Garrett ya estaba en su casa cuando llegue a ella, lo primero que hice fue

Ducharme con agua fría.

Sus besos y su toque me habían dejado súper mal –en el buen sentido de la palabra por su puesto- y el me miro con una sonrisa extrañada.

-He ido a ver a diésel. Me ha dicho que no sabes colgar un celular.

-Diésel y tu pueden irse al infierno. – camine a la cocina. – Creo que retomare las peleas callejeras.

-Tus decisiones a veces hacen que mi cabeza duela. – negó con la cabeza entrando junto a mí a la cocina. - ¿Ser golpeada por las demás personas?

-Hace un año casi mato a un tipo que pensó que por ser hombre ganaría, y me lleve buen dinero de allí. – me encogí de hombros tome un sartén y coloque en él unos huevos y espere a que fritaran. – El traidor no me pagara más.

-¿El traidor? – se rio Garrett. – tus sobre nombres son de lo más graciosos, bella.

Asentí sin prestarle real atención, el olor de los huevos me quemaba la nariz, estaba ansiosa por comerlos.

-Necesito descargar esta rabia que tengo. – susurre mirándolo, el volvió su mirada a mi pensativa. – Necesito hacerlo.

-Puedes joder a cullen hasta que te canses, tienes ese típico comportamiento de una persona que le gusta molestar hasta la muerte. – sonrió yo le devolví la sonrisa a medias. – Podría ayudarte.

-Yo preferiría mantenerme apartada de Cullen por mucho tiempo. – saque la sartén y espere a que enfriara. – El… es de lo más extraño.

-A que te has acostado con el bells. – Dijo con voz burlona. – A que sí, pequeña traviesa.

Beso mis labios con suavidad yo lo tome por el cabello y lo acerque más a mí.

-¿Por qué nunca fuimos novios Garrett?

-Me plantee pedírtelo hace un tiempo, pero eres un desastre de persona y como vez yo soy demasiado adecuado para otra persona que no seas tú. – le sonreí. – Por supuesto, podríamos intentarlo. A veces me siento solo.

-Supongo que por sentirte solo me usaras a mí como objeto sexual y jugaras conmigo. – negué con la cabeza volviendo mis labios lentamente a los suyos. – prefiero estar así, Garrett. Sin compromisos, nada que me ate ni me impida llegar a la hora que quiero, o hacer lo que quiero.

A el no le dio tiempo de responder, tocaron la puerta y se separó de mi con la promesa de que esta conversación seguiría.

Cuando la abrió pude olerlo sentirlo y verlo.

Mi madre.

Mi flamante y muy femenina madre se hallaba en la puerta con lentes de sol –aunque fuera de noche- y tomo los cachetitos de Garrett con sus manos finas.

-Chiquillo. – sonrió. – Que grande y hermoso estas.

-Rene. – el la abrazo y me hizo señas a que me escondiera. - ¿Qué tal te ha ido?

Me moví en puntillas intentando callar mis pasos, pero la posición de Garrett no me dejaba moverme demasiado, ella me vería.

Parecía un gato cuando busca comida en el refrigerador, mierda.

-Todo va bien. – hablo con esa voz chillona tan suya que me ponía los pelos de punta. - ¿Esta mi hija aquí? Diesel me ha dicho…- me miro.

¡Maldición! Encontrada Con las manos en la masa! Esconderte de tu madre y que ella se entere es peor que te consiga teniendo sexo salvaje en su propia habitación.

-Aquí estoy. – la salude con la mirada desde lejos. No tenía otra opción. – y me preguntaba, ¿Por qué has venido?

-Pensé que iríamos a Rusia de vacaciones.

La mire incrédula, esto era estúpido.

-Rene, no iría contigo ni a la esquina. – suspire. – necesito que vuelvas a ese lugar feliz tuyo y dejes que viva mi vida.

-Bella… - susurro ausente, miro a Garrett. Este asintió y se marchó del lugar. ¡Traidor! - ¿Por qué no puedes estar en paz conmigo?

Lo pensé por un instante, había muchas razones por las cuales no podía estarlo, pero una en particular.

