Capítulo 2-1: Levantamiento

Con nada de tiempo para prepararse, la "Salvatora" y su tripulación estaban dispuestos a emerger de la tumba en Hypori, con el solo fin de amasar una fuerza que sea capaz de enfrentar al temible Imperio Galáctico. Por una vez desde la Orden 66 el futuro lucia menos lúgubre para el Remanente Jedi, pero la suerte se puede terminar en un abrir y cerrar de ojos…

En el puente de la Salvatora, los caballeros jedi Regulus y Dyxer terminaban de comandar a los droides de batallas, los cuales habían sido previamente programados por Dyxer médiate un minucioso trabajo, después de que los droides se colocaran en sus debidos puestos, Regulus se dispuso a sentarse en la silla del capitán, un amplio asiento cuyo respaldo ovalado se extendía a dos metros de diámetro.

-Habrá que probar el regalo de Got Lorren antes de que se oxide más-dijo Regulus acomodándose en el sillón

-Crucemos los dedos-respondió Dyxer-Ignición primaria-ordeno a los droides piloto

-Entendido-respondieron al unísono

El masivo crucero Lucrehulk rugió y toneladas de polvo fueron levantadas hacia lo alto mientras los propulsores de la colosal nave se iluminaban y comenzaban su ascenso.

-Ok, ya vimos que arranca, ahora veamos que tanto se eleva-dijo Gilliam entrando al puente junto con el resto de los jedi.

-Abran las compuertas-ordeno Dyxer

-Abriendo compuertas señora-replico uno de los droides

La gigantesca esfera metálica que comprendía el astillero comenzó a abrirse como la boca de un enorme Exogorth, afuera de esta, en la plataforma de aterrizaje, Got Lorren observaba como la Salvatora ascendía…

-Bien mis queridos jedi, con esto estoy seguro de que podrán arreglárselas…por un tiempo, yo recomendaría quitar esas marcas Separatistas…No creo que sea muy agraciado viajar por los dominios del Imperio portando la bandera del "enemigo" derrotado-dijo Got Lorren en una proyección en la puerta del puente.

-Nos has sido de mucha ayuda viejo amigo…espero sigas apoyando nuestra causa en el futuro-dijo el Maestro Onsso

-Veré qué más puedo conseguir en la Federación de Comercio…aunque con el creciente yugo del Imperio temo que la Federación deje de existir pronto-dijo en tono preocupado-Sin embargo ustedes mismos son la prueba vital de que aún existe esperanza para esta galaxia…gracias por recordármelo…-

-Que la Fuerza le acompañe Got Lorren-Dijo el Maestro Sho

-Y a ustedes mis queridos Jedi…-respondió el neimoidiano cesando la transmisión

-¿Y ahora qué?-preguntó Zerb, el joven padawan zabrak

-Ahora hemos de buscar una base…o por lo menos un lugar donde podamos establecernos momentáneamente-dijo el Maestro Onsso accediendo a un holomapa galáctico en una consola ubicada en el puente

-Pues tendrá que ser algún lugar como el trasero de la galaxia…o más atrás, en definitiva debe estar en el Borde exterior-Dijo Dyxer chequeando dicha zona

-Con todos los sistemas de la Republica y de los Separatistas en control Imperial nos quedan pocos lugares donde poder establecer una base funcional…es decir, no traemos precisamente un caza N1, la Salvatora necesitara mucho suministro-dijo Regulus

-Nos preocuparemos por ello más tarde, recuerden que por ahora somos la única fuerza que se opone al Imperio, más grave aún ahora somos vistos por la mayoría como traidores-dijo el Maestro Sho

-Podemos quedarnos en la Salvatora hasta encontrar un nuevo escondite pero deberíamos comenzar a buscar apoyo entre los sistemas neutrales, tal vez Florrum o quizás hasta en Nal Hutta-sugirió Gilliam

-¿Quieres acudir a los Hutts? Jamás accederían, es más, nos entregarían de inmediato al Imperio, su vida es el engaño y el lucro-respondió Dyxer

-Y Florrum no es más que un nido de piratas desahuciados –dijo Regulus

-¿Y de dónde más quieren obtener apoyo? No podemos aparecer con nuestra discreta Lucrehulk en algún sistema conocido, tendremos que recurrir a la escoria de la Galaxia si queremos continuar nuestra contienda-reclamó Gilliam

-¡Aliarnos con seres despreciables seria decaer como Jedi, ya no somos una Orden Gilliam, solo somos un puñado de refugiados!-exclamó Dyxer

-¡Precisamente por eso!-

-Ehh señor…-interrumpió un droide algo temeroso-Un crucero ligero de clase Arquitens acaba de entrar en el sistema-

-Oh no…-dijo la padawan twi´lek Tyra

Dentro del crucero Imperial ligero, el capitán Imar accedía al puente vistiendo el uniforme oficial de la Marina Imperial, de color gris monótono y serio.

