Traducción autorizada por just-an-artist-pl


Advertencia: Una madre convirtiéndose en una fan y la pelusa (si no es una advertencia real pero han sido advertidos :D)


Parte 4. Primer

Tomándose la mano… por primera vez en su vida Blaine tomaba la mano de una persona que le gustaba. Una persona que en realidad amaba y esa persona quería tomarle la mano también. Era simplemente tomarse la mano pero eso significaba el mundo para Blaine. Caminaron de vuelta a sus autos, hablando sobre la película, o Kurt hablando mientras que Blaine trataba de acostumbrarse a ese sentimiento y lo hizo. Oh, cómo se acostumbró a él. Después de eso no pasó nada, sólo un simple, gracias fue genial seguido de un buenas noches y luego, literalmente, se desmayó de nuevo en su casa, en su habitación y sonrió de oreja a oreja mientras caía en su cama. Realmente trató de sacar todas sus dudas de su mente. Cada una de las dudas de que Kurt estaba jugando con él porque, maldita sea, se sentía correcto y bien. Aun no era tan fácil que lo hiciera. Las personas decían que cuando estás enamorado estas básicamente ciego por un tiempo y no ves lo que realmente está pasando y, Dios, cuanto deseaba poder decirle a sus amigos sobre eso pero... ¿qué debería decir? ¿Qué era de todas maneras? Kurt no dijo que estuvieran juntos o algo cercano a eso y sabía lo mucho que sus amigos amaban chismorrear y que realmente, realmente no quería ser parte de sus chismes. Rachel probablemente preguntaría a Kurt y lo molestaría endemoniadamente y verdaderamente no quería perder a Kurt por ella. Además, quien sabe cómo terminaría, ¿si nunca volvían a verse? Sólo porque hoy estaban bien no significaba que mañana lo estarían. Las tres semanas siguientes estaría trabajando en The Lima Bean, luego usualmente pasaba algún tiempo con sus padres y cuando se fueran por su viaje a California comenzaría a estudiar, bueno re-leer todas las cosas del año pasado.

Pero ahora las cosas tomaron un muy buen cambio y Blaine realmente quería aprovechar esta oportunidad. Oh y cuánto quería y cuánto lo atemorizaba. Incluso si Kurt decía que no estaba jugando con él, no significaba que Blaine comenzaría a confiar en él. Pero quería, realmente quería. Suspirando rodaba sobre su espalda y miraba fijamente al techo. De acuerdo, ahora no estaba más temeroso por estar cerca de Kurt o hablar con él. Era agradable y tranquilizante y la única cosa que verdaderamente disfrutaba aparte de sus pasatiempos. Ahora era probablemente el momento de conocer mejor a Kurt y mostrarle a Kurt cómo era él. Pero había más preguntas. ¿Desde cuándo Kurt lo notó o quería salir con él? ¿Y por qué nunca le habla a Blaine en el instituto? O sólo actuaba por impulso, porque vio a Blaine en The Lima Bean. ¿Uh? Blaine sintió el pánico circulando por su cuerpo. ¿Qué si Kurt sólo lo notó porque estaba trabajando en The Lima Bean y cuando regresen a la escuela simplemente vería cuan aburrido y no especial era? Apretó las manos contra su vientre y sintió enfermo. Quería ser alguien especial. Alguien lo suficientemente especial, que Kurt estaría orgulloso de él y mostrarle al mundo lo orgulloso que estaba de Blaine. Alguien tan popular y agradable y bien parecido como Kurt necesitaba tener una pareja cercana a su estatus en el instituto. Con un profundo suspiro Blaine se puso de pie, caminado a su espejo y miró fijamente su reflejo. Se agradaba, le gustaban sus rizos, sus lentes, a él incluso le gustaba su altura y su pancita, pero ¿A Kurt le gustaba eso? Las notas que Kurt escribió para él en las últimas semanas, estaban todas pegadas alrededor de su espejo para que pudiera leerlas cada mañana.

Me gusta leer Vogue y me gusta la moda. Y realmente me gustan tus corbatines.

Blaine nunca ha leído la revista Vogue y realmente no tenía ni idea acerca de la moda, pero a Kurt le gustaban sus corbatines por lo que estuvo más que bien conservarlos.

Además me gustan los musicales y las películas. ¿Te gusta Disney? A mí me encanta.

Esto era algo de lo que podía hablar durante horas. Él amaba las películas y series, amaba Disney y tal vez podrían ver algunas películas juntos. ¿Tal vez aquí en su habitación? Uh… se sonrojó tan fuerte pensando que podrían estar aquí a solas y disfrutar de una película y sentarse cerca y… Blaine sacudió la cabeza.

