Lo se... me quieren matar, descuartizar y de mas sanguinolentas maneras de tortura lentamente aplicables, ¡pero es que el estudio y el trabajo me están azotando! Además, como saben todos lo que me conocen si no leo y corrijo 50 veces al menos no me siento satisfecha, así que para compensarlos este cap es algo largo y la verdad es que tomó un rumbo inesperado... cuando me di cuenta ya había escrito todo! y como me gusto pues lo deje así, espero que sea de su agrado y que dejen muuuuuuuchos mensajes, aunque no lo crean alegran el alma y el corazón.

Besos

SakuraWinner

Capitulo 4 – Desde el corazón... feliz cumpleaños

Ya eran pasadas las 6 de la tarde cuando llegaron a Privet Drive, Demond se despidió deseándole suerte a Harry en silencio, el sonrió y después de pagar el taxi fue hasta la entrada del número 4 en donde lo esperaba Hermione.

Bueno... – Hermione se acomodó su mochila y levanto la mirada que aun permanecía seria – si no necesitas mas de mi ayuda me iré a casa

Espera... no creo que debas irte sola... ¿porque mejor no entras?, así mientras yo dejo esto en mi cuarto luego te acompaño hasta tu casa – realmente lo que el quería era tiempo para darse valor y fue como si ella lo intuyera porque pensó largo rato hasta que aceptó su proposición

Está bien, pero mejor te ayudaré a que acomodes todo de una vez – dijo con una media sonrisa, Harry respiró tranquilo, al parecer se le estaba pasando el enojo. A el tampoco le gustaba mentirle pero confiaba en que bien valía la pena. Toco la puerta y al momento la cortina de la ventana de la sala se movió ligeramente, luego una persona que medio abrió la puerta se retiro de inmediato pero la sombra no daba pie a confusiones. Era tía Petunia, quien en menos de un santiamén ya estaba sentada de nuevo frente al televisor simulando ver las noticias

Buenas noches – Harry siguió caminando sin esperar respuesta y como era de suponerse, no la recibió, así que subió las escaleras seguido por Hermione, aunque los pelos de la nuca se le erizaron, la atenta pero disimulada mirada proveniente desde el sillón al lado de la ventana no se hizo esperar.

Su cuarto seguía tan limpio como lo había dejado, la ventana estaba abierta y la jaula de Hedwig vacía. Descargó el bolso en la cama y comenzó a sacar paquetes. Hermione observó cada rincón y luego lo observó a él con admiración

Me gustaría que en Hogwarts fueras tan ordenado como aquí – comentó mientras abría el armario, adentro había casi tres docenas de ganchos de ropa vacíos

Trataré, pero no prometo nada – mientras reía, regaba bolsas en la cama al tiempo que de cada una de ellas sacaba varias prendas de ropa

Ya es algo, por lo menos Ron tendrá un ejemplo a seguir al cual si le preste atención... – comentó con desdén

Dudo que lo haga... si no te la prestó a ti que tienes las curvas para hacerlo yo no tengo muchas posibilidades – Hermione se puso rojísima y él sonrió para sus adentros

Mejor dejemos ese tema... – le temblaba la voz eso llenó a Harry de cierta satisfacción - anda, primero las camisas, tu ve quitando las etiquetas mientras yo acomodo en el armario

Así pasó la próxima media de hora, Harry no podía pensar con claridad, quería decir todo en ese momento pero algo en el ambiente se lo impedía. El ya había quitado las etiquetas a todo así que mientras Hermione colgaba en los ganchos el metía la ropa de doblar en los cajones. Se sorprendió de ver que todos habían quedado llenos, sacó sus libros y los apiló junto a los que ya tenía en el escritorio, ocupando casi la mitad de este, guardo las tintas y todo lo demás mientras Hermione dejaba sus implementos de aseo y sus otras nuevas pertenencias sobre el armario. Respiró profundo mirando de reojo a la castaña y después el contenido de su maleta, se le congelaron todos los nervios del cuerpo cuando vio que lo único que quedaba dentro de la bolsa era el regalo de Hermione, levantó la vista y la vio acomodar los materiales de pociones en uno de los cajones del escritorio, sintió una repentina ola de valentía pero que no fue lo bastante efectiva, ya que iba a soltar de improviso "me gustas mucho", pero a ultimo momento se arrepintió y dijo otra cosa

Hermione... – ella dio un respingo, diablos ¡no era su voz! la sintió demasiado grave, la adrenalina bombeaba cada célula de su ser y un vacío enorme se formó en su estómago – necesito... hablar contigo

¿Sobre que? – ella también se notaba nerviosa, o eso le pareció, al final dedujo que era él quien estaba en ese estado en cantidades alarmante y que de inmediato debería calmarse

Te lo comentaré camino a tu casa... no es muy importante – ella pareció algo decepcionada pero sonrió y se encogió de hombros restándole importancia

Esta bien... cielos, ya es tarde – comentó algo preocupada, Harry observó su nuevo reloj sobre el buró mientras lo cogía y se lo colocaba, eran las 7:15pm – creo que ahora si debo irme

No te preocupes. Tomaremos un taxi y estarás ahí en un momento – ella sonrió y tomó todas las bolsas vacías, las acomodó una sobre la otra y en la mas grande las metió todas. Ella salió primero y Harry aprovechó pasa guardar el estuche alargado en su bolsillo y salir corriendo de su cuarto dándole alcance al inicio de las escaleras

En la sala de la casa ya no había nadie, salieron y al momento Harry detuvo un taxi que hacía un instante había dejado pasajeros unas casas atrás, Hermione se subió y le dio las indicaciones al conductor mientras Harry se acomodaba a su lado y cerraba la puerta. Fue silenciosa la mayor parte del camino, así que eso le dio para ordenar sus ideas, abrió un poco la ventanilla pero sintió de improviso que había algo fuera de lugar... observó a Hermione en busca de algún indicio de que ella había sentido lo mismo, pero no, estaba igual de ensimismada, se concentró y luego de un rato escuchó un zumbido y algunas ramas moverse a causa del viento, como si las estuviera azotando a gran velocidad... eso si era extraño, era como una escoba voladora vieja... ¡con un demonio! si era lo que pensaba, no era el único camino a casa de Hermione, trato de ignorar el hecho de que estaba empezando a cabrearse por tener a Demond siguiéndolo pero para su mala suerte el taxi se detuvo, disimuladamente observó su reloj, ya eran las 8:20pm. Se apresuró a pagar y al voltearse vio como caían algunas ramas del árbol de la casa del enfrente, respiró enfadado y acompaño a Hermione hasta su puerta. Era una casa blanca de dos plantas con un enorme y bonito jardín, ella rebusco en su bolso y sacó un manojo de llaves

Muchas gracias por acompañarme, Harry - lo observó un momento y se mordió el labio inferior – ahora me preocupa que te vallas solo y tan tarde

Te aseguro que no me iré solo – dijo con molestia – Demond nos ha seguido en su escoba y esta en el árbol de la casa de en frente

Mejor – dijo ella con seguridad mientras imperceptiblemente ojeaba algunas ramas de aquel árbol moverse – debí evitar que vinieras hasta aquí – dijo con remordimiento

