En mi familia existía una tradición de jugar juegos de mesa cada fin de semana con el propósito de unirnos más como familia. Como veras "querido yo" desde el principio mi familia siempre ha sido caótica y ahí no fue la excepción. Fue una serie tras otra de peleas interminables para obtener el tan deseado primer lugar, que hasta alguna vez tuvimos que recurrir a los golpes. Al final mis padres terminaron cancelándolo. Desde ahí me forme la idea que esos juegos siempre traían problemas de alguna forma. Pero cuando conocí a los Sokolov, mi idea cambio de un momento a otro. Pues resultó que ellos para divertirse usualmente juegan juegos de mesa entre ellos. Al principio me negué a jugar cuando me lo propusieron. Pero la insistencia de ellos me hizo aceptar. Primero trajeron un juego clásico "Monopoly" luego de eso, cada uno eligió su personaje. Becky eligió al coche, James al sombrero, Katya el zapato, yo por supuesto que elegí al pato.
De ahí empezamos un juego amistoso entre nosotros, algo que no estaba acostumbrado. Al final sí que me divertí, todos algunas vez ganamos por lo menos una partida. Pero el objetivo no era ese, si no divertirse en sí. Reíamos y bromeábamos en el proceso. Como por ejemplo.
James dijo exaltado y levantándose de la mesa.
-¡No es justo! Yo quería comprar Central Park.
-Fuiste muy lento ¡ahora yo gano!
Dijo bailando de una forma cómica, mientras que Katya dijo.
-Hija ¿Acaso tienes diez para bailar así?
Y aún seguía bailando.
-No me importa madre. Madurar es de frutas.
A Becky a veces se emociona cuando gana, pero no es tan agresiva como Lynn. Incluso cuando pierde se lo toma con más humor, retando a sus padres en ruso. ¿Cómo lo sé? Por qué tantos días ahí aprendes una que otra cosa. A partir de ahí se convirtió mi rutina cuando iba a la casa. No solo juagábamos ese juego, ellos tenían un montón de juegos de tableros esperando a ser jugados. Pero cuando llegamos al ajedrez ahí la diversión se hizo lo de menos. Cada uno intento retarme pero al final salían perdiendo, excepto mi querida amiga Becky, ella sí que me daba batalla. Ahora que lo pienso, eso me recordaba mucho a mi abuelo y yo. Él fue quien me enseñó a jugar desde pequeño y cuando nos reuníamos en el parque a jugar ahí empezaba una guerra por la supervivencia. ¡Qué tiempos aquellos! Pero en fin. La primera semana pasó demasiado rápido así como mis dudas sobre mis sentimientos por ella. Al principio me parecía tonterías y sueños infantiles que pronto pasarían. Pues pensándolo bien, era obvio que ella era muy mayor para mí y además seguramente me vería como un hermano menor. Pero por el otro lado, ella es muy guapa, enérgica, espontanea, paciente, sabe divertirse y le gustaba las mismas cosas que a mí. Si al principio estaba decidido que esta vez sí funcione, ahora me parecía un sueño lejano. Pero su simple amistad era suficiente para mí.
-¿No es muy mayor para ti? Lincoln
Como dije anteriormente, mi castigo de la pelea era asear mi salón. Muchos lo considerarían frustrante pero para mí sería un lugar en donde alejarme del escalando de mi hogar y además podía platicar más con Cookie.
-¡Eso que! Katherine Palmer sale con un universitario.
Cookie me aventó un papel del piso hacia mi cara, obviamente la mire con fastidio.
-Ambos sabemos que ella es una zorra en todos los sentidos. Como tu amiga, te doy ese consejo ¡deja de obsesionarte con esa chica!...
-¡Podrías dejarme trapear!...
Dije molesto y me aleje dirigiéndome a la esquina y trapear esa parte.
-Te lo dice la chica que salió con chicos mayores que ella.
Voltee a verla aún más fastidiado y a la vez sorprendido.
-¡Wow! Pensé que eras de esas chicas que aún no conseguía novio aun.
