Hola mis queridos lectores.

He aquí el capítulo cuatro. Me he demorado un poquitin pero ya está aqui, espero no decepcionarles, este cap me ha costado más trabajo que otros pero a mi parecer ha llegado a buen termino.

Este capítulo también tiene una canción de inspiración "Yo te amo de Chayanne escúchenla, de nuevo es de Taiki para Ami.

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Disclaimer: Todos los personajes de Sailor Moon pertenecen a Naoko Takeuchi.La publicación de ésta historia, no tiene fines de lucro su propósito es exclusivamente el entretenimiento.

Toda la poesía aquí expresada, pertenece a la autora de este fic.

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REGRESÉ POR TI

CAPÍTULO CUATRO.

ACEPTA SALIR CONMIGO

Un alboroto inusual sacude a la preparatoria, las chicas se amontonan al rededor de la dirección haciendo un escándalo imposible de ignorar. Serena, Mina y Lita forman parte del bullicio, tratando de averiguar lo que sucede, pues al parecer, una celebridad formará parte del cuerpo estudiantil. El acostumbrado timbre ha sonado pero es completamente ignorado por las jovencitas curiosas.

-¡A su clase todas! – Grita un prefecto exasperado por la indiferencia de las estudiantes – ¡Vamos o se harán acreedoras a una suspensión!

Ante tal amenaza, las chicas obedecen desanimadas al no poder conseguir información. La única que ha ignorado por completo la algarabía del exterior es Ami, quien desde hace un buen rato se encuentra en el salón apesadumbrada por el evento de la noche anterior, por demás confundida, espera que las clases del día y las tareas le den la distracción necesaria.

-Taiki, enamorado de mí… no lo creo, seguramente es solo un capricho, no quiero ilusionarme y permitir que me lastime, no puedo… –piensa para sí, mientras sus compañeros van entrando al aula.

–Buenos días Ami – Saluda alegremente Serena – aunque no recibe mucha atención de la chica.

-¡Ami! –Dice Mina – ¿sabes algo del nuevo estudiante?

-eh ¿qué? – No, nada- responde la joven con poco interés.

-Al parecer es un chico guapo y famoso, ojala que entre a nuestro grupo- comenta Lita ilusionada.

-Buenos días jóvenes- Saluda la profesora, todos se apresuran a tomar su lugar. –Hoy tenemos la fortuna de contar con un nuevo estudiante – continúa la educadora – les pido que den la bienvenida a Taiki Kou, pasa Taiki – ordena la mujer.

-Buenos días – saluda el joven ante la sorpresa de los alumnos, mayormente de las chicas, que se emocionan al verlo.

-Taiki toma asiento –ordena la maestra, -detrás de la señorita Mizuno hay un lugar, de hecho, señorita Mizuno, dado que es una alumna sobresaliente, será la encargada de auxiliar al señor Kou para ponerse al día, tengo entendido que él ya conoce la escuela, así que solo es necesario proporcionarle horarios, fechas de evaluación y cosas por el estilo.

–Está bien – responde contrariada. Taiki por su parte está feliz, las cosas no hubieran salido mejor de haberlas planeado. –Gracias por ayudarme- le susurra al oído a la peliazul. –No podría tener mejor compañía.

–No me agradezcas, lo hago porque me lo pidió la maestra –contesta con enfado.

–Nuestro destino es estar juntos- dice Taiki tratando de coquetear con la joven.

–Guarden silencio, empezaremos revisando la tarea de matemáticas, Mizuno, pase al pizarrón y desarrolle los problemas del 1 al 4 por favor.

- Sí- responde inmediatamente y procede a cumplir la orden.

La hora del almuerzo llega por fin., Serena y Mina son las más felices ante tal hecho,

-¡Bravo! ¡A comer ¡ -exclama Serena

-¡Muero de hambre! - expresa Mina

-Calma chicas, que pena con Taiki – dice Lita.

