Hola de nuevo =) Aquí vengo nuevamente con otra historia SH n_n

AVISO IMPORTANTE: Si alguien no sigue el manga, recomiendo que no lo lea. Hay Manga Spoiler.

Este nuevo oneshot lo escribí para otro concurso del SasuHina FC de NU, el Cocurso que se llamó "Encuentro". Cada participante debía escribir cómo creían que sería el encuentro en el manga de Sasuke y Hinata. Creo que el momento del manga en el que estábamos era alrededor del nº 490 del manga, si mal no recuerdo =P Lo que sé seguro es que aun no había comenzado aún la guerra.

Os aviso que para este fic no estaba muy inspirada y me "forcé" a escribirlo para poder entregarlo en la fecha acordada para el concu. Así que no creo que la calidad de la historia que viene a continuación sea muy buena -_-U De todos modos, y milagrosamente xD, conseguí quedar en el 3º puesto del concurso empatada con otra persona n_n Eso me subió un poco la moral, ya que bo me gustaba mucho lo que hice xD

Los personjes de Naruto no me pertenecen, son obra del maestro Kishimoto.


ESOS OJOS

Ya estoy cansado de tener que esperar para atacar la villa. ¿Es que ese imbécil de Madara no va a decidirse nunca o qué? Dice que hay que esperar el momento oportuno para atacar, para pillar por sorpresa al enemigo y así erradicarlo por completo. ¡Y una mierda! Ya se deben haber dado cuenta de lo poderosos que somos, no tienen ninguna posibilidad de vencer esta batalla. Y yo ya estoy deseando que se cumpla mi ansiada venganza. Por fin te vengaré, hermano. Todos esos idiotas que relegaron a nuestro clan a las sombras pronto pagarán y yo mismo, con mi propia espada, atravesaré a todos y cada uno de los que dieron la orden de exterminarnos.

Ya casi puedo sentir cómo les arranco su último hálito de vida…

Todos esos miserables por fin recibirán lo que se merecen, que no es sino morir ante el último superviviente de un clan que quisieron destruir. Hmp, ironías de la vida que les llaman. Y esta ironía en concreto, será su perdición.

Esos gusanos endebles no me llegan ni a la suela de los zapatos. Ahora que tengo los ojos de mi hermano, no hay quien pueda hacerme frente. Tampoco es que me interese matar a todos los ninjas de la aldea pero, si son tan idiotas como para impedirme conseguir lo que deseo… en fin, morirán antes de tener tiempo de arrepentirse. No hay segundas oportunidades, no hay vuelta atrás una vez tomen su decisión. Todo el que estorbe desaparecerá del mapa.

No aguanto más aquí sentado sin hacer nada, aunque esta intervención no entre en los planes de Madara, ahora mismo me dirigiré hacia la villa oculta de Konoha para cumplir finalmente mi venganza. Ya lo tengo decidido, iré allí en contra de sus deseos… ¡y a tomar por saco con las consecuencias!

Cojo mi espada, me pongo la capa y salgo del escondite de Madara sin que nadie se dé cuenta. No tengo mayores dificultades en hacerlo porque, aparte de ser mucho más poderoso y hábil que antaño, ese Madara lleva un tiempo organizando no sé qué cosa y creo que con alguna nueva incorporación, pero no estoy seguro ya que él no comenta nada y no he visto a nadie aparte del hombre-planta llamado Zetsu. Me dirijo en dirección a la villa con paso rápido. Tardaré varios días en llegar pero eso no me preocupa, ya he esperado bastante para este momento y no me pasará nada por esperar unos pocos días más. La venganza es un plato que se sirve frío… además de ser muy dulce. Hummm… ya casi puedo verla cumplida en mi cabeza. Seguro que Madara pondrá el grito en el cielo cuando se dé cuenta de que no estoy, pero eso me trae al fresco. Para cuando se percate de que me he ido, yo ya estaré a un solo paso de cumplir con mi objetivo y no podrá detenerme. Nadie podrá.