Y me gustan tus rizos. Te hacen ver adorable.

Y a Kurt le gustaban sus rizos. Pensó que Blaine parecía adorable con ellos. Adorable, nadie lo llamaba adorable o dijo que le gustasen sus rizos. Esto era nuevo, tan nuevo, pero se sentía bien. Casi como si estuviera volando en las nubes.

Disfruto viendo televisión basura. Como los programas realmente malos. Simplemente para relajarme y ver que mi vida no es tan mala.

Si te lo preguntas, de hecho soy gay. Mis amigos lo saben, pero nunca hicieron una gran cosa de ello.

¿En realidad importa? Creo que si te gusta alguien sólo… te gusta.

Gustar alguien. Blaine no le preguntó a Kurt eso, pero… eso significaba que le gustaba, ¿cierto? Y estaba interesado en chicos también, así que… tenía sentido que le gustara, ¿verdad?

Tienes ojos muy bonitos. Son como oro o miel. Nunca antes vi a nadie con ojos como lo tuyos.

Cumplidos, tantos cumplidos. Tantos sentimientos corrían por su cuerpo, porque este era el chico que amaba durante tanto tiempo llamándole adorable y pensando que sus ojos eran bonitos. ¿Tal vez incluso se verían mejor sin sus lentes? En una ocasión trató de usar lentes de contacto, pero sus ojos eran tan sensibles o no estaba acostumbrado a ellos. Así lo dejó rápidamente y decidió usar las gafas.

Me gusta cantar, ¿sabes? Pensaba en unirme al club Glee el próximo año.

El futbol no es lo mío ni ser animador.

Kurt jugaba futbol y era un animador pero ambos sólo por un año. En realidad Blaine estaba convencido que se unió a los equipos para volverse popular, pero ¿por qué alguien dejaría algo que le dio la atención y la admiración de los demás? Sí, porque eso no lo hacía feliz y él estaba realmente alegre por eso. El futbol y las animadoras no eran lo suyo ni la gente de ahí.

Soñé contigo. Estábamos viendo Mulan juntos. Era divertido.

Apuesto a que tu risa es linda. Tengo muchas ganas de oírte reír.

Tal vez algún día pueda hacerte reír.

¿No se reía mucho? Lo hacía, pero probablemente no frente a otra gente. Recordaba cuantas veces se rió de una película de Disney, cuando Sebastián y Louis estaban peleando en la cocina cuando vio La Sirenita por primera vez. O cuantas veces se rió de Supernatural o con los libros y películas de Harry Potter. Se reía demasiado pero solamente… cuando estaba solo. ¿Era su risa algo que sonara bien? ¿O tal vez tenía una risa horrorosa? ¿Risa molesta? ¿Tal vez se reía fuerte o alto? Dios… nunca se reiría cuando Kurt estuviera cerca porque podría no gustarle a pesar de que pensaba que su risa era linda. Linda… Blaine se sonrojó.

¡Fin de semana! De verdad me gustan los fines de semana cuando no estoy invitado a alguna fiesta.

Quiero decir, todos son mis 'amigos' pero aun así. Prefiero una noche de películas.

Eso era algo que sorprendió a Blaine. Siempre pensó que los chicos populares de la escuela disfrutaban esas fiestas. Sabía que tomaban, bailaban, el chismorreo era la mejor parte de eso a pesar de todos los enrollamientos que pasaban ahí. No el mundo de Blaine, en absoluto. Y obviamente tampoco el de Kurt.

¿Quieres salir mañana? ¿Ver una película?

¿Me crees?

Deseaba que pudiera creerle como realmente creerle. Pero necesitaba más tiempo y ver cómo las cosas salían. Si Kurt no quería esperar, entonces no era honesto de su parte lo que hacía. Y esto realmente rompería su corazón. No, se dijo, no pienses eso. Blaine tomó un respiro profundo, volvió a mirar a su reflejo y miró sus rizos, su cuerpo y luego sus ojos. A Kurt le gustaban sus ojos pero… ¿le gustaban sus lentes? ¿Qué si no? Blaine se quitó los lentes y no era como si pudiera ver algo. Si las cosas estaban lo suficientemente cerca, podía verlas, pero a la distancia era más difícil ver. Especialmente cuando manejaba su auto. Su teléfono estaba vibrando en su cama y rápidamente fue de vuelta y lo tomó.

Kurt 10:32pm:

Buenas noches, Blaine. xo

Sí, Blaine definitivamente trataría algo.


