"Dos Fragmentos del Mismo Mundo"

Capítulo 4: "Una Dolorosa Verdad"

-Tierra ~ Parque Central Mochinoki-

-Ay…Debería haber un colchón en el piso… - Murmuró Tio poniéndose de pie.

-Unu… ¡Kurumi-chan ya llegamos! – Exclamó Gash con una sonrisa mientras miraba a Kurumi, quien se estaba sacudiendo.

-Sí. – Asintió la pelinegra mirando al frente - "Aún hay esperanza…No puedo darme por vencida." – Pensó. - ¡Vamos! ¡De prisa! – Exclamó Kurumi comenzando a correr a la casa de Dufaux.

-Unu… Kurumi-chan está emocionada. – Comentó Gash con una sonrisa.

-Sí, ella solo desea regresar, debemos ayudarla. – Le respondió Tio y Gash asintió. – ¡Pues vamos! -

-¡Unu! Kurumi-chan ¡Espéranos! – Exclamó Gash corriendo detrás de ella.

Tio sonrió y luego volteo a ver a Zeon, quien estaba observando toda la escena en silencio. – ¿Y tú qué esperas? – Le preguntó Tio mientras caminaba hacia él y lo tomaba de la mano.

-¡¿P-Pero que haces?! – Exclamó Zeon siendo llevado por la pelirroja. – Tio suéltame ya, no pienso correr como un chiquillo loco. – Le dijo pero no hizo ni un intento por soltarse.

-Jo… No seas amargado y corre con nosotros. – Le reprochó Tio mientras lo obligaba a correr, para cuando llegó, Kurumi y Gash ya había llegado. – Jo… Me siento…muy cansada. – Murmuraba entre respiraciones rápidas Tio mientras soltaba la mano de Zeon y se recostaba sobre sus rodillas.

-Quien te manda a llevarme, yo te dije que me soltarás. – Le contestó Zeon observándola.

-Pero cualquiera colabora y no me pone todo el peso. – Le respondió Tio achinando sus ojos.

-Unu…hay que tocar el timbre. – Le señaló Gash a la pelinegra, que al instante en que lo vio no dudó en tocarlo.

No pasó ni un segundo para que la puerta de la casa se abriera y Dufaux y Kiyomaro salieran a recibirlos.

-¡Gash, Tio, Zeon, Kurumi! — Exclamó Kiyomaro abriendo la puerta recibiéndolos con una sonrisa.

-¡Unu! Kiyomaro… ¿Cómo supiste que veníamos hoy? – Preguntó confundido Gash.

El pelinegro sonrió de lado. –No fue tan difícil, simplemente le pregunté a Dufaux. – Explicó mientras lo señalaba.

-Ah, era de imaginarse. – Contestó Tio.

-Pasen. – Exclamó Dufaux desde el interior.

Todos asintieron y entraron, Kiyomaro cerró la puerta al entrar Kurumi, quien iba al final, para después ir con ellos a la sala y sentarse junto a Dufaux.

-¿Y qué sucedió? – Kiyomaro los miró fijamente. – ¿Pudieron ver a la diosa? –

-No. – Zeon cruzó los brazos. – Su hechizo inexistente no funcionó y casi nos mata el escudo. –

-¡Qué si existe! – Kurumi lo miró fastidiada. - ¡Además fue tu culpa que nos atacara el escudo por haberlo atacado primero sin pensar! –

-¡¿Y yo cómo iba a saber que ni un sello sabías hacer?! – Dijo mirándola con irritación.

-Unu, Zeon, Kurumi-chan, no peleen entre ustedes. – Gash trató de tranquilizarlos.

-Tch. – Dijeron ambos al unisón mientras le daban la espalda a otro.

Tio soltó un suspiró. – Bueno, Dufaux. – Miró al rubio que estaba sentado frente a ellos junto a Kiyomaro. - ¿Cómo podemos ayudarla a volver? –

-Recuperando el Cristal del Tiempo que le robaron. – Contestó tranquilamente.

-En el Santuario fuimos emboscados por Maruss y Zophise. – Gash habló esta vez.

-¡¿Zophise?! – Exclamó sorprendido Kiyomaro.

-Unu, trabajan juntos. – Apretó sus puños algo furioso. – Y ambos tienen un fragmento de la Esfera del Silencio. –

-Sí, además Maruss dijo que él ya no tenía el Cristal de Kurumi. – Agregó Tio. – Pensamos que tal vez-… -

-El que robó la Esfera del Silencio y la Esfera de los 7 Tiempos la tiene. – Terminó Dufaux, ganándose una mirada de fastidio por parte de Tio.

-Pero…no sé cómo detectarla. – Dijo Kurumi mirando a Dufaux. – Podía sentir a la Llave del Tiempo e incluso invocarla, pero, por alguna razón, ya no puedo hacerlo ni siquiera con el Cristal del Tiempo. -

-No has perdido esa habilidad. – Dijo Dufaux. - Ocultan su poder con la Esfera del Silencio y por eso no puedes sentirla. –

-¿Lo ocultan? – Kurumi dijo confundida. - ¿Entonces qué haré? –

-Podríamos ir a conseguirlo. – Tio se levantó. – Vayamos todos a recuperar las 3 esferas robadas. –

-¿Te volviste loca? – La miró Zeon. – Ni de chiste irás a pelear con ellos. –

-¡¿Por qué no?! – Le reclamó. - ¡Es una buena oportunidad para derrotarlos y recuperar las esferas robadas! –

-¡He dicho que no! – Exclamó irritado.

-¡Gash! ¡Haz reaccionar a este tonto! ¡Dile que sí iremos! — Exclamó Tio enfadada sin quitar la mirada de Zeon.

-Unu…Bueno… - Comenzó Gash.

-Gash no hará nada, no irás y punto final. – Ordenó Zeon seriamente interrumpiéndolo.

-¡No estoy hablando solo de mí! Estoy hablando de ir todos. – Le contestó Tio rodando los ojos. – Además ¿Cuál es el problema en que yo vaya? -

-¿Acaso no lo recuerdas? Aún no has recuperado todos tus conjuros, así que te quedarás aquí y se acabó. - Le ordenó Zeon molesto.

