Leyenda de la historia
- hablan los personajes-
-"piensan los personajes"-
°.¸¸.·´¯·.¸¸.° cambio de escena
……………………………… salto a la historia y a la realidad.
"Trozos de historia"
(Comentarios de la autora)
…………………………………………
-¿Qué has pensado?- preguntó la chica con un poco de desconfianza.
-Que no tendré más remedio que dormir aquí contigo.
-¡¿Qué?!- vociferó levantándose de golpe-. ¡¿Aquí?! ¡¿En mi habitación?! ¡¿Conmigo?!
-Exactamente. A fin de cuentas, somos mellizos. ¿Qué podría pasar?- le dijo con una mirada traviesa que hizo que Sakura volviera a azorarse después de largo rato sin hacerlo.
-"¡Esto se está convirtiendo en un caos!- pensó la chica-. No se como acabará ésta situación."
-¿Qué dices?- el castaño la sacó de sus pensamientos-. ¿Estás de acuerdo?
Sakura no pudo hacer otra cosa que suspirar ante la mirada inquisidora del joven.
-Solo espero que todo salga bien.
°.¸¸.·´¯»Monotonía«´¯·.¸¸.°
"Los Amores Platónicos pueden ser correspondidos de una forma…
creyendo firmemente en ellos"
Hikari Katsuragi
Lesson IV "La ira de Touya"
-¿Y por qué iba a salir mal? Modifico la memoria de la gente para que tengan un recuerdo de mí, aunque nunca haya estado en este lugar. ¿Qué podría fallar?
-Creo que has dicho antes que no puedes hacerlo con las personas que tienen poderes, ¿cierto?
-Sí, pero…- intentó decir, cosa que no pudo ya que la ojiverde lo interrumpió.
-¿Qué pasaría si hay alguien en mi entorno que si tiene… poderes, como tú dices? ¿Y si descubren toda la tapadera? La verdad… me preocupa que pueda pasarnos algo… y que luego te culpen a ti por haberme manipulado o algo por el estilo.
-¡Yo no te he manipulado!- se defendió el castaño.
-¡Ya lo se!- afirmó levantándose de la cama y empezando a dar vueltas de un lado para otro de la habitación, de nuevo-. Es solo que es una opción que tenemos que tener en cuenta, e intentar percatarnos si alguien alrededor nuestro puede delatarnos.
La adolescente se sentó de nuevo, pero esta vez en la mesa de su escritorio donde el ordenador seguía encendido y que, al dejarse caer bruscamente sobre la silla y mover el ratón, hizo que la pantalla volviera a la normalidad después de su estado de hibernación.
Sakura la miró y observó, sorprendida, como el programa del cual había salido su "creación" aún estaba en funcionamiento y que había un archivo abierto que intentó leer, en vano.
-¿Qué demonios es esto?- gruñó perdiendo un poco la paciencia.
Ante la exclamación de la chica, Syaoran miró hacia donde se encontraba y se colocó detrás de ella apoyando las manos en el respaldo de la silla.
-No recuerdo haber abierto ningún otro archivo con éste programa, a parte del que hice para "crearte", si lo podemos llamar así- murmuró irónicamente-. Pero… no entiendo nada. Está en…
-Está en chino- puntualizó el castaño.
-¿Puedes leerlo?- le preguntó sorprendida.
-Claro… soy chino- Sakura lo miró a los ojos, atónita, mientras que él no entendía por qué se sorprendía tanto-. ¿Me dejas sentarme? Tal vez pueda saber qué es.
La castaña, saliendo de su ensimismamiento unos segundos más tarde, se levantó estrepitosamente del asiento, dejando sitio al ambarino, que observó atentamente la pantalla intentando descifrar los diferentes caracteres chinos.
-¿Sabes de qué se trata?
Syaoran ignoró unos segundos la pregunta, mientras leía el escrito lentamente.
La muchacha, al ver que el chico se encontraba sumiso en la lectura, decidió esperar a volver a preguntar. Esperó unos momentos antes de que oyera como el joven empezaba a exclamar.
-¿Cómo ha llegado esto a tus manos?- le dijo seriamente, girando la silla para mirarla de frente.
-¿Eh?- exclamó la aludida sin comprender-. ¿Ese archivo?
