Condena de muerte
Por Makita
Xiaolang miraba hacia todas partes, desesperado ya que nunca salían de ese bosque. Talvez estarían en él semanas, quizás meses. Pero estaba muy preocupado, sobretodo por la princesa. Desde que se había desmayado, que estaba mal. Las condiciones del bosque le provocaron un resfrío y ahora estaba con mucha fiebre. Además debía tener hambre, ya que no habían comido nada en los dos días que llevaban atrapados en ese bosque. A donde mirara todo era árboles, ni siquiera parecían habitar animales, que no fueran los lobos.
Siguió su camino con la princesa en brazos. Llegó hasta un río, que cruzaba el bosque. Se alegró mucho, el río era su salvación, podría pescar y además bajar la fiebre de la princesa. La dejó apoyada contra un árbol, mientras tomaba una rama. La talló con su cuchillo hasta que le quedó muy filosa, al igual que una lanza. Pero antes de pescar, rasgó una de sus ropas y la mojó. Se dirigió hacia la princesa y se la puso en la frente. Al menos eso le quitaría un poco la abrumante fiebre.
Sigilosamente buscó peces y logró capturar mucho de ellos, luego encendió una fogata y los coció, para que pudieran comerlos. La princesa no despertaba, Li se acercó a ella y desató sus amarras. La miró mucho rato. Era muy bella y dormida lo era más aún. Pasó su mano por la frente de ella y notó que la fiebre había disminuido. Algo. La movió sutilmente para que despertara. Lentamente abrió sus ojos verdes esmeraldas.
-¿Donde estoy?-fue lo primero que dijo-
- ¿acaso ya no lo recuerda?
-Si, si... ¡Tú eres el ladrón que me secuestró!-dijo reaccionando de repente.
-Así es- le dijo él mirándola. Se había puesto de pie.
-¡¡ Llévame al palacio ahora mismo!!
-No. Estamos a dos días del palacio.
-¿Qué? ¿Tan lejos me has traído?
-Si- Shaoran estaba observándola detenidamente. Se percató de que ella estaba a punto de tomar la lanza que él mismo había tallado.
-Llévame ahora- dijo ella amenazándolo con la lanza.
- ¡Pero que princesa mas terca!- entienda que no se puede, además no me sé el camino de regreso.
- ¿¡estamos perdidos!?-gritó ella.
-ehhh...No lo sé, pero cálmese.
-¡Te voy a matar, repugnante asesino!
Xiaolang tomó la lanza y comenzó a forcejear con la princesa. Ella tenía mucha fuerza, a pesar de ser mujer, y rápidamente sacó el cuchillo que él tenia en su bolsillo.
-Nunca te metas con una princesa- le dijo ella apuntándolo con el cuchillo.
Él retrocedió bruscamente, esquivando los ataques repentinos de la princesa. Fue un error muy grave haberla desatado. Ella se notaba sofocada, por la fiebre. De vez en cuando perdía la visualización y el equilibrio. Pero no lo demostraba frente a su enemigo. Su apariencia era segura, dura, malvada. En un ataque sorpresivo, con fuerza, ella enterró el cuchillo en el abdomen de Xiaolang y lo movió cruelmente dentro de su cuerpo. Él se inclinó, adolorido. La princesa retiró su arma y miró al ladrón. Luego miró su mano ensangrentada. Él cayó de rodillas, la sangre escapaba a borbotones de su herida y se colaba entre sus dedos. Ésta manchaba las verdes hojas de las plantas que los rodeaban. Se tiró al suelo, desfallecido. Serían sus últimos suspiros, la herida era fatal. La princesa soltó el arma sorprendida. Sorprendida por el acto que acaba de cometer. Limpió sus manos en su ropa y se acercó a él, que apenas podía hablar. Respiraba con muchísima dificultad. Sintió el sabor a fierro de la sangre, inundando su boca. Entonces escupió. Eso le dolía mucho, cada inhalación y cada exhalación traía consigo tormento, desolación.