-¿Uh? ¿Qué pasó con tus conjuros, Tio? – Preguntó Kurumi confundida.

-Se los robaron cuando luchó contra Maruss, quien poseía un fragmento de la Esfera del Silencio. – Contestó Zeon por Tio.

-Oye, no lo digas cómo sí me hubieran robado todos mis conjuros, solo fueron unos cuantos. – Le recriminó Tio cruzando sus brazos.

-Igual, ya dije que te vas a quedar, no vamos a ir a ningún lado y terminado este tema. – Sentenció Zeon dándole la espalda.

-Pero Zeon… - Le contestó Tio.

-Déjalo…no importa… - Murmuró Kurumi poniendo una mano en su hombro, regalándole una triste sonrisa después de un suspiro duro.

-Pero Kurumi… - Murmuró Tio.

-Ustedes ya han hecho mucho por mí. – Murmuró Kurumi viendo a todos. – Se los agradezco. – Luego dirigió su mirada a Zeon y este desvío su mirada. – Gracias por llevarme al Santuario, Zeon. – Le agradeció Kurumi con una cálida sonrisa.

-Tsk. – Fue lo único que respondió Zeon sin mirarla.

-¡Zeon! – Exclamó Tio molesta queriendo golpearlo por su indiferencia.

Kurumi soltó una triste sonrisa. – No importa…yo iré a buscar el Cristal del Tiempo. -

-¡Unu! ¡¿Tú sola Kurumi-chan?! – Exclamó Gash sorprendido. – ¡Pero es muy peligroso! -

Kurumi sonrió mirando a Gash. – Estaré bien Gash, pero quiero hacer algo antes de irme… ¿Dónde está Martel, Dufaux? – Preguntó Kurumi volteando a verlo. – Quiero verla, aunque ella no sepa quién soy…Solo quiero saber cómo está. -

Dufaux la miró y luego desvío su mirada. – No puedo decírtelo. -

-¿Eh? ¡¿Por qué no?! Tú debes saberlo, Martel sigue siendo tú hermana, ¡¿No es así?! – Preguntó Kurumi sintiendo un mal presentimiento en su pecho.

Dufaux siguió sin verla y sin responderle.

-Dufaux. – Habló seriamente Kurumi. – ¿Dónde está Martel? -

-Ya te dije que no puedo decírtelo. -

-¡¿Por qué no?! – Exclamó Kurumi algo alterada, se estaba angustiando - "¿Por qué Dufaux no me lo quiere decir?, ¿Dónde estás…Martel?" – Miró fijamente al chico. - ¡Dímelo Dufaux! -

-¡No puedo! - Respondió algo alterado.

-¡Sólo quiero verla! ¡Sólo quiero saber cómo está! ¡Tú debes saberlo! ¡Dímelo, así podré ir a buscarla! — Exclamó Kurumi.

-¡Martel está muerta! – Exclamó Dufaux frustrado, haciendo que todos guarden silencio.

-¿Qué?... – Susurró Kurumi poniendo una mano en su pecho, todo el mundo comenzó a girar. - "Martel está muerta… ¡Martel está muerta!" – El aire comenzó a faltarle. - No, eso no puede ser… - Susurró Kurumi, sintiendo como se le bajaba la presión y su visión comenzó a nublarse.

-¿Muerta? – Preguntó Zeon.

-¡¿Qué pasó?! – Gritó Kurumi asustada. - ¡Dímelo! –

-Murió por tuberculosis. – Dijo Dufaux sin mirarla. – Sus defensas eran bajas y, si no la mataba la tuberculosis, moriría por culpa del VIH. –

-¡¿Qué?! – Exclamó asombrado Kiyomaro. - ¡¿Por qué?! ¡¿Qué vivió esa chica exactamente?! –

-Sin Kurumi, Martel jamás dejó su vida diaria para mantener la vida de nuestras hermanas. – Respondió Dufaux.

-¿Su vida…diaria? – Preguntó Gash confuso.

-Martel se prostituía… - Respondió Kurumi agachada, llamando la atención de todos. – Cuando la conocí, ella tenía unos días de haberlo hecho por primera vez…el día que me encontró…ella…ella… - No pudo terminar de hablar debido a las lágrimas que cayeron por sus ojos.

-Ese día acababa de enterrar a Lissette. – Terminó Dufaux. – Nuestra hermana menor. –

-¡¿E-Enterrarla?! – Exclamó Tio sorprendida. - ¡¿Ella…se pro-prosti…?! –

-Sabía que a Dufaux lo había vendido su madre…pero no pensé que ella hubiera hecho lo mismo con sus hermanas. – Dijo Kiyomaro confuso.

-¿Hace cuánto…murió…? – Preguntó Kurumi con dificultad.

-Dos meses antes de que la batalla del Rey Mamodo terminara. – Contestó Dufaux. – Diane la enterró. –

El aire volvió a faltarle, su respiración era débil y su mente estaba en blanco…Este mundo era una pesadilla para ella: Gash no la recordaba, Zeon era cruel con ella, Tio se llevaba bien con las dos personas más importantes para ella y, ahora, acababa de descubrir que su única amiga estaba muerta.

Se dio la vuelta y salió corriendo del lugar mientras las lágrimas caían por su rostro.

-¡Kurumi, espera…! – Tio quiso detenerla, pero Kurumi le cerró la puerta en el rostro y la perdió de vista. – Eso…me dolió… - Se sobó la frente.

-Unu…pobre Kurumi-chan. – Dijo Gash algo decaído.

Zeon miraba a la puerta mientras tenía los brazos cruzados. Algunas imágenes de los recuerdos de Kurumi volvieron a aparecer en su mente y no pudo evitar sentirse un poco culpable de sus lágrimas…La había tratado tan fríamente todo el tiempo, desconociendo sus sentimientos o la muerte de su Guardiana.

