Yo aquí, pasándome mi propio ritmo de actualizaciones por el forro, vengo días antes con el siguiente capítulo xD En serio, qué difícil es esperarse cuando lo tienes ya escrito xD


Capítulo 3: La primera pista

Law ya llevaba dos meses viviendo escondido en la habitación de Kid, y todo había resultado ser mucho más fácil de lo que Kid había esperado en un principio. Con su padre inconsciente la mitad del tiempo y el resto casi siempre demasiado colocado para darse cuenta de lo que sucedía a su alrededor, era bastante fácil mantener escondido a Law. Que el moreno apenas hiciera ruido también ayudaba. El mayor problema era el dinero, y para eso Kid solamente tenía que… requisar un poco más del que le era necesario para mantenerse a sí mismo.

El problema venía cuando llegaban los últimos días del mes cuando, por lo general, su padre tenía el mono porque no le quedaba dinero que gastarse. Esos días solía gritarle a Kid por ser un inútil, exigiendo que se pusiera a trabajar y "aportase algo a la casa que lo mantenía". Más de una vez había entrado de golpe en la habitación y Law solo había tenido tiempo de esconderse porque con el ruido que hacía al subir las escaleras los avisaba.

Ese día era uno de esos y, cuando Kid había bajado a por la cena, se habían gritado y si no se habían dado de hostias fue porque el pelirrojo le tiró a su padre una cartera que había robado esa tarde. El hombre salió prácticamente corriendo de la casa con ella.

-Deduzco que tu padre no va a molestar en un par de días –dijo Law, sentado en la cama, cuando Kid entró con la bandeja llena de comida basura.

-Nah, con un poco de suerte le dura hasta que cobre.

-¿De verdad lo crees? –Preguntó Law con cierta burla, yendo de tiro a por un paquete de pastelillos de chocolate.

Kid había descubierto pronto que Law sentía debilidad por el azúcar y por la cafeína.

-Ni de puta coña, pero así me deja en paz unos días.

-Lo que no entiendo es por qué no te deshaces de él –dijo Law, llevándose un pastelillo a la boca y devorándolo de un bocado.

Kid se quedó mirándolo. Realmente, aquello era algo que se había planteado varias veces, pero nunca conseguía dar con la forma.

-Si supiese que no me iban a pillar, lo hacía, pero no pienso acabar veinte años en la cárcel por él.

Law se quedó un momento pensativo.

-Tu padre también bebe, ¿no?

-A principios de mes. Cuando se le empieza a acabar en dinero pasa solo a coca.

-Provócale una sobredosis.

-¿Cómo? La única forma de hacer que se drogue más de lo que lo hace sería hacerlo con él e ir animándolo, y por ahí sí que NO paso.

-No tiene por qué –le aseguró Law.- Basta con que le cambies la droga por una de mejor calidad. He visto lo que consume y es de lo peor del mercado.

Kid lo pensó. Aquello podría salir bien.

-¿Sabes de dónde puedo sacarla? Por aquí todo lo que venden es esa mierda.

Law sonrió, una sonrisa torcida que habría provocado escalofríos a cualquiera. Kid se sintió ligeramente incómodo.

-Por supuesto.


Thatch entró corriendo, más activo de lo que solía ser ya de normal, y consiguió frenar, pegando un patinazo, a escasos centímetros de la mesa de Marco.

-¡Tenemos algo! –Exclamó, sonriente, y tanto Marco como Ace dejaron lo que estaban haciendo para mirarlo estupefactos. Thatch siguió hablando: -Al parecer Monet fue a una tienda de veinticuatro horas antes de morir, y las cintas de seguridad muestran a un tío que se parece seguirla, desde la calle, cuando sale de allí.

-¿Nos han dado las grabaciones tan rápido? –Preguntó Ace, asombrado. Según lo que había estudiado en la academia, el proceso para conseguirlas solía tardar un par de días, pero el cadáver lo habían encontrado esa madrugada.

-Al parecer Doflamingo lleva años amenazando a las tiendas para que colaboren, aunque nadie dice nada que pueda incriminarlo a él o a su organización, por supuesto –le explicó Marco.

-Bueno, ¿os pongo el vídeo? –Preguntó Thatch, programando ya el proyector de la sala, donde empezó a verse la borrosa grabación en la que aparecía Harpy Monet entrando en la tienda.

-Ese tío –dijo Thatch, señalando una silueta oscura que se veía en la calle.

La figura caminó varias veces arriba y abajo como esperando, hasta que la mujer salió y entonces se fue detrás de ella. No se veía gran cosa, era un hombre alto con la cabeza cubierta por la capucha de una sudadera negra.

-No es mucho –reconoció Thatch al parar la grabación –pero Monet era una chica alta, y este tío le sacaba como mínimo una cabeza.

-Así que mide como mínimo metro noventa –concluyó Marco.- Eso reduce la lista, gracias Thatch.

-Desde luego, Capone no era –bromeó el castaño, haciendo referencia al bastante bajo mafioso que estaba en conflicto casi constante con Doflamingo.


Si la resolución de Eustass Kid de no tener relaciones sexuales con Trafalgar Law tenía algún inconveniente, además de la evidente falta de sexo, este era que Law no aceptaba su negativa, y por tanto hacía todo cuanto podía para tratar de hacerlo cambiar de opinión.

Como resultado, la mayoría de noches Kid tenía sueños muy agradables que lo hacían despertar con evidentes secuelas físicas.

Ese día no fue una excepción. Kid despertó de un más que agradable sueño en el que Law había estado atendiendo su necesitada erección, en efecto muy necesitada en ese momento, y, todavía incapaz de abrir los ojos por la luz que inundaba la habitación, fue a levantarse para hacerse cargo de su problema en el baño.

