¡Muuuuuy buenas a todos! Orchid aquí con otra actualización XDDDDDDDDDDD Esta vez se trata de un capítulo de FAR, como pueden ver. Se lo dedico a Sakura Zala-sama, qué recién comenzó a leer esta historia ^^. Me disculpo una vez más por la longitud del capítulo ToT.

Eso es todo~


Kazuto se encontraba sentado al borde de la cama, asustado. Habían pasado dos horas desde que la muchacha había saltado desde el balcón, y aún no había ni las más mínimas noticias de ella. Iba sin decir, estaba en extremo preocupado, sobretodo porque la torrencial tormenta había hecho todo menos reducir su intensidad.

No había podido dormir ni descansar en todo el rato, y simplemente se hallaba sentado, observando la puerta cristalina por la que ella había salido, mientras veía las incesantes gotas caer, creando una leve melodía de afugia para el.

Sintió sus párpados rendirse ante la exhausión, aunque su subconsciente trató de luchar un poco más, mientras se sostenía de la poca esperanza que le quedaba, como si se tratará de un salvavidas. Entre sus manos se hallaban dos objetos un tanto pesados. Un peine de oro y nácar qué aún se encontraba ligeramente húmedo y un tanto frío debido a su reciente uso, y un espejo de oro que se hallaba decorado por una única gema plateada en su agarre. Robó una pequeña mirada de los objetos, antes de regresar su cansada vista a la tormenta y aferrarse a la pequeña esperanza que aún le quedaba de que aquella hermosa dama regresaría ilesa.

OoOoOoOoOo

La niebla y la lluvia llenaban el bosque de un fino calígine qué aterrorizaba a la joven, que se encontraba caminando entre la densa vegetación del bosque. Su largo vestido color champaña se había mojado y ensuciado en sobremanera desde que aterrizó en medio de un claro, y parecía atascarse en todas las ramas qué se extendían a su alrededor.

Sus agudos sentidos aún captaban el sonido de un llanto afligido, y con cada paso que daba lo escuchaba cada vez más claro. Cuando sintió la tormenta empeorar, comenzó a correr, lo que hizo que el vestido qué llevaba puesto se llenará de lodo y finalmente quedara completamente atascado en una rama, qué fácilmente atravesó la tela, y al ella tratar de correr, solo logró rasgar irremediablemente la preciosa prenda. Con un suspiro decepcionado, ella terminó de rasgar lo con sus propias manos, de manera que no quedara el resto colgando mientras corría, para evitar tropezarse o volverse a atascar.

Después de un rato de correr en línea recta en dirección del suave ruido, se encontró a sí misma entre los árboles, mientras trataba de ubicar el árbol en el cual una criatura se hallaba sollozando. Mientras se concentraba en el sonido, sintió la lluvia empeorar, pero ni siquiera dudó cuando logró ubicar la raíz del sonido que había perseguido hasta aquél momento. Con cuidado comenzo a escalar el alto árbol, lastimando sus largas piernas descubiertas en el proceso. Ahogando un pequeño quejido de dolor, siguió escalando, utilizando las ramas gruesas como su soporte, hasta que al fin llegó hasta un pequeño agujero hueco en el árbol, dónde vio la criatura qué había estado llorando. Su corazón se detuvo por unos instantes mientras lo tomaba entre sus brazos y trataba de calmar su llanto.

OoOoOoOoOo

Cuando sintió su cuerpo comenzar a rendirse por el cansancio, se sintió completamente derrotado e impotente, casi quiso llorar por la frustración. Pero aquél sentimiento fue efímero, porque poco después escuchó ruidos casi completamente ahogados por la lluvia. Eran constantes e insistentes, y aunque no se escuchaban claramente, estaban allí. Se levantó rápidamente, y abrió la puerta que daba al balcón, mirando tan lejos como la leve niebla le permitía, mojandose ligeramente en el proceso. Distinguió una delgada silueta acercándose torpemente hacia la ventana. Divisó los largos cabellos mandarina de la muchacha, y sus brillantes alas rojas qué le servían de faro, mientras se sacudían descontroladamente, tratando de mantenerse a vuelo y al mismo tiempo no desplomarse. Tenía los brazos cruzados sobre su pecho de manera protectora, cual si estuviese sosteniendo algo; y sus ojos entrecerrados denotaban cansancio. El avanzó por el balcón, y la muchacha aterrizó justo enfrente de el, para bajar la mirada y apoyar su cabeza en el hueco del cuello del joven. El la rodeó con sus brazos, y soltó un leve suspiro.

