Los personajes de candy candy no me pertenecen, pertenecen a la novelista Kyoko Mizuki y/o Toe Animation.

Nota de mi:hola chicas disculpa por la tardanza pero estuve mal de salud y cuando estuve mas recuperada tenia que empezar las clases y entonces no me cada mucho tiempo para nada este capitulo me ayudo a escribir mi amiga Keilanot2 sin ella no estuviera aquí hoy aunque yo lo termine el merito se lo merece ella ya que ella es la me arregla mi narración solo le pido que sean paciente porque ahorita estoy super ocupada con mis estudios y no se cuando puede escribir, los leemos abajo...

Una Familia de Mentiras

by: Blanca Andrew

Capitulo Tres

Nuestra Colina

La Noche que dejaron América rumbo a Inglaterra había sido nublosa y fría, parecido al sentimiento de angustia que llenaba su corazón, pronto lo vería era su única consolación, después de tantos años lo vería...había sido un viaje muy largo, el sonido del silbato de vapor la saco de sus pensamientos.

Eleanor y Katherine habían llegado a Londres y con ellas muchas esperanzas, durante el viaje Eleanor pensaba la mejor manera de decirle la verdad a su hijo, no sabía hasta donde las mentiras del duque habían llegado, pero tenía grandes esperanzas de poder ganar el corazón de su hijo, ¿ lo reconocería ?.. ¿Sería tan rebelde como ella cuando fue joven?...

Terry hijo espero puedas perdonarme por no haber sido lo suficientemente fuerte y luchar con todo mi ser contra tu padre...Tomaron un carruaje que las llevaría directo al colegio San Pablo, si tenían suerte lo podría ver hoy mismo, se repetía ella...

Mientras tantos en el Colegio San Pablo, William dejaba a su adorada hija, no era algo que deseaba, pero sabía que era lo mejor para ella...Se quedarían algunos días en la ciudad de Londres antes de retornar a la Mansión en Edimburgo.

-Candy por favor sigue las instrucciones de las hermanas, decía Rosemary a su hermana mientras la ayudaba a acomodar sus cosas en su nueva habitación.

-No te preocupes Rosemary me portare bien te lo prometo...dijo ella guiñándole un ojo...

- Papa y yo nos quedaremos unos días por si necesitas cualquier cosa, mira aquí está la dirección del hotel donde nos estaremos hospedando...dijo Rosemary dándole un pedazo de papel con la información.

- Vamos Rose, voy a estar bien, quiero despedirme de papa antes de irse...dijo Candy tomándola de la mano y saliendo de la habitación rumbo a donde su padre se encontraba...

Eleanor y Katherine habían llegado al colegio finalmente, fueron recibidas por una de las Hermanas y las dos entraron el colegio, Eleanor le pidió a Katherine que la esperara mientras ella iba y hablaba con la hermana Grey, tenía que pedir permiso y tratar de convencerla de dejar ver a su hijo.

Mientras ella esperaba por su amiga katherine caminaba por los jardines del colegio pensando que su pequeña ya estaría en la edad de ir a un colegio como ese... Era difícil para ella siquiera poder imaginarse el rostro de su pequeña hija y justo cuando toda esperanza la había empezado abandonar paso algo que ella nunca en su vida creía que fuera posible, ahí lo vio...si era el...William!, sus ojos estaban abiertos de par en par y no pudo evitar tapar su boca con su mano para no ser escuchada...De repente el miedo la invadió, miedo si eso era lo que sentía después de tantos años sin verlo...a su lado pudo ver dos rubias, una era ya una señorita y la otra seria de la edad que tendría su Candice...

¿Sería posible que ella fuera su pequeña?, congelada en el sitio donde se encontraba vio como una de las hermanas le indicaba a la más pequeña regresar a las instalaciones del colegio.

No se podía mover, sus pies no respondían, lo intento pero el miedo que la invadió era más fuerte que ella y la impresión era tan grande que no pudo moverse, gracias a dios William no la vio... pensó ella...

Eleanor le suplicaba a la hermana Grey dejar ver a Terry pero ella se opuso rotundamente, no era permitido por Instrucción directa del Duque de Grandchester, lo único que la hermana podía hacer era notificarle o entregarle una nota al joven Grandchester y el decidiría si la recibiría o no.