Estaba ardiendo, era extraño y realmente, realmente hacían sentir a Blaine incómodo. Sus ojos estaban ligeramente rojos, ardiendo y parpadeó las lágrimas. Oh, esto era realmente una mala idea porque sabía que no podía usar estas lentillas. Afortunadamente no los usó cuando estuvo conduciendo a su trabajo. Cuando llegó se fue a la trastienda, se quitó las gafas y trató de usar los lentes de contacto. Pero era difícil y cada vez que se acercaba a su ojo, dio un respingo. Eventualmente lo hizo pero ahora estaba ahí de pie, trabajando ya por cuatro horas y no estaba mejorando. A las personas que le preguntaba que le pasaba en los ojos simplemente les decía que era una reacción alérgica que siempre tenía en el verano. Entonces le decían que fuera a casa pronto porque se veía realmente enfermo pero Blaine negaba con la cabeza y decía que estaba bien. Estaba esperando por Kurt.

Después de cinco horas Kurt aún no estaba ahí y sus lentillas le hacían muy difícil ver algo. Quería mostrarse a Kurt sin sus anteojos pero ahora sus ojos estaban simplemente rojos, dolían y le hacían difícil trabajar. No podía ver nada y cuando quiso poner dos tazas de nuevo en el estante su mano las agarró mal y cinco tazas se cayeron y se hicieron añicos al chocar contra el suelo.

―Maldición ―Blaine siseó y bajó la mirada pero todo estaba simplemente borroso y sus ojos ardían aún más.

―Vamos Blaine, tomate un descanso ―Amy dijo – una de sus compañeras de trabajo – y lo guío a la mesa donde se sentó y le murmuró un gracias. Dios, ¿había un sólo día en su vida en que no iba a hacer algo vergonzoso? ¿Sólo un día? Alargó la mano hacia el bolsillo para sacar sus lentes y sabía que tenía que quitarse las lentillas porque dolían demasiado.

―¿Blaine? ¿Estás bien?

El cuerpo de Blaine se congeló cuando escucho la voz de Kurt y sus ojos miraron a sus manos. Oh Dios, no… no ahora. Kurt empujó una silla a Blaine para encarar a Blaine. No podía ni siquiera ver su rostro al levantar la vista, pero escuchó la fuerte inhalación de la boca de Kurt.

―¿Qué pasó?

―No… nada. S… simplemente… lentillas ―tartamudeó y cubrió sus ojos. ¿Por qué? ¿Por qué no podía ser simplemente un ser humano normal enfrente de Kurt? Siempre hacia estas extrañas cosas que ni siquiera quería hacer. Se escondió, dudó de lo que fuera que Kurt dijo y ahora sólo quería mostrar a Kurt como se veía sin sus lentes pero se hizo ver como si hubiera llorado por horas.

―Vamos, saquémoslas ―Kurt dijo y posó su mano gentilmente en el brazo de Blaine. Oh… oh, esto era agradable, al menos un sentimiento agradable desde que se despertó y sin ninguna duda siguió a Kurt a los servicios.

―¿Puedes hacerlo sólo? ¿O debería ayudarte?

―No… está bien ―Blaine dijo y se inclinó sobre el fregadero y abrió el grifo. Con cuidado, se lavaba las lentillas hacia fuera y el agua se sentía tan bien en sus ojos que no pudo detener el profundo suspiro saliendo de su boca. Siseando se las arregló para sacar la primera lentilla de su ojo y luego sintió algo más, algo cálido en su espalda. Una mano, la mano de Kurt estaba ejecutando círculos relajantes sobre su espalda y Blaine casi olvidó lo que estaba haciendo aquí porque eso era agradable. Como realmente agradable. La segunda lentilla se había salido y Blaine lavó su rostro, relajándose y parpadeando hasta que sus ojos se sintieron mejor. Nunca jamás usaría lentillas de nuevo. Nunca. Sabía porque no las usaba y ahora lo vio en el espejo. Ojos rojos, su cara completamente exhausta y Kurt estaba justo detrás de él.

―¿Mejor? ―Kurt preguntó con una sonrisa y Blaine se giró lentamente, sintiendo como Kurt ponía sus lentes de vuelta en su nariz y finalmente podía verlo. Oh, ahí estaba… no había ningún indicio de que Kurt pensara que era divertido. En realidad se veía aliviado, feliz de que… ¿Blaine estuviera bien?

―¿Por qué estabas usando lentillas de todas maneras? ¿Intentando probar algo?

―Uh huh… ―murmuró en voz baja y se sonrojó―: P… Pensé que haría… tal vez… Pensé que no te gustaban mis lentes.

