CAPITULO 4: PRIMEROS DIAS
Ya había pasado una semana, y ahora los chicos salían de los invernaderos, de su clase Botánica. Harry estaba bastante aliviado de que Ron y Hermione volvieran a hablarse. Simplemente, como hacían siempre que retomaban su amistad, se decían algo disimuladamente, como "Buenos días¿cómo estás?" o, en el caso de Ron, "Ya terminé mi redacción, Hermione¿comparamos las respuestas?". Hermione no se mostraba muy convencida por eso, pues sabía que Ron había puesto respuestas a azar o inventadas y esperaba que ella le pasara las correctas, pero aún así accedía. Harry se animó un poco; por lo menos ahora todo era como antes, un peso menos.
En el recreo los tres amigos se sentaron a la sombra de su típico árbol, cerca del lago, en el límite del Bosque Prohibido. Hermione leía un libro del tamaño de una mano con una letra diminuta titulado "La magia detrás de la magia", Ron realizaba un trabajo extra de Pociones por olvidarse un ingrediente de su poción, y Harry hojeaba "El Quisquilloso".
-No puedo concentrarme- decía Ron, echando miradas suplicantes a Hermione-. Tal vez debería disfrutar del recreo, así relajo mi mente y puedo saber qué escribo...- al ver que su amiga no le hacía caso, olvidó sus intentos de conseguir una ayuda de Hermione y exclamó- ¡Oh, por favor, Hermione! Vamos, son sólo 10 segundos. Sé que tú sabes esto, sólo dímelo resumido y yo hago lo demás¡vamos!
-Debiste prestar más atención y echar ese ingrediente, Ron, basta- le espetó Hermione, sin apartar la vista de su libro.
-Vamos¿qué te cuesta? Además bueno, me olvidé ese ingrediente, pero mandarme una redacción de dos pergaminos por eso...
-¡Eh, miren!- dijo Harry de pronto, interrumpiéndolos- Una entrevista a Víctor Krum...
-¡¿Qué?!- exclamó Hermione, arrancándole la revista.
En efecto, había al costado del título "Víctor Krum, uno de los jugadores más exitosos, nos cuenta algo de su vida" una foto de Krum, con su aspecto hosco, que ni siquiera sonreía.
Ron dio un bufido y rasgó el pergamino tan fuerte con la pluma que le hizo un agujero. Harry, que creía que Hermione gritaría de la emoción, se sorprendió al ver que la chica leía la entrevista por partes, enojada. Parecía como si algo la hubiese decepcionado enormemente, y de repente su expresión se tornó inexpresiva. Ron, que también notó esta reacción, miraba disimuladamente la revista para tratar de ver su contenido. Y luego de un momento, Hermione arrojó la revista al suelo con bronca, y se puso de pie con los brazos cruzados.
-Imbecil...- masculló, y levantando su libro se alejó a grandes zancadas al castillo.
-¿Qué le sucede?- preguntó Ron, aunque su tono de voz mostraba lo satisfecho que estaba.
-No lo sé- respondió Harry, y tomó la revista. En un vistazo rápido vio un fragmento donde, sin ser nombrada, aparecía Hermione, y entonces comprendió-. O creo que sí.
-¿Qué?- volvió a preguntar Ron, ansioso. Harry le entregó la revista y el pelirrojo leyó la parte donde mencionaba a Hermione, y su rostro se iluminó.
"-Si no te molesta que pasemos a tu vida amorosa, Víctor... ¿Tienes algún amor, algún romance?
-Ahora prefiero esperar un poco, pues mi última experiencia con una chica, que concluyó hace muy poco, no fue muy buena. Debo decir que, a pesar de todos los momentos que pasé con ella, cuyo nombre no voy a mencionar por respeto a esa persona, todo terminó como empezó, así en el aire. No sé si fue un amor oficial, pero nos queríamos, pero el trabajo se interpone siempre. De todos modos no hablaré mucho sobre mi vida privada, me centro en el presente y ahora mi cabeza está en el Quidditch".