Ella se sentó en la mesa del profesor y me dijo sonriendo burlonamente.
-Que deteste a la mayoría de las chicas de la escuela no significa que no tenga otra vida a parte. Tal vez algún día te invite a un antro para poder divertirte. Desde que te vi por primera vez te vi muy aburrido, necesitas salir ¿Sabes?
Después de escucharla seguí concentrándome en limpiar el piso, mientras le contestaba.
-Para tu información mis amigos y yo en Nueva York siempre nos divertíamos. Cuando estábamos más pequeños, uno de ellos tenía un tío con una tienda de licor. El tipo era un ebrio sin remedio y siempre nos robábamos una caja de cervezas, después nos las bebíamos en su cuarto.
Dije orgulloso. Como era de esperarse ¡otra vez! ella me aventó la misma bola de papel en mi cabeza.
-Como dije eres muy aburrido. Seguramente lo intentaron solo una vez y cuando la probaron les supo horrible y la tiraron ¿Verdad?
"¿Cómo carajos lo supo?" Me dije a mi mismo enojado y muy nervioso. Luego de verme callado por un momento, demostrando que una vez más que tenía razón. Después se acercó a mí y me dijo dándome una palmada en la espalda en forma de lastima ¡Otra vez!
-Como soy buena amiga y ya que insistes en salir con esa vieja, te daré un consejo; Solo sácala a salir como amigos, ahí se mas coqueto con ella y le dale alguno que otro detalle. A eso le funciono a uno de mis novios...
Analizándolo bien, era una muy buena idea y luego voltee a verla emocionado.
-Gracias por el consejo chispas.
El apodo que le invente a ella.
-De nada bola de nieve.
Y ese fue el apodo que me invento ella. En mi opinión, hubiera preferido otro.
Luego de que finalmente se retiró y me quede pensando. ¿En qué lugar la invitaría? ¿Al parque? ¿A la feria? ¡No! El gobierno la clausuro por las ratas y ahí de repente recordé que había una expo pública de comics en la ciudad y solo se haría el viernes. Justo la oportunidad perfecta.
Al día siguiente me entere que sus padres tuvieron aprietos con sus trabajos y no llegarían hasta más noche. Por un lado estaría bien ya que Becky y yo estaríamos solos, pero también no elimine la posibilidad que su hermano me mate por invitar a su hermana. Así que idee un plan para evitar eso y lograr mi objetivo "Invitar a Salir a Becky". Estaba tan bien diseñado que deberían haberme llamado "El hombre del plan"
Era muy simple de hecho. Solo pedirle que me acompañara a comprar frituras en la tienda para ver una película. Justamente ahí hice mi jugada.
-Lo diré una vez más Lincoln, ¡no pienso ver el hombre de acero! Ya sabes que odio a Superman, por el cancelaron la película de Acce
Estábamos caminando sobre la acera.
-Yo menos veré una comedia romántica de Emma Roberts. Está muy sobrevalorada.
-Pues ¡elige otra!
-No se tu dime...
Hasta este punto ya no sabíamos que platicar, exceptuando mi próxima invitación
-Oye Becky... Va haber una expo de com...comic..comics, este viernes en..en l..la ciudad
Empecé a tartamudear como idiota y para colmo estaba todo rojo.
-Sí y ¿Qué con eso?
-Me preguntaba s..si. pudieras ir conmigo, como ami...amigos.
Me contesto para mi alegría...
-Claro, ¿A qué hora empieza?
Ahí, al fin deje de tartamudear.
-Va iniciar a las dos de la tarde y terminara a las diez. Te vería a las cinco ya que, ya sabes, me castigaron.
Dije algo apenado.
-¿Por donde es?
-Esta cerca de la iglesia. Te vería en la esquina.
-No te tardes eh? ¿Lo prometes?
Dije con toda seguridad.
-Prometido
Después de eso pasamos la tarde viendo finalmente la película que quería ¿Por qué? Pues, no me pude resistir a esa carita tierna suya, si que sabe manipular.