-Tú no me aceptas como soy, madre. – intente calmarme. – y no permitiré que vuelvas a hacerme lo que me hiciste cuando vivía contigo.

-Nunca entendí porque te gustaba la pelota o algo parecido… acaso eres.. eres..

-No madre, no lo soy. – murmure. – Soy así, solo soy así. ¿Qué tal si aprendes a aceptarme eh?

Volvieron a tocar la puerta, Garrett bajo de las escaleras y la abrió.

Ese personaje que se hallaba en el mural no lo esperaba.

Para mejora de todo.

-¿Hola? – pregunto Garrett.

-Genial. – masculle para mis adentros.

-Bella, necesito hablarte.

-Bella está hablando con su madre, cullen. – le reto Garrett. – es mejor que te vayas.

Rene nos miró a los dos y sonrió.

-Que novio tan guapo. – se acercó a Edward. – Mi nombre es Rene.

-¡Mama! – grite cansada. – Él no es mi novio.

-Aff. – bufo ella. – Tenía esperanzas.

-¡Ya vale! – salte yo molesta. Señale a Rene. – tu vete de la casa de Garrett. Y tú. – señale a Edward. – vete igual, no quiero verte cerca de aquí o tu cabeza saldrá disparada..

-¡Isabella Swan! – Me regaño mi madre. - ¡que sea primera y última vez que tu tratas de esa manera a un invitado!

-Tienes que irte. – la empuje hacia la puerta. – ahora mismo.

-Pero….

-Mama, por favor. Te quiero, pero te quiero más cuando estamos lejos. Sería una catástrofe si estuviéramos cerca. – hice señales con mis manos como si fuera una explosión nuclear. – Dile a Diesel que no vuelva a enviarte o no seré tan cortes. – sonreí con suficiencia. No mire a Edward, él estaba plantado fuera de la casa esperándome, pero le cerré la puerta en la cara.


La mañana siguiente fue bien. Diesel se apareció en casa de Garrett pero no pude hablarle en cambio desaparecí del radar sin que él se diera cuenta, y estuve mejor así.

Tener un hermano gemelo es más que intercambiarse los roles cuando tenían un examen o ser iguales y comprenderse.

También hay muchos problemas de carácter de por medio, todos piensan que somos completamente iguales. Pero, diesel es tranquilo y paciente.

Yo soy….

Una jodedora que jode y jode sin parar y hasta cuando se detiene sigue jodiendo.

Y es complicado, porque nos parecemos muchísimo, cualquiera jodido por mi puede tomar venganza e irse contra diesel pensando que soy yo y de eso me aprovechaba cuando estábamos pequeños pero la gente comenzó a ver las distintas actitudes de ambos y sabían quienes éramos. Cuando yo hacía algo malo sabían a quién culpar, y cuando no lo hacía también.

¡Maldita sociedad!

Volví a casa de Garrett cuando pensé que se había ido, pero estaba sentado sobre un sillón con una lámpara encendida a su lado mirándome acusadoramente.

-¿Qué es lo que quieres ahora?

-Enseñarte a colgar un celular.

Cerré mis manos en puño. Quise romperle la quijada.

-Diesel, por favor… ¿Qué es lo que quieres?

-Quiero que vuelvas a casa. – me miro suplicante. – Por favor, bella.

-¿Para qué? – respire profundo. Pensar bien las palabras me era difícil, pero con el tendría que hacerlo. – Vamos, diesel. Nunca fuimos realmente iguales y solo te meto en problemas. No quiero hacerlo más, además, estoy bien aquí y de seguro no tienes muchos problemas como antes.

-¿Cuánto tiempo piensas quedarte con Garrett?

No me lo había planteado, y era el momento.

-Quizá unas dos semanas. No lo sé. – me encogí de hombros.

-¿Y después qué?

-Ya me arreglare yo misma. No necesito ayuda de nadie, nunca ha sido así.

-Bella siempre has estado conmigo… por favor.

-No diesel. – me cruce de brazos por buscar algo que hacer con mis manos. – Nunca te he necesitado, ni a ti ni a nadie. Siempre he estado yo sola, y mi soledad es suficiente para mí. Iré a visitarte cuando pueda hacerlo.

-Bella…

-Diesel, por favor. – hablo Garrett detrás de mí. – Dale tiempo.