-¡Lo sentimos!- se disculpan las rubias al unísono con un leve rubor en sus mejillas.

-Ustedes no han cambiado en nada –sonríe Taiki - ¿Las puedo acompañar? Me siento un poco solo sin mis hermanos y bueno espero que esta vez podamos ser amigos.

-¡Claro que sí! – contesta Lita dando por hecho que sus amigas están de acuerdo.

-Yo no las acompaño, debo ir a la biblioteca para seguir con mi investigación para los créditos extra. –dice seria Ami.

-Voy contigo – afirma Taiki –así puedo empezar a ponerme al corriente.

-Pero… está bien.- Ami se lamenta por no poder deshacerse de la abrumadora presencia de aquel chico, y le guarda cierto rencor a su profesora por el suplicio que la hace vivir teniendo que auxiliar precisamente a ese chico. – Vamos –ordena Ami y Taiki se limita a seguirla.

–Ami ¿No piensas hablarme?

–Sólo lo estrictamente necesario.

– ¿Por qué estás tan molesta conmigo? ¿Dime que te he hecho para que me trates así?

– ¿Te parece que debería lanzarme a tus brazos y coquetear contigo? Creo que tienes muchas chicas para eso, yo no seré una de ellas.

–Pues yo tampoco quiero que seas una chica más, quiero que seas mi chica. Eso ya lo sabes. Yo vine hasta aquí únicamente por ti, pero no se que debo hacer para convencerte.

–No esperarás que te crea así como así de buenas a primeras, nunca me mostraste nada más que desconfianza y ahora quieres que crea que mueres de amor por mí. Además después que me besaste a la fuerza, no pretenderás que esté como si nada.

–Pues no me pareció que fuera tan desagradable para ti, porque para que un beso sea tan placentero y duradero hacen falta dos y no creo haberme imaginado que correspondiste a ese beso mejor de lo que esperaba –sonríe pícaro y toca sus labios recordando el momento.

– ¡Pues te equivocas! – ha sido lo más horrible que he sentido en mi vida y lo mejor será que te limites a hablar de los asuntos de la escuela si quieres que te ayude, de lo contrario, lo mejor será que busques a alguien más.

–Te ves tan linda cuando estás enojada, pero está bien, dejaré el tema por la paz… al menos por ahora –dice guiñando un ojo y sonriendo seductoramente.

–Bien, te entregaré copias de los horarios, las primeras evaluaciones serán a fin de este mes así que tienes mucho que hacer. Sólo por esta semana te veré después de clases en la biblioteca para apoyarte con los apuntes y explicarte lo que sea necesario.

–De acuerdo señorita mandona- asiente Taiki juguetona mente.

–Prefiero que evites los sobrenombres – dice Ami algo enojada.

– Está bien preciosa lo que tu digas- continúa Taiki para molestar a la chica.

– Quieres dejar los adjetivos de una vez, llámame sólo Ami.

– De Acuerdo sólo Ami –ríe Taiki – ¡Vamos! Sonríe un poco, tu sonrisa le sienta mejor a tus hermosos ojos azules.

Ami sonríe al fin, nunca le habían hecho sentir tan bella, tan admirada, pero no desea ilusionarse, el miedo y la inseguridad son más fuertes que el anhelo de aceptar el amor ofrecido por ese apuesto chico que podría tener a cualquier chica que quisiera. ¿Por qué elegirla a ella? Al no haber una explicación lógica, prefiere no dar lugar a sus verdaderos sentimientos. –Taiki, no quiero estar en guerra contigo –dice la joven ruborizada –no soy de esas personas que les agrada estar en pleitos constantes, siempre he preferido la tranquilidad, seamos amigos y llevemos la fiesta en paz por favor. Si te interesa, mi amistad es lo que puedo ofrecerte.

