Si, Roma y su tontería! Germania también le odia. A él y a su clima.

¿Por el Værgas?

Además Germania al final si diga, profesor Verga... VARGAS VARGAS!

*descojone*

Además todo el "trae el pan". Demasiada familiaridad.

—UUUUUHHHH! —grita el alumno de intercambio de Francia. Roma, se vuelve a los alumnos.

—¿Quién ha gritado Uuuh!?

El francesito de acojona un poco especialmente con el fuego que le sale a Thor... Digo a Germania por la boca.

—¿Nadie?

Una manita temblorosa de medio levanta por ahí atrás, con cuidado de que no le vea Germania. Ojos suplicantes hacia el romano.

—Bien, un punto gratis para el examen final por el valor —risas.

—¡Suspendido en historia Germánica! —golpe en el escritorio.

—¡No puedes suspender a alguien por hacer Uuh!

—No me vas a decir lo que puedo o no puedo hacer en mi clase

—Solo la profesora Hassan puede hacer eso —así se llama Egipto, por lo visto.

Germania aprieta los ojos porque además es verdad que no es correcto

—No querrá hacerle competencia, profesor Belsmich.

—Nein, ningún interés —le fulmina. Roma le guiña un ojo.

—Esta noche cocinas tú.

—Puedes salir de mi clase, bitte —sonrojaaaaaado

—Sic, sic, claro —risas—. Si ves a la profesora Kirkland, dile que se ha olvidado esto en la sala de profes y que venga a verme si lo quiere de vuelta —le muestra un USB donde Britania preparó un powerpoint en un alarde de modernidad... y luego sale poniéndose la manos bajo la falda del traje de romano que se hizo (porque sí a veces va a clase "disfrazado" porque dice que ambienta mejor) y rascándose un poco ahí debajo porque aunque se ha lavado y cambiado de calzoncillos tres veces, aún queda del jodido pica-pica.

—Se lo diré, se lo diré. Largo —pide Germania en despedida recuperando la compostura.

Un rato más tarde, entra Britania a la sala de profesores con el ceño fruncido porque ha buscado por una hora su preciada USB.

Donde seguro Roma está riéndose con una señora de la limpieza y llamándola Julia con absoluta familiaridad, hablando a gritos... seguramente es del grupo de exactamente 15 personas de toda la facultad que sabe su nombre de pila y probablemente el único de esos quince que nunca ha visto su contrato o algo similar. Britania carraspea.

—Professor Vargas

—Ah, Ave, Britaniae —sonríe al volverse a ella—. Tú prueba eso con tu marido y ya me cuentas —se despide Julia.

Britania le frunce el ceño.

—My... Thing —gesto con la mano.

—My price —se encoge de hombros.

—What?

—No creerás que es gratis que me haya tomado la molestia de recogerla —sonríe de lado.

—Robarla.

—Nada de robarla, eso solo lo haces tú.

Britania se sonroja un poquito.

—No es verdad

—Entonces no me lo robaras.

—¡Es mío! Dámelo que tengo clase en treinta minutos

—¿Pagarás por él?

—¿Pagar qué? ¡Si es mía!

—¿Quieres saber el precio? —se acerca a ella suavemente.

—Quiero que me la des —frunce el ceño y se sonroja.

—Sic, eso es obvio —la saca y enrolla en sus dedos la cuerda que lleva.

Ella extiende una mano para intentar quitársela pero la quita de su alcance.

—Rome, dámela! —hace los ojos en blanco y se cruza de brazos.

—¿Estás dispuesta a pagar o no?

—¡No es justo pagar! Pero... —bufa—. Yes, Yes, lo que sea.

Se acerca a ella apartando el USB de su mano.

—Limpia lo que has ensuciado, con la lengua —le susurra.

—Lo que... what?

—Lo que has ensuciado con esos polvos picantes.

Britania se sonroja inmediatamente pensando en... Cosas, sólo entre la cara de Roma y el susurro.

—¿Y bien? —la mira con los ojos entrecerrados.

—Q-Quieres... Que... N-no, espera, es que... No te voy a lamer la...

Él sonríe de lado.

—Espalda.

—No es eso lo que se ha ensuciado más.

—Pues no voy a lamerte el... No voy... ¿Qué es lo que más se te pudo ensuciar? No voy a lamerte el estómago —aprieta los ojos.

—Todo yo... siendo peor en las zonas más sensibles.

—¡No voy a lamerte entero! —sonrojo ABSOLUTO.

—Entonces... no hay trato —levanta la barbilla y esconde el USB en el bolsillo.