Luego seguía algo sobre si entre las fans no había alguien en mente, pero a Ron ya no le importó el resto. Era verdad que Krum era algo-bastante estúpido para elegir las palabras en el amor. Decir que su experiencia con Hermione había sido mala ignorando todos los recuerdos, que no quería acordarse de ella y que el trabajo importaba más que su relación no era precisamente algo positivo para ella. Pero sí tenía mucho de positivo para él: si no se equivocaba, Hermione había terminado con Krum y eso le dejaba el camino libre.
-Vaya- comentó cuando iban a la sala común con Harry, aunque su voz seguía sonando contenta-. Pobre Hermione.
-Sí... pero Ron, sé lo que estas pensando, y te aconsejaría que por ahora te quedes donde estás- le dijo su amigo-. Deja que el tiempo pase un poco, por lo menos hasta que ella se olvide de Krum. Quedarías muy precipitado y además sólo conseguirías que Hermione se enfade aún más contigo, hazme caso.
-¿Lo dices por experiencia?- inquirió, riendo. Harry lo miró mordiéndose el labio, como diciendo "otra vez con eso?"
-Si lo dices por Cho, sí, por experiencia- contestó. Pero ya no sintió ese vacío en el estómago, como si no tuviera más que aire.
-¿Estás seguro de que no te interesa en absoluto?- le preguntó Ron- ¿No sientes nada cuando la ves?
-No, me di cuenta de que fue un amor pasajero- contestó Harry-. Duradero, porque me gustaba desde 3°, pero pasajero. Además, es mucha carga- agregó riendo un poco-. No quiero lidiar con todos los problemas que le pasan por la cabeza, es una chica muy cambiante.
-Oye¿puedo hacerte una pregunta?- inquirió Ron justo cuando estaban llegando al retrato de la Dama Gorda, quien les preguntó la contraseña.
-Ranas al escabeche- dijo Harry, y el retrato se movió dejándoles el paso-. ¿Cuál?
Pero Ron no llegó a preguntarle, pues observaron que en una butaca estaba Hermione, de espaldas a ellos, con su libro abierto sobre la mesa.
-¿Estás bien?- preguntó Harry a su amiga cuando él y Ron se acercaron a su asiento.
-¿Eh? Sí, sí- respondió ella con brusquedad-. Sí, estoy bien.
-Leímos la revista- informó Ron-. Y... bueno, no sé si Harry pensará lo mismo que yo... ¿cortaron?
-Sí- contestó con voz grave-. Sí, nos dimos cuenta de que la distancia es algo difícil de afrontar, y más en éstas consecuencias, así que decidimos cortar por lo sano y ser amigos a la distancia, para evitar "riesgos". Bueno, esa fue mi propuesta, pero no sé qué raye le agarró al señor que no quiso aceptarla y se enojó conmigo- a todo esto iban caminando de nuevo al Gran Salón por los pasillos-. Y yo no aguanté eso, porque está claro que no soporto las personas con ese tipo de actitudes, así que no terminamos muy bien- llegaron al comedor y siguieron caminando-. Pero no me importa ahora, simplemente hago como si nunca hubiera pasado nada y listo.
-Pero no creo que resulte muy fácil imaginar que no pasó nada porque esos hechos no se olvidan así como así- comentó Ron, demasiado entusiasmado para disimular.
-No, si yo quiero...- Hermione se interrumpió a media frase- Oh, gracias, no necesito más burlas- masculló, y los chicos vieron que Draco Malfoy se acercaba con su grupo de amigotes, sumados a Blase Zabini, Pansy Parkinson y Millicent Bulstrode.
-Vaya, vaya- dijo Malfoy, con esa voz que arrastraba las palabras, deteniéndose, seguido de sus amigos. Llevaba en la mano un ejemplar del Quisquilloso-. Granger, la primicia del momento. ¿Qué se siente salir con un famoso y enterarse a los pocos días que anduvo de lo lindo con 4 o 5?- preguntó con sarcasmo y todos sus seguidores estallaron en carcajadas, como hacían siempre que él largaba un comentario de ese tipo; era como una obligación que Hermione no aguantaba.
-Cállate, Malfoy- ordenó Harry apretando los puños.
