Fracaso Por: Airam Viña Gómez (TokiKiriyama o Airamcena)

El misterioso soldado de negro que saltó del helicóptero dio a Redfield de que pensar.

No puede ser Wesker... el jamás asaltaría una comisaría de forma tan indiscreta...¿Que clase de terroristas se ocultan tras esto?

Capitán Redfield, no es por interrumpir su monólogo pero esperamos órdenes- Dijo el tirador de antes, mirándole desde debajo de un coche con el rifle tirado a un metro con un agujero en la mira telescópica. Se había salvado de la ráfaga de balas por abandonar su arma y tomar cobertura bajo un coche.

Chris se asomó desde su cobertura para evaluar los daños. La situación era propia de un campo de batalla más que de un ataque terrorista; cadáveres por doquier en la calle, cientos de casquillos en el suelo por el ataque de pánico que le había dado a los policías y federales, los cuales dispararon a diestro y siniestro contra el helicóptero negro que rodeo el edificio, coches destrozados y paredes desmoronándose por las ráfagas de plomo que habían recibido. El alcalde de la ciudad se quedaría a cuadros cuando viese el dantesco circo que se había armado en su ciudad.

¡Todo el mundo a cubierto y preparados con las armas! ¡Vamos a derribar ese maldito helicóptero y averiguaremos de quien es!

Automáticamente todo el mundo se puso en marcha, preparando los rifles, subfusiles y algunos las escopetas que tenían a mano.

Sin embargo, dentro de la comisaría todo era calma. Se había acabado ya el ruido de disparos, los gritos, las alarmas. Todo había cesado. Era como si el tiempo se hubiera detenido dentro de la estructura desde que Toki lanzó su último rafagazo contra la policía. Pese a ello, Toki estaba agitado. Vio al ninja de las ametralladoras corriendo también por la comisaría a unos metros y eso le enervó. En un enfrentamiento contra otro ninja en una misión salió de allí con dos dedos en un tarro de hielo para que se los reimplantaran y no le hacía ilusión tener que pasar por eso de nuevo por lo que prefirió combatir el fuego con fuego y usar las propias armas del misterioso hombre contra el, el sigilo.

El paseo atrás de su enemigo lo llevó hasta las celdas. En ellas, el ninja miraba cada celda con los subfusiles en sus manos. Pasaba al lado de ellas disparando a los presos, que gritaban de dolor mientras el silbaba cuando pasaba entre ellas, sin mirar a los ojos de sus víctimas, solo descargaba sobre ellos una abrasadora ráfaga de plomo automático que los enviaba contra la pared sangrando. Daryl aguardaba llorando y viendo una foto de su mujer en la celda el fatídico destino cuando el asesino se paró frente a el y voló la cerradura de su celda.

No hables, no me mires, ni siquiera respires. Dame las llaves de los contenedores de gas B.O.W y tendrás una oportunidad de vivir. Niégate y por el contrario y te haré pedazos.

Sin mediar palabra, el camionero entregó un manojo de llaves. Eran las del camión de Umbrella requisado, las cajas cerradas de contenedores biológicos con el preciado gas y el garaje secreto en el cual debía depositar el cargamento, todo ello a merced de un desconocido ninja. Toki no podía consentirlo, era poner en juego la seguridad de la empresa así que en apenas unos segundos desde que Daryl llevó las llaves de su bolsillo a la mano de su "salvador", el pistolero saltó con todas sus fuerzas desde atrás y con la MAC 10 y la Mark 23 disparó al camionero y al ninja, vaciando los cargadores completos de dichas armas. El ninja se dio la vuelta y con la katana cortó el arma automática de Toki, no sin antes llevarse tres disparos en un brazo.

¡Daryl, sucio insecto! ¡Has vendido a Umbrella!

El desconocido pronto reaccionó y tras ver sus heridas superficiales le hizo una llave de Judo a Toki mientras recargaba, dejándolo boca arriba en el suelo. El hombre de la melena vio como se cernía sobre el un brillante filo, a punto de atravesar su garganta. Extendió sus brazos por el impulso que generaba la adrenalina en su sangre y dio un tirón de los tobillos de su oponente, derribándole con violencia y haciendo que se golpease la cabeza duramente contra el suelo. Un "cloc" seco lo dejó aturdido y con un horrendo dolor. El soldado de Umbrella reaccionó propinándole dos patadas en el estómago, certeras como dardos y rápidas como rayos.