-Sí- afirmó con el entrecejo fruncido-. Tan solo conocen de la existencia de este documento los implicados.
-"¿Los implicados?"- pensó extrañada, pero contestó rápidamente-. Pues… es que no lo se- confesó con una gota en la nuca mientras que el chico frente a sí fruncía el ceño de nuevo. Al ver el gesto por su parte, prosiguió con la explicación-. Bueno, ésta mañana me han enviado un correo electrónico con una página web que no conocía.
-Sigue.
-Al entrar a esa web, vi que había un apartado para descargarse archivos y programas, así que me los bajé todos sin problema. Pero hubo uno que me tardó mucho…
-¿Un archivo?
-Sí- afirmó-. Cuando terminó de descargarse lo instalé y, al probarlo…
-Un momento… ¿me estás hablando de éste programa?- le preguntó señalando la pantalla del ordenador.
-Em… sí.
Syaoran miró la expresión extrañada de la joven durante unos momentos. Estaba seguro de que ella no sabía nada de la situación. Sin embargo… ¿cómo llegó la información a sus manos?
-Oye Sakura… dime una cosa… ¿Para qué, representa, que sirve el programa?
La chica miró al joven súbitamente, sonrojándose al recordar como había metido sus datos en el dichoso ordenador, creando así, a su chico ideal, no sabiendo que se le aparecería segundos más tarde justo detrás.
-Pa… pa… para… ¿Y para que… qui… quieres saberlo?- tartamudeó intentado eludir la respuesta.
-Pues… a lo mejor puedo averiguar cómo es que pasé de ser un dibujo en una viñeta a una persona normal y corriente, y por qué precisamente he venido a parar frente a ti. Así que…
-No… no… no creo que eso tenga mucha importancia, has salido por casualidad y es el mismo motivo por el que estas aquí enfrente. No hace falta que…
-Sakura…- dijo el chico con un claro tono de amenaza en su voz-. Si no me lo dices te leeré la mente y me enteraré igualmente. Así que prefiero, por favor, que salga de tu boca en vez de recurrir a medidas más… drásticas.
La joven de ojos verdes se sintió entre la espada y la pared. Sabía que debía decírselo, ya que podría servir de mucho esa información, pero…
Pero, de solo pensar en lo humillante que sería contar que metió los datos él y así poder crear a…
¡Ayyyyyyyyy! ¡¡Si prácticamente le estaba confesando que él era su chico ideal!! ¡¡Su amor platónico!!
Con pensar en la vergüenza que sentiría… su rubor aumentaba considerablemente.
Por otro lado, Syaoran no le quitaba el ojo de encima. Estaba claro que para ella era una situación un tanto… embarazosa. Pero tenía que entender que era de vital importancia esa información.
-"Si logro averiguar de que manera he salido de aquella dimensión… podría intentar sacarla, también. Sí. Tengo que conseguir que me diga cómo funciona, ya sea por las buenas o por las malas."
El castaño clavó sus ojos en los verdes de ella, haciendo que ésta última, se estremeciera ante tan gélida mirada.
-E… está bien.
Sakura calló unos momentos y cogió aire, preparándose para la comprometedora situación que viviría en unos instantes.
°.¸¸.·´¯·.¸¸.°
Touya Kinomoto se encontraba en su habitación desde hacía rato. No comprendía que era lo que le podía pasar a su hermana. A parte estaba la sensación que no había dejado de tener desde un poco antes de la cena.
-"Esta Sakura… tengo la impresión de que oculta alguna cosa. Se ha comportado de una manera muy extraña durante la cena. Y si…- el mayor de los hermanos Kinomoto sacudió la cabeza intentando sacarse la idea de la cabeza- ¡¡Arg!! Creo que necesito despejarme un poco."
Se levantó del escritorio y saló de la habitación. Fue por el pasillo hasta llegar a las escaleras, desde donde miró durante unos pocos segundos la puerta de la habitación de su hermana.
Bajó las escaleras y entró en la cocina buscando algo para beber. La casa se encontraba silenciosa a esa hora. Su padre había tenido que salir por una llamada urgente a la universidad, donde probablemente pasaría toda la noche, y Sakura…
¡¡Demonios!! ¡Esa enana le estaba empezando a dar dolor de cabeza! ¿Qué podía hacer para quitarse de la cabeza el tema?