-Asuna...- Logró murmurar, mientras acariciaba el largo y desaliñado cabello de la muchacha, qué ahora estaba lleno de hojas y pequeñas plantas que habían caído sobre el. También notó que su largo vestido, qué antes cubría sus pies y se arrastraba ligeramente, estaba rasgado, y ahora a duras penas lograba cubrir sus lastimadas y temblorosas piernas.

-Kazuto-kun...- Le murmuró Asuna, temblando entre sus brazos, aunque se desconocía si era por el frío o por algo más -Vamos adentro...

El asintió, y condujo a la muchacha hasta la cama, donde le hizo sentarse. Luego se sentó en la silla junto a ésta, no sin antes cerrar la puerta corrediza de cristal y las pesadas cortinas. -Me alegro de que estés bien... No tienes ni idea de lo preocupado qué estaba...

Ella se dejó caer lentamente y quedó acostada. Suspiró por el cansancio.

-Kazuto-kun... Estoy muy cansada...- Le murmuró, parpadeando con lentitud y obvia dificultad.

-¿Está bien si me cuentas lo que sucedió?

-Alguien estaba llorando desconsoladamente en el bosque... Logré salvarle, pero se me hizo difícil venir hasta acá. Mis alas casi se desplomaron varias veces. Y justo ahora, hace un momento, se desvanecieron solas.

El la miró, preocupado -¿Se desvanecieron solas? Eso debe ser malo, ¿no?

Ella le ofreció una sonrisa débil, y dejó salir una pequeña risita -Significa que mi nivel de energía mágica está peligrosamente bajo. Pero hay varias maneras de recuperarlo fácilmente.

Kazuto instantáneamente pareció aliviado -¿Enserio? ¿Cuáles son? Te ayudaré con ello.

Asuna sonrió de manera misteriosa, y se levantó con un poco de dificultad, dejando el pequeño bultito de tela que había estado sosteniendo, sobre la cama. Luego prosiguió a sentarse de lado sobre el regazo del muchacho, cuyo rostro tomó un leve tinte rosado debido a las acciones de la joven Xana.

-Verás, Kazuto-kun,...resulta que hay una acción que en los humanos despide una increíble cantidad de hormonas, —Oxitocina, Dopamina, e incluso Adrenalina en varios casos—, y que en las hadas,... a parte de generar emociones y sentimientos similares a los que causan las hormonas ya mencionadas, también produce una... aceleración notable en la producción de energía mágica- Explicó, mientras tomaba el rostro del joven entre sus manos -Tendré que pedirte que me ayudes con esto,... ¿si?- Murmuró suavemente, acercando su rostro peligrosamente al del muchacho y cerrando sus ojos.

Los ojos de Kazuto permanecieron abiertos como platos mientras Asuna cerraba la distancia entre sus labios, comenzando una danza casi intoxicantemente lenta e hipnotizante y lograron presenciar el exacto momento donde sus alas reaparecieron, con casi toda su gloria brillante de vuelta, aunque se veían algo más transparentes. Y a el le pareció que tal vez estaban ligeramente más brillantes qué de costumbre, pero lo tachó como una mala jugada de su imaginación.

Poco después, la muchacha se separó de él, terminando el beso, y a la vez abriendo sus ojos. Le ofreció una sonrisa tierna y pegó su frente contra la suya. -Tengo entendido que para ustedes las gentes, los besos suelen ser algo un tanto serio y formal entre personas que se tienen bastante confianza y todo lo demás; Por eso me disculpo- Dijo, soltando una risita -Pero a decir verdad, es el método más sencillo, y menos... Como explicarlo... Íntimo, por así decirlo.