Maldita cucaracha de Umbrella ¡Tu empresa está acabada!

¿Quienes sois?- preguntó mientras tomaba su Mark del suelo y colocaba otro cargador.

El ninja comenzó a reír y se alzó de un salto, recogiendo su katana y colocando el filo de lado.

Unos antiguos amigos de tu jefe, Wesker. Larry Kaufmann le manda recuerdos.

Arremetió contra Toki con la katana pero esta vez no salió tan bien la jugada. La pistola aun estaba sin amartillar y no pudo disparar, en su lugar le dio un culatazo con la parte trasera de la pistola en un ojo, rompiendo los lentes rojos del oponente, que reculó para tomar dar un mandoble con su arma. Hizo un surco profundísimo en la pared, no cabía duda de que contaba con gran fuerza y ahora que estaba enojado con más aun.

Las llaves colgaban del cinturón del ninja enemigo. El nombre no le sonaba de nada a Toki pero cuando regresara a la central husmearía en los archivos. Pero no debía distraerse, su enemigo estaba recompuesto y con un arma blanca en ristre. Se fijó en que el ninja era diestro y que el ojo que había golpeado con la pistola era el izquierdo. Debía emplear técnicas rápidas para poder aprovechar al máximo su punto ciego por lo que decidió ponerse en postura de Kung Fu.

El ninja dio el primer paso. Saltó por las paredes del estrecho pasillo y tomando impulso blandió su arma para cortar a Toki casi por la mitad, afortunadamente para este, fue un corte que evadió y logró responder con dos certeras patadas a los riñones, para luego hacer una combinación de puñetazos. Directo de derecha, directo de izquierda, croché de derecha, directo de derecha y un gancho fue la primera combinación antes de recibir un tajo en el abdomen. Se había entretenido demasiado golpeando, subestimó la capacidad de recuperación de su enemigo y ahora tenía un corte serio.

¡Solo estoy incapacitado de un ojo, no soy ciego!- Dijo el oponente, subido a una puerta de barrotes.

Los efectos del virus N que Wesker inyectó en el cuerpo de Toki para revivirlo empezaron a hacer efecto. Su fuerza se duplicó, sus reflejos se mostraron más ágiles y su velocidad era superior a la del enemigo, sin embargo, estaba algo desorientado. No era su especialidad el cuerpo a cuerpo, recordaba entrenar con Sherry y con Wesker varias veces y ser derribado una y otra vez.

No te puedes considerar un guerrero, Toki- Decía su jefe- Si no manejas el arma que la naturaleza te ha dado, jamás podrás manejar las que creas.

Se concentró en las palabras de su jefe, soltó un esputo con sangre al suelo y miró fijamente al ninja, que envainó la katana y sacó de nuevo las MP5-K. Se acabó el juego limpio por lo que refería a el, mataría a Toki y se llevaría el cargamento de gas B.O.W.

No lo permitiré- susurró Toki entre sus dientes sangrantes.

Saltó contra una pared tal como había hecho su oponente, se situó delante de el y sin dilación alguna lo levantó por un brazo con el que apuntaba y lo tiró al suelo en una llave de fuerza bruta. No concluyó aquí puesto que era el brazo fuerte del enemigo, el izquierdo así que lo pateó por detrás del codo, haciendo que se quebrase y que el ninja dejara escapar un grito de agonía.

Game over.

Recogió el subfusil de su enemigo y tiroteó sus gemelos y muslos, dejándolo en el suelo sin capacidad de levantarse. Con un brazo roto y las piernas totalmente destrozadas por las balas de su arma no era una amenaza.

El soldado de Umbrella regresó a por el camionero, que le plantó cara. Al parecer pensando que la herida de Toki era mayor supuso que podría derrotarlo. Craso error.

Lo empotró contra una pared y noqueándolo se lo echó al hombro, no sin antes recoger las llaves del camión de un agonizante ninja herido.

¡AL INFIERNO CON UMBRELLA!- Dijo este, sosteniendo un paquete en la mano. Toki lo reconoció al vuelo. Era una carga de dos kilos de C4 con temporizador que accionó antes de lanzarlo.