Lo miró, un poco desamparado, esperando que estuviera equivocado porque nunca jamás quería usar esas lentillas de nuevo. Ardían, dolían y se sentía súper incómodo con ellas. Pero quería gustarle a Kurt más que nada en este momento. Y esto significaba para Blaine estar a la par con Kurt y sus cualidades. Tenía que ser más genial, ¿cierto? No necesariamente popular pero al menos, menos nerd.

―Blaine ―Kurt sonrió y tomó su mano, apretándola suavemente y corriendo su pulgar sobre la piel de Blaine. Uh, tuvo que lidiar con la urgencia de simplemente envolver los brazos alrededor del cuerpo de Kurt y abrazarlo cerca.

―No me importa si usas lentes o no. Me gustas por quien eres con o sin lentes.

―Pero… no me conoces ―de acuerdo… respira profundo. Blaine trató de no sonreír simplemente como un idiota o brincar como si hubiera ganado un millón de dólares.

―No mucho, eso es verdad pero quiero y espero que tú también.

―Porsupuestoquequiero ― balbuceó y Kurt se rió no de manera hiriente.

―Así que, ¿qué opinas sobre que venga y te visite este fin de semana? Te invitaría a mi casa pero mi papá tiene algunos amigos ahí viendo el futbol.

―No… está bien. Genial. Sensacional, r… realmente me gustaría.

¿Cuándo sería capaz de formar oraciones correctas delante de Kurt? Como fuera, justo en ese momento no importaba realmente. Lo que importaba era que Kurt Hummel iría a su casa, al cuarto de Blaine, este fin de semana, este sábado y estarían… solos. Como realmente solos, se sentarían en su cama y hablarían – ¿¡hablar!? Oh Dios – y vería todas las cosas que Blaine tenía y quería, todas las cosas… nerd, como la gente lo llamaba. Oh Dios, de repente esta idea parecía ser una muy mala.


Su madre estaba en llamas. Cuando le dijo que un chico lo visitaría este fin de semana, ella se volvió una fanática como las que conocía de tumblr. Balbuceaba cosas incoherentes, corrió alrededor de la casa y haciendo unos locos planes sobre lo que quería cocinar. Entonces le apretó las mejillas, lo abrazó y lloró básicamente de lo feliz que estaba por Blaine y lo emocionada que estaba de conocer a su primer novio. Estaba completamente loca y Blaine nunca vió a su madre así. Y su padre estaba igual. Él miró a su esposa esa noche con el ceño fruncido y trató de calmarla, pero ella dijo que no iba a entender cuán importante era esto para ella. Quería hacer todo bien así a Kurt le gustaría volver porque lo recibieron bien y se sentía cómodo con ellos. Él le dijo que no era su novio y que sólo querían ver algunas películas y nada más pero ella simplemente ignoraba sus palabras y vivía en su fantasía. Afortunadamente su padre le dio a Blaine lo que necesitaba. Aliento y, como cada padre, dijo que no quería que ninguna triquiñuela sucediera a pesar de que saldrían a cenar el sábado por la noche. Y quería conocer a Kurt antes de que se fueran. Esto era como… realmente presentarle su novio a sus padres pero no era real.

El sábado llegó rápidamente. Casi demasiado rápido y Blaine se levantó demasiado temprano. Estaba rodando en su cama, intentando tener un poco más de sueño pero era inútil. Así que se paró y limpió su habitación, tres veces ese día mientras su madre lo ponía incluso más nervioso. Ella fue a su armario, sacó algunas playeras polo, pantalones, corbatines y trató de convencerlo para usar algo que pensaba era lindo. Blaine no quería ser lindo. Quería ser él mismo, como Kurt dijo. Le gustaba por quien era y quería ser él mismo. Eventualmente su madre se rindió en forzarlo a vestir algo y estuvo horneando y cocinando, todo el día. Hizo galletas, un pastel y hablaba de carne asada y pescado, Blaine trató de detenerla, explicándole que Kurt y él ordenarían pizza o algo pero ella realmente iba loca. En un punto su padre la calmó y se quedó con las galletas y el pastel. Se las dejó a Blaine en su escritorio y entonces la cosa más embarazosa pasó.

―¿Necesitas algo más, querido? ¿Lubricante? ¿Condones?

―¡Mamá! ―Blaine gritó y se cubrió el rostro con las manos. Esto no estaba pasando. Esto no sucedía y su padre se puso a su lado en la cocina, ahogándose con su café.

―¡Oh Dios mío! ―Blaine gimió y se golpeó la frente contra la mesa.

―Cielo, sólo quiero que seas precavido ―respondió totalmente calmada.

―Creo que Blaine puede cuidarse solo ―dijo su papá y se limpió la boca seca.