-Tsk. – Hizo un gesto de disgusto al sentir un amargo sabor en su boca. – Bien, iremos a recuperar su Cristal y las Esferas. –

-¿E-Enserio? – Tio lo miró sorprendida, Zeon solo asintió. - ¡Gracias, Zeon! –

-No las des, tú te quedas. – Dijo sin mirarla.

-¡¿Qué dijiste?! – Su expresión cambió a una de fastidio. - ¡Por supuesto que iré! –

-No, tú no vas. – Respondió tercamente.

-Jo… ¡Gash, dile que iré! – Tio volteó a ver al rubio, quien puso una expresión de miedo. - ¡Díselo! –

-Unu… - Gash estaba sudando del miedo y los nervios.

-Gash, no se te ocurra. – Amenazó Zeon.

-Unu… - Comenzó a temblar cuando la mirada asesina de Zeon se fijó en él.

-¡Díselo, Gash! – Replicó Tio.

-No te atrevas. – Reafirmó Zeon.

-Unu… - No sabía qué hacer ¿Zeon o Tio? Cualquiera que eligiera, sabía que terminaría siendo golpeado por alguno de los dos. – Tio…puede venir. –

-¡Sí! – Gritó con emoción y saltó, después apuntó hacia Zeon con una mirada victoriosa. - ¡Ja, ¿cómo te quedó el ojo?! ¡Es una orden del rey y no puedes desobedecerla! –

-¡Maldición! ¡¿Qué crees que haces, Gash?! - Reclamó furioso.

-Unu…necesitaremos ayuda, y los conjuros de Tio son efectivos. – Gash dijo sin dejar de temblar.

-Tsk, maldita sea. – Desvió la mirada molesto.

-También necesitaremos a Kurumi. – Dijo Tio mirando a los demás. – Debemos ir por ella. –

-Unu, pero no creo que quiera vernos… - Murmuró decaído, después dio un pequeño salto mientras sonreía mirando a su hermano. - ¡Ya sé! ¡Zeon, ve a buscarla! –

-¡¿Qué?! – Volteó inmediatamente. - ¡Ni hablar! ¡No iré a buscar a esa mocosa! –

-¡Unu, eres el único al que le hará caso! – Gash replicó. - ¡Si vas tú, estoy seguro que vendrá! –

-¿Estás seguro, Gash? – Cuestionó Tio mirándolo. – Considera que podría romperle más el corazón. –

-¡Unu! Estoy seguro de que Zeon debe ir, Kurumi-chan me dijo que Zeon era muy importante para ella, estoy seguro de que lo escuchará. – Le explicó Gash convencido.

-Hmm…Sí es así, entonces debes ir Zeon. – Le dijo Tio mirándolo.

-¡Por supuesto que no! – Exclamó Zeon.

-¡Escucha! – Le dijo Tio fuertemente. – Kurumi está pasando por un horrible momento, ponte en su lugar, no me imagino lo que haría si yo… -

-Basta, te dije que dejaras de pensar en esas cosas. – La interrumpió Zeon.

-Entonces, ve por ella y tráela. – Le dijo Tio mirándolo seriamente, para luego suavizar su rostro. —

¿Por favor? -

Zeon, quien estaba cruzado de brazos, se mordió el labio frustrado. – ¡Agh! De acuerdo. – Aceptó irritado.

Tio y Gash saltaron de emoción. – ¡Gracias Zeon! – Exclamaron ambos.

-Tsk, son tan molestos. – Murmuró Zeon. – Bueno, ¿y a donde se supone que debo ir? -

Tio miró a Dufaux y este contestó. – Se encuentra en el parque. -

Zeon asintió con la cabeza. – Ya vuelvo. – Y diciendo esto se teletransportó.

-Unu… Espero que Kurumi-chan este bien. – Murmuró Gash.

-Eh… Gash… - Lo llamó Tio mirando el suelo.

-¿Unu? ¿Qué ocurre Tio? – Preguntó el rubio mirándola.

-¿Kurumi te dijo que Zeon era especial para ella? – Preguntó la pelirroja mientras hacía círculos en el suelo con su pie.

-¡Unu! Kurumi-chan me contó muchas cosas que hizo Zeon por ella en su Mundo, me dijo que él la peinaba…Le eligió su vestido cuando fue su cumpleaños número cinco, que… -

-¡¿Eh?! ¡¿Zeon hizo eso?! – Exclamó Tio sorprendida.

-¡Unu!... Uh…Tio… ¿Qué pasa? – Preguntó Gash extrañado mirando a la pelirroja, quien se había quedado pensando.

-Eh… No, nada…ya vuelvo. – Y con esto Tio salió también.

-Parque Mochinoki, Tierra-

-Aquí estabas. – Apareció Zeon detrás de ella, Kurumi estaba llorando detrás de unos árboles del parque de Mochinoki, exactamente donde Gash tenía su "escondite secreto".

-¿Qué quieres? – Dijo sin mirarlo o dejar de sollozar. – Déjame sola. –

-Te vine a buscar. – Continuó, ignorando la petición de Kurumi. – Vámonos, iremos a buscar tu Cristal y nuestras Esferas. –

-¿No me escuchaste? Te dije que me dejaras sola… - Contestó sin mirarlo de nuevo.

-Tsk, sí que eres terca. – Se agachó hacia ella y le tomó del brazo. – Al menos mírame cuando hables. – La volteó y notó que sus ojos estaban completamente rojos e hinchados, seguía llorando y su mirada reflejaba profunda tristeza.

-Zeon… - No pudo contenerse más y lo abrazó con fuerza. - ¡Zeon…! –

-¡Oye, ¿qué haces?! – Quiso alejarla de él, pero ella se aferró con más fuerza. - ¡Suéltame! –

-Por favor… - Susurró con tristeza. – Déjame así…por favor… -

Tio llegó corriendo al parque gracias a la información de Dufaux. - Dijo que estaban aquí… ¿Pero dónde? – Comenzó a buscarlos con la mirada, pero estaba vacío el lugar. – Que extraño… ¿Hm? – Escuchó unos sollozos cerca de ella y volteó inmediatamente. - ¿Será Kurumi? – Se acercó silenciosamente hacia el lugar donde provenían dichos sollozos, efectivamente era Kurumi…pero se quedó confundida al ver que estaba abrazando a Zeon y él la tenía abrazada de los hombros. - ¿Qué es esto? – Murmuró para sí mientras se escondía para evitar que la vieran.

