Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto

CELEBRACIONES 4

Itachi observo en varias direcciones, nuevamente se escabullía dentro de territorio Hyuga, saltó un par de bardas y descendió con elegancia detrás de los arbustos del patio trasero de la mansión principal, sonrió con arrogancia, aún tenía el toque, miro en varias direcciones antes de ponerse en pie dispuesto de continuar hacia la habitación de la joven Hyuga cuando…

- Es la segunda ocasión que se escabulle hacia la habitación de mi hija Uchiha. ¿No cree que seria mas cortez entrar por la puerta principal? – Itachi se sorprendió ante esto, sus ojos se volvieron hacia un árbol del cual emergió la figura del patriarca del clan, Hyuga Hiashi. Itachi se volvió hacia el dando una respetuosa reverencia.

- Me temo que he perdido las buenas costumbres Hyuga sama, no me gustan las formalidades – Hiashi miro impasible al joven delante de él y asintió en comprensión.

- Entiendo – Un silencio incomodo se presento ante ambos que duro algunos minutos – ¿puedo saber el motivo de su presencia en mi casa en todo caso? – Itachi se sentía nervioso, era incómoda su situación, que debía decir 'vine a llevarme a su hija conmigo a sus espaldas porque es su cumpleaños', no podía mentir… mucho con el ojo blanco observándolo.

- El cumpleaños de Hinata san – dijo simplemente, esperando que el hombre no preguntara por mas información o decidiera matarlo por ser un ex-renegado sin nada que ofrecer tratando de ser amigo de su hija, en cambio Hiashi asintió y se acerco hasta el.

- Y dígame Uchiha san, ¿qué piensa regalarle? – el rostro de Itachi permaneció en blanco ¿qué clase de pregunta era aquella? – ¿trae consigo insectos como mariposas gigantes? – Itachi parecía sorprendido por la pregunta, ¿donde conseguiría el ese tipo de animales en pleno invierno? Así que negó – tal vez ¿gusanos de seda? – volvió a negar – ¿Una dotación de ramen instantáneo?, ¿pesas gigantes o ultra pesadas?, ¿pergaminos sorpresa con armas súper letales al ser abiertos?, ¿máquinas de tortura?, ¿pinturas con bestias salvajes que cobran vida?, ¿flores carnívoras de alto contenido medicinal?, ¿sopa hecha de piel de serpiente?, ¿una dotación completa de papas fritas?, ¿almohadas en forma de nubes?, ¿tableros Shoigi o tal vez cachorros? – la negativa continuo- ¿tal vez un frasco de orín de perro alfa o lobo macho con testosterona súper concentrada para mantener a todos los machos de cualquier especie fuera de su casa por más de un mes? – El rostro de Itachi se contrajo lo suficiente como para que Hiashi sonriera – solo preguntaba. Y bien… ¿qué le gusta a usted? – De nuevo el rostro de Itachi mostro sorpresa ¿Qué pasaba con esa familia?

- ¿disculpe?

- ¿cuáles son sus aficiones?, ¿qué animales le gustan?, ¿cuál es su comida favorita?, esas cosas – Itachi sintió que caer en uno de los interrogatorios de Ibiki no podía ser así de terrible, era como si estuviera siendo introducido como el novio en turno a su suegro, algo dentro de él compadeció al pobre infeliz que terminara siendo yerno de aquel hombre.

- Me gustan los cuervos – dijo tratando de minimizar la información a algo conocido – Hiashi asintió nuevamente.

- No piensa regalarle uno ¿cierto? – Itachi volvió a negar – Bien - Hiashi parecio buscar alguna otra cosa encima de el, después de un momento parecio satisfecho -15 minutos y no olvide que siempre hay guardia con el byakugan encendido – Itachi observo como aquel arrogante hombre se dirigía en otra dirección dejándolo completamente solo ''extraño''. Su mirada permaneció fija en ningún sitio en específico antes de continuar.

XXX

Una gota de sudor bajo por su frente mientras sus ojos se entrecerraban, ¡nunca!… ni en sus días con los akatsuki había visto algo tan… extraño. Varios gusanos de seda se movían de un lado a otro tejiendo un hermoso kimono de seda, mientras evitaban ser comidos por la insistente planta carnívora a un lado de la ventana, una pequeña, las mas grandes permanecian al pie de la ventana (le había costado trabajo eludirlas), varias mariposas gigantes adornaban el techo de la habitación, algunas de las sirvientas con vestidos rotos posiblemente por alguna bestia salvaje, (lo había deducido por las marcas semejantes a garras), se movían de un lado a otro sacando kunais, espadas, lanzas y demás cosas puntiagudas de las paredes y suelo, mientras tres jóvenes hacían esfuerzo de guardar un par de chalecos con pesas en el closet de Hinata.