-"Menos mal que mañana empiezo en el hospital y estaré poco en casa, porque si no…"
Salió de nuevo de la cocina, después de tomar algo ligero, y subió las escaleras. De nuevo, se detuvo frente a la habitación de su hermana y frunció el ceño. ¿Qué se traía entre manos esa chiquilla?
Decidió olvidar de una vez el tema y dirigirse a su cuarto cuando, de la nada, le pareció oír una voz más, a parte de la de la ojiverde, dentro de la habitación.
-"Seguro que habla con alguien por el ordenador- se convenció a si mismo-, pero… ¡es una voz de chico! Touya… tranquilo… creo que estás demasiado cansado."
Entró en su habitación y se tumbó en la cama.
-"¿Qué demonios me pasa? Ahora en vez de yo atender a pacientes, me van a tener que atender a mi…"
Y es que el presentimiento de que pronto perdería a su "adorada" hermanita era demasiado insistente.
¿Acaso se estaría volviendo loco?
°.¸¸.·´¯·.¸¸.°
-… y entonces apareciste tú tras de mi.
Sakura se encontraba en verdad acalorada por lo que acababa de contarle al chino. Tenía la cabeza completamente escondida tras el pelo mientras que miraba de manera incesante el suelo.
Syaoran, por otro lado, había estado escuchando muy atentamente las palabras de la adolescente, asombrándose, también, por como había sucedido las cosas.
-Pero entonces… ¿quién te envió el correo con la web?
-¡No lo se! Era anónimo y no podía devolverlo por más que quisiera.
El castaño meditó todo un momento. Lo cierto era que, en parte, se había sorprendido de lo que la chica le había contado hacía unos momentos. No, eso no podía negarlo, solo que lo había disimulado lo suficientemente bien como para que la castaña no se percatara de su asombro.
Pero por otro lado la duda lo carcomía. ¿Quién mandó la información? ¿Cuál de las personas que tenían acceso a ella era la que le enviaba los anónimos a Sakura? Y otra pregunta que aún se formulaba y cada vez con más insistencia… ¿Por qué a ella? ¿Qué tenía de especial? La había estado estudiando durante un rato y no daba señal de tener poder mágico alguno. Entonces… ¿Qué la involucraba?
Al notar el silencio del chino, Sakura decidió tranquilizarse. Aún le perduraban los efectos provocados por la vergonzosa situación y lo único que quería en ese momento era acostarse y no despertar en un par o tres de días (y yo en una semana U.U).
Dio un largo bostezo y se refregó los ojos en una mueca felina. Seguidamente se dispuso a mirar la hora en su reloj de muñeca cuando volvió a oír la voz de Syaoran.
-Por mucho que lo piense ahora… no voy a solucionar nada de nada- se levantó del lugar y estiró los brazos-. Creo que debería acostarme. Tanta acción hoy me ha dejado agotado.
El castaño se dirigió a la puerta y cuando se disponía a abrirla la ojiverde se lo impidió.
-¿A dónde crees que vas?
-Pues…- Syaoran no supo a lo que la adolescente se refería-. Me gustaría comer algo e irme a dormir.
-¿No crees que se te olvida algo por hacer primero?
-¿Algo… por… hacer?
-¡La modificación de memoria!
El chino la miró de soslayo y con expresión cansada. No recordaba ese detalle y lo cierto es que tampoco tenía ganas de usar sus dotes en ese momento.
-Sakura… lo cierto es que ahora estoy demasiado cansado como para manipular la mente de unas decenas de personas que te conocen, así que… creo que será mejor que lo haga mañana por la mañana.
-¡Pero mañana empiezo el instituto! ¿Cómo vas a modificar incluso los papeles de matrícula? Porque… supongo que irás conmigo a clase, ¿no?
-¡Oh! Sí, es cierto. Pero al cambiarlo todo, también creo lo que me hace falta para que no me descubran, es por eso que necesito descansar y reponerme antes.
-Mmm… entiendo- Sakura se alejó del castaño-. Supongo que tendrás hambre, ¿no?
-Pues…- Syaoran la miró un momento con una gota sobre la cabeza-. Sí… un poco.
La ojiverde le sonrió con dulzura para luego acercarse a él de nuevo.