No importa, tenía que saber que llegabas bien

Gracias, pero es mejor que te regreses pronto – comentó no muy segura. Harry la observó, lo curioso, era que hacía rato que pudo haber entrado y el se hubiera ido pero ya era obvio para él que esperaba algo de su parte. Fue entonces cuando todo tubo lógica, se acercó a ella y tomándola de los brazos, ante la mirada confusa de ella, la sentó en la escalinata mientras el se acomodaba en cuclillas delante suyo

Creo que desde el principio he hecho todo mal – dijo de repente, ella lo observó atenta y extrañada – cuando supe y acepté lo que sucedía, me aterré como no sabes, Demond me aconsejó decirlo de inmediato, yo no estaba seguro, había recién descubierto todo y me era muy confuso aun, luego, cuando me decidí contarlo por fin, no encontré las palabras, supuse que esto sería mas fácil, tu sabes que hemos pasado cosas terrible pero te aseguro que esta es mi prueba mas grande, porque es tan maravilloso que no sabes si será bueno lo que sucederá cuando des el siguiente paso – ella lo observaba atentamente, su mirada le incitaba que siguiera porque no comprendía del todo aún – alguien me dijo que siempre lo había tenido en la cabeza pero que nunca me había detenido a pensarlo, soy consiente que en estos días ha rondado por mi mente todo el tiempo, a cada segundo, pero fue en las últimas horas cuando caí en cuenta que no podía dejar pasar mas tiempo porque ya había perdido suficiente

¿Esto tiene que ver con Voldemort? – Harry sonrió ante el tono preocupado de su voz, ¡ojalá tuviera que ver con él!, por lo menos en ese tema ya sabía como podía terminar

No – ella respiro aliviada pero aun mantenía su semblante preocupado

¿Entonces que sucede? Sabes que puedes confiar en mi – le animó mientras buscaba respuestas en sus ojos

Sucede... que has dejado de ser mi mejor amiga – tenía un nudo en la garganta pero ahora que había empezado no iba a detenerse

¿Que dices? ¡Claro que no! Que...

Sucede... – ella lo seguía viendo extrañada de su actitud pero el siguió sacando todo lo que su corazón se moría por gritar y que fluía serenamente por sus labios, la tomó de las manos y respiró profundo viéndola directamente a los ojos, ya no tenía prisa así que hablo despacio y claro – sucede... que ya no podré ser el mismo contigo, sucede que descubrí que no solo eres una amiga maravillosa como nunca voy a encontrar otra sino que aparte de eso... sucede que por mas que trate por años de no pensar en ello me resigné a que eres una chica encantadora y hermosa de muchas maneras... y sucede que te quiero como solo un chico puede querer a una chica que lo cautiva hasta el punto de no dejarlo pensar en otra cosa que no sea ella... sucede que me traes de cabeza, pero te diré que pase lo que pase solo me importa verte feliz sea junto a mi o no y que por nada del mundo lo que siento hará que deje de ser tu amigo – por unos minutos hubo silencio, no era incomodo, Harry se sentía bien, bien de no retener todo aquello, bien de dejar que su corazón se expresara por el y bien porque aunque recibiera una negativa estaba seguro que estaría triste pero tranquilo. Hermione se removió un poco, el creyó que se levantaría y se metería a su casa dejándolo solo, no la detendría porque no quería verse preso del rechazo pero sintió mas fuerte el agarre de sus manos, levantó la vista y la encontró a un palmo de su cara

Eres un debilucho Harry – dijo con una sonrisa y los ojos brillantes, el abrió la boca para protestar y ella le puso un dedo sobre los labios – lo eres... porque te diste cuenta hace tan solo unas horas y ya estas aterrado, incluso te has resignado a que voy a rechazarte, yo en cambio, apenas descubrí lo mismo que tu pero hace dos años dejé el miedo atrás y en esté tiempo a tu lado como solo una amiga me he llenado de paciencia para esperarte, estar contigo ha sido lo mas memorable y grandioso... a pesar de que yo quería mas

Eso quiere decir...

Eso no quiere decir... ¡te lo estoy diciendo! – dijo mientras reía – Hermione Granger quiere a Harry Potter como solo una chica puede querer a un chico diferente a una maravillosa amistad – ya estaba acostumbrado que cerca de ella, su corazón latía desbocado, pero ahora estaba retumbando de alegría y quería salirse de su pecho para gritar de júbilo junto a el, pero de sí no salió sonido alguno, se puso de pié y ante la extrañes de ella, aprovechando que aun estaban cogidos de las manos, la levantó y con una gran sonrisa le dio un fuerte abrazo, rodeándola delicadamente por la espalda, la sintió hacer lo mismo pero detrás de su cuello mientras reía melodiosamente cerca de su oído

Te quiero mucho, Hermione – susurro sobre su hombro, se separó un poco y le dio un prolongado beso en la comisura de los labios, ella mantenía los ojos cerrados disfrutando del furtivo contacto que Harry le ofrecía

Entonces yo te quiero mucho mas – dijo en un murmullo, ahora ella se acercó sin vacilar y beso sus labios, a el le encantó que tomara la iniciativa, cerró los ojos y se dejó llevar, colocó una mano sobre su mejilla y movió los labios como si estuviera besando una rosa delicada y suave, ninguno era un experto pero eso no importaba, así era maravillosamente mágico, ese y ningún otro, sería su primer beso verdadero con una chica. Lentamente se separaron y ella dio un gran suspiro, luego ambos no pudieron evitar reír suavemente

Muchas gracias... por todo, por aguantar todo este tiempo, por comprender a este chico idiota, ciego de no ver lo que tenía tan cerca, por darme los momentos mas grandiosos de mi vida y por hacerme sentir pleno y dichoso – ella sonrió ruborizada y le dio un besito en la punta de la nariz, el rió a causa de las cosquillas

Gracias a ti, por ser simplemente Harry... mi Harry, al que he querido siempre, quien sin sus defectos no sería igual de especial– el le robó un pequeño beso y dejó de abrazarla para entrelazar sus manos de nuevo

Entonces...¿podrías dejar de ser solo mi buena amiga Hermione? – ella se mordió el labio y simuló pensar

Podría... pero ¿qué sería entonces? – preguntó con una risita inocente

Si, y solo si aceptas, podríamos empezar a salir mientras vas de mi mano haciéndome el chico mas afortunado entre los mortales – ella le soltó las manos y le rodeo por el cuello

Si, y solo si, prometes darme un beso de vez en cuando – dijo como niña caprichosa

Mejor puedo prometerte que te dejaré hablar el tiempo suficiente – bromeó, ella lo abrazó mas fuerte y volvieron a besarse, al separarse ella dio un ultimo besito

¿Y eso es...?

Eso es, mas te vale que cumplas porque gustosa acepto tu propuesta. Y... puedes estar seguro que nunca dejaremos de ser los mejores amigos porque parte de un noviazgo es mantener la confianza que nació cuando nos conocimos y que se mantendrá pase lo que pase – su corazón y su mente procesaron la información en un segundo, su rostro tenía la mayor sonrisa que hubiera expresado jamás, la tomó de la cintura y la levanto en el aire, le encantaba oírla reír mientras lo hacia. Estuvieron charlando un rato mas, ella se había sentado en medio de sus piernas mientras el la rodeaba con sus brazos.

