---
--
-
Reflejos de cristal--------Capítulo IV--------
Por
DarkCryonic.
Las cosas que nos suceden nunca son muy normales. Fue curioso ver llegar al chino a eso de las 5 de la mañana con una cara de cansancio y fastidio que hubiera hecho retroceder a cualquiera. Pero digamos la verdad, Duo volvió por él a eso de las 4, cuando creyó que Chang no había podido salir por sí solo del lugar. Aunque hubiera sido más fácil si... cof...cof... Quatre y yo no hubiéramos pedido a la encargada de que cerrara el lugar antes de lo previsto...
Sí, confieso mi culpabilidad, aunque no me sienta muy culpable. Además el rubio dijo que sería divertido... aunque la gracia estaba en que se quedaran los tres encerrados y no sólo el chino, pero con Heero no se puede prever nada...
Supongo que Chang pensará más las cosas antes de aceptar una invitación de Duo...
----------------------------------
--Odio los domingos...—Dijo el trenzado dejándose caer en el sofá junto al chino que se removió nervioso y apretó con más fuerza el control remoto de la televisión. Heero le vio fugazmente por sobre el periódico para perderse nuevamente tras el. Supongo que tuvo la misma sensación que tuve yo al escuchar su queja... es muy probable que el trenzado tuviera una de sus ideas geniales para pasar días tediosos... y como ya sabemos, es mejor salir huyendo antes...
Así que disimulando que tenía algo que hacer me puse de pie de la mesita del desayuno y antes que pudiera tomar mi chaqueta para salir a dar una vuelta, sentí una mano en mi brazo.
Me le quedé viendo como si me hubiera pillado en el peor de los momentos.
--Trowa amigo...—Dijo medio sonriendo.—Creo que tendrás que acompañarnos...
--¿Acompañarlos?—Pregunté mirando al chino y a Heero, pero ellos no se dieron por aludidos.
--Sí, acabo de recordar que nos toca hacer las compras de la semana... y ya que no tenemos nada que hacer, Quatre y yo, iremos... pero necesitamos a un guardaespaldas para que nos proteja...—Agregó lo último con un dejo de seriedad muy poco creíble. Era obvio que me quería para cargar las bolsas.
--Yo...
--Duo, ¿ya nos vamos?—Preguntó el rubio apareciendo del pasillo con aquel semblante de calma que lo inunda todo. No sé como le hace para verse así.
--Sí, sólo estoy convenciendo a Trowa para que nos acompañe... pero creo que no quiere ir con nosotros...—Dijo Shinigami haciéndome medio quedar mal con el rubio.
--Yo...
--Duo, nos toca a nosotros dos... no debes involucrar a Trowa... puede que tenga algo que hacer...—Dijo el rubio mientras le pasaba su chaqueta a Duo sin dejar de sonreír como de costumbre.
--Es verdad, así tendremos mayor libertad...—Agregó el trenzado con un tono que me provocó un escalofrío. Una variedad de imágenes pasaron por mis retinas y en todas ellas las cosas explotaban...
--Ok... yo voy con ustedes...—Dije poniéndome la chaqueta y echándome a caminar seguido de ellos. Podría jurar que Duo hizo la señal de la victoria al rubio, pero traté de no pensar demasiado. Me había puesto la soga al cuello. Sólo esperaba que no fuera de esos domingos "inolvidables"...
--------------------------
--Un domingo en calma...—Murmuró el chino acomodándose en el sofá. Heero sonrió tras el periódico y asintió.
--------------------------
Tomamos un transporte público hasta el centro de la ciudad en que estábamos esperando la próxima misión. Duo y Quatre se fueron sentado delante, mientras yo me quedé de pie en el pasillo junto a otras personas.
Mientras veía pasar las calles a través de la ventanilla, podía escuchar el murmullo de la gente a nuestro alrededor. Parecían tan despreocupados de lo que estaba sucediendo en el universo, como si la guerra sólo fuera un rumor absurdo...
--Trowa...—Escuché que me llamaban. Duo me hacia señas para que me acercara a ellos.
--¿Qué pasa?—Pregunté al estar junto a ellos.
--Olvidé que tenía que ir a buscar una refacción de mi motocicleta... así que te tocara ir de compras con Q-man...