-Vamos- le cogió de la mano y abrió la puerta añadiendo en un susurro-. No hagas mucho ruido que mi hermano y mi padre deben de estar durmiendo.
Con solo asentir, el muchacho fue arrastrado por una muy sonriente Sakura en dirección a la cocina.
…………………………………………………………………….
"Todo estaba destrozado. No parecía un lugar en el que había vivido gente y sin embargo, los restos de paredes y casas denotaban que sí había una civilización.
Más no ahora. Un lugar completamente oscuro, sombrío y lúgubre. Ubicado al pié de una alta montaña la cual se veía también bastante maltrecha.
La noche avanzaba, todavía viéndose los últimos rayos del sol por detrás de la montaña, que se apagaban lentamente. El viento empezaba a soplar cuando dos figuras en el suelo empezaron a moverse.
-Qué… ¿Qué a pasado?- empezó una al poco de incorporarse y al mirar alrededor, una expresión de asombro se reflejó en su femenino rostro-. ¿Dónde… estoy?
La joven chica, que no debía pasar de los catorce o quince años, se puso de pié y observó el desolado panorama. No había señales de vida por ningún lado y eso la asustó aún más.
-¿Syaoran?- el nombre salió de su boca como un grito de desespero mientras miraba hacia todos lados, buscando a su dueño-. ¡Syaoran! ¿Dónde estás?
Un ruido provinente de detrás suyo la hizo estremecerse.
-¿Sya… Syaoran?- volvió a preguntar con pavor-. ¿Eres tú?
-To… Tommy…- se oyó una voz varonil detrás de unas rocas, para luego dejar ver su rostro con una mueca de dolor.
La aludida corrió hacia el sujeto que se agarraba a un costado suyo mientras gotas de sangre chorreaban por su mano. El chico cayó de rodillas al suelo un poco antes de que su compañera lo alcanzara.
-¡Syaoran!- lo llamó al llegar junto a él y ver su condición-. ¡Estás herido! ¿Cómo ha pasado?
-No… no lo se. Recuerdo que me atacaron e hicieron ésta brecha…- viendo la pálida cara de la joven palidecer aún más-. Tranquila, no es profunda.
-Pero… ¿Dónde estamos?
El joven, también de la misma edad, con ayuda de su compañera se incorporó y solo fue entonces cuando notó el lóbrego lugar. La noche estaba ya presente y la niebla empezaba a aparecer acompañando a un frío que calaba hasta los huesos.
-Creo…- rompiendo el silencio-, creo que nos han enviado a otra dimensión."
…………………………………………………………………….
-¿Te gusta?- preguntó una animada Sakura a un muy pensativo Syaoran.
-¿Eh?- el castaño salió de sus ensoñaciones y miró confundido a la ojiverde-. ¿Qué decías?
-Qué si es de tu gusto- señalando el plato de pasta que tenía delante.
-¡Ah! Sí claro.
-¿En serio?- se entusiasmó la adolescente.
-Sí. Está muy bueno. Hacía mucho tiempo que no comía pasta. Eres una excelente cocinera, de verdad.
Un sutil rubor se extendió por las mejillas de Sakura ante el halago. Hacía tiempo que nadie le decía que su comida estaba buena. Bueno claro, sin contar a su padre, ya que su hermano…
Una vena apareció en la frente de la joven acompañada de una expresión de ira ante el recuerdo de su hermano y sorprendiendo a Syaoran, quien no le había quitado ojo de encima.
-¿Te ocurre algo?- le preguntó con una gota en la cabeza.
-Eh… esto… no… es solo que- dudó si proseguir-. Hacía tiempo que no me decían que cocinaba bien, a parte de mi padre. Ya que Touya lo único que hace es meterse conmigo- éste último comentario provocó en la joven otra expresión de ira.
-Pues se te da bien, no se porqué te dice eso…
-¡Es que siempre me está molestando! Lo hace desde que tengo memoria.
-¿Se mete contigo?- preguntó entre risas.
-¡No te rías!- le riñó-. Tú no tienes que aguantar a un hermano siete años mayor que tú y que siempre va vigilándote detrás de ti.