El asintió, aunque permaneció callado. El silencio cómodo, qué era acompañado por el suave arrullo de la lluvia creaba un ambiente agradable para ambos, y su cercanía, qué inevitablemente les hacía compartir calor corporal, hacía la situación aún más cercana, si eso era posible para entonces.

Sus rostros se volvieron a acercar, ésta vez mutuamente, mientras ambos cerraban sus ojos, y cuando sus labios estuvieron a punto de rozarse por segunda vez, un cortante sonido se escuchó alrededor de la habitación. Era insistente y agudo, y parecía provenir de la pequeña manta qué Asuna había estado cargando en sus brazos hasta hacía poco antes.

-Oh no, ¿ya se despertó?- Preguntó ella en un tono sorprendentemente maternal, mientras se levantaba, y se dirigía hacia la cama donde se encontraba la criatura.

-...Esto... ¿Qué se supone que es eso?- Preguntó el, viendo como ella levantaba la criatura, acogiendola entre sus brazos como si se tratase de su propio hijo.

Ella lo miró, sorprendida -Cierto, como no terminé de contar, no pude hablar sobre ella. Cuando logre calmarla te contaré todo correctamente, ¿Está bien?- Explicó, meciendo a la pequeña criatura en sus brazos como si fuera un bebé.

El asintió, y se quedó observando embelesado como ella mecia sus brazos suavemente, a la par que cantaba con su dulce voz en una lengua desconocida para el.

Dormi, mi fili, dormi –

sunt qui dicunt

vitam beatam esse:

dicunt, dicant, nesciunt.

Dormi, mi fili, dormi –

veniet dies

quo tibi erit

larga, largissima quies.

Dormi, mi fili, dormi –

aderit mox

mihi, tum tibi

ultima, optima nox.

Y cual si aquella canción le hubiera hipnotizado, pronto dejó de moverse y cesó de hacer ruido casi por completo.

-Vaya… ¿Qué idioma era ese?- Preguntó el en voz baja, mientras ella seguía meciendo sus brazos levemente.

-Es una lengua qué ustedes las gentes consideran muerta. Se le llamaba Lingua Latina, o para ser más específica, latín. Es una lengua muy hermosa, y por eso la he estudiado desde que era tan solo una pequeña hada.

-Ya veo...- Murmuró suavemente él.

Un momento después, ella se quedó completamente quieta, y le hizo una seña a Kazuto para que se acercara. El, lentamente se acercó, increíblemente nervioso, y se asomó una vez estuvo suficientemente cerca. Envuelta en una manta color crema, se encontraba lo que parecía una bebé extrañamente pequeña a simple vista. Escaso cabello oscuro como la noche, y piel blanca como la porcelana. Poco después notó, qué había algo diferente sobre aquella infante; Un par de orejas ligeramente más puntiagudas de lo normal.

-¿Qué...- Comenzó a preguntar, pero Asuna no lo dejo terminar pues había entendido lo que el quería preguntar.

-Es a lo que se le refiere como Fili Hominis, o "Hijo de las gentes" en español. Se trata de una cría de hada o Pixie al cual se le refiere como "cambiante", pues sus padres lo intercambian por el hijo humano de una familia, posando sobre el un encantamiento qué bloquea sus poderes y su verdadera apariencia. Las familias que se dan cuenta de su naturaleza, abandonan a las criaturas o en el peor de los casos las asesinan. Ésta pequeña fue abandonada en el bosque, donde la encontré.- Explicó, mirando con tristeza a la pequeña -Además, me he dado cuenta de que pertenece a las "pequeñas gentes" o pixies.

-¿Es una Pixie?- Preguntó, ya sabiendo la respuesta, mientras miraba de nuevo a la pequeña. Tenía la apariencia de un infante de alrededor de un año, pero era más pequeña, y parecía mucho más liviana.

-Por otro lado, Kazuto-kun- Asuna lo miró a los ojos -Tenemos que averiguar lo que significan nuestras runas. A toda costa, hay que hacer lo que haga falta.

