–¡AUXILIOOOO!– Los gritos desconsolados venían de la boca del joven rubio.

–¡No seas un cobarde Hana Asakura! Ya verás que te vas a divertir.– Alumi tenía dibujado en el rostro una mirada pícara y pervertida.

Al igual que antes llevaba a Men, ahora llevaba a Hana a rastras, mientras el pobre llevaba cascadas de lágrimas y sus manos tratando de aferrarse a cualquier cosa, o si fuese mejor, a cualquier persona que lo salvara de aquél momento.

–Pobre Hana…– Susurró el recién llegado Gakko notando cómo se la pasaba el rubio.

–¿Y qué podemos hacer?– Cuestionó Men, que se resignó a prender el T.V y buscar algún programa interesante.

Lo que el chico había dicho era cierto, contra Alumi Niumbirch no se podía hacer nada, sobre todo si era igual que su sensei, la gran Anna Asakura, una poderosa itako, así que los chicos, prefirieron no meterse en el camino de la chica.

–¡ME SECUESTRAAAN!– Hana gritaba desconsoladamente tratando de zafarse del agarre de su prometida.

–¡Idiota, no es secuestro si soy tu prometida y estamos dentro de tu casa con tus amigos y familia!– Burló Alumi abriendo la puerta de la habitación, de la contigua venía saliendo una persona, a Hana se le iluminaron los ojos cuando vio de quién se trataba.

–¡MAMÁ TAMAO AYÚDAME!– Imploró sosteniéndose del marco por del que Alumi le jalaba de los pies para entrar.

–¡Oh valla, lo siento! Diviértanse…– Guiñó un ojo, a Hana se le salía el alma hasta que…

–¡Alumi, ven!– Llamó la voz de Anna, Alumi al escuchar a su sensei dejó a Hana tendido en el suelo mientras acudía al llamado, pero no sin antes.

–Cuando termine, te apuesto a que no dormirás florecilla…– Que ironía que su nombre significase flor, a él no le importaba, pero para ella era otro sentido para tratar a su prometido.

–Mami… me has salvado la vida…– Dijo Hana quedándose en el suelo por un rato, hasta que otra persona apareció.

–¿Hana, qué haces en el suelo?– El de la voz era Yoh, que lo ayudó a levantarse.

–Papá… ¡Ella está loca!– Gritó desconsolado mientras se tiraba al suelo de nuevo.

–Oh vamos, Alumi es un poco… intensa…– Le dijo Yoh mientras sobaba la espalda de su hijo que estaba desconsolado en el suelo.

–Si me caso con ella… me va a matar… ¡Es una pervertida cochambrosa!– Lloriqueó el joven.

Anna y Alumi estaban tomando una taza de té.

–Te mudarás con nosotros ¿Estás de acuerdo?– Al oír eso de su sensei, a la chica se le hizo una mirada maliciosa.

–Si es lo que ordena, sensei, usted y Yoh-sempai son muy amables, muchas gracias.– Dijo ella, Anna sacó una lista de quién sabe dónde y se la dio.

–Es lo que quiero que hagas ahora, es entrenamiento.– Ordenó la itako.

–Como ordene, sensei.– Respondió ella con una sonrisa y una reverencia y acto seguido, se fue a preparar para entrenar, y al rato salió de la pensión.

–Eres su prometida, pero aún no quiero que toques a mi bebé.– Susurró Anna tomando un sorbo de té.

–¡Jajaja Alumi te va a dar noches salvajes amigoooo!– La broma de Gakko hizo sonrojar notoriamente al rubio, Gakko, Men, Yohane y él caminaban por los alrededores de un parque que quedaba cerca de la pensión.

–Yo creo que más bien terminará con un trauma…– Dijo Yohane que se acomodaba los lentes.

–¡Aquí la víctima fui yo, que me metieron a una tienda playboy a mi corta edad!– Lloró Men que se sentía miserable.

–¡No la soporto! ¿Cómo mi mamá pudo escoger a esa loca?– Hana estaba al borde de la amargura, sólo pensar en la chica le daba escalofríos.

Mientras muy lejos de ahí, para suerte de Hana, se encontraba Alumi caminando algo agitada por el cansancio del entrenamiento que le había dado su sensei, y es que tener a Anna como sensei requería valor, pero Alumi quería ganarse totalmente el título de Anna III.

–A veces pienso que Hana es como un estúpido niño de cuatro años…– Susurró, pero al parecer fue escuchada por cierta persona que venía en su dirección.

–¿Hablas de Asakura Hana?– Preguntó este, hombre…. Adolescente, hombre en cuerpo de adolescente ¡Al diablo! El que venía era Hao Asakura.