Ella estaba muy perturbada, inquieta. Sobretodo arrepentida, intentó moverlo, pero él se quejaba de dolor. Comenzó a llorar, no sabia que hacer para ayudar a ese hombre, se moriría allí en sus narices y después ella no sabría a donde ir, que hacer.
-No te mueras por favor- dijo ella entre sollozos, tomándolo de los hombros.
-Princesa- le dijo él- Debe seguir el curso del río, es la única forma de salir de este bosque.
-Perdóname por favor... yo no quería asesinarte, no quería matarte-
Sintió como su cuerpo cedió, y dejó de hacer fuerza. ¿Estaba muerto? Miró hacia todos lados. Nadie podía ayudarla. Trató de levantarlo, para comprobar si estaba muerto, pero era muy pesado. Todavía salía sangre de su herida, que corría sutilmente entre las plantas.
-¡No!
La princesa escuchó un grito, a los lejos. Una mujer en caballo llegó hasta el lugar, bajó rápidamente y tomó con fuerza al herido. Miró a la princesa, luego el arma ensangrentada, en el suelo. La soberana no reaccionó, se quedó quieta. Miraba impaciente lo que sucedía.
O-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Shiefa, en tanto, calculaba el momento exacto, el momento de lanzar sus armas. Vio como el soldado dejaba al descubierto su cuello.
"ahora"
Entonces , con una exactitud envidiable, le dio al soldado. Los otros dos reaccionaron rápidamente, tomando sus puestos y sacando sus espadas. Miraron a su compañero, con el cuello abierto, y la cabeza casi colgando. Las mujeres gritaron horrorizadas y se levantaron. Ella analizó a los otros dos y en un movimiento certero, las estrellas se incrustaron en su pecho. Bajó el árbol rápidamente y subió al caballo.
-¡Suban ahora!-gritó.
Meiling, Futtie, Femei e Ilean, obedecieron, montando sus caballos y galoparon a toda velocidad de allí.
-¿Porqué lo hiciste Shiefa?-preguntó Meiling desde su caballo.
-Porque es hora de que esos soldados aprendan la lección- dijo ella- Se sentía abatida, después de todo, no era fácil asesinar a una persona, por muy malvada que fuera.
Los otros dos soldados no quedaron heridos de muerte, pero el primero falleció en el instante en que la peligrosa arma ninja tocó su cuello.
-No debiste hacerlo, Shiefa- le dijo su madre- Ahora puede que nos persigan.
-No me arrepiento madre, además en que las mujeres den la alerta, pasarán algunos días-Ella galopaba concentrada en el camino. Por fin lograron salir de las fronteras del pueblo.
Futtie estaba muy asustada, pero a la vez admirada. Siempre Shiefa y Xiaolang eran los mas valientes y osados de la familia, siempre lograban eliminar y quitar los problemas que aparecían en su camino. Como le hubiera gustado ser tan atrevida como su hermana. De cierta forma la admiraba, pero a veces le causaba una sensación de miedo. Era una mujer muy ruda.
Las mujeres siguieron su camino en silencio. Querían llegar pronto a su destino.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
-Señor por favor ayúdeme- le decía una niña al soldado Eriol.
-¿Que desea?-preguntó él al notar la voz desesperada de la joven.
-Mi...Mi novio está preso en el palacio. Y antes de que mataran a Xiaolang Li, él dijo que su último deseo era que lo liberaran.
-¿Como se llama tu novio?-preguntó Eriol sin darle mucha importancia a la situación.
-Se llama Takashi Yamasaki..Por favor señor, sáquelo de prisión, es un buen hombre, es inocente- La muchacha lloraba y cubría su rostro con sus sucias manos.
-Veremos que podemos hacer- dijo Eriol, guiando a su caballo. Él mismo había salido a dar una vuelta por el pueblo, para buscar noticias sobre la princesa.
-Señor...por favor...por favor...se lo ruego-decía ella tomando sus pies.
