Wow, en serio no esperaba tantos reviews XD Pero les agradezco de corazón a todos por sus reviews y sus reacciones XD jajajaja! Como me reí. Y bueno, empezamos un nuevo capítulo, qué le deparara a nuestro gato? Y qué hará ahora Bridgette? Apoyemos esta pareja señores y sin más que decir… COMENZAMOS!

Capítulo 4

Resfriado.

Después del incidente de las historias sobre su persona con el mimo ese, Chat tardó en perdonar a Bridgette, y no fue hasta que ella le dio una bolsa de bollos de queso crema con chocolate que le volvió a dirigir la palabra por dos enormes razones, en primera porque estuvieron deliciosos y en segunda, a Plagg le gustaron tanto que Félix contemplaba aquello como una oportunidad de poder librarse del apestoso camembert por un tiempo. Esa noche la patrulla fue aburrida, y es que Ladybug no fue debido a que estaba enferma, se preocupó al ver sus mejillas rojas por el comunicador pero ella le dijo que no debía preocuparse, solo sería cosa de un par de días. Así que sin más que hacer ya iba de regreso a su casa cuando vio una persona correr por una desierta calle seguida por dos hombres, cuando la pequeña figura pasó bajo una farola a Chat casi le dio un síncope al ver de quien se trataba.

-¿Bridgette?

Ella corría a como sus piernas le daban, Tikki le dijo que el maestro podría darle unas hierbas para un té que le sanaría en poco tiempo, así que salió como Ladybug pero a mitad del camino de regreso la fiebre y el mareo casi provocó que cayera de una azotea, por lo que decidió mejor destransformarse y regresar como Bridgette, después de todo no tendría problemas en regresar a esa hora a su casa puesto que sus tíos se habían ido a visitar a un viejo maestro pastelero de su tío a las afueras de Paris y regresarían mañana, no iba a llamarles por un simple resfriado. Pero no esperaba que dos tipos comenzaran a lanzarle insinuaciones, y al querer evadirlos uno de ellos la sujetó de la cintura, grave error, con una llave de judo ella lo tiró al suelo y ahora corría con todas las fuerzas que podía intentando escapar de esos tipos. Sentía la cara roja, mareos y su visión ya era doble, pero no podía transformarse. Y su carrera terminó cuando sintió que le jalaban de la chaqueta hasta una pared.

-Pero mira que niña mala has sido.

-Tranquila, si eres buena te trataremos bien.- Bridgette intentó darles una patada pero fue lenta y uno de ellos le abofeteó y cayó al suelo.

-Creo que le gusta rudo.

-Perfecto, así me gustan.- Bridgette alzó la vista y vio como uno de ellos se inclinó. Cerró los ojos esperando lo peor pero el sonido de un fuerte golpe y el grito de uno de ellos la hizo abrir los ojos apenas viendo la cola de Chat Noir pasar rápidamente frente a ella, al ver a una esquina vio como el felino arremetía contra el que se había atrevido a golpearla una y otra vez con fuerza, lo vio y por un momento pensó que no era él, pero esas orejas y cola eran inconfundibles.

-Chat...- logró decir y él se detuvo y volteó a verla, ella se levantó y apenas dio unos pasos sintió que todo se oscureció, pero solo pudo sentir unos fuertes brazos sostenerla, una calidez muy agradable y un aroma suave de una colonia que solo podía pertenecer a Chat Noir.

-Princesa... tranquila, ya estás a salvo.- ella sonrió con los ojos cerrados.

-Tú siempre me cuidas...

Cuando Bridgette despertó estaba en su cama y con un paño húmedo en su frente, buscó con la mirada al felino y lo encontró al pie de su cama observándola fijamente. Bridgette sonrió.

-Hola.

-Hola, ¿cómo te sientes?

-Mareada.

-La fiebre apenas te ha bajado. ¿Pero qué hacías fuera a estas horas?- preguntó molesto.

-Fui por medicina...

-¿Y tus tíos?

-Fuera de la ciudad. No quise molestarlos.

-¿Molestarlos? ¡Estás loca! Eso fue peligroso. Nunca y en serio ¡NUNCA! Vuelvas a salir así. ¿Capicci?- dijo haciendo la muy conocida expresión italiana juntando sus dedos, cosa que como Félix había visto mucho con su fotógrafo.

-Fuerte y claro.- respondió con una sonrisa y Chat suspira.- ¿Que paso con esos tipos?

-Los maté y escondí sus cadáveres.

-¿Qué?- preguntó con grandes ojos y Chat sonríe.