—Rooomeeee! Dámelaaaa! —se le acerca súper sonrojada, intentando ir por la USB.

Él la detiene y niega con el dedo.

—Tengo clase en... —mira el reloj—. ¡Veinte minutos! Rome, DÁMELA!

—Tiempo más que suficiente. Y eso que sabes que estas cosas me gustan con calma.

—¿AHORA? —le mira con las cejas hasta el techo, sonrojándose otra vez—. ¡No voy a lamerte nada!

—Entonces nada.

—¡Pues nada! —protesta frunciendo el ceño, dándose la vuelta y saliendo de la sala de juntas muy dignamente.

—¿Entonces no vas a hacer eso de tu trabajo?

—Bwhaaargh! —grita desde afuera, pero no temas Roma... En unos diez minutos vuelve otra vez, más sonrojada y agobiadilla.

Él inclina la cabeza un poco decepcionado y se va a hacerse un café pensando que ira a dársela justo antes que empiece la clase.

A los diez minutos, entra Britania en un revuelo a la sala de maestros mientras Roma se toma el café y grita a alguien en el patio desde la ventana (diosmioconestehombre) saludando con la mano

—DamelaUSBy...despuesdelaclase

Se gira y la mira.

—DÁMELA! —chilla sin mirarle.

—Quid? ¿Qué has dicho?

—Quedespuésdelaclase —más allá del sonrojo.

El romano sonríe.

—Y tienes prohibido pararte CERCA de la clase y si haces cualquier, CUALQUIER otra maldad, te juro que te la ARRANCO.

—Bien —se la tiende y luego la separa—. Trata de no pensar en ello durante la clase.

Ella le da un golpe en el pecho sólo mirándole de reojo.

—¡EresunidiotayestoessoloporlaUSB!

Roma sonríe más dándosela de nuevo.

—¡NO eres gracioso!

—Pero tú estás muy mona cuando vienes a aceptar hacerme sexo oral y te sonrojas.

—SHHHHHHH! —le tapa la boca con la mano y abre los ojos como platos.

Roma se ríe detrás de sus manos.

—Nolodigasasiiii! Y sólo fue por el chantaje! —aprieta los ojos, susurrando

Roma le lame la palma de la mano, ella la quita de golpe.

—Rome! —le riñe en un susurrito.

—¿Un beso al menos antes de clase?

—W-What? —ella así solita no te lo va a dar

El romano se señala los labios con el dedo, sonriendo. La británica niega con la cabeza con bastante rotundidad, sonrojada.

Se acerca a ella con CLARA intención, humedeciéndose los labios. Sorprendentemente no se hace TANTO para atrás como sería de esperarse

Sonríe y la besa suave y superficialmente pero Britania le intenta besar con bastante profundidad así que se lo devuelve entonces.

Hasta que Helena carraspea, sonriendo. Por parte de Roma, ni caso, de hecho la toma de las mandíbulas y profundiza

Helena abre su cajita de carboncillos y cambia la hoja del bloc que tiene en las manos. Hace un rápido bosquejo del beso.

Hombre... Y qué coño va a hacer Britania, siempre me los descerebra.

Le va a dar tiempo a Helena de hacer un buen dibujo porque no es como que Roma no note la TENSION SEXUAL que hay.

Cuando termina de dibujarles sonríe y Britania, es que no se suele separar solita cuando tiene el cerebro derretido. Le acaricia un poco la mejilla al romano aún, cerrando los ojos y haciendo "mmmmm"

Y... es que Roma tiene ganas de más.

Pues no es como que la tensión sexual no sea de dos.

Es que... la empuja contra la pared mientras sigue besándola y empieza a levantarle las faldas...

—Ehhhh! Eh! Que esto es un salón de maestros y yo tengo clase también —les medio riñe Helena al ver que unos alumnos se acercan.

Roma abre los ojos y se separa un poco. Britania no sabe ni dónde está.

Es que Roma se ha olvidado, pero la voz de Helena tiene ese poder en su mente, la griega les sonríe a los dos sirviéndose un café.

—No tenías clase ahora, Britania?

—Me cago en la puta —protesta Roma separándose, pasándose las manos por el pelo y riendo un poco al final.

Cuando se separa el romano, en el último momento posible, Britania le empuja súper sonrojada. Sí... Así justamente, como su niño. Y no crean que no, tendría realmente muchísimas ganas de salir corriendo y esconderse en un armario.

Roma la mira de reojo, aun riéndose y se acerca a Helena andando lo mejor que puede teniendo en cuenta su... situación.