–Yo no vine hasta aquí para ser sólo tu amigo Ami, pero no quiero que te alejes de mí, así que prefiero que me dejes estar cerca de ti y poco a poco ganar tu confianza y tu cariño, si ya esperé tanto tiempo para volver a verte, puedo esperar para que me aceptes. – e l chico toma la mano de Ami y la besa con delicadeza.

–Taiki… -musita Ami al tiempo que recupera su mano. Amigos entonces –afirma sólo para poner las cosas en su sitio y prefiere continuar con una conversación menos profunda. – ¿Has decidido estar mucho tiempo aquí?

–Digamos que sí, sí para siempre te parece mucho tiempo.

–Creo que sí, es bastante –sonríe gentilmente – ¿Y tus hermanos no vienen contigo?

–No –contesta con nostalgia –he venido solo, vine persiguiendo un sueño y era demasiado egoísta pedirles que vinieran conmigo. Porque aunque tengo la certeza de que lograré lo que me propongo, el único beneficiado sería yo.

–Entiendo, ¿y dónde estás viviendo ahora?

–En el antiguo departamento que compartía con mis hermanos, por ahora sobrevivo con lo que quedó en mi cuenta antes de marcharnos, jamás la cerré. Creo Que retomaré mi carrera como cantante o tal vez sea modelo ¿Qué te parece? ¿Soy guapo no? Todo un galán. –Dice arrogante el chico.

–Sí muy apuesto, –contesta Ami en automático, dejando escapar sus pensamientos en voz alta – quiero decir que eres fotogénico y lo que sea que decidas hacer te irá bien.

–Gracias, eres muy amable.- Taiki se siente aliviado y hasta feliz, las palabras de Ami le dejan ver que no le es del todo indiferente, eso le anima y le ayuda a tener la esperanza de que pronto pueda tener el corazón de esa chica que le ha quitado la paz.

–Volvamos a clase, el tiempo del almuerzo se nos ha ido en platicar –señala Ami amablemente. -Si vamos –asiente su amigo. Ambos caminan en dirección a su salón en silencio, al caminar son observados principalmente por las chicas que envidian la compañía de la chica más brillante de la escuela.

–Parece que nos están mirando – comenta Taiki viendo de reojo hacia los lados.

–Es a ti a quien miran –contesta Ami tímidamente.

–Yo creo que lo que ven es que vengo en compañía de la niña más linda de la preparatoria. Soy afortunado de ser amigo de Ami Mizuno, que además de inteligente, es hermosa. Tienes razón es a mí a quien ven con envidia.

–No digas esas cosas por favor- dice la chica con sus mejillas al rojo vivo.

–Démosles algo de lo que puedan hablar –dice traviesamente el joven quien decide pasar su brazo por encima del hombro de Ami y atraerla un poco más hacia él y aunque sintió la tentación de besarla el la boca, optó por darle un inocente beso en la mejilla. – No te enojes sí – susurra al oído de la chica- sólo es una travesura, prometo portarme bien de ahora en adelante –agrega Taiki cual si fuera un niño pequeño. Ante la sorpresa, la insegura chica queda paralizada, nunca le ha gustado ser el centro de atención. No dice nada, pero no es necesario, pues el color de su rostro lo ha dicho todo. Tras lograr su cometido, Taiki decide soltar a la chica que tenía presa, aunque no del todo, tramposamente ha conseguido tomar su mano y caminar así hasta la puerta del salón. Lo que no pasa desapercibido para sus compañeros de grupo ni para sus amigas.

Debido a que la profesora ha llegado al aula justo detrás de ellos, nadie hace ningún comentario, solo los observan con miradas expectantes.

Así van pasando las clases de la tarde, los alumnos cada vez están más distraídos esperando que el día termine por fin para salir y dedicar su tiempo libre a cosas más interesantes según ellos. Por fin suena el timbre que libera a los estudiantes de la tortuosa clase de literatura. El único que parece haberla disfrutado es Taiki, quien aun sigue escribiendo muy concentrado en lo que hace.