¡Santo cielo! – exclamó cuando vio la muñeca de Harry, se sentó derecha de un respingo y respiró asustada – ¡Harry son las 11:30pm! – el observó alarmado su reloj, en efecto era tardísimo - Debes volver a tu casa, ¡Dios, como pasó el tiempo! Tus tíos debes estar furiosos... rayos – rebuscó en su maleta y saco su teléfono celular – te llamaré un taxi - hablo por un minuto mientras daba su dirección – muy bien... gracias, por favor que sea pronto... buenas noches... – colgó y habló a Harry - ven, llegara en unos minutos – lo tomó de la mano y salieron por el jardín hasta la calle, ella se acercó a el un poco y tembló ligeramente

¿Tienes frío? – preguntó con ternura

Un poco – el la acercó mas a si y la rodeo con sus brazos, ella sonrió agradecida, pero cuando se pegó a el, algo cerca de su pierna le molestó - ¿qué tienes ahí? – el rebusco en su bolsillo y sintió el estuche alargado forrado en terciopelo

Cierto... con todo esto se me había olvidado – lo sacó de su bolsillo y lo alejó de la vista de Hermione - cuando estábamos en el callejón y descubrí lo que realmente sentía por ti, quise comprarte algo... – puso el objeto entre las manos de ella quien no parecía saber que era, aun así se sonrojó un poco - y cuando vi esto, supuse que te gustaría porque vi como las observabas en la tienda

¿Que es? – preguntó con una sonrisa y los ojos brillando de curiosidad

Cuando me preguntaste te dije lo que era. Ábrelo – ella observó el estuche, era de color azul real, vio la parte baja del empaque y abrió los ojos desmesuradamente, con manos temblorosas y con cuidado lo destapó y ahogó un gritito de admiración que realmente no duró reprimido mucho tiempo

¡Madre mía! Esto es... ¡Es hermosa! – la sacó de su empaque con sumo cuidado, el viento movió armoniosamente la punta de una elegante y larga pluma verde botella con visos tornasolados, el soporte era de oro y la punta, finísima, sobresalía por su diminuto tocado grabado en runas – ¡Muchas gracias! – se lanzó a sus brazos y le dio un sonoro beso en los labios, luego, mas calmada dijo con algo de censura pero sin recuperar mucho la compostura ni dejar la emoción – pero Harry, estas plumas debes ser muy costosas, por eso no le pregunté a la chica de la tienda su precio

Es solo una pluma – dijo como si nada, pero Hermione abrió la boca mientras entrecerraba los ojos, algo ofendida – ¡es cierto!, muy bonita y todo pero al fin y al cabo no deja de ser una pluma

Tu solo compras y no te fijas ¿verdad? – dijo mientras guardaba la pluma en su estuche y ponía sus brazos en jarra – esto – tomo el empaque y le mostró el reverso poniéndolo exageradamente cerca de sus ojos - es una Bladeshine Averash y de la última colección

¿Una... que cosa? – pregunto confundido

A ver... en tu idioma – respiro profundo y se dispuso a explicar – la diferencia entre una pluma normal y esta es como si yo compara una barredora con una saeta de fuego ¿captas?

Si, capto... creo – dijo haciéndose el pensativo, Hermione sonrió y le dio un golpecito en el hombro – entonces, en vista de tu sustanciosa explicación – se acerco y le dio un beso en los labios - espero que la disfrutes como yo disfruto mi escoba – ella suspiro

No lo creo, estas plumas valen mucho en el mercado negro porque son exclusivas y además hechas a manos por el mismo Guodrock Averash – comento acariciando la cubierta de terciopelo

¿Quién? – pregunto ahogando una carcajada porque realmente no tenía ni idea quien era el tal... bueno, ese.

Bueno... para que entiendas – dijo con desdén, Harry giró los ojos negando con la cabeza, Hermione solo sonrió de medio lado – es como las varitas Ollivanders, casi todos los magos en Inglaterra, y de otros países, tienen varitas de esa tienda porque son de excelente calidad, un poco costosas pero porque además son únicas y hechas a mano por el mismo Señor Ollivanders

En fin, que tiene que ver el mercado negro y toda esa cháchara con que uses esa pluma, es para escribir... para eso es que se utilizan ¿o es que no lo sabías? – bromeó mientras ella le chistaba

Serás... ¡lo digo porque alguien puede robármela cuando estemos en Hogwarts! ¿qué tal si en una clase se desaparece? No podría soportarlo – dijo mientras le observaba a los ojos con cariño – es el primer regalo que me das siendo tu novia, imagina que se pierda

No sucederá – dijo mientras le acariciaba la cintura con una mano y posaba la otra en la mejilla - si yo hubiera pensado eso cuando recién tuve mi saeta jamás la habría usado

Es diferente – el la miró interrogante – por favor Harry, todos en Hogwarts sabían que tu tenías esa escoba, además nadie mas tenía una igual

Pues yo no conozco a nadie de la escuela que tenga una pluma como la tuya – razonó

Algún Slytherin, todos ello tienen los recursos para tener una – dijo con terquedad

Puede que tengan mucho dinero pero dudo bastante que lo usen para comprar una pluma... ¡son de Slytherin, Dios! – El negó incrédulo pero Hermione no daba prenda – mira, y si así fuera, no conozco a nadie de esa casa o de Hogwart, a parte de ti, que se llame Hermione

¿Y eso como a que viene al caso? – pregunto ceñuda, con toda respuesta, Harry tomo el estuche de las manos de Hermione y lo abrió, sacó la pluma, con cuidado al ver la mirada que le echaba la chica, y a contraluz le indicó la parte del soporte donde claramente estaba grabado su nombre, ella abrió la boca asombrada

¿Ves?

Esto... es... muchas gracias, Harry – dijo con los ojos llorosos mientras pasaba la yema de sus dedos por el delicado relieve de su nombre – eres un cielo

Uno lleno de estrellas que brillan con mas intensidad solo cuando estas cerca – ella, al igual que el, se sonrojó y siguieron abrazados en espera del transporte. El taxi llego a los cinco minutos y Harry se rehusó a irse hasta no verla dentro de la casa, le dio un beso largo rato, luego, desde el interior de la casa por la ventana ella le saludo con la mano

Llegó a casa de los Dursley casi a la una de la mañana, no se iba a arriesgar a tocar la puerta y que su tío saliera a darle una paliza descomunal, recordó que tenía la ventana abierta del cuarto y como pudo se trepó hasta ahí justo en el momento que veía una sombra aterrizar detrás de la casa de la señora Figg y a Dudley doblar la esquina mas próxima en medio del escándalo formado por su banda. Hedwig ya estaba sobre su percha y sobre la cama otras tres lechuzas esperaban por él recordándole con los paquetes que traían que oficialmente ya tenía 16 años. Se acercó a la primera pero no llegó a desatarla porque música proveniente de alguna parte resonó por su habitación, rebuscó con ahínco porque el sonido estaba aumentado de volumen y temía despertar a sus tíos, aprovechó que Dudley estaba haciendo gran alboroto para entrar a la casa y hurgó en su maleta, una pantalla azul titilaba en su interior, lo tomó en su mano, el teléfono celular, a parte del sonido, había empezado a vibrar, lo abrió y se sorprendió de ver un letrero que decía "llamada entrante" no supo que mas hacer que pulsar el botón de "OK" y no muy seguro pregunto