Llevo ya varios días de camino y no me he topado con nadie. Seguramente estén todos escondidos en sus respectivas casas muertos de miedo por lo que está a punto de suceder. Hmp. No puedo evitar que media sonrisa macabra se apodere de mi rostro. Son todos tan patéticos. No hay nadie con el valor necesario para hacernos frente… bueno quizás solo el inconsciente de Naruto, pero él no está a mi altura y, de todos modos, Madara no tardará en capturarlo para hacerse con el Kyubi y entonces no será un problema del que preocuparse. Claro que tampoco lo es ahora, tan solo es una espinita clavada en mi costado. Una espinita realmente molesta en verdad, pero una insignificante espina al fin y al cabo.

Me pregunto qué estará haciendo en estos momentos. Entrenar seguramente, en un patético intento por hacerse más fuerte y "luchar" por su buen amigo que, según él, soy yo. Será imbécil. No se da cuenta de la realidad, o quizás se empeña en no verla. Es sin duda el más patético de todos mis antiguos compañeros. Seguro que todavía tiene la esperanza de que me vuelva de su parte y querrá que le ayude para luchar contra Madara. Hmp, seguro que lo he calado pero es que es tan predecible… Aunque la última vez que nos vimos, lo vi muy dispuesto a luchar contra mí hasta las últimas consecuencias. Eso en cierto sentido es admirable pero igualmente inútil.

Me paro y bajo del árbol en el que estaba. Acabo de sentir la presencia de alguien. Activo el sharingan de inmediato. ¿Quién será es idiota que me está observando? Será lo último que haga.

-Seas quien seas, más te vale salir ahora. Puede que si lo haces te deje marchar pero, como tenga que ir a buscarte, ten por seguro que mi rostro será lo último que veas.

-En-entonces no m-me equivoqué, e-eres tú S-Sasuke-kun.- dice una voz femenina que me resulta familiar, aunque no recuerdo exactamente de qué la recuerdo.

De entre unos árboles que estaban frente a mí, sale una chica e intento hacer memoria de quién es, así que la observo atentamente en un intento por reconocerla. Tiene el pelo largo hasta la cintura (de un color negro-azulado), sus ojos son grandes y de color grisáceos (de un color parecido al de las perlas), tiene un leve sonrojo que cubre sus pómulos, es de altura media, tiene una chaqueta color violeta que la cubre completamente, lleva unos pantalones pirata de color azul oscuros y sandalias ninja. Aunque no es eso lo que más me llama la atención, sino la banda que lleva atada al cuello. El símbolo de Konoha. Así que es una ninja de la Hoja y, por su apariencia, creo que es de mi edad. Ahora que lo pienso, creo que es una de las chicas que se graduó conmigo en la academia. Me parece que su apellido era…

-Hyuga.- le digo. Ella se sobresalta levemente, al parecer le sorprende que recuerde su apellido.

-¿S-Sabes q-quién soy?- pregunta tartamudeando.

-Tu nombre se me escapa, pero recuerdo perfectamente esos ojos. Son iguales a los de un chico que conocí en los exámenes de chuunin.

-L-lo sé. Él es m-mi primo N-Neji Hyuga. Yo s-soy Hinata, nos gra-graduamos j-juntos en la a-academia.

Como sospeché, ella fue conmigo a la academia ninja. Fue una de las que estaban en el grupo que denominaron "los nueve novatos". Pero… ¿por qué no conseguía recordarla con exactitud? Recuerdo a prácticamente todos de los que formábamos ese grupo y, aunque todos hayan cambiado después de estos años, estoy seguro de que podría reconocerlos. ¿Por qué a ella no?

-¿Y qué es lo que haces por aquí, tan lejos de tu casa, Hinata?

Veo que se pone nerviosa por mi mirada inquisitoria. Siendo una ninja de Konoha, sabrá perfectamente de lo que soy capaz. Y teniendo en cuenta de que sigo con el sharingan activado, se estará poniendo en guardia por si acaso comenzara la lucha. Cosa que no le convendría nada la verdad. Parece tan frágil y tan poca cosa que seguro que no duraría ni dos minutos contra mí. No me puedo creer que esta chica sea una ninja, tiene un aspecto demasiado inocente y confiado… me parece un milagro que no hayan acabado con ella todavía. Observo cómo se lleva las manos a la altura del corazón e inspira con suavidad, como si intentara aunar fuerzas. Qué rara. Finalmente, tras un par de minutos, alza la mirada hacia mi persona y me mira intentando mostrar una fortaleza que sé que no está sintiendo.

-P-pues la v-verdad,- tartamudea mientras lucha contra el nerviosismo- e-es que te es-estaba bu-buscando a ti Sa-Sasuke-kun.