– ¡Por fin! –exclama Mina, pensé que nunca terminaría la clase, ahora sí pillines explíquenos, que es eso de andar de la manita por los pasillos de la escuela, haber, haber…

– Y no sólo eso, –señala Serena el resto de las chicas están diciendo que tú Taiki le diste un beso a Ami. ¿Hay algo que nos quieran comunicar?

–Bueno, no quiero ser chismosa pero, chicos, ¿acaso ya son novios? –cuestiona Lita un poco más tímida que sus compañeras, pero con el mismo deseo de saber algo.

Taiki sólo sonríe, y aunque quisiera afirmar lo dicho por aquellas niñas, lo cierto es que no ha conseguido tal propósito. –Ami y yo sólo somos amigos señoritas curiosas, pero tal vez ustedes puedan convencerla para que…

–Taiki, vamos a la biblioteca –interviene Ami, a modo de evitar una indiscreción por parte del chico. –No dispongo de mucho tiempo pues tengo un seminario de preparación para la universidad.

–Pero Ami, no dejaste que Taiki nos dijera de que te tenemos que convencer – Protesta Mina.

–De nada, desde siempre he tomado mis decisiones y Taiki ya lo dijo, solo somos amigos, contesta visiblemente incómoda. Amigas, nos vemos luego –se despide tomando sus cosas y tomando camino hacia la puerta.

–Bueno, ya lo oyeron, mis deberes me esperan, las veo después –Taiki se despide para ir obedientemente tras Ami. Ya lejos del aula y de las chicas, Ami sigue seria lo que desconcierta a Taiki pues él creía que todo estaba bien entre ellos como "amigos" así que decide preguntar: ¿acaso hice algo que te molestara? – interroga el joven con preocupación.

–Perdóname, es solo que por ahora no sé como manejar todo esto. Solo quisiera pedirte que no comentes nada con las chicas, respecto a…

– Que me gustas, a que he venido desde muy lejos a conquistarte, que deseo con todo mi corazón que me ames y que aceptes lo que yo te ofrezco y que lo único que me brindas es tu amistad.

–Sí a eso… Taiki por favor no me atormentes más, todo esto es demasiado nuevo para mí y no se cómo debo tomarlo, me siento confundida y…

–Sólo acéptalo y déjate llevar, no tienes que ser tan racional siempre.

–No puedo, es demasiado para mí por ahora –, comienzan a asomarse unas lágrimas a los ojos de la chica –discúlpame.

–No, perdóname tú a mi – se disculpa el chico mientras extiende un pañuelo para secar sus lágrimas, lo que menos quiero es provocarte tristeza. Me duele ser yo quien te cause llanto. Anda vamos tenemos mucho que estudiar y poco tiempo ¿no es así?

-Sí tienes razón –contesta la joven de azules ojos ya más tranquila.

Una vez en la biblioteca, Ami como siempre se apasiona al explicar a Taiki sobre sus estudios, sus deberes, los proyectos a realizar para evaluaciones. Él escucha muy atento cada palabra y mira con amor cada gesto de la joven, no le preocupa demasiado la parte de ponerse al día con las tareas escolares pues se sabe capaz de hacerlo. Ahora está fraguando un plan para conseguir que esa adorable y brillante mujercita le tome en serio y considere su propuesta.

– Taiki ¿estás escuchándome? Tengo la impresión de que me estás ignorando.

– ¿Cómo? ah si claro.

– ¿Hablas enserio? O sea que sí me estabas ignorando, no escuchaste nada de lo que dije – señala con molestia.

–Solo me distraje por un momento, ante tanta belleza –contesta cínicamente –pero descuida, solo necesito esforzarme un poco y tal vez pueda vencerte, podría fácilmente sacar mejores notas que las tuyas.

– ¿Cómo dices? En definitiva eso es muy, muy difícil, pero ya veremos.