En fin. El viernes llego rápido. Le dije a cookie lo que pasó y me deseo "suerte" nótese el sarcasmo, eso sí me dijo unos consejos muy buenos. En la tarde, justamente después de asear el salón me pasaba a retirar cuando el director me interceptó.
-Hola señor Lincoln. Veo que ya terminó de asear el salón.
Un poco desesperado dije.
-Si y fue muy cansado. Ya tengo que pasarme a mi casa...
-Nada más quería decirle su maestro de cálculo me dijo que en sus evaluaciones salió mejor de lo que esperaba. Y me comentó que si pasas el examen final la próxima semana, ya apruebas. Y por cierto tu último día de asear los salones es el martes.
Me alegré mucho por eso. Realmente Becky fue muy buena maestra y que mi castigo terminaría pronto me alegro aún más mi día.
-Oh... Gracias... Fue muy buena idea lo de mi tutora.
-No hay de qué. Última cosa, El asesor universitario me comentó que Becky va asesorar a otro chico. Que ya no es necesario que vayas a su casa.
Al escuchar eso, me entró un miedo. Un medio de ya no verla y a sus padres. Realmente me había encariñados con ellos, eran como mi segunda familia. Mis padres me exigen mucho en las calificaciones y no salgo muy seguido por eso, aparte de que no me dejan (En nueva York siempre tenía que mentir para salir con mis amigos). Incluso tuve que hacerlo para ir a esa expo, con la excusa que iba a la casa de un compañero a "estudiar" Podría seguir yendo a su casa, pero las excusas se me acabarían.
-¡Odio mi vida!
Me dije a mi mismo frustrado y sobretodo enojado. A tal grado que patee una piedra y por idiota me dolió el pie. Pero después de calmarme, decidí mejor disfrutar el momento con ella, aunque sea el último.
Al cruzar la avenida llegué a la iglesia "San Martín" y fui directamente a la esquina como dijimos. Al no verla por ahí decidí llamarla
-Hola...
-Soy yo, Lincoln. ¿En dónde estás?
-A medio camino, corriendo. Mi estúpido maestro me dijo que me quedara después de clases a discutir mis horarios de asesorías. ¿No podía hacerlo otro día?
Supongo definitivamente sería la última vez que la vería.
-Yo estaré esperando en la esquina como dijimos.
-No te preocupes Lincoln. Llegaré en cinco minutos.
Colgó. Después de eso, no tenía nada que hacer así que después me sumí en mis pensamientos, recargado en la pared rocosa de la iglesia. Citando de lo que recuerdo.
"Siendo honesto, jamás en la vida me había enamorado de verdad. Cuando pensaba en ella mi corazón se aceleraba, además de una sensación dulce en recordar los pocos momentos que tuvimos. Era guapa, inteligente, juguetona, no le importa divertirse. Al principio parecía un simple interés por la apariencia, pero evolucionó hasta llegar a más.
Entre más lo pensaba, más ridículo sonaba. Tenía todo en mi contra, era muy mayor para mí, seguramente tendrá algún novio por ahí, y el asunto de ya no vernos no ayudaba para nada.
Ya dicho eso. Si salida de amigos era la última, tendría que ser inolvidable. Yo mismo me encargaría de eso"
Recuerdo que después de pensar eso, sentí que alguien me tocó mi hombro, retrocedí bruscamente y para mi alegría era Becky.
-Estas un poco pálido, oh lo siento es tu cara
-¿Segura que eres pelirroja natural?
Después de reírnos me golpeó en el brazo de forma amistosa. ¡Cierto!, olvidé decir que era un poco brusca. En fin. Entramos a la expo y nos quedamos impresionados por los cientos de cómics raros en vitrinas de vidrio (Donados por los coleccionistas de algunos estados), la gente disfrazada de su superhéroe favorito y artistas de doblaje de anime dando conferencias. Era simplemente increíble. Becky era la más animada. Incluso, ella fue quien me jalo de la mano y me llevo a recorrer el lugar.