-Sistema Hypori eh? no mucho para ver, tan solo cementerios droide y…¿Qué eso?-pregunto al ver un objeto en el radar

-Señor detectamos una nave en la órbita del planeta-dijo una de los oficiales-Una nave de comando Separatista señor, clase Lucrehulk-

-Imposible, los Separatistas fueron eliminados en Mustafar…-Pensó rascándose la barbilla-Esta debe ser una de sus últimas células funcionales-dijo considerando la situación-Evalúen la nave e informen lo antes posible, no debemos subestimar una fuerza droide y mucho menos con una nave de ese tamaño-

De regreso en la Salvatora, los jedi atestiguaban al crucero ligero mantener su distancia.

-Bien…es obvio que ya nos vieron, ¿los saludamos?-se mofó Dyxer dirigiéndose al panel de control

-¿Puedes interferir sus comunicaciones?-dijo Regulus

-Eso hago-dijo Dyxer en los controles

-La incomunicamos y después qué? Nos han visto-dijo Gilliam

-Sin embargo la nave aun porta los colores insignia de la Confederación de Sistemas Independientes, no saben que aún hay jedi vivos, podríamos usarlo a nuestro favor-dijo el Maestro Onsso

-Yo digo que la volemos en pedazos, correríamos mucho menos riesgo sin testigos-respondió Regulus.

Los demás jedi sorprendidos miraron a Regulus con genuina sorpresa e incredulidad.

- ¿Asesinarlos? -pregunto Gilliam un tanto alarmado

Ruster emitió unos cuantos chirridos en respuesta a Regulus

-Exacto amigo, están fuera del alcance de nuestros cañones, tendríamos que recurrir a los cazas droide-dijo Dyxer

-Momento, ¿¡enserio vamos a destruirla?!-pregunto Gilliam con asombro mirando al Maestro Onsso

-Por la completa seguridad de nuestra nave y de nosotros me inclinaría a aceptar la proposición, pero aun así-dijo el maestro Onsso girándose-Maestro Sho, como el más viejo y sabio de nosotros quisiera oír su opinión-

El maestro Sho dio un amplio suspiro, entrecerró los ojos y después dijo:

-Por un lado tenemos la fragilidad de romper nuestras antiguas creencias y costumbres, tradición de la Orden Jedi desde hace milenios, el preservar la vida junto con la paz y la justicia siempre han sido pilares en los valores de nuestra orden, pero ahora nuestra Orden se ha derrumbado y henos aquí, en medio de una Galaxia que ahora nos cataloga de genocidas y traidores, y con un enemigo aparentemente invencible…APARENTEMENTE.-Enfatizó dando un golpe al suelo con su bastón - ¡Mis queridos jedi, si hemos de restaurar la paz y la justicia en la galaxia no podemos limitarnos a pensar como lo hacíamos desde antes de la Guerra de los Clones!-dijo el maestro hefthoriano-Al igual que esta galaxia, hemos de evolucionar cargando el manto de los Jedi, para prevalecer debemos acabar con el Imperio Galactico…a cualquier costo-finalizo en anciano.

Los jedi guardaron un momento de silencio pero todos asintieron y de inmediato adoptaron los controles de la nave.

-Señor, bloquearon nuestras comunicaciones-dijo una de los pilotos

-¡¿Nos incomunicaron?! ¿Los droides? ¡Eso es imposible!-dijo el Capitán Imar exaltado, prepárense para entrar al hiperespacio. ¡Debemos salir de aquí!-exclamó

-Señor…-interrumpió un oficial

-¿Si?-

-Se aproximan naves droide, tipo bombardero-respondió el oficial

El Capitan Imar no pudo tragar saliva al ver la docena de naves que se aproximaba. Cual ráfaga de viento que azota por las noches frías en Tatooine, los bombarderos Hyena pasaron a toda velocidad sobre el pequeño crucero, depositando carga tras carga explosiva directamente en el casco de la nave. Aunque bien armado, el crucero ligero no sostuvo mucha pelea pese a derribar a dos bombarderos, al final sus escudos cedieron rápidamente y la nave entera se estremeció y "gritó", humeando por las explosiones que abarcaban toda su superficie, en pocos minutos el crucero Imperial había sido reducido a escombros.