– ¿No crees que pueda ganarte? ¿Qué quieres apostar?

– Por favor, no seas infantil, no voy a apostar contigo, uno se esfuerza en estudiar y sacar buenas notas para hacer un buen historial académico y trazarse un buen futuro.

– No me digas que tienes miedo, la niña prodigio está asustada, vaya, vaya…

– No es verdad, no tengo miedo, conozco perfectamente mis capacidades y puedo vencerte sin complicaciones. Así que dime, ¿qué es lo que quieres apostar?

–Si yo gano, tú aceptarás salir conmigo, una semana, y si tú ganas, prometo dejarte en paz y no volverte a hablar de mis sentimientos, ni asediarte más.

–Es un trato – contesta Ami con firmeza, aunque al pensarlo bien, no está muy segura de qué tan conveniente para ella será cualquiera de los resultados.

Cada tarde durante esa semana, como lo prometió, Ami ha ayudado en todo lo necesario a Taiki, él se ha esforzado en todo lo posible por prestar atención y concentrar sus pensamientos en los estudios, aunque con el sólo roce de las manos de la chica, una mirada dirigida a él por el motivo que fuere o una sonrisa gentil y apacible, por parte de la ojiazul, eran suficiente para perder la concentración. Ami ni siquiera nota las miradas de enamorado de Taiki, pues a la hora de estudiar, para ella no existe nada ni nadie.

–Ami, ya que es el último día y estamos al corriente con los deberes, ¿podemos terminar temprano hoy? –pregunta tímidamente Taiki como si estuviera hablando con un superior.

–Si quieres, por mí esta bien- sonríe con simpatía –puedo seguir estudiando en casa.

–Pero me gustaría si tú quieres, ¿podrías acompañarme a cenar hoy? La verdad es que me siento un poco sólo –dice esto haciendo un gesto de niño desamparado anda ¿sí?

–Si lo pides de esa manera no puedo decirte que no, pero es temprano para cenar ¿no te parece?

–Podemos salir y pasear un poco para despejarnos, podemos ir a mi lugar favorito.

–De acuerdo –Ami acepta sin más, aunque no lo admita, de una manera inconciente tal vez ella disfruta de la compañía de aquel muchacho, aunque suene un poco ególatra, disfruta de sus constantes halagos e insinuaciones. – ¿A dónde vamos entonces?

– No seas curiosa, yo te llevaré – Cómo buen caballero Taiki toma sus cosas y las de Ami, y le ofrece su brazo a la chica para guiarla hasta el invernadero de la escuela, entran al lugar de las rosas, el lugar donde Taiki encontraba paz, belleza, inspiración, el lugar donde se escondía del asedio de las chicas superfluas y enamoradizas que le ofrecían amor de fantasía, frágil, perecedero. Pero ahora estaba allí, con la chica que amaba, con la chica que jamás se rebajó a mirarlo como una estrella pop, sino como una persona real con sentimientos, virtudes y defectos, y siendo honesto, él se había encargado de mostrarle más sus defectos.

– ¡Hermoso! – Exclama Ami –Gracias por compartir este lugar conmigo.

– Eres la única persona con la que lo compartiría, pero mira las rosas se han puesto tristes.

– ¿Cómo?

– Mira las rosas ¿puedes ver que están deprimidas?

–No, lo siento, pero yo las veo preciosas, no se a que te refieres.

–Lo que pasa es que se entristecieron porque no pueden competir contra tu belleza, de todas las flores, eres tú la más hermosa.

–Taiki por favor… no digas esas cosas…

–Solo he dicho la verdad pero no quiero que incomodarte y conseguir que te vayas, así que hablemos de lo que tu quieras.

–Bueno… pues no sé de que podemos platicar…

–Háblame de ti, no sé quiero saber quien eres que es lo que esperas de la vida, cuales son tus sueños.

