El Trato
Pov Katniss
Cuando la limusina la dejo en el lujoso apartamento que era ahora su casa, salí escopetada a su habitación, y una vez allí rompió a llorar, todo iba de mal en peor.
El primer día de instituto había sido un desastre de proporciones épicas, toda la gente al verla en limusina y darse cuenta de su status social, o bien la lanzaban miradas odiosas llenas de envidia o se acercaban a ella por puro interés, luego estaba ese chico que le había enseñado el colegio,Peeta, era un gilipollas y sabía que iba a tener más de un problema con él, pero por alguno razón me sentía atraída hacia él, pero claro Peeta tenía que haber abierto la boca y demostrar como es y estropearlo todo.
¿ Por qué todo tiene que ser tan difícil y complicado?
Ojalá pudiera cerrar los ojos y volver al año pasado, Florida, mi madre,mis amigos... Mi vida.
- Kat. Kat Kat! - Oigo a mi hermana gritar emocionada desde la puerta del cuarto.
- Que pasa enana! Que tal el día?
- Genial, y he hecho un montón de amigos en la escuela, todos aquí son muy majos- bueno me alegraba que al menos una de las dos,había tenido un buen día.
- Y tu? -
- Los he tenido mejores- me limito a contestar, y observo como mi hermana me mira con los ojos entrecerrados como intentando sonsacar más información.
- Vaya- suspira, y hace un dulce puchero- espero que mañana tengo un día mejor.
- Si lo dices tu enana, seguro que tienes razón.
- Katniss, te puedo decir una cosa.
- Claro enana.
- Sólo sé tú misma, no te vistas así de chica perfecta, en Florida siempre ibas con trenza y cazadora de cuero, y ahora te viste como... Como alguien que no eres, y se nota que no estás cómoda, y así como con la ropa en toda- me sorprendo de las palabras de mi hermana, y a la vez me doy cuenta de que tiene toda la razón.
- Pero bueno, cuando has crecido tanto
-Jajajaja, solo repito lo que solía decir mamá, la echo mucho de menos.
- Yo también enana, yo también.
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Pov Peeta:
Llegué a la panadería de mi padre cabreado, no entendía como la típica niña rica, tenía que tener un guía especial durante un día por el insti, y todos los demás que entran nuevos, si no tienen dinero, que se aguanten y que se busquen ellos mismos a alguien que les enseñe las cosas, o que se jodan y se pierdan.
De verdad que mundo mas injusto.
- ¡ Peeta! - me saludó mi madre que estaba de dependiente en la panadería.- Otra vez enfadado hijo, al final vas a ser todo un cascarrabias.
- Hola mama, bueno me subo arriba- la panadería tenía dos pisos, uno de ellos era el local, y el otro era nuestro piso.
- No hijo,tu padre esta en la trastienda y quiere hablar contigo así que ve.
Dubitativo entre en la trastienda era muy raro que mi padre, me llamará, seguramente era para que trabajara con él el fin de semana, porque para el no soy otra cosa que una boca más que alimentar, que asco de padre.
- ¿Padre me llamabas?
- Sí, Peeta, me he enterado de que en tu escuela ha entrado hoy una chica nueva.
- Si es la típica niña rica, que seguramente creerá que el dinero crece por los rincones, Qué? - le pregunto al ver que me dirige una mirada asesina.
- Pues- dice una voz a mi espalda que no conozco, y que pertenece a una persona que no me había percatado que estaba cuando entré- Que esa chica de la que hablamos es mi hija, y tu tienes que fingir que la quieres y ser su novio, por cierto, soy Alexander Everdeen.
- Me he perdido, no estoy entendiendo nada- digo dirigiéndome a mi padre, quien sacude los hombre, intentando quitarle importancia-
- A ver he hecho un trato con tu padre, yo le pago el tratamiento, si tu te acercas a mi hija y fines quererla, pero no la puedes decir nada sobre que te pago.
- Qué pago, que tratamiento, Papá, que está pasando.
- Tengo una enfermedad pulmonar- me contesta mi padre- el tratamiento es caro, y con la panadería y lo que da no llega para nada, Peeta, por favor,acepta lo que te pide lo necesitamos.
- Eso muchacho, haz caso a tu padre, y mantener contenta a mi hija y todo irá bien.
- Y usted para qué quiere eso.- Le pregunto, que clase de padre quiere eso para su hija, la duda me carcome, vale que parecía una niña rica y tonta y quizá un poco perdida, pero tenía algo especial en ella, no creo que necesitara que le compren amistades con su forma de ser las conseguiría tarde o temprano, aquí había algo que no cuadraba.
- Eso muchacho si no te importa me lo reservo para mí mismo- y dicho esto se fue misteriosamente , dejándome mil dudas en la mente, pero la más importante,¿ qué clase de persona era Alexander Everdeen?
Una vez se fue le hice un interrogatorio a mi padre sobre su salud, vale que no era el mejor padre del mundo, pero pese a todo era mi padre y le quería, y sobretodo sabía que si algo le pasaba mi madre sufriría, y yo quería evitar eso a toda costa.
OOOOOO
Pov Katniss:
Otro nuevo día de colegio se me presentaba, otra oportunidad de empezar de distinta forma, mi cambio de vestuario era evidente, botas altas, chaqueta de cuero trenza a un lado, vaqueros rotos, era absolutamente yo, mi hermana me sonrió con aprobación, gustándole que fuera yo misma, y no una copia barata de la barbie puja, aunque mi padre no pensaba lo mismo, pero¿ desde cuando me ha importado su opinión? La respuesta era NUNCA.
Ese día decidí ir al cole andando El Saint's Mary estaba a 10 min andando sin cuestas ni ningún obstáculo, la verdad ir en limusina, no tenía sentido salvo que quisieras aparentar y ese no era mi caso.
Nada más llegar, vi a una chica de estilo rockera que me saludó, no me sonaba haberla visto ayer.
- Tu debes ser la nueva, verdad.
- Eeh creo que no nos conocemos- le dije
- Yo a ti sí, más bien, todo el instituto, menudo espectáculo diste ayer con la limusina nena, arrasaste.
- Ya bueno, no fue mi intención si por mi hubiera sido, hubiera venido en moto, pero la tengo en Florida.- maldito divorcio, pensé para mis adentros, y maldita custodia, aquí los únicos que perdemos sea cual sea la decisión somos los hijos.
- Me da que me vas a caer bien, por cierto, me llama Johanna.
- Yo soy Katniss.
- Te llamaré descerebrada.
- A todos mis amigos les pongo un mote, considerate afortunada de ser una de ellos.
- Vale- asentí no muy convencida- ¿ y lo de descerebrada por qué...?
- Porque eres la única persona que se le ocurre venir a un colegio público en donde que tu familia tenga coche ya es un lujo en limusina.- y ante eso no pude más que asentir tenía toda la maldita razón.
- Anda deja de asentirme como una tonta, y cuentame tu historia.
- Mi historia?
- Todos tenemos una, vaya el apodo Dr descerebrada te queda ni que pintada. Venga cuenta me cuales son las razones que han hecho que hayas acabado en Nueva York en un instituto para pobres siendo tu padre un Everdeen.
- Un gilipollas querrás decir...
- Ui ui, esta historia me va a gustar, empieza a hablar descerebrada- y le conté desde el divorcio, hasta el juicio por la custodia, pasando por la horrible mudanza y deatrás todo lo que quería, y se sentía malditamente bien, me estaba desahogando de todo, y me sentía genial.
