Encuentro II

- Quien eres? – Le dijo un chico de cabellos rojos y de ojos verdes hermosísimos, se quedo mirándolo por un momento hasta que se dio cuenta de lo que hacia y se sonrojo.

- Yo soy Sumiko – Respondió ella con la cabeza gacha para que no se diera cuenta de su sonrojo.

- Uhmm – Dijo el pelirrojo inspeccionando a la chica disimuladamente, viendo cada uno de sus detalles, tratando de ver a través de ella. Como no la vio sospechosa se presentó – Yo soy Gaara – extendiéndole su mano, ella acepto tímidamente.

- Ehmm no quisiera ser descortés pero que haces en mi casa – Preguntó el kage arrugando el ceño y usando un tono de voz un poco mas alto que el anterior, Sumiko alzo su cabeza y se encontró con unos ojos muy confundidos.

-Bueno tu hermano Kankuro me encontró en un parque muy cerca de aquí y me dijo que si quería me podía quedar en su casa – Explico la gitana desviando la mirada de Gaara que estaba muy confundido por el comportamiento de la chica, pero el comportamiento de su hermano no lo sorprendió.

- Tu nunca vas a cambiar verdad Kankuro – Pensó Gaara viendo a la castaña con la ropa adherida a su cuerpo – pero bueno la chica no esta del todo mal – desviando la mirada del cuerpo de la chica, que no se dio cuenta.

- Ah! – Exclamo Gaara rascándose la nuca, tratando de ocultar sus pensamientos – bueno creo que te sentirás cómoda en casa, cierto?.

- ah! Bueno su casa es muy amplia y sus habitaciones son muy cómodas y relajantes – Respondió Sumiko un poco más tranquila con la presencia de gaara y ya no tan avergonzada – además que Temari-san y Kankuro son muy buenos conmigo.

- Ya me imagino lo bueno que sera kankuro contigo – Pensó Gaara con doble intención y hirviéndole la sangre por dentro.

- Ah! Ya veo – Dijo Gaara todavía enojado con Kankuro, la chica se veía tan noble que no pensaba iba hacer como las otras.

- Ehmm, ya se que no sera de mi incumbencia pero – comentó la castaña viendo el gran enfado en Gaara, lo cual la preocupo mucho así que ya no pudo mas y preguntó – porque estas tan enojado?

- En serio que esta chica no tiene ni una pizca de malicia y le tratar de hacer esto?? – Se preguntó el mismo con mucho mas enojo que manejo enseguida para que la chica no se diera cuenta – esto es el colmo Kankuro.

- Por nada es solo tu imaginación – respondió Gaara con una muy buena imitación que hasta a el le impresiono.

- Bueno – Dijo Sumiko después un rato llevando el silencio muy lejos – creo que debes tener hambre no es así.

- Bueno no exa… - Respondió Gaara pero fue interrumpido por un gran ruido en su estomago a lo que el se sonrojo notoriamente.

- Si, claro no tienes ni la más mínima pizca de apetito – Dijo Sumiko con sarcasmo negando levemente con la cabeza.

- Bueno esta bien, si tengo hambre – Rectificó el pelirrojo con voz elevada – pero no hay nadie que me pueda dar de comer y no quiero dar pena en mi oficina.

- Bueno si no quieres dar pena en tu oficina deberías comer – Respondió Sumiko poniéndose a la altura de Gaara con los brazos a la altura de su cadera – y además para darte de comer estoy yo!

- Tu?? – Preguntó Gaara más que sorprendido.

- Si – Respondió sencillamente la gitana con una sonrisa – porque??

- Por nada – Dijo Gaara con desconfianza de repente le daría veneno en vez de comida.

- Bueno ve a cambiarte mientras yo te preparo el desayuno – Dijo dirigiéndose a la cocina, pero el brazo de Gaara la detuvo y la hizo voltearse.

- Yo creo que también deberías ir a cambiarte – Exclamó el chico acercándose a Sumiko y bajando la mirada a su ropa que estaba muy empapada, ella muy desconcertada bajo su mirada y se vio con su ropa completamente pegada a su cuerpo, ya no pudo levantar la cabeza porque estaba muy avergonzada asi que se fue a su habitación corriendo.

Que me pasa – Se preguntó ella misma ya en su alcoba – estoy muy rara, pero porque justo cuando estoy en frente de el??

- No se sera que!! – Pensó ella muy alarmada y con las manos en su boca – no es casi imposible, recién lo conozco, pero es muy guapo y tiene unos ojos tan bellos que… ays! Que estoy pensando, cálmate solo cámbiate de ropa y baja a prepararle el desayuno…

Eso hizo, se cambio de ropa; se puso unos shorts y una ramera ligera para mas libertad y frescura, salió de la habitación y se encontró con Gaara que también estaba saliendo de la suya ya cambiado; se veía así mejor que antes (eso se puede hacer, si mi gaara es el hombre mas guapo y sexy del mundo!!!) ella todavía muy avergonzada por lo que paso en la sala, se retiro muy rápido de ese lugar y fue a la cocina a prepararle de comer a Gaara.

Gaara muy extrañado por el comportamiento de la chica, bajo las escaleras con mucha pereza todavía tenía mucho sueño, esperen un momento sueño el??? Bueno ahora sera normal no? Como sea mientras más de acercaba al primer piso mas lo atraía un olor delicioso que estaba inundando la casa, ese aroma provenía de la cocina, fue así allí y vio a la gitana poniendo la mesa, cuando Sumiko se dio cuenta que Gaara la estaba observando se sonrojo y trato salir de la cocina pero como Gaara estaba en el marco de la puerta le impidió el paso.