Ella se sentó y empezó a escribir una nota para su hijo...:

Mi adorado Terry,

Sé que seguramente no me recuerdas hijo, tu padre te arranco de mi lado cuando apenas tenias cinco años, le suplique, le rogué que no te llevara, pero a él no le importo, sé que no tengo excusas hijo después de tanto tiempo de venir a buscarte pero hasta el día de hoy supe que estabas en este colegio y tome el primer barco desde América para poder verte.

Por favor hijo cuando recibas esta nota, sabrás que estuve aquí y solo tú puedes decidir verme o no...Por favor dame la oportunidad de verte y explicarte todo...

Te ama con todo su corazón,

Tu madre,

Eleanor Baker...

Ella doblo el pedazo de papel y se lo entrego a la hermana Grey para que se lo entregara a Terry dejándole saber donde ellas se hospedarían.

Cuando salió de las instalaciones del colegio vio a su amiga llorando sentada en uno de los jardines, katherine estas bien? ¿Qué paso?...le pregunto confundida por el llanto de su amiga.

- Eleanor lo vi, él estaba aquí y creo...creo que vi a mi hija...contesto Katherine entre sollozos...

- Estas segura?...

- Era William Eleanor, de eso estoy segura, y lo peor es que me congele en mi sitio, no me atreví a acercarme a ellos...contesto ella en medio de su llanto.

- Vamos, deje una carta con la hermana Grey para mi hijo, tenemos que saber donde ellos se están hospedando y saber si la joven que viste es tu hija...

Katherine se levanto sostenida por su amiga caminaron a donde el coche las estaba esperando partiendo rumbo al hotel donde habían reservado..

oOoOoOo oOoOoOo

Terry Grandchester se encontraba en su cuarto cuando llamaron a la puerta, al abrirla una de las hermanas le entrego la nota que su madre le había dejado, cuando comenzó a leerla su corazón empezó a latir como caballo desbocado, cuantas veces había soñado con su madre, cuantas veces había deseado que ella estuviera a su lado...Pero ese tiempo había venido y ido...Ahora solo sentía coraje, rabia y dolor...

Rompió la nota y salió de su habitación directo a unos de los lugares donde podía pasar horas pensando sin que nadie lo interrumpiera.

Candy por su parte llevaba a clin en una canasta directo a la colina que Albert le había contado donde él mantuvo a Pouppe durante su estadía en el colegio.

Al llegar al lugar pudo ver porque a Albert le había encantado, era maravilloso, la grama era verde, los arboles eran altos y la brisa rozaba su cara desde un punto que no podía ver...respiro hondo llenándose del fresco aroma que rodeaba el lugar, saco a clin de la canasta y él en seguida empezó a correr disfrutando nuevamente de su libertad...

Ella dijo en voz alta dando brincos, Nuestra colina Albert...como me gustaría estuviera aquí...

- ¿Y quien dijo que era tu colina?... Pregunto una voz en arrogante tono...

Ella se detuvo al escuchar esa voz masculina y arrogante...

- Ah!..Hola!..dijo sorprendida al encontrar a alguien mas...

Terry la vio detalladamente, vio como tenía su cara llena de pecas y también la había visto saltando como mono pensó el...

- Primero que nada quiero decirte que esta colina no es tuya, ni de el famoso Albert...dijo el sarcásticamente levantando una ceja.

- No tienes por qué ser grosero, si quieres podemos compartir el lugar...dijo ella cruzando sus brazos y frunciendo el ceño...

- Y que te hace pensar que quiero compartirla?...Pregunto el retándola..

Candy abrió sus ojos sorprendida, este chico la estaba sacando de quicio...

-Bueno si no la quieres compartir que así sea pero te informo que quieras o no vendré aquí cuantas veces lo desee...contesto ella ya un poco molesta...

- No te preocupes señoritas pecas, no me molesta en lo absoluto que vengas...contesto el sabiendo que había sido rudo... No era su intensión serlo pero después de haber recibido esa nota de su madre se sentía muy enojado...

- Bueno siendo así, mi nombre es Candice Andrew pero me decir Candy...le dijo ella sonriéndole y estirándole la mano...

- Terrance Grandchester pero me puedes llamar Terry...contesto el tomando de su mano y depositándole un pequeño beso...

Candy quito su mano rápidamente mientras su cara se puso rojo escarlata...cosa que causo a Terry un poco de gracia...

- Fue un placer conocerte, dijo ella mientras corría devuelta al colegio con su canasta...

- Hasta pronto señorita pecas...dijo Terry casi en un susurro viendo como ella corría a toda velocidad...de repente se pregunto ¿quién era ese Albert? que ella había casi gritado cuando el llego.