–Desde niña fui muy solitaria, siempre estaba mentida en mis estudios, no tuve muchos amigos, por no decir ninguno… mi vida cambió cuando conocí a Serena, ella me ofreció su amistad desde un principio, después supe que era una sailor scout y mi vida cambió por completo, Serena y las chicas son mi familia…

–Entiendo perfectamente…

–Sí ellas son un aliciente para mi vida.

–Y dime, ¿has estado enamorada alguna vez?

–Pues no se si enamorada, nunca se concretó nada en realidad, porque todo sucedió en medio de una batalla contra un enemigo. Richard se fue de Tokio y… ¿Por qué estoy contándote todo esto?

–Porque eso hacen los amigos ¿no? Conversar de estas cosas.

–Bueno cuéntame de ti, entonces, ¿has estado enamorado?

–Una vez, y con toda el alma, no podría explicarlo con palabras, es el dolor más insoportable y a la vez la alegría más grande. A veces quiero gritar y reír y otras me siento muy triste, totalmente abatido. Y cuando estoy cerca de ella me invade una paz indescriptible. Me desespera por no tenerla cerca de mí todo el tiempo y… bueno mejor hablemos de otra cosa…

–Mejor…

Pasan el tiempo platicando de sus cosas, sus aficiones, sus sueños, van descubriendo que tienen muchas cosas en común, Ami habla sobre sus padres, de su soledad, de su sueño de convertirse en un gran médico. Taiki escucha con atención, prefiere dejar que la chica hable, que le permita descubrir detalles de su vida de su esencia. Hasta que la charla es interrumpida por el sonoro aviso del estómago de Taiki.

– Creo que ahora si es hora de cenar –comenta Ami con una sonrisa encantadora.

–Sí creo que sí –contesta el chico con un ligero color rojo en sus mejillas. –veamos a dónde puedo llevar a esta linda jovencita para que no se arrepienta de haber dicho que sí a este pobre solitario. ¡Lo tengo! Conozco un restaurante que te va a encantar.

–No es necesario que tomes tantas molestias, mejor te invito a mi casa. Podemos pedir algo y seguir platicando.

– De acuerdo, pero yo invito.

–Sí.

En casa de Ami todo es como siempre, Su madre no se encuentra en casa, así que busca el teléfono y el menú. –Pide lo que quieras sí, voy a cambiarme el uniforme. –dice Ami amablemente dejando al joven en la sala.

En su habitación, la ojiazul decide darse un baño rápido, sin tomar la precaución de cerrar bien su puerta, debido a la costumbre de vivir prácticamente sola.

Lista para el baño, llevaba puesta solo una toalla cubriendo lo más elemental de su esbelta figura.

–Perdón Ami pero no me dijiste lo que…rías…

– ¡¿Taiki que haces aquí?! –Grita la jovencita apenada.

–Bueno yo eh… lo siento, no fue mi intención… pero… no la verdad no lo siento, la vista es fantástica, dice el chico ruborizado.

– ¡Sal de aquí!

–Sí pero no me dijiste que querías para cenar.

–Lo que sea, ¡vete por favor!

–Como tu órdenes –Obedece Taiki sin poder quitar la tonta sonrisita de su rostro.

–Tras unos minutos, Ami va a encontrarse con su amigo, aun apenada regresa a la sala dónde el joven observa con ternura una fotografía de Ami cuando era pequeña.

–Aun conservas la dulzura en tu mirada Ami. Eras muy bonita, lo sigues siendo, profiere el chico recordando el suceso de hacía unos minutos.

–Olvidemos el incidente en mi habitación sí.

–Será muy difícil pero esta bien.

En ese momento, se oye el sonido de la puerta. Es la madre de Ami que ha llegado a casa.

–Mamá, que bueno que has llegado, podemos cenar juntas.

–Hola Hija, lamento decepcionarte pero solo vine por algunas cosas y regreso al hospital, pero ya veo que no estás sola. –Buenas noches jovencito – dirige su mirada al chico.