-Zeon… - Kurumi levantó el rostro y miró a Zeon fijamente.

-¿Hm? – La miró confundido al escuchar que lo llamó. - ¿Qué? –

Kurumi no respondió, solamente lo tomó de los hombros y se acercó a él para besarlo, Zeon se sorprendió al igual que Tio, el peligris la detuvo y la miró fijamente.

-¡¿Qué crees que haces, mocosa?! – Exclamó fastidiado, aunque admitía que le había llegado por sorpresa.

-No importa, ya nos hemos besado antes… - Murmuró Kurumi viéndolo fijamente con sus ojos llenos de lágrimas. – Hacerlo una vez más no afectará en nada, así que… - Volvió acercarse lentamente hacia él.

-¡E-Eso no sucedió aquí! – Exclamó, pero por alguna razón estaba inmóvil. - ¡A-Aléjate! –

-Zeon, te quiero. – Kurumi lo abrazó del cuello y cerró sus ojos.

Zeon se quedó congelado cuando Kurumi lo besó, se había quedado totalmente en shock y no sabía cómo reaccionar, Tio estaba igual de sorprendida.

-"¡¿Q-Qué…?!" – Tio se quedó inmóvil, no entendía la situación. Sintió que su estómago se revolvió y una pequeña punzada le dolió en el pecho.


-Residencia Takamine, Mochinoki ~ Segundo Mundo-

-¡Unu, Kiyomaro! – Gash saltó a su guardián cuando abrió la puerta.

-¡¿Gash?! ¡¿Qué haces aquí?! – Exclamó Kiyomaro bajándolo.

-¿Dónde está Dufaux? – Zeon miró a Kiyomaro fijamente.

-¿Dufaux? Arriba, en su habitación. – Kiyomaro respondió. - ¿Y Kurumi? –

-Muévete. – Zeon lo ignoró y entró a la casa, dirigiéndose inmediatamente hacia la habitación de Dufaux.

-¿Hm? ¿Y qué le pasa a Zeon? – Preguntó confundido el pelinegro. - ¿Sucedió algo? –

-Unu. – Gash asintió. – Vamos arriba con ellos. – Dijo entrando a la casa.

-Bien… - Respondió no muy seguro, cerró la puerta y siguió a Zeon junto a Gash.

-Dufaux. – Zeon se sentó frente a él.

-"¿Dónde está Kurumi?", ¿cierto? – Dijo sin voltear a verlo, estaba recostado en la cama leyendo un libro.

-Sí, dímelo. – Respondió Zeon con seriedad.

-¿Le pasó algo a Kurumi? – Preguntó confundido Kiyomaro, recargándose en el escritorio.

-Eso queremos saber. – Respondió Gash, sentándose al lado de Zeon.

-No está aquí. – Dijo Dufaux sin verlos aún.

-¡Eso lo sabemos! – Replicó Zeon frustrado. - ¡Por eso vinimos! –

-No me refiero a este lugar. – Dijo mirándolo esta vez. – Kurumi no está en este mundo. –

-¿Eh? – Zeon no entendió lo dicho. - ¿A qué te refieres? –

-El Cristal del Tiempo la transportó a otro mundo alterno cuando intentó protegerlo de quien lo quiso robar. – Respondió.

-¡¿Qué?! – Zeon se preocupó. - ¿Kurumi luchó contra el responsable? –

-Así es. – Dijo mientras se sentaba en la orilla de la cama. – No podrá regresar hasta que consiga ese Cristal y lo use para volver. –

-¡¿El Cristal del Tiempo no está aquí?! – Zeon se puso de pie inmediatamente. - ¡¿Cómo pasó todo esto?! –

-Fue un accidente. – Respondió Dufaux la pregunta. – Ella estaba recorriendo los jardines llorando cuando vio al culpable, así que luchó con él y el Cristal se activó llevándola a ese otro mundo. –

-¡¿Unu?! ¡Zeon…! – Gash volteó a ver a su hermano.

-No me digas lo que ya sé. – Dijo agachando un poco la mirada. – Dufaux, ¿qué es ese mundo? –

-Una versión alterna al nuestro. – Respondió.

-¿Eh? – Kiyomaro se acercó. - ¿Una versión alterna? –

-La historia que nosotros conocemos es algo diferente a esa…el pasado aparente mente es igual, pero en ese mundo Zeon siempre estuvo solo, Gash nunca fue protegido, Martel no fue rescatada, en ese mundo…Kurumi nunca existió. –

-¡¿Unu?! – Gash exclamó poniéndose de pie. - ¡¿Kurumi-chan no existió en ese mundo?! –

Dufaux negó con la cabeza. Zeon seguía en shock, ¿cómo pudo pasar eso frente a sus ojos? ¿No se suponía que él la cuidaría? ¿Cómo dejó que terminara en un mundo donde ella nunca existió?

-Dufaux… - Zeon lo miró fijamente. - ¿Cómo está Kurumi? Dímelo. –

-Ella… – Su expresión reflejó un poco de confusión al recibir la respuesta a esa pregunta.

Miró fijamente a Zeon, notando la preocupación reflejada tras sus grandes ojos violetas, ¿cómo le diría que Kurumi, en estos momentos, estaba besando a otro "él"? ¿Cómo le daría…esa noticia a Zeon? Sabía muy bien que, para su Mamodo, Kurumi era alguien muy, muy especial.

-Ella…está bien, alguien más la está cuidando. – Respondió secamente mientras desviaba la mirada.


-Primer Mundo, Tierra ~ Parque Mochinoki -

Tio, al ver que se estaban besando decidió irse, su corazón le dolía de algún modo y no lo entendía. Kurumi, en cambio, mientras besaba a Zeon, accidentalmente activó su poder, entrando en los recuerdos de Zeon sin que pudiera evitarlo.


