Tohsaka Tokiomi no era un hombre feliz en estos momentos.

Para la gente que lo conocía a un nivel personal, ellos afirmarían que solo había dos emociones en el hombre: levemente impresionado e indiferente. Sin embargo Tokiomi era tan humano como ellos mismos, y sentía las mismas emociones que estos sentían. El solamente era mejor en mantenerlas bajo rienda. Después de todo, estaría por debajo de un Tohsaka el perder el control de si mismo.

Y ahora mismo, aunque si bien solo era un poco visible, su ceño se encontraba fruncido. Su mirada estaba clavada en el Servant en frente de el, una copa de vino reposaba en sus manos, y su interior era un mar de emociones.

-Archer- dijo de manera corta y cortes, sabiendo muy bien que el menor indicio de irrespeto significaría la muerte inmediata.- Me podrías decir el que hacía esa...monstruosidad que convocó Rider presente en el campo de batalla?

Si bien Tokiomi se esperaba muchas cosas para esta Guerra del Santo Grial, la sola montura de Rider parecía una fantasía sacada de lo más recóndito de la mente de Zelretch, algo que ninguna persona cuerda debería de presenciar.

-Incluso yo lo desconozco, Tokiomi- comentó de forma aburrida el Rey de los Héroes.

Archer se había cambiado de su armadura por unas ropas un tanto más casuales para la época actual, aunque claro, con joyas y oro encima.

Muy para descontento de Tokiomi, el Servant del Arco se encontraba acostado perezosamente en un fino y costoso sofá suyo, el propio vino que este bebía tambaleándose peligrosamente en su mano.

-Pero mi Rey, seguramente usted tiene que saber algo- imploró el hombre al lado más narcisista del Servant.- Todos los Héroes solo son imitadores que vinieron después de usted, después de todo.

-¿En serio crees que no lo he intentado?-

Tokiomi se quedó tieso en su lugar, ningún músculo en su cuerpo disponiéndose a moverse. La mirada escarlata de Archer dejaba en claro las intenciones asesinas que tenia.

-Solo con la excepción de Saber y Assassin, ningún otro de los perros que se encuentran en esta Guerra es un falsificador que vino después de mi- dijo con un tono amargo el Servant.

-Eso debería de ser imposible- dijo casi de inmediato Tokiomi.- Usted es el Primer Héroe. Todos los demás vinieron después de usted.

-Y en eso radica lo interesante- declaró Archer, su tono aunque un tanto más alegre, no era para menos perturbador.- Solo yo podré determinar si estos perros son dignos siquiera del título de Héroe- afirmó, antes de poner una mano en su mentón.- Y respecto a la monstruosidad de Rider...solo yo matare a ese hombre.

Los ojos rasgados del Rey de los Héroes reflejaban malicia pura e incensurada.

XXX

Fuyuki Hyatt:

-Tu tonto...incompetente...¡¡INÚTIL SERVANT!!- grito Kayneth en furia en contra de Lancer, quien solamente se encontraba flotando encima de su almohada.- ¡Tuviste el Servant de Einzbern a tu merced! ¡Su vida debió de terminar justo en ese momento! Dime, por que fallaste en asesinarla?! ¡Más que eso, también a Avenger!

-Archer llego de improvisto, y con el todos los demás llegaron esporádicamente, Master- comentó Lancer, para nada intimidado.

-¡No uses al Servant de Tohsaka como excusa!- rugió Lord El-Melloi.- ¡¡Si no hubieras puesto tu inútil acto de Rey en frente de Avenger, habría por lo menos dos Servants menos en esta Guerra!!

-¡KAYNETH!- grito Sola-Ui, haciendo que el Archibald voltea a fijarse en ella mientras Lancer daba un suspiro de alivio.- ¡Por lo que puedo suponer, si no hubiera sido por la llegada Archer y el monstruo que invocó Rider, Lancer se hubiera hecho cargo de tanto Saber COMO Avenger! ¡No puedes culpar a Lancer por las circunstancias tan inesperadas! Además...- esta vez el tono de la mujer se volvió un tanto gélido.- Por que te estabas escondiendo entre las sombras mientras tu Servant luchaba, cuando tú debiste confrontar la Master de Einzbern?

-Tsk- Kayneth chasqueo su lengua en molestia antes de contestar.- Si hubiera hecho eso, Einzbern probablemente hubiera llamado a su Servant y hacerla el enfrentarme a mi mientras este remedo de Fae liquidaba a Avenger. No me uní a la Guerra por una batalla así.

-¿Que esperabas exactamente? ¿Que todos los Masters mantuvieran el honor y te enfrenten directamente, dejando a sus Servants de lado?- cuestionó con sarcasmo la mujer de cabellos rojos.