-Tienes razón- aceptó-. Pero si que tengo que aguantar a cuatro hermanas mayores que están TODO el día encima de ti diciéndote "¡Ay Xiao, pero que lindo eres!"- esto último lo añadió imitando a una vocecita femenina y un tanto repelente-. ¡Uh! ¡¡No las soporto!!
Una carcajada salió de la boca de Sakura como una dulce melodía, haciendo que Syaoran la observara por un instante, asombrado, para después unirse a ella.
-No sabía que tuvieras hermanas- dijo la ojiverde después de un rato riendo-. ¿Y cómo son?
-Ummm… no quieras saberlo. Si estuvieran aquí en este momento, seguro que estarían encima de ti, atosigándote.
-¿Por qué dices eso?- preguntó sin entender (que inocente ella n.n).
-Porque en cuanto alguien mínimamente guapo viene a mi casa, ya le están saltando al cuello- dijo con tono de resignación-. Y con lo bella que tu eres seguro que no te soltarían desde que entraras hasta que salieras.
Sakura, que no lo miraba en ese momento, se quedó paralizada y sintió como un intenso rubor se extendía por toda su cara. Movió un poco la cabeza y observó directamente al chico. Su mirada castaña la observaba de manera penetrante, dejándola completamente hipnotizada y haciendo que le temblaran, no solo las piernas, sino que el cuerpo entero. Juró que si en ese momento no hubiera estado sentada, habría caído de bruces al suelo.
La alarma del reloj digital de Sakura sonó en aquel preciso momento, rompiendo aquella atmósfera "mágica" que se había creado durante unos pocos segundos que a ella le parecieron horas.
Paró la alarma y miró la hora.
-¡Dios santo!- exclamó levantándose con estrépito-. ¡Son las doce de la noche! Yo hace rato que debería de estar durmiendo.
-Tampoco es tan tarde…
-¡Ya lo sé! Pero es que yo tengo tendencia a quedarme dormida por las mañanas y casi siempre llego tarde. ¡Me había propuesto no retrasarme ni un solo día éste curso que viene!
-Jajaja…- rió el chino-. No te preocupes, yo me encargaré de que no llegues tarde.
-¿Ein?- cientos de interrogantes aparecieron tras la cabeza de la joven.
-Yo siempre me levanto pronto. Tenía la costumbre de salir a correr antes de ir a clases- explicó recordando con nostalgia-. Puedo despertarte en cuanto vuelva.
-¿Enserio?
-Claro.
-¡Buf!- suspiró-. Ya me veía yo castigada en el pasillo como cada mañana. En fin…
Cogió el plato vacío y lo llevó a la cocina. Poco después, Syaoran se levantó y la siguió. Entró al lugar y se apoyó en el marco de la puerta, observando como la chica, de espaldas a él, fregaba lo ensuciado.
-¿Sabes?- empezó Syaoran sobresaltándola-. Creo que cuando te cases… serás muy buena ama de casa y una excelente esposa.
La chica, ante el comentario y su propio asombro, dejó caer el plato, que misteriosamente no se rompió, estrellándolo contra el fregadero
Esperó unos segundos y se volvió a mirarlo, azorada, y le dedicó una tímida sonrisa, que dejó desarmado por unos momentos al chino.
-Va… vaya- empezó-. Gracias. Ya son tres en una noche.
-Yo solo digo lo que veo… y pienso- mirando como la ojiverde acababa su tarea-. Bueno. ¿Me enseñas, más o menos, la casa?
Sakura se quitó el delantal y se acercó a la puerta. Intentó atravesarla, pero el castaño se lo impidió.
Por unos momentos hubo un pequeño "juego" entre los dos adolescentes; una intentando pasar y el otro impidiéndoselo. Sakura se sentía un tanto idiota por la situación, así que lo miró a los ojos, quedando a pocos centímetros de distancia.
-¿Me dejas pasar?- le preguntó con voz seria.
-¿A dónde vas?- eludió su pregunta.
-¿No querías que te enseñara la casa?
El ambarino rió para sus adentros y agudizó su mirada entrecerrando los ojos, sin perder el contacto visual con la castaña.
-¿Siempre contestas a las preguntas con otra pregunta?- le dijo con una mirada sutil.
-¿Y tú?- le contestó esbozando una pícara sonrisa muy poco común en ella.
-"Touché"- pensó él, notando que había perdido el juego verbal.