- Porque estas tan rara conmigo? – Preguntó el con mucha curiosidad acercándose a la chica, que abrió mucho los ojos por ese gesto del pelirrojo – acaso te hice algo?

- No creo que estas alucinando – Respondió ella alejándose un poco de él y bajando su mirada a sus zapatillas – a mi no me pasa absolutamente nada.

- A no te pasa nada – Dijo Gaara provocando a la chica acercándose mas a ella.

- No – Rectifico ella alejándose de Gaara que se seguía acercando.

- Entonces si no te pasa nada, porque te alejas de mi??? – Preguntó Gaara haciendo que la castaña se detenga y el chico puede avanzar un poco mas – y si es cierto lo que me dices, porque tus ojos brillan cada vez que dices no??? (bueno mi mama me dice que los ojos son las puertas del alma, asi que me dice que cuando una persona miente aparece un pequeño brillo en los ojos, pero yo cada vez que miento no puede mas y me rió xd)

- Como puede saber eso??? – Pensó la gitana con asombro, solo las personas gitanas y pacifistas saben sobre eso, no lo podía creen era casi imposible que alguien como el supiera eso – que tiene este chico de especial???

- Co…Como sabes eso?? – Preguntó la chica mas confundida que nunca.

- Pues mi hermana siempre dice, creo que mi madre lo decía muy a menudo, porque cuando papa estaba vivo cada vez que Temari lo decía se le salía una pequeña sonrisa melancólica – Respondió Gaara con los ojos acuosos, se sentía culpable por el sufrimiento de su padre y hermanos.

- Bueno creo que nos desviamos del tema un poquito no?? – Preguntó el pelirrojo agachando ligeramente la cabeza, pero la castaña veía esos hermosos tornados en una enorme tristeza y decidió olvidar esa estúpida vergüenza suya – me dirás porque estas a…

- Vamos – Dijo la castaña agarrando de una brazo, haciéndolo pasar a la cocina y jalándole la silla para que se pueda sentar – come.

- Ah??? – Es lo único que salió de la boca de Gaara, esa chica era muy rara, pero tenia mucha chispa y era muy linda con esos rulos entornando su cara, si definitivamente era hermosa.

- Que comas – Dijo la chica sentándose enfrente del kage que estaba todavía muy confundido – vamos que la comida se va a enfriar.

- Bueno – Respondió Gaara dando un bocado y se quedo fascinado y sus ojos se iluminaron viendo a la castaña que le sonrió con dulzura, en pocos minutos solo había migas en la mesa y los platos.

- Que tal estuvo? – Preguntó la gitana viéndolo con una mirada rara, porque el pobre chico seguía en las nubes.

- Estuvo… esta experiencia no se puede contar, hacia que tienes que probarla – Respondió Gaara todavía en Marte.

- Claro que la he probado – Dijo la chica dando un pequeño puño a la mesa para que Gaara despertara de su ensueño – es mi comida recuerdas.

- Si, verdad – Respondió el kage poniéndose a pensar

- Ufff!! – Dijo la gitana corriendo su silla y parándose – tu hermana me dijo que prepara la comida pero no estoy ubicada en esta ciudad.

- Es cierto – Respondió el pelirrojo corriendo su silla y parándose alado de la chica – te mostraré la ciudad.

- Bien creo que será más fácil si tu me acompañas no?? – Dijo Sumiko con una sonrisa picarona y una mirada divertida.

- Si creo que sera mucho mas fácil – Dijo este devolviéndole la misma picardía en la mirada que ella le mando en su sonrisa – aparte que estas hablando con el Kazekage de la aldea de la arena.

- Ah!! – Respondió ella haciéndose la sorprendida un poniendo una mano en su boca – con el kage de la arena??? Es todo un honor.

- Deberías estar agradecida – Dijo el kage haciéndose el importante – no con cualquiera me ven andar eh!

- Si claro esto debe ser un completo honor jejeje – Respondió ella partiéndose de la risa, a el también le da mucha risa.

- Bueno ya dejemos de tonterías y pongámonos en marcha – Dijo Gaara parando de reír y haciendo que la chica también lo hiciera.

- Bien – Respondió Sumiko siguiendo a Gaara que ya estaba en la puerta de entrada. Salieron a la cuidad, el sol irradiaba, la gente iba y venia por todos lados y las majestuosas casas haciendo un poco de sombra.

- Por aquí – dijo el chico jalando a la castaña que se estaba dirigiendo a un bar.

- Mira es muy fácil de recordar – Explicó el chico señalando una té casi al frente de su casa – para cualquier lado que vayas si encuentras este Té estas cerca de Casa si??

- Bien – Respondió Sumiko prestando suma atención a todas las palabras que decía el pelirrojo que con los rayos del sol que le caían se veía mucho mejor que antes.

- Vas de frente hasta donde esta esa esquina con un poste y volteas a la derecha y encuentras y super mercado – Dijo el kage mientras iban avanzando esta la esquina – Si vas por ese lado vas a encontrar la plaza de la ciudad y allí puede que te pier…

- Hola Gaara … - Dijo una voz muy sensual que provenía de un pequeño pasaje en medio de 2 casonas.