CAPITULO 4
PDV Emily
"¿Qué te sucede Sarah? Se te ve triste ¿Sirius ya no se acuesta con prostitutas?"
Todos estábamos reunidos en la sala común a eso de las 2 de la mañana. No sé porque salté de esa manera, simplemente no pude evitarlo.
"Mira quien habla de prostitutas... que tu te acuestes con todos menos con él no es mi problema." Eso particularmente me dolió "El jamás se acostaría contigo, verdad Sirius?"
PDV Sirius
Esas estaban peleándose por... por mí?
Emily me miró suplicante. Es verdad, a diferencia de mis compañeros (no mis amigos, no se acostaban con sus amigas) yo no había avanzado con ella. Claro, yo no era igual, ya me había acostado muchas veces con Sarah; Benson era nueva, pero estaba ingresando en el grupo, por lo que lo haría con ella muy, muy pronto. Con respecto a Evans, no podía, era de mi hermano James. Y Emily... Emily... Cada vez que pronunciaba su nombre, suspiraba mentalmente.
Era la más HERMOSA de todas las chicas que había visto en mis 16 años de edad. Además, era sensual, frágil y dulce; muy simpática y le gustaba causar problemas como a nosotros. Era mi igual, la quería tanto, tanto que se me volvía imposible tener sexo seco como lo hacía con las demás.
"Me... me tengo que ir" Me levante del sillón y corrí hacia la biblioteca. Me senté en la silla que usualmente ocupaba Remus, crucé mis brazos y apoyé mi cabeza sobre ellos pensativo, sin mirar a mi alrededor.
Unos segundos más tarde, sentí o mejor dicho escuché como golpeaban la mesa a modo de puerta.
"Emm..." que linda se veía con esa expresión "Sirius, ¿Qué te sucedió en la sala? Me pareció que la charla de recién no te cayó bien" Se sentó junto a mí y me tomó la mano de forma reconfortánte y dulce.
No tenía idea de lo que me quemaba por dentro esa simple e inocente acción. No quería enamorarme, no de ella. Era un romance imposible.
"Em... ¿tu... tu estas enamorada?"
"¿Qué?" Abrió esos increíbles ojos verdes sorprendida "Pues... no estoy muy segura... pero si me gusta alguien"
Una luz de esperanza...
"Tu podrías ayudarme con el chico que me gusta y yo con la chica que amas!"
Sentí mucho dolor... muchísimo. Y me enfurecí; si no podía tener su corazón, tendría su físico... aunque tuviera que ser a la fuerza.
La tomé del brazo y la arrastre hasta un a estantería muy ocupada. La abracé por la cintura y procuré no hacer ruido. Me acerque más a ella y acaricié la dulce y tersa piel de su rostro mientras rozaba suavemente sus labios.
Podía sentirla agitada y temerosa. Temblaba como una virgen. La besé suavemente, pero no era así como quería las cosas. Me separé de ella y sonreí mirando el suelo. ¿Cómo había podido ser tan salvaje?
"Lo siento... lo siento tanto" y lagrimas brotaron de mis ojos. La miré y me fui caminando rápidamente dejándola parada inmóvil junto a la estantería.
PDV James
"¿Qué creen que paso ahí?" parecía entre divertido y preocupado, una rara expresión.
"Nada" respondió seca Benson "En aproximadamente, tres minutos Black cruzara la puerta de la sala muy triste...La otra aparecerá un poco más tarde" era muy hermosa, además de sensual... si no existiera Evans, pero existía y no me dejaba vivir tranquilo."Disculpen, me voy a la cama, con su permiso" se levanto y le dio a todos un beso en la mejilla. Se marcho con paso lento y femenino.
"Chicooooaaaas" Peter y un bostezo XD" no les voy a dar besitos, pero me marcho, buenas noches"
"También yo, tengo mucho sueño" Adioooos Lunaticooo.
"Hasta la vista" por fin te diste cuenta que sobrabas Sarah.
Bien, estaba totalmente solo con el amor de mi vida junto a mí.
"Eva-"
"No, ni se te ocurra"
"Oye! que crees? que voy a pedirte matrimonio?" Si que lo haría si me dieras oportunidad "Pues NO! Quería saber si podías explicarme eee... " Demonios! Tenía que tener excelente en todas las materias! "El ultimo tema de pociones, es que no lo entendí muy bien"
Me miro a los ojos con esas esmeraldas verdes con expresión de resignación.
"Claro Potter, no hay problema, mañana a las 6pm" y se fue con paso un tanto mas duro que el de Benson para su habitación.
Al instante llegó Sirius tristemente por la puerta, tal y como la porteña lo había dicho.
"¿Qué pasa hermano?" le pregunte por encima de mis anteojos.
"Eh? No nada, mañana te cuento con detalle, vamos a dormir, si cornamenta?"
"OK"
