Yo no invente la historia de Harry Potter, su increíble creadora siempre será JK Rowling y nadie más. Yo solo imagino y juego con los personajes que esa diosa creo. ¡Gracias JK Rowling!
Se que me van a querer matar por tardar tanto en actualizar, no tengo excusas solo les quiero pedir perdón y también quiero que sepan que nunca JAMAS abandonare la historia, eso ni lo piensen, no importa cuanto dure en actualizar Juro Solemnemente que la terminare :DD
En cuanto a la votación, pues ganó la segunda opción. Quiero agradecerles los Reviews, no les puedo negar que me encanta leerlos, me inspiran mucho, no se imaginan la emoción que siento cada vez que leo lo que opinan, siempre lo hago con una sonrisa enorme en la cara :D
¡Gracias por todo!
Bueno, les dejo el siguiente capitulo...
¡Disfruten la lectura!
Capitulo 3: La despedida de los Dursley
En el Gran Comedor todos comentaban con su familia y amigos acerca de los artículos leídos recientemente por todos.
Albus estaba avergonzado por todo lo que había ocurrido en su pasado, se culpaba de la muerte de su hermana menor Ariana, lamentaba la separación entre su hermano Aberforth y él. Ademas se determino a reencontrarse con su antiguo amigo Elphias, alguien a quien ha extrañado mucho, unos de sus mejores amigos sin duda alguna.
Al ver el estado su compañero Minerva coloco una mano en el hombro de Dumbledore comunicándole en silencio que ella estaría ahí para lo que necesitara, algo que Albus le agradeció enormemente.
Los estudiantes del Gran Comedor sentían un nuevo respeto por su director al leer de sus logros y mas aun después de lo mucho que sufrió.
Los Visitantes no podían creer por lo mucho que paso Dumbledore a tan corta edad, varios comprendían el dolor de perder a alguien querido como Sirius y Remus que vivieron 14 años sufriendo la perdida de los Potter a quienes consideraban familia. James recordaba lo mucho que sufrió después de la muerte de sus padres, que al igual que los de Lily murieron por causa de los mortifagos en la primera Guerra contra Voldemort, ambos se unieron mas en esos tiempos ya que las muertes de sus padres fueron muy cercanas, separadas por unos meses. Ellos eran muy unidos con sus familias, Lily ademas de perder a sus padres, tuvo que soportar a su hermana echándole la culpa de todo por ser un ''fenómeno'' como ella la llamaba y James no tenia ni primos ni tíos, solo a sus amigos y su pelirroja. También se horrorizaron de lo escrito por Rita Skeeter en el segundo articulo. No podían creer como era tan chismosa y odiaban la forma en que retorcía la verdad aunque Hermione les dijo que eso era muy común de parte de ella(recordando lo que había escrito de ella el año pasado).
Ginny, Ron, Hermione, Neville y Luna(quien se había cambiado de mesa) comentaban sobre la vida del director y criticaban a Skeeter por las porquerías que publicaría en el futuro.
Harry estaba mas separado del resto, pensando que se había equivocado en creer que conocía muy bien a Dumbledore, entendía el sentimiento de perdida que sentía el profesor por su hermana y su madre y se preguntaba si el director tenia mas secretos.
Estaba tan absorto en sus pensamientos que casi se pierde el inicio de la lectura, por dicha Ginny le había tocado el hombro para que prestara atención. El se sonrojo ligeramente y le agradeció en voz baja, ella solo le dio una sonrisa.
-Ya que todos terminaron de leer los artículos, pienso que deberíamos continuar con la lectura ¿Quien desea leer?- Pregunto Dumbledore
-A mi me gustaría leer Albus- Dijo Lily caminando hacia la mesa de los profesores para agarrar el libro que el director le ofrecía, luego volvió a su lugar para comenzar con la lectura.
Todo el Gran Comedor estaba en silencio esperando que la pelirroja empezara a leer el siguiente capitulo.
-El tercer capitulo es-Dijo la pelirroja- La Despedida de los Dursley.
Los que conocían a la familia se alegraron de que por fin dejaran a Harry en paz. Lily comenzó con la lectura sin perder el tiempo queriendo leer el comportamiento de su hermana con su hijo por todos estos años.
El sonido al cerrarse de golpe la puerta delantera hizo eco a través de las escaleras y una voz rugió,
"Eh! Tu!"
-EL TIENE UN NOMBRE!- Gritaron Lily y Molly enfurecidas
Luego de dieciséis años tratado de esa manera Harry no tuvo ninguna duda a quién su tío llamaba, sin embargo, no respondió inmediatamente. Él todavía estaba con el fragmento estrecho de espejo en el cual, por un segundo, había creído ver los ojos de Dumbledore. Esto antes que su tío gritara,
"MUCHACHO!"
