Hola...
Trayendo actualizacion de este fic que cayo en el olvido xD
Espero les guste :D
Capitulo 3: El comienzo
El día del festival llego, la gente entraba a la escuela a mirar los puestos y pasarla bien, el espectáculo principal llego. El escenario era el auditorio, estaba por demás vacio al comienzo. Pero…
-Bienvenidos, padres de familia, alumnos, público en general. Es un honor para mí ser su presentadora. Esperamos de parte de todo el club de declamación les sea de su total agrado. Para comenzar, la alumna Hikari Zutseno nos deleitara con su declamación de un poema de nombre "Tu mirada" de "Walt Whitman", un gran poeta, ensayista estadounidense, recibámosla con un gran aplauso.
Los pocos aplausos se escucharon. Mientras una joven salía y se paraba frente al micrófono, su vestido azul claro resaltaba sus cabellos rubios claro, la chica suspiro, miro al público y comenzó.
-"Tu mirada de Walt Whitman.
Me miraste a los ojos, penetrando en lo más profundo de mi alma. El cristal azul de tus pupilas me mostraba, mi imagen reflejada. Me miraste y pediste temblorosa que un te amo, saliera de mis labios, pero ellos ya no tienen más palabras pues los golpes de la vida los han cerrado.
Me miraste tu pelo se erizaba, y una gota redonda en tu pupila que broto, de un corazón roto y cayo recorriendo tu mejilla. Me miraste y tu rostro empapado me exigía una palabra, una respuesta y mentí diciéndote te amo por ganar de tu cara una sonrisa."
Termino de declamar Hikari dejando estupefactos a los pocos asistente que con el paso de los segundos comenzaron ah aplaudir, algunos emocionados otros más conmovidos por tan bella poesía. La chica sonrió al público y dio una leve reverencia en agradecimiento a sus aplausos.
El equipo de futbol estaba dando un paseo cuando escucharon fuertes aplausos provenientes del gimnasio.
-¿No se supone es el club de declamación el que está ahí ahora?
Los demás asintieron
-Vayamos a ver- opino Sakura- uno debe conocer al enemigo antes de atacarlo
Los integrantes del equipo miraron a Sasuke, este solo suspiro
-Igual no tenemos nada mejor que hacer- dijo mientras caminaba desganado en dirección al gimnasio
-Yeii-celebro la peli rosada- ¡Espérame Sasuke-kun!- Sakura corrió hasta alcanzar al azabache.
Los demás integrantes del equipo de futbol y del equipo de porristas comenzaron a seguir a sus capitanes.
Ninguno de los recién llegados esperaba ver la escena que tenían enfrente, el auditorio estaba lleno de personas, algunos alumnos sonreían y otros tanto ya tenían hasta pañuelos en mano.
-Nuestro siguiente declamador nos trae un hermoso poema de un escritor chileno, ganador del Premio Nacional de Literatura en el año de 1996, hablo de Miguel Arteche, el poema se titula "Lágrimas que deje" y será declamado por el alumno Matsuda Ikuto, un aplauso para el- anuncio Tsunade mientras se alejaba del micrófono y los aplausos se hacían oír.
Un joven de cabellos castaños salió al escenario, rápidamente los aplausos fueron desapareciendo y la sala quedo en silencio justo cuando el chico quedo frente al micrófono. Ikuto carraspeo un poco su garganta antes de comenzar.
-"Lágrimas que deje de Miguel Arteche.
Lágrimas que deje tras la montaña, Ojos que no veré sin en la muerte. A través del adiós, ¿Quién me acompaña si mis ojos que ven no pueden verte?
Lágrimas y ojos que estarán mañana tan atrás del ayer. Aquí, don no se abre la ventana: aquí la tierra mana lágrimas y ojos que no te han de ver."
El joven cerró sus ojos al decir lo último. El silencio invadió la sala al término del poema, unos gemidos de llanto se escucharon levemente y después una horda de aplausos nuevamente invadió el lugar. Ikuto agradeció con una reverencia y salió del escenario.
-Magnifico poema- volvió a anuncia Tsunade- Así como todo cuento tiene un inicio y un final, este demostración está por terminar. Para finalizar esta demostración, se presentara con ustedes un alumno ejemplar, que nos trae por demás un poema ejemplar.
La audiencia quedo paralizada por unos segundos al ver salir al rubio.
-Con ustedes Uzumaki Naruto con el poema "Cuando yo me vaya" de Carlos Alberto Boaglio