-¡Potter, tú eres el ejemplo perfecto!- exclamó Draco- Digo, eres famoso y también tuviste tus experiencias, tú también podrías dar tu argumento: Harry Potter, el cabeza rajada agrandado de los últimos 6 años, cuenta su vida en la cama... ¿con cuántas, Potter?
-No me quiero imaginar con cuántas lo hiciste tú, Malfoy- replicó Hermione-. ¿Una por semana, o todas las noches? O quizás, cuando no encuentras a ninguna interesada lo haces solo, que es aún peor... o mejor para ti- ahora les tocó a ellos tres reír. Draco no contestó, pero sus puños se apretaron y un ligero tono rosado apareció en sus pálidas mejillas.
-Mucho cuidado, Granger- advirtió-. A propósito, Potter, creo que a muchos les gustaría saber el testimonio de... ¿Cho Chang era? Sí... "La verdad es horrible hacerlo con un cabeza rajada que a cada orgasmo le duele la cicatriz y tengo que llevarlo a la enfermería para sacarlo del shock...". Por curiosidad¿también la tienes rajada, Potter?
Fue todo al mismo tiempo: los de Slytherin explotaron en carcajadas, Blaise y Pansy tenían lágrimas de risa, Ron gritó "¡Hijo de p...!" mientras Harry sin poder evitarlo se ponía colorado, Hermione empuñó su varita y Crabbe y Goyle hicieron sonar los huesos de las manos, preparados para atizar piñas a los tres Gryffindors.
-No pensarán violar las reglas cuando las clases recién han empezado¿no?- preguntó de repente la profesora McGonagall, que acababa de llegar.
Y sin embargo, ninguno le hizo caso, ni siquiera se habían dado cuenta de que estaba.
-¡Y tú la tienes tan pequeña que hay que verla con una lupa!- exclamó Hermione, lo que hizo que la profesora abriera los ojos como platos.
-¿Acaso la viste, Granger?- replicó Malfoy a modo de venganza.
-Yo no, pero Colin Creever te archivó en una foto mientras te tocabas con el retrato de Pansy -contestó la chica poniéndole la tapa.
El efecto de esta frase hizo que Pansy mirara a Draco con mezcla de asco y confusión, y éste se sobresaltó, abandonando por un instante su petulancia. Blaise lanzó una risita.
-¿Acaso eso es cierto, Draco?- preguntó Ron, hablándole al rubio como si tuviera 5 años, y a punto de partirse de risa.
-¡Cállate Weasley, todo el mundo sabe que le tienes unas ganas tremendas a Granger!- espetó Malfoy.
-¡Suficiente, basta ya!- saltó McGonagall, que se había recuperado del asombro- ¡Cómo se atreven a usar esos términos, aún peor, 4 de ustedes son prefectos! 20 puntos menos para cada casa, y si los vuelvo a oír hablando de esa manera los expulsaré del colegio- sentenció, y se marchó todavía tensionada. Todos interpretaron eso como que de alguna manera se sintió "identificada" P.
-Vámonos- masculló Draco, y todos dieron media vuelta, no sin antes dirigirles a los chicos miradas de profundo odio. Hermione no se quedó a observarlos irse; ella también volvió derecho a la sala común y antes de que Ron y Harry le dijeran algo subió al cuarto de las chicas.
-¿Habrá sido verdad lo de la foto de Colin?- comentó Ron mientras se dirigían a la clase de Astronomía.
Hermione también llegó tarde a la clase de Astronomía, y cuando entró al aula circular en lo alto de la Torre de Astronomía, la profesora Sinistra la reprendió con 5 puntos menos para Gryffindor.
-¿Puedes decirnos qué te pasa que llegas tan tarde?- preguntó Harry cuando ella se sentó a su lado.
-No importa, llegué- repuso Hermione indiferentemente.
-Oye¿era verdad que Colin sacó una foto a Malfoy?- inquirió Ron con curiosidad, sentado al otro lado de Harry.
-No, pero fue un buen comentario para bajar del caballo a ese idiota- dijo Hermione, poniendo su telescopio en la posición correcta para ver la constelación de Leo.
-Sí, creo que Pansy ahora le tiene un poco de miedo- comentó el pelirrojo divertido-. Igual nunca se podrá bajar del caballo a Malfoy, está montado con pegamento.
