Bueno, se que tarde mucho para volver a subir, pero no tenía ni un poquito de inspiración. Estuve en examenes (Me fue mas o menos bien) y no me pude concentrar mucho en esto. Muchas gracias a los que se toman el tiempo de leer y muchisimas gracias a los que ponen review, que me animan a seguir escribiendo. Ahora si, el nuevo capitulo.

Mientras Abril arrastraba… perdón, dirigía cuidadosamente a Rafael y a Donatello a buscar a sus amigos, dos figuras, una de hombre y otra de mujer, los observaban con una mezcla de interés y curiosidad desde una distancia prudencial.

-Estas preocupada- dijo el chico, sin siquiera voltear a ver a la joven que estaba a su lado. Ella volteó a verlo

-Me preguntó si hicimos bien al hacerles esto hermano- el joven se encogió de hombros.

-No parece molestarles en absoluto hermana. A mí me parecen muy felices-

-Pero ¿Qué pasara cuando se les pase la emoción? Tendrán que adaptarse a cambios muy grandes- Su hermano la miro con actitud despreocupada

-Igual, ya no sirve de nada que te preocupes. El cambio es irreversible- luego cambió su tono de voz a uno ligeramente acusador- Además ¿Por qué no pensaste en eso antes de elegirlos?- Su hermana abrió los ojos enormemente y se sonrojó algo apenada

-Bueno… supongo que no me di cuenta de las consecuencias anteriormente. Pero tienes razón, ya no es posible devolverlos a su estado natural. Solo podemos ayudarlos…-

-Sé cuál es el plan hermana. Conocerlos, ganar su confianza y poco a poco decirles la verdad. Me lo has dicho cientos de veces y prometo que lo seguiré al pie de la letra- Esto último lo dijo al notar la mirada de su hermana. Después de eso preguntó, devolviendo la vista a los 3 chicos que no habían avanzado mucho- ¿Cómo haremos para 'conocerlos'?- Ella sonrió de una manera enigmática y respondió

-Eso déjamelo a mí-


-¡Vamos chicos! No tenemos tiempo- dijo Abril empujando a sus dos amigos- Ya casi llegamos- Don preguntó

-¿Por qué tanta prisa?- Abril respondió

-Le dije a Leo que llegaríamos en 20 minutos... y ya pasaron 45. Mickey y Casey tienen un terrible dolor de estómago y ya saben cómo se pone Casey cuando algo le duele- Iba a seguir hablando cuando oyó que alguien le hablaba

-¡Abril!- Volteó y se encontró con Leo cargando a Mickey de camachito y con Casey haciendo muecas de dolor. Tanto Don como Rafa se rieron, pero se tuvieron que callar al sentir la mirada de la pelirroja, que decía claramente "Sera mejor que ayuden a su hermano o si no…". Ni hace falta decir que se apresuraron (o al menos Don) a ir con su hermano y el castaño cargo a su hermano menor. Leo soltó un suspiro de alivio cuando dejo de sentir el peso de su otōto. Pues ni él era el más fuerte de los cuatro, ni Mickey el más liviano. Entonces preguntó

-¿Cómo les fue?- a Rafa y Donnie pareció iluminarse la cara y comenzaron a decir

-¡Fue asombroso!-

-¡Estuvo increíble!- Al oír eso Leo no pudo evitar que esbozar pequeña sonrisa. Abril y Casey también sonrieron al oír la alegría de sus amigos, pero Casey pronto volvió a hacer muecas por el dolor de estómago que traía. La pelirroja frunció el ceño y dijo

-Eso te pasa por no decir no a la comida- Rafa miro a su mejor amigo y preguntó en un tono burlón

-¿Pues cuanto comiste descerebrado?- Casey lo observo con enojo

-Cállate Rafa- murmuró antes de gemir dolorosamente. Abril miro a Mickey que dormía plácidamente en la espalda de su hermano.

-Mike no parece tener tantos problemas- antes de que alguien más pudiera responder Rafa contestó

-Es que el zoquete está más acostumbrado a comer mucho. Si vieras cuanto come a veces- sus dos hermanos asintieron dándole la razón. Casey volvió a gemir y dijo lastimeramente

-Oye, Donnie, no es por molestar pero… ¿No traerás algo para el dolor en tu mochila de trucos?- Don frunció el ceño

-Primero, no es una mochila, es una bolsa, segundo, no es de trucos, solo soy precavido y tercero, la deje en la guarida- Casey se retorció otro poco y Rafa casi se ahogó al tratar de retener las carcajadas. Casey le dio una mirada de muerte y murmuró

-Con este amigo, para que quiero a los del Foot- Todos sonrieron un poco al oír el comentario de Casey. Después de eso Don bostezó, haciendo que Rafa también bostezara y de repente a todos se les contagió el sueño. Y ver a Mickey dormir cómodamente no ayudaba a mantenerse despierto. Tanto Casey como Abril se despidieron, tenían que ir al médico para ver si no tenía una indigestión y de paso para conseguir una bolsa para evitar… "gomitas" (*). Los cuatro hermanos también comenzaron el retorno a su hogar, porque de que sabían el camino, se lo sabían y si Casey y Abril los acompañaron era para que contralaran su emoción. En ese instante ya no sentían la misma emoción pues el cansancio la había remplazado con una gran felicidad, que no era para nada lo mismo. Iban a mitad de camino cuando Donnie trastabilló por el peso de su hermanito. Rafa y Leo lo notaron y el ojiazul dijo

-Si quieres yo cargo a Mickey, Donnie. No hay problema- Don asintió pero Rafa protestó

-No lo creo. Que el bobo camine, ya deberían dejar de mimarlo- Donnie interrogó a Leo con la mirada y este se encogió de hombros. Tras varios intentos fallidos de despertarlo, Rafa utilizó uno de sus métodos preferidos: sacudirlo de los hombros hasta que despertara. Mickey abrió los ojos lentamente y bostezó

-¿Ya llegamos a casa?- Sin siquiera responder su pregunta, siguieron caminando, con Donnie dirigiendo a Mickey para que no fuera a caerse por ir medio dormido. De repente Rafa reto a sus hermanos

-¡El último en llegar es un huevo podrido!- Como por encanto el cansancio que tenían se desapareció para empezar a correr. Los cuatro chicos esquivaban a todos los transeúntes, intentando superarse entre sí pero sin dar a conocer sus habilidades ninjas. A veces paraban debido a que en ciertos momentos, desconocían su propio cuerpo pero retomaban la dirección casi al instante. Mickey se tropezaba con sus propios pies, Donnie se iba de lado, Rafa no podía detenerse a tiempo y Leo tenía sus reflejos demasiado lentos. Pero en ese momento no les importaba, solo querían divertirse un rato. Rafa llevaba la delantera y Leo lo seguía de cerca, pero al intentar rebasar a su hermano, Leonardo choco con algo… o mejor dicho con alguien...

(*) "Gomitas": Asi decimos en mi familia cuando alguien tiene nauseas o vomita. Tiene gomitas. Y no sé, se me hizo divertido ponerle XD

Gracias por leer. Besos y abrazos ;)