¿Hola? – una risita se escuchó al otro lado, al reconocer quien era la sonrisa no le cabía en la cara

Feliz cumpleaños, Harry

Hermione... gracias – se apoyó en el alféizar de la ventana y suspiró, no podía borrar la expresión de felicidad de su rostro – pero deberías estar durmiendo jovencita

¿Te crees que te regalé ese aparato de adorno? – preguntó en broma – ¡sabía que tenía que haberte retenido mas tiempo para poder felicitarte como se debe!, además... – hubo un momento de silencio – Dirás que soy una intensa pero... tenía muchas ganas de hablarte... ¿estabas dormido?

No, de hecho acabo de llegar... y no eres ninguna intensa – retrocedió y se tumbó de espaldas en la cama mientras cerraba los ojos y se imaginaba a Hermione del otro lado – aunque, pensándolo bien el verdadero regalo que me diste fue uno mucho mas valioso y que ahora no tengo conmigo... ¿tu que crees?

Que hace un momento que no te veo y ya me haces falta – dijo con ternura, Harry no podía sentirse mas feliz - y que hubiera preferido estar ahí para darte un beso de cumpleaños que hablarte por teléfono... - la escucho reír apenada - pero no te preocupes, ya me desquitaré

¡Que miedo! – exclamó en broma – tu no te preocupes, no obtendrás mucha resistencia de mi parte

Solo llamaba para desearte que pases un feliz día, que este nuevo año en tu vida te llene de alegría y que tengas un cumpleaños tranquilo en esa casa... y que además te quiero mucho y que te extraño

Oh, Hermione... – completamente enternecido dejó que cada palabra bailara en su cabeza penetrando cada parte de su mente – definitivamente eres lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo... por acá voy a estar pensándote mucho, como no tienes idea

Lo mismo para ti pero mejor te dejo o no podré colgar nunca – ella rió suavemente y suspiro – muy buenas noches, que duermas bien

Buenas noches amor... te mando un beso enorme – escuchó que ella le mandaba un beso por la línea y colgaba. Sonrió, esos 16 había empezado de manera increíble, cerró su teléfono y lo dejó en la mesita de noche junto al reloj, suponiendo que en el transcurso del día no le iría tan mal después de todo. Sacó de su maleta el manual del móvil y lo ojeó por un rato, trató de memorizar lo básico para poder usarlo como se debe, satisfecho, fue a levantarse cuando un chillido proveniente de al lado de su cama lo detuvo

Oh... cierto – una lechuza negra esperó a que le desatara el paquete y se marchó, era un poco pesado así que leyó la carta primero. Si no lo estuviera viendo no lo creería, era un regalo de Luna Lovegood.

Querido Harry,

¡Muy feliz cumpleaños! Realmente no sabía si podía mandarte algo pero supongo que no es un atrevimiento y no te molestará. Estaba en las selvas de Perú con papá buscando Snorklax de patas escamosas para escribir un artículo de la revista muy detallado sobre como viven en comunidades bajo tierra y entonces encontré esto y pensé que te sería muy útil. Te deseo que pases muy buen día y nos vemos en la escuela. Hasta pronto

Con cariño,

Luna Lovegood

Tomó el paquete no muy seguro de querer abrirlo, después de todo eran Luna y sus excentricidades, con cuidado quitó la envoltura y sacó una caja negra mediana, la sacudió levemente tratando de adivinar que podía ser pero nada rebotó adentro, respiró hondo y destapó con recelo, no vio nada, se acerco al escritorio y lo puso sobre la mesa junto a la lámpara, algo reflejó la luz débilmente y Harry rió amortiguando una carcajada, ese, pensó, era un regalo digno de alguien como Luna. Metió la mano y saco una esfera de cristal empotrada entre las alas de un magnífico fénix de acero que estaba apoyado en un pedestal con símbolos extraños, era muy exótico y bonito pero también era obvio que ella no sabía que el odiaba la adivinación. Lo tomó entre las manos y lo colocó a un lado del escritorio, para algo lo tendría que usar ya que se había tomado la molestia de regalárselo. La siguiente lechuza era mediana color canela y junto a una gris de igual tamaño traían entre ambas una enorme caja, las desató y las dejó irse mientras observaba la desigual caligrafía de Ron

¡Que tal, Harry!

Antes que nada, de parte de toda la familia te deseamos un feliz cumpleaños, cada uno puso algo en la caja, esperamos que te guste. Mamá te manda decir que te cuides mucho y que espera que estés comiendo bien, los gemelos están algo pasivos con eso de los exámenes pero igual te mandan saludos así como todos los demás miembros de la familia, incluida Fleur que nos ha dado la noticia de que esta embarazada, mamá y Ginny lloraron de la emoción pero Bill se desmayó,¡lo hubieras visto!, aun así en medio de todo también se puso muy feliz. Aquí todo es igual a como cuando vine en tercero porque papá se ganó ese premio ¿lo recuerdas?, lo que te he contado en las anteriores cartas es lo único nuevo porque por lo demás he hecho las mismas cosas. Espero que disfrutes los regalos y que la pases bien, luego hablaremos con mas calma.

Saludos de,

Ron y Familia

Dejó la carta de nuevo en el sobre y la puso junto a la de Luna, acercó la caja mas a el y la abrió, sonrió agradecido, dentro había toda clase de cosas, dulces de toda denominación, un pastel enorme de fresas con crema y como cinco paquetes, sacó el pastel y lo dejó sobre el escritorio, estaba dentro de un recipiente y no tenía un solo desperfecto, seguro la señora Weasley había encantado la caja, las chulerías y los dulces, con seguridad regalo de Ron, los metió en un cajón de la mesa de noche para picar cuando tuviera hambre, los paquetes los dejó encima de la cama y la caja la aplastó dejándola detrás de la puerta. Tomó el primer paquete y desató los nudos, era una caja alargada, parecía un mini féretro, la destapó y adentro había una estatua acomodada en un colchón de paja, tenía un rótulo con símbolos, seguro era el nombre. La examinó, era un regalo muy raro, por un momento se sintió hipnotizado viendo las piedras brillantes color azul que tenía en lugar de ojos, parpadeo varias veces y se sintió mareado, sacudió la cabeza, rebuscó en el paquete y encontró una nota, no reconoció la caligrafía

Esto, Harry, es una estatua de un rey egipcio que es muy famoso para los muggles, murió hace muchos siglos pero lo que no sabe la gente es que el era un mago de grandes poderes, la estatua que tienes en la mano, no es una imitación, es genuina, estaba entre las muchas cosas que se encuentran dentro su tumba en el valle de los reyes, prefiero no decirte como llego a mis manos para no tener problemas, pensé que era un buen regalo porque al parecer encierra una especie de misterio, fue la única de casi mil ejemplares que no se deterioro con el tiempo, espero que te guste.