-OMG! El número 123 de Acce. Creí que todos fueron quemados por su horrible fracaso.
Comentó ella mientras estaba muy apegada a una vitrina con un comic adentro, sostenido con un pedazo de hierro especializado.
-Becky ten cuidado, se puede caer
Sin previo aviso, un hombre obeso con barba tipo hípster, se nos acercó desde la esquina.
-Veo que es una fanática de Acce ¿Verdad?
Ella le contesto emocionada.
-No tiene ni idea.
El recargo su mano en la vitrina y dijo.
-Este cómic lo consiguió mi padre para mi cumpleaños antes que abandonara a mi madre por su puta secretaria
No tenía que saber eso, sí que me molestó que nos relatará su vida, pero ¿Qué más podría hacer?
-Finalmente decidí conservarlo, y cuando me enteré que valía algo de dinero, me dije "que tal si lo vendo en esta exposición" y veo que usted está muy interesada en este cómic.
Ella cruzó de brazos, muy seria.
-¿Cuánto sería gordo?
-Seria dos mil dólares.
-¡Tanto! ¡Lo máximo que cuesta son 500 dólares idiota!
Ella dijo muy enfadada.
-Tómalo o déjalo, tu decides. Culpa a tus compañeros vírgenes, quienes aumentaron el precio por conseguirlo. Tal vez uno me ofrezca 5000 dólares por este.
Ese tipo era idiota insoportable. Así que le dije.
-Vámonos Becky...
Pero sorprendentemente ella sacó su cartera.
-Tres meses asesorando a deportistas adictos a la cocaína, dio sus frutos.
Ella le entrego un gran fajo de billetes. El empezó a contarlo y al final dijo.
-Aquí son 1500. Te falta, si quieres dame otra cosa. No sé...Tus aretes o ropa in...
No pude soportarlo y lo empuje fuerte.
-¡Idiota no te pases de listo! Cómo pudiste pedir esa tremenda estupidez. Ella es una dama que merece respeto.
Pero sorprendentemente el tipo no me dio pelea, si no me miró como si fuera un escáner (ODIO QUE ME HAGAN ESO)
-Si me das tu playera naranja, te doy el cómic para tu hermana.
¡Mierda! De solo recordarlo me da mucha irá. Más el hecho de que mencionarla que parezco más a su hermano que amigo. Qué horror.
-¿Porque?
-Tengo un hijo más obeso que yo y esa tela serviría para reforzar su ropa, es la más resistente que he visto.
Mi ropa naranja me la cosió mi hermana Leni y era un recuerdo que no quiera perder.
-¡NO! Me voy de aquí idiota y devuélveme el dinero a ella.
Pero al voltear vi a Becky muy triste mirando la vitrina, como si esa cosa fuera algo especial de ella. A partir de ello, muchos en esta situación, me hubieran dicho que sería un idiota en dar algo preciado mío por los caprichos de una chica (Que ni siquiera es tu novia, ni probablemente lo será) Pero mi mente en ese momento, pensaba distinto, verla triste me hacía sentir miserable, quería verla sonreír ¡Demonios! quería verla con su cara de emoción por ese maldito comic.
-Acepto idiota.
No se hacía esperar la reacción de ella.
-Lincoln ¡¿Qué haces?!
El tipejo me agarro la mano en agradecimiento.
-Mi estúpido hijo te lo agradecerá.
Me quite la playera y se la entregue. Desgraciadamente pensaba que en la noche probablemente me moriría de frio al regresar, además de mi reacción alérgica al algodón.
-¿Para que quería tu ropa?
Pregunto ella extrañada
-Para liquidar tu comic. No preguntes por que la quería, solo gózalo.
Ella grito de la emoción y me abrazo con fuerza. Por un lado (El positivo) que me abrazara fue una buena recompensa, pero por el otro, (El negativo) tal vez estaría en la zona de amigos más miserable en la historia
Después de que me abrazara, el gordo me entrego el comic con su bolsa. El resto del recorrido, lo pasamos debatiendo entre algunas tramas de anime vs el manga entre otros otaku, en un tipo panel de debate. Fue muy divertido.