Se recostó en la grama a pensar si vería a su madre o no...

Candy al llegar a su cuarto, empezó a tranquilizarse un poco, ese muchacho la había sacado de sus casillas pero no era tan malo como parecía, de repente se acordó de la carta que le prometió a Albert apenas llegara a el colegio, así el podría escribirle durante el tiempo que ella permanecería ahí...

Tomo una pluma y papel y empezó a escribirle:

Querido Albert

Ya he llegado a el colegio y adivina?... Encontré nuestra colina, Clin estuvo más que feliz que nunca cuando lo deje salir y correr libre, como me hubiera gustado que estuvieras aquí, así no me sentiría sola, bueno excepto con un chico llamado Terry que estuvo en nuestra colina, al principio fue muy rudo pero después se porto como un caballero...

Mañana empiezo mis clases, ahora que ya sabes que estoy aquí espero recibir pronta noticias tuyas, cuéntame Albert... ¿Cómo es África?.. ¿Qué clases de animales has visto?..son tantas las preguntas...dale saludos a tus padres y no se te olvide escribirme...

Con Cariño, Candy

Candy corrió a la oficina de la hermana Margaret para que enviaran su carta, pero se paró en seco cuando escucho un fuerte grito…

- Candice Andrew está prohibido correr en los pasillos del colegio...le dijo la hermana Grey que iba a la oficina de la hermana Margaret a busca el correo de los estudiantes para entrégaselo al cartero

- Lo siento hermana Grey- contesto ella bajando su rostro...

- Se puede saber hacia dónde ibas tan apurada...Pregunto la hermana con un tono de dureza.

- Es que voy a llevarle una carta a la hermana Margaret...

- Estas de suerte porque yo ahorita mismo iba a buscar el correo, así que me puedes dar la carta y retírate a tu habitación a estudiar - le ordeno

- Como usted diga Hermana Grey... Contesto ella haciendo una reverencia mientras le entregaba la carta.

- Estas jóvenes de hoy en día nunca aprenderán, la falta de educación es asombrosa, viven corriendo y saltando...murmuro la hermana Grey continuando su camino...

- Vaya que carácter, no me sorprende que este tan vieja y amargada...Pensó candy mientras caminaba hacia la colina a llevarle unos dulces a Clin..

Terry por su parte descubría el pequeño secreto de Candy…

- Así que esto es lo que llevabas en la cesta pequeña pecosa... susurraba Terry mientras le daba unos dulces al pequeño Clin que lo tomaba con gusto…

- ¡Clin! - escucho Terry una dulce voz sorprendido y volteo enseguida a buscar de donde provenía el llamado...Fue cuando vio a la rubia que tenia ocupado todo su pensamiento….

- ¡Clin! en donde estas- volvió a llamar Candy en un tono muy bajo para que no la escucharan las hermanas del colegio...

- Acaso seria este pequeño animal el que buscabas pecosa...contesto Terry quien bajaba rápidamente del árbol con Clin entre sus brazos...

Candy voltio para encontrase con la mirada burlona de Terry que llevaba a Clin en su brazos.

– Otra vez tu- dijo ella con fastidio. – ¿Y qué haces con Clin?…

- Me lo encontré estaba perdido por ahí y ahora es mío pecosa- le dijo él con un tono de burla

- Mi nombre no es pecosa, es Candice Andrew mocoso engreído...dijo ella sacándole la lengua...Para luego decir repentinamente mientras se dejaba caer en el pasto...- Y quien a pesar de todo me cae bien.

Terry la miro por un segundo con curiosidad, soltó a Clin, el cual se refugió enseguida en los brazos de su dueña.

– Tú también me caes bien pecosa...Contesto él con una sonrisa retorcida mientras se sentaba en el pasto al lado de ella.

Candy lo vio directamente a los ojos y se dio cuenta que sus ojos eran de un azul verdoso, con el cabello castaño oscuro hasta los hombros y una piel tan blanca como la de ella….

- Que tanto me vez pecosa, acaso te gusto- le pregunto a quemarropa en tono burlón ya que se había dado cuenta en la forma en que ella lo miraba...

- No seas impertinente- le grito ella con las mejillas encendidas al ser descubierta.

- Oh! vamos pecosa no te sonrojes, porque así se te notan más la pecas- dijo y soltó una fuerte carcajada que termino al ver la cara enojada de Candy.

– No te molestes - volvió a decir mientras candy lo miraba con cara de muy poco amigos. – Porque mejor no me cuentas de ti - pidió tratando de tranquilizarla y viendo cómo caía el atardecer...