Bill

Asombrado, la sacó de la caja y la observó por todos lados, algo cambió, donde antes habían símbolos ahora decía "Tutankamón XVIII Dinastía", después de todo sin importar que el no supiera nada sobre el, aunque algo le decía que era mas bien al contrario, eso era algo invaluable, un tesoro de miles de años y agradeció a Bill por semejante detalle, con sumo cuidado la metió de nuevo en el empaque, se puso de pie y la metió en uno de los cajones del armario donde guardaba camisas, era mejor dejarla donde no pudiera quebrarse, pero después de largo rato viéndola fijamente le pareció que el regalo no era la estatua en si, sin duda el hermano de Ron la había hecho bien al despertarle la curiosidad. El paquete siguiente, era mas pequeño, una cajita de no mas de 20 centímetros, quitó la envoltura y sacó una especie de colmillo algo grande, pulido y que tenía grabados, se fijó en la nota que no decía mucho

Un pequeño recuerdo de tu amigo el Colacuerno, peleó con otro dragón y se le calló, un amigo lo talló y creí que sería buena idea que lo tuvieras...

Charles

Ese si que era un trofeo, lo dejó en la mesita de noche junto a la foto de sus padres, sonrió de solo pensar en la cara de su madre si lo hubiera visto peleando con un animal de ese tipo, suspiró y tomó otro paquete, era rosado y olía a flores lo destapó y adentro había un dije dorado en forma de una H cursiva junto a una cadena y solo tenía una nota que decía "Feliz cumpleaños. Ginny". Algo no andaba bien con ese regalo, tocó el dije con la punta de los dedos y de pronto una súbita imagen de Ginny sonriéndole apareció en su mente, no se molestó siquiera en sacarlo, prefirió agradecer mentalmente a Ginny y guardar en su cajón de la mesita de noche el obsequio, sentía que por alguna razón no debería usarlo y así iba a ser. El siguiente paquete era de tamaño medio, con un risita perversa vio una cantidad sustanciosa de Magifuegos Weasley y otra clase de bromas, negó mientras reía y los dejó sobre el armario, tendría una utilización bastante especial en Hogwarts. El último paquete, era algo pesado, la forma delataba que era un libro, grande y gordo, extrañado por un momento se sintió ansioso de tenerlo en las manos, como si hubiera recuperado algo que creía perdido, se volvió a sentir mareado, tratando de olvidar esa sensación, quitó el papel y quedó anonadado del titulo "Guía sobre magia Egipcia del Rey Tutankamón" Sin dejar de ver la magnifica portada tomó una nota que estaba pegada en la cubierta

Lo encontré en una tienda de antigüedades, espero que te sirva porque si te digo la verdad yo no pude abrirlo, apenas trate me lanzó lejos, espero que no hayas corrido con la misma suerte, me pareció que te gustaría tenerlo porque es algo misterioso, con la portada y todo eso, aunque te diré que no entendí ni papa de lo que dice, Bill dijo que sería un buen regalo porque haría juego con el suyo, además costo menos que nada, pero si no te gusta y con los dulces te basta pues ya sabes, dáselo a Hermione, a quien mas si no.

Ron

Fue muy buena idea leer la nota antes, se acomodó en la cama para no salir volando contra las paredes, aunque algo dentro de sí sabia que eso no sucedería y lentamente pero con seguridad tomó con cuidado la portada, una especie de sello saco chispas alrededor del libro y tan fácil como se abre cualquier revista pudo ver la primera pagina. Era un ejemplar magnifico, estaba escrito a mano y por lo que alcanzaba a leer eran conjuros y toda clase de hechizos, algunos terribles otros simplemente deslumbrantes, lo cerró de nuevo y volvió a ver la portada, era color sangre con protectores de esquinas dorados, tenía grabados en forma de gente con cabeza de chacal y un símbolo en el centro de dos serpientes de espaldas viendo a lados contrarios, algo así como un sello. No podía quitarle la vista de encima, algo dentro de si saltaba de jubilo por tenerlo en sus manos, lo puso sobre el escritorio y sin poder evitarlo sonrió, no sabía porque, simplemente lo hizo. El ulular de Hedwig lo saco del trance y esta le mostró que bajo su perchero había una carta, se obligó a dejar de ver el libro y tomó el sobre entre sus manos, era la letra de Dumbledore. No quería abrirlo pero era mejor eso a que estuviera el en persona.

Estimado Harry,

He respetado tu decisión de quedarte en la casa de tus tíos porque confiaba en que permanecerías dentro del radio de protección, ten cuidado, no te alejes mucho no sabemos que puede suceder si no estas debidamente protegido, no salgas tarde de la noche y evita meterte en problemas.

Albus Dumbledore

PD: Feliz cumpleaños estoy seguro que tus padres estarían orgullosos de ti

Resoplo furioso, Demond mas se había demorado en llegar a la casa que en darle la chiva a Dumbledore, maldijo su suerte, ya le estaba costando mantener la compostura y si seguía así temía hacer una estupidez, tenía que mentalizarse en su plan, no podía echar todo a perder y dejar que supieran que sabía las funciones de Demond. Arrugó la carta y la tiró en la papelera, observó su reloj que marcaba las 2:45am, así que se quitó las prendas que llevaba y dejándola en la canasta de la ropa sucia se acostó, hacía un calor de los demonios entonces prefirió quedarse en ropa interior, al instante de cerrar los ojos se halló dormido.

No recordaba que hubiera pasado un minuto desde que cerro los ojos cuando los tenía abiertos de nuevo, estaba borroso, tanteo en busca de sus gafas pero no encontró su mesita de noche, de repente, todo se volvió nítido, parpadeó confundido, no estaba en su cuarto, era una especie de desierto, se vio a si mismo y tenía una falda de tela gruesa alrededor de su cintura con un cinturón dorado, giró sobre sus talones y a lo lejos vio una pirámide, luego, de la nada, unos ojos azules brillaron cegándolo, hubiera jurado que gritó tan fuerte que las cuerdas bucales se le habían roto pero simplemente dio un respingo y al abrir los ojos se encontraba boca a bajo de nuevo en su cama, el reloj marcaba las 7:30 de la mañana, confundido por aquel sueño, se levanto antes de que Demond llegara para que fueran a su rutina de ejercicios, lentamente tomó su toalla y caminó hasta el cuarto de baño, se sentía mareado pero estaba seguro que una buena ducha lo despabilaría. Se observó al espejo, veía su reflejo claramente... un momento, ¡tan claramente como que no tenía las gafas puestas!, algo raro estaba pasando, sacudió la cabeza y su antigua vista volvió, seguía igual de miope, pensativo, dejó que el agua le confortara el cuerpo, le dolía horrores el omoplato izquierdo, dejó que la caída de agua diera en ese lugar por largo rato, aliviándolo momentáneamente, si de algo estaba seguro era que no volvería a dormir boca abajo nunca mas.