En ese momento la puerta de la sala se abrió y entró la profesora McGonagall. Llevaba un papel con nombres anotados.
-Disculpe, profesora Sinistra, tengo que comunicarle algo a la señorita Granger- dijo. La otra mujer accedió y la profesora se acercó a Hermione. -Granger, tú serás la encargada de montar vigilancia en las sesiones de Quidditch. Madame Hooch pidió que los entrenamientos tuvieran guardia para evitar problemas, ya que algunos alumnos últimamente han estado espiando los entrenamientos de otros equipos, así que mientras la sesión de un equipo dure, dos prefectos de casas distintas se encargaran de hacer guardia. El día convenido el profesor Snape les dará más instrucciones. Luego te daré los horarios de entrenamiento de los equipos que debes vigilar.
-Profesora¿quién será mi compañero de guardia?- preguntó Hermione.
-Draco Malfoy. Y no me cuestiones Granger, si el profesor Snape y yo lo decidimos de esta manera es porque nos parece que son las mejores combinaciones de vigilancia- agregó severamente al ver la cara de horror de Hermione-. Muy bien, eso es todo profesora, disculpe la interrupción.
En cuanto cerró la puerta Hermione le dirigió un hermoso fuck you.
-¡Esto es el colmo!- susurró por lo bajo, furiosa- ¡¿Qué tienen conmigo, lo hacen a propósito?! Ahora me tengo que aguantar durante no sé cuántas horas los insultos de ese estúpido, su cara de creído idiota...
-¡Malfoy, Snape y McGonagall se complotaron contra ti, Hermione!- dijo Ron a modo de broma, la chica lo miró con una expresión que decía claramente "cállate" y luego los tres continuaron anotando las constelaciones del hemisferio occidental.
Cuando salieron de la Torre de Astronomía, Hermione dijo que iba a la biblioteca, y fue, pero no justamente para hacer los trabajos pendientes. Llegó, agarró cualquier libro de la primera estantería y se sentó pesadamente en la mesa más alejada. Abrió el libro y comenzó a leerlo, pero sin leerlo.
Su mente y su corazón eran un manojo de preguntas, dudas, sentimientos y sobre todo, confusión e incertidumbre. Este tema de Malfoy se le estaba yendo de las manos, y ella ni siquiera entendía lo que pasaba. En el Callejón Knockturn había empezado todo, y demasiado rápido, y a pesar de que ella se había convencido de que todo era una broma pesada de él las dudas del suceso no dejaban de darle vueltas en la cabeza. Ese beso cambio todo, había provocado que comenzara a mirarlo más seguido, a buscar alguna señal que demostrara que ere roce significaba algo... pero al parecer no. Ese beso y todo lo que había pasado en el local no tenían ninguna importancia para Draco. Si lo tuviera, no la habría provocado con lo de Krum ni con lo de la profesora Witney, o por lo menos la habría evitado. Y otra vez llegó a lo mismo: ella era la estúpida que se hacía la cabeza con él,, no tenía sentido estar pendiente de un creído como Malfoy. Lo único que esperaba era que no pasara nada en las sesiones de vigilancia.
Y ahora que se acordaba, sin darse cuenta comenzaba a llevarse otra vez bien con Ron, al menos eso creía. Una buena, pensó. Ron era un buen amigo y ella sabía que estaría ahí para brindarle apoyo cuando lo necesitara y la haría reír cuando estuviera mal, aunque le contestara todo el tiempo, por eso se alegró (evitó pensar cuándo no le brindaría nada de apoyo...).
Antes de acostarse, Harry había estado en la sala común haciendo deberes, y cuando se dio cuenta ya eran más de las 12. subió a su habitación y dejó sus libros en la mesa de luz. De pronto se acordó y fue a la cama de Ron, donde se dejó caer en sus pies.
-¡Diablos, Harry, estás sentado encima de mis pies!- exclamó Ron, encendiendo la luz apresuradamente mientras se incorporaba y agitaba el otro brazo para q Harry se levantara.
-Lo siento- contestó éste tentado, levantándose y volviéndose a sentar cuando Ron se sentó con las piernas cruzadas-. ¿Estabas dormido?