- Itachi san – la voz de Hinata lo saco de aquella contemplación – ¿desea comer papas o ramen instantáneo? – Itachi estaba consternado, cerró los ojos y sonrió.

- lo que sea menos sopa de piel de serpiente – Las mejillas de Hinata se encendieron algo avergonzada.

- Sakura dice… que es buena para fortalecer el sistema inmune - Itachi rio suavemente.

- Debería dársela a los cachorros, necesitan fortalecerse – dijo señalando un par de perritos en la esquina de la habitación, Hinata bajo su rostro completamente avergonzado.

- N-no la quisieron y… me dan pena – la risa de Itachi se hizo más fuerte, al punto que el mismo se sorprendió, hacia tanto tiempo que no reía de tal modo que ni siquiera recordaba la última vez, cuando se calmo miro hacia una de la mesas, donde reposaban algunos pergaminos, comprendió que era mejor no abrirlos pues estaban atados con moños ''seguro mas regalos peligrosos'' – Me los dieron Tenten y Sai – dijo Hinata llamando su atención, recordó al joven moreno de nombre Sai de su fiesta – Tenten es una maestra en armas y Sai tiene habilidad con la tinta, le gusta dibujar – Itachi asintió.

- buenos amigos – Hinata asintió mientras sonreía – luego miro de nuevo todo – aunque la conocen poco – Hinata lo miro extrañada, los ojos del peli largo la observaron por un momento, se incorporo de su lugar y se acerco hasta ella – vamos, su padre no me dio mucho tiempo – dijo ofreciéndole la mano, Hinata dudo un momento.

- Uhmm, ¿qué debo ponerme? – Itachi la observo fijamente, su ropa era la de entrenamiento.

- lo normal para un clima frio.

XXX

Hinata no estaba segura, pero creía recordar que él le había dicho que no harían nada cansado, entonces… ¿porque estaban subiendo la montaña de los kages?, miro a Itachi delante de ella, ni siquiera parecía estarse esforzando, el parecía estar caminando en el jardín de su casa ''la próxima vez tengo que recordar de quien acepto las invitaciones''. Itachi se irguió al llegar a la cima y se volvió para ofrecerle la mano ayudándola a subir.

- Siempre es bueno un relajante paseo antes de empezar cualquier actividad ¿no lo cree Hyuga san? – Una gota de sudor apareció en la frente de Hinata ''¿Acaso quiere decir que no hemos empezado a movernos todavía? ¡Dios mio! Es como entrenar con Gai sensei''. La suave risa de Itachi llamó su atención – solo bromeaba, hemos llegado. Hinata se volvió a ver el lugar y no veía nada extraordinario, solo eran ellos dos en la cima de la montaña.

- Etto… - Hinata lo miro a los ojos extrañada – no… hay nada aquí – El rostro de Itachi permaneció sereno pero una leve sonrisa ilumino su rostro.

- Esperaba algo así como un picnic en medio de la nieve – sus ojos se cerraron mientras su cara se veía divertida – ¡nos congelaríamos! – Hinata no podía entender a aquel hombre – Itachi abrió sus ojos para verla, su cara confusa parecía divertirlo, el mismo se extraño de su forma de ser cuando ella estaba cerca, se sentía mas abierto y dispuesto a bromear, suspiro tratando de volver a su yo para poderse explicar – cuando nos conocimos usted estaba deprimida por su vida y había decidido salir a pasear, deduje que gustaba de los espacios abiertos y de la tranquilidad de la naturaleza, así que la traje a ver un espectáculo que solo puede verse aquí en invierno después del medio día – y diciendo aquello la giro hacia el gran valle donde Konoha se había construido, los rayos del sol golpeaban la nieve a los costados del acantilado, creando un espectáculo sin igual, lo que Hinata vio la dejo sin habla, cientos de arcoíris surcaban el valle y a lo lejos podía observarse el reflejo de tonos rojizos y azulados – use el byakugan – lo escucho decir, por lo que Hinata lo encendió – se sintió pequeña y maravillada ante aquello, ahora todo brillaba, el efecto de cristales a su alrededor le hacía ver todo como en un caleidoscopio, se olvido de respirar por un momento, permaneció en su contemplación durante unos 20 minutos, hasta que el cambio de luz fue apagando aquel espectáculo poco a poco, fue entonces que su byakugan se apago, sus ojos parpadearon al notar como los arcoíris desaparecían uno a uno delante de sus ojos, una gran decepción inundo su corazón, Itachi sonrió – Este espectáculo es mi regalo para usted Hinata san, cerca de la una, el sol lo hace propicio, solo en invierno, recuérdeme cuando lo vea – Hinata sonrió mientras asentía ante sus palabras, en verdad aquel era un hermoso regalo.