Solo que no pudo hacerlo.

La presión alrededor de sus muñecas y tobillos lo hizo quedarse completamente quieto por un momento, confirmándole que había algo reteniéndolo en la cama. Fue en ese momento también en que se percató por primera vez de la incómoda posición en que estaban sus brazos: levantados y atados a los postes de la cama. Sus piernas estaban abiertas, mantenidas en posición por lo que fuera que estaba atando sus tobillos también. Además, podía notar el contacto del aire en toda su piel desnuda. Kid nunca dormía desnudo.

Prácticamente gruñendo, se forzó a abrir los ojos, a pesar de la molesta luz de la mañana, y allí, arrodillado entre sus piernas y completamente desnudo, estaba Trafalgar Law, sonriéndole con aquella jodida sonrisa suya y con una más que evidente erección.

-¡TRAFALGAR!

-Buenos días a ti también, Eustass-ya, ¿has dormido bien? –Saludó casualmente el moreno sin perder la sonrisa.

-¡Jodido hijo de puta! ¡¿Qué crees que estás haciendo?!

-Pues, habida cuenta de que no hay forma de convencerte, he decidido atarte a la cama para poder tener relaciones de una vez –respondió Law, completamente en serio.

Kid miró a su alrededor, comprobando que, más que atarlo, Law le había pegado los antebrazos a los postes de la cama con cinta aislante y, con el mismo material, había sujetado sus piernas al pie de la cama. Probó a mover los brazos, con fuerza, pero la cinta no cedió.

-No te molestes, Eustass-ya, he gastado un rollo entero.

-Suéltame, capullo –ordenó Kid, sonando tan amenazador como le fue posible.

Law, ignorándolo, se acercó a él, inclinándose sobre su rostro pero quedando demasiado lejos para poder morderlo.

-Si te soltase, arruinaría el propósito de todo esto, ¿no te parece? –Comentó, sonando distraído, y Kid jadeó cuando unos dedos pasaron sobre su erección, a penas rozándola. –Además, no creo que en el fondo quieras que te suelte.

Los dedos lo envolvieron por completo y Kid se mordió el interior de una mejilla para no gemir.

Law se apartó y se colocó a horcajadas sobre Kid.

-Me encantaría tomármelo con calma y jugar un rato, pero ya estoy al límite de mi paciencia, así que habrá que dejarlo para la próxima.

Y, sin más, Law se sentó sobre la erección de Kid.

Esta vez Kid gimió, al mismo tiempo en que Law lo hizo, al notarse envuelto en aquel apretado calor, apenas prestando atención a la humedad dentro de Law, prueba de que el hombre ya se había preparado.

-Oh, jodeeer… -jadeó Law. –Tendría que haber hecho esto hace años.

Kid se mordió la lengua para no responder, temiendo darle la razón, más aún cuando Law comenzó a moverse, despacio, haciendo que Kid saliera y volviera a entrar, cada vez más a dentro, cada vez arrancándole gemidos más altos al hombre, que se inclinó sobre él y comenzó a depositar besos por su cuello.

Ninguno duró mucho. Pronto los movimientos de Law, ahora coreados por Kid tanto como le permitía su posición, comenzaron a volverse frenéticos y el moreno se vació, sin necesidad siquiera de tocarse, sobre los vientres de ambos, seguido en apenas un par de embestidas por Kid, que lo llenó con fuerza.

Law se dejó caer sobre el pecho de Kid, jadeando, aún conectado con él.

Se quedaron en silencio por varios minutos y mientras trataba de recuperar la respiración, sintiendo el cálido peso de Law, Kid se preguntó por qué, en efecto, no habían hecho eso antes. Su razón, por legítima y comprensible que fuera, palidecía en comparación con la sensación de estar dentro de él, de moverse dentro de él. A cambio de eso, estaba dispuesto a ignorar…

-¿Vas a soltarme ya? –Preguntó Kid, cortando el silencio.

-Depende –respondió Law sin levantar la cabeza, sus labios moviéndose contra el cuello de Kid, -¿vas a atacarme? –La seriedad de la pregunta se perdió ante el tono juguetón con que fue hecha.

Kid sonrió ampliamente, incluso aunque Law no pudiera verlo.

-No de esa forma, no. –Movió las caderas para enfatizar la frase.

Law se rio.

-En ese caso…

Sin levantarse, sin romper la unión con Kid, Law alargó un brazo y cogió algo de la mesita de noche, el objeto probando ser unas tijeras cuando con él el moreno cortó la cinta que sostenía una de sus muñecas.

-Y a todas estas, -comenzó Kid, bajando el brazo libre para rodear la cintura le Law, -¿cómo has conseguido desnudarme y atarme sin que me despertara?

Su otro brazo fue liberado y Kid se calló una protesta cuando Law se apartó, esta vez separándolos por completo, para liberarle los pies. Solo evitó protestar porque pronto volvería a estar dentro de él.

-¿Recuerdas aquellas pastillas para dormir que te recetaron hace un par de meses cuando estaban los vecinos de obras? –Un pie libre. –Digamos que anoche te tomaste un par.

Kid se rio y, en cuanto tuvo ambos pies libres, cogió a Law de los brazos, besándolo y aprovechando para darles la vuelta en la cama, quedando él sobre el moreno.

-Eres un jodido hijo de puta –le dijo en cuanto se separaron, pero sin rastro de enfado en la voz. Law simplemente sonrió. –Esta vas a pagármela.

-Eso espero, Eustass-ya.

Continuará


Este es el capítulo más ligero de todo el fic, y me encanta xD (me lo pasé genial escribiendo la última escena)

¿Reviews? ^^