—ERES UN... Aghhh! —grita Britania SONROJADISIMA y sale prácticamente corriendo por la puerta.

Roma carraspea sentándose junto a la griega al verla marcharse.

—Va a matarme.

—Va a descuartizarte —asiente empujando un poquito la carpeta con el dibujo hacia él. Sonríe—. Y morirás insatisfecho.

—Oh, dios mío... ¿serías capaz de hacerme eso? —la mira de reojo acercando la carpeta hacia sí.

Helena se ríe

—Y no sabes lo peor... —mira el dibujo y sonríe, pasando un dedo por encima con mucha suavidad.

—No, no lo sé... ¿Qué es?

—Hay una foto de... algo como esto entre las diapositivas de su presentación, la he puesto antes —sonríe de lado. Helena se ríe echando la cabeza atrás.

—Va a MATARTE.

—Entonces... ¿vienes conmigo a mi despacho? —le sonríe.

—Rómi querido, ¿es esa una propuesta indecorosa? —finge inocencia.

—Completamente.

—Tengo clase en dos minutos, conociéndote, hasta te sobra tiempo —le pica.

—¡Oh! ¡Eso no es verdad! —protesta picándose igual—. ¿Y si haces novillos? —apoya la cabeza en su hombro.

—Mmmm... No debería, hoy va un modelo especialmente guapo —le mira de reojo y sonríe.

—Voy contigo, me lo tiro a él y hacéis dibujo en movimiento —propone... no tan en broma como debería.

—Hmmm... Sabes que te diría que sí, pero has visto como se pone la decano y luego viene Romanito y... Grita fuerte —le sonríe—. Convénceme de hacer novillos

—Oh... en realidad, puestos a elegir, te prefería a tí, así que mejor para mí.

—Entonces convénceme —insiste acercándose a él y dándole un rápido beso en los labios.

—Es un mal momento para pedirme una extrema elocuencia, pero este vestido que llevas me vuelve loco.

—Bien, entonces será con vestido —se muerde el labio y le sonríe... Le brillan los ojos—, y con la puerta sin seguro.

—Uh... que traviesa Profesora Karpusi —la abraza entrecerrando los ojos, yendo a bajar la mano al lugar adecuado que estaba buscando de la británica.

Es que con Helena es... Le detiene la mano antes de que la toque. Roma le mira haciendo un mohín con el labio hacia fuera.

—En tu despacho —se acerca a besarle.

La besa de vuelta y pronto va a necesitar que lleves casi de la mano a este paso

Y entonces llega un alumnito de los más pequeños y toca la puerta. Lo bueno, es que en la universidad, el más pequeño tiene como 17.

Ah sí bueno... XD no es Harry Potter pero aun así se sonroja un poco al ver la escena.

Igual no hay reacción porque definitivamente Roma es más modelo Gellert que Albus.

Este es el alumno que luego va a asegurar que esta con Karpusi y deben tener un lío mental todos los alumnos cotilleando que hasta el Decano debe reñir a Roma, hasta que este consigue que... se le olvide de porqué le reñía.

El chico saca la cámara y cuando está a punto, Helena y su sexto sentido se separa, mirando al muchacho.

—Ohh... Rubén, pasa, pasa... Ya casi nos íbamos.

Y el juego es a ver quién avergüenza a quien... Y en realidad termina siendo más, a ver quién avergüenza a Rubén.

—Eh? Oh... —la sangre de Roma no es tan rápida.

Es que Helena está en todo. Sonríe, sonrojadita, no vamos a negarlo, y le pone de lleno una mano encima en el asuntillo, aprovechando la perspectiva de la mesa.

Roma desvía la mirada de Rubén a Helena, traga saliva, sonríe de lado y la imita.

—Pero resolver las dudas de tus alumnos es lo principal, Profesora Karpusi.

—Yo lo sé... Seguro que sí —sonríe entrecerrando los ojos y moviendo la mano un poquito

Cosa que hace que Roma se revuelva y mueva la suya en consonancia.

—Qué bueno que los encuentro a los dos juntos, quería preguntarles... Esperen —revuelve un poco en su mochila.

El romano mira a la griega y tiene que hacer un esfuerzo para no partirse de risa, sin dejar de mover la mano, claro.

Ella se ríe un poco también, apretando los ojos. Dioses con estos niños italianos.

—Estaba... Revisando las... —rebusca —, mis notas sobre las diferencias en... Oh! Aquí esta mi cuaderno! Dioses...


Tan fácil como ir de Britania a Helena