Mantuvieron firme la mirada durante unos instantes, en los que cada uno dejó correr a su imaginación.
Después de unos minutos, Syaoran se apartó, dejando paso a una, ahora sonriente, Sakura. Ella pasó de largo y se dirigió al pasillo, mientras que Syaoran tan solo la miraba, inmóvil.
La ojiverde, al notar que el chico no la seguía, paró y lo miró. Al hacerlo otro escalofrío la recorrió de arriba abajo, ya que él volvía a dirigirle su penetrante mirada castaña.
Decidió ignorar el leve hormigueo que se le empezaba a formar a la boca del estómago, y habló.
-¿Vienes, o te quedas ahí toda la noche?- le preguntó de forma un tanto chocante para el ambarino.
Lo único que hizo él fue acercarse hasta quedar a su altura, como esperando "ordenes" por parte de Sakura, que tan solo se giró y se metió en el pasillo.
°.¸¸.·´¯·.¸¸.°
-…y por allí se va a la buhardilla- susurró la ojiverde ya en el segundo piso, seguida muy de cerca por un silencioso Syaoran-. La puerta de al lado de mi habitación, es la de Touya. Aquella de al lado es el cuarto de baño y la del fondo es la habitación de mi padre- señalando la puerta que se encontraba en el centro justo al final del pasillo-. Y eso es todo. No es una casa muy grande, pero nos las apañamos.
Sakura hizo ademán de entrar a su habitación cuando Syaoran la interrumpió.
-¿Y esa otra?- le dijo señalando a una puerta que estaba enfrente del baño y al lado de la habitación de Fujitaka-. ¿Qué hay en esa habitación?
Sakura miró a lo que se estaba refiriendo y súbitamente se puso nerviosa. Aquel cuarto… no quería que el chino entrara antes de que ella hiciera algunos pequeños… arreglos.
-Eh… ¿Esa? Pu… Pues… es el estudio- mientras ella decía esto, Syaoran se había adelantado y se dirigía a entrar a la estancia, cuanto Sakura se interpuso colocándose en la puerta e impidiendo su paso-. ¡No puedes pasar!
-¿Por qué?- le preguntó el castaño intrigado-. ¿Qué hay en esta habitación que no pueda ver?
-Eh… pues… es que está… muy desordenada y…
-No me importa que esté desordenada. Mis hermanas solían dejar la casa patas arriba, literalmente hablando. "No se si aún lo sigan haciendo…"
-Pero… es que
-No pasa nada- sentenció apartándola de delante de la puerta y entrando, seguido de una casi histérica Sakura.
La habitación estaba oscura. A tientas alargó la mano a un lado buscando el interruptor, el cual presionó una vez encontrado.
-¿Desordenado?- dijo Syaoran inconscientemente mirando la estancia.
Y es que el lugar no podía estar más ordenado. Un par de escritorios, uno de ellos con un ordenador, y algunas vitrinas con libros y estanterías, daban un ambiente muy estudiantil a la habitación.
El castaño se metió completamente dentro del lugar seguido de Sakura, quien tenía los nervios a flor de piel.
-¿Esto es el desorden?- volvió a repetir-. Yo lo veo muy bien. ¿Qué es lo que hay en esta habitación para que no quisieras que entrara?
-Eh… pues… yo…- balbuceó apoyándose rápidamente en la puerta.
Syaoran la miró extrañado de su reacción. ¿Qué era lo que escondía la joven con tanta insistencia?
-¿Qué hay ahí detrás?- el muchacho se dirigió a ella, la apartó bruscamente y cerró la puerta.
Y lo que vio lo dejó asombrado.
Un enorme póster a tamaño natural, ocupaba toda la superficie de madera. En él se podía ver un gran dibujo de su propio personaje, con las hermosas alas negras al descubierto y con el mismo atuendo que el que ahora portaba.
Se quedó unos momentos observando con asombro la gran ilustración hasta que, repentinamente y ante la sorpresa de la ojiverde, frunció el ceño y puso su mano en la barbilla, en señal pensativa y crítica.
-¿Sabes qué?- le preguntó a la joven, aún sin girarse.
-¿Q-Qué?
Ahora sí, se dio la vuelta y la miró divertido.
-Creo que estoy mas favorecido en persona- finalizó "modestamente".