―Sé que puede. Es inteligente y sabe lo que está bien y mal. Pero soy su mamá, sólo quiero cuidar de él. Y si eso significa comprarle algo para que pueda tener la segu -

―¡Mamá! ¡Por favor, detente!

El rostro de Blaine estaba ardiendo y deseaba que simplemente se fueran y nunca conocieran a Kurt. Su madre estando tan emocionada era probablemente la peor cosa como una primera impresión y tal vez asustaría a Kurt. Sí, bueno, oyó el timbre de la puerta y se sintió aún peor.

―¡Oh Dios mío! ¡Está aquí! ―susurró y tiró del brazo de su marido.

―Mamá, por favor sólo… actúa normal. ―Sí, no había literalmente otra forma de decirlo. Blaine saltó de su silla, empujó sus gafas en la nariz y se fue por el pasillo para abrir la puerta. Allí estaba él, vestido con una agradable camisa gris y pantalones oscuros y atractivo, como siempre.

―He… bueno, la encontraste ― Blaine respiró.

―Sí, en realidad es bastante cerca.

Blaine dio un paso atrás, dejando entrar a Kurt, quien apenas miró a su alrededor y sonrió con los ojos muy abiertos, sorprendido por su enorme casa. Bueno, un poco demasiado grande para sólo dos personas.

―Es hermoso aquí y esto es para tu mamá y para tu papá.

Blaine no se dio cuenta antes del ramo y la botella de whisky. Estaba demasiado distraído por el rostro de Kurt y cómo lucía.

―Eso está bien… um… ¿Mamá? ¿Papá?

Primero su padre salió de la cocina seguido por su madre que trató de actuar con normalidad y simplemente no correr hacia Kurt y espantarlo, porque sabía lo que significaba para Blaine. Su padre era el mismo de siempre, siendo un caballero y mostrando cuán alto y educado era. Mucha gente llama a su padre guapo y agradable, aunque ambos tuvieron un tiempo difícil cuando Blaine se declaró gay. Con una sonrisa cortés Kurt se acercó a ellos y les estrechó la mano, primero a su padre que a su madre.

―Encantado de conocerlos Sr. y Sra. Anderson. Soy Kurt Hummel.

―Encantada de conocerte Kurt ―su madre intentó, realmente intentó no sonar como una niña pequeña pero sus ojos la delataban ahí, enormes, de color ámbar y chispeantes.

―Esto es para ustedes, sólo un pequeño agradecimiento por tenerme aquí. ―Blaine los observó mientras Kurt le dio a su madre el ramo y a su padre el whisky – su padre hizo una pequeña inclinación de cabeza y una expresión de sorpresa, lo cual era bueno.

―Gracias, son hermosas, ¿cierto James?

Por supuesto su padre estaba más interesado en el whiskey y en Kurt―: Si, querida, lo son. Gracias Kurt y ponte cómodo.

Blaine se acercó de nuevo a ellos y le dio a Kurt un breve vistazo, quién le devolvió el guiño a él como si tratara de decirle que las cosas estaban muy bien.

―Realmente es guapo, ¿cierto James?

Por supuesto, ella no pudo evitar y decir algo como eso.

―¡Mamá! ―Blaine siseó y Kurt se rió en silencio mientras el padre de Blaine dio unas palmaditas en el brazo de su esposa.

―Gracias Sra. Anderson.

―Bien los dejamos solos ahora. Nos vemos más tarde.

Blaine estaba muy agradecido con su padre. Todavía tenían una hora antes de tener que irse, pero vio lo mucho que ponía a Blaine nervioso y también lo difícil que era para su esposa no alterarse. Tomaron las llaves y salieron de la casa directo a la noche fresca de verano.

―Lo siento ―suspiró y miró a Kurt quien se limitó a sonreír en respuesta.

―Son agradables, no te preocupes.

No te preocupes, si, Blaine deseaba que no se preocupara tanto pero lo hacía porque esto significaba demasiado para él que temía estropearlo todo con Kurt.

―Así que… mi habitación esta por ahí ―Blaine señaló a las escaleras y Kurt lo siguió. Con manos sudorosas abrió la puerta y ambos entraron. Dio un vistazo rápidamente sólo para asegurarse que todo estuviera en su lugar y así era – por supuesto lo estaba, limpió su cuarto tres veces ese día. Cerró la puerta cuando Kurt entró y siguió mirándolo cuando vio a la izquierda, viendo su closet, girando a la derecha mirando a las fotos en la pared, su cama y del otro lado estaba su escritorio y estante para libros. A la derecha de la puerta estaba su televisor y otro estante con su colección de DVD. Nerviosamente caminó a su cama, se sentó sacando su teléfono y oyendo a Kurt decir―: Guau, tu colección de Disney es impresionante. Bueno toda tu colección es impresionante.