Candy se preguntaba cómo era posible que ese chico cambiara de actitud di un minuto a otro, respiro profundo y le empezó a contar poco a poco de su vida, de su papa, de su hermana también le conto que su mama había muerto apenas ella había nacido, de cómo se encontró a Clin pero principalmente de como conoció a Albert y como se hicieron los mejores amigos y de todas sus travesuras junto a él y que ahora lo extrañaba muchísimo...Apenas termino de narrar su historia le dijo..

- Ya yo te conté toda mi vida ahora te toca a ti...

Pasoron unos minutos antes de que Terry empezara a hablar, le conto su corta felicidad que tuvo con su padres, la separación tan dolorosa de su madre cuando apenas tenía cinco años, la humillaciones que sufrió a manos de su madrasta, la suplica a su padre para que lo llevara con su madre, la lagrimas que soltó para que no lo dejaran en ese internado y por último la repentina aparición de su madre y lo confundido que se sentía, y que no estaba seguro si ir a verla…

- Terry si yo tuviera a mi madre viva no lo pensaría dos veces y iría a verla de inmediato- le dijo ella con tristeza...

- Candy...susurro el dolido

- Terry no te niegues a ese cariño de tu madre, que no diera yo por tener a la mía con vida - le dijo ella ya con lágrimas en sus ojos...

- Esta bien pecosa iré pero con una condición- dijo secando sus lágrimas con cuidado

- Cual condición- le pregunto confundida por el gesto de cariño..

- Que tú vengas conmigo- lo soltó con tanta naturalidad que dejo a Candy confundida

- Quiere que yo vaya contigo- pregunto ella sorprendida

- Y no quiero un no como respuesta.

- Pero…

- Tienes cinco segundos para darme el sí.

- Iré contigo, pero primero tengo que decirle a papa y a mi hermana.

- No es necesario, vamos a ir el sábado así no se darán cuenta, ya que todos vamos a estar confinados en nuestros cuartos y ese día las hermanas se la pasan todo el día en misa…

- No- lo interrumpió ella. – Yo le prometí a mi hermana que me iba a portar bien.

- Nadie se va a enterar y además ya me dijiste que sí.

- Estas bien tu ganas- le dijo derrotada cuando escucharon la campana para la cena

- Me tengo que ir, espera un momento tu también tienes que irte- dijo ella riendo por su torpeza

- Anda tu pecosa yo me quedo un rato con Clin.

- Estas bien nos vemos aquí luego de las clases- y se fue corriendo

Terry vio como se iba Candy y solo pudo sonreí. – Mona pecosa entrometida...

Pasaron los 3 días en un abrir y cerrar de ojos, Candy y Terry siguieron viéndose y eso sirvió para fortalecer su amistad.

El sábado había llegado así que Terry caminaba muy cuidadosamente por los bosques del colegio hasta llegar a la habitación de Candy, empezó a lanzar unas pequeñas piedras a su ventana y ella enseguida salió con una soga en la mano, la amarro en el parco y bajo rápidamente sorprendiendo a Terry.

- Vaya en el colegio San Pablo tenemos una tazan pecosa- dijo burlón

- Cállate Terry y mueve rápido si queremos salir de aquí.

- Como mande tazan pecoso - dijo haciendo una exagerada reverencia

Candy ya no pudo decir más nada porque Terry la tomo de las manos y salieron corriendo hacia la parte de atrás del colegio, hábilmente subieron al árbol que estaba cerca del muro que daba a la parte de afuera del colegio y salieron.

Mientras tanto en el Hotel, Katherine caminaba por el lobby buscando a su amiga cuando de repente escucho un pequeño grito y ahí la vio.

– Eleonor porque gritas…Ella vio el motivo de sorpresa de su amiga, era un chico de cabello castaño con ojos azul verdoso, al verlo de cerca enseguida supo quién era el chico pero sus ojos se desviaron a la rubia que lo acompañaba su corazón se aceleró al ver que era la misma chica que estaba con William, enseguida se dio cuenta de su parecido con ella, el mismo color de sus ojos, las pecas en su piel tan blanca como la nieve, no pudo evitar que sus lagrimas se hicieran presente en su hermoso rostro ¡ella era su hija...lo sentía!...

Continuara...


Bueno Chicas espero que les allá gustado el capitulo respondere sus comentarios en otra oportunidad chao y cuidense les mando un abrazo.