–Buenas noches Doctora Mizuno, soy Taiki Kou.

–Mamá ¿recuerdas a Taiki? Estuvo en el hospital visitando a Miza algunos días.

– Oh sí lo recuerdo, que agradable sorpresa es que Ami traiga amigos a casa, es usted bienvenido.

–Gracias – responde el chico

–Lo invité a casa porque está viviendo en Tokio solo y…

– Descuida hija, no tienes porque darme explicaciones, confío en ti y eres libre de traer a tus amigos cuando lo desees. Yo los dejo, con permiso. –se despide la mujer abandonando la habitación.

–Ahora entiendo lo que decías de tu soledad.

–Bueno, el trabajo de ser Médico no es fácil y estoy acostumbrada. Además, siempre me he sentido orgullosa de mi madre y gracias a su esfuerzo y dedicación, yo he llegado hasta donde estoy.

– Y no es lo único que tienes de ella, también heredaste su belleza.

– Taiki, por favor…

– Está bien, esta bien.

Después de cenar, Taiki no tiene la mínima intención de irse, está feliz pues involuntariamente, Ami está teniendo una cita con él aunque ella no es ni un poco conciente de ello.

– Ami te reto a una partida de ajedrez.

– ¿Cómo sabes que tengo uno? – cuestiona la joven un poco sorprendida.

–Sé más de ti de lo que crees, campeona del torneo de ajedrez por dos años consecutivos eh, nada mal.

–Te has informado bien, no creo que puedas ganarme –dice arrogantemente la joven, –voy por él.

Tras varios minutos…

–Jaque Mate ¡Te gané! Dice triunfante Ami. Tal vez otro día te de otra oportunidad. Ahora creo que ya es tarde y debes irte a tu casa.

– Está bien, pero sólo me ganaste porque me distraje un poco. Esperaré la revancha, aunque tienes razón, es tarde, lo mejor será que me vaya. Ha sido un placer compartir la cena contigo, en tu casa y hasta saludar a tu mamá, gracias Ami, por tu hospitalidad, por acceder a no dejarme solo esta noche –dicho esto, se inclina y consigue darle beso, en la comisura de los labios. –Te veré en la escuela preciosa.

–Taiki yo…

–Hasta pronto guapa –guiña un ojo y sacude su mano en señal de despedida.

Durante el resto del mes, la relación entre ambos mejoró mucho, Ami parece disfrutar de la compañía de Taiki, además de tener un rival dentro de la escuela, alguien con quien puede competir por los primeros lugares en todas las pruebas de conocimiento. Eso la motiva, le apasiona tanto tener una razón más para estudiar con todas sus ganas inclusive, en sus ratos libres prefiere ir a casa a estudiar que reunirse en la cafetería con sus amigas, para quienes no han pasado desapercibidos los cambios en su amiga.

–Chicas ¿han notado que Ami se ve más radiante y alegre? –pregunta Rei intrigada.

–Debe ser porque está compitiendo con Taiki por tener las mejores notas –responde Lita

–Sí, se comporta casi igual que cuando competía con ese tal "mercurius" –agrega Serena –sólo que a diferencia de esa ocasión, Taiki es de verdad muy guapo.

– ¿Y no será que Ami se está enamorando de Taiki? –dice Mina con una seriedad poco común en ella. –últimamente pasa más tiempo con él que con nosotras y se le ve más feliz.

– Chicas –interviene Luna, por favor no vayan a incomodar a Ami con preguntas y suposiciones, ella es muy sensible y reservada, lo mejor es esperar a que ella les cuente algo. Por favor prométanme que no la molestarán con preguntas ni insinuaciones sobre Taiki.

–Luna tiene razón, recuerden lo que pasó el otro día –agrega Artemis.

–Está bien prometemos no presionar a Ami ¿verdad amigas? –Pregunta Lita

–Sí lo prometemos, corean el resto de las jovencitas.