-Hablaré sobre el tema con la Dama Daiduoji.- Ahora debo irme. -Él galopó con su caballo hacia otras calles del pueblo, dejando a la niña con una gran incertidumbre.
-Tranquila Chijaru, ya verás que liberarán a Yamasaki- dijo una chica de su misma edad, de cabello corto y con un pañuelo atado en la cabeza.
-Eso espero Naoko, pero como son en este sistema, de seguro se demorarán unas cuantas semanas en liberarlo.
-Pero recuerda que la princesa Sakura ya no está en el mando, talvez la nueva chica sea más atenta con los del pueblo.
-Ojala -dijo la chica de trenzas, mientras escogía algo de frutas, que por cierto, eran carísimas.
Las dos mujeres miraron como una carroza circulaba por la plaza. Era una de las carrozas reales. Se acercaron rápidamente, para mirar, lo hermosa que era. Los caballos la conducían elegantemente y un hombre los manejaba. Atrás venían cuatro soldados caminando coordinadamente. No se podía ver a la persona que venia adentro del carruaje, porque había una tela que la tapaba. Sin embargo ella asomó sutilmente la cabeza.
Las mujeres se acercaron a ella y le ofrecieron unas flores.
-Señorita noble, esto es de parte de nosotras- dijo Chijaru, pasándole las rosas.
-Muchas gracias, están bellísimas-dijo ella. Las olió suavemente. Aquellas rosas le traían muchos recuerdos.
Ellas la miraron encantada. Traía puestas unas ropas muy finas, decoradas preciosamente. La tela era semitransparente, de un color celeste, con bordados de oro. Los bordados formaban un dragón, justo en sus mangas.
-¿Usted vive en el palacio?-preguntó Naoko. Después calló- Perdone mi atrevimiento noble Dama.
-No te preocupes, Si vivo en el palacio, mi nombre es Tomoyo Daidouji.-Sonrió.
-¡Usted es la señorita!-exclamó Chijaru. Por favor libere a Yamasaki de prisión, él es inocente.
-¿De que hablas?-Tomoyo lucia sorprendida.
De pronto, los soldados negros se acercaron a las dos mujeres y las empujaron con fuerza, alejándolas de la carroza. Tomoyo se indignó y bajó de ésta. Eriol al ver la situación, corrió con su caballo hasta la plaza.
-¡no quiero que vuelvan a hacer eso!-gritó ella a los soldados. Estos parecían no entender.
-¿Que sucedió Dama Tomoyo?
-Estas Mujeres me estaban hablando y estos dos soldados osaron empujarlas y lastimarlas-dijo enojada.
-Está prohibido que los obreros se acerquen a una noble -explicó Eriol.
-no me importan sus leyes estúpidas-dijo ella- La chica tiene un problema y yo la ayudaré.
-No puede hacer eso, me corresponde a mi- Él estaba asombrado por la reacción de la hermosa Dama.
-¿Qué problema tienes?-dijo Tomoyo acercándose a Chijaru con voz dulce.
-Mi novio está en prisión y es inocente. Cuando ejecutaron a Xiaolang, él pidió como último deseo que lo liberaran. Y hasta ahora no han cumplido eso.
-Eriol- dijo Tomoyo- Encárgate de poner en libertad al joven Yamasaki.
-Si, Dama Daidouji, pero antes vuelva a su carroza y diríjase al palacio.
-Eso haré-dijo ella entrando. Uno de los soldados cerró la puerta de su carroza, que se dirigía al palacio. Eriol condujo su caballo atrás de la carroza. Realmente le sorprendió la actitud de aquella dama, tan segura de si misma, pero a la vez tan frágil. Tenia fuerza en su voz. Sonrió.
"Esa mujer es muy especial "
O—o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
-¿Qué has echo?-preguntó la mujer, levantando a Xiaolang. Miró su herida. Era muy profunda, comprometía parte de su estómago. Lo peor era que no había forma de detener la hemorragia.
Ella no respondió.