- Gracias Itachi san, es el más hermoso regalo que alguien me haya dado – Hinata lo observo sacar algo de una mochila a sus espaldas, era un termo y un par de tazas, vertió algo en una de ellas y se la ofreció.

- algo de chocolate caliente, siempre ayuda a relajar – Hinata sonrió y tomo aquella taza.

- Gracias – ambos permanecieron ahí en silencio hasta que el contenido de sus tazas se vacio.

- Bueno supongo que eso es todo, la acompañare a su casa Hinata san – Hinata lo observo un momento y una sonrisa apareció en su rostro.

- Itachi san, dígame… ¿le gusta patinar?.

XXX

Sentía el viento frio sobre su rostro mientras el tibio sol iluminaba aquel paraje entre los árboles, en verdad, era lo más divertido que había hecho en toda su vida, cerró los ojos mientras aspiraba el aroma de los árboles dormidos y perenes a su alrededor, se freno un momento solo para escuchar los sonidos que el bosque le brindaban, si… no había nada que lo hiciera más feliz en aquel momento, fue entonces que sintió el frio de la escarcha golpeando su cara, abrió los ojos para ver a Hinata Hyuga riendo delante de él, se quito el hielo del rostro que se había vuelto serio.

- Hyuga san estaba en un momento de contemplación, esas acciones infantiles están fuera de nuestra edad – A penas había terminado de decir aquello cuando una bola de nieve golpeo su cara, retiro la nieve de su rostro un tanto molesto, pero Hinata solo pareció reír mas ante su enojo – Hyuga san en serio eso no es… - otra bola de nieve salió dirigida a él, pero esta vez pudo esquivarla solo para que un montón de nieve de uno de los árboles le cayera encima, las carcajadas de Hinata sonaron claras y rítmicas en aquel paraje.

- Lo siento Itachi san, pero creo que hasta el bosque está en contra de su madura y aburrida actitud – El rostro sonriente de Hinata fue golpeado con una blanca bola de nieve.

- Hinata san, mi actitud no es aburrida, solo que para que esto sea divertido nuestra habilidad debería ser equilibrada, sino no tendría ningún reto el vencer…- otra bola de nieve lo golpeo

- Oh, ¡lo siento! tratare de no dejarlo en vergüenza si eso le preocupa – Itachi tomo un buen puñado de nieve

- ¡Esto es guerra! – los siguientes minutos se lanzaron bolas de nieve el uno al otro sin ninguna victoria para ninguno de ellos, corrían y se escondían utilizando como campo de batalla el bosque mismo, pronto Itachi decidió utilizar su técnica secreta y utilizando un jutsu de agua comenzó a lanzar grandes cantidades de nieve por lo que Hinata se vio en la necesidad de defenderse usando su propia técnica para construir un fuerte, pronto los ataques fueron subiendo de nivel hasta que la nieve lanzada por Itachi le estaba siendo devuelta, por las técnicas de Hinata, casi sin pensar y por instinto lanzó una bola de fuego derritiendo todo aquel paraje, cuando se dio cuenta de lo que había hecho paro, sus ojos se apresuraron a buscar a su compañera de juego – ¡¿Hinata san?! – Una bola de nieve golpeo su nuca.

- Eso fue trampa Itachi san, derretiste mi fuerte – Itachi parecía sorprendido y luego se volvió hacia ella que lo observaba con su byakugan encendido, en aquel momento no pudo pensar en algo más hermoso y letal.

- No sabía que podíamos usar nuestro Kekkei genkai– Le dijo mientras Hinata sonreía ante esto

- lo siento, es que alguien se tomo muy en serio el juego – dijo señalándolo, una de las manos de Itachi fue a parar a su nuca.

- Lo siento es solo que yo… nunca antes había jugado – Hinata lo observo un tanto sorprendida, su byakugan se apago antes de acercase a él.

- quiere decir que fue… ¿su primera vez? – Ambos se sonrojaron ante la pregunta y desviaron las miradas – lo siento, no quise que sonara de ese modo - Luego los ojos temerosos de Hinata se volvieron hacia él.

- No se preocupe - Itachi se sintió nervioso ante su inspección – desde que tengo memoria siempre he entrenado o peleado, no recuerdo ninguna vez en que haya jugado, incluso con Sasuke, el y yo siempre entrenábamos, nuestros juegos no pasaban de simples bromas – Itachi la miro esperando encontrar en ella piedad o lastima a su persona, pero no fue asi simplemente parecía… ¿comprenderlo?.

