Hola a todos, muchas gracias por los reviews y por su apoyo, también a los que pusieron en favorito y los que siguen esta colección de one-shots.
Traigo la secuela de la anterior historia, "El gran final de Miku", y también es del autor Azurknight y se llama: "Miku's moment", espero les guste y que si quieren comentar, háganlo sin compromiso.
El momento de Miku.
El día de la boda de Shidou y Miku estaba cerca y ellos estaban muy excitados y ansiosos. Después de la noche en la que Shidou le propuso matrimonio, Miku no pudo soportar estar lejos de su cariño, tanto así que cada vez que Shidou dejaba la mansión ella iba con él y lo tomaba del brazo. Había un solo requisito que Shidou le pidió, algo que tenía que hacer en la boda.
—Hey, Miku, ¿puedo pedirte un favor?
—Claro, cariño, lo que quieras.
—Si está bien, no quiero verte en tu vestido de bodas hasta que lleguemos al altar.
—¿Por qué, cariño?
—Bueno, porque quiero que la primera vez que te vea sea cuando todo esté… perfecto.
Miku sonrió cálidamente y entendió la propuesta de Shidou y aceptó. Aun pegada a su brazo, Miku sugirió que vieran pasteles para la boda puesto que solo tenían un par de semanas para que todo estuviera en orden.
—Oh, cariño, ¿qué te parece ese? —Miku señaló a un pastel con rosas azules comestibles acompañado con un precioso glaseado que hacían los tallos y formaban las siluetas de la novia y el novio, pero era demasiado caro.
—Me gusta el diseño, pero, ¿no es un poco caro?
—Cariño, te olvidas que soy una idol y el dinero no es problema.
—Sí, pero necesitaremos dinero si tenemos niños.
—Ya te dije que no te preocupes mucho, tengo mucho dinero, CUANDO tengamos hijos, estaremos preparados.
—Sí, pero, ¿estás lista para esa experiencia? Es decir, ¿sabes de donde vienen los bebés, no?
—No estoy preparada para todo pero contigo no siento nada de esas cosas negativas. Puedo manejar todo si estoy contigo.
Miku besó a Shidou en la mejilla y ellos continuaron viendo el catálogo de pasteles. Decidieron por el pastel que a Miku le había gustado y pasaron el resto del día afuera eligiendo decoraciones para la boda. Ellos habían pasado un montón de tiempo eligiendo el lugar, el tipo de boda que sería y que tan privado debería de ser. Al final decidieron tener la boda en un lugar secreto en la que solo asistirían amigos y familiares, pero Miku aún tenía muchos amigos de su vieja escuela por lo que habría mucha comida. Después de terminar con las decisiones de la decoración, los dos decidieron ir a caminar por la ciudad para tomar algo de aire y tal vez comer un poco de helado.
Después de caminar un poco, Miku nota la Tenguu Arena, el lugar donde conoció a su amado, no pudo evitar recordar el día que se conocieron, y por supuesto, las cosas horribles cosas que le dijo. Ella agarró su brazo con fuerza.
—Cariño, ¿recuerdas la primera vez que nos vimos? —Shidou la vio con una sonrisa normal.
—Por supuesto que sí; yo estaba aquí tratando de hablar contigo, y luego tú casi me tiras del escenario.
—¿Cómo puedes hablar de eso tan a la ligera? Yo te dije cosas horribles, te dije que te murieras, y fui muy egoísta…
Shidou con gentileza le acaricia su cabello e hizo una sonrisa grande.
—Eso está en el pasado, además también te dije cosas malas, ¿recuerdas?
—Sí, pero estabas en lo correcto, yo estaba siendo tan egoísta con todo. —Shidou ahora la abrazó entre sus brazos.
—No más de esto, ¿de acuerdo? Estoy feliz, ¿y tú? —La expresión de Miku regresó a ser extremadamente feliz.
—Cada segundo que estoy contigo soy feliz.
Miku ahora quería pasar el resto del día pegada a su lado. Unos días después en medio de la noche, Miku dejó a Shidou durmiendo en la cama y ella fue a un cuarto privado que ella mantenía cerrado. Tan solo al entrar, Miku caminó hasta el armario y dentro estaba su vestido de bodas que fue específicamente hecho para ella por un diseñador de clase mundial. Un precioso vestido blanco cubierto con pequeños diamantes que parecían notas musicales, detalles de amarillo claro, guantes blancos, zapatillas altas de color amarillo; y terminando con un velo adornado con un arreglo floral. Ella miró el vestido con anticipación ya que ella no podía esperar a ponérselo e incluso había fantaseado su beso con Shidou en el altar, pero ella mantuvo su excitación lo más bajo posible.
«Cálmate, solo un poco más y yo y mi cariño podremos hacer una familia».