Salió casi a los 20 minutos mas despierto y animado, al pasar por la habitación de su primo escucho unos fuertes ronquidos retumbar adentro. Seguro la cruda que tendría mas tarde le daría que pensar en toda la mañana, rió de solo pensar que su tía aun aseguraba que el "té" que se tomaba donde su amigo Piers le hacia mal para el estómago, pero que el era tan educado que lo recibía para no desairar. Fue de nuevo a su cuarto y buscó entre su ropa nueva, sacó una sudadera blanca con dos rallas negras delgadas a los lados y una camiseta blanca sencilla, unos tenis negros y ropa interior del mismo color, ya vestido y arreglado, hizo lo propio con su cuarto, luego, cogió una toalla pequeña y otra camiseta, las metió en una mochila y su celular lo metió al bolsillo, fue hasta la puerta pero no se resistió a ver el libro sobre el escritorio, caminó hacia el y rozó la portada con la yema de los dedos, respiró profundo dándose la vuelta y salió de ahí. Fue a la cocina, por lo menos se tomaría un gran vaso de jugo porque la noche anterior no había comido con juicio. En el lugar solo estaba Tía petunia tomándose una café quien al verlo se quedó con la boca abierta

Buenos días – saludo mientras iba directo al refrigerador

¿Como has...? – balbuceo señalándole de pies a cabeza

Lo compre – contestó simplemente

¿Con que? – preguntó con desconfianza

No he robado y no he matado así que confórmate con saber que lo compre y ya – contestó mientras sacaba jugo de naranja en un cristal y lo bebía de una trago, se sentía seco, así que se sirvió otro poco

¿A que hora llegaste anoche? – pregunto con un dejo de censura, Harry noto eso y levantó una ceja con escepticismo, ella agregó con nerviosa indiferencia – no quiero a ninguna de esa gente aquí porque te vas sin decir a donde, soy yo la que se los tiene que aguantar junto con sus rarezas.

Llegue a la misma hora que Dudley, ya sabrás ¿no? – comentó con descaro mientras volvía a meter la jarra en el refrigerador, logró su objetivo, a pesar de que ella misma se engañaba, esas salidas de Dudley eran sus quebraderos de cabeza, escuchó el timbre de la casa, se asomó y vio a Demond pararse en frente de la ventana – me voy... hasta luego – no recibió respuesta, giró la cara hasta tía petunia y la vio a punto de llorar, el no pretendía eso, pero tampoco sería un paño de lágrimas – si de algo te sirve, aunque no es disculpa, hay gente que es peor que tu hijo – y salió sin decir nada mas ni esperando una respuesta - No tienes buena cara – bromeo cuando abrió la puerta y vio a Demond entre dormido, luego agregó con suspicacia – ni que te hubieras amanecido

No pase una buena noche – dijo riendo pero con algo de resentimiento – pero una buena sesión de ejercicios me ayudará... veo que empezaras a usar tu ropa

Jo, por algo la compre ¿no? – caminaron hasta el gimnasio y las siguientes dos horas no hablaron mucho, cada uno estaba concentrado en hacer lo suyo. Al terminar, Harry fue al baño para cambiarse de camiseta, la otra había quedado empapada en sudor. Un chico que había a sus espaldas en el baño se quedó mirándolo con los ojos abiertos

Muy bonito – comentó con admiración

¿Muy bonito que? – preguntó algo brusco, lo que menos le apetecía era a alguien con tendencias raras detrás suyo

Tranquilo viejo, yo digo del tatuaje – salió del lugar dejando a Harry confundido, el se vio al espejo de espaldas y ahogó un grito. Toda la parte superior izquierda de su espalda estaba cubierta por un grabado de dos serpientes cobra con las fauces abiertas una a espaldas de la otra rodeadas de grabados y símbolos extraños... era igual al emblema del libro

Santa madre – susurró asustado, mas aún vio que Demond venía hacia el baño y se apresuró a ponerse la camiseta

Ya he terminado, en un momento nos iremos – dijo el chico mientras entraba a un cubículo, sin percatarse de la actitud extraña de Harry

Descuida – apuntó tratando de controlar su voz – yo te espero afuera – se aseguró de estar lejos de su campo visual y de forma apresurada metió todo en la mochila y salió de ahí camino a la calle mientras rebuscaba en el pantalón su teléfono celular, lo abrió con una sola mano, presionó dos veces la tecla verde y comenzó a timbrar – vamos Hermione, contesta – dijo con voz desesperada tamborileando con los dedos mientras veía nervioso que Demond no saliera rápido del lugar

¡Harry, Hola! – Hermione le recibió muy alegre pero el estaba muy agitado por la impresión y paso de ello inconscientemente

¡Santo cielo Hermione, al fin contestas! – expresó agitado con la voz ahogada

Dios, amor ¿te encuentras bien? – cuestionó con angustia

No... algo raro esta pasando y necesito verte para que me ayudes ¿crees que puedas ir a mi casa en una hora o prefieres que vaya a la tuya?

No, no, tu quédate en tu casa que yo estaré ahí en un momento, Harry por favor trata de calmarte, te siento muy mal – Harry lamentó que su estado la preocupada

Esta bien,pero no tardes por favor... te quiero mucho y te necesito – dijo con la voz débil, sentía que le faltaba el aire

Yo también, pero por favor relájate, ya voy - ella colgó y justo en ese momento Demond salió del lugar

¿Nos vamos? – preguntó

Claro – temblaba por todas partes y la cabeza comenzaba a dolerle, aunque su corazón le indicaba que el terror que sentía era infundado tenía los nervios al cien pero Demond parecía no darse cuenta, vio su reflejo en el vidrio de la ventana y el mismo se sorprendió al ver que su cara no reflejaba angustia alguna, estaba tan normal como siempre

¿Esta tarde vendrás a jugar? – preguntó mientras iban de vuelta a casa

No creo, tengo que comenzar a estudiar desde hoy, tal vez otro día – su voz estaba increíblemente relajada, pero la verdad interiormente estaba en una especie de taquicardia

Que mal, los chicos querían celebrar tu cumpleaños

Discúlpame con ellos por favor, otro día con mucho gusto – sonrió, el sintió que fue bastante flojo pero al parecer ante los ojos de Demond fue sincero

Seguro, nos vemos otro día entonces – al ver que Demond fue para su casa el no perdió tiempo y entró a la suya, corrió hasta su cuarto y tomó una ducha rápida, se cambio por unos jeans artificialmente desgastados y una camisa negra de manga tres cuartos con corte urbano junto a unas zapatillas grises informales. El timbre sonó, corrió hasta la puerta y una Hermione muy preocupada le observaba del otro lado

¿Te encuentras bien? – fue lo primero que pregunto

No lo se – se acercó a ella y la abrazó mientras trataba de calmarse al tiempo que ella lo apretaba contra su cuerpo – ven – la tomó de la mano y la guió escaleras arriba

Cálmate, ¡estas muy alterado! – dijo mientras entraban al cuarto de él y este empezaba a dar vueltas como león enjaulado mientras ella cerraba la puerta

¿Tu si lo notas? – preguntó asombrado, parándose en frente de ella

¡Pues quien no! – se acercó y le acarició la cara con ternura – mírate, estas casi histérico, ven, siéntate – lo guió hasta la cama y lo hizo sentarse, ella se arrodillo delante suyo – ahora si, cuando estés listo puedes decirme que sucede

Ayer recibí un regalo de Ron, algo que me compro en Egipto, toda su familia me mando un obsequio, pero el me mando un libro sobre hechizos, esta sobre el escritorio – ella se levantó con paso seguro para tomarlo pero algo dentro de Harry le indicó que la detuviera, lamentablemente ella ya estaba muy cerca

¡No, espera! – el se levantó de golpe justo cuando Hermione intentaba abrirlo y al instante salía despedida hacia atrás donde el la cogió evitando que por poco se diera contra la pared siendo él quien amortiguo el golpe chocando antes que ella

¿Estas bien? – preguntó removiéndose para ver si él tenía alguna herida, Harry movió la mano restándole importancia con semblante preocupado - ¿Que diablos sucedió? – preguntó asombrada

No puedes abrirlo – respondió algo abatido

¿Entonces como lo hizo Ron?– pregunto extrañada - ¿como lo hiciste tu?