–¿Y tú qué, niño metiche? – Le dijo la chica, Hao se limitó a sonreír, rayos, era como si ningún insulto le hiciera efecto.

–Háblame con más respeto, soy…– Hao fue interrumpido al darse cuenta de que Alumi ni un foquito de atención le había puesto.

–Ajá, que interesante… ya sé quién eres.– Respondió ella caminando. –Eres el "Súper mega genial genialidoso espléndidamente maravilloso y guapo Hao Asakura"– Hizo énfasis en el apodo que Hao se había auto puesto.

–Y el shaman King.– Dijo él orgulloso, sin captar la burla de la chica.

–Y tío de Hana ¿Qué haces aquí?– Preguntó, a veces a Hao se le caía el orgullo, el cual era enorme, ya que no le temían, más bien lo tomaban como una broma viviente, o espiritual, ¡Al caso Hao no era tan temible como quería que lo vieran!

–Voy a la casa de mi hermano.– Respondió a secas mientras se sentía miserable de que no lo llamaran "Súper mega genial genialidoso espléndidamente maravilloso y guapo Hao Asakura" y shaman King.

–¿Y eso para qué?– Alumi sonó algo molesta. –Cuando vas sólo dejas pelos de tus estúpidos gatos por todas partes…–

–¿Para qué otra cosa? Es para esperar la tan "maravillosa" boda de la "linda" pareja.– Dijo con una mirada despreocupada y una sonrisa.

–Qué cosas dices, sólo vas porque eres un estúpido sin dinero y quieres holgazanear en la pensión.– Sí, Alumi Niumbirch era digna aprendiz de Anna.

–¡Yoh!– Gritó Anna desde la sala de estar.

–¿Qué ocurre?– Preguntó él apareciendo mientras pulía un trofeo con un pulgar arriba diciendo "Todo estará bien"

–Tenemos que planear la boda.– Respondió ella con una bolsa de patatas fritas.

–¿No deberíamos tener la opinión de Hana y Alumi?–

–No.–

–Pero ellos…–

–No.–

–¿Y si…?–

–No.–

–Está bien…–

–Yoh…–

–¿Dime, Annita?–

–Deja de pulir esa estúpida cosa…–

–Sólo digo que… ¡Deberías escaparte a Suecia y vivir como vendedor de gaitas ambulantes!–

–¿Qué eso no es Escocia, Gakko?– Preguntó Yohane mientras veía como Men le pegaba a Gakko por el ya calificado estúpido comentario.

–No, Escocia queda muy lejos.– Todos cayeron al suelo, menos Gakko, al oír la ahora estúpida respuesta de Hana que caminaba como si nada. –Además ¿Quién se iría miles de kilómetros lejos de sus padres?– Dijo con una sonrisa.

–¡Men!– Respondió Gakko recibiendo otro porrazo del chico.

Alumi regresaba a la pensión, donde también venían entrando Hana y los demás, sus miradas se cruzaron por unos segundos, Hana con cara de idiota, según Alumi, y ella con una mirada asesina en los ojos.

–¿Qué no pueden abrir una estúpida puerta o qué?– La voz provenía de atrás de los chicos, era Hao que había ido con Alumi todo el camino, o como ella decía, molestando.

–¿Hmm…?– Hana se volteó al reconocer la voz. –¡TÍO HAO!– Gritó felizmente mientras se le tiraba encima, pero Hao lo evadió y Hana cayo con…

–Cayó con toda la estúpida trompa en el suelo…– Dijo Alumi mientras los demás reían de lo sucedido.

–Ya te dije Hana, no abrazos antes, ni ahora, ni nunca…– Le dijo Hao mientras veía a su sobrino tendido en el suelo como si fuera alfombra.

–Sí…– Susurró este con las cataratas de lágrimas en los ojos.

–Vine a presenciar los planes de la boda…– Dijo Hao, Hana se levantó inmediatamente y lo vio lo más cerca que pudo.

–¿¡CÓMO!?– Preguntaron todos, incluso Alumi.

–Valla, no sé si esta generación en sorda o idiota, por Hana, creo que idiota…– Comentó Hao.

Después de un rato (tres minutos de Hana gritando "no" por todos lados) decidieron reunirse todos en la sala, Men, Gakko y Yohane se habían ido, ya sólo quedaban: Hana, Alumi, Yoh, Anna y Hao que estaba con un gato.

–¿Tuviste que traer esa cosa apestosa a mi casa?– Preguntó Anna viendo a Hao.