-Jo… Pero qué cansada estoy. – Murmuró Tio recostándose sobre el césped del Jardín del Castillo, terminaba de regar las flores que había sembrado. Gash le había permitido cuidar del Jardín Real, y estaba feliz de ello. Soltó un bostezo mientras observaba las nubes, su visión comenzó a hacerse nublosa por el sueño. – No creo que a Gash o a Zeon les moleste si descanso un poco… - Susurró para sí mientras cerraba los ojos y caía rápidamente dormida.

Zeon la observaba trepado en la rama de un árbol, yacía tiempo que venía a mirarla desde allí. Miró a ambos lados para asegurarse de que nadie lo descubriera. A decir verdad, hace algún tiempo había comenzado a sentir cosas cuando Tio estaba cerca, y realmente quería convencerse de que no sentía nada…Pero no pudo. Le fastidiaba que su sola presencia le pusiera nervioso, o qué su risa le acelerara el corazón, al final, aprendió a vivir con ello…Y hasta dejo de desagradarle ese sentimiento…Lo único que le molestaba era saber que a ella no le pasaba igual.

Se teletransportó a su lado y la miró fijamente, estaba acostada de frente, así que podía verle el rostro claramente, sus respiraciones suaves y sus labios entre abiertos, algo comenzó a formarse en su pecho mientras la observaba.

-Maldición… ¿Por qué tienes que dormir aquí? – Preguntó con fastidio para luego mirar a todos lados y volver a fijar su mirada en ella. – Tú eres la única culpable de esto… - Susurró mientras se acuclillaba frente a ella, y con una mano sujeto los brazos de Tio y con la otra le tapo los ojos. Se acercó lentamente y la besó.

Tio despertó al sentir un peso en sus labios, abrió los ojos pero no podía ver nada, quería mover sus brazos pero algo se lo impedía, no comprendía lo que estaba sucediendo.

Zeon se alejó de ella y rápidamente se teletransportó antes de que la pelirroja pudiera verlo, Tio se sentó de prisa y su corazón estaba acelerado, miró por todos lados pero no encontró a nadie.

-¿Me estoy volviendo loca? – Se preguntó llevándose una mano a su boca.


Kurumi se separó rápidamente confundida ante esa visión, sentía un dolor en el pecho por lo que había visto. Zeon…Zeon había besado a Tio. Frunció el ceño ante este pensamiento, sabía que ese no era su Mundo y que allí ella no había existido, pero de todas formas…El solo pensar que él…pudiera querer a alguien más…Simplemente le molestaba. Fijó su mirada en Zeon, quien aún seguía en shock por lo ocurrido, el peligris parpadeó dos veces antes de volver en sí.

-¡¿P-Pero que hiciste?! — Preguntó molesto Zeon apartándose de ella. – ¡¿Te volviste loca?! -

Kurumi lo miró y soltó un fuerte suspiro. – Zeon… ¿Qué sientes por Tio? – Preguntó mirándolo con aflicción.

Zeon se sobresaltó ante esa pregunta, rápidamente desvío su mirada. – ¿A qué viene esa pregunta? –Preguntó fastidiado.

-En este Mundo…he notado que ustedes son muy unidos. – Le dijo Kurumi sin cambiar su expresión.

-Tsk ¿Y eso qué tiene que ver? ¿Qué se supone que deba sentir por esa niña sentimentalista? – Preguntó Zeon cruzado de brazos sin mirarla.

-Vi…un recuerdo tuyo donde…donde la besabas. – Confesó Kurumi con dolor, no le gustaba esto, realmente nada podía ser peor, en este Mundo su vida era una desgracia, quería regresar ya.

Zeon dio un brincó casi imperceptible, su rostro pálido comenzó a adquirir un tono rojo en sus mejillas, desvío su mirada fijándola en una árbol, pero rápidamente transformo su rostro a uno molesto y tomó a Kurumi del brazo levantándola con él. – ¡¿Cómo viste eso?! – Exclamó Zeon mirándola fijamente. – ¿Tú también puedes ver los recuerdos de los demás? - Le preguntó mientras la miraba a los ojos.

-¡No es que yo pueda controlarlo! – Exclamó Kurumi zafando su brazo. – Únicamente puedo verlo cuando un sentimiento es demasiado grande…o fuerte, no es que yo haya querido ver ese recuerdo, fue inevitable… - Esto último lo dijo en un susurro. Le dolía…haber visto eso le dolía…Estar allí le dolía…Todo lo referente a ese Mundo le dolía…Incluso su existencia. – Zeon… ¿Qué sientes por ella? Dímelo… -

-¡Eso no es algo de tu incumbencia! – Exclamó furioso mientras la tomaba de ambos brazos y la acercaba a ella. - ¡Escucha mocosa, si dices una palabra me aseguraré de convertir tu vida en el mismísimo infierno! ¡¿Me escuchaste?! –

-¡CALLATE! – Se zafó de su agarré mientras las lágrimas caían por sus ojos de nuevo. ¿Por qué le dolía tanto? Ella siempre amó a Gash, admitía que Zeon era muy importante para ella, pero no a este grado… ¿Qué era ese sentimiento doloroso? - ¡Este mundo es el infierno! ¡EL INFIERNO! ¡Quiero irme a casa! ¡No quiero estar aquí! ¡Eres…eres un completo idiota! –

-¡Cierra la maldita boca! – Grito furioso mientras abofeteaba a Kurumi. - ¡¿Crees que yo quiero que sigas aquí fastidiando?! ¡No causas más que problemas! ¡Eres molesta! - La tomó de los hombros con rudeza y la obligó a mirarlo a los ojos. - ¡Quiero liberarme de ti lo más rápido que sea posible! ¡No tengo tiempo de escuchar tus estupideces, así que muévete! –

-¡Suéltame! – Apareció sus alas y creó una ráfaga de viento para obligarlo a soltarla, pero como consecuencia cayó el peligris jalándola con él, terminando encima de Zeon y besándolo nuevamente.

