El Nuevo Rey de Hou.

La reina de Kei y su fiel kirin se encaminaron hacia el recibidor del palacio interior para conocer por fin al monarca de Hou, Youko se sentía un poco nerviosa, recordó su encuentro con Han-Ou y se incomodó, quizá este rey fuera tan excéntrico como su homólogo de Han, pero se tranquilizó pensando que nadie superaría a Han-Ou en ese caso. En cambio Keiki estaba muy tranquilo, no era la primera vez que conocía a un rey y siempre era lo mismo, protocolo, formalidades, cumplidos, felicitaciones, agradecimientos y esas cosas.

Se abrieron las puertas de la habitación y un sirviente los anunció:

-Kei-Ou y Kei-Taiho están aquí.

Ambos, rey y kirin estaban sentados de espaldas, el cabello del rey parecía tener un tono marrón rojizo, era alto, casi tanto como Keiki y de buen porte, su kirin era un poco más bajo que él, tenía el habitual color dorado de su especie, fuera de eso, sus espaldas no mostraban nada más digno de mención. Se dieron vuelta, el rey tenía los ojos del mismo color de su cabello, quizá un poco más rojizos, labios llenos, nariz recta, era muy apuesto, el kirin tenía una expresión aniñada, era casi un adolescente y rayaba los catorce años como mucho. El rey se sorprendió al ver a Youko:

-No sabía que Kei-Ou fuera tan joven –dijo –es muy agradable conocerla al fin.

-Igualmente Hou-Ou –dijo ella sentándose frente a sus huéspedes junto con Keiki –Puede llamarme Youko, me sentiré más a gusto si lo hace.

-Le agradezco su confianza –Dijo él sonriendo –Yo soy Koui, es un placer conocerlo también Kei-Taiho.

-Lo mismo digo –Dijo Keiki casi aburrido.

-Presumo que el que está a su lado es Hou-Taiho –dijo Youko mirando al niño.

-Sí, mucho gusto Kei-Ou –respondió Houki con tímida jovialidad –y a usted Kei-Taiho.

Keiki asintió a modo de saludo.

-Felicidades Hou-Taiho, por coronar a su rey, estoy seguro de que el cielo está feliz con su trabajo –dijo Keiki sonriéndole al joven kirin.

-En primer lugar quisiera agradecerle a usted, Youko por sus palabras y apoyo para con el reino de Hou, me gustaría mejorar las relaciones diplomáticas y políticas de nuestros dos reinos, tengo entendido que la antigua princesa del reino es ahora amiga suya y su escribano personal. –dijo Koui.

-Así es, ella y yo somos buenas amigas desde hace mucho y está feliz de saber que su reino de origen está en manos de un buen gobernante y que va en buen camino.

-Me gustaría conocerla, a pesar de los actos cometidos al final de su reinado, su padre Chuutatsu fue un buen rey al principio y yo admiraba mucho la manera en la que llevaba el reino en ese entonces.

-A ella le gustaría conocerlo también, en la cena estaremos todos reunidos, mis amigos de los reinos de En y Tai también vendrán, por motivo de la boda de Son Shoukei con el general del ejército de la derecha, Kantai.

-¡Qué maravilla! –Exclamó Koui –Estoy ansioso por conocer a dos de los mejores gobernantes de los Doce Reinos.

Shoukei fue anunciada, decía que necesitaba hablar con Kei-Ou sobre una carta enviada por Kantai desde las montañas, estaba nerviosa y quería saber qué decía, en la carta ponía que era de asunto urgente y que debía ser leída por Kei-Ou lo más pronto posible. Al ver a Shoukei el rey de Hou puso los ojos como platos, solía verla de vez en cuando, cuando el era un joven recluta y ella apenas una niña de cortos cabellos celestes que correteaba por el palacio a escondidas de las sirvientas que la cuidaban.

-Son Shoukei –Dijo cómo anonadado –Quiero decir, princesa.

-Usted debe ser Hou-Ou –Shoukei se inclinó con respeto y miró con nerviosismo cómo Youko abría la carta de Kantai –Ya no debe llamarme princesa, dejé de serlo hace mucho tiempo, además usted es el nuevo rey.

-No es nada grave Shoukei –Dijo Youko aliviada –Dice que vendrá pronto pero no puede darme información de la misión en la carta, dice también que estés tranquila y que me reportará todo en cuanto esté aquí.

-Cuánto alivio me causa, -dijo Shoukei poniendo las manos en su pecho como si se hubiera librado de algo que la ahogaba –ya comenzaba a pensar que el viaje en verdad duraría una semana, si viene pronto entonces nos casaremos y terminaremos con toda la angustia de una vez.

-¿Casarse? –Exclamó Koui sobresaltado -¿Se va a casar Shoukei?

-Sí –dijo Youko –con el general de mi ejército de la derecha, acababa de mencionárselo.

-Ah sí, es verdad –se preguntó por qué eso le irritaba.