-No, pero tenía la luz apagada por los chicos- respondió Ron.
-Me acordé que tenías una pregunta pendiente.
-Eh¡ah, sí! Quería saber si, ahora que Cho no va más, había alguna chica en mente, o que digas "algo me pasa con ella"- explicó Ron.
-Mira, en primer lugar yo no tomo esto del amor como un juego, Ron- puntualizó Harry-. Y que diga que pasa algo... no sé, en realidad aún no llegué a ese punto...
-¿Quién?- saltó el pelirrojo, entusiasmado.
-Bueno, a finales del año pasado tú le dijiste que se buscara a alguien mejor, y...
-¿Ginny¿Es Ginny?
-Ron, no te aseguro... sí, es Ginny- soltó Harry-. Pero sólo somos amigos de mucha confianza, pero nada más.
-¿Cómo¿Cuándo¿Dónde?
-Al revés- contestó el moreno-. En la Madriguera, una noche, la encontré muy deprimida. Me explicó que seguía extrañando a Percy a pesar de estar enojada con él, y que ahora se sentía muy sola ahora que Fred y George ya no estaban con ella, con lo compinches que eran, y no podía acostumbrarse a la vida sin su ayuda, y bueno, yo traté de consolarla y... ella me abrazó y me... agradeció por haberla comprendido y...- Harry intentaba aparentar calma, pero sonaba demasiado tranquilo.
-¿Y qué más?- interrogó Ron, abriendo bien los ojos para mirar a su amigo más atentamente.
-Y nada, nos quedamos un rato así... abrazados, y contándonos cosas, y desde ahí nos hicimos muy buenos amigos...
-Aaaah, con razón se los veía tan juntitos- reflexionó Ron divertido.
-Pero es hasta ahí, no llegamos a nada más... todavía- dijo Harry, más para sí mismo que para su amigo.
-¡Bien, Harry, bien!- lo apremió Ron, como si todo fuera una competencia en la que él iba progresando-. La pregunta central era si había alguien en mente, y parece que sí.
-¡Ya, Ron¿Qué parte no entiendes de la palabra "amigos"- exclamó Harry, agitando los brazos
-En tu caso amigovios- contestó el pelirrojo.
-No, es como tú y yo, como tú y Hermione, co...- el moreno se interrumpió, y su rostro se iluminó con una sonrisa cómplice- Hace mucho que no te pregunto cómo va todo con Hermione.
-Hablamos en la mañana de eso, Harry- dijo Ron perezosamente.
-No importa- contestó su amigo-. Se nota que se están llevando mejor. A pesar de que a Hermione le chocó mucho tu pelea por Krum, creo que ya se olvidó de eso, además se supone que cortaron, y en este momento debe estar lamentando no hacerte caso cuando decías que era un idiota.
-Sí, capaz... pero Harry, no aguanto, quiero que algo pase, tengo el camino recto y libre, pero siento que no tengo posibilidad con ella, creo que ella ni me registra, sólo como amigos...- dijo Ron desesperado- Además con lo mal que no llevamos casi siempre, me nockearía si le digo que estoy enamorado de ella.
-¡¿Estás enamorado de ella?!- preguntó Harry entusiasmado- Yo pensaba que sólo te gustaba, atraer y enamorar son cosas distintas.
-Sí, pero eso era en las vacaciones, y cada día la quiero más... ¡Harry, dime qué hago! Me pateará, voy a rebotar...
-¿Qué sabes? Capaz que ella en realidad te quiere, no exageres. Si quieres yo te lo averiguo, aunque será medio difícil sacarle algo de eso a Hermione... pero ya te dije, debes tener paciencia y esperar, aún no hagas nada- volvió a aconsejarle Harry.
-Si ni siquiera me voy a animar...- lamentó Ron.
-¿Pueden hablar más bajo?- dijo la voz dormida de Dean en la cama contigua. Los dos rieron por lo bajo, y Harry se levantó para acostarse en su cama.
-Harry- lo retuvo su amigo gravemente, pero con una sonrisa divertida-, más vale que me cuentes todo lo que hagas con mi hermana, porque es mi hermana¿entendiste?
-See, claro...