- La primera y última vez que yo jugué tenía 15 años – dijo Hinata – toda mi infancia la pase entrenando y en misiones, tratando de ser alguien ante los ojos de mi padre, fue en una de las misiones que una pequeña niña me animo a jugar con ella, fue… el momento más feliz de mi vida – una sonrisa escapo de sus labios. Ambos se observaron por un momento y luego Itachi desvió su mirada.

- Tampoco había patinado nunca por placer – confeso un tanto avergonzado. Hinata rio de bajito.

- Yo solía hacerlo a escondidas de mi padre y de Neji nii, siempre me decían que solo perdía mi tiempo y desperdiciaba el de ellos – suspiro con cansancio – solo lo hice un par de veces, me hubiera gustado hacerlo mas – Itachi sonrió y se volvió hacia ella mientras extendía su mano.

- ¿Le gustaría hacerlo un rato más? – Hinata sintió tomando su mano pero al llegar al lago se dieron cuenta de que estaba completamente descongelado, Itachi miro a Hinata de reojo rápidamente antes de mirar hacia el frente un tanto avergonzado – ¿tal vez otro día?

XXX

Ambos volvían en silencio hacia la aldea, el atardecer aparecía frente a ellos con tonos rojizos y anaranjados, fue entonces que Hinata paro de repente en un árbol haciendo un gesto de dolor que no paso desapercibido por Itachi quien volvió sobre sus pasos hasta ella.

- Hinata san está usted bien – Hinata hizo todo lo posible por sonreír mientras sostenía su pantorrilla.

- Hai, solo es un calambre, pasará en seguida – comenzó a hacer pequeños masajes giratorios mientras colocaba la planta de su pie sobre el suelo, pero no parecía querer ceder.

- Permítame – los ojos de Hinata se abrieron con sorpresa mientras lo veía colocarse de rodillas frente a ella para tomar su pierna, aquello hizo que su rostro se encendiera de manera inexplicable, sus manos cálidas se deslizaron bajo la ropa y comenzaron a seguir el músculo contraído hasta hallar el nudo – esto dolerá un poco – dijo, pero Hinata no parecía estar escuchándolo, parecía enfocada en la sensación de sus manos sobre su pierna, Itachi presiono el nudo y jalo el músculo en ambos sentidos, el dolor pareció despertar a Hinata de su ensoñación, luego su sonrojo se incremento al notar que lejos de soltarla comenzaba a dar un ligero masaje que más parecía una caricia por la soltura y delicadeza con que estaba siendo dada.

- Nh, Gracias Itachi san, ya me siento mejor – sintió como las manos del joven se detenían solo para soltarla y alejarse de ella, pero en vez de encararla se dio la vuelta.

- lo siento, creo que hicimos mas ejercicio del que debíamos, por favor suba a mi espalda – Hinata agradeció mentalmente que estuviera de espaldas porque estaba segura que el tono de rojo que había en su rostro era completamente nuevo.

- E-eso no es n-necesario Itachi san, en verdad estoy bien – El joven hizo una seña insistente para que subiera, Hinata suspiro y coloco sus manos sobre su espalda – Itachi san en verdad…

- Hinata san – Itachi hizo una pausa – le prometí que no haríamos nada cansado y no hemos parado en todo el día, por favor – Hinata se sentía mortificada, pero acepto la callada disculpa de Itachi, coloco sus brazos alrededor del fuerte cuello y dejo que su cuerpo se acomodara en las amplias espaldas del joven, sintió los musculosos brazos de Itachi pasar por debajo de sus piernas antes de ponerse en pie con ella a cuestas, los tonos de su rostro competían con los rojos matices de la tarde, siguieron el camino por un rato en completo silencio, Hinata percibía el aroma varonil de Itachi mientras discretamente dejaba que sus cabellos acariciaran su rostro.

- Itachi san – aquel suave llamado al joven lo hizo parar – no tiene por qué sentirse culpable estoy bien y fue un hermoso día, gracias, es el mejor cumpleaños de mi vida – Itachi miro el camino y echo a andar sin decir palabra, su corazón palpitaba de manera extraña, no quería bajarla, no quería perder aquella sensación cálida de su cuerpo sobre el suyo, se había perdido en la suave piel de su pierna por más tiempo del debido, tanto que debió darse la vuelta para que ella no notara su vergüenza y la suave voz de ella sobre su oído lo habían hecho vibrar de manera confusa, se pregunto, por un momento, si el también estaría cansado, quizá… estuviera enfermo, de ser así, sin duda era una extraña enfermedad, pues nunca antes se había sentido… más vivo.