-Oh.- contesto simplemente- Pues qué oportuno que nos hayamos encontrado ¿no es cierto?- le digo con sorna y una mueca de superioridad en mi rostro. Compruebo que ella se encoge ante mis palabras. Tsk, es más débil de lo que pensaba- ¿Y qué es lo que quieres de mí, Hinata?

No me contesta. Simplemente se queda callada y elude nuevamente mi mirada, llevándose nuevamente las manos a la altura del corazón. En serio, ¿cómo es posible que se pueda considerar una ninja? Si ni tan siquiera es capaz de mantenerle la mirada al enemigo, ¿cómo se supone que va a luchar contra alguien? A estas alturas, a causa de no prestarme atención por bajar su mirada a modo de evitar mirarme directamente, podría haberla matado en varias ocasiones y no habría podido reaccionar a tiempo para salvarse o simplemente eludir mi ataque. Patético. Menuda forma que ha tenido esta chica de hacerme perder unos minutos que son preciosos para mí, porque son minutos que he perdido para acercarme a mi venganza. Será mejor ir acabando con esto. No quiero matarla, sería un acto realmente estúpido porque es tan poca cosa que no merece la pena molestarse por ella. Claro que si se pone pesada… la eliminaré en menos de un minuto, puede que incluso en unos segundos, no más.

-¿Por qué no me contestas?- le digo en un intento de acabar con ese mutismo. Ella alza la mirada sorprendida- ¿Es que acaso temes decime que has venido a por mí, Hinata?

-¿C-Cómo sa-sabes q-que yo…?- comienza a preguntar con un evidente deje de temor en su voz, y hace bien en temer.

-No te creas que soy estúpido.- la corto- Resulta evidente que, si me buscas, es porque has recibido una orden de que debes venir a por mí.- desenvaino mi espada y me pongo en guardia, esto seguro la asustará y se irá corriendo para poder huir. Sin embargo, a pesar del temor que veo que asoma a sus ojos opalinos, ella se mantiene donde está. Tsk. Esta chica resulta bastante exasperante. Tendré que ponerme serio- Pues que sepas que no te resultará nada fácil atraparme y mucho menos acabar conmigo.

-N-no he recibido nin-ninguna o-orden de v-venir a por ti, S-Sasuke-kun.- esas palabras me retienen. ¿Cómo que no ha recibido ninguna orden?

-¿Acaso me quieres tomar el pelo? No tengo humor para aguantar este tipo de idioteces y, lo que menos me gusta, es que me tomen por tonto.- le digo amenazante.

-Te e-equivocas.- me dice con voz suave y negando levemente con la cabeza- Y-yo no te es-estoy mi-mintiendo Sasuke-kun. Nuestros su-superiores no saben q-que estamos bus-buscándote.

-¿Y quiénes me buscáis?

-To-todos los que formábamos e-el grupo de los 9 no-novatos, excepto N-Naruto-kun q-que sa-sabe nada de e-esto, y el equi-equipo de Neji-niisan.

-Ah, qué bonito. ¿Me queréis hacer una fiesta de bienvenida a la aldea? Un auténtico detalle por vuestra parte.- comento con sarcasmo.

-Es-este no es un t-tema de broma.- me dice con cierto tono de… ¿reproche? ¿Es que esta chica se atreve a hablarme como si fuera una maestra que regaña a su alumno?

-¿A no? La broma de esta historia es que unos ninjas sin valor y de habilidades mediocres como vosotros, se planteen siquiera querer venir a detenerme.

Hinata vuelve a bajar la mirada mientras se lleva la mano izquierda a la altura del corazón. En sus ojos he podido ver como una repentina tristeza se apoderaba de ellos, haciendo como si sus ojos se llenaran de recuerdos "oscuros". En realidad era como si mis palabras, hubieran provocado que su mirada se oscureciera por algún motivo que yo desconozco. Sin embargo no puedo evitar que algo extraño y que no entiendo completamente se revuelva en mi interior, pero como si esa mirada me fuese familiar… como si ya la hubiese visto antes, hace mucho tiempo.

-No t-tienes ni i-idea,- comenta de repente en un susurro, todavía cabizbaja- ha-hasta q-qué punto han me-mejorado sus habilidades n-nuestros compañeros de a-academia. Todos s-se han vu-vuelto realmente f-fuertes, en es-especial N-Naruto-kun.