-Tranquila. Solo les deje en claro que no volvieran a ser unos imbéciles y que nadie toca a mí princesa. Después la policía llegó.- Bridgette suspiró aliviada.

-No me des estos sustos. Gato tonto...- Bridgette se sentía muy cansada y Chat pone frente a ella una taza de té.

-Toma, esto te lo dieron para el resfriado, ¿no es así? Bébelo y duerme, un buen sueño hace que te cures más rápido.

-¿Entraste a la cocina? ¿Tú solo? Dijo sentándose en la cama y tomando la taza.

-No soy tan inútil en la cocina.- dijo ofendido pero Bridgette se rió.

-Discúlpame si te ofendí pero aún recuerdo los huevos quemados y el desastre que hiciste con la licuadora aquella vez que nos quedamos solos.- Chat hace un puchero, y Bridgette pone su mano en la cabeza de Chat que deja de hacerse el ofendido ante esa pequeña mano.- Gracias chaton.- le dedicó una sonrisa antes de comenzar a beber el amargo té. El maestro le dijo que era amargo pero no pensó que demasiado, debía recordar la próxima vez acompañarlo con unas pastas. Al final se lo tomó todo y cayó dormida casi de inmediato. Chat la contempló dormir, con cuidado de sus garras tocó la mejilla donde seguro le quedaría un moretón y eso le hacía rabiar. Los había seguido y estaba dispuesto a salir y defender a la chica dándoles una pequeña lección luciéndose con Bridgette, ya tenía el escenario perfecto cuando uno la abofeteó, en ese momento sintió algo quebrarse y el solo escuchar sus intenciones avivaron la ira que subió a su garganta como amarga bilis. Al primero le dio una patada doble que lo dejó de seguro más que inconsciente pero apenas se apoyó en el suelo fue contra quien se había atrevido a tocar a su princesa, quería destrozar su cara hasta que no quedase nada, así que arremetió contra él hasta que escuchó la voz de Bridgette y después de tomarla entre sus brazos una patrulla se llevó a esos idiotas antes de que los matara. Suspiró.

-Lo siento... debí ser más rápido.- ante el suave toque en su mejilla Bridgette sonrió entre sueños por un momento. Ni en sueños podía dejar de sonreír, era muy extraña. Pero la observó fijamente, era extraño que a estas alturas apenas se diese cuenta de algunos rasgos de la chica. Bridgette tenía unas pestañas largas y tupidas, no necesitaba maquillaje para hacerlas resaltar. Su piel era de un color cremoso, diferente a su pálido tono de piel; sus labios eran de un color rosa que le recordaron a las rosas, y para su sorpresa la fiebre que enrojecía su rostro mostraba unos puntitos en el puente de su nariz casi imperceptible para cualquiera, eran... pecas, vaya sorpresa. Y por primera vez pensó que Bridgette era adorable, ¿o acaso ya lo pensaba antes? Sacudió la cabeza y se bajó de la cama. Sus pensamientos no debían de ir por ese camino, solo había una sola mujer en su vida y esa era Ladybug. Bridgette era una buena amiga y le tenía un enorme cariño cuando no lo acosaba como civil pero era todo, no debía haber más allá de eso. Vio la libreta en el escritorio y fue a sentarse al diván para leer parte de la última historia que todavía no estaba terminada.

Chat Noir le besó con una ternura que derritió su corazón. Mordió su labio inferior varias veces y su lengua la invitaba al pecado de forma suave y juguetona hasta que le dio acceso total, Ladybug ahogó un gemido en ese beso lento pero apasionado. Sintió como poco a poco la recostaba sobre aquella cama enorme llena de pétalos de rosa, al separarse ella sonrió, Chat se había tomado tantas molestias, las velas, la hermosa vista que se veía por aquellos ventanales de Paris y la luna llena. Enredó sus dedos en su suave cabello rubio y le miró a los ojos, por todos los cielos, ¿cómo pudo haber ignorado a este felino por tanto tiempo?

-Ladybug...- su ronca voz le hizo estremecerse y Chat se inclinó a susurrar a su oído.- Necesito tocarte bichito.- ella tragó saliva intentando humedecer su garganta que repentinamente se había quedado seca.

-Ha-Hazlo... tócame Chat, por favor.- Chat sonrió. Ladybug estaba totalmente a su disposición y no iba a desaprovechar esa oportunidad, sus manos pasaron perezosamente por la tela del traje, deteniéndose en sus senos y rozando sus garras por sobre sus pezones. Se colocó entre sus piernas y se inclinó para que ella sintiera su dureza justo en su centro, ambos gimieron ante el insistente roce de Chat Noir.