Su poder se inestabilizó una vez más y terminó mostrándole un recuerdo de ella a Zeon.


-¡Zakeru! – Un Zeon de 3 años estaba entrenando junto a Kurumi, la chica estaba llena de moretones y heridas. - ¡Tienes que reaccionar más rápido! ¡Zakeruga! –

-¡Feishirudo! – Logró cubrirse del ataque.

-¡Zakeru! – Zeon apareció detrás de ella y la golpeó con el ataque en la espalda. - ¡No te desconcentres! ¡Un error de esos podría matarte en el campo de batalla! –

-Zeon… - Se puso de pie con dificultad debido a sus heridas. – Me siento mal… - La cabeza le daba vueltas y sentía que no tenía fuerza.

-¿Hm? – Se acercó a ella para ayudarla. - ¿Qué sucede? –

-La cabeza… - Quiso caminar hacia él, pero terminó tropezando.

-¡Kurumi! – Corrió para ayudarla, pero la joven le tomó del manto y terminó tumbándolo con ella en el suelo, ambos abrieron los ojos como platos cuando notaron que sus labios estaban unidos en un beso accidental. Se quedaron inmóviles ante aquello, pero ninguno hizo esfuerzo alguno para separarse del otro…


-¡Quítate! – La empujó Zeon después de ver ese recuerdo, ella no había mentido cuando dijo que ellos ya se habían besado en el pasado. - ¡¿Por qué hiciste eso?! ¡¿Acaso quieres que me haga responsable por tus recuerdos?! –

-¡Ya te dije que no lo controlo yo! – Exclamó poniéndose de pie. - ¡Y yo también quiero irme de aquí! ¡Este mundo…es una pesadilla! –

-Bien, entonces, sí realmente quieres irte, debes regresar con nosotros. –Le dijo seriamente Zeon. – Iremos a buscar el Cristal y las dos Esferas. -

Kurumi, quien estaba mirando el suelo, clavó su mirada en él. – ¿Eh? Pero sí tú dijiste que… -

-Sé lo que dije, pero cambie de opinión. – La interrumpió Zeon sin mirarla. – Fue por eso que vine a buscarte, pero no me escuchaste. -

-Zeon… - Murmuró Kurumi sorprendida. — Entonces… ¿Vas a ayudarme? – Preguntó mirándolo fijamente.

Zeon miró a otro lado un tanto incómodo. – Te estoy diciendo que sí, pero no solo lo hago por ti, lo hago también por nuestras Esferas. – Contesto sin mirarla.

-Zeon. – Lo llamó Kurumi y él la miró. – Gracias. – Agradeció con una sonrisa.

-Tsk. – Murmuró Zeon para luego mirarla fijamente. – Pero si te atreves a decir algo sobre… -

-No diré nada. – Lo interrumpió Kurumi cambiando su expresión a una afligida. – Tampoco es como si quisiera recordarlo… - Susurró mientras comenzaba a caminar hacia la casa de Dufaux y Zeon solo la observó.

-Bien, entonces andando. – Respondió Zeon adelantándose un poco, la miró de reojo…Aún sin poder creer que hace poco…se habían besado.


-Unu…Tio ¿Qué ocurre? – Preguntó Gash preocupado. Desde que la pelirroja volvió, únicamente se había sentado sin emitir palabra alguna.

-¿Uh? No…Nada Gash. – Respondió negando con la cabeza volviendo a fijar su mirada en la ventana.

-Unu… - Respondió dudoso.

-Me preguntó si Zeon logró convencer a Kurumi… - Habló Kiyomaro desde su asiento.

-Ya llegaron. – Le respondió Dufaux abriendo la puerta y mostrando a Zeon quien estaba a punto de golpearla. — ¿Lo ven? – Preguntó divertido Dufaux.

-¡Unu! ¡Kurumi-chan! ¡Volviste! – Exclamó Gash contento mientras corría hacia la pelinegra.

Kurumi asintió mientras le sonreía a Gash.

-Sí… Zeon me dijo que van a ayudarme a buscar el Cristal. – Le respondió Kurumi mirándolo.

-¡Unu! Ya no estés triste Kurumi-chan ¡Nosotros vamos a ayudarte! – Exclamó Gash tomando ambas manos de Kurumi mirándola con fe.

Kurumi se sonrojó un poco ante este acto. – Gracias Gash… Tú siempre serás un buen amigo. – Le respondió Kurumi regalándole una cálida sonrisa.

-Unu, tú también eres una buena amiga Kurumi-chan. – Le respondió Gash con una sonrisa.

Zeon caminó unos pasos distanciándose de ellos y fijó su mirada en Tio, quién había estado observándolos pero desvió su mirada cuando se encontró con la de él.

-Entonces se van ¿No es así? – Preguntó Kiyomaro.

Zeon asintió con la cabeza. – Será mejor marcharnos ahora, entre menos tiempo perdamos mejor. -

-¡Unu! ¡Andando! ¿No es así Kurumi-chan? – Exclamo Gash mirando a la pelinegra.

Kurumi asintió con la cabeza. — ¡Sí! – Luego recordando algo, volteo a mirar a Dufaux. – Dufaux… -

-¿Qué si Zeon sabe que estás aquí? – Preguntó Dufaux y Kurumi asintió. – Sí…Él ya sabe que estás aquí, en este momento está buscando la manera de llevarte de vuelta. – Le contestó Dufaux.

-¡¿Oíste eso Kurumi-chan?! – Exclamó Gash mirándola alegre. – Mi hermano Zeon ya está buscándote. -

-¿Qué? Yo no estoy buscando a nadie. – Le recriminó Zeon cruzando sus brazos.

-Unu…Me refiero a mi otro hermano. – Le contestó Gash inocentemente.

-¡Gash! ¡Tú solo tienes un hermano y ese soy yo! – Exclamó Zeon mientras lo agarraba y le revolvía el cabello con su mano.

-Unu… - Murmuró Gash acomodándose su cabello.

