Advertencias

Malas palabras y algunas idioteces.

Saint Seiya no es mío, si lo fuera ningún bishie moriría. Alfabica no se vería forzado vivir solo.

Sigo buscando Beta que me ayude con mi atroz narración y ortografía.

Gracias por sus comentarios mugetsu-chan, KarliCM. Dan ánimo. Saludos

Por cierto, no me agradan las notas de autor, así que si en algún momento me tardo mucho o me desaparezco, probablemente la razón esta escrita en mi perfil. Y si este capitulo si se puede leer significa que mi truquito en el celular funciono.

Notas:

Estoy haciendo muchas investigaciones para mantener a los caballeros con sus personalidades, aun así no prometo nada, como en este caso de Aphrodite no se sabe mucho de su personalidad.

Bueno según lo que pude investigar y recordar es que Aphrodite es orgulloso de su fuerza, cree que el mas fuerte es capaz de mantener la paz, fiel creyente de la ley del mas fuerte en la que el débil debe doblegarse ante el mas poderoso.

Su belleza es natural, como lo dice su nombre y es heterosexual.

4- Casa

Atravesamos el salón hasta otra puerta, por donde antes los dorados habían salido, al atravesarlo imaginen otro pasillo con un mantón de puertas, bueno mientras no haya vueltas no me perderé.

Al final del pasillo otra puerta, al atravesarla llegamos al salón del trono solo que al costado derecho, con razón, esta puerta no se ve en el anime se encuentra escondida detrás de un pilar de una manera muy astuta, la única manera de verla seria estar al nivel del trono o atrás, frente a este las cortinas impiden que se vea desde cualquier ángulo.

Cuando salimos del salón del trono por las enorme puerta doble, nos topamos con el mas hermoso escenario. Frente a mi un hermoso amanecer, las 12 casa se encontraban bañadas en una increíble mezcla de colores al ser blancas reflejaban la perfección el lila, el dorado, el amarillo y el rosa de las luces del amanecer, lentamente al salir el sol las montañas alrededor se tornaron enérgico verde por la vegetación y las casa se tornaron de un blanco puro. —¡Uwaa! Es bellísimo—se me escapa, captando nuevamente la atención del caballero. El solo me ve de reojo y asiente también apreciando la vista de este majestuoso paisaje. En cuanto todo toma su color normal, Aphrodite comienza a avanzar de nuevo y yo rápidamente intento mantener el ritmo.

Las casas son inmensas y tienen una buena separación entre si, fácilmente entre casa y casa hay como un campo de soccer o balón pie, rayos, en el anime solo ponían escaleras y a veces una explanada pequeña y ya, solo espero no ser mensajera entre las casas.

Un espectáculo maravilloso y también la altura este lugar esta ridículamente alto, rayos como se las arreglaron para construir el templo en una zona montañosa y tan alto…pensándolo bien, los dorados no son los únicos fortachones aquí y no han sido los primeros.

— Disculpa joven Aphrodite — comienzo un poco nerviosa, el hombre es guapísimo que quieren que haga, pronto se me pasara…o moriré de nervios a ver que ocurre primero. El solo me mira de reojo, viendo que ya tengo su atención comienzo con mi pregunta — ¿Disculpe cuanto tiempo estuve inconsciente? estoy muy segura que cuando llegue estaba amaneciendo y la conversación anterior, y cuando me desperté estoy segura llevo su tiempo—digo analizando los hechos, no lo puedo evitar, pero por lo menos no estoy nerviosa.

— Desde ayer en la madrugada que llegaste al santuario— responde claro y conciso continuando su camino —Yo soy responsable de ti, no quiero que me causes problemas— lo dice fríamente, de una manera autoritaria como si yo fuera su sirvienta. ¡No importa lo guapo que seas cariño, a mi no me mandas! — Disculpa creo haber oído mal, pero de una vez te aseguro que yo no causo problemas, mi trabajo es resolverlos, guapo así que te agradecería que no me juzgues antes de tiempo—digo sin pensar y seriamente mientras cruzo los brazos y lo miro fijamente mientras se gira a darme la cara…seriamente estoy en problemas. — ¿guapo? — Es lo único que responde inclinando su cabeza un poco ¡kyaa! no me ganaras con gestos lindos guapo.

—Creo que me ha malinterpretado señorita Okura, cuando lleguemos a su casa lo entenderá — me dice tranquilamente girándose. ¡Oh! vaya creo que acabo de ver una sonrisa de medio lado, maldición como quisiera leer mentes ahora.

Cuando al fin terminamos las escaleras del templo de Atenea llegamos a una zona plana y seguimos un poco el contorno de la montaña damos un giro y frente a mi se extiende un hermoso campo de rosas blancas, y a un costado en una pequeña elevación una pequeña casa, nada fuera de lo normal, es totalmente blanca, tiene muchas ventanas, pero para llegar a ella tenemos que cruzar el campo de rosas. Y el caballero mas hermosos hace algo sumamente inesperado, con mi mochila (con libros) colgada de un solo brazo, me levanta en brazos, al estilo princesa, yo abrazo el balón, demonios es muy alto siento que me caeré. En eso comenzó a explicarme a lo que se refería.

