N/A¡Hola a todos! Lo se, tarde miles en actualizar, SORRY, pero estaba fuera de Guatemala, igual tarde miles con mis otros fics T.T
Pero bueno, acá les traigo ya el penúltimo capitulo del fic, ya en el siguiente capitulo termina!
Espero que les guste y los vera al final!!
4. Necesitamos hablar
Harry caminaba sin rumbo por las calles de Londres. El clima era frío como de costumbre, aunque había un poco de sol a lo lejos. Se sentía abrumado, mil cosas pasaban por su mente en ese momento, ser el nuevo ministro, Ginny en la casa de Draco, su relación falsa con Cho…
(N/A: o pensando en Mayre como la primera Latin American Idol… XDD que dices tú Pao?)
Necesitaba despejarse de todo eso, incluso le afectaba en hecho que esa amiga de Ginny, Paola fuera a salir con ese despistado y muy parecido a él, Daniel del ministerio¿por que nadie hablaba de nada mas que eso?
A nadie parecia importarle que se hubiera firmado una nueva ley mágica, todos parecían interesado en que ese Daniel al fin se había atrevido a hablarle a Paola… ¡Pero ya estaba pensando en otras cosas! Y no en las que debia solucionar.
Sin darse cuenta había llegado a la casa de Draco, no sabia como pero había llegado hasta allí. Entro por la puerta principal y camino entre el jardín, no le vendría mal espiarlos un poco¿como espiar? No, no, no, el no los espiaría, simplemente iría a ver como iban con el trabajo que les había dado…
Llego a la ventaba de la sala y no vio mas que miles de cajas y pergaminos tirados. Maldijo por sus adentros al pisar un regalito del pequeño gran danés de Draco, se limpio la suela del zapato en el césped y continuó a la siguiente ventana, esa era de la cocina de la mansión, allí si los vio, aunque no le gusto nada de lo que vio. Draco sobre Ginny en el piso, los dos llenos de ¿harina?
- ¡Harry! – grito Ginny al voltear la vista la verlo
Draco y Ginny habían continuado con el trabajo hasta pasado el medio día. Ya el hambre no los dejaba concentrarse más en lo que hacían asi que…
- Vamos a comer Draco por favor me mueeeero de hambre
- Si, yo tambien, le diré a uno de los elfos que…
- No, deja eso, yo cocinare algo, mas bien tú y yo haremos algo
- ¿Disculpa? Me perdí en la parte de "yo cocinare"
- Si, además la comida que yo hago es mas rica que la de cualquier elfo – dijo alzando la mirada. Draco rió y se puso de pie.
- Andando pues. Con que no me envenenes es todo Weasley.
- cállate y camina Malfoy.
Llegaron a la cocina de Draco. Nada era parecido a la cocina de la madriguera, en ella todos los estantes eran cromados y con acabados de aluminio en ella.
- wow…
- ¿Es un buen wow o un mal wow?
- ¡Es un wow de wow¡Mira todo esto!
- Si, no me gustaba como la tenían antes. Siempre me han gustado más las cosas eléctricas Muggles.
- o.O ¿Tu Draco Malfoy con cosas Muggles en su casa?
- ¬¬ ¡Calla!
- ¿Y que es eso? Tienes espejos en tu cocina.
- No, es una refrigeradora
- eso lo se, pero… ¿Con espejos?
- Si, son lo nuevo del mercado.
- Vaya… ¿y esto que es?
- Es un microondas pero esta adherido a la refrigeradora para mayor comodidad.
- Ah si de este ya había visto antes…aunque no calienta bien la comida solo la deja hirviendo de afuera y de adentro sigue igual de fría – Draco rió.
Habían decidido preparar unas croquetas de atún. Era lo más rápido y fácil que se les había ocurrido.
- ¿Ya abriste las latas de atún?
- Si, acá están¿les pongo estos huevos?
- ¡Claro!
- ¡Pero sabrán mal! Están crudos…
- No, échaselos y ponle las papas que machacamos antes.
- Para eso le hubiera dicho a un elfo que me hiciera a mi mí almuerzo y tú hacías el tuyo.
- Ya deja de alegar y dime ¿donde esta la harina?
- Creo que en el estante de arriba a la derecha.
- A si acá esta – dijo Ginny mientras de puntitas bajaba un gran saco de harina – lo dejaste abierto mira que asi AAAAA – grito mientras resbalaba con una cáscara de huevo tirada en el piso y caía de espaldas bañándose toda en harina.