-¿está muerto?-dijo, cuando vio sus labios morados y sus ojos cerrados.
-No, pero está agonizante. Si nos apuramos, quizás logremos salvarlo- dijo la mujer- Rasga su vestido- le ordenó- Hazlo ahora.
Ella no titubeo. Rasgó su finísimo vestido, y con eso, detuvieron la hemorragia. Con cuidado la mujer lo subió a su caballo y luego le indicó a la princesa que subiera también. Ella subió al caballo. Su actitud altanera y malvada había desparecido por unos momentos. Ahora era dócil y comprensiva.
La Mujer, golpeó a su caballo con fuerza, iniciando el galope a gran velocidad por el bosque. El caballo color café corría esquivando cada uno de los enormes árboles, y sin perder el curso del río. Sakura vio como los lobos corrían paralelamente al caballo, guiados por el olor a sangre, eran muchos. Trató de advertirle a la mujer, pero ella sólo tenia la vista en el camino y sus manos estaban firmemente sujetas a las riendas. Los lobos se acercaban cada vez mas al caballo y éste comenzó a espantarse. Ella luchaba para que su caballo no perdiera el control y decidió cruzar el río. Los lobos no lo seguirían hasta allí, así que el caballo se calmó y continuó su veloz recorrido. Sakura miró al herido por unos segundos, sus brazos iban lacios y su cuerpo inerte. Ella lo iba a tocar cuando Misuki la golpeó fuertemente en la mano.
-Ya te dije que no está muerto-Misuki hablaba con voz ruda.
-Lo siento-La princesa agachó la cabeza, al sentir la mirada de esa mujer.
-Por el momento, de nosotras depende que sobreviva, ya que quedan algunas horas de viaje.
-¿Cuantas?
-Nos demoraremos aproximadamente dos días y medio, a Caballo-explicó la Mujer.
-Pero no sobrevivirá -La princesa estaba angustiada.
-Yo conozco una desviación, que nos guiará hasta alguien que pueda ayudarnos.
-¿Quien es?
-Su nombre es Siu mui fa kuen y sabe mucho sobre medicina. Puede curar a Li.
-¿y como se encuentra él ahora?
Misuki lo miró, ya que ella lo sujetaba al mismo tiempo que sujetaba las riendas del caballo.
-¿y porqué te importa?-si tu objetivo era matarlo.-Ella le hablaba con mucha familiaridad a la princesa.
-no es cierto, yo no quería matarlo-dijo la princesa.
-Está parcialmente inconsciente y agonizante-le dijo ella muy cruda.
Después de eso, ambas siguieron el recorrido en silencio. El bosque parecía no desaparecer nunca, seguían fielmente el curso del río, pero de repente Misuki hizo un brusco giro a su caballo y avanzaron rápidamente hacia otra parte. Sakura se sorprendió del repentino cambio de rumbo, pero no dijo nada. Después de unas cinco horas de galope, llegaron a una vieja casa con un establo. Una mujer salió y las saludó con la mano, como si conociera a los visitantes. Misuki bajó del caballo de un solo salto y después bajó a Xiaolang.
-Misuki, no me digas nada, sólo tráelo a la cabaña.
-Gracias Siu mui fa kuen- Las dos mujeres entraron rápidamente a la cabaña, ignorando por completo a la princesa.
La extraña mujer era joven, de rasgos muy finos. Su cabello era largo y negro. Estaba atado en una largísima trenza, que llegaba casi a sus talones. Sus ojos también eran negros, tez blanca, labios rojos. Vestía una túnica color rojo oscuro y en su cuello lucia algunos amuletos de la religión Taoísta.
Ya adentro, la extraña mujer curó la herida de Xiaolang e hizo unos cuantos conjuros, practicas de hechicería, llamando a sus antepasados para que apoyaran al joven. Misuki y Sakura observaban todo lo que esta extraña mujer realizaba. Después de eso, cayó exhausta al suelo.