–Oh vamos, no queremos peleas– Dijo Yoh con su típica sonrisa. –¡Planearemos la boda!– Dijo con entusiasmo. –¿Verdad, Hana?– Una gota corrió por su frente al ver a su hijo con la cara contra el piso rodeado por un aura negra de depresión.

–¿Y dónde será esa cosa?– Preguntó Hao, acariciando a su gato.

–¿Dónde más? En la colina, frente al árbol de cerezos.– Respondió Anna, y para sorpresa de Hao, dio una leve sonrisa cerrando los ojos.

–¡Ahí fue donde Annita y yo nos casamos!– Gritó Yoh alzando los brazos.

–¡No me casaré con ella!– Hana de repente se levantó y apuntó hacia Alumi. –¡Ella no tiene bu…!– Antes de terminar, Hana ya había sido noqueado por un golpe de su "amada".

Cayó la noche, Hao se quedó a dormir, Anna golpeó a Hao ordenándole limpiar la pensión entera y Yoh estaba oyendo música, Tamao se fue unos días para tomarse unas vacaciones y Ryu se fue con ella en su motocicleta, la casa ahora sólo era de los Asakura.

Hana descansaba en el pasto del jardín, recién terminaba de entrenar, él odiaba entrenar, pero tenía qué hacerlo, porque si no su "mami" se iba a enojar, y desde que tenía memoria, él nunca la había visto enojada realmente, y no quería, en eso llegó Alumi con una charola de jugo de… naranja.

–¡Jugo!– Gritó él tirándose sobre la charola pero detenido por el pie de Alumi.

–No sin un beso, Asakura.– Le dijo ella con una sonrisa traviesa en el rostro.

–¡Quiero jugo!– Respondió de una manera infantil, Alumi casi se cae al oír esa estúpida petición y el infantil puchero que hizo él… ¡Joder, eso era un niño en el cuerpo de un hombre!

Alumi entró en la sala de estar, donde, para variar, estaba Anna viendo T.V.

–Sensei…– Dijo la chica algo desilusionada.

–¿Qué pasa?– Preguntó ella comiéndose unos brownies sin quitar la vista del programa.

–Sensei no quiero ofenderla ni nada, pero… ¿No le parece que Hana es algo…?– Antes de terminar la chica fue interrumpida por su sensei.

–¿Infantil? Sí, supongo… que en parte es mi culpa.– Respondió ahora fijando su vista en su alumna.

–Yo iba a decir idiota, lo siento…– Dijo ella algo apenada. –Espere… ¿Su culpa, Anna-sensei?– Preguntó algo confundida procesando las palabras de su mentora.

–Pregúntaselo a Yoh.– Y volvió a comer sus brownies.

–¡Loca loca loca loca loca!–

–Repitiendo eso no va a pasar nada, Hana.–

–¡Pero tío Hao ella está loca, se disfrazó de pros…!–

–Está bien, sólo tranquilízate ¿Quieres?–

–¡Y no tiene bubis!–

–¡BUBIS YAYYYY!–

–…–

–Yoh-sempai…– Llamó Alumi a su futuro suegro.

–¿Eh? ¡Alumi, pasa!– Respondió quitándose los audífonos.

–Quería peguntarle algo…– Ella se veía bastante curiosa.

–¡Adelante!–

–¿Por qué rayos Hana es tan infantil?– Yoh se quedó pensando un rato, hasta que el foquito se le iluminó en la cabeza.

–¿Por qué preguntas eso?–

–El otro día lo traté de llevar a la cama y…– La cara de Yoh se puso lo más roja que pudo.

–Bueno pues, puede que no me creas, pero Anna lo mima mucho…– Respondió tratando, obviamente sin éxito, de "quitarse" el rubor de la cara.

–Hmm… entonces yo sé cómo hacer que madure…– La cara de Alumi puso una sonrisa oscura, valla, realmente daba miedo.

–¿¡Y YO POR QUÉ VOY!?– El pobre de Men era la víctima del plan de la chica, que caminaba en dirección a cierto local.

–Porque sí… ya verá Hana, en cuanto vea esto de seguro que sí tenemos acción en la noche…–

–Soy un niño y ya estoy traumado de por vida…– Dijo Men entrando con Alumi al lugar.

–Esto de seguro que funciona…– Dijo ella registrándose en el lugar.

–No sé ni siquiera cómo vas a hacer que venga…– Respondió Men mientras estaba de brazos cruzados, muy sonrojado y tratando de ver a otro lado.

–Ya verás, ya verás…– Le respondió con una sonrisa maliciosa, realmente esto no sonaba nada bien… para Hana.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXX

Well, thanks! Remember, reviews and favs make a beautiful world!