OoOoOoOoOo

En medio del bosque, se hallaba una preciosa cabaña del tamaño suficiente para albergar el día a día de alrededor de 4 personas. Adentro, había una sala de estar, y sentada sobre el sofá se hallaba lo que parecía una niña de alrededor unos 10 años en apariencia, con los ojos cerrados en profunda concentración. Su cabello le llegaba por los hombros y era de un precioso color durazno; Mientras que sus orejas ligeramente puntiagudas denotaban su pertenencia a una especie feerica.

En ese instante, alguien entró apresuradamente por la puerta, generando un fuerte ruido que hizo que la niña abriera sus ojos por la sorpresa.

-¡...Aurora!- Exclamó la hada qué irrumpió en la habitación, respirando dificultosamente -¿Encontraste algo?

-Ya te dije, Eos. No he podido localizar a Selene en lo absoluto. Lo más cercano que he encontrado es una xana con una marca de mana sorprendentemente similar a la de ella.- Reportó ella en un tono triste.

Las manos de Eos formaron puños a sus lados, mientras las cálidas lágrimas de frustración se deslizaban por su rostro -Demonios, hermana. ¿En dónde rayos te has metido ahora?- Murmuró suavemente, secando sus lágrimas a manotazos. -Aurora- Dijo, dirigiéndose a la jovencita.

-¿Si?

-Prepara todo. Iremos a ver a la reina.

-¿A la alta señora? ¿Para qué?- Preguntó la pequeña, ladeando su cabeza en confusión.

-Le pediremos qué autorice una misión de rescate para una Xana desaparecida.

OoOoOoOoOo

Al día siguiente...

Asuna se encontraba colocándose su capucha roja, mientras Kazuto cuidaba a la joven Pixie cambiante en su siesta. La pequeña había sido aseada y se encontraba envuelta en una toalla, y mientras esperaba que la Xana se vistiera, había caído profundamente dormida. Dicha hada se les acercó una vez hubo terminado de arreglarse por completo, y sacó una fina y alargada rama de su bolso.

-Es una cambiante, y actualmente se encuentra privada de sus poderes y memorias. Utilizaré un encantamiento para disolver aquél que utilizaron para sellar su verdadera naturaleza.- Dicho ésto, colocó a la pequeña sobre la cama, y le hizo un ademán a Kazuto para que se apartara - O spiritus, qui habitat intra paucos. Per vos de manu patrum meorum Ecce temperarent. Nunc te tua figuram acquirant , ut possitis vivere, ut olim. Innocens eris a cohiberi, O magna creatura!

Una vez que estas palabras fueron pronunciadas, los ojos rojos de la pequeña se abrieron, y brillaron de una tonalidad dorada mientras su cuerpo cambiaba. Se volvió un poco más alta y sus extremidades se volvieron ligeramente más refinadas, prueba de su mayor afinidad con las habilidades motoras. Su escaso cabello creció en ese instante, llegando un poco más allá de su cintura, y sus ojos finalmente dejaron de brillar, tomando un color plateado.

Su apariencia general se mantuvo intacta, y al final solo parecía un par de años mayor qué antes. Miró a su alrededor con curiosidad, cubriéndose con la toalla. Asuna se le acercó con cuidado, y se sentó al borde de la cama. -¿Cuál es tu nombre? ¿Puedes decirme?

Ella asintió con temor -Nombre...¿Y-yui..?- Pronunció con dificultad, y casi en un tono interrogante.

-Yui-chan. Que bonito nombre- Continuó Asuna, ofreciéndole una dulce sonrisa -Yo soy Asuna. Y este es Kazuto.

La chiquilla qué a pesar de haber crecido aún aparentaba una corta edad, frunció el entrecejo, e intentó pronunciar los nombres que se le hacían tan nuevos - Auna, Kauto.

Asuna rió levemente -Supongo que es un poco difícil para ti. Por ahora cualquier cosa que se te haga más fácil esta bien.

Ella volvió a fruncir el entrecejo, cual si estuviera pensando profundamente, luego sonrió y los miró con ternura, extendiendo sus brazos hacia ellos -Mamá, Papá.