Una vena se hinchó en la frente de Kayneth, pero puesto que la lógica de Sola-Ui era intachable se abstuvo de decir alguna tontería y simplemente optó por marcharse por la noche.

-Esperó más de ti, Rey de las Hadas- siseó el hombre antes de cerrar la puerta de su dormitorio.

Sola-Ui por su parte solo pudo sacudir su cabeza antes de voltear a ver al Servant.- Perdóname Lancer, pero yo también me tengo que retirar por la noche- se disculpo la mujer, la fatiga visible en ella.

-Ambos necesitan dormir- desestimó Lancer.

Aceptando esto, la mujer inmediatamente se retiró también, dejando solo a Lancer en la antesala del Penthouse.

Cerciorándose de que en efecto era el último en la sala, la expresión de apatía de parte de Lancer flaqueo, y por primera vez mostró una expresión de tristeza y dolor.

-Diane, Capitán...- murmuró para si, apretando su almohada con ambas manos y bajar la mirada.- Solo esperen un poco más... Iré en cuanto pueda.

La voz quebrada de Lancer entonaba su tristeza.

XXX

Residencia McKenzie:

-¡¡IDIOTA!!- le grito Waver a Rider, el cual para variar se encontraba el canal de deportes en la televisión, un torneo de artes marciales mixtas.- ¡¿Que estabas pensando al aparecerte así en la mitad del ataque de Archer?! ¡Y con uno de tus Noble Phantasms no menos!- de un momento a otro el joven abandonó su regaño y lo sustituyó por un tono asustado.- Ahora todos me van a poner como blanco en lugar de tener que lidiar contigo. ¡El Magus Killer está involucrado en esta Guerra! O peor aún...¡La Iglesia podría estar detrás de mi para ahorrarse los problemas de ocultarte!- grito en tono de pánico total.

-No tienes que preocuparte tanto Master- dijo Rider en tono tranquilo.

El Ranger Legendario apagó el televisor y se puso de pie, para quedar cara a cara con el joven destinado a ser El-Melloi II en casi cada rama del Kaleidoscope. La diferencia de alturas entre ambos hombres era más que notable, muy para la vergüenza de Waver.

-Siempre que te mantengas a mi lado ningún otro de los Masters intentará algo directamente contra ti- le aseguró Rider al joven.- Ademas todavía tengo un arma secreta en caso de que nos separemos.

-Pero...funcionará?- cuestionó un dudoso Waver.- Ví las estadísticas de todos los que estuvieron presentes en los muelles, y solo con la excepción de Avenger y Assassin, el resto de los Servants no tendrían problema alguno para superar tu Noble Phantasm. ¡Y Archer bien podría matarme sin siquiera estar cerca!

-Solo puedo decirte Master esto- comentó Rider, poniendo una mano sobre el hombro del chico.- Que el Poder nos Proteja.

La postura de Rider era la de un hombre con un propósito, uno que cumpliría a su manera.

-No dejare que Drakkon venza- se juro a si mismo.- No puedo permitirlo.

XXX

Residencia Matou:

Kariya tenía una expresión neutra en su rostro, viendo fijamente cómo todo el legado de horrores que Zolgen Makiri había dejado atrás ardía sin control en la fosa de gusanos.

Las viles criaturas chillaban y se retorcían entre las llamas, llamando a su maestro el cual ya llevaba tiempo muerto.

-El maldito debió de sufrir aún más- pensó para si mientras se mordía el labio inferior, con fuerza suficiente para producir sangre.- Mucho más- aun seguían frescos en sus mentes los gloriosos alaridos de dolor que el monstruo soltaba cuando Berserker soltaba su profana ira sobre este.

-Kariya-ojiisan- una delicada voz llamo a las espaldas del hombre.

No molestándose en ocultar la herida auto-infligida en su labio, esta misma ya se había curado sola, Kariya volteó a ver con una tristeza sin igual a la razón por la cual seguía luchando en esta Guerra.

Un par de orbes púrpuras muertos reflejaban perfectamente la figura de Kariya, el cual se agachó para quedar a la misma altura de la pequeña que lo motivaba a seguir.

-¿Que sucede, Sakura-chan?- cuestionó el hombre con una voz gentil.

A un costado suyo, incluso nublado en esa locura infernal suya, Berserker agacho los hombros en impotencia.

El Shinigami Substituto siempre fue un protector, ese rasgo lo siguió aún tras convertirse en nada más que una masa de ira y odio.

A través de las cuencas vacías de su máscara, Berserker veía la delicada figura de Matou Sakura, y a momentos las imágenes de un par de gemelas se sobreponían a esta misma, hundiéndole aún más en su cólera.