- ¡Ginny¿Estás bien? – dijo Draco corriendo hacia ella patinando en la misma cáscara de huevo que ella cayendo, para su desgracia, sobre Ginny. Los dos comenzaron a reír como tontos sin darse cuenta de la incomoda posición en la que estaban.
- Sabes – le dijo Ginny – Por suerte que el saco de harina callo en el estante y no en mi cabeza, sino que buen golpe el que me hubiera dado…aunque Draco ¡Draco!
- ¿Que¡Que! – dijo el mientras Ginny volteaba a ver hacia el saco de harina que se tambaleaba en la orilla del estante. Draco lo veía tambien con los ojos muy abiertos, ninguno pudo hacer nada, antes de que se lo imaginaran ya les había caído encima y los había cubierto todos de harina. ¿Que hacer mas que reírse?
- Sabes Ginny, sobre lo que me dijiste antes.
- Aja
- Sobre Harry, estoy seguro que el se lo pierde, eres una maravillosa mujer, y si el no te ve, él lo pierde, tu no debes preocuparte por ello. Apostaría que no tardara en darse cuenta.
- Eso espero Draco, y gracias.
- ¿Por que?
- Por todo, por ser un gran amigo y ayudarme en esto.
- Bueno, aunque te falto decir que soy encantados y muy atractivo.
- Si, claro, quitate que pesas – dijo volteando a ver a la ventana, y lo que vio la dejo helada - ¡Harry! – grito haciendo rodar a Draco por el piso de la habitación.
Harry los saludo con la mano ruborizado y enojado al mismo tiempo aunque no lo quisiera admitir. Draco se puso de pie y mientras se intentaba sacudir la harina del pelo le dijo:
- ¿Que haces allá afuera¿Nos estabas espiando?
- Espiándolos ¿Yo? Claro que no, quería ver como iban con el trabajo que les di, aunque por lo visto…
- Cállate Potter y entra de una vez.
Harry rodeo de nuevo la casa entrando a la mansión. Paso por la sala donde vio varias cajas ya numeradas con pergaminos ordenados adentro, se sintió aliviado al ver que ya iban avanzados en el trabajo. Ya al llegar al comedor se topo con Ginny y Draco, los dos enharinados de la cabeza a los pies.
- ¿Que querías Harry? – pregunto draco.
- Ya te dije, venia a ver como iban con el trabajo que les asigne.
- Vaya¿Y desde cuando te preocupas por tus empleados? – le contesto Ginny fríamente mientras caminaba hacia la sala donde habían estado trabajando. Harry y Draco se voltearon a ver, uno con cara de "¿A esta que le pico?" y el otro con una de "¡Serás de bestia!"
- Pues si, si me preocupo por mis empleados – contesto el moreno caminando hacia ella mientras Draco tomaba asiento a su lado.
- Entonces lo disimulas muy bien – le contesto rápidamente mientras le pasaba a Draco un pergamino – Pansy Parkinson.
- No mortífago – le decía el rubio inmediatamente.
- ¿Cómo que no mortífago? – le reclamo Harry tomando el pergamino en sus manos – pero si hay pruebas que confirman que a sido participe de…
- ¡No! Mortífago Potter – dijo draco tratando de calmarse – ella jamás juro nada ni le tatuaron la marca tenebrosa en el brazo.
- Pero se le vio con…
- A mi tambien se me vio con mortífagos y no ves que sea uno ¿O piensas lo contrario? – le reto
- Draco claro que no, sabes que confiamos en ti – le dijo Ginny mientras le tomaba de la mano en símbolo de solidaridad.
A Harry eso le pareció símbolo de otra cosa pero se trago las palabras, no tenia derecho a reclamarle nada a Draco, mucho menos a Ginny.
- Mira Potter – continuó Draco – Pansy no estaba allí por su propio gusto, estaba allí para que sus padres no sospecharan de ella, muchos hijos de mortífagos hacían lo mismo. Ponla en no mortífagos Ginny por favor, y las pruebas son las mismas que le hemos puesto a varios más – dijo sin dejar de ver a Harry a los ojos.
- Muy bien – dijo el moreno – por los visto van bien acá, me retiro para supervisar otros trabajos, hasta pronto – dijo mientras salía de la habitación, Draco de inmediato se puso de pie pero Ginny le tomo del brazo
- ¿Que vas a hacer?
- Nada, solo le iluminare la pista de aterrizaje – le dijo guiñándole el ojo, mientras salía tras Harry – espera Harry – le grito al ver que el moreno estaba a punto de salir de la casa.
- ¿Que quieres?
- ¿Por que viniste?
- Ya te dije.