-¿Eh?- El rostro de Asuna qué reflejaba confusión, pronto se vio surcado por una sonrisa de felicidad, y dos caminos de cálidas lágrimas qué aterrizaron en su regazo -Si, Yui-chan.- Murmuró, abrazando a la pequeña, qué también asintió.

Kazuto permaneció de pie observando la escena con ternura, para luego acercarse y observar la dulce escena con más detalle. En ese momento, realmente parecían Madre e Hija.

Asuna levantó la mirada, y le sonrió, haciéndole un ademán para que se uniera al abrazo. El aceptó, acercándose más y abrazandolas a ambas como si se tratará de su propia familia.

Asuna se separó del abrazo -Ahora, Yui-chan, vamos a vestirte.

OoOoOoOoOo

La Corte Real de las hadas estaba formada por tres eslabones: El más bajo, estaba formado por las hadas sabias que poseían el puesto de consejeras; El del medio, donde se encontraban las representantes de cada raza y el rey consorte, Oberon; Y el más alto, el que conformaba única y exclusivamente la Reina Titania.

Normalmente se reunían en exteriores cuando discutían algún problema, pero cuando sólo estaban ayudando a resolver los problemas de las hadas, se encontraban en un gran salón de madera.

Los asientos de la corte estaban completamente llenos, y en frente de ellos, se encontraba una Xana de ojos lila; Eos, acompañada por su Pixie, Aurora.

-¿Una misión de rescate? ¿Y cual podría ser la razón para esto?- Preguntó Titania, mientras observaba a ambas con atención.

-Una Xana, mi hermana mayor, está desaparecida- Explicó Eos.

-Debes tener en claro que Selene está en una misión involucrada con las gentes. Está lejos, pero eso no la convierte en desaparecida.

-Su majestad, tengo muy en claro la misión de la cual forma parte mi hermana. Pero, como usted ha de haber notado, su marca de mana ha desaparecido del mapa por completo...

La reina asintió considerando su respuesta.

-Actualmente, la Xana de la cual hablas se encuentra libre de peligros. Pero si tu preocupación es demasiada, te autorizo ir en su búsqueda. No obstante, no tienes permitido interrumpir su misión de ninguna manera. ¿Entendido?

Eos asintió, y se hinco en una rodilla - Si, mi reina.

-Y una cosa más- Pronunció, haciendo que la Xana devolviera su mirada hacia ella -Tampoco tienes permitido comentarle sobre esto al joven Helios o a su acompañante. Eso es todo. Puedes retirarte. Que los espíritus ancestros te acompañen, no olvides tu Juramento, y nunca, nunca dejes de soñar y volar alto, hija mía.

-Entendido, su majestad. Gracias por recibirme, honorable y altísima corte.

OoOoOoOoOo

-Entonces ese es el plan. ¿Alguna pregunta?- Finalizó el, mirando a las dos chicas que se encontraban sentadas sobre su cama.

Una, era una muchacha de largos cabellos mandarina qué portaba un vestido color durazno con una caperuza roja por encima; Y la otra, era una pequeña niña de cabellos color ónice, qué traía puesto un vestido color lila, con una caperuza negra con detalles lila en estilo Rosemaling, aunque sólo en el borde.

Ambas asistieron en respuesta a la pregunta, y al Asuna levantarse, la más pequeña le siguió justo detrás, como una segunda sombra; como un patito seguiría a quién consideraba su mamá. Llegaron hasta el balcón, dónde Asuna reveló sus alas, acercándose a la baranda. Levantando a la pequeña en sus brazos, ella se elevó en el aire, tomando vuelo, y aterrizó justo debajo del balcón.

Luego, rodearon la edificación, llegando a la entrada, y empujando la puerta. El carrillon anunció su llegada, a lo que una pelinegra levantó la mirada, reconociendo la llegada de ambas.

-Bienvenidas a la posada Swyndale- Dijo ella, ofreciéndoles una leve sonrisa. -¿Qué se les ofrece?

-Vinimos a buscar a alguien que se encuentra hospedado aquí- Explicó Asuna -Su nombre es Kazuto.

-¿Kirigaya? Le avisame que están aquí... Esto...

-Asuna.