-Mis antepasados me han dicho que el joven tendrá que permanecer como mínimo dos semanas en posición horizontal y será sanado.
-Muchas gracias Siu mui fa kuen, no sé que hubiéramos echo sin tu ayuda.
-Necesitaré que me acompañen al bosque, a buscar hierbas medicinales que él debe beber.- Miró a Sakura detenida y desconfiadamente.- Tu no te acerques, le advirtió poniendo un sello para protegerse.- espíritus malignos están alojados en tu cuerpo. Puedo sentirlo.
-¿Cómo?-preguntó Misuki- ¿Cómo lo sabes? ¿No puedes hacer nada para ayudarle a ella?
-Tengo el poder para sentir a los espíritus pero no sé como luchar contra ellos. Mi maestro si lo sabe.
-Era eso lo que causaba ese extraño comportamiento en la princesa...Entonces iremos a ver al maestro.-dijo Misuki
-Pero antes átala, porque puede matarnos durante la noche.-Dijo Siu mui fa kuen, todavía portando el sello, frente suyo.
-No, no me aten por favor-suplicó la princesa.
Misuki tomó una cuerda entre sus manos y la ató.
-Confiamos en usted, su majestad, pero no en los crueles espíritus que están en su cuerpo. Ahora que lo pienso, es estas ultimas horas no se ha comportado cruel o despiadada.
-Eso es porque lo espíritus están dormidos-explico Siu mui fa kuen- y la verdadera personalidad de la princesa puede florecer.
-Ya veo. ¿Vamos a buscar esas hierbas?-No podemos descuidar a Xiaolang.
-Y tampoco a la princesa.
Salieron de la cabaña y se dirigieron al bosque.
Oo-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Eriol entró al palacio, después de una agotadora tarde de búsqueda. La princesa había desaparecido por completo, como si la tierra se la hubiera tragado. Los soldados negros ya estaban vigilando cada una de las fronteras del reino. Entró a la sala principal del palacio y vio allí a la dama Daidouji- Se acercó a ella.
-Me sorprendió mucho su actitud hoy por la tarde, dama Daidouji-le dijo Eriol.
-Me molesta mucho que los soldados no respeten a las mujeres del reino- Tomoyo lucía muy segura de si misma.
-Es usted muy bondadosa. Eriol sonrió.
-Por cierto, ¿ya liberaron al joven, Takashi Yamasaki?
-Así es, Dama Daidouji, yo personalmente me encargué de eso.
-¿No hay noticias sobre mi prima?
-Nada de nada. La han buscado por el bosque, por los pueblos más cercanos. Algunos militares se dirigieron hacia las montañas y los campos. Nadie la ha visto.
-¿Donde estará?
-No lo sé, pero la búsqueda se intensificó, lo único que esperamos es no encontrarla muerta.
-¡No diga eso! Yo se que ella es una mujer muy fuerte, sabrá cuidarse.
Eriol sonrió sutilmente. Esa mujer le llamaba mucho la atención, era decidida, fuerte, clara en sus ideales, muy bondadosa y comprensiva, sin mencionar que poseía una belleza digna de una diosa. Eriol hizo una leve reverencia y se retiró. Antes de que saliera del salón escuchó su melodiosa voz.
"Mañana quiero volver al pueblo "
-No puede Dama Daidouji. Tiene asuntos importantes que atender en el palacio.
-Pero será sólo un momento-suplicó ella.
-Usted puede hacer lo que quiera, Dama, pero yo no se lo aconsejo. Ir mucho al pueblo le traerá problemas
-Entonces iré. Mañana tomaré una carroza y visitaré el pueblo-Con su permiso.- Tomoyo salió del salón, dejando a Eriol estupefacto.
"Es una cabeza dura, al igual que su prima".-pensó, a la vez que se retiraba, acompañado de dos guardias reales.
