Ok, este fic lo terminé hace muchísimo. Me dieron ganas de actualizarlo y no dejarlos con la intriga :)
Capitulo 4.
Había llegado el momento de enfrentarse a sí mismo. Durante el viaje a este nuevo universo había estado pensando en como tomaría su otro yo su presencia. Tal vez estaría molesto ya que no sería único como todas las demás personas, o tal vez ni siquiera le importaría y hasta quizás podrían llegar a llevarse bien. O eso esperaba.
"¿Que-que esto?" Trunks estaba demasiado sorprendido con la presencia de un holograma suyo.
Bulma se paró del sofá y caminó hacia su hijo, quien yacía todavía parado en el marco de la puerta. Posó una mano en su hombro y suspiró.
"Trunks, no tienes por qué alarmarte… El joven sentado allí es Mirai Trunks" Dijo calmadamente mientras miraba el rostro de su hijo adquiriendo un tono pensativo.
Trunks logró captar mejor las palabras de su madre, y comenzó a pensar.
Entonces este joven, no era un enemigo. Era su otro yo del futuro, ese Trunks que había viajado en el tiempo para advertir sobre los androides, según lo que le contó su padre. Pero… ¿Qué estaba haciendo ahí? ¿Venía a advertir sobre otro nuevo enemigo?
No, no era posible. Su padre estaba sentado no muy lejos del lugar de reunión y parecía sereno. Y si hubiera alguna amenaza seguramente estaría en su cámara de gravedad entrenando hasta más no poder. Pero no.
Trunks esquivó a su madre y se acercó un poco más a donde estaban todos sentados. Lo miró y era exactamente a el. Solo que podía sentir una diferencia de poder en su interior. Era un poco más fuerte. De seguro por el trágico futuro en el cual solía vivir; luchando todos los días para mantener la paz de la Tierra.
"Siéntate Trunks…" La voz de su esposa lo
sacó de su trance e hizo que la mirara.
Pan se hizo a un costado
y lo llamó para que se sentara, golpeando su mano en el lugar
vacío.
Trunks se sentó, y volvió a mirarlo sin saber que decir,
o que hacer. Era todo muy chocante, y repentino.
Pan pudo ver la
expresión de confusión en su rostro, y reposó una mano en su
regazo.
"Mirai vino porque su madre del futuro murió, y no tenía a nadie con quién vivir…" Trató de explicarle lo más rápido y sencillo posible.
Mirai estaba pensativo. Imaginando que tal vez hubiera podido vivir la misma vida que el llevaba ahora; con una familia, amigos, y una mujer hermosa a su lado. Se lamentaba no ser el quién vivía de tan magnífica manera, pero a la vez estaba feliz ya que gracias a su advertencia sobre los androides ahora su futuro no sería igual al suyo.
"Espero que mi llegada no te incomode…" Mirai lo miró como tratando de preguntarle si estaba bien que se quede o si debía irse.
Trunks lo miró, y pensó por un momento. El no era quién para decirle que se fuera, además sería muy cruel de su parte, y definitivamente así no era su personalidad. Sería difícil vivir con un doble, pero tal vez tendría sus ventajas en cuanto a la empresa.
"No, para nada… Solo fue el shock del momento, te ruego que disculpes mis modales…" Sonrió y le extendió la mano.
"No te preocupes, debí presentarme yo primero…" Esbozó la misma sonrisa, mientras estiraba su mano.
Ambos compartieron el varonil saludo. Todos miraban expectantes la escena. Verdaderamente iba a ser difícil identificar cual Trunks era cual.
Pan los
miraba con suma atención. Ellos eran iguales. Ahora que Mirai estaba
en su tiempo, y Trunks era su esposo: ¿Eso significaba que tenía
dos maridos?
Rió ante el tonto e incoherente pensamiento. Pero
volvió a ponerse seria al pensar que aún así tendría que vivir
con otro Trunks. Ella lo amaba con locura a su marido y este
repentino huésped haría que su pacífica vida se tornara un mar de
conflictos emocionales.
Solo esperaba no confundirse y terminar
besando al Trunks equivocado.
"No, imposible…" murmuró por lo bajo, pero lo suficientemente alto como para que Trunks dejara de estrechar la mano de Mirai y la mirara.
"¿Que sucede amor?" Preguntó curioso al ver como su amada salía de su trance.
"Ah! No, nada Trunks… solo estaba pensando" Y le dedicó una sonrisa.
Realmente era una mujer bella. Tal vez no
era una chica de revista, pero tenía ese "algo" que lo atraía
tanto. Quizás sus ojos, o sus gestos, o sus facciones angelicales
como de una niña pero con ese toque de mujer adulta.
Sacudió su
cabeza, no debía pensar así de ella. Esa no era una mujer
disponible, y sentía melancolía al saber lo que pudo haber tenido.
Su mirada se posó en el suelo.
"¿Sucede algo Mirai?" Levantó la cabeza al sentir una mano posarse en su hombro. Sonrió al verla.
"No, no es nada Bra" También hubiera podido
tener una hermana como ella.
Pero pensó que no debía pensar más
en el pasado, y seguir su vida en este nuevo tiempo con esta nueva
familia. Sonrió.
"Bueno creo que es hora de irnos a casa"
Interrumpió Trunks, mientras tomaba a Pan de la mano, y apoyaba su
otra mano en el hombro de Bra.
"Nos vemos, Bra" Sonrió para luego mirar a Mirai. "Un gusto conocerte Mirai"
El movió la cabeza en acuerdo, y estrechó una vez más la mano de su holograma.
"Adiós a todos" Dijeron al unísono mientras levitaban saliendo por la ventana de la habitación. Pronto ya se encontraban volando hacia su casa.
Vegeta observó a Mirai cautelosamente, para luego acercarse más a El, quién estaba parado mirando por la ventana.
"Ellos ya están unidos" Informó con su ceño y tono típico de El.
Mirai no entendió muy bien lo que quiso decir, giró su cabeza hacia el costado.
"No te entiendo padre"
Vegeta bufó como si lo que hubiera dicho era muy evidente y normal.
"Pronto lo descubrirás por ti mismo" Y con eso dicho, se alejó.
Mirai se sentó en el sillón. La habitación estaba vacía ahora. Las palabras de Vegeta lo habían dejado intrigado. Muy en lo profundo sentía que sabía el significado de esas palabras, era como si su sangre se lo estuviera gritando, pero no podía escucharlas.