-Si me disculpan –dijo Shoukei tomando la carta de manos de Youko –Iré a redactar la respuesta, ha sido un gusto conocerlo Hou-Ou.

-El gusto es mío, princesa, puede llamarme por mi nombre, soy Koui –dijo él levantándose para despedirla, con una sonrisa perdida.

-Koui, -dijo Youko –también espero que nuestros reinos disfruten de una buena relación de ahora en adelante, nuestra gente es parecida en cuestiones de carácter y se llevarán bien en lo que al comercio se refiere.

-Eso espero. –Dijo Koui todavía viendo la puerta por dónde había salido Shoukei.

Kantai llegaría temprano en la siguiente mañana y Shoukei estaba animada otra vez, caminaba de acá para allá en las oficinas mientras terminaba la carta de contestación, no sin antes agregar en secreto una romántica dedicatoria de parte suya. Youko había invitado a cenar a Suzu, Rakushun, Koshou, Sekki y ella para recibir a los visitantes de Tai y En, así que esa sería una noche animada.

-Hm, imagino que Hou-Ou y Hou-Taiho estarán allí –se dijo distraídamente mientras llevaba la carta al mensajero -¿Cómo era su nombre?

-¿El nombre de quién? –Preguntó Rakushun que pasba por allí.

-Acabo de conocer al nuevo rey de Hou, parece un buen hombre, incluso insiste en llamarme princesa.

-Vaya, eso es nuevo –dijo Rakushun –tengo entendido que la gente de Hou aún tiene cierto rencor hacia la familia del último rey y a éste en particular.

-Sí, mi padre no lo hizo bien cuando fue su turno de reinar y eso lo llevó a su perdición –comentó ella con tristeza –sólo espero que este rey esté a la altura del cielo y sea bueno con el pueblo.

-Estoy seguro de que lo será –anunció Rakushun tomándola por los hombros, solía estar en su forma humana en los palacios –las noticias dicen que en sólo estos meses de haber sido coronado ha hecho muy buenas reformas y la gente comienza a tener tranquilidad.

-No sabes cuánto me alegra, Rakushun.

En eso vieron al rey de Hou que se acercaba, miró a Rakushun de manera extraña (¿rabia?)

-¿Rakushun? –Preguntó –Creí que su prometido se llama Kantai.

-Sí, Rakushun es un muy querido amigo de Kei-Ou, En-Ou, Tai-Ou, sus kirin y los sirvientes del Palacio Kinpa.

-Ah –dijo Koui cómo apenado –ya veo, ¿usted estará en la cena de hoy, princesa?

-Sí, yo… también fui invitada. –contestó Shoukei con algo de incomodidad, Hou-Ou era muy raro.

-Me alegra, ¿conoce usted a los reyes de Tai y En?

-Sí, también a sus kirin, -dijo Shoukei, Rakushun la había soltado y ambos miraban a Hou-Ou con extrañeza –Todos son muy amables y grandes amigos míos, los invité a mi boda de hecho.

-Oh –dijo pensativamente –me retiro a mis habitaciones entonces, nos veremos en la cena.

-Sí, hasta pronto –dijeron Shoukei y Rakushun mirando cómo se alejaba.

-¡Maldita sea! –Exclamó Koui en la sección del palacio que había sido dispuesta para él y su kirin –Es demasiado linda.

-¿Pasa algo malo Koui? –preguntó Houki dejando de lado el libro que había estado leyendo.

-Es Son Shoukei, Houki –respondió él tirándose en un diván –Creo que me enamoré de ella, siempre la veía en el palacio cuando yo todavía estaba en entrenamiento, me encantaba verla, ella tendría unos quince años y yo apenas dieciocho.

-¿Cómo es que no se acuerda de ti? –preguntó Houki creyendo que su amo le estaba jugando una broma.

-Nunca dejaban que me le acercara, mi trabajo era cuidar los establos y ella odiaba los youma de montar, decía que eran sucios. Maldita sea –volvió a decir –y ahora se va a casar con un general de Kei.

-¿Y qué vas a hacer?

-No lo sé, esperar supongo, veré si ese tal Kantai es buena persona, así sabré si ella está haciendo lo correcto al comprometerse con él, quiero ver si él la merece, si no… bueno, trataré de que se fije en mí.

-Ten mucho cuidado Koui, eres el rey de Hou y un desliz de parte tuya significa nuestra muerte y la destrucción del reino.


Mientras tanto en las habitaciones privadas del Taiho de Kei.

-Keiki, ¿crees que es correcto ocultar lo nuestro? –dijo Youko sentada frente a un caballete pintando a su kirin.

-Nuestros amigos más cercanos lo sabrán a su debido momento, por ahora es mejor mantenerlo al margen, por los ministros –dijo él mirando cómo Youko movía el pincel, su querida reina había mejorado mucho estos años.

-¿Qué te parecieron el rey de Hou y su kirin?