Mientras Hermione marchaba a la biblioteca y Ron hacía sus deberes en el árbol acostumbrado por ellos, en el límite del Bosque Prohibido, Harry prefirió quedarse en la saca común a hacer los suyos antes del entrenamiento de Quidditch. Esta vez las sesiones habían comenzado más tarde en Gryffindor, pues los otros equipos ya habían empezado con él.
Harry dejó su pluma sobre las hojas de pergamino escritas, se sacó los lentes y se frotó los ojos. Se desperezó, y antes de que recomenzara su escritura, dos manos suaves se posaron en sus ojos, y él sonrió divertido.
-¿Hermione?- preguntó, palpando esas manos con las suyas. Se escuchó un "mm- mm" de negación- Lavender...- otro gesto de negación- ¡Luna!
-¡No!- protestó Ginny. Harry tomó sus manos y rió amistosamente.
-Ya sabía que eras tú- dijo, mientras Ginny se sentaba a su lado.
-¿Qué hacías?- preguntó la chica con tono alegre- Estás muy intelectual últimamente.
-Hermione, ya sabes- respondió Harry-. Me contagió.
-Te dejo, entonces.
-Puedo hacer una excepción- dijo Harry cerrando sus libros y mirando a Ginny eficazmente.
-Como quieras. ¿Vamos a caminar?
-No... está Ron y no quiero que nos vea...
-¿Por?- inquirió Ginny, mirándolo con sarcasmo.
-No sé... porque sí. Por favor, quédate conmigo- pidió el chico, poniendo cara de nenito inocente y tomando a Ginny de un brazo. Ésta sonrió y mordió un labio.
-A veces eres tan...- se contuvo para no decir "hermoso".
-¿Amigable, bueno, lindo?
-No, tontito- contestó la pelirroja dándole una palmaditas en la cabeza-. Eso.
-Ah, gracias.
Anduvieron conversando un buen rato. Harry se olvidó de los deberes, y en cambio se dedicó a escuchar a Ginny, y admirar todas las partes de su persona. Le agradaba mucho estar con ella, a veces incluso más que con Ron o Hermione. Para Harry, Ginny era de esas personas espontáneas, amigable, serena y divertida, y pensaba que era una de las pocas que poseía mucho amor dentro suyo. Por supuesto, también era muy linda, según Harry la más linda de Hogwarts (Cho había pasado a un segundo plano). Y tenía la impresión de que Ginny guardaba siempre ese cariño y simpatía sola y exclusivamente para él, sólo a él le entregaba esa confianza, y eso lo volvía loco (literalmente, o sea, que la deseara o algo así).
En medio de la charla, Ginny se acordó de algo.
-Oye¿sabes si a Hermione le ocurre algo?- le preguntó a Harry.
-¿Por¿Pasó algo?
-No sé, estábamos hablando y le comenté que había leído la entrevista a Víctor Krum y que me había extrañado la parte donde decía que terminó con ella. Hermione me explicó como sin ganas, pero luego me dijo algo que de nuevo me confundió.
-¿Qué te dijo?- inquirió Harry con interés.
-"Sin embargo, yo no estoy bien; no quiero volver a enamorarme, y si no me doy cuenta terminará ocurriendo eso, peor aún si es de la persona equivocada"- recitó Ginny-. Y no entiendo por qué lo dijo. A Harry se le había abierto una puerta.
-Yo creo que sí sé- sentenció-. Escucha, Ginny, yo te contaré algo pero me tienes que prometer que no lo comentarás a nadie más. Quizás podamos ayudarlos.
Pero el chico estaba cambiando la idea, sin saber que lo hacía; Hermione tenía razones ocultas para justificar su frase...
Bueno, notarán que ya avancé un poco más en la historia, acabé la historia con Krum como había prometido (por ahora...;) mejor no digo mas nada!), y comienzan a aparecer otras parejas, como la de Harry y Ginny, que personalmente me encanta
Por otro lado, la pelea entre los chicos creo que le dio un toque de humor, fue una discusión algo "fuerte" (supongo que no es usual xD), pero sabrán que mi lema en este fic es que pasen cosas que no son comunes, más bien imposibles.
Los dejo, espero que les esté gustando:)
