Pereza (ZeroxYuuki)

Las sabanas blancas cubrían los cuerpos de las dos personas, la chica cansada ya de intentarlo, logró removerse del agarre de su captor.
—Zero levántate—sacudió un poco al ojilila.
—No Yuuki—contestó dormitando—tengo pereza.
— Levántate, ¡asi nos quedaremos todo el día acostados!
—Eso me hace dar mas pereza aún.