-Zeon… Zeon me está buscando… - Susurró Kurumi mientras se llevaba una mano al pecho y sonreía ligeramente. – Espérame Zeon… Volveré pronto. -

-¡Unu! ¿Qué estamos esperando? ¡Vayamos! – Exclamó Gash y miró a Tio. – ¡Tio! ¡Ya nos vamos! – La llamó mientras abría la puerta de la casa de Dufaux.

Tio levantó la mirada. – ¿Eh? Oh… si, andando. – Respondió distraídamente mientras se acercaba al grupo y se paraba junto a Gash ganándose una mirada extrañada de Zeon.

-Gash. – Lo llamó Kiyomaro haciendo que Gash lo mirará. – Suerte… -

Gash lo observó y luego asintió con una sonrisa. – ¡Unu! -

Zeon salió detrás de ellos dándole una última mirada a Dufaux, quien lo miró fijamente mientras le señalaba con la mirada a Kurumi, Zeon lo miró sorprendido y luego desvío su mirada saliendo de allí.


-Primer Mundo ~Jardín Real-

-Unu, al fin llegamos. – Dijo Gash mirando el castillo. – ¿Quién tiene hambre? ¿Todos tienen hambre? ¡Pues yo también tengo hambre! ¿Qué? ¿Qué vayamos a comer primero? ¡Pues claro! ¡Vamos! – Habló desenfrenadamente Gash mientras tomaba la mano de Kurumi y se la llevaba. – ¡Vamos a comer Kurumi-chan! -

-G-Gash… - Murmuró Kurumi siendo arrastrada por el rubio.

-¡Oye, Gash! ¡Nadie ha dicho nada de eso! – Exclamó Zeon siendo totalmente ignorado por su hermano, quien estaba ya muy lejos junto con Kurumi. – Tsk. – Resopló un poco divertido. – Gash nunca cambiará, ¿No es así, Tio? – Preguntó volteando a verla.

La pelirroja se estaba sacudiendo su vestido calmadamente. – Ah, sí, supongo. – Murmuró sin verlo mientras se alejaba al castillo.

-¿Qué te pasa? – Preguntó Zeon poniéndose frente a ella.

-¿A mí? – Preguntó Tio señalándose.

-¿Quién más? – Preguntó Zeon mirándola fijamente. – Has estado demasiado callada y tranquila todo este tiempo, ¿Qué te ocurre? – Volvió a preguntar el peligris.

-¿Acaso no puedo estar callada? – Preguntó Tio cruzando sus brazos.

-No, porque siempre eres ruidosa y molesta, es obvio que algo te pasa. – Le respondió Zeon y Tio lo fulminó con la mirada, luego simplemente dio media vuelta y caminó dejándolo solo. Zeon alzó una ceja ante esto. Se suponía que Tio iba a contestarle con algún insulto pero ella simplemente se fue.


-Unu… ¡Estuvo delicioso! – Exclamó Gash recostándose en la silla con una mirada de satisfacción. — ¿Te gustó Kurumi-chan? -

Kurumi asintió con la cabeza. – En serio…muchas gracias por todo. – Agradeció Kurumi con una sonrisa mientras miraba de reojo a Zeon.

-¡Unu! No hay de qué, para eso están los amigos. – Le contestó Gash sonriente.

-Si… ¿Y cuándo partiremos? – Preguntó Kurumi tomando un poco de agua. Deseaba con todas sus fuerzas partir ya, no quería tardarse más tiempo en regresar a su casa.

-En cuanto logremos localizar alguna señal de algún fragmento. – Le contestó Zeon mirando de reojo a Tio.

-¿Uh? ¿Y cómo haremos eso? – Preguntó Kurumi confundida. – Creí que la Esfera del Silencio no se podía localizar. -

-La Esfera del Silencio no. – Le contestó Tio hablando por primera vez desde que entraron al comedor. – Pero un fragmento de la Esfera de los Siete Tiempos sí. -

-Oh…Ya veo. – Murmuró Kurumi asintiendo con la cabeza. – ¿Uh? Tio, no has comido nada, ¿por qué? – Preguntó mirando el plato de la pelirroja.

-¿Eh? Oh, no…es solo que estoy llena. – Le respondió Tio con una sonrisa. – Realmente deseas regresar, ¿verdad, Kurumi? -

Kurumi asintió. – ¡Sí! ¡Quiero ver a todos lo antes posible! – Dijo con una sonrisa.


-Hogar Takamine, Mochinoki ~ Segundo Mundo-

-¡Unu, gracias por la comida, Madre-dono! – Dijo Gash regalándole una sonrisa a Hana.

-No es nada, Gash-chan. – Respondió con una sonrisa. – Es bueno volver a verlos, Zeon-chan y tú han crecido mucho. –

-¿"Zeon-chan…"? – Murmuró Zeon con fastidio.

-¿Enserio lo crees, mamá? – Preguntó Kiyomaro mirando a ambos gemelos, que estaban sentados frente a él y Dufaux. – Yo los veo igual de enanos. – Dijo soltando una risa.

-¿Qué dijiste? – Amenazó Zeon levantando su mano rodeada de pequeños rayos azules.

-¡Unu, Zeon no lo hagas! – Exclamó Gash nervioso mientras tomaba el brazo de su hermano para bajarlo.

-¡Deja que lo electrocute, Kuru-! – Guardó silencio al darse cuenta qué estaba a punto de decir, bajo su mirada y se levantó. – Iré al baño… - Murmuró mientras caminaba con la vista baja hacia el baño y se encerraba.

-¿Unu? – Gash se quedó confundido.

-¿Acaso estuvo a punto de llamar a Gash "Kurumi"? – Preguntó Kiyomaro mirando a Dufaux.

-Está acostumbrado a tenerla encima todo el tiempo. – Respondió Dufaux mientras le daba un trago a su té. – Perderla es que su mundo se venga abajo. –

-Ya veo… - Dijo Kiyomaro acomodándose. – Hasta un iceberg como Zeon tiene corazón. –

-¿Unu? ¿Iceberg? – Preguntó Gash con inocencia.

