-Teme! te ha regalado una HDoll! Lo último en tecnología! Solo tienes que cerrar los ojos, imaginarte a tu mujer ideal y presionar el botón. - ¿Mi mujer ideal? Qué gilipollez-
Un poco de ficción se puede convertir en algo MUY REAL, ¿No es así, Sasuke-kun?
Declaro: Los personajes no me pertenecen (ojalá), solo la historia.
Advertencia: Habrá lemmons fuertes,incluso violación, así que no recomiendo que lo lean gente que es sensible.
Confusion
Rabiaba internamente. ¿En qué jodido momento se le debió ocurrir la brillante idea de "consíguete ropa para que te pueda lucir"?
Apretó los puños con fuerza y suspiró resignado. Delante suyo, en su apartamento, estaba su preciosa muñequita vestida con un diminuto pantalón corto tejano, una sencilla camiseta de tirantes blanca y unas convers del mismo color.
Pero no iba sola, no. Iba acompañada de miles de bolsas de la compra y…. dos arpía. Sí, arpías. Una rubia y una pelirroja.
¿Qué cómo habían acabado aquellas dos allí?
¡Oh, era muy gracioso! Pero a Sasuke Uchiha no le hizo ni puta gracia.
Bien, rebobinemos:
El moreno se dirigió hacia la ducha dejando a una linda pelirrosa en su salón.
Había sido muy claro: CONSÍGUETE ROPA DECENTE.
Era una tarea fácil, ¿verdad?
Pues parecía ser que NO.
Resulta ser que cuando salió de la ducha, nada más y nada menos que con unos bóxers se encuentra la sorpresa de que todo su salón está casi inundado de bolsas de ropa. Pero eso no era todo, entre esas bolsos estaba su muñeca y esas dos zorras: Ino y Karin.
¡Ash! ¡¿Qué coño hacían ellas ahí?!
Muy fácil: Su queridísima muñeca no se le ocurrió otra cosa que coger su teléfono móvil y llamar a esas dos putas. ¿Qué por qué llamó precisamente a esas dos? No tenía ni puta idea.
Intentaba procesar como ese robot adivinó que de toda su lista esas dos…realmente entendían de lo que es llamado "moda". O también como esas dos egoístas pudieron ayudarla/acompañarla a comprar ropa…era raro, muy raro.
¡Aggh..! Se formulaba mil preguntas, y ninguna tenía respuesta lógica.
Cerró los ojos con fuerza y resopló.
Está bien, era hora de saber algunas cosas. Empezó a abrir la boca en señal de pregunta pero fue interrumpido por una voz insoportable.
¡Sasuke-kun! ¡Sasuke-kun! ¡Qué gusto verte por…aquí! – Proclamó una pelirroja de manera enérgica y algo misteriosa.
La rubia y la pelirroja entrecerraron los ojos, mirándose mutuamente y después al azabache.
La rubia empezó a juguetear con su larga melena y la pelirroja con sus uñas, de manera coqueta.
Se produjo un silencio.
Bueno Sasuke-kun…-Empezó hablando la rubia – Creo que nos debes una… ¿no? Hemos ayudado a….¿Cómo era que te llamabas, querida?
Sakura – Respondió al segundo la pelirrosa mirando un punto indefinido de la pared que tenía en frente.
Sasuke observaba perplejo tal situación, no entendía nada… ¿De qué estaban hablando? ¿Qué les debía qué? Le empezaba a dar vueltas la cabeza…miles de interrogantes acechaban su cerebro. No supo cuanto tiempo estuvo en trance, pero escuchó una melodiosa voz.
Sasuke- sama me pidió que me comprara ropa, así que utilicé os llame a vosotras dos – hizo un gesto con la cabeza hacia la dirección de las dos femeninas- Les pedí ayuda.
¿Y….te aceptaron sin más? – Se atrevió a preguntar el moreno, al segundo, Sakura volvió a responder.
No – Negó dos veces con la cabeza – No accedieron a tal petición. Me pidieron un trato, y bien como me dijiste que no querías que te desobedeciese a toda costa, accedí al trato.
