Nota de traductora:

Hola! Pues de nuevo les aclaro que este cap yo lo he traducido. Es mi primer traducción así que espero que haya quedado bien, espero que no haya alguna frase incoherente o difícil de entender. Si es así, pues me lo dicen, ya lo he revisado pero quien sabe. No estoy muy segura, pero espero que les agrade aunque sea un poco xD Cualquier cosa me dicen, va?

Autora: nyckii

Traductora: Yuli


Capitulo 4


Sus manos apretaron fuertemente el volante, mientras se alejaban de la escuela.

Trent se sentó a lado de ella, haciendo reconfortantes círculos en su brazo.

—Bell, ¿qué está pasando?

Ella suspiró, mientras pasaba nerviosamente sus dedos sobre su cabello marrón.

—Nada. No te preocupes por mí.

Sus ojos brillaron peligrosamente, cuando él leyó sus emociones. Lentamente se inclinó en el asiento, pellizcándose el puente de la nariz.

Bella recordó que aquello era algo que Edward haría en situaciones frustrantes, y... dejo de pensar en eso, el dolor estaba invadiéndola.

Con los ojos cerrados, Trent murmuró: —Bell, se que estas mintiendo. Necesito saber que está pasando AHORA.

Ella siguió en silencio, mientras miraba el camino frente a ella, una precaución innecesaria.

— ¡Bell! ¡Háblame!

Ángela y Josh que estaban sentados en el asiento trasero, intercambiaron miradas ansiosas.

Ángela decidió intervenir en ese momento.

— Trent, basta. Sólo terminaras lastimándola. De nuevo.

El la miro, estaba enfureciendo. Ella lo miraba fríamente desde atrás, esperando su decisión. Los ojos dorados de Trent comenzaron a oscurecerse.

Ángela lo miró ferozmente —No me lo hagas -le amenazó.

Sus ojos se agrandaron, cuando se dio cuenta de lo ella estaba diciendo. Se volvió para mirar a Bella que mantenía la cabeza inclinada lejos de él.

Vacilante, él tocó su hombro con una mano temblorosa. Cuando la tocó, ella ladeó la cabeza, escudriñando su rostro.

A ella no le gusto lo que vio, la cólera reflejada en sus ojos. Horrorizada, se alejó de él, y con su cabello escondió su rostro de él.

Pero fue demasiado tarde, Trent pudo ver el horror reflejado en su hermoso rostro, ella se volvió, y evito mirarlo por el resto del camino.

Una vez más, luchó contra la rabia que empezaba a invadirlo y consumirlo, por Bella. Su Bell.

Bell. Te estoy perdiendo. No puedo. Primero muero antes de que me dejes. No quiero lastimarte mas...

Enfadado dirigió la mirada hacia los bosques de Alaska.

Ángela no apartó la mirada de su "hermano". Lo estaba haciendo de nuevo. Estaba dejando que la rabia lo controlara, lastimando a todos, a todo en su camino. Incluyendo a Bella.

Querida Bell. No dejaré que te siga haciendo esto. Te ayudaré. Lo cambiaré. No mereces esto...

Josh, parpadeó nerviosamente mientras miraba a los tres peligrosos vampiros, se acercó a Ángela mientras le pasaba una brazo por sus hombros.

Si las miradas mataran, pensó preocupado, Seria el único en pie.


Bella estacionó el coche, pisando fuertemente el freno y se dirigió a la casa antes de que los otros pudieran reaccionar.

La acogedora casa de campo, que parecía demasiado pequeña para seis vampiros agitados, estaba en un lejano claro en el bosque. Un pequeño camino de tierra conducía hacia ella, con rocas y guijarros dispersos en él. En la distancia, un rió corría, y caía por una cascada para terminar el pequeño lago que estaba más abajo.

Una vez a adentro, Bella siguió caminando, pasando a Samuel y Janine, que estaban en la cocina charlando. Ellos se detuvieron a mitad de la frase, viendo como ella pasaba casi corriendo, obviamente molesta. Intercambiaron una mirada y rápidamente siguieron a Bella hasta su habitación.