Que Naruto ha mejorado mucho lo sé perfectamente, no necesito que ella lo diga. De hecho, en estos momentos, Naruto es el único de toda la aldea que podría hacerme frente de toda esa panda de inútiles. No obstante, ¿por qué hablaba de sus mejoras como si se excluyera de ellas, como si ella no se incluyera entre los que se han vuelto más fuertes? Quizás es porque ella es la única realista y sabe que no tiene la fuerza y habilidades necesarias para hacer frente a la situación que se les va a venir encima. Puede que no sea tan estúpida después de todo, al menos es capaz de ver la realidad con respecto a su persona.

-Permíteme que dude acerca de lo que has dicho. Por más que hayan podido mejorar en estos tres años, no son nada comparados conmigo.

-T-te equivocas.- me contradice mirándome, al fin, a los ojos pero manteniendo su mano sobre su corazón. Su mirada ha cambiado a una de mayor determinación, como si mis palabras hubieran tocado una fibra sensible.

-¿En serio? Todos vosotros sois un montón de enclenques que quieren hacerse los héroes, luchando por "su amada villa".- le espeto- Pero ninguno de vosotros está a la altura de las circunstancias, y tú la primera.- su mirada se vuelve triste de nuevo.

-Ya s-sé que no soy f-fuerte.- confiesa mientras unas lágrimas comienzan a luchar por escaparse de sus ojos- O-oto-san si-siempre me lo ha dicho… j-jamás he estado a l-la a-altura de las circunstancias, s-siempre he si-sido débil. Hasta m-mi hermanita H-Hanabi me su-supera en habilidad y for-fortaleza. N-nunca podré llevar c-con or-orgullo el apellido Hyuga, oto-san n-no me re-reconocerá hasta q-que de-demuestre que re-realmente lo v-valgo, q-que soy d-digna de mi clan y m-mi es-estatus.

Todas y cada una de sus palabras se me han quedado en mi cabeza como grabadas a fuego. Mi corazón a dado un vuelco al escuchar su confesión, al notar el sentimiento que trasladaban esas palabras, porque… porque yo también pasé por lo mismo de niño. Ahora recuerdo dónde vi esa mirada triste y oscura. Era la mía propia. De cuando mi mayor anhelo era que mi padre me reconociera. Que se diera cuenta de lo mucho que valía y que no solo viera a mi hermano Itachi, no deseaba más encontrarme bajo su sombra. Ansiaba que me diera una sola palabra de apoyo, un simple "felicidades" por haber logrado estar al nivel que él esperaba.

¿Por qué recuerdo todo esto? ¿Por qué sus ojos me hacen recordar?

No deseo seguir viviendo en el pasado, no quiero que mis recuerdos nublen el objetivo que me he fijado. No puedo… no debo vacilar. Jamás volveré a permitir que mi dolor me obstaculice. He de seguir adelante, adelante con mi plan de venganza. Por mucho que esta chica me recuerde a mí en una época de mi vida, no toleraré que me haga dudar de lo que quiero conseguir. Después de todo, ella es una ninja de Konoha y, por tanto, mi enemiga.

-Hmp. Así que lo que buscas en realidad, es venir a luchar contra mí para "restaurar" tu honor. Pues casi me siento en la obligación de desearte buena suerte… porque la vas a necesitar para conseguir hacerme, como mucho, un solo arañazo.- veo cómo su mirada se torna más decidida, como si hubiese hallado la fuerza en su interior. Parece otra persona.

-Te e-equivocas de un-nuevo, Sa-Sasuke-kun. N-no deseo re-restaurar mi honor, c-como tú has d-dicho. Sé q-que no t-tengo posibilidades d-de vencerte p-porque n-no es-estoy a tu n-nivel, p-pero a pesar de t-todo he hecho l-lo que mis a-amigo y he sa-salido en tu bu-busca. Pero es por-porque, lo único q-que realmente d-deseo, es p-poder pro-proteger a a-aquellos a los que a-amo.- la veo activar su línea sucesoria y ponerse en posición de lucha- Y s-si pa-para eso d-debo enfrentarme a t-ti, lo haré. A-aunque mu-muera en el in-intento.