- Saben no es tan difícil decirlo, Ha-rry, es muy simple en realidad.-Dijo Sirius como si hablara can un bebe.
-Canuto hay que tenerle paciencia, no es culpa de él que su cerebro sea tan pequeño, sin capacidad de memorizar tantos nombres.-Dijo James burlándose de Vernon
-Tienes razón cornamenta, y yo que soy tan solidario, claro ademas de hermoso, guapo, encantador, unico...
-Si creo que ya entendimos.- Dijeron Remus y James al mismo tiempo
-Par de envidiosos. No aceptan que soy mas bonito que ust...-Dijo Sirius pero prefirio callarse despues de notar las miradas amenazantes de Lily y McGonagall.
Harry bajo lentamente de la cama y se dirigió hacia la puerta del dormitorio, deteniéndose brevemente para agregar el pedazo del espejo quebrado a la mochila llena de cosas que llevaría consigo.
"Te tomo el tiempo!" rugió Vernon Dursley cuando Harry apareció en el borde de las escaleras
,-Ven aquí abajo. Quisiera decirte una palabra!- Harry bajo, con sus manos metidas profundamente en los bolsillos de los pantalones. Cuando entro en el salon encontró los tres Dursley´s. Estaban vestidos para el viaje; Tío Vernon con una vieja chaqueta rasgada y Dudley, el ancho, rubio, musculoso primo de Harry en su chaqueta de cuero.
-¿Si? -preguntó Harry.
-¡Siéntate! -dijo Tío Vernon. Harry alzó las cejas-. ¡Por favor! -añadió Tío Vernon, haciendo una ligera mueca cuando la palabra se le atascó en la se sentó.
A las personas que conocian a Vernon Dursley les sorprendieron demasiado que conociera esa palabra. Uno de los mas sorprendidos era Harry y se preguntaba que había ocurrido para que su tio hablara asi y el se comportara tan frio (mas de lo normal)
Creyó saber lo que estaba por venir. Su tío empezó a pasearse arriba y abajo,Tía Petunia y Dudley seguían sus movimientos con expresiones ansiosas. Finalmente, su gran cara púrpura se arrugó con concentración. Tío Vernon se detuvo delante de Harry y habló.
-He cambiado de opinión, -dijo.
¿Sobre que a cambiado de opinión?-Se preguntaron mentalmente Remus, Tonks, Moody, Sirius, James, Lily, Harry y Hermione
-Que sorpresa, -dijo Harry.
-No me vengas con ese tono… -empezó Tía Petunia con voz chillona, pero Vernon Dursley le indicó con un gesto que se calmara.
Lily dejo de leer, bajo la cabeza por la aparición de su hermana pero al ver las miradas de impaciencia de los demás retomo la lectura.
-Todo eso son un montón de tonterías, -dijo Tío Vernon, mirando fijamente a Harry con sus ojillos de cerdo-. He decidido no creer ni una palabra de ello. Nos quedamos aquí, no vamos a ir a ningún lado.-
¿A donde irán? se preguntaron nuevamente las mismas personas y algunos estudiantes.
Levantó la mirada hacia su tío y sintió una mezcla de exasperación y asombro. Vernon Dursley había estado cambiando de opinión cada veinticuatro horas en las últimas cuatro semanas, haciendo y deshaciendo y rehaciendo las maletas sobre el auto a cada cambio de momento preferido de Harry había sido cuando tio Vernon sin saber que Dudley había agregado las pesas en su maleta desde la ultima vez que habían re empaquetado, había tentado de alzarlo nuevamente dentro del cargador y se había derrumbado con un gañido de dolor y tantos juramentos.
-Según tú, -dijo Vernon Dursley ahora resumiendo y caminando adelante y atrás por el salón -Nosotros.. Petunia, Dudley y yo…estamos en peligro. Por… por…
- Algo en "mi parte" derecha? - dijo Harry.
- Bien yo no creo eso, - repitió tío Vernon, acercándose adelante de Harry de nuevo - he estado despierto la mitad de la noche pensando en todo esto, y creo que es un complot para quedarte con la casa.
-¿La casa? -repitió Harry-. ¿Qué casa?
-¡Esta casa! -chilló Tío Vernon, la vena de su frente empezaba a latir-. ¡Nuestra casa! Los precios de las casas están por los cielos en esta zona ! Quieres quitarnos de en medio y entonces harás eso de hocus-pocus y antes de que lo sepamos la escritura estará a tu nombre y…
Harry estaba atónito, Nunca JAMAS, pensaría en quedarse en esa casa prefería mil veces grimmauld place que honestamente no era el mejor lugar del mundo pero era muchísimo mejor que Privet Drive y esperaba, hasta incluso suplicaba que no cambiara de opinión en el futuro.
-¿Has perdido la cabeza? -exigió Harry-. ¿Un complot para conseguir esta casa? ¿Realmente eres tan estúpido como pareces?