No tuvo demasiado tiempo para correr y con el peso de Daryl incluido mucho menos. La explosión casi les pilló de lleno y los lanzó contra un panel de cristales que había frente a las celdas.

Toki, Toki ¿Me recibes?- La radio tenía algo de estática pero era claramente la voz de Wesker.

Aquí Toki, le recibo alto y claro.

¿A que demonios estás jugando? ¡Estoy viendo el circo que has armado por televisión, se supone que debías acabar con la policía, con Daryl y recuperar el cargamento, no destruir media ciudad!

Jefe, hay otra agencia implicada en esto, me he enfrentado a un agente enviado por un tal Larry Kaufmann.

Wesker enmudeció durante un minuto y miró hacia el suelo mientras acariciaba su barbilla.

Larry Kaufmann- Musitó- Sabía que nos volveríamos a encontrar. Te contactaré luego ¡Intenta no meter más aun la pata y recupera todos los contenedores posibles!

Toki no se detuvo y mientras mantenía la radio cerca para hablar iba avanzando hasta el área donde estaban los contenedores con gas B.O.W. No era momento de andar con delicadezas por lo que abrió varias cajas de contenedores e introdujo todas las cápsulas posibles en su chaqueta y una mochila que encontró dentro de la sala. Apenas llevaba la quinta parte del cargamento y no se podía arriesgar a que Umbrella fuera identificada como terrorista. No tenía otra opción más que destruir el costoso cargamento de gas.

Afuera, Chris Redfield mantenía un combate arduo con el helicóptero de la facción enemiga.

Oswald, responda Oswald ¿Tiene los contenedores requeridos?- Decía el piloto al que en su momento fue el ninja, ahora reducido a cenizas por la explosión que el mismo causó. No respondía.

El helicóptero entonces dejó de prestar atención a los policías que disparaban y al tanque de la Guardia Nacional que se aproximaba. El plan había fallado, tenía que destruir la comisaría.

Toki había destrozado ya todo el cargamento que no se podía llevar cuando de pronto todo se estremeció dentro de la comisaría. Una potente explosión había asolado la azotea y estaba echando abajo gran parte del edificio. El helicóptero había dejado caer encima de la estructura una bomba de Napalm con carga doble de explosivo. Una más y todo se vendría abajo.

¡Malditos perros de Umbrella! ¿Por qué no podéis ganaros la vida honradamente?- Dijo Daryl, ya recuperado y atemorizado.

¡Calla! ¡Has aceptado antes el dinero de la empresa transportando cosas peores que este gas y eso te hace tan malo como nosotros así que deja de lloriquear! ¿Quieres salir de aquí? Perfecto, hazme caso y puede que Wesker tenga algo de piedad contigo. Traiciona de nuevo a Umbrella y me encargaré de asarte en ese Napalm que nos acaban de lanzar.

El camionero no tenía elección. Tomó la mochila de Toki y siguió al soldado que iba corriendo.

Posiblemente el Napalm haya destruido el garaje así que salir en medio de la confusión con la furgoneta será imposible, habrá que improvisar. Saldremos por la alcantarilla.

Toki pensó esto mientras el helicóptero se disponía a soltar la última carga de Napalm sobre el edificio. Justo estaba cayendo cuando recibió un potente impacto en la cola que lo echó abajo junto al explosivo. El tanque de la Guardia Nacional disparó un proyectil que tumbó el helicóptero, partiéndole la cola de un solo disparo certero. Atravesó la cúpula de cristal del hall masacrado por Toki y perforó el suelo. Creando una gran explosión que derritió incluso las persianas de seguridad.

¿Que ha sido eso?- Preguntó Daryl avanzando por las alcantarillas mientras Toki miraba hacia detrás, con una mano en el pecho por la herida.

Seguramente otra bomba de Napalm con doble carga...no importa ahora ¡Sigue avanzando!

La travesía hasta el fin del tunel duró una hora, estaban lejos del perímetro que la policía federal había establecido. Todo se consideró un nuevo atentado terrorista producto de Al Qaeda.

Toki, dirígete al piso franco el Hyde Center Street. Allí te reunirás con mis hombres y ellos te traerán a la base después ¡Tenemos una conversación pendiente!

Había traído a Daryl y había recuperado parte del cargamento, sin embargo, había fracasado.