―Gracias… ―murmuró y bajó su teléfono mientras encontraba el número para el servicio a domicilio.

―No tenía idea que te gustara Star Wars. Lo vi una vez y fue divertido pero nunca tuve la oportunidad de verla de nuevo. Las personas siempre te quieren por ahí cuando eres popular.

Gente que a Blaine no le gustaba en sí.

―¡Guau! Incluso tienes todo los libros de Harry Potter. ¿Son buenos?

―Tú- ―se giró para mirar a Kurt con los ojos ensanchados―: ¿Nunca leíste Harry Potter?

Con una sonrisa negó con la cabeza y Blaine se puso de pie y sacó el primer libro del estante para libros. Lo pusó directo en las manos de Kurt y empezó a parlotear―: Es asombroso. ¡De verdad! El principio puede ser un poco aburrido dice la gente pero cuando sigues leyendo te prometo que no te detendrás. Es una historia tan asombrosa sobre la amistad y ser valiente y la pérdida. Y el mundo de los magos es simplemente tan… e… Estoy balbuceando…

Se detuvo cuando vio a los grandes ojos de Kurt y la enorme sonrisa en su rostro. El calor se arrastró hasta el rostro de Blaine y agachó la cabeza.

―Está bien. En serio. Deben ser buenos si te gustan tanto.

Oh si, realmente amaba Harry Potter, pero amaba a Kurt incluso más que nada. Sus amigos dirían que es estúpido sentir tanto por una persona sin conocerla. Aun así no podía evitar sentirse de esta manera.

―¿Ordenamos la pizza y luego podemos ver la primer película de Harry Potter? ¿Así tengo una idea de lo que se trata?

―C… claro.

Llamaron a la pizzería, ordenaron una pizza enorme con queso y tocino – Blaine nunca pensó que Kurt comería algo como eso, juzgando por su cuerpo – y se establecieron en su cama mientras America's got talented sonaba de fondo.

―¿Puedo preguntarte algo? ―Blaine inquirió mientras hojeaba el primer libro de Potter y Kurt lo miraba hacerlo.

―Cualquier cosa.

Cerró el libro, empujó las gafas y miró a Kurt―: Escribiste en una de esas notas que preferías una noche de películas en lugar de las fiestas. Y… yo… me preguntaba por qué.

Kurt trazó su dedo a lo largo de sus hermosos labios y Blaine no podía dejar de mirarlos. Eran rosas, haciendo lucir su boca tan besable y hermosa que realmente quería saber lo que se sentía besar esos labios. A parte que no tenía idea de cómo se sentía besar a alguien, pero quería saberlo y quería que Kurt fuera su primer beso.

―Es agotador, ¿sabes? Y no realmente mi mundo. Toman y bailan y cosas, pero las conversaciones que tenemos no lo son realmente… cualitativas. Todo lo que hacen es estar extendiendo chismes y quejándose de alguien. Prefiero estar cerca de personas inteligentes.

Oh, Blaine era inteligente. Realmente inteligente, tenía buenas calificaciones y era básicamente adicto a Wikipedia.

―Y… no es como si decidiera volverme popular. Ni siquiera quería ser popular. Sólo como que pasó.

―A todos les agradas en la escuela. Chicas, chicos, profesores.

―Sí. Hay algunos beneficios, pero consume todo mi tiempo libre. Te prometo que si tuviera el tiempo habría leído todos estos libros de Potter.

―Son realmente asombrosos.

Kurt sonrió nuevamente, tan cálido y dulce, y dijo―: Todo aquí es asombroso.

Y Blaine agradeció a Dios que sonara el timbre porque vio la mano de Kurt dirigiéndose a la suya, sentía como su cuerpo se volvía cálido y demasiado pesado para sentarse derecho. Brincó de la cama y tropezó al salir de su habitación, sintiendo la cabeza ligera. Realmente pensó que Kurt enloquecería, no con una de sus cosas, pero lo hizo. Dijo que era increíble. Todo lo es… ¿todo? Blaine se detuvo justo en frente de la puerta principal y se quedó mirando la ancha madera. ¿Significaba eso que él también era increíble? Finalmente Kurt quería llegar a su mano, ¿cierto? ¿Y lo miró como si tratara de decir exactamente eso?

El timbre sonó de nuevo y Blaine abrió la puerta.

Regresó a su habitación con la enorme pizza y Kurt estaba mirando su espejo. ¡Oh no! ¡Se olvidó de quitar las notas! Dios, actúa como si no viste nada, actúa como si no te importara, se dijo y colocó la caja de pizza en la cama.