-No te metas, Garrett. – respondió el. – Esto es entre ella y yo.

-Estamos en su casa, está en su derecho. – mire a Garrett dándole las gracias. Luego pase mi mirada a Diesel que lloraba como niño pequeño. Me acerque a el sin pensarlo y lo abrace fuerte.

-Ven aquí pendejo llorón. – seque sus lágrimas un instante. – Te hare daño si vuelvo, déjame ser libre de nuevo.

-Te extraño. – susurro.

-Yo también a ti, Y eso está bien, siempre hemos estado juntos. No hay de que temer. – bese su mejilla. – Pero es el momento de distanciarnos un poco. ¿Está bien?

-No me importa si no juegas más, quiero que vengas conmigo.

-Diesel…

-Bella por favor. – Sollozo contra mi hombro. – solo vuelve.

Me rompió el corazón en cincuenta mil pedazos, lo que es una semerenda mierda.

-Estaremos bien, los dos. – le mire a los ojos. – Necesito unas vacaciones de ti y de todo lo demás. Tu no estas mal, yo te meto en problemas a cada instante. Necesito mejorar eso de mí para volver junto a ti. ¿Me entiendes?

Negó con la cabeza.

Y recordé como cuando estaba pequeño él se cayó del árbol y lloraba porque se rompió el tobillo y yo le decía que era una marica.

Creo que le dolió mas que su hermana gemela le dijera marica que su hueso roto. Lo que es extraño, porque que le dijera marica no me parecía demasiado.

Pero me recordó lo frágil que él puede ser, esa fragilidad que siempre me tocaba abrazar, que siempre me tocaba cambiar y sacrificar todo por él.

¿Mi vida radicaba solo en él?

No.

-Tienes que irte, Diesel. – Mire sus ojos. – Puedes venir a verme, o yo iré a visitarte. Pero ahora tienes que irte.

Me miro también, y nos conectamos como buenos gemelos. El asintió, volvió a abrazarme, pasó por mi lado y se marchó.

Respire profundo.

-¿Todo bien bells?

-Sí. – una lágrima bajo por mi mejilla y la limpie rápidamente. – Todo bien.

Me fui a la taberna de james, necesitaba relajarme un momento. Esto era un poco complicado.

Pero me encontré al más despreciable de todos y casi le toco la trompeta del chacal. El me sonrió y yo estuve a punto de partirle la cabeza con mi vasito de tequila.

Y no tenia muchos animos de insultarlo sin parar. Era terrible me comeria viva, me sentia blandengue.

-No seas idiota. – murmure hacia él.

-¿Por qué los insultos? No podemos estar en paz?

-No. – tome un trago. – La paz no está entre nosotros.

-Vamos bella… - se acercó un poco más a mí.

-Aléjate, cullen. – lo empuje de vuelta a su lugar.

-¿Qué hice para que me trataras así?

Existir. – él se rio, yo sonreí con malicia. – Eres la causa de mis problemas existenciales, si tu no existieras nadie conocería el pene de diesel. Ya hasta lo han visto en 3D.

-Por favor… - sonrió socarronamente. – No es gran cosa.

-Y sigo preguntándome porque no te he matado aun. – Le sonreí tiernamente. – James. – Estire el dinero para él.

-Hasta pronto bella. – Me dijo james. Asentí, tome mi abrigo y Salí de la taberna.

No di un paso fuera, cuando Edward ya me pisaba los talones.

-Venga, quiero saber qué haces siguiéndome.

-¿Por qué huyes de mí? – me sonrió.

-Porque si me quedo junto a ti, te arrancare el cuello. – seguí caminando. – y soy joven para ir presa.

-Buen argumento. – suspiro. - ¿Puedes llevarme a casa?

-¿Dónde está tu estúpido auto?

-En el taller.

Puse los ojos en blanco. Pero estaba bien, tenía que ser buena ciudadana y llevarlo.

Él se subió en el auto en silencio, yo maneje con tranquilidad. Cuando íbamos a mitad de camino, el rompió el silencio.

-¿Por qué no me estas insultando hoy? – dijo. - ¿Qué pasa Swan?