-Asuna-san- Repitió ella, marcando un número en el teléfono que se encontraba en el escritorio - ¿Alo? ¿Kazuto-san? Si, soy yo. Es que hay alguien buscándote. Se llama "Asuna". Okey, se lo diré.- Dicho esto, colgó el teléfono -Dice que bajará enseguida.

Un poco después, Kazuto bajó por las escaleras rápidamente, aproximándose a las jóvenes que se encontraban en el vestíbulo. Con una sonrisa, saludo a Asuna, abrazó a Yui, y le agradeció a Suguha.

-A partir de hoy ellas se hospedarán aquí. Me encargaré de el pago más tarde.- Le dijo él.

-Comprendo. Por favor díganme sus nombres, y las integrare al sistema.

Ella dudó un poco antes de hablar -Como ya dije, mi nombre es Asuna.

-¿Y tu apellido?

Asuna se quedó callada, sin saber que responder. Pero Kazuto solo sonrió, mientras rodeaba su cintura con un brazo

-Kirigaya- Respondió por ella. Ella se sonrojó al recordar lo que implicaba qué dos personas (humanas), sin lazos consanguíneos (Y en la mayoría de los casos de edades cercanas), compartieran un mismo apellido.

Sugu entonces miró hacia la pequeña niña que no aparentaba más de cinco años -¿Y tu, pequeña?

Ella pareció entender lo que sus "padres" estaban formando, por lo que no titubeó antes de responder

-¡Yui Kirigaya!- Exclamó en un tono alegre.

Sugu sonrió, escribiendo aquél nombre en lo que parecía una lista. Luego asintió, afirmandoles qué podían ir a la habitación -Le diré a las sirvientas qué se encarguen de poner una segunda cama en el cuarto. Pero no estará lista sino hasta mañana, ¿está bien?

-Si, está bien- Respondió Kazuto, agradeciéndole de nuevo -Vamos a por algo para desayunar. ¿Podrías subir ésto a la habitación?- Preguntó, señalando el bolso qué poco antes había tomado de Asuna.

-Por supuesto.


Hasta ahí lo voy a dejar. Lo sé, es raro de mi parte no dejar un final dramático, pero decidí que sería mejor dejarlos con este final dulce, viendo que el fandom está inundado de drama, tragedia, sufrimiento y traumas XDDDDDDDDDDD. Un poquito de Fluffy para pasar la amargura de la actu de White Butterfly de Sakura Zala-sama xD (Y Sip, esto es un shout-out).

Saludos a todos aquellos que comentaron (Ustedes saben quienes son!).

En fin, aquí los dejo con mi rincón de explicaciones~


Primero que nada, a responder reviewws :

Yui Kirigaya: Gracias por tus lindas palabras, Yui-sama. Me encanta que seas tan introspectiva y atenta a todos los detalles. Bueno, haré mi mejor esfuerzo para responder tus dudas sin necesariamente dar spoiler:

1. En cuanto a las personas cuyo nombre ha sido escrito en brillo, todas tienen un poder diferente. ¿Hados? XDDD Si los hay, pero nada que ver.

2. Si xD Aunque sigo adorando a Alice, juju

3. Shii, me divertí bastante formando su personaje. Hija de Ares? Corrección, pareja de Ares.

4. Creo que no entendiste bien lo de las runas XDDDDDDDDDDD. Las runas son la escritura sagrada de las hadas, y aunque no muchas las conocen, están allí. Un claro ejemplo es el 2do capítulo, cuando Selene hace un encantamiento en lengua sagrada, para disolver su disfraz, y runas plateadas se forman a su alrededor. Planeo hacer un blog para explicar las runas :3.

5. Sii, adoro la versatilidad del KiriAsu. Hmm... ¿Quien sabe? 7u7

6. De verdad que quería colocar la caperuza roja a cualquier costo xD Simplemente me parece un elemento muy significativo para el KiriAsu, por los eventos de Aria in The Starless Night. Me alegra que te gustara x3

7. Eugeo solo condujo el vehículo, y a el, como mencionó en el primer capítulo, no le interesaba para nada su puesto de trabajo, y que no estaría allí si no fuera por su madre. Un trío? Juajuajua.

