- Yo no puedo ir contigo al baile, porque voy a ir con Viktor.

- QUE!, PERDÓN…ACABAS DE DECIR…VIKTOR?

- Sí, acabo de decir Viktor. Iré con él, porque él tuvo el valor de decírmelo.

- TÚ, LE DIJISTE QUE SI. SABIAS MUY BIEN QUE IBAMOS A IR LOS DOS.

- JÓVENES, ME HACEN EL FAVOR DE BAJAR LA VOZ. O SE PUEDEN RETIRAR- intervino la señora Pince un poco enfadada.

- No se preocupe señorita Pince, el joven Malfoy ya se iba a retirar.

-Eso espero- Pince se dio media vuelta- estoy jóvenes cómo se atreven a gritar en mi sagrado recinto.

- Me acabas de correr?

- Así es.

- Oh, no, tú no puedes hacerlo. Vienes conmigo- Draco tomó a Hermione de los brazos y la levantó fuertemente de la silla. La jaló hasta la salida de la biblioteca sin hacerle caso a las suplicas de la chica para que la soltara. Al llegar al pasillo, la aventó contra la pared.

- Qué te pasa Draco?

- QUÉ, QUÉ ME PASA. TÚ ERES LO QUE ME PASA. CÓMO TE ATREVISTE A ACEPTAR LA INVITACIÓN DE VIKTOR. Y TÚ QUE SIEMPRE ME DECÍAS QUE NO TE IMPORTABA. CÓMO PUDE SER TAN CIEGO.

- DISCULPA, PERO SI NO MAL RECUERDO, TÚ ME TERMINASTE. AHORA VIENES Y ME DICES QUE NO TENGO EL DERECHO DE IR CON QUIÉN YO QUIERA.

- HERMIONE, TÚ ERES MÍA- dijo Draco mientras la tomaba por el cuello. Sus labios finos y delgados se abalanzaron contra los de la castaña.

Harry escuchó algunos gritos por la biblioteca, conocía esas voces. Rápidamente fue hacia allá y encontró a Draco besando a Hermione y ella tratando de zafarse. Sacó la varita y apuntó al rubio

- Expelliarmus.

Dracó voló por los aires y cayó fuertemente en el piso frío. Hermione buscó quién había sido el causante de aquello y vio a su mejor amigo corriendo hacia ella.

- Estas bien?-

- Sí, gracias Harry.

- Potter, creo que sales sobrando en esta plática…Expelliarmus.

Antes de que el hechizo llegara a Harry, Hermione aventó a su amigo contra el suelo, lo que provocó que ambos cayeran uno encima del otro. Draco avanzó hacia ellos con varita en mano, cuando iba hacer el mismo hechizo, Harry apartó a la castaña, se levantó rápidamente y se aventó hacia Draco. Ambos chicos mantenían una pelea a golpes. Hermione sacó la varita, pero no podía lanzar ningún hechizo sin lastimar a su amigo.

-Expelliarmus- pronunció Hermione y el hechizo fue hacia su amigo- Expelliarmus- repitió nuevamente y esta vez fue hacia Draco. Ambos chicos están en el suelo.

-BASTA. ES MEJOR QUE TE VAYAS DRACO.

- HERMIONE.

- QUE NO LA ESCUCHASTE… VETE MALFOY.

- HARRY, POR FAVOR.

El rubio se marchó a grandes zancadas del lugar.

- Perdón por...

- No te preocupes- se apresuró a decir el moreno.

- Vamos con la señora Pomfrey para que te cure esas heridas- dijo Hermione dando media vuelta.

- No- contestó Harry tomándola de la mano- ya es muy tarde para ir con ella y nos pueden bajar puntos por eso.

- Tienes razón, entonces…mmm déjame ver.

Mientras Hermione pensaba qué hechizo podía utilizar para curarle las heridas a su amigo. Harry la veía, otra vez esta aquel gesto que tanto le fascina de su amiga. Se fue acercando a ella.

- Qué haces Harry?- preguntó Hermione mientras daba pasos hacia atrás

- Nada- respondió el chico con una media sonrisa en su rostro y seguía avanzando hacia ella. Hasta que la castaña chocó con la pared.

Harry posó las manos en la pared. Veía a Hermione fijamente, después miró sus labios, luego su cuello. El moreno bajo las manos y tomó a la castaña por la cintura.

- Te he dicho lo especial que eres para mí- Harry le susurró al oído.

- Muchas Harry.

El moreno comenzó a rozar sus labios contra el cuello de Hermione. Ella lo abraza fuertemente por la espalda.

-Tú también eres especial para mí. Eres mi mejor amigo.

- Sí, sólo eso, tu mejor amigo- contestó Harry aún con los labios sobre el cuello de Hermione. Posteriormente, comenzó a besar el cuello de su amiga, lo que provocó que ella apretara fuertemente la espalda de él.

- Es hora de ir a la Sala Común- dijo de forma pausada la castaña. Realmente era una sensación agradable. Pero comenzaba a sentirse incómoda. Su mejor amigo le estaba besando el cuello y sus manos comenzaban a tocar cada parte de su cuerpo. Por un momento se dejó llevar, no sabía cómo reaccionar. Por otro lado, Harry disfrutaba cada beso que le daba a su amiga, disfrutaba cada caricia, lo que más disfrutaba era que Hermione no pusiera ninguna resistencia y le sacara uno que otro gemido. Lo que buscaba en ese acto era impregnarse del olor de ella.

- Esta bien, vamos- dijo el moreno después de un rato.

Todos los alumnos del colegio estaban emocionados, en unas pocas horas se llevaría a cabo el gran baile de Navidad. Las chicas inundaban las habitaciones de varios perfumes. Corrían de aquí para allá, se ayudaban a la una a la otra.

- Parvati, ven aquí, ayúdame a subirme la bragueta- gritaba Lavender

Hermione aún no estaba lista. Se encontraba arreglando el traje de Ron.

- Ten Ron, quedó listo.

- Perfecto Hermione- Ron tomó el traje y lo vio- Wow, eres todo una genio, te quedó muy bien, espero que a Luna también le guste. El pelirrojo subió a la habitación de los chicos.

- Te quedó muy bien mione.

- Gracias, pero creo que tu también necesitas ayuda, puedo?- comentó la castaña al ver que Harry no podía colocarse bien el pequeño moño en el cuello.

- Te vez muy bien Harry.

- Gracias Herm. Tú te verás hermosa con lo que te pongas.

- Jajaja, lo dices porque eres mi amigo.

- No sólo porque soy tu amigo, ante todo soy un hombre.

- Jajaja. Ok.

Harry tomó las manos de Hermione y las besó.

- Aceptarías un baile conmigo.

- Por supuesto que sí Harry.

- Que tal me veo- preguntó Ron.

- Muy bien- dijeron al unísono sus mejores amigos.

- Si no fueras novio de Luna…no sé qué te haría- intervino Parvati.

- Bueno, pues espero que sigas sin saber- contestó Ron.

Parvati lo miró con cara de pocos amigos y se marchó con Lavender.

- Me voy, quede de ir por Luna.

Ambos amigos vieron como salía Ron de la Sala Común.

- Ya esta, es mejor que te vayas. Cho te ha de estar esperando.

- Aún hay tiempo- contesto Harry.

- Ante todo sé un caballero.

- Está bien. Entonces nos vemos en el Gran Comedor.

El moreno salió por el retrato de la señora Gorda. Hermione subió a la habitación de las chicas para arreglarse.