Una gota de sudor recorrió toda la cabeza de la joven, quien sonrió después de un rato y se colocó a la par con él, también observando el gran póster.
-Pues…- empezó con una sonrisa maliciosa-. Creo que me gustas más en la ilustración.
-¿Eh?- se asombró-. ¡Pero si es un simple dibujo!
-Ya pero…- prosiguió acercándose al papel y tocando la zona en que las enormes alas negras se extendían-. Las alas…
-¿Las alas?
-Sí. Me encantan las alas negras. Es un detalle muy característico de tu persona- finalizó mirándolo de nuevo con picardía.
Syaoran le contestó a la mirada durante unos instantes y sonrió. ¿Debería mostrárselas?
-Je…- empezó alejándose un poco de ella y colocándose en el centro de la estancia-. Veo que tendré que cambiar esa opinión que tienes de mí. Bueno… que remedio…
Sakura no entendió en un principio, pero súbitamente vio como un aura verdosa emanaba del cuerpo del joven mientras que unas hermosas e imponentes alas negras salían de su espalda.
Lo miró con admiración mientras que la luz del cuerpo del joven se apagaba. Plumas negras caían por todas partes creando una atmósfera muy extraña y haciendo que la joven se sintiera atrapada en las garras de un poderoso y maligno ángel.
-¿Qué te parece ahora?- dijo el castaño llamando su atención. Vio como la chica lo miraba embobada y se percató de que la había tomado por sorpresa.
La ojiverde se acercó y tocó las grandes y oscuras alas. Sorprendida ante el tacto de éstas, sonrió dulcemente, todo esto bajo la atenta mirada del castaño.
-Son preciosas…- empezó-, y muy suaves…
-Tsk… pues no sabes lo que me cuesta mantenerlas así- bromeó el chino.
Sakura volvió a emitir otra melodiosa carcajada mientras acercaba su cara al pelaje. Quería comprobar la sensación que notaba al rozar su mejilla con las plumas.
-¿Qué haces?- le preguntó el adolescente.
-Compruebo… algo- esperó uno segundos en silencio-. ¿Sabes? Tus alas me encantan. Son muy reconfortantes.
Un leve rubor quiso aparecer en las mejillas del chico, pero logró reprimir a duras penas el sentimiento que lo azoraba. Observó como la chica permanecía apoyada en las alas, con los ojos cerrados y una sonrisa serena en el rostro.
Pasó algún tiempo. ¿Cuánto debía de ser? La verdad es que no lo sabía, aunque tampoco le importaba.
Permanecieron un rato más en esa posición. Sakura apoyada en las majestuosas alas con los ojos cerrados, y acariciándolas con la mano suavemente, mientras que el castaño solamente se concentraba en la sensación que le daban aquellas caricias.
Pero como todo, aquella atmósfera desapareció al sonido de que alguien abría la puerta.
Alzaron la vista y la dirigieron a un recién llegado Touya, que los miraba, con asombro al principio, y con ira al final, al percatarse de lo cerca se que encontraba su hermanita de aquel… sujeto.
-¿¡¡¡Quién demonios eres!!!?- empezó acercándose amenazante al chino-. ¡¡¡ALEJATE DE MI HERMANA!!!
-¡Touya!- Sakura se interpuso entre los dos chicos, frenando al joven médico antes de que asesinara a su "creación"-. ¡No grites o despertarás a papá!
-¡No está! ¡Y grito si me da la gana!- sobresaltando a la castaña-. ¿¡Quién es ese sujeto!? ¿¡Qué te hacía!? ¿¡Cómo demonios ha entrado aquí!?
-¡Hermano! ¡Tranquilízate y te explicaré! Por favor… tienes que…
Ante el asombro de los hermanos Kinomoto, la figura halada recitó unas palabras en un extraño idioma e iluminó la estancia de una luz verde que dejó cegados a Touya y a Sakura. Syaoran, al tiempo que recitaba lo que parecía ser un conjuro, hizo desaparecer sus alas dejando completamente bañado en plumas el lugar, las cuales desaparecieron al hacer contacto con el suelo.
La intensa luz desapareció, y los dos hermanos miraron a la fuente de donde habían aparecido.