-Creo que harán un buen trabajo, se ve que se entienden el uno al otro, como debe ser, ya casi es hora de que lleguen los invitados.

-Risai vendrá y Shouryuu no dejará en paz al pobre Gyousou, va a ser una cena divertida, me pregunto si esos dos están cómo nosotros, a escondidas.

-No lo sé, Taiki no habla de eso y yo no se lo pregunto, será mejor que vayamos al palacio central, estará mal si nos vienen a buscar aquí, aún si Koshou está allá afuera vigilándola, Shuujo.

-Keiki, llámame por mi nombre –pidió ella con voz cansina.

-Lo intento, pero es una costumbre muy arraigada, no me es sencillo complacerla en eso, Shuujo, además me siento un poco tonto.

-No es tonto decir el nombre de tu novia, Keiki. –insistió ella sonriendo al ver la expresión contrariada de Keiki.

-Mejor deje ese cuadro; mañana habrá tiempo de sobra para ello, ya tenemos que recibir a los invitados.

Se dirigieron a la sala que se usa para recibir invitados oficiales e importantes de otros reinos, los de En y Tai llegarían en breves minutos y todos estaban allí para recibirlos, incluso Koui y Houki.

Los primeros en llegar fueron Shouryuu y Enki.

-Hola a todos, ya estamos listos para celebrar y quiero beber mucho –Exclamó Shouryuu agitando sus brazos.

-Cállate estúpido, causarás una mala impresión –le reclamó Rokuta mientras Shouryuu se lanzaba a perseguir a Shoukei para abrazarla y felicitarla.

Inmediatamente después llegaron los invitados de Tai, Risai montaba su youma de siempre y los otros dos unos bellos sugu color rojo.

-Qué alegría verla Kei-Ou –dijo Risai –Gracias por invitarme Shoukei, ¿dónde está Kantai?

-Él fue a hacer unas cosas en las montañas de Gantou, pero no te preocupes, regresará mañana temprano.

-Antes de que se preparen para la cena, me gustaría que conozcan a Hou-Ou y Houki, son mis invitados esta noche. -Anunció Youko.

Todos se inclinaron con respeto como correspondía a esos casos y luego de los saludos formales, los invitados se fueron a sus habitaciones asignadas para recuperarse del viaje y prepararse para la cena. Una vez hecho todo esto fueron a comer.

-Siempre tan hospitalaria Youko –comentó Kouri.

-Deben agradecer la invitación a Shoukei, ella es la que se casa.

-Esperemos que no sea la única boda de este año, ¿no, Gyousou? –Dijo Shouryuu mirando sugerentemente a Risai.

-Comenzó a molestarnos antes de lo que esperaba, En-Ou –dijo Risai sonriendo tranquilamente, las bromas de Shouryuu no le afectaban en lo más mínimo, al contrario de Tai-Ou.

-¿Así que lo admites bella Risai? –Insistió él.

-No admito nada.

-No empieces Shouryuu –reclamó Gyousou.

-¿Kantai vendrá pronto verdad? –Preguntó Rokuta a Shoukei mirando a su rey con obstinada irritación.

-Sí, mañana estará aquí, parece que las cosas salieron mejor de lo que se esperaba.

-Cierto, -concordó Shouryuu desviando la vista de Risai a Youko –La persona que envié y se supone que llegará esta noche, espero que traiga buenas noticias.

-Probablemente los lugareños sólo se asustaron por el poco tránsito que hay en las montañas, –dijo Sekki –la mayoría toma los barcos que hay de En a Kei y no atraviesan a pie las fronteras.

-Bueno esperemos que es lo que tiene que decir Kantai sobre eso y podremos juzgar el estado de las cosas –Intervino Rakushun.

-Espero que esté bien. –Pidió Suzu.

-No te preocupes Suzu, Kantai es Kantai -dijo Koshou palmeándola fuertemente en la espalda, a lo que Sekki lo reprendió.

-Estoy segura de que estará bien, Kantai es el mejor guerrero que conozco. –aseguró Shoukei no muy convencida.

La conversación se había volcado completamente hacia el tema de la misión de Kantai y eso causó que el ambiente se tornara un poco molesto, llegaron a la conclusión de que esperarían las noticias que él tuviera que darles y que se mantendrían tranquilos hasta que él llegara.

Sólo Hou-Ou permanecía serio y sombrío, no esperaba con ninguna ansia el regreso del dichoso Kantai.

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¿Qué les pareció eh? A que no esperaban esto, jajajajajaja, Hou-Ou enamorado de Shoukei, además la conoce desde que ella era princesa. Ummm creo que a Kantai le tocará fuerte la competencia, un rey, rico y poderoso, además del mismo reino de su prometida, veamos cómo reacciona el pobre y cómo se comporta Shoukei, al parecer el kirin de Hou es prudente, ¿Cuánto caso le hará Koui? Está algo fuerte la lechuga. Dejen reviews. Los amo.