―Tienes una maravillosa colección de corbatines. Es una pena que los chicos que conozco no usen corbatines.

―Sí, bueno… dicen que los nerds hacen. ¿Quién quiere ser uno?, siquiera ―Blaine dijo al poner el DVD y se metió de vuelta en su cama. Kurt también regreso, sentándose junto a Blaine mientras encendía la lámpara y se apoyó contra la cabecera, la pizza entre ellos. Presionó 'reproducir película' y simplemente respiró. Era un nerd, o por lo menos la gente pensaba que era uno y si eso significaba que podía amar a todas esas cosas que amaba entonces Blaine estaba bien con eso. A nadie le tenían que gustar las mismas cosas que él hacía.

―No creo que seas un nerd, Blaine.

¿Uh? Lentamente giró la cabeza para mirar el rostro de Kurt, nuevamente estaba esa amorosa sonrisa a la que podría mirar por horas―: Tú eres tú y eso está perfectamente bien. ―Y si a Kurt le gustaba quién era, quería aún más simplemente ser quién era.

Comieron su pizza, sentados juntos en el cómodo silencio mientras se reproducía la película y de vez en cuando Kurt le preguntaba algo que no entendía en un primer momento y Blaine podía responderle. Se reían juntos, Kurt reaccionaba sorprendido o confundido en las partes que Blaine conocía por qué pasaban y le daba una sensación tan cálida que a Kurt en realidad le gustaba lo que veía ahí. Era casi como en el cine pero esta vez estaban solos y disfrutando algo que a Blaine le gustaba mucho. Una hora después, cuando la pizza fue comida y ambos se recostaron contra la cabecera, llenos y felices, y estaban en el punto donde Harry y sus amigos se sentaban juntos en el Gran Salón justo antes de la escena del Troll, sintió algo en su mano. Blaine bajó la mirada, viendo la mano de Kurt, sus dedos vagando entre los suyos y colocando sus dedos entrelazados entre ellos como… como si fuera algo que siempre hacían. Dejó de respirar, mirando a su mano la cual estaba sostenida por la de Kurt y no hizo nada, simplemente mirando, no apretando en respuesta ni nada. No podía reaccionar incluso si quisiera. Esto era tan agradable, tan cálido que hizo a todo su cuerpo sentir esta enorme ola cálida de emociones, casi demasiado para manejar.

―¿Esto está bien?

Blaine tragó―: Uh huh ―sopló y luego reaccionó a la mano de Kurt, apretándolo ligeramente y sólo sosteniéndola. No había manera que pudiera seguir la película – y no importaba porque conocía la película de todas maneras – su mente sólo se enfocaba en la cálida sensación de la mano de Kurt, cómo el pulgar corrió suavemente sobre su piel, cómo la apretó de vez en cuando como si tratara de calmar a Blaine y en algún momento Blaine hizo lo mismo. Acariciando su piel con el pulgar, sintiendo la ola de emociones corriendo a través de su cuerpo, a su corazón, dificultándole respirar – estaba seguro que Kurt podía ver su pecho temblando a juzgar por cuan fuerte su corazón estaba latiendo. ¿Esto significaba algo? ¿Ahora eran… novios? ¿O simplemente dos amigos disfrutando de tomar la mano del otro? ¿De todas maneras cómo esto de 'Soy tu novio'? ¿Debería preguntar a Kurt si quería ser su novio? O primero ¿qué significaba que tomara su mano y que quisiera tomarla? Todo ese pensar lo cansó y en algún momento Blaine cayó en un sueño ligero, aun escuchando lo que estaba pasando pero no reaccionando.

―¿Blaine?

Lentamente abrió los ojos y… parpadeó porque todo estaba tan borroso.

―Te quedaste dormido ―oyó una voz que hablaba, pero no era la de su madre… oh. Sus ojos se abrieron de golpe y Kurt estaba de rodillas junto a él sin soltar su mano. Se quedó dormido, si – sus ojos se movieron a la televisión, pero estaba apagada – estaban viendo Harry Potter.

―Lo siento. Fue un largo día.

―Está bien ―Kurt rió entre dientes y Blaine vio su otra mano saliendo de sus rizos, lentamente, casi insegura y Blaine sólo veía su mano, pasando a través de sus rizos y entonces cuánto Kurt se relajó cuando Blaine no apartó su mano. Por supuesto que no, ¿cómo podría? Todo lo que Kurt le estaba haciendo se sentía simplemente agradable. Como una droga que quería tomar una y otra vez. Esos dedos eran tan finos, así corriendo suavemente por su cabello y los labios, su sonrisa… Kurt estaba tan cerca que sólo necesitaba sostenerse a sí mismo con la mano libre y luego podría colocar un beso en esos labios. Si, si tuviera más confianza y supiera cómo besar a una persona lo haría. Pero no tenía ni idea y se -

―¿Puedo besarte?