Ángela aclaró su garganta fuertemente, anunciando

—Sé por qué está molesta. Déjenme explicarles.

Trent se giró hacia ella, gruñendo amenazadoramente.

— ¡¿Lo sabías?!

— ¿Por qué habría de decírtelo? Es obvio que ella no quiere que lo sepas todavía, y no estabas de humor para entenderlo.

Un gruñido salió por sus labios al mismo tiempo que intentaba abalanzarse sobre ella.

Josh intervino, poniendo una mano en su pecho.

— No te atrevas a tocarla, o lo pagaras -susurró.

Receloso, Trent inclino la espalda, pero el dolor lo invadió cuando escucharon un pequeño, pero desgarrador sonido.

Sollozos. Bella estaba llorando...

Trent se dejo caer en un sofá, dejando caer la cabeza en sus manos.

— ¿Qué he hecho?

Janine llegó a su lado rápidamente, acomodando su largo cabello rojo detrás de su hombro. Paso un reconfortante brazo alrededor de sus hombros —Trent, cariño, todo va a estar bien. Nos encargaremos de ello.

El resto de la familia estuvo de acuerdo, y corearon — "No te preocupes, ella está bien", "Bella estará bien" y, "Hermano, aquí estamos"

Trent miró hacia arriba, con la ansiedad reflejada en sus ojos.

- ¿Pero y si no? -preguntó, intranquilo. Todos se quedaron en silencio, mirando sus pies, por la ventana, cualquier cosa menos a él.

Aun así, continuó.

- Ella no lo sabe todavía. Y... tengo miedo de que me odie cuando lo sepa.

De repente, los sollozos cesaron, la casa quedo en silencio.

Ángela hablo, sus ojos destellaron furia. -Es tiempo. Debes decírselo ahora.

Trent miró a cada miembro de la familia, suplicando una salvación. Pero cada uno asintió, estando de acuerdo con Ángela.

Trent se puso de pie y atravesó la habitación, dirigió una última mirada hacia a atrás, antes de abrir la puerta y salir.

La puerta crujió al cerrarse.

Josh rompió el silencio, murmurando :— ¿Alguien tiene sed? Yo realmente necesito ir a cazar.

Janine paso por delante de él, lanzándole una mirada asesina por escoger el mejor momento para querer ir a cazar. Samuel estaba en la puerta, con los ojos cerrados mientras se frotaba la frente.

— ¿Qué? —exclamó Josh. Todos lo miraron incrédulos, incapaces de creer su... indiferencia a la situación.

Cuando el silencio se hizo ridículo, Ángela, rodo los ojos, tomo la mano de su compañero y salió precipitadamente de la habitación.

— Vamos —masculló.

Cualquier cosa por sacarlo de allí, pensó ásperamente.


- Hay -murmuró Trent nervioso.

Ella giró su cabeza lejos, negándose a mirarlo.

Él suspiró. Se fue a sentar a la cama junto a ella. Esto iba a ser difícil.

En cuanto lo sintió a su lado, Bella se alejó.

- Lo siento mucho. Yo... yo no debí haberme comportado así. Y... bueno, espero que puedas encontrar el perdón en tu corazón.

- ¿Perdón por qué? ¿Por intentar lastimarme? ¿Por pensar en hacerlo? No acepto hasta que lo aclares.

Él se alejó, dolido por la crueldad y amargura de su voz. Poco a poco volvió a su posición original. Ella tenía toda la razón para reaccionar de esta manera, de sentirse de esa manera conmigo.

Él la tomo de su barbilla, obligándola a mirarlo. Ella no lo miró a los ojos, gruñó ferozmente.

De repente, su intuición, lo hizo arrodillarse a su lado.

Esta vez, ella no se aparto de él, se limitó a cerrar los ojos.

— Bella, es importante que me escuches. Necesito explicarte. Yo... yo tengo que decirte algo. Un secreto que debí haberte dicho desde hace mucho tiempo.

— ¿Por qué?

— Porque, necesito que las cosas entre nosotros estén bien. No puedo dejarlo así. Esto lastima mucho. No podría soportar estar lejos de ti.