Silenciosamente Harry suspiro aliviado, sin notar que la mayoría del comedor lo miraba con asombro. Las personas creían que Harry era tranquilo, alguien que difícilmente se molestaba y le sorprendió esa repentina explosión del libro. Cuando Harry notó las miradas bajo la cabeza con la cara tan roja como el cabello de los Weasley.
En cambio los que lo conocían sonreían.
-Desde cuando el tranquilo y calmado Harry Potter explota así.- Pregunto Ron con diversión
-Imagino que la idea de vivir en esa horrorosa casa me espantó.- Respondió Harry devolviéndole la sonrisa
-Bueno yo solo espero nunca presenciar alguna otra explosión tuya.- Finalizo Ron
Los que vieron la interacción de los amigos sonrieron ampliamente. La sonrisa mas grande era la de Hermione, ella sabia que entre Harry y Ron había mas que una amistad, ellos eran hermanos, desde el primer día.
Lily continuo la lectura con una sonrisa de oreja a oreja.
-¡No te atrevas…! - chilló Tía Petunia, pero de nuevo, Vernon le indicó que se calmara. Los desaires, a su modo de ver, al parecer, no eran nada frente al peligro que había divisado.
-Por si lo has olvidado, -dijo Harry-. Yo ya tengo una casa, mi padrino me dejó una.
-¡Gracias Canuto/Sirius!- Dijeron a la vez James y Lily abrazando fuertemente al mencionado y pensando que tendrían que agradecerles a muchas personas en el transcurso de la lectura.
-No dudaría en hacerlo jamás.-Dijo Sirius inmediatamente con voz firme y visible determinación en sus ojos grises.
James sabia que para Sirius, Harry era como su propio hijo, que daría la vida por él sin dudarlo, por eso pensó nuevamente que había hecho una excelente decisión, y no hubiera podido encontrar mejor padrino para su hijo. Se encontró con la mirada color esmeralda de su esposa y supo que ella pensaba exactamente lo mismo, ambos compartieron una sonrisa y Lily continuo con la lectura.
¿Así que para qué querría esta? ¿Por todos los recuerdos felices?
La mayoría en el comedor estaban confusos ¿Qué El niño que vivió no era feliz?. Los que conocían las experiencias de Harry con los Dursley apretaron los puños y rechinaron los dientes.
Se hizo un silencio. Harry creyó haber impresionado bastante a su tío con este argumento.
-Afirmas, -dijo Tío Vernon, empezando a pasearse de nuevo-, que este Lord Lo que sea….
-… Voldemort, -dijo Harry impacientemente
Varios en el Gran comedor se estremecieron y le suplicaron e incluso algunos le exigieron a Lily no pronunciar ese nombre.
-Así dice el libro y yo no lo voy a llamar Quien tu sabes ni ninguno de los estúpidos nombres que inventaron, yo no temo decir Voldemort, y ninguno de ustedes debería hacerlo.-Dijo con firmeza
Aunque muchos querían replicar una mirada de esa pelirroja les hizo callar.
-, y hemos pasado por esto cientos de veces ya. No lo afirmo, es un hecho. Dumbledore te lo dijo el año pasado, y Kingsley y el Señor Weasley…
Vernon Dursley encorvó los hombros furiosamente, y Harry supuso que su tío tenía intención de evitar menciones a la visita no anunciada, a los pocos días de las vacaciones de verano de Harry, de dos magos adultos. La llegada a los escalones de entrada de Kingsley Shacklebolt y Arthur Weasley había sido una sorpresa de lo más incómoda para los Dursley. Harry tenía que admitir, sin embargo, que como el Señor Weasley había demolido medio salón, su reaparición podía no haber sido esperada con ansia por Tío Vernon.
-JAJAJAJA...
Muchas personas se reían, pero las risas mas destacadas evidentemente eran las de los merodeadores y los gemelos Weasley.
- Ese es nuestro padre!- Gritaron los gemelos con orgullo y aunque su madre los intento reprender, ni siquiera ella podía esconder la sonrisa
-Creo que seremos grandes amigos Arthur.-dijo James intentando calmar su propia risa.
-Eso sin dudarlo James.- Dijo el Señor Weasley quien también intentaba controlar su risa.
-… Kingsley y el Señor Weasley te lo explicaron todo también -presionó Harry sin remordimientos-. Una vez cumpla diecisiete años, el encantamiento protector que me mantiene a salvo se romperá, y eso os dejará expuestos a vosotros al igual que a mí. La Orden está segura que de Voldemort irá a por vosotros, ya sea para torturaros para intentar averiguar donde estoy, o porque crea que teniéndolos como rehenes yo iré e intentaré salvarlos..
Harry se pregunto si intentaría salvar a los Dursley.