-Sí, un iceberg, lo ves como una cosa pequeña pero debajo es algo sumamente duro y grande. – Explicó Kiyomaro. – Por eso Zeon es uno, tiene un gran poder y un humor horrible escondido detrás de ese medio metro de altura. –

-¿Qué dijiste, maldito gusano? – Dijo Zeon con voz tenebrosa parado detrás de Kiyomaro.

-¡Ku…! - Dio un salto de susto en su asiento mientras la piel se le erizaba. - ¿E-Está detrás de mí, cierto…? –

-Unu. – Gash asintió con la cabeza mientras temblaba al ver la expresión de su hermano.

-¡Te voy a-…! – Estuvo a punto de patearlo, pero al levantar el pie el cristal que había encontrado Gash se cayó de la bolsa de su short. - ¿Ah? – Zeon lo recogió y después exclamó. - ¡Ah! Lo había olvidado, Dufaux. –

-Es un fragmento de la Esfera de los 7 Tiempos. – Dufaux respondió volteando a verlo.

-¿Esfera de los 7 Tiempos? – Preguntó confundido Zeon mientras miraba dicho fragmento.

-Así es. – Dufaux puso una mirada seria, llamando la atención de todos. - Es la Esfera que le brinda el poder para subsistir al Mundo Mamodo, además controla el tiempo y el espacio del mismo. Es también la Esfera que divide el Mundo Mamodo del Mundo humano. Se la conoce como "Siete Tiempos" o "Siete Campanadas" porque tiene siete fases. –

-¿Unu? – Preguntó Gash confuso. – Creí que la Llave del Tiempo era la fuente de poder de nuestro mundo. –

-Espera, si esa Esfera no existe aquí… - Dijo Zeon dirigiendo su mirada a Dufaux. - ¿Eso significa que pertenece al mundo donde está Kurumi? –

Dufaux asintió. – Efectivamente pertenece a ese mundo, suplantando a la Llave del Tiempo. –

-¿Suplantando? – Kiyomaro preguntó mientras miraba a Dufaux. – Creí que la única diferencia era la inexistencia de Kurumi… -

Dufaux negó con la cabeza. – Al parecer hay bastantes diferencias entre ambos mundos. – Una repuesta llegó a él cuando formuló una pregunta, cambiando su expresión a una seria. – Si unen esa Esfera con el Cristal del Tiempo…nuestro mundo desaparecerá. –

-¡¿Qué?! – Exclamó Kiyomaro.

-¿A qué te refieres, Dufaux? – Preguntó Gash mirando al rubio.

Dufaux dirigió su mirada a su Mamodo. – Zeon, ¿sabes llegar al Santuario de la Segunda Mano del Tiempo? -

-¿Llegar? Sí, lo sé. – Respondió confundido.

-Vayan inmediatamente. – Dijo con firmeza. – Ella les aclarará sus dudas. –

-Unu, pero sin Kurumi-chan será un poco más difícil romper el escudo… - Cuestionó Gash. – Además de que los rayos atacarán a Zeon. –

-Vayamos. – Dijo Zeon mirando a todos. – Si ella puede respondernos, entonces iremos. –

-¿Pero cómo romperemos el escudo? – Dudó Gash.

-Usaremos hechizos de nivel alto. – Respondió confiado. – Con mi Zeo Zakeruga será suficiente, solo necesitaré que invoques la garra de Baou para usarla como escudo. –

-¡Unu, de acuerdo! – Dijo mientras se ponía de pie. – Entonces vamos, Zeon. –

Zeon asintió. – Nos vemos. – Se dio la vuelta y caminó junto a Gash hacia la salida.

-Qué les vaya bien. – Dijo Kiyomaro mirándolos. – Tengan cuidado. –

-¡Unu! – Sonrió Gash. – Gracias, Kiyomaro. –

-Zeon. – Dufaux llamó a su Mamodo, el peligris solo volteó a verlo. – Pregunta el funcionamiento de ese fragmento, él es la llave que puede llevarte hacia donde está Kurumi. –

-¡¿Qué?! – Exclamó mientras miraba el fragmento en sus manos. - ¿Esto puede llevarme con Kurumi? -

Dufaux asintió. – Buena suerte, Zeon. –

-Sí, nos vamos. – Zeon sacó su libro al igual que Gash, ambos los guardaban en sus mantos. – Adelante, Gash. – Dijo mientras abría su libro en las últimas páginas.

-Unu. – Gash hizo lo mismo mientras sacaba su varita real.

Ambos tomaron la varita y comenzaron a leer lo que apareció en sus libros. – Yo soy Zeon Bell/Gash Bell, señor de todo rayo, te insto a que aparezcas ante mí, pues yo te hago mi juramento. – Un brilló se emitió de ambos libros al igual que de la esfera de su varita. – Genbu, Byakko, Seiryuu, Suzaku, unan los cuatro puntos cardinales y tomen el Reino de Makoku como unificación, el Castillo Raiku servirá de hospedaje y Huang Long sellará el tratado. Esa es mi petición. –

Los tres brillos se unificaron en uno solo, el cual se disparó al frente y creó un portal de colores a medio metro de distancia.

-Volveremos pronto, y Kurumi-chan vendrá con nosotros. – Dijo Gash mientras cerraba el libro y guardaba la varita en su manto.

-Sí, estoy seguro de eso. – Dijo Kiyomaro sonriendo. – Buen viaje, Gash, Zeon. –

-Adiós. – Zeon los despidió con la mano y después entro en el portal junto a Gash, una vez ambos entraron dicha puerta desapareció...


¡Yahallo! xHimemikoYukix aquí~

Nuevo capítulo de este maravilloso, trágico y sobre todo cómico joint junto a mi amigota Yu-chan (Hasumin-Chan) x3 esperamos que les haya gustado *u* se viene lo emocionante 7w7 espérenlo!

Dudas, comentarios, sugerencias, traumas, opiniones, demandas y demás son bienvenidas en los reviews x3

¡NOS LEEMOS!