-Oh my lady... necesito sentir tu piel.

-A-Atrás en el cuello...- pronunció enredando sus piernas a sus caderas para moverse con él, aquel roce era algo delicioso y ya estaba mojada bajo el traje. Chat llevó sus manos a su espalda buscando apoyo y ¡bingo! Encontró el diminuto cierre y lo corrió lentamente hasta que sintió el final y le quitó el traje. Chat la contempló anonadado, recorriendo con la mirada centímetro a centímetro de cremosa piel cuyos objetivos estaban cubiertos por una sexy lencería azul marino con pequeños holanes en los costados de las bragas como si simulase una minifalda. Gruñó ante tal exquisita visión.

-Te voy a devorar lentamente my lady.- volvió a atacar sus labios con un hambre intensa siendo correspondido, sus manos se movieron de arriba a abajo arañando un poco su piel, ella parecía disfrutarlo, al llegar al sostén se sorprendió de no encontrar broche detrás y al separarse un poco vio como ella llevó su mano al frente en el centro y lo soltó. La tela salió volando hacia una esquina de la habitación por Chat y tomó entre sus manos sus senos que aunque pequeños estaba dispuesto a dar pleitesía por ellos.

-Chat...- él la miró, aun con la máscara podía verse un claro sonrojo.- T-Tú sigues vestido.- Chat casi se ríe y asiente, ella tenía razón, era justo buscar algo de igualdad. Se quitó la parte de arriba del traje y el guante de la mano izquierda dejando solo enguantada la mano donde tenía su anillo.

-¿Mejor?- ella asintió y volvieron a besarse, sentir piel contra piel los hizo gemir, Ladybug sintió la deliciosa fricción de sus pezones con el fuerte pecho de su amado gato. Chat la recuestó por completo y comenzó a jugar con esos suaves montículos, ella no paraba de gemir y a veces gritar cuando succionaba con más fuerza sus pezones, al mismo tiempo su mano se coló por la ropa interior y comenzó a tocar aquel botón que sabía la haría retorcerse loca de placer. Ladybug no paraba de gemir, sujetándose de las sabanas para después clavar sus uñas en la espalda de su gatito que gruñó mientras mordía un pezón, aquello era la gloria. En poco ella sintió que introducía un dedo en su interior y gritó al sentir el incesante bombeo, la quería hacer terminar rápido para poder adentrarse en ella. Ya no podía más, su miembro gritaba para enterrarse en esa cálida y apretada entrada.- entre gritos y jadeos Ladybug se retorció presa del placer hasta que sintió la liberación de su vientre que otorgó un abundante líquido que mojó la mano de Chat Noir y su ropa interior. Chat sonrió y de inmediato se puso sobre de ella retirando la tela y viendo su tesoro húmedo y listo para lo que seguía.- Lo siento... pero ya no aguanto...- apenas se bajó el cierre del pantalón y liberó su miembro que ya estaba hinchado y dispuesto a enterrarse en ella. Acarició sus piernas alargando más el sufrimiento de ambos, mirándose uno a los ojos.- Prometo tener cuidado.- Ladybug asintió, no era tonta, estaba asustada por el inminente dolor de la primera vez pero también feliz por entregarse al hombre que robó su corazón. Ella sintió la punta del hinchado miembro en su entrada, Chat de un empujón entró en ella llevándose la prueba de su pureza gritando su nombre loco por esa nueva y deliciosa sensación.

-¡Bridgette!- jadeó Chat Noir y entonces abrió los ojos de golpe. Su corazón parecía que se le saldría del pecho y sintió su duro miembro siendo estrangulado por el pantalón. ¿Acaso dijo Bridgette? ¿En qué momento cambio la dueña de sus fantasías por Bridgette? De repente sintió pánico y volteo a verla, seguía profundamente dormida, se acercó para verificar y suspiró aliviado de comprobar que seguía durmiendo tranquilamente, de repente ella pareció decir algo en sueños, pero no entendió qué fue lo que dijo, miró sus labios para ver si volvían a moverse y por un momento se vio tentado de besar esos dulce labios... retrocedió de forma brusca antes de cometer una locura y salió por la ventana. Sentía el rostro caliente, su corazón a mil por hora y su garganta seca... genial, Bridgette le contagió su resfriado.

….

Y… espero les haya gustado, el último capítulo será un poco más largo pero igual tendrá zukulencia como todos los demás. Dejen review, nada de tomatazos y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HAASTA LA SIGUIENTE! XD