Un muy enfadado Touya Kinomoto se abalanzó sobre el castaño, casi derrumbándole, y con una muy notoria expresión colérica.
-¿¡¡Qué diablos ha sido eso!!? ¿¡¡QUIÉN ERES!!?
-¿¿¿¿QUEEEE????
-¿¿¡¡COMO QUE QUÉ!!?? ¿QUIEN DEMONIOS ERES Y QUE HACES AQUÍ?? ¿¿¡¡QUE HACIAS CON MI HERMANA!!??
La expresión de Syaoran era realmente de asombro. No dijo nada y miró confundido a Sakura, quien no entendía.
-Sakura, ¿por qué no me dijiste que tu hermano tenía poderes mágicos?
-¿¿¿QUEEEEEEEEEEEEEEE???- ahora la sorprendida era ella. Se acercó a los dos chicos que la miraban-. ¿¿Por qué crees eso??
-¡¡Pues porque acabo de hacer el hechizo de modificación de memoria y a él no le ha afectado!!
Sakura estaba perpleja. ¿Qué su hermano tenía… qué?? No… no era posible. ¿O sí?
-¡Hermano! ¿Tienes algún tipo de poder mágico?
Touya miró a su hermana aún con el entrecejo fruncido y mientras soltaba a… al sujeto ese.
¿Qué le podría decir ahora?
End to the Lesson IV
Moraleja IV
"Ten cuidado con tus creaciones, pueden ponerte en situaciones embarazosas y comprometedoras"
Comentarios de la autora: ¡Nihao!!!!!!!!!!!!!!! ¡¡Cuanto tiempo mis muy queridos lectores y lectoras!!
Sí. Lo se. Debo muchas disculpas a todos, pero es que… no he tenido tiempo de nada. Absolutamente de nada. El colegio me mata. Me entendéis ¿verdad? Espero que sí.
Y hablando del capítulo… ¿Qué os a parecido? Lo cierto es que las primeras 7 u 8 páginas me costaron lo suyo… a partir de ahí lo he escrito todo de carrerilla y en dos días. :P
¿Qué hará ahora Touya? ¿Tendrá poderes o es que mi queridísimo Syao ha fallado en el conjuro? Quien sabe… ¿Qué se le ocurrirá a mi mente perversa?
Bueno… lo siento mucho por la tardanza… supongo que al siguiente también tardaré mas o menos lo mismo, ya que quiero acabar de una vez el otro fic ya que le faltan un par o tres capítulos para el final. Así me lo quito de encima y me puedo dedicar enteramente a este.
Lo cierto es que agradezco a Dark Tsubasa por su idea. (¡¡Nas aliada!! Eres la mejor. ¡¡No se te escapa una!!)
Bueno… agradezco todos los reviews que me habéis enviado.
Manel(¡Yei Manel!!), JuliaSakura (Wapa!! ¡Gracias por el review!! ¡Continua pronto tu fic!!), Athena-Asamiya Mr, Kekoa-CCS, Sakura Ika, Sindy, Aleirbagpotter, Kaolla Su, Kirsche Himitsu Fyrof (Holas kirs!! Lo siento pero no he podido ponerte ningún review, ya que no me va bien la conexión. Sorry. ¡¡Pero quiero que sepas que me encanta como llevas Castle y la nueva es realmente genial!! ¡¡Espero con ansias la continuación!! ¡¡Gracias por el review!!), SakuritaTsukino (¡¡Al fin alguien que me comprende!! ¡¡Muchas gracias por tu apoyo!!), Ann-Qu (¡me alegra de que te haya gustado!! ¡Espero que continúes leyendo!), Estefy (O.O ¿te conozco? ¿Quién eres? ¡Me has dejado con la intriga!!! ¡Gracias por el review!), PrincessSerenity (lo cierto es que yo también quiero ese programa. Y también es verdad que el encontrarlo esta en mi lista de asuntos pendientes ¡¡URGENTE!! XD ¡¡gracias por el review!!)
¡Bueno!! ¡Gracias a todos por los reviews!!! ¡Espero que me pongáis otro en éste cap. ¿ok?
Esta vez si que no se como se llamará el siguiente capítulo… ¡Gomen!
¡Sayônara!!!!
. : Hikari Katsuragi: . . : Lúthien Alcarin of Shaddydowns : .