--¿No puedes ir después?—Pregunté tratando de atender a sus palabras entre el jaleo del transporte.
--No, ya sabes que nos iremos en cualquier momento... así que debo ir ahora...—Dijo poniéndose de pie y obligándome a sentar junto al rubio.—Nos vemos en casa.—Dijo antes de bajarse del transporte y hacernos señas de despedida desde la calle mientras no dejaba de sonreír.
--Lo siento...—Dijo el rubio a mi lado.-- Le dije a Duo que podía ir solo, pero...
--No importa... ya había aceptado venir...
Quatre sonrió, pero pude notar que estaba triste por algo, aunque no supe porqué.
--------------------------------
--¡¡Familia, llegué!!!—Saludó a los 15 minutos de dejar la casa Duo.
El chino le miró aterrado y Heero mostró un dejo de confusión.
--¿Y tú no ibas de compras?—Preguntó el chino esperando un milagro.
--Pues sí.. pero cambie de opinión...—Dijo sentándose junto al chino sin dejar de sonreír.— Pensé en dar una vuelta, pero no podía ser tan mal amigo... así que opté por pasarme la tarde con mis dos mejores amigos.—Dijo apuntando a Heero y Chang.
--Por favor, que esté dormido...—Murmuró el chino esperando lo peor, mientras el soldado perfecto trataba de no respirar a ver si Duo lo confundía con un mueble.
-----------------------------------
--No sé porqué hacen tan grandes estos supermercados...—Murmuré al verme enfrentado a uno de los grandes dilemas de la humanidad. ¿Dónde diablos estaba el azúcar en aquel lugar?
--Creo que estaremos más de lo previsto aquí...—Dijo el rubio con seriedad.
--Por lo menos no estara Duo provocando que nos echen...—Comenté mientras sacaba un carrito y avanzábamos entre la gente.
------------------------------------
--Pero Wu amigo, volviste a perder.—Dijo el trenzado mostrándole sus piezas de ludo.
--Te dije que no sabía jugar esta cosa...
--Pero es fácil... además pensé que era tu país quien hacia estas cosas... como todas dicen "Made in China" atrás... – Apuntó el pelilargo la tapa de la caja.
--Pero eso no quiere decir que tenga que saber jugar esto.
--Naa... es un juego para niños... hasta Heero debe saber jugarlo...—Agregó Duo de forma sarcástica, para ver si sacaba al soldado perfecto de su mutismo tras el periódico, cosa que logró ya que pudo sentir la mirada del ojiazul perforándole el cerebro a sus espaldas.—Bueno... juguemos a otra cosa...—Dijo pensativo.
--Juguemos a "matemos al trenzado"...—Dijo Heero a sus espaldas con una frialdad que hizo sonreír al chino y quedar helado al aludido.
--¿Qué...?—Preguntó apenas Duo volteándose a ver a Heero que sacaba su pistola automática y le revisaba el cargador con su acostumbrada naturalidad.
--Heero, espera que vaya por mi katana.—Dijo el chino levantándose de un salto del sofá, y pasando junto al trenzado que no parecía aún entender de qué diablos estaban hablando.
Cuando el chino se perdió en el pasillo, Heero apuntó a Duo.
--5 minutos de ventaja.—Y sonrió de una manera tan extraña que Duo creyó estar en una de sus extrañas pesadillas. El trenzado se puso de pie de un salto y salió corriendo hacia la calle como si huyera de una bomba.
--¿Qué... ya se fue?—Preguntó el chino apareciendo con su espada.
--Le di 5 minutos de ventaja.—Dijo el soldado perfecto mientras cogía su chaqueta y guardaba su arma en el pantalón.
--El que pierde lava los trastos toda la semana.—Dijo el chino con seriedad.
--Trato hecho.—Dijo Heero antes de salir seguido de Chang.—Sólo cuida de no dejarlo calvo...
--Lo intentaré...
----------------------------------
Continuará.
DarkCryonic
Chile, 2007.
// Jajajaa... ¿Qué pasará con Trowa en el supermercado? Y ¿podrá Duo sobrevivir a la cacería? Véalo en el próximo capítulo... cof...cof... y espero que sea pronto... XD... ¡diablos! Quien me manda a escribir tantos fics...cof..cof... chaito. //