—Estas rosas no son venenosas pero si las tocas absorberán tu sangre, te pediré que no las toques por tu seguridad, aun que en dado caso las tocas me daré cuenta, así que no lo hagas por cualquier cosa, mi tiempo es valioso—yo solo asiento, mira y yo que pensé que solo lo decía por molestarme. —Disculpa por mi comentario anterior, nunca e podido guardar mis comentarios— digo con una sonrisa culpable, woo aun en sus brazos. —No hay problema, es mejor a que los guardes—dice aun con la vista al frente—y más divertido—dijo bajo, pero lo escuche, demonios, preferiría no haberlo escuchado.

—Mm ¿Cómo llegare a la casa, sin tocar las rosas, estas la rodean? — soltó una risa entre dientes—no te preocupes, pronto se apartaran— mientras nos acercábamos a la puerta las rosas se comenzaron a apartar, fue algo muy interesante de ver.

Me bajo frente a la puerta y la abrió dándome espacio para pasar, ciertamente es todo un caballero. (NA: no estoy segura de esto pero me conviene así que, pues ahí esta)

La casa es sencilla, bastante grande, el espacio forma una L, la sala, comedor y cocina, en ese orden desde la izquierda pasando por la puerta. En la sala un librero, apoyado en la pared junto a la puerta, frente a este un sillón doble y bajo la ventana un sillón individual y en medio de los tres una pequeña mesa de café, a la derecha una mesa cuadrada de 1 metro cuadrado, pequeña de cuatro patas con 4 sillas, la cocina esta separada por una barra del comedor y con un pequeño cuadro en medio de las 3 áreas, 2 puertas frente a la de la cocina, me imagino que una es la habitación y la otra el baño, directamente de la puerta de entrada.

—Revisa lo que falte, para ir al pueblo—yo asiento con la cabeza y avanzo directamente a la cocina, si el librero vacío indica algo así pueden estar los estantes de la cocina. No, no me equivoqué, ni un sartén, plato, o cubierto a la vista, pero si el pequeño refrigerador de 4 pies ya saben los pequeños con dos puertas una la del refrigerador y la otra del congelador, agradablemente encendido, en ese momento me di cuenta de la instalación eléctrica, hay focos en los techos y los switch, también hay tomas de corriente alrededor de la sala, comedor y en la cocina. — No me esperaba la conexión eléctrica—digo para mí, en voz alta— La Diosa pidió instalar celdas solares en el santuario, todo hecho por su compañía—respondió Aphrodite desde la entrada. —No vi cableado exterior, así que posiblemente puso, las celdas en cada edificio, para evitar el cableado—comento pensativamente, en voz alta nuevamente. —Así es—responde finalmente.

Mientras yo continuo mentalmente con la lista de compras, después entro a la puerta frente a la entrada de la cocina para descubrir el baño, cerca de la puerta un lavamanos con espejo, con gabinetes abajo, tres puertas seguidas y 3 cajones en lugar de una cuarta puerta; el inodoro al frente al lavamanos; al fondo una puerta corrediza de madera, dentro una bañera de buen tamaño cuadrada estilo pileta, sobre esta una pequeña ventana alta, antes que la bañera junto a la puerta una regadera, muy parecida a la que se ve en los animes, todo vacío.

Salgo del baño y entro a la última habitación, la recamara, la cama tamaño queen's size (NA: disculpen así es como conozco ese tamaño) esta de lado pegada a la pared bajo una ventana, la cabecera apoyada en la pared que la divide del baño junto a esta una pequeña cajonera que debe servir de mesa de noche, en la pared a los pies de la cama otro libero en la esquina del cuarto frente al cual un pequeño escritorio, con muchos cajones que tanbien se encuentra bajo una ventana, con una silla a lado de este junto a la ventana una enorme caja de madera, imagino yo el armario ya que llega asta el techo. Al abrirlo noto que si es el armario, y no hay ropa de cama, algo mas para comprar, la cosa ocupa toda la pared con sus 3 metros de largo y medio metro de ancho, dos metros para colgar ropa y el restante son cajones y una repisa.

Dejo el balón dentro del armario, regreso con Aphrodite que educadamente se quedo en la puerta, rayos se me olvido invitarlo a pasar, todavía con la mochila en la mano — Dámela para guardarla— Le digo con una sonrisa extendiendo la mano para tomarla — segura es pesada— me responde…¿¡pues de quien cree que es la mochila?!, ¡que parezca paracaídas, que fácilmente cubra toda mi espalda y este llena de libros de ingeniería no quiere decir que no la pueda cargar!—se que es pesada es mi mochila, estoy acostumbrada a cargarla, gracias por tu preocupación— respondo de una manera un poco acida, pero intentado ser cortes, me imagino que solo ve a las amazonas fuertes y a las demás mujeres como unas debiluchas. Con un poco de sorpresa bien disimula me la extiende la tomo con una mano y la llevo a mi cuarto, diablos es pesada pero también la puedo llevar con una mano…asta el armario jejeje.

—Pero si agradecería tu ayuda en cargar las compras, no hay ni un sartén en la casa, ni un plato—le digo regresando con el después de mi pequeño show. —No hay problema— me responde con una sonrisa de lado. Demonios realmente comienzo pensar que lo hace a propósito.

Pueden dejar o no comentarios, solo si se inspiraron o quieren dejar correcciones, las acepto de todo corazón, aquí no se fuerza a nadie.

Saludos.