- Si los salvarías.-Dijeron una gran cantidad de voces.
Harry alzo la mirada y vio a los dueños de las voces, quienes ahora le sonreían (Sus padres, Ron, Hermione, Ginny, Neville, Luna, todos los Weasley, Fleur, Tonks, Sirius, Remus, algunos profesores y varios estudiantes)
Entonces supo que sí lo haría, por muy malo que fueran con él, siempre salvaría a las personas que pudiera, incluso si no pudriera, y no es que jugara de héroe, solo sabia que no permitiría que alguien muriera si el podía evitarlo, su conciencia y su ética no lo dejarían.
El Gran Comedor se lleno de un cómodo silencio que Lily tuvo que romper al ver la mirada impaciente de McGonagall.
Rápidamente ella continuo con la lectura.
Los ojos de Tío Vernon y Harry se encontraron. Harry estuvo seguro en ese instante de que ambos se preguntaban lo mismo. Entonces Tío Vernon siguió caminando y Harry continuó.
-Tenéis que ocultaros y la Orden quiere ayudar. Se os ha ofrecido protección seria, la mejor que pudieran tener..
Vernon no dijo nada, pero continuó paseando arriba y abajo. Fuera el sol colgaba más bajo que los setos privados. El corta césped del vecino de la puerta de al lado se caló de nuevo.
-¿No había un Ministerio de Magia? -preguntó Vernon Dursley bruscamente.
"Dijo la palabra con M" pensó Harry como un chiste personal.
-Lo hay, -dijo Harry, sorprendido.
-Bien, ¿entonces, por qué no pueden protegernos? ¡A mí me parece que, como víctimas inocentes, culpables solo de dar cobijo a un hombre marcado, deberíamos reunir los requisitos para la protección gubernamental!-
Harry rió; no pudo contenerse. Era muy típico de su tío poner sus esperanzas en las autoridades, incluso dentro de este mundo que despreciaba y en el que no confiaba.
-Ya oíste lo que dijeron el Señor Weasley y Kingsley, -replicó Harry-. Creemos que se han infiltrado en el Ministerio.-
- Y ahora estamos seguros de ello.-Dijeron varias personas recordando el primer capitulo.
Tío Vernon se acercó a zancadas a la chimenea y volvió hacia atrás, respirando tan pesadamente que su gran mostacho negro se sacudía, con la cara todavía púrpura por la concentración.
-Muy bien, -dijo, deteniéndose de nuevo delante de Harry-. Muy bien, digamos, por el bien de la discusión, que aceptamos esta protección. Aún así no veo por qué no podemos tener a ese tipo de protección..- Harry se las arregló para no poner los ojos en blanco, pero con dificultad. Esta pregunta también había sido formulada media docena de veces.
-Como te he dicho, -dijo a través de los dientes apretados- Kingsley está protegiendo al Primer Ministro mug… quiero decir, a vuestro Primer Ministro.
-¡Exactamente… es el mejor! -dijo Tío Vernon, señalando a la negra pantalla del televisor.
Varios rodaron os ojos por la actitud del señor Dursley
Los Dursley había divisado a Kingsley en las noticias, caminando discretamente tras el Primer Ministro Muggle mientras este visitaba un hospital. Esto, y el hecho de que Kingsley había dominado con maestría el talento para vestir como un Muggle, por no mencionar una cierta cualidad tranquilizadora en su voz lenta y profunda, habían provocado que los Dursley aceptaran a Kingsley como ciertamente no habían hecho con ningún otro mago, aunque era cierto que nunca le había visto en acción.
-Bueno, está cogido -dijo Harry-. Pero Hestia Jones y Dedalus Diggle están más que preparados para el trabajo…
-Si hubiéramos visto currículos.. -empezó Tío Vernon, pero Harry perdió la paciencia, poniéndose de pie avanzó hacia su tío, ahora señalando al mismo televisor.
-¿Qué es un curricilus?- Preguntaron varios Slytherin, Weasley y Sirius.
- Se dice Currículos y son una cantidad de papeles con la información de una persona.- Contesto Lily
-Y volvió la perfecta perfecta Evans.- Susurro Sirius pero Remus y James lo escucharon, los tres intentaron contener su risa.
-Querrás decir perfecta perfecta Potter- Corrigió rápidamente James
Iban a seguir hablando pero las miradas de Lily y McGonagall los callaron.
-Esos accidente no son accidentes… los choques, explosiones y descarrilamientos y todo lo demás que ha ocurrido desde que vimos por última vez las noticias. La gente está desapareciendo y muriendo y él está detrás… Voldemort. Te lo he dicho una y otra vez, mata muggles por diversión. Incluso la niebla… está causada por los dementores, ¡y si no puedes recordar lo que son pregúntale a tu hijo!-
Tanto a Lily como a James les costo respirar, la idea de que su hijo había visto criaturas tan horribles como los dementores simplemente los espantó.