Han llegado las primeras evaluaciones, la temporada de exámenes tiene a todas las chicas muy nerviosas y como desde hace tiempo es costumbre, las jóvenes se reúnen cada tarde en casa de Rei para estudiar y como es sabido por todos, la encargada de coordinar ese grupo de estudio es Ami. Ella, además de ayudar a sus amigas y estudiar un poco durante esas tardes, extiende su tiempo de estudio sola en su habitación, pues aunque siempre ha estado comprometida con sus estudios, ella no olvida la apuesta con Taiki y es ésta su principal motivación.

Taiki en la soledad de su apartamento también estudia concentrado no sólo en las asignaturas que va a presentar sino en que el anhelo de su corazón es ganar esa apuesta para demostrarle a su amor la autenticidad de sus sentimientos.

La semana de exámenes pasa muy rápido para Ami y Taiki, los resultados para ambos son sorprendentes aunque no para el resto te la escuela. Tanto Ami como Taiki han quedado en primera posición.

–Al perecer ninguno de los dos ganó nuestra apuesta no tendrá un vencedor –dice Ami gentil como siempre, pero es grato saber que tengo un rival muy fuerte.

–Eso sí que no, tengo mucho que ganar, decidámoslo con una partida de ajedrez, aún me debes la revancha. –expresa Taiki

–Está bien, vayamos a la biblioteca, así podremos estar más en privado.

–De acuerdo, vamos –Taiki toma sus cosas y las de Ami para ir a la biblioteca y terminar de una vez por todas con aquella apuesta.

Ambos chicos son buenos ajedrecistas, piensan muy bien cada uno de sus movimientos, Taiki sabe perfectamente que quiere ganar, que desea con todo su ser tener el tiempo de demostrarle a Ami que dice la verdad, que ella es la razón por la que regresó que lo que más desea en la vida es estar a su lado. Ami acostumbra dar su mayor esfuerzo en todo, no por el hecho de ganar o perder, sino porque está determinada a que siempre en cada circunstancia debe dar el cien por ciento de sus energías, de su concentración, poner todo el corazón.

Sus aperturas son excelentes, tal como jugadores profesionales, ambos tienen esa expresión de seriedad y concentración característica de éstos encuentros. Cada movimiento es bien pensado y poco a poco van eliminando las piezas. Quedan pocos movimientos para terminar la partida, Taiki se sabe perdido, siente una opresión en su pecho que le duele hasta el alma. Ami sabe que está a punto de finalizar la partida pero ella se da cuenta de que ganar sería el fin de todo, el fin de los asedios de Taiki, de sus insinuaciones, de sus poemas a mitad de clase, de su compañía constante, y en su corazón al menos se atrevía a admitirlo "Taiki me gusta y no quiero separarme de él". Entonces decide hacer un movimiento para dejar descubierto a su rey y así dejarle el camino a Taiki para atacarlo.

Taiki no lo puede creer, solamente se limita a hacer lo propio –Jaque mate –dice el joven sin hacer alarde.

–Tú ganas Taiki… –Musitó Ami, no era tú ganas la apuesta, tú ganas la partida, es frase significaba TÚ GANAS, me he enamorado de ti. Pero era demasiado medrosa como para decirlo.

Ami se había dejado ganar, eso era más que obvio, el corazón de Taiki se lleno de una calidez increíble, quería besarla, abrazarla, agradecerle… pero no iba a avergonzarla ni a incomodarla con un comentario que no tendría sentido.

–Ami, si no quieres… no es necesario cumplir con lo de la apuesta.

–Yo quiero hacerlo… –dice cabizbaja y nerviosa –quiero, pasar la semana contigo…

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De corazón espero que lo hayan disfrutado, si captan algún errosillo por ahí háganmelo saber.

Por cierto, ¿Recuerdan a Miza? Miza es la niña que aparece en el capítulo 185 se les queda de tarea. ;)

=Anny Mizuno=