-¡¡¡AAAAARRRRGGGGGHHHHHH!!!-

Los alaridos de Berserker resonaron con fuerza, pero el par de Magi no se asustaron en lo más mínimo.

Mientras Sakura vía al ser con curiosidad y la vez pena, la expresión de Kariya reflejaba determinación pura.

-Si logró conseguir el Grial...- pensó el hombre, viendo a la pequeña a un lado suyo.- Todo será por ella, nada más ella.

-¡¡¡AAAAARRRRGGGGGHHHHHH!!!-

El Servant Berserker liberaba su furia a través de sus alaridos, una furia que no pararía hasta haber aplastado a todos en sus enemigos.

XXX

Iglesia de Fuyuki:

Kirei se encontraba solo en altar de la iglesia en silencio, viendo detenidamente el crucifijo que colgaba en la habitación mientras reflexionaba los eventos que habían transcurrido en los muelles.

Había tomado una vuelta impresionante, no solo por que uno de sus Assassins había ciado ante el octavo Servant, Avenger de todos los posibles, sino por el poderío mostrado por parte de Rider al haber llegado en aquella monstruosidad que llamaba montura.

Por supuesto, eso no desestimaba la majestuosidad que los otros Servants mostraron, caso uno poseedor de diferentes gama de habilidades.

A pesar de su misma naturaleza, Kirei no podía evitar el sentirse...decepcionado.

El sabía que su lugar bajo la protección de la iglesia era papel clave en esta Guerra, así como el hecho de que Assassin tenía un número casi ilimitado de cuerpos que podía usar a su antojo, pero el quería hacer más por su cuenta.

Quería ordenarle a Assassin que pelee contra los otros Masters para probar sus verdaderos límites. Quería ir en búsqueda de Emiya Kiritsugu y averiguar que motivaba al infame Magus Killer a perseguir el Santo Grial...

-No importara al final- la voz etérea de Assassin resonó en lo más recóndito de su mente.- El Grial le será entregado a Tohsaka y nuestro rol como herramientas terminará- le recordó.- Nada es verdad...

-...Todo está permitido- termino Kirei, su expresión siendo la de alguien con un deber. Un deber que debe ser cumplido a toda costa.

XXX

Desagüe de Fuyuki:

Si uno pudiera describir el humor de Caster en este momento sería uno jovial, como de alguien que ha encontrado un nuevo pasatiempo que no sabia que estaba buscando.

En una pantalla de televisión, Caster observaba con antelación la figura siempre orgullosa del Rey de los Caballeros, y aquello solo trazaba una sonrisa debajo de su máscara.

-¡Sensei!- la voz de su Master lo sacó de sus propios pensamientos, haciendo que el Símbolo del Caos voltee a ver a este mismo.- La cosecha de hoy fue otro éxito- declaró con orgullo el asesino en serie, señalando a una fila de aproximadamente 30 personas, en su mayoría mujeres y niños.

Todos se encontraban en una fila india, y sus expresiones eran unas vacías, sin sentimiento alguno mostrado.

-Excelente- celebró Caster mientras juntaba ambas manos al nivel de su barbilla.- Excelente trabajo pupilo mío. Confío en que nadie te vio.

-¡Para nada!- dijo contento como un niño.- ¡Esos poderes que me dio hicieron un excelente trabajo! ¡No tenía idea de que se podía mover el cuerpo de una persona a través de su sangre! ¡Parecen unos títeres todos!

-Ve a a dejarlos con los otros, y alístate que iremos a saludar a la competencia- dijo en tono macabro.

-¡¿De verdad?!- exclamo Ryuunosuke extasiado, antes de apurarse y liderar a sus presos a las celdas que tenían ahí mismo.

-Así es- afirmó Caster, antes de pensar un poco y añadir.- Por si acaso, trae a 3.

-¡Enseguida!- grito Ryuunosuke en una parte más apartada aún de la ante cámara.

Maldad era exhibida de cada poro del cuerpo de Caster, y este veía fijamente la imagen de Saber en un auto plateado, y por un momento, la imagen de un hombre rubio se sobrepuso a esta misma.

-Esas llamas apagándose se resisten- comentó para si mismo una manzana roja como la sangre en su mano izquierda.- ¡¡ESO HARÁ MÁS DIVERTIDO EL EXTINGUIRLAS POR COMPLETO!!- exclamo, aplastando por completo la manzana.

XxXxX

Y corte.

Bueno, vimos la perspectiva de los otros bandos en la Guerra, y pronto iremos con el equipo Emiya, aunque Caster no esperará mucho tiempo.

Nos vemos