Ella vaciló, apretó fuertemente sus ojos cerrados, como si se estuviera concentrando en algo.

De repente, sus ojos se abrieron, escrutando su rostro: el arrepentimiento en sus ojos, el temblor de sus labios...

Ella asintió, y susurró:

—Dímelo.

Él, sonrió con gratitud, respirando profundamente antes de empezar su historia...

— ¿Cuánto sabes de mi vida como humano? —preguntó.

— No mucho —admitió Bella, mirándolo. La curiosidad la invadió.

- Te hablare sobre ello. Probablemente más de lo que siempre quisiste saber.

Hizo una pausa, recolectando sus pensamientos antes de hablar. Recordando aquellos tiempos demasiado bien...


Trent se mantenía a la distancia, silenciosamente admirándola. Esa es mi chica, pensó orgulloso.

Sasha bailaba en el centro de la habitación, dando vuelta con gracia con su compañero de baile. El estudio su aspecto cuando ella giro por delante de él, una enorme sonrisa enyesada. Su sedoso cabello castaño, estaba amarrado en una trenza, algunos de sus cabellos caían casualmente en el lado izquierdo de su rostro.

Él recordó la mirada en su rostro cuando ella salió del vestidor. Ella había girado suavemente, luciendo su vestido de baile. Estaba hecho licra color marrón. Su estomago quedaba ligeramente al descubierto, aunque lo suficiente para que el pudiera admirarlo. Su falda llegaba al piso, su espalda estaba totalmente expuesta, una pequeña, y casi invisible cuerda unía el frente del vestido, un gran parte de su pecho también estaba expuesto, hojas de oro cubrían sus pechos, los delgados y finos brazos de Sasha llevaban guantes hasta los codos, tenía unos brazales que los detenían, mientras unían dos finas hojas de seda a cada uno de sus brazos. Con cada movimiento que hacía, su vestido brillaba, añadiendo un aura de elegancia a su belleza. Para completar el conjunto, había colocado alrededor de su cuello un collar topacio y una diadema en su cabello.

Trent no pudo contener un jadeo. Su belleza estaba más acentuada que nunca.

Ella rió, un adorable, y suave sonido.

- ¿Trent? ¿Mudo? ¡Estoy sorprendida!

Él salió de su aturdimiento y sonrió por su broma.

Trent King tiene algo que decir sobre todos y todo. Esta noche las cosas cambiaron considerablemente.

Él dio un paso hacia ella, tentado a besarla, sus labios color rosa. Ella vio su intención y estir una perfecta y cuidadoa mano para detenerlo.

— No. ¿Sabes cuánto tiempo me tomo este maquillaje?

— Vamos Sasha. Sabes que lo deseas tanto como yo.

Él puso su mirada de cachorrito, deslumbrándola.

— Bueno está bien... uno pequeño no lastimará.

Él lo tomo como un sí. El tiro de ella hacia él, envolvió su cintura con sus brazos y la beso suavemente.

Se quedaron así por un buen momento. Rompiendo el momento, una voz grito — ¡Grant! ¡Debes estar en treinta minutos!

Sasha se volvió hacia él, con una leve sonrisa en el rostro.

— Tengo que ir a practicar. Te quedaras, ¿no?

El dolor empezaba a reflejarse en sus ojos, cuando él bromeó — ¿Lo dudas?

Ella sonrió radiante, antes de girarse y dejar la habitación.

Ahora, aquí estaba parado, mirando su amado baile a través de la habitación, contento de estar ahí y mirarla por siempre...


Trent se detuvo, tomando la reacción de Bella. Ella se sentó, con una expresión de piedra en su hermosa cara.

— ¿Hay alguna razón por la que me estés hablando de tu hermosa, novia humana? —preguntó irritada.

— Ese no es el punto. Vamos a llegar a mi... situación pronto. Sé paciente.

Ella entrecerró los ojos, pero asintió para que siguiera, ansiosa por conocer la historia completa.

Cerrando los ojos, Trent continuó, recordando sus días como humano...