- Si, pero esa no es la razón y tu lo sabes, no me puedes engañar Harry, viniste a ver a Ginny – Harry se tenso sin decir nada mientras Draco proseguía
- Abre los ojos Harry, o acaso tu no te has dado cuenta que tu relación con Cho es una farsa y que es a Ginny a quien realmente amas. ¡Vamos Harry! No puedo creer que el próximo ministro de magia y el que derroto al señor oscuro no se pueda dar cuenta de algo tan simple como si amas o no a una mujer.
Harry no le contesto, simplemente se puso su gabardina negra y salio de la casa mientras murmuraba un hasta pronto.
Harry llego rápidamente a su casa, no deseaba hablar con nadie mucho menos ver a nadie, y sabia que si regresaba al ministerio eso seria lo menos que haría.
Entro en su casa donde tiro la gabardina al piso impotentemente, camino a buen paso hacia el bar donde se sirvió rápidamente media copa de vodka puro que apresuro por la garganta. Cerró los ojos mientras sentía como el caliente vodka caía por sus adentros.
Se sirvió otra copa, pero esta vez no la apresuro de la misma manera, ahora le dio un ligero sorbo y se sentó en uno de los sofás de la habitación.
¿A quien quería engañar? Draco tenía razón, amaba a Ginny y cada vez podía hacer menos para disimularlo. Vació de nuevo la copa en su boca mientras se ponía de pie y arrojaba el cristal contra la pared.
¡Si tan solo supiera que decirle o que hacer! Dio vueltas en la habitación como gato encerrado tratando de pensar que hacer, tratando de encontrar una salida al embrollo en el que se había metido.
Ya mañana seria sábado, y a partir de ese día seria el nuevo ministro de magia, quería solucionar todo esto antes de ser ministro, sino sabía de sobra que no tendría tiempo para ello y que debería de prestarle más atención a otras cosas.
Ya cuando iba por la vuelta mil ochocientos veinticuatro del cuarto se paro en seco.
¡Ya sabia que hacer!
Mas bien, siempre lo había sabido pero hasta ahora se había decidirlo a hacerlo, pero antes debia hacer algo mas.
Camino hacia su estudio mientras trataba de buscar el botón para hacer que el piso dejara de dar vueltas. Claro, con una botella de vodka enzima yo tambien daría vueltas. Tomo un papel de una de las gavetas de su escritorio y le escribió a su secretaria.
Quería que le enviara una invitación a la ceremonia de mañana a Paola la compañera de Ginny y a Daniel el chico del departamento de aurores. Sabía que a ellos dos les gustaría ir a la ceremonia, como era una ceremonia oficial, no todos podrían llegar a menos que tuvieran una invitación.
Se tenso al notar que Ginny tampoco tendría invitación, le garabateo otras líneas más al papel donde le preguntaba a su secretaria si se le había enviado o no una invitación a Ginebra Weasley. Luego de eso llamo a Hedwig quien seguía con el después de este tiempo, le ato el papel a la pata y abrió la ventana para dejarlo salir.
Después de unos instantes aparecía Hedwig de nuevo en su escritorio con la respuesta de su secretaria. Esta le decía que las dos invitaciones que le había pedido para Paola y Daniel serian enviadas esa misma noche.
Tambien le decía que a la señorita ginebra se le había enviado ya una invitación aunque no la utilizaría ya que iría con el señor Malfoy a la ceremonia.
Estas últimas líneas solo le sirvieron a Harry para tomas más valor y decidirse a hacer lo que tenia en mente. Tomo su celular del bolsillo, oprimió la tecla numero cinco unos instantes y llamo.
- Hola, Cho, necesitamos hablar…
N/A¡Uy¡Ya va la cosa! Ya el capitulo cinco es el ultimo snif… snif… les pido perdón por adelanto por que volverá a salir de Guatemala y no se si regresare en Diciembre o en enero, asi que… ¡¡sorry!!
Mil gracias a los reviews que me dejaron y gracias tambien a los que leen sin dejar su rr.
Les recuerdo que este es un regalo para mi amigota PAOLA quien hace unos días cumplió años – lo se Pao, hace ya mucho tiempo pero cuando escribí este Cáp. no los habías cumplido aun – ¡¡Asi que todos un abrazo para Pao!! O bellapaola como quieran llamarle
Tambien les invito a leer mi nuevo fic "Last Sacrifice", es por mi aniversario como escritora, esta muy bueno eh.
Ya me puce al dia con mis otras actualizaciones para kien los lea…
Ahora si¡nos veremos luego!
Jamesandmolly