Ahora me parece estar viendo a una persona completamente diferente. Es como si en su interior, se hubiera encendido un fuego que le diera fuerzas para enfrentarse a mí. En sus ojos puedo ver el temor que siente hacia mi persona, pero también la fuerte determinación que le da la fortaleza para hacerme frente, de poder ponerse frente a mí y no vacilar a pesar del miedo y aunque sabe que no tiene nada que hacer contra mí. Es un tanto estúpido, un acto suicida, pero en cierto modo es admirable el sentimiento que la mueve a actuar así.

Me veo tan reflejado en ella…

Me recuerda al sentimiento que me inundó la noche en que mi hermano, junto a Madara, acabó con nuestro clan. El miedo, la impotencia y la confusión de no saber qué hacer. La sensación de saber que no puedes hacer nada. Pero yo entonces huí porque el miedo me superó y no pude hacerle frente. Ella no. Ella se encuentra frente a mí, con miedo y a sabiendas de que poco puede hacer, lista para atacar y luchar para proteger lo que es más preciado para ella, por defender con su vida si es necesario a la gente a la que ama. Sus ojos muestran determinación, ya no hay vacilación en ellos, ya no hay tristeza. La cohibida chica que salió de entre los arbustos se ha ido para dar paso a la ninja dispuesta a luchar hasta la muerte. Veo que ella va a hacer el primer movimiento y yo me preparo para la batalla, pero un ser interrumpe nuestro encuentro apareciendo a mi izquierda.

-Por fin te encuentro Sasuke.- me dice Zetsu- Madara ha puesto el grito en el cielo al ver que te habías ido antes de que diera la orden.

-Hmp. Me he ido porque ya estoy harto de esta espera.

-Ese no es motivo suficiente para desobedecer sus órdenes, eso deberías saberlo ya.

-Hmp.

-Oh.- dice de repente al reparar en Hinata, ella se pone en guardia- No sabía que ibas a luchar contra una ninja de la Hoja, pero no tenemos tiempo para eso ahora. Debes volver a la voz de YA.- me dice en tono amenazante.

-Si crees que con eso me asustas, ya puedes ir buscando a otro. Conmigo no funciona.

-Pues, en tal caso, sé consecuente con lo que te hará Madara. Recuerda que no eres imprescindible Sasuke.

-Hmp.

-¿Eso significa que vienes de vuelta?

-Significa que cederé… por ahora.- le digo lanzándole una mirada retadora.

-Haz lo que quieras, a mí me es igual.- y salta a un árbol, esperando que lo siga.

-Bien Hinata, nuestro reencuentro acaba aquí. Ruega para no volver a vernos, porque puede que sea lo último que hagas.

En ese momento uso mi Chidori Nagashi para lanzar una descarga hacia Hinata. Ella lo esquiva con rapidez pero, para cuando se reincorpora para contraatacar, yo ya me he ido. He aprovechado ese momento de distracción para irme lo más rápido posible en dirección a la guarida de Madara. Zetsu va unos pasos por detrás de mí, para vigilar que vaya en la dirección adecuada supongo. Pero ahora se me han ido las ganas de ponerme "rebelde". Mi mente está ocupada recordando los confusos sentimientos que me han embargado hace unos minutos. Esa chica, Hinata, me recuerda tanto a mí de pequeño. Ha pasado por algo parecido a lo que me pasó a mí, una oscuridad similar nos envolvió en nuestra infancia. Pero, mientras que yo elegí el camino hacia la oscuridad, ella mantuvo la luz de su mirada a pesar del dolor sufrido. Esa fuerza, esa determinación y esa voluntad de seguir adelante apareció en ella en el momento en que sintió que sus seres queridos requerían protección frente a una amenaza, en este caso yo. Tsk. ¿Por qué pienso todo esto? ¿Por qué me afectan tanto las palabras de esa chica? Yo soy un vengador, yo mismo elegí mi destino y yo mismo me lo estoy forjando. Entonces, ¿por qué no soy capaz de sacármela de la cabeza? ¿Qué tiene ella que consigue despertar sentimientos que ha pasado largo tiempo en letargo? Esa mirada llena de determinación, esa actitud noble y valerosa me tiene confundido. Me pregunto por qué razón no me puedo sacar de la cabeza…

… esos ojos.


Muchas gracias a todos por vuestros comentarios =)