En tanto Nakuru estaba en sus aposentos, mirando por la ventana-Estaba aburrida, ya que Eriol no le permitía ir al pueblo, porque era muy peligroso. En lo único que se entretenía, era viendo como los soldados limpiaban a sus caballos, en el establo, como los cepillaban y les colocaban adornos. Realizaban todas esas labores cuidadosamente, porque los caballos que guiaban la carroza de la princesa siempre debían estar impecables. También recogía flores en el jardín, y a veces iba a la cocina para observar como las criadas hacían esas deliciosas comidas chinas.
Conversaba largo rato con la costurera de la princesa, ella siempre estaba arreglando vestidos para que la soberana luciese. Amablemente la señora se comprometió a hacerle uno a Nakuru, no eran vestidos muy ostentosos, eran vestidos sencillos, pero con telas y adornos muy finos. Nakuru miró en el enorme armario. Las ropas de la princesa eran bellísimas, de una tela muy pesada, semitransparente, una tela del mismo color, pero mas gruesa, tapaba las zonas del pecho y de las caderas. En los hombros generalmente llevaba bordados, al igual que en las mangas. Eran casi todos de una sola pieza, Nakuru estaba fascinada, mirando las joyas, los collares, los brazaletes y los adornos del pelo de la princesa.
En eso se llevó la mayor parte de la tarde. Aun así se aburría, en el palacio casi nadie hablaba, todo era muy silencioso.
De pronto sintió ruidos por los pasillos. Eran de los soldados, corrían por todas partes, ella salió preocupada, buscando a su hermano y al fin lo halló, en uno de los majestuosos salones, dando órdenes a los reclutas.
-¡ Eriol !-¿que sucede? ¿Porque tanto movimiento?
-Lo que pasa es que dos soldados llegaron heridos de muerte, dijeron que fueron atacados por algún ninja.
-¿Ninja?
-Así es, el otro soldado está muerto, fue degollado cuando vigilaban una de las fronteras del reino.
-¿Y ahora hacia donde van?
-Los soldados se están organizando para ir a buscar a ese ninja, quieren acabar con él, porque no es la primera vez que atacan a un soldado real.
-¿y saben donde encontrarlos?
-Los dos reclutas dijeron que se dirigían hacia el sur de china, así que para allá van a ir.
Continuará...
¿Los soldados negros podrán encontrar a la ninja Shiefa? ¿Se recuperará Xiaolang? ¿Que sucederá con la princesa?
Aquí van las respuestas de sus reviews!!!!
Wechapa: ayy pero que niña!!! ¿quieres que siga torturando a los personajes??? ¿Cuándo hay gente que me pide que los deje en paz?? Jajaja, de todas formas no pienso hacerlo todavía queda algo mas de sufrimiento para los protagonistas…Gracias!!!
Aguila: gracias por tu mensaje .Siempre me ha gustado escribir cosas que se alejan un poco de la realidad, para brindarles algo diferente…pero creo que con esta me fui al chancho ºº U
Caoz: ¿No eras Dark? Cambias mucho de nick U ¡¡gracias por tus ánimos!!!! Y si, Sakura es una princesa Odiosa y malcriada, alacarca…a mi tb me cae mal, pero debo tolerarla, ya que es la protagonista ..UU
Celina: Hola celina!!! Siempre incondicional conmigo..snif,snif…me alegro mucho cuando abro la pag y veo un review tuyo!!! Suerte con tu historia nueva "cambiando el futuro" yo la leí y está muy buena, apenas pueda te dejo un review, de echo te había escrito uno, pero el explorer se me pitió :'( y nunca llegó.- ¡¡¡thanks!!
Undine: Jajja que bueno que te animaste a leerlo, me alegro que te haya gustado y que no te haya decepcionado aquí está el capítulo cuatro para todos los que siguen mi fic!!
A kirsche también quiero saludarla!!! Gracias por el e-mail que me mandaste , supongo que ya arreglaste el problema con los reviews!!! ahora te llegarán muchos, no lo dudo porque tu historia "camino a la redención"es excelente ...espero leer muy pronto dream of death
Muchas, muchas gracias
Se despide cordialmente.-
Makita.