Levó su mano al rostro y la deslizó por todo él. A saber qué clase de mierda le habrán pedido aquellas dos….
Y bien….¿Qué te pidieron? – Preguntó de nuevo.
La rubia y la pelirroja sonrieron a la vez.
Un trío.
Se atragantó con su propia saliva.
Ok , no estaba siendo gracioso. Bueno, en otras circunstancias hubiese accedido, pero…no estaba de humor y además…tenía algo nuevo que probar..Ino y Karin…ya las tenía demasiado vistas.
No pensarnos irnos hasta que te acuestes con nostras – Dijeron a la vez.
Sasuke alzó su fina ceja de manera elegante y tan solo dijo.
Fuera de aquí, zorras.
Lo siguente que se escuchó fue como la puerta de su departamente se abria y se cerraba fuertemente. Las había echado de mala manera, casi a patadas.
Se lo merecían.
Sakura le miraba atentamente, expectante.
Y tú, pequeños engranajes – La nombró de manera despectiva – No vuelvas a coger mi móvil y menos hablar con nadie.¿Entendido? – Entrecerró los ojos mirándola.
Hai..Sasuke-sama – Dijo inexpresiva
Quédate ahí sentada – Dijo señalando su sillón de piel granate – Yo me largo.
Tan solo Sakura lo miró sin decir nada.
Estaba de mala ostia. Necesitaba salir.
Al cabo de media hora, salió por la puerta de su apartamento. Necesitaba aire, sentía que algo no andaba bien.
Sacó su móvil de su pantalón negro y marcó un número que ya se sabía de memoria.
Pidió un café solo, amargo. Tal y como a él le gustaba. Su acompañante pidió un café con leche, con mucho azúcar. Nunca cambiaría.
¿ Y bien? ¿Qué tan malo es tener un Hdoll en tu casa, tío? A mí también me gustaría tener una pero…no hay pasta – Se encogió de hombros y se removió en su asiento.
Creo que no pensarías exactamente eso si tuvieses una Hdoll…es…extraño, Gaara.
Gaara era su segundo amigo de la infancia, aparte de Naruto. Era un hombre más bien de pocas palabras, serio y a veces podía ser un tanto borde, pero tenía buen corazón. Era un joven alto, bastante fornido, de tez muy blanca, de ojos de un precioso color aguamarina delineados de negro (era algo emo este tipo) y su cabello era de color rojo, como el puro fuego.
Vestía unas jeans desgastados, unas deportivas desgastadas y una camiseta negra de tipo sport. Llevaba una gargantilla negra adornando su cuello.
Oh, Gaara cuando bebía se volvía algo…impulsivo. Una noche estando borracho, se fue sólo a una tienda de tatuajes y se tatuó en la frente la palabra amor. Estuve descojonándome de él muchísimo tiempo, era demasiado gracioso. Cuando lo ví con mis propios ojos, pensé que me estaba tomando el pelo, pero no.
Sé lo que estáis pensando, y sí, a veces se le va la cabeza, no es algo muy normal que se diga. En fin.
Tú dirás lo que quieras pero…puedes sacarle mucho provecho teniendo una Hdoll…no sé cómo es, tráemela algún día, ¿quieres? – Le miró suplicante.
¡Hola a todos de nuevo! ¡Espero que os haya gustado éste nuevo capítulo!
¡Siento mucho la tardanza, de verdad, no he tenido tiempo de nada! ¡Ni siquiera tengo vacaciones…un horror!
¡Gracias por todos los Reviews de apoyo, me halagáis muchísimo y me hace muy feliz tener a gente que lea mis historias!
¡Muchas gracias por vuestras críticas constructivas, me ayudan a mejorar día a día!
Os adjunto mi página de Facebook de Ilustración para que le echéis un ojo y le deis a Like si os gusta :
pages/Sara-Hern%C3%A1ndez-Ilustradora/532190093491205?ref=hl
o bien buscad en Facebook por: Sara Hernández Ilustradora
¡Pronto subiré ilustraciones sobre este nuevo Fic y el Fic de HDoll! ¡Lo prometo! .
¡No seáis muy malos conmigo!
Critiquen!
Bye bye!