Ellos no eran los únicos, los que no sabían del encuentro de Harry y los dementores estaban muy sorprendidos.
Harry supuso que en el libro hablaban de su encuentro con los dementores al comienzo de ese año.
Las manos de Dudley saltaron hacia arriba para cubrirse la boca. Con los ojos de Harry y los de sus padres sobre él, las volvió a bajar lentamente y preguntó.
-¿Hay… más de ellos?
-¿Más? -rió Harry-. ¿Más aparte de los dos que nos atacaron, quieres decir? Por supuesto que los hay, hay cientos, quizá miles ahora, viendo como los alimentan de miedo y desesperación…
-¿Has enfrentado a dementores?- Preguntaron los Potter con voz contenida.
Harry asintió lentamente.
-¿Cuantas veces?-Pregunto James mirando a su hijo.
Harry no quería que se preocuparan pero no podía mentirles así que se limito a decir- Varias.-
-¿Puedes conjurar un patronus?-Cuestiono Lily
- Si, desde tercer año, Remus me enseño.-Respondió el pelinegro
-Gracias Remus/Lunático- ambos vieron al licantropo y lo abrazaron, había ayudado a su hijo nuevamente, le había enseñado a defenderse de esas espantosas criaturas.
- Espera- Dijo Sirius llamando la atención de todos- ¿Que forma tiene tu patronus?-le pregunto a Harry
Aunque en tercer año Harry lo había salvado del beso del dementor, el no sabia que forma tenia el patronus del chico y al ver la mirada curiosa de Remus supo que el loba tampoco sabia la respuesta.
Harry iba a hablar pero alguien lo interrumpió
-Harry en lugar de decirnos la forma, porque no la conjuras, es mejor.- Dijo Luna sonriendo
Sin pensarlo mas, Harry se puso de pie, y saco la varita , pensó en el momento cuando vio a sus padres por primera vez y dijo claramente -Expecto Patronum-
Una figura salio de la punta de la varita, era blanca y parecía echa de niebla, con rapidez se formo la figura de un ciervo que voló por todo el Gran Comedor rodeado de miradas asombradas y sonidos de admiración.
Lily, Sirius y Remus estaban asombrados, los tres tenían una gran sonrisa en la cara
James, ese era otra historia, miraba a la figura como su fuera el sol después de años de obscuridad, no lo podía creer, era él, era cornamenta. El, y su figura animaga, protegía a su hijo de los dementores, no solo Lily lo protegía con su sacrificio, él también lo hacia. Sin perder el tiempo abrazo fuertemente a su hijo.
Harry sabia que la figura de su patronus era la misma de la forma animaga de su padre, así que cuando vio esa felicidad en los ojos de James no pudo sentirme mas orgulloso de su patronus. Cuando su padre lo abrazo se sintió nuevamente completo. Ahí estaba él con quien jugaría al Quidditch, con quien hablaría de chicas y a quien le pediría consejos.
Cuando Harry y James se separaron Lily retomo la lectura con lagrimas en los ojos.
-Muy bien, muy bien, -fanfarroneó Vernon Dursley-, has dejado claro tu punto de vista…
-Eso espero, -dijo Harry- porque una vez cumpla diecisiete, todo ellos… mortifagos ,dementores, quizás incluso inferis… que son cadáveres encantados por un mago oscuro…podrán encontraros y ciertamente atacaros. Y si recordáis la última vez que intentasteis huir de magos, creo que estaréis de acuerdo en que necesitáis muchísimo esfuerzo-
-¿Harry como sabes que son los inferis?-Pregunto Sirius asustado
-No lo se, creo que muchas cosas iban a pasar estos dos años.-Respondió el ojiverde.
Muchos se estremecieron por esas palabras.
Un breve silencio en el que el eco distante de Hagrid echando abajo una puerta principal de madera pareció reverberar a través de los años transcurridos. Tía Petunia estaba mirando a Tío Vernon; Dudley estaba mirando fijamente a Harry. Finalmente Tío Vernon barbotó.
-¿Pero y mi trabajo? ¿Y la escuela de Dudley? Supongo que esas cosas no les importan a una panda de magos fuera de la ley…
-¿No lo entiendes? -gritó Harry-. ¡Os torturarán y matarán como hicieron con mis padres!-
Los mas cercanos a los Potter bajaron la cabeza, pero se animaron al recordar que ellos estaban ahí, vivos y con su hijo.
Papá, -dijo Dudley en voz alta-. Papá… yo me voy con esa gente de la Orden.
-Dudley, -dijo Harry- por primera vez en tu vida, hablas con sentido común.- Harry sabía que la batalla estaba ganada. Si Dudley estaba lo bastante asustado como para aceptar la ayuda de la Orden, sus padres le acompañarían; No se discutiría la cuestión de separarse de su Duddykins. Harry miró fijamente al reloj de carrillón que había sobre la repisa de la chimenea.