8. Bueno, toda su apariencia cambió, no veo por qué sus alas deben quedarse fuera xD. De verdad se vería rara una Asu de apariencia normal con alas azules, así que las cambié.

9. Correcto :3 Por eso mismo elegí qué fuera una Xana. Naturaleza bondadosa y actitud colaboradora, siempre lista para ayudar a los demás. Encaja perfectamente~

Pues ya veremos, ya veremos. XDDDDDDDDDDD Bye bye.

L' Fleur Noir: Deberías prestarle especial atención a todos los detalles XDDDDDDDDDDD Si no, no entenderás ni patata. Oie Cy 7u7.
Cuando no tu con tu Asugeo xD Y ahora metiendo a Kiri en este arroz con mango xD Nos leemos!

Y por último, pero por supuesto, no menos importante,

Zero D' Scarlet-kun: Oh dios! Un ninja XDDDDDDDDDDD

Siiiii, siempre tendrán que pelear, pase lo que pase. Es extraño, pero también genial *w*
Eugeo también es de mis favoritos xD Junto con Alice, Asuna, Yui y Yuuki XDDDDDDDDDDD Pos esa era la idea, me basé en la apariencia del avatar Titania de Alfheim para crear la Titania de mi historia. Es gracioso como tuviste razón. Desde el instante en el que pensé renta alguien llorando en plena tormenta me imaginé a Yui. Otra vez, tienes razón xD Kazu insinuandosele y el KiriAsu cerca. Bueno, eso es todo. Saludos!


Ahora... MÁS FICHAS DE PERSONAJES C:

Eos: Hada de raza Xana. Hermana menor de Selene/Asuna, y hermana mayor de Helios. Su acompañante es una Pixie llamada Aurora. Se encuentra "casada" (El matrimonio como tal no existe entre las hadas, pero si algo similar), con un Silfo llamado Ares. Nació durante un amanecer, y por lo tanto fue nombrada como la diosa de los amaneceres. Apodada "Diana" por sus grandes habilidades de rastreo.

Helios: Un hado (Si esta correctamente dicho. El término significa destino), de raza Xana. Hermano menor de Eos y Selene/Asuna. Su acompañante es un cachorrito de León. Se encuentra infatuado por la belleza de una Alseide llamada Alyse. Nació cuando el sol estaba en su posición más alta del cielo, por lo que fue nombrado como el dios del sol.

Oberon: Consorte de la Reina Titania, y por tanto Rey de las Hadas. Tiene un puesto en el segundo eslabón de la Corte Real, a pesar de no ser representante de ninguna raza feerica.

Aurora: Pixie acompañante de la Xana Eos. A pesar de parecer una niña no mayor de 11 años, tiene la misma edad que Eos. Es muy poderosa, es capaz de localizar hadas por sus huellas de mana y también de revelar hechizos de alto nivel.

Yui: Pixie joven. Fue utilizada como cambiante por su familia original. Le tiene mucho cariño a sus "padres", en especial a Asuna. Tiene poderes relacionados con Estados de ánimo y emociones.


Y por último! Un rincón para hablar de...*redoble de tambores*... Criaturas místicas!

Este capítulo hablaremos sobre los Pixies.

Son criaturas muy peculiares qué tienen talentos y poderes únicos. Tienen dos formas: Su forma original, en la que miden entre 8 y 15cm, tienen alas (y por tanto la habilidad de volar), orejas puntiagudas y suelen parecer pequeños brillos desde lejos; Y su forma semi-humana, en la cual tienen alrededor de la altura de un niño humano, dependiendo de su edad,aunque la mayoría no suele pasar de la altura de un niño de 12 años. En esta forma carecen de alas, pero sus orejas son ligeramente puntiagudas. De igual manera poseen la apariencia de niños pequeños. Cuando son muy jóvenes, tienen la apariencia de un niño humano de su edad, aunque suelen ser muchísimo más livianos y pequeños.


Eso es todo, queridos lectores. Espero que les haya gustado,dejen un review si gustan para saber sus opiniones. Nos leemos!

~Orchid