Entonces después de una espera que pareció eterna, el día de la boda llegó y todos estaban en el lugar correcto para la boda. Miku finalmente vestía el vestido de bodas pero Shidou no estaba autorizado para entrar en el cuarto para verla antes de la boda, algo que la estaba matando ya que la ceremonia no empezaría hasta dentro de una hora. Antes de que todo estuviera listo para empezar; algunos de las amigas de Miku de su vieja escuela la maquillaron, pero algunas de ellas no eran tan buenas maquilladoras y tuvieron algunos errores que la molestaron un poco porque ella quería lucir perfecta para su cariño. Ella estaba a punto de hacer una escena pero mantuvo la compostura después de pensar que Shidou la estaría esperando.
—Bien, lo intentemos de nuevo.
En su cuarto, esperando que la ceremonia empezara, Shidou ajustaba la corbata en su esmoquin blanco que tenía para la boda, alguien tocó la puerta.
—Está abierto, pase.
La persona que abrió la puerta era Reine; la primera reacción fue ayudar a Shidou con su corbata.
—Reine, ¿qué estás haciendo?
—Ayudándote con tu corbata, la ataste muy débil.
—Oh, gracias entonces.
—¿Nervioso, Shin? —Shidou tomó aire profundamente.
—Sí, hoy me casó con la mujer que amo, todos mis amigos están aquí, y este día parece tan lento.
Reine terminó con la corbata y le miró a la cara.
—Eso es entendible pero estoy segura de que sabes que tanto Miku estaba esperando por este día desde que te propusiste.
—Sí, lo sé y quiero que este día sea perfecto para ella.
—Shin… Miku nunca ha sido tan feliz, solo mira esto. —Reine sostiene un dispositivo con una pantalla rota.
—Eh, ¿qué se supone que estoy viendo?
—Este era el medidor portable de felicidad que traje para analizar algo y se quebró casi de inmediato después de medir el afecto de Miku hacia ti.
—¿Qué estabas analizando?
—Que tan rápido se quebraría.
Reine salió del cuarto después de esa rápida respuesta y Shidou se sintió mejor que antes.
«¡Este será un día perfecto!».
Shidou se vio a sí mismo en el espejo y se imaginó a Miku a su lado partiendo el pastel juntos. Entonces hubo otro llamado a la puerta pero era solo un mensajero que le dijo que la ceremonia estaba a punto de empezar.
—Bien. —Shidou tomó más aire—. No puedo esperar.
Shidou fue al altar y después de unos momentos de espera, Miku entró al cuarto con su maquillaje perfectamente aplicado, sosteniendo un ramo de rosas azules y su velo cubriéndole la cara. Cuando Shidou la vio no podía creer lo hermosa que se veía y estaba abrumado por ello.
«Wow, ella se ve increíble».
Shidou pone la sonrisa más cálida que ha hecho mientras Miku camina al altar. Mientras camina hacia su cariño se da cuenta que todo el mundo la miraba con una sonrisa en sus caras y esto la hizo feliz porque sabía que todos estaban contentos por ella y Shidou. Finalmente llega al altar y mira profundamente a los ojos de Shidou y puso una sonrisa que competía con la luz del sol que brillaba en la habitación. Después de pasar por toda los votos y lo demás; ya era hora de que Shidou besará a Miku y sellar el matrimonio. Él levanta el velo y lentamente se inclina para besarla, ella se prepara para ello, y ellos se besan apasionadamente causando que todos los presentes se levanten y aplaudan fuertemente. Cuando acabaron, Miku pregunta:
—Cariño, ¿cómo me veo?
—No puedo describir lo hermosa que te ves.
Miku comenzó a lagrimear de la felicidad y besó a Shidou de nuevo.
—Cariño, te amo mucho.
El resto del día no fue nada más que magia para los recién casados. 18 años después, Shidou, Miku quien ya estaba curada de su trauma, y sus dos jóvenes hijos estaban viendo la televisión.
—Cariño, ¡el concierto de Shiori está empezando!
—Lo sé, no puedo esperar.
En la televisión una chica adolescente camina en un escenario gigante mientras un anunciador la anunciaba.
—Con ustedes, ¡Mirai Izayoi! (Mirai Izayoi es su nombre en el escenario).
La chica tomó un micrófono e hizo un anuncio.
—Muchas gracias a todos por venir a mi concierto, dedico esta primera canción a mi mamá, Miku Itsuka y por supuesto a mi papi, Shidou Itsuka.
La chica comienza con su concierto mientras que los dos chicos apoyan a su hermana mientras Shidou y Miku simplemente observaban abrazados con orgullo de ver a su hija cantar con el corazón y haciendo que la audiencia la apoyaran. Miku besó a su cariño en la mejilla mientras ella dice torpemente:
—Cariño, quiero otro.
—¿Otro qué?
—Otro bebé.
Shidou quedó en shock que ella fuera tan directa pero asintió y le pidió que no dijera eso en frente de los chicos.