¿Qué? Sus ojos miel se clavaron en los de Kurt, allí era azul y verde, y esperanzados como si… al diablo por supuesto que lo podía hacer. Pero como Blaine no podía decir nada, se limitó a asentir y miró a Kurt inclinándose a él, presionando sus labios suavemente contra los de Blaine. Se quedó helado. Sólo estaba allí y no se movió en absoluto. Sus labios eran una delgada línea, sintiendo sólo la piel de Kurt en la suya y sus ojos estaban abiertos incapaces de cerrarse porque Kurt estaba tan malditamente cerca que necesitaba verlo. Esto aunque no se sentía bien y no era como los besos que veía en todas esas películas y series. Simplemente apretó la mano de Kurt casi demasiado fuerte y luego Kurt apartó y – ¡no! No te vayas.

―Relájate, ¿de acuerdo? ―Kurt susurró con dulzura, acariciando su mejilla con la mano libre.

―Lo siento.

―¿Primer beso?

Blaine asintió, mirando a los ojos de Kurt donde no vio ninguna burla, ninguna decepción, sólo calidez, comprensión y demasiado que no podía ni siquiera decir lo que era, pero se sentía bien.

―De acuerdo, simplemente, relájate e imagina que éste es tu primer beso. ¿Bien?

Siempre hacía esto… esta cosa alentadora. Lo hizo con una sonrisa, con palabras sencillas y le hizo sentir tan en paz, tanta seguridad y como si finalmente encontró ese lugar donde Blaine nunca tuviera miedo de ser él mismo. Incluso si era sólo por ahora, sólo para el verano.

―Estoy bien ― respiró y Kurt colocó sus manos sosteniendo su pecho y – ¡guau! - Blaine podía sentir cuán rápidamente el corazón de Kurt estaba latiendo en su pecho. Eso lo calmó, tanto que cuando Kurt le devolvió el beso realmente se sentía bien. Tanto que no podía pensar en algo que nunca se sintiera mejor que esto. Fue gentil, cálido y sus labios se sentían incluso mejor de lo que Blaine imaginaba. Era incluso más que los labios. La mano de Kurt estaba sosteniendo su cara, su pulgar corriendo sobre la mejilla y luego inclinó la cabeza para que pudieran compartir un beso más profundo. Sin lengua, no, Blaine no pensó que estuviera listo para eso, pero los labios, los labios por todas partes y el calor e… incluso tenía malditas mariposas en el estómago. Eventualmente – para Blaine demasiado pronto – Kurt se apartó y los dos se quedaron allí, sin aliento y presionando sus frentes juntas. ¡Blaine Anderson acaba de recibir su primer beso! Su primer beso de la persona que amaba desde hace dos años y todavía se sentía como un sueño.

―Un año ―Kurt respiró, arrodillado junto a Blaine, todavía estando encima de él, mientras que Blaine pasó los dedos por la parte posterior de la cabeza de Kurt, sólo para tener algo a que aferrarse.

―¿Un año?

―Soñé sobre hacer esto por un año ya.

Guau, ¡espera! ¿Esto significa que… Kurt ya sabía quién era antes de que comenzara a trabajar en The Lima Bean? Si hubiera sabido que Kurt se sentía de esa manera… sería de esta manera desde hace un año.

―Dos ―susurró Blaine y abrió sus ojos mientras Kurt se apartó un poco.

―He estado esperando esto por… dos.

―Oh Dios mío ―Kurt rió entre dientes y se dejó caer al lado de Blaine, frente a él―: Podrías haber sido mi novio por un año ya. No tenía idea de que te gustaba.

―¿Soy… soy tu novio ahora? ―Se sentía como si su corazón sólo dejase de latir. No podía ser real, ¿cierto?

―Tú… ¿no quieres?

―¡Si quiero! ―dijo demasiado rápido y Kurt se rió en voz baja, envolviendo su brazo alrededor del cuerpo de Blaine y presionándolo más cerca así podía sentir el pecho de Kurt en contra de él y lo besó de nuevo, sólo un pequeño beso―: Gracias.

Oh, su mente estaba tan mareada que no entendía realmente que esto era real. Kurt Hummel era su novio. El popular Kurt Hummel era el novio del nerd Blaine Anderson y sus mundos encajaban perfectamente.

―¿Podemos… besarnos de nuevo?

―Por supuesto ―su novio dijo y Blaine sonrió cuando simplemente hizo eso.


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