-No estoy de ánimos y para insultar a los demás los necesito al máximo.

-Ella no era mi esposa.

Me detuve en seco, y lo mire. El me miro de vuelta y en su mirada no había sarcasmo ni ningún sentimiento que me indicara que era mentira.

-Veras, ese no es asunto mío. – señale. – Si es tu esposa o no, no es mi problema.

-Igual quería decírtelo, sé que te fastidia y por eso te lo digo. – sonrió. – Ya sabes, tiene importancia para mí que lo sepas.

-Estacione mi auto frente a su casa. El bajo del auto y yo le seguí, me recosté en la capota y él se posó delante de mí.

-Edward. – susurre mirándolo. - ¿Qué es lo que quieres?

-Mira bella. Puedes verlo desde dos puntos de vista. – me dijo pensativo. – Que soy un hijo de puta que quiere fastidiarte y por eso te lo dije o que me gustas y por eso te notifique sobre eso.

-Eres un hijo de puta, eso todos lo saben. – me encogí de hombros. – y sé que soy todo un bombón, pero no entiendo.

-Me gustas, bella. – suspiro. – y maldición, nunca me había gustado nadie tanto como tú, eres tan varonil y delicada y me maldices, además esa patada en las pelotas fue de lo más sexy.

Soné mis dedos como si lo fuera a golpear.

-Podría volver a hacerlo.

Él se tomó sus partes íntimas y las oculto de mi vista.

-Fue sexy pero no lo repetiría. – hablo. -Rosalie es mi hermana mayor, ella se quedaba en mi casa ese día pero ese no es el punto, el punto es que me gustas

-¿De gustar gustar?

-De gustar al cuadrado. – suspiro. – Pensaba decírtelo ayer, pero me cerraste la puerta en toda la nariz y no lo digo literalmente, en serio la puerta me dio en la nariz y dolió.

Me reí en su cara, el sonrió también.

-No me jodas, cullen.

-Te jodo porque tú también me jodes, y si me toca pagar con patadas en las bolas para acostarme contigo lo hare, el tiempo que quieras.

Apunte y dispare a su parte íntima con mi rodilla, él se retorció del dolor y chillo.

-¡Lo decía en literal maldición!

Me reí en su cara, después de un instante él se puso derecho y me beso.

Cada célula de mi cuerpo despertó al instante haciendo que mi cuerpo reaccionara de manera diferente a como reaccionaba con Garrett u otras personas con las que me había besado antes.

Eso me pillo desprevenida, y fue tan… sexy y demoledor. Que en unos instantes estábamos sobre el sofá, yo encima de el luego el encima de mí, y me tocaba, su mano pasaba por mi cuerpo y quemaba con cada roce.

Su boca bajo a mi cuello y yo le quitaba la camiseta, luego el hizo lo mismo con la mía. Toque sus hermosos hombros que me volvían loca el suspiro, beso mis pechos haciendo que gimiera en sus labios.

Y eso no fue lo único que paso.

Realmente podría contárselos pero estamos en horario de chiquillos, y hay muchos intrigados por allí. Seria patético quitarle la inocencia con esto.

Pero sí.

Tuve un orgasmo infinito con el enemigo y el dueño de mis actuales problemas existenciales.


¡Espero les guste!

Gracias por sus Review. No pensé que les gustaría la historia como tal, bella es un poco diferente y casi todas las escritoras se apegan a eso Yo también lo hago pero deseaba algo mas y al parecer les gusta.

Quería agradecerle a la chica que me hizo cambiarle la categoría y me ayudo a hacerlo porque no tenia ni idea.

Espero no les desanime esta bella, como comento la misma chica que me hizo cambiar la categoría. Bella es extraña, tiene una relación de amor y odio contra todos los demás lo que confunde, hasta a mi me confunde.

Pero es porque ella ama mas y odia eso, y que aunque nunca ha llamado la atención siempre están pendiente de lo que pasa.

Ama incondicionalmente a Diesel por eso en este capitulo ella se torna triste. Pero supongo que se ha cansado de sacrificar todo por el.

Espero sigan comentando y opinando, ya que sin eso yo no podría moldear la historia para que les guste.

De nuevo, gracias por su aceptación.