Twilight no me pertenece. Se prohíbe el uso parcial y/o total de este material. La trama es MÍA.
Mi verdad.
13 de septiembre de 1987_Forks, Washington.
Estaba cometiendo una verdadera locura, lo sabía y aun así no podía detenerme. Dos años era mas tiempo del que podía soportar, cada mes legaba a cierto punto, queriendo volver a verla pero como un vil cobarde retrocedía, retrocedía lleno de temor por lo que podría causar.
Siempre me acompañó ese temor, el temor a sufrir o hacerle daño a ese pequeñito rayo de luz que cambio mi vida, dándole un giro que hasta hace dos años lo creí imposible. No quería perderme un segundo de su existencia, el sólo saber que existe me crea una ansiedad inigualable de tirar todo por la borda para estar a su lado, protegiéndola y no hacer el intento de volver y en alguna frontera meditar mi sedición.
Era precipitado armar planes para un futuro con Bella, era algo verdaderamente imposible, aun era una bebe de seguro tan adorable como la recuerdo, tendría que empezar a ir a sus clases, creciendo con el tiempo, teniendo todo lo que una niña normal de su edad necesitara y que podía pedir, recibiendo mis regalos que les enviaba desde la distancia sin saber como reaccionaria pero imaginándome a la pequeña de gran corazón que sería, quizás algo torpe, con dos pies izquierdos... Iría a la preparatoria, se enamoraría y seguramente yo mataría al maldito que intentara quitármela.
Bella sería algo increíble de ver y mas las reacciones que despertaría en mi, de solo pensarlo... No podía dejarla entrar a mi vida y luego abandonarla como lo hice, o que ella me abandone a mi. Sería la locura segura, el perder-la, solo con pensarlo me ciega la ira. Ella no puede abandonarme y la vida humana es tan corta, en cambio la vida de un vampiro no es vida, estas siempre pendiente de la sangre, el único alimento posible para alguien como yo.
Aunque me considere un vegetariano, consumo sangre de animal... No mato personas, pero si mato vidas... Un depredador, soy la constante amenaza y temo por la seguridad de Bella.
Las noches que pasé a su lado fueron únicas, nunca volveré a ser el mismo después de aquello. Fue como un duro golpe de la vida o un juego del destino, el que alguien tan importante dependa de ti y que seas el único que puede hacerle daño. Ahora que lo pienso, nunca sentí un aroma tan embriagador como el de ella, me llama en mi mente como una conexión que no puedo romper y se que pasando el tiempo todo cambia, el deseo va a seguir creciendo, esperando que algún día nos encontremos cara a cara, para hablar, para ver lo que surgirá en ese momento.
Era consciente de cada instante, minuto, segundo que pasaba, no podía dormir, soñar ni ser atormentado por pesadillas pero si podía ver todo. El día, la noche; el sol, las estrellas; el ruido, el silencio; la calma y la tormenta; el deseo y lo reprimido; el querer y no poder... Sabía que si pudiera soñar, ella sería el personaje principal de mis sueños... Sólo espero que mis hermanos no sepan esto, Emmet se burlaría el resto de nuestra existencia y una eternidad era bastante para mi, Jasper no era un lector de mentes pero si de emociones y creo que mis emociones dirían mas que mis propias palabras, pero aun así no me importaba... Lo único que quería era a Bella, acurrucada en mis brazos, durmiendo y así poder disfrutar de su ternura, del calor que perdí hace años, tener por fin la calidez en mis brazos y por sentir volvía a Forks, sólo por ella.
El día ya terminaba y sabía que el cumpleaños de Bella en pocas horas terminaría... Al modo de una cenicienta, disfrutaría de ella hasta la medianoche de su cumpleaños y al comienzo de un nuevo día empezaría a despedirme.
Esperaba que me reconociera, que supiera que había regresado... Al entrar por la ventana, me encontré con la deslumbrante sonrisa de mi hermana, Alice estaba bastante alegre y yo no esperaba el momento de tener a bella entre mis brazos, sólo para mi... Eso ultimo fue bastante fuerte y cualquiera diría que soy un depravado, pero solo extraño sentir la presencia de Bella a mi lado...
—Al fin llegas, Edward. Sabía que vendrías, aunque estabas indeciso, ya estas aquí...
—¿Y Bella?—Estaba ansioso, muy ansioso.
—Esta dormida, se durmió hace poco.—Alice estaba que daba sal-titos tipo piruetas de bailarina de ballet.
Me acerque,despacio, quería ir despacio con ella... En su cuna aun estaba el regalo que le di antes de irme, ese oso de felpa era lo que siempre la acompañaba y que ella lo tenía abrazada...
—Esta hermosa—Lo dije sin pensar...
—Si, lo esta. Ya ha conquistado a bastantes niñatos en los juegos en un parque al que la lleva Renée—Esa fue información innecesario, bastante información para mi, solo gruñí despacio y consiguiendo que mi hermana se riera —Tranquilo, yo me encargo que ninguno se acerque demasiado...
Deposite un beso en su frente, el contacto de mis labios fríos contra su piel cálida hizo que ella abriera sus ojitos, esos ojos color chocolate que tanto adoraba.
Bella me dedicó una mirada a mi, estaba todo claro y entonces en vez de una sonrisa la escuche llorar...
—Edward, pásamela. No queremos que los Swan se despierten—Me dijo mi hermana con todo el tacto que ella pudo usar.
Le di a Bella y aun seguía llorando, lo que me sorprendió fue que Alice tomó el oso de felpa y se lo dio a Bella, ella se aferro a el y dejo de llorar milagrosamente, abrazándose a él.
—Edward, fuiste reemplazado por un oso—Me informo mi hermana con una sonrisa llena de burla que me estaba empezando a molestar, ya me imaginaba si me encontraba con Emmet.
CONTINUARA.
Gracias por sus reviews, favoritos y a los que siguen esta historia. Agradezco a los lectores anónimos.
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