No lo se, Ron también salió volando y yo, simplemente... sabía que podía hacerlo ¿qué esta pasando? – dijo poniéndose de pie y ayudando a Hermione a hacer lo mismo, luego, camino para sentarse en la silla del escritorio junto al libro con la mirada desconcertada

Bueno – ella se acercó de nuevo pero esta vez lo tomó sin intentar abrirlo – primero hay que averiguar si tiene algún hechizo repelente o algo así...

Lo tiene – le cortó con seguridad pero el no pareció darse cuenta de lo que dijo sino hasta después, luego aun mas confundido prosiguió – es un conjuro de protección que ataca si la persona que intenta leerlo no es la debida – la cara de perplejidad que ella puso después de su inesperada revelación no era para menos, sin embargo no comentó nada al respecto, en cambio, trató de pensar con claridad

Bueno, de todas maneras, esta el hecho de que no sabemos lo mas importante, como se llama, estos son jeroglíficos egipcios, buscaré en a ver que encuentro, algunos grabados se me hacen familiares – completó mientras detallaba en cada rincón de la portada

¿Cuales grabados? – pregunto extrañado ya no tan confundido – ahí dice claramente "Guía sobre magia Egipcia del Rey Tutankamón" ¿qué no lo vez? ¡Pero si esta en letra grande!

¡Claro que no! yo solo veo símbolos y grabados egipcios... ya es obvio que algo raro te esta pasando – agregó con cara de infinita preocupación por su salud mental

A parte... eso no es todo, creo que es lo mas suave – dijo con algo de temor removiéndose en la silla

¿Es que hay mas? - pregunto extrañada, el asintió, fue hasta la puerta a paso rápido, le paso el seguro y sin esperar tiempo empezó a desabrocharse la camisa

Harry... – Hermione estaba empezando a ponerse rojísima - ¿qué... que haces?

Espera – se la saco completamente y se acercó a ella, quien retrocedió levemente bastante abochornada, iba a protestar pero de improviso, Harry le dio la espalda y ella ahogó un grito – esto apareció hoy y no se como ni porqué, solo recuerdo que me dolía mucho esta mañana, yo juraba que era porque había dormido mal. Ella le pasó la yema de los dedos con algo de temor parpadeó y arrugó la frente, vio el libro y luego de nuevo su espalda

Es... igual a la del libro... esto ya no es nada normal, ese libro te hizo algo, una especie de embrujo, tenemos que saber que sucedió cuando lo tocaste, es como si te hubiera marcado, ¿no recuerdas otra cosa de anoche?¿tal vez otro suceso extraño? – indagó tratando de hacerlo recordar, evitando mirarle mientras el se colocaba de nuevo la camisa

Esta bien, mejor me calmo y recapitulamos, este regalo fue de Ron – dijo señalando el libro - y paso lo que paso, el colmillo que esta en la mesita es de Charles – Hermione lo tomó para examinarlo y luego lo dejó de nuevo en su lugar - pero eso es del Colacuerno que enfrente en el Torneo de Los Tres Magos así que no viene al caso, espero. El pastel y los dulce, pues no he comido ninguno así que asumo que no tiene nada que ver con esto, la esfera de Cristal es un regalo de Luna...

¿Luna? – de inmediato tomó el fénix metálico y observó con desagrado la esfera, seguramente recordando a Trelawney - ¿Por qué ella te da regalos? – preguntó con la frente arrugada, Harry sonrió con una especie de complacencia

No lo se, seguro por los sucesos del año pasado... quien sabe – ella asintió insegura - no estarás celosa ¿verdad?

No... bueno, olvídalo y sigue – dijo mientras un rubor leve aparecía en sus mejillas

Como te decía - continuó con una risita disimulada - la esfera es de Luna... y... que mas... – pensó e instintivamente observó su armario y recordó – Pero esta el regalo de Bill... que tiene casi todo que ver con el libro ¡cómo no lo pensé antes! – caminó hasta su armario y sacó la caja de embalaje del cajón – mira – Hermione tomó entre sus manos el obsequio y sacó la pequeña estatua con cuidado

¿De donde la habrá sacado? Es una muy buena imitación – comentó con admiración – es casi perfecta

No lo es – ella le observó con cuestión en sus ojos – Quiero decir, no es imitación, Bill dijo que era genuina, que era la única en medio de muchos ejemplares que había quedado intacta, según me contó en la carta, la encontraron en una de las tumbas del valle de los reyes pero no entró en detalles sobre como la había obtenido

Pues, este es un buen punto para empezar ¿no sabes quien es este? – dijo señalándole la imagen

No, pero creo que abajo dice – mintió encogiéndose de hombros, necesitaba saber si ese era quien el leyó la noche anterior o solo lo imaginó

Este... es el Rey Tutankamón – Harry abrió la boca pero no llegó a decir nada – es famoso porque fue encontrado en el valle de los Reyes en 1922, fue el único faraón que permaneció imperturbable en su tumba hasta le era moderna

Bueno, eso explica algunas cosas – murmuró mas para sí que para Hermione

Según lo que tenemos, ambos están ligados a la cultura egipcia, los símbolos que están en la estatua están en la portada del libro... – Harry dio un respingo pero Hermione no se dio cuenta - tal vez desde ahí podamos partir para encontrar alguna explicación para esto que te esta pasando – Hermione se sentó en la cama de Harry y descargó su bolso y prosiguió – también podemos...