Posteriormente, decidimos caminar a nuestras casas, pasando por el parque comunitario del pueblo a simplemente a platicar de nuestra experiencia en esa expo. Ahorita que lo pienso, creí que había tirado por la borda el consejo de cookie, hasta que…
-No tenías que negociar con este tipo. ¡Es más! Creo que lo salvaste, sinceramente yo lo hubiera golpeado si no hubieras intervenido….
-Que ¿no puedo hacer nada por mi amiga? Sé que suena un poco anticuado pero, ¿no era el deber de un hombre el proteger a una dama? Además, al final conseguiste el comic que querías ¿No? Sin estar en una pelea con ese idiota.
Luego me contesto un poco cabizbaja y si mi imaginación no me engañaba, diría que estaba sonrojada.
-Es que… yo hubiera entendido. Créeme, yo no soy tan así. Pero los recuerdos de mi infancia me invadieron de repente y no pude contenerme.
-¿Cuáles?
-Mira… antes tenía un tío. Antes mi padres tenían que trabajar mucho más que ahora y el me cuidaba. Como era de esperarse, él y yo fuimos muy unidos. Él fue quien me introdujo al mundo de los comics y superhéroes, leyéndomelos como un cuento antes de dormir. Uno de esos, era al que pertenecía al gordo.
A continuación pregunte algo muy entrometido de mi parte.
-No es que mi incumba, pero ¿Qué le pasó?
Ella se quedó un momento pensativa y luego me contesto.
-Murió en un incendio cuando tenía diez, junto con sus cosas.
Al oír eso me sentí muy contento conmigo mismo, ella sabe que es lo que se siente perder a alguien. Extrañarlo y desear que algún día aparezca de nuevo, pero al final sabes que nunca vendrá.
-Sabes. Haces unos meses, asesinaron a mi abuelo. Él y yo éramos muy unidos como tu tío y tú. Desde pequeño me consentía mucho, mucho más que a mis hermanas. Él y yo siempre solíamos jugar al ajedrez o me platicaba sus anécdotas.
Aquello sorprendió mucho a Becky y empezó a mirarme de otra manera, como si estuviera en los mismos zapatos que yo. Después de unos segundos ella me toco el hombro cariñosamente y luego me beso en la mejilla. Recuerdo haberme sonrojado como un tomate. Luego dijo
-Gracias, por todo.
A continuación, sin previo aviso ella se paró y yo imite su acción. Luego me dijo.
-Aquí me desvio para ir a mi casa…..
-Entonces… nos veríamos el lunes?
-No….. de eso se me olvido hablarte….
-Espera!... yo ya lo sabía…
-…. ¿Esto sería todo?
Esto se convirtió en un silencio un tanto incómodo. Pero ella lo rompió rápidamente. Diciéndome algo que jamás en mi maldita vida creí escuchar.
-Qué tal si tú y yo vayamos al cine después de tu examen ¿Qué dices? Para celebrar. No nos veríamos tan seguido, pero algo es algo ¿No?
Creí que como cualquier anime o telenovela, yo era quien tenía que invitar, pero resulto todo lo contrario. Claro que no me quede con cara de idiota enamorado tanto tiempo y dije que sí.
-¡Si!
Luego de ese momento, nos despedimos apropiadamente y yo tome mi propio camino hacia mi casa. Estaba casi saltando de alegría por lo que acaba de ocurrir. Cookie, la próxima vez que te vea, te voy a dar toda mi muz de chocolate que siempre me intentas robar.
-Ahora que lo pienso, Lori me debe 200 dólares. Si daré mi primer beso antes de los 17….
Pero de pronto, casi saliendo del parque comunitario, un grupo de varones encapuchados con pasamontañas, creo que eran 4, me rodearon en un círculo.
-¿Qué quieren?