-Llegarán aquí en unos cinco minutos, -dijo, y antes de que los Dursley replicaran, abandonó la habitación. La perspectiva de separarse… probablemente para siempre… de su tía, su tío y su primo era algo que podía contemplar bastante alegremente, pero había no obstante una cierta torpeza en el aire. ¿Qué decirse los unos a los otros después de dieciséis años de sólido desagrado? De vuelta en su habitación, Harry se paseó sin rumbo fijo con su mochila, después metió un par de golosinas para lechuza de la jaula de Hedwig.
-Nos marcharemos pronto, muy pronto, -le dijo Harry-. Y entonces podrás volar libremente.-
El timbre de la puerta. Harry dudó, después volvió a salir de su habitación y bajó las escaleras. Era mucho esperar que Hestia y Dedalus trataron con los Dursley por su cuenta.
-¡Harry Potter! -chilló una voz excitada en el momento en que Harry abrió la puerta; un hombre pequeño con un sombrero alto color malva estaba inclinándose ante él con una profunda reverencia-. ¡Un honor, como siempre!
Harry gruño suavemente, los que lo oyeron lo miraron extrañados pero Hermione y Ron les explicaron que era porque el odiaba su fama. Muchos le miraron sorprendidos y otros lo tantas miradas Harry se puso nervioso.
Lily continuo con la lectura al ver la incomodidad de su hijo.
-Gracias, Dedalus, -dijo Harry, otorgando una pequeña y avergonzada sonrisa a una Hestia de pelo oscuro-. Es realmente amable por vuestra parte hacer esto… Están aquí, mi tía, mi tío y mi primo…
-¡Buen día tengáis, parientes de Harry Potter! -dijo Dedalus alegremente, entrando a zancadas en el salón.
Los Dursley no parecían en absoluto felices de que se dirigieran a ellos así; Harry casi esperaba otro cambio de opinión. Dudley se encogió contra su madre ante la visión de la bruja y el mago.
-Veo que ya han hecho el equipaje y están listos. ¡Excelente! El plan, como Harry les habrá contado, es simple, -dijo Dedalus, sacando un inmenso reloj de bolsillo de su chaleco y examinándolo-. Debemos partir antes de que lo haga Harry. Debido al peligro de utilizar magia en su casa… siendo Harry todavía menor de edad, eso podría proporcionar al Ministerio una excusa para arrestarle… tendremos que conducir, digamos, diez millas o así, antes de Desaparecer hasta una localización segura que hemos escogido para ustedes. ¿Sabe conducir, verdad? -preguntó a Tío Vernon cortésmente.
-¿Que si sé… ? ¡Por supuesto que sé endemoniadamente bien cómo conducir! -balbuceó Tío Vernon.
Muchos Slytherin se preguntaron el significado de la palabra "Conducir" pero no interrumpieron la lectura.
-Muy astuto por su parte, señor, muy astuto. Yo personalmente me vería absolutamente embaucado por todos esos botones y palancas, -dijo Dedalus. Tenía claramente la impresión de estar haciendo un cumplido a Vernon Dursley, que estaba perdiendo visiblemente la confianza en el plan con cada palabra que Dedalus pronunciaba.
-Ni siquiera puede conducir, -murmuró por lo bajo, su mostacho se sacudía indignadamente, pero afortunadamente ni Dedalus ni Hestia parecieron oírle.
-Tú, Harry, -continuó Dedalus- esperarás aquí por tu guardia. Ha habido unos pequeños cambios en los arreglos…
-¿Qué quieres decir? -dijo Harry al instante-. Pensaba que Ojoloco iba a venir y llevarme en una Aparición Conjunta.
-No puede ser, -dijo Hestia tensamente-. Ojoloco te lo explicará.-
Los Dursley que había escuchado todo esto con miradas de absoluta incomprensión en sus caras, saltaron cuando se escucho una voz diciendo "'¡Aprisa!". Harry miró alrededor de la habitación antes de comprender que la voz había sido emitida por el reloj de bolsillo de Dedalus.
-Muy cierto, operamos en un horario muy apretado, -dijo Dedalus, asintiendo hacia su reloj y volviendo a metérselo en el chaleco. -Estamos intentando sincronizar tu partida de la casa con la Desaparición de tu familia, Harry; así el encantamiento se romperá en el momento en que todos estemos de camino a la seguridad.-Se giró hacia los Dursley-. Bueno, ¿todo recogido y listos para marchar?- Ninguno de ellos le respondió. Tío Vernon todavía miraba consternado el bulto en el bolsillo del chaleco de Dedalus.