Espera... esta bien, es un buen punto, pero es que... el libro habla de ese Rey, hay fotos imágenes suyas – aclaró mientras se inclinaba hacia delante en la silla visiblemente nervioso

Eso no es seguro aun – dijo con sabiduría - qué tal si... espera, ¡dijiste que no sabías quien era! – le recriminó algo molesta

Perdón, pero tenía que estar seguro que no imagino todo esto ¡Te digo que ahí esta en el título...!... ya, lo siento – dijo a modo de disculpa por haber levantado la voz – mira ¿Vez debajo de la estatua? Dices que son los mismos símbolos, pues compara – ella acercó la estatua a la portada del libro mirando sucesivamente – aquí – le indicó con el dedo la última palabra de la portada del titulo – dice "Tutankamón" y aquí – ahora le señaló el rótulo de la estatua - dice "Tutankamón XVIII Dinastía" – ella le observó asombrada - te metí porque anoche primero vi unos símbolos extraños pero luego de marearme pude leerlo claramente y además, leí una gran parte del libro y especifica muchos conjuros y maldiciones creadas por ese hombre y lo mas sorprendente... es que está escrito a mano, como si él, de puño y letra, anotara ahí sus ideas – Hermione se quedó pensativa, hasta que con decisión y respirando hondo le entregó el libro a Harry

Ábrelo – le pidió. El lo agarró y una sensación tibia desde sus dedos hasta cada parte de su cuerpo le quitó todo tipo de preocupación de la mente, puso la palma de la mano sobre el emblema y luego abrió el libro

¿Que fue lo que hiciste? – preguntó Hermione con voz analítica

Me pediste que lo abriera...

No, hiciste mas que eso – le corrigió ella – le quitaste el sello protector al libro con tu mano ¿no viste cuando brillo después de que hiciste eso? y luego, cuando dejó de resplandecer, con mucha seguridad, lo abriste

Pues porque sentí que ya podía abr... – Harry cayó en cuenta - vaya, pero no me di cuenta de lo que hice – dijo confundido - aunque sabía que eso era lo que tenía que hacer, de otra manera el libró no se abriría ¿no es raro?, pero anoche simplemente lo abrí como a cualquier libro, la única diferencia fue que sentí que una especie de protección se rompía, hasta echó chispas. Fue como esa vez con el patronum ¿lo recuerdas? Cuando estábamos en tercero y estábamos rescatando a Sirius

Si, dijiste que sabías que lo podías hacer porque ya lo habías hecho, pero que era algo absurdo porque realmente nunca habías logrado hacerlo corpóreo – relató mientras recordaba – quieres decir – pensó - que como anoche lo hiciste ¿no dudaste que ahora lo podrías hacer de nuevo?

Si... bueno, no exactamente, no anoche, en otra ocasión, hace mucho tiempo, pero es que... yo nunca había visto ese libro... ¡ya no se que pensar! – exclamó abatido

Hermione se mordió el labio mientras pensaba, observó de nuevo la estatua que aun mantenía en su mano y pregunto

Cuando abriste el regalo de Bill ¿que paso?

Ahora que lo preguntas, esas piedras azules que tiene en los ojos le brillaron cuando las miré fijamente y luego me sentí mareado, pero en el momento no me pareció importante – relató quedando pensativo

Pues para empezar, no hay ningunas piedras azules – le indicó mientras le mostraba que en los ojos solo habían dos iris negros pintados, en medio del delineado azul que enmarcaba la mirada – pero luego analizamos, ahora ¿cuál abriste primero? ¿el libro o la estatuilla?

La estatuilla – contestó empezando a comprender, Hermione le sonrió - ¿qué crees que paso?

Primero dime ¿paso algo raro? ¿quizá algo que se te paso? Vamos, has memoria – le insito mientras se acomodaba mas cerca de él

El sueño – dijo de repente, se paró de la silla y se sentó al lado de Hermione tratando de recordar cada detalle – soñé que estaba en el desierto, tenía una ropa extraña, como una falda con cinturón dorado de metal, luego esos mismos ojos azules me cegaron, pero no alcance a ver que era y me desperté con el dolor en mi espalda

Por lo que puedo llegar a entender, aunque serán solo suposiciones, me parece que la estatua tenía una especie de esencia, como un conjuro de permanencia... solo ponte a pensar – añadió ante el desconcierto del otro – Los egipcios eran muy dados a todo aquello de la reencarnación y la vida en el mas allá por eso las cámaras donde llevaban a descansar los cuerpos de los faraones muertos, eran grandes para poder meter cosas materiales como una manera de augurarle una buena vida como la que dejó y que no le hiciera falta nada... en fin, eso es otro rollo, ¿No te parece raro que de tantas estatuas que crearon de estas mismas, solo una haya quedado intacta?

¿Quieres decir que el hechizo la mantuvo en pie? – preguntó tratando de llevar el hilo

No solo eso, solo recuerda el Diario de Riddle, cuando apareció no estaba viejo, ni ajado y hasta parecía nuevo, la magia que mantenía parte de los recuerdos de Tom lo conservó – Harry observó aquel objeto y realmente parecía recién pintado - esta estatuilla quizá haya sido como un deposito, todo conjuro de permanencia necesita ser retenido en algo sólido, y te diré que para que la esencia de la persona que haya puesto algo suyo en uno de estos decida adentrarse en alguna otra, tiene que ser alguien con poderes especiales que pueda soportarla y mantenerla, de lo contrario, si el cuerpo es débil y no soporta la, podríamos decir, "posesión", esa presencia se perderá porque no puede volver al objeto de donde salió y todo será en vano

Entonces, de alguna manera ¿tengo algo de un brujo antiguo dentro de mi? – Harry estaba bastante consternado, eso era algo bastante inverosímil

Es lo mas probable – aseguró con vehemencia

Pero, dices que se necesita una mago poderoso ¿por qué si Bill la tuvo en sus manos no se le metió a él? Es muy buen mago – cuestionó sin comprender

Porque quizá el ni siquiera llegó a tocarla, o no mantuvo el contacto visual suficiente, quien sabe... o simplemente no era el indicado, escucha, así el mismísimo Voldemort la hubiera encontrado, dudo que le hubiera pasado esto porque El Rey Tutankamón se destacó en la historia porque trato de cambiar las cosas para bien, no era ningún tirano ni nada parecido, llegó al trono siento un niño – le tomó la mano y tratando de consolarlo con una sonrisa añadió - Tal vez... vio en ti alguien poderoso de mente y de corazón para sobrellevar la carga y poder usarla para algo beneficioso

Yo no pedí esto – dijo acongojado mientras miraba al vacío – no quiero llevar ninguna carga o ser escogido para nada que incluya muerte y destrucción, no quiero ser imprescindible para que el mundo cambie ¿no es suficiente ya con la profecía? ¿por qué tenía que pasar esto? – se pasó una mano por la cara en una clara muestra de abatimiento, miró el libro abierto sobre la mesa y algo en su mente se iluminó – Hermione, si puedo leer ese libro, que al parecer fue escrito por quien hechizó la estatuilla, quizá ahí diga a ciencia cierta que fue lo que paso

Posiblemente – dijo vagamente, pero ella ya no pensaba en eso – Harry, se que no es el momento, pero... ¿porque te preocupa la profecía? Es decir, se que te incluye a ti y a Voldemort pero ¿qué es lo que pasa con ella? se rompió pero ¿tu sabes su contenido?

Hermione...

Si te sientes mal no te presiones – susurro ella mientras sonreía y le acariciaba las manos con ternura – se que es difícil para ti... cuando te sientas con las fuerzas para decirlo, yo te estaré esperando.

No es tan difícil... es mas bien, complicado... solo esperó que no cambie las cosas entre nosotros, supuse que en algún momento tendría que decírtelo, pues bien... creo que llegó la hora