?- pregunte
-¿Que tal mas baile?- me dijo ella, aunque yo no tenia muchas ganas tenia que seguir con la estrategia ya marcada.
-Está bien – dije sonriéndole de lado.
Comenzamos a caminar nuevamente a la pista, esta estaba alborotada de gente pero no importaba ella se iba abriendo paso ante la multitud que desviaba los ojos para verla y yo solo sonreía.
Pronto llegamos al centro de la gran pista y la música cambio, parecía que estaba adecuada a nosotros porque pronto Zelda mi me miro y manteniendo su mano en mi hombro se puso detrás de mi, yo corrí mi cabeza para un costado así lograba verla pero no falto mucho para saber que era lo que se proponía, sonreí mientras ella me miraba y la música se puso a sonar.
Zelda comenzó con movimientos muy sexy alrededor mió, mientras yo solo atinaba a mirarla y hacer uno que otro movimiento mientras ella se deslizaba sobre mí encendiéndome.
"me las cobrare" pensé para mis adentros, pues no podía estar jugando así conmigo…no con Draco Lucius Malfoy.
Yo no cabía en mi mismo de cómo se movía esa muchacha, bailaba alrededor mió con un desprendimiento de ella mis, sus movimientos era suaves, atrayentes y sensuales.
Movía su cintura con gracia, tomaba mis hombros y bajaba sobre mi con arrogancia y su mirada no se desprendía de la mía mientras mi sonrisa se dibujaba en mi rostro mi hombría se incendiaba con cada inclinación de esta.
Luego apoyo en mí su espalda mientras su mano subía sobre mi cuello hasta llegar a mi cabello, que acaricio suavemente mientras el ritmo la llevaba.
Me rozaba con cautela, suavemente, despacio y hasta estremecerme, mi cuerpo respondía al de ella acariciando su abdomen y comencé a bailarle también como jamás creí posible.
Ahora era mi turno de seducirla y haría todo lo que estaba a mi alcance para ganármela.
Comencé a acariciar su cabello y a mover mi pelvis a su ritmo, nuestros cuerpos se rozaban sin cansancio, nuestros rostros se acercaban cada vez más, pero debía aguantar la tentación de besarla, debía tenerla casi a mis pies pidiéndome un beso antes de dárselo.
Mi mirada no se corría de la suya y mis manos no dejaban de contornear su figura mientras la música comenzaba a azorarnos.
Pronto el entorno ya no nos apretujaba, estaban todos mirando nuestro baile, un baile que solo nosotros dos éramos los protagonistas.
Su boca pronto comenzó a rozar la mía, como haciéndose rogar y mi cuerpo no lo aguantaba más.
Ella rozo una vez más mis labios y mis manos se pusieron en su cintura para atraerla más a mí, le sonreí de lado y ella también lo hizo y la bese con fulgor.
Suave al principio hasta que ella dio el primer paso, estaba ya a mis pies y no pude contener mis pensamientos. Esa mujer seria mía.
Una vez más, estaba a mis pies.
CONTINUARA...
JEJE
BUENO MIS NINIAS...ESPEREN CON MUCHA IMPACIENSIA...
JEJE
EL JOVEN MALFOY SABE LO QUE HACE... APARTE DE QUE NOSOTRAS NO PODRIAMOS RESISTIRNOS DE SUS ENCANTOS
JEJEEJ... BUENO ESPEREN EL PROXIMO...
GUISHE