-Quizás deberíamos esperar fuera en el vestíbulo, Dedalus -murmuró Hestia. Sentía claramente que demostraría falta de tacto permanecer en la habitación mientras Harry y los Dursley intercambiaban amorosas despedidas.-
No hay necesidad, -murmuró Harry, pero Tío Vernon hizo cualquier otra explicación innecesaria diciendo ruidosamente.
-Bueno, esto es un adiós entonces.- Alzó hacia arriba su brazo derecho para estrechar la mano de Harry, pero en el último momento pareció incapaz de afrontarlo, y simplemente cerró el puño y empezó a balancearse hacia atrás y hacia adelante como un metrónomo.
-¿Listo, Diddy? -preguntó Tía Petunia, comprobando meticulosamente el cierre de su bolso de mano para evitar mirar a no respondió, sino que se quedó allí de pie con la boca ligeramente entreabierta, recordándole a Harry un poco al gigante, Grawp.
-Vamos entonces, -dijo Tío estaba alcanzando la puerta del salón cuando Dudley murmuró.
-No entiendo.
-¿Qué no entiendes, popkin? -preguntó Tía Petunia, mirando a su hijo. Dudley una mano grande como un jamón y señaló a Harry.
-¿Por qué él no viene con nosotros?-
Tío Vernon y Tía Petunia se quedaron congelados donde estaba, mirando a Dudley como si acabara de expresar el deseo de convertirse en bailarina.
-¿Qué? -dijo Tío Vernon ruidosamente.
-¿Por qué no bien él también? -preguntó Dudley.
Harry estaba confundido "¿Su primo quería que el fuera?"
-Bueno, él… no quiere, -dijo Tío Vernon, girándose para mirar a Harry y añadiendo-. No quieres, ¿verdad?
-En lo más mínimo, -dijo Harry.
-Ahí tienes, -dijo Tío Vernon a Dudley.- Ahora vamos.- salió marchando de la habitación. Oyeron la puerta delantera abrirse, pero Dudley no se movió y después de unos pocos pasos vacilantes Tía Petunia también se detuvo.-¿Y ahora qué? -ladró Tío Venon, reapareciendo en la puerta. Harry presentía que Dudley estaba luchando con conceptos demasiado difíciles para expresarlos con palabras. Varios momentos después de aparentemente dolorosa lucha interna dijo.
-¿Pero adónde va a ir?- Tía Petunia y Tío Vernon se miraron el uno al otro. Estaba claro que Dudley les estaba asustando. Hestia Jones rompió el silencio.
-Pero… seguramente sabes adonde va tu primo. -dijo, con aspecto desconcertado.
-Indudablemente lo sabemos, -dijo Vernon Dursley-. Se larga con una panda de los vuestros, ¿verdad? Vale, Dudley, entremos en el coche, ya has oído a este hombre, tenemos nuevo.- Vernon marchó alejándose hacia la puerta delantera, pero Dudley no le siguió.
-¿Se larga con una panda de los nuestros?-Hestia estaba indignada. Harry se había encontrado con esta actitud antes. Las brujas y magos parecían sorprendidos porque sus parientes vivos más cercanos no mostraran el más mínimo interés en Harry Potter.
-Está bien, -la tranquilizó Harry-. No importa, de verdad.
-¿No importa? -repitió Hestia, alzando la voz-. ¿No comprende esta gente por lo que has tenido que pasar? ¿El peligro en el que estás? La posición única que tienes en el corazón del movimiento anti-Voldemor?
-Eh… no, no lo comprenden, -dijo Harry-. Creen que soy un desperdicio de espacio, en realidad, pero estoy acostumbrado…
-Yo no creo que seas un desperdicio de espacio.-
Si Harry no hubiera visto moverse los labios de Dudley, no se lo habría creído.
Harry estaba estupefacto, no lo podia creer, su primo estaba siendo amable con el, eso era como ver a Hermione rayando Libros de la biblioteca.
Como así fue, miró fijamente a Dudley durante varios segundos antes de aceptar que debía haber sido su primo el que había hablado por una razón, Dudley se había vuelto rojo. El propio Harry estaba avergonzado y atónito.
-Bueno… eh… gracias, Dudley.- De nuevo, Dudley pareció acosado por pensamientos demasiado difíciles de manejar, a juzgar por su expresión antes de refunfuñar.
-Me salvaste la vida.
-En realidad no, -dijo Harry-. Habría sido tu alma lo que se hubiera llevado el dementor…-Miraba con curiosidad a su primo. No habían tenido virtualmente ningún contacto durante este verano, ya que Harry había venido a Privet Drive muy brevemente, y había permanecido mucho tiempo en su habitación. Ahora se le ocurría a Harry, sin embargo, que la taza de té frió con lo que había tropezado esa mañana podría no haber sido una trampa estúpida después de todo. Aunque algo conmovido, se sintió no obstante bastante aliviado de que Dudley pareciera haber agotado su capacidad de expresar sus sentimientos.