-Está hecho-dijo Regulus reposando sobre la silla del capitán

Los Jedi guardaron un momento de silencio, posteriormente retomaron el espíritu…

-¿Ahora qué?-pregunto Gilliam

-Ahora hay que salir de aquí, el Imperio no tardará en notar su nave perdida, hay que retirarnos-respondió el maestro Onsso

Girando a babor, la Salvatora saltó al hiperespacio dejando Hypori para comenzar el viaje en contra del Imperio, hablando del cual…

En la ahora oscura capital Imperial de Coruscant se erguía en plena construcción el enorme Palacio del Emperador, la edificación más grande del planeta, en la base de esta Darth Vader se encontraba accediendo a la gigantesca edificación, al subir por diversos turboascensores, Vader arribo a la sala del Trono, donde el señor oscuro de los Sith: Darth Sidious yacía reposando.

Sidious vestía su característica túnica rojiza, capucha sobre el rostro deformado y rodeado de su Guardia Real, aquellos que en un momento fueron llamados Guardia del Sol y empleados por su mismo maestro Darth Plagueis "el Sabio". Vader se arrodillo frente al trono oscuro de su Emperador e inclinó la cabeza.

-¿Cómo puedo servirle maestro?-preguntó el lord sith, el sonido de su respirador metalizado hacía eco en el salón

-Hemos avanzado tanto por el camino que nos ha provisto el Lado Oscuro…pero aun así parece como si no pudiéramos extinguir la llama de la Orden Jedi…-dijo Sidious, su voz ronca y distorsionada eran recordatorio de su pelea contra el Gran Maestro Yoda no mucho tiempo atrás.

-Los jedi no son más que un mito ahora maestro, cada día, la galaxia se olvida más de ellos y aquellos que los recuerdan solo les desprecian por la atrocidad que fue la Guerra de los Clones-respondió Vader

-No este tan seguro de sus afirmaciones Lord Vader, utilice su instinto…-dijo Palpatine con calma-Allá afuera todavía quedan jedi dispersos por las estrellas, dispuestos a desafiar al Imperio-agregó

-Ninguno de ellos podrá con nosotros maestro, me aseguraré de cazar hasta al último de ellos-dijo Vader confiado

El Emperador no demostró sorpresa alguna por la confianza de su aprendiz, inclinando su cabeza respondió con frialdad:

-Existen individuos poderosos entre los sobrevivientes…lo he sentido, si queremos evitar que estos jedi inicien una revolución debemos despachar a nuestros mejores agentes para buscarlos, despliega a la Guardia Sombra para que busquen por todo el Borde Exterior, y que todos los mandos estén alertas…-ordenó Sidious.

-Como usted diga maestro-

-Dejaremos que la Guardia Sombra lidie con esos cobardes, mientras nosotros atendemos asuntos más importantes-

-¿Mas importantes maestro?-pregunto Vader con genuina curiosidad

-Seguramente ha sido informado de que varias células rebeldes han comenzado a formarse-

-Eso ha sido desde que el Imperio se formó, maestro-

-Aun así han estado ganando fuerza incluso entre miembros del mismo Senado Imperial, esto no puede ocurrir Vader, si queremos reinar por siempre debemos mantener el control sobre todos nuestros sistemas-

-¿Qué desea que haga maestro?-

-Debes ir a Despayre en el sistema Horuz inmediatamente, haz que el Arquitecto Bevel Lemelisk apresure la construcción de la superarma, debemos estar listos ante cualquier posibilidad que este en nuestra contra-

-¿Teme que los Jedi se vuelvan un problema mayor?-

-Nunca hay que sobreestimar a aquellos con entendimiento de la Fuerza, sobre todo si se trata de los Jedi…-

Vader salió del palacio de la sala del Trono a paso veloz, bajando ascensor tras ascensor hasta llegar a una cámara totalmente oscura, cuando la compuerta se selló diversos visores de color carmesí brillaron alrededor de Vader.

-Vivimos para servir Lord Vader, ¿Cuáles son nuestras órdenes? ¿Cuál es la voluntad del Emperador?-pregunto una voz tenue cual susurro del viento.

-Los jedi sobrevivientes no deben ganar poder en el Borde exterior, deben encontrarlos y cazarlos a todos-ordenó Vader

-Sus órdenes serán cumplidas mi lord, por la voluntad del Imperio…Por la voluntad del LADO OSCURO…-

Fin de Capitulo 2-1