Uno de ellos se salió del círculo, con una barreta en la mano, me golpeo en la cara haciéndome caer, saque mucha sangre en el proceso. Al principio creí que era un asalto, así que dije.
-Llévenme mis cosas, pero no me hagan daño.
La sangre en la boca no me dejaba de brotar.
-Qué suerte que estés aquí Lincoln.
Inmediatamente reconocí esa voz y era ese hijo de puta. Clyde Macbride.
-¡Levántate!
Después me golpeo la barreta haciéndome caer aún más en el suelo, de ahí sentí un dolor enorme, pero aun así me resigne a pararme. Al estar enfrente de él, pude el olerle mucho alcohol y un poco de marihuana impregnada casi de su ropa, además que sus ojos parecían fuera de sí. Obviamente estaba muy drogado para entrar en razón con él.
Luego de que me levantara, todos mis ex amigos se revelaron ante mí.
-¡Sosténgalo!
Les ordeno a Rusty y Dusty que me sostuvieran de los brazos y lo lograron a pesar de que me resistí.
-¿Lo disfrutaste verdad? ¡Arruinar mi vida!
Con sus puños, no dejaba de golpearme el abdomen, sacándome aún más sangre. Incluso, logre escupir una gran cantidad en el suelo. Charles lo animaba como si fuera una pelea de box. Cuando se cansó, les dijo a sus amigos que me dejaran tirarme en el suelo.
-Por tu culpa, mis padres me van a enviar a una puta escuela militar. ¡Mi vida se arruino! Se arruino, se arruino, SE ARRUINÓ!
Sentía que perdía mucha sangre, cada vez me sentía débil. Necesitaba un hospital con urgencia. Luego agarro su barreta y después empezó a golpearme de nuevo con más fuerza, mis brazos fueron mi única protección. Luego de eso, tiro la barreta llena de mi sangre y le dijo a Dusty.
-Dame la pistola Dusty, este ya sufrió demasiado.
Dusty saco un revolver de su mochila y se lo entrego. Después como todo un profesional le metió bala por bala. Luego de cargarla, le quito el seguro.
-Me agradabas mucho Lincoln, tal vez en otra realidad pudimos ser los mejores amigos.
Pero de pronto, una sombra atravesó rápidamente a los arboles directamente hacia Charles y lo empujo llevándolo directo a un arbusto cercano. Después grito de dolor y agonía, como algo lo estuviera devorando, pude ver la salpicadura de sangre en el tronco del árbol. Clyde, asustado disparo hacia ahí, pero la sombra lo evito con agilidad y se llevó a Rusty hacia la copa del árbol y su sangre broto hacia el suelo. Dusty intento correr, pero la sombra con sus brazos con cuchilla, le corto su cabeza de un solo tajo. Clyde paralizado de miedo retrocedió unos centímetros, hasta que una voz familiar, lo sorprendió por atrás.
-Nadie le hace daño a mi familia ¡Nunca más!
De pronto su mano atravesó su pecho y su corazón salió expuesto, casi palpitante. Luego lo retrocedió para sacar su brazo y después se lo empezó a lamerlo y casi como bebiendo la poca sangre que quedaba, con mucha emoción.
-¿Becky...
Becky volteo a verme y se asustó a tal grado de que el corazón lo dejo caer al suelo.
-¡Lincoln!
Se acercó a mi rápidamente, se hinco y empezó a observarme. Sus lágrimas no dejaban de brotar. No tenía el tiempo suficiente para procesar en lo que era ella, ya que me sentía casi al borde de la muerte.
-¡Resiste!
Lo último que vi antes de desmayarme, era que ella se mordió su brazo izquierdo sacándose sangre y después acerco su herida hacia mi boca.
-Por fa no te mueras, solo bébelo, te aliviaras.
No sé si mi cerebro se quedó sin oxígeno en ese momento, pero sin decir nada bebí su sangre, era asquerosa, pero poco a poco su sabor cambiaba casi a fresas, algo muy adictivo. Pero de ahí, en pocos segundos, caí rendido ante los brazos de Morfeo.