Después de abrir la boca una o dos veces más, Dudley cayó en un silencio con la cara Petunia estalló en lágrimas. Hestia Jones le lanzó una mirada aprobadora que cambió a indignación cuando Tía Petunia se adelantó y abrazó a Dudley en vez de a Harry.
-Que dulce, Dudders… -sollozó en el enorme pecho de su hijo-. Que chico tan encantador… dando las gracias…
-¡Pero no ha dado las gracias en absoluto! -dijo Hestia indignada-. ¡Solo ha dicho que cree que Harry no es un desperdicio de espacio!
-Si, pero viniendo de Dudley eso es como un "te quiero", -dijo Harry;desgarrado entre la molestia y el deseo de reír cuando Tía Petunia continuó abrazada a Dudley como si este acabara de salvar a Harry de un edificio en llamas.-
¿Venís o no? -rugió Tío Vernon, reapareciendo de nuevo en la puerta del salón-. ¡Creía que teníamos un horario apretado!
-Si… si, lo tenemos, -dijo Dedalus Diggle, que había estado observando estos intercambios con un aire de diversión y ahora parecía estar rehaciéndose-.
-Realmente debemos marcharnos, Harry…-Se adelantó y estrechó la mano de Harry con las dos suyas.- …buena suerte. Espero que nos veamos de nuevo. Las esperanzas del mundo mágico descansan sobre tus hombros.
-Pero tranquilo, sin presiones.-Dijeron los gemelos Weasley y los Merodeadores.
Muchos rieron pero un grito los cayo.
-¡Como se les ocurre decirle eso, si tan solo tiene 17 años, Por Merlín!-Gritaron Lily y Molly furiosas, y no eran las únicas McGonagall, Hermione y Ginny estaban igual, hasta Tonks se veía enojada.
Todos callaron mientras Lily se intentaba calmar para continuar con la lectura.
-Oh, -dijo Harry- claro. Gracias.
-Adiós, Harry -dijo Hestia, también estrechando su mano-. Nuestros pensamientos están contigo.
-Espero que todo vaya bien, -dijo Harry con una mirada hacia Tía Petunia y Dudley.
-Oh, estoy seguro de que terminará siendo el mejor de los viajes, -dijo Diggle alegremente, saludando con su sombrero mientras abandonaba la habitación. Hestia le siguió. Dudley se soltó gentilmente del abrazo de su madre y se acercó a Harry, quien tuvo que reprimir la urgencia de amenazarle con magia. Entonces Dudley extendió su gran mano rosa.
-Caray, Dudley, -dijo Harry sobre los renovados sollozos de Tía Petunia- ¿Los dementores afectaron tu personalidad?
-Supongo, -murmuró Dudley-. Hasta luego, Harry.
-Si… -dijo Harry, cogiendo la mano de Dudley y estrechándola-. Quizás. Cuídate, Gran D.-casi sonrió, después salió de la habitación. Harry oyó sus pesados pasos sobre la grava del camino de entrada, y después una puerta de coche que se cerraba.
Harry sonrió, si pasaba eso, significaba que su primo ya había cambiado, que tenia un primo de verdad.
Tía Petunia, cuya cara había estado enterrada en su pañuelo, levantó la mirada ante el sonido. No parecía haber esperado encontrarse a solas con Harry. Se metió apresuradamente el pañuelo en el bolsillo y dijo.
-Bueno… adiós, -y marchó hacia la puerta sin mirarle.
Lily se detuvo un momento, una solitaria lagrima viajo por su mejilla, James la limpio con un beso y la abrazo fuertemente. Ella respiro profundamente y continuo leyendo.
-Adiós, -dijo se detuvo y miró hacia atrás. Por un momento Harry tuvo el extraño presentimiento de que quería decirle algo; le lanzaba una extraña y trémula mirada y parecía a punto de hablar, pero entonces, con una pequeña sacudida de la cabeza, salió a toda prisa de la habitación tras su marido y su hijo.
-Ese es el final del capitulo.- Dijo la pelirroja.
Se puso de pie y le entrego el libro al director para después volver a su asiento.
Muchos murmuraban y comentaban del capitulo.
-Bueno creo que deberíamos leer un ultimo capitulo antes de ir a la cama.-Dijo claramente- ¿Quien desea leer?
-Yo lo haré Albus.-Dijo Ojo loco.
Dumbledore le entrego el libro y Alastor comenzó con la lectura.
-El siguiente capitulo se llama Los siete Potters...
¡Gracias por leer mi historia!
Espero que les haya gustado.
Perdón si hay algunas faltas de ortografía pero siempre se me escapan varias.
Dejen Reviews con su opinión del capítulo.
Gracias por TODO, Cuídense :DD
¡Nos leemos en la próxima!
