¡Hola! ¿cómo están? Aquí estoy con un nuevo capítulo, espero que les guste. Como ya saben estaba guardado desde que publique el segundo.
Disclaimer: El universo y los personajes usados en esta historia son propiedad de su respectivo creador.
Advertencias: Algunos personajes contienen Ooc, AU Mundo mágico post-Hogwarts.
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Capitulo III
La hora que no quería que llegara, llego e inminentemente tuvo que ir con Harry, ese día en particular se había recogido el cabello y se habia puesto un vestido de seda dos piezas color blanco con un perfecto escote faroleado, con el único fin de llevarlo aquella celebración.
Y aunque todos los Weasley, entre otros de sus desusados amigos, la recibieron con calidad efusividad, esta se vio apagaba gracias al semblante su insociable y tosco que mantuvo en todo momento.
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Pero las horas pasaban y la maldita fiesta parecía no que querer acabarse, con disimulo miro desagradada a Ron, quien con premura comía con los dedos la comida frente a él antes de tomar con prisa del vino de elfo, noto que Lavender lo observaba con una sonrisa y una mirada bastante estúpida, Hermione se preguntó, si años atrás ella también se vio igual de hueca y estólida.
Con solo dar un ligero vistazo al pasado, se avergonzaba de la conducta tan patética que había tomado en aquel entonces, era impresionante lo estúpida que había sido por ese ser, incluso había roto sin ninguna contemplación el corazón de Viktor, quien de parecía haberla querido de verdad, por Ron, que cuando supo que estaba embarazada no hizo más insultarla y hacerla sentir más pequeña y sucia que una bacteria.
Estaba segura de que si en ese tiempo, ella le hubiera dicho al búlgaro que lo quería, que esperaba un hijo que no era suyo —aunque no era el caso — este no hubiera reaccionado como Ronald. Él la habría aceptado a pesar de todo y recibido con los brazos abiertos sin importarle nada.
Ese tipo de reflexiones, no hicieron más que enervarla. ¿Qué diferentes hubieran sido las cosas, si ella no hubiera seguido con absurda persistencia un capricho infantil?
Tal vez ella…
¿Pero qué sentido tenia ponerse a imaginar lo que pudo haber sido y no fue?, pensó apretando la mandíbula, ella ya debía saber que el hubiera no existía y que su realidad era esa, su nefasta realidad era esa le gustara o no.
Y manipulada por esa sensación de rabia hacia la longanimidad a la que tenía que vivir resignada día con día, con la que tenía que conformarse por sentirse incapaz poder volver a sentir algo de felicidad, bebió un poco de vino, antes de comenzar a buscar en su cartera un cigarrillo que encendió; con una de la anaranjadas llamas de una de las velas que estaban sobre la mesa, le dio una calada que la lleno de placer, al mismo tiempo le calmaba ligeramente las ansias.
—Hermione de verdad tienes que hacer eso —escucho la castaña provenir de su izquierda, giro la cabeza notando que se trataba de Neville quien supuestamente le amonestaba.
Ella solo pudo mirarlo, antes espirar en el rostro todo el humo que tenía retenido, y a causa de esto Longbottom comenzó toser —Ni porque pasen los años dejas de ser patético —expresó apacible antes de calar de nuevo—oye Hannah…—pronuncio ahora llamando la atención de la esposa de este—sé que eres dueña de ese establecimiento de última categoría, y sabes ayer despedí a mi secretaria, y pensé que probablemente te gustaría ascender desistiendo de administrar ese lugar de mala muerte y trabajar para mí, tal vez asi podrías dejar ser tan insignificante como tu marido...—
—Hermione, puedes por favor apagar eso —pidió Arthur Weasley anteponiéndose a decir antes que Hannah, quien hubo abierto la boca para instar por el insulto proferido hacia ella y a su pareja.
La castaña miro a patriarca pelirrojo sin expresión alguna, y haciendo caso de su petición apago el cigarro al meterlo en la copa de Percy que estaba a su derecha, este la miro con exasperado pasmo por su atrevimiento, pero cuando vio que él iba a reclamar cualquier cosa, ella pregunto:
—¿Y más o menos a qué hora se termina esta charada? — demando saber realmente hastiada de estar en ese lugar
—¿Tan rápido quieres irte? —pregunto Ginny en un tono de voz apesadumbrado
—Sí, me desagrada estar aquí — dijo, aunque el término que quería usar era repugnar en lugar de desagradar — además tengo trabajo que hacer —informo como complemento.
—O más bien quieres quedarte sola en tu casa para ahogarte en tu aburrimiento — lanzó uno de los gemelos, mirándola con diversión.
—¡¿Que dijiste imbécil?!—
Daba la impresión de que a él no parecía afectarle de ninguna manera que ella, con uno solo movimiento suyo dentro de su cargo, podría hacer que toda la patética idea de mercantilismo amplificado, que intentaban formar con hermano en su comercio, podría venirse abajo.
—Fleur fu-fue a buscar el pastel —anuncio aturdido el señor Weasley rápidamente evitando una vez más algún tipo de pelea.
Hermione inhalo y exhalo con molestia, bajo la mesa cruzo las piernas y comenzó a mover su pie de manera incesante, sin querer sus ojos almendrados se posaron en Harry, el ojijade tenía un semblante bastante irresoluto y azorado, era más que obvio que se encontraba en un estado que iba un poco más allá de la vergüenza. Bueno eso era culpa suya, nadie lo mando a él a invitarla, de hecho, ella había declinado ir a esa fiesta y él porfiado se puso a insistir.
—Aquí está el pastel —anunció Fleur poniendo dicho postre sobre la mesa
—¿Estas bien? —pregunto Lavender a la francesa con desconcierto, y ahí fue que todos notaron la palidez que abarcaba el rostro de la mujer.
—No, cgeo que no me siento muy bien —susurro la rubia platinada, para después desvanecerse, convenientemente Charlie estaba cerca de esta y pudo reaccionar a tiempo para sostenerla, antes de que impactara el pavimento.
La castaña miro desde su lugar como todos se ponían de pie, para no perder detalle de como Charlie colocaba a Fleur sobre un mueble. Ella con estoicismo cogió la copa de vino para tomar un sorbo.
—¡Merlín ¿pero que le paso?! —pregunto Lavender
—¡Circe! —exclamo Hermione poniéndose de pie —como hay que ver que para ser idiota no se necesita estudiar— decía de mientras caminaba — sale de forma natural, sale del alma ¿no es asi Lavender? —
Sin embargo, todos parecieron no tomar en cuenta sus comentarios, estaban más concentrado en la francesa. Quien por lo visto no quería querer reaccionar.
Con indiferencia la mujer de ojos almendrados, le echo un vistazo a la rubia de platinados cabellos estando ligeramente cerca. —deberían llevarla a un hospital, esa palidez no parece normal — divulgó con quietud, como si no le afectara el asunto.
—Hermione ¿Qué tu no hiciste un curso para ser sanadora? —le pregunto Ron
A través de sus ojos almendrados, Hermione le regalo una mirada afilada. Él menor de los pelirrojos trago saliva quitando de la vista. Esa pregunta le hizo refrescar la memoria, evocando el motivo por la que había desistido de ser medimaga.
—Tu… de verdad, ¿tú puedes atender mi esposa? —le pidió afligido Bill sosteniendo en sus brazos a su pequeña hija.
—Sí, sí hice un curso hace años, pero no voy atender a Fleur… —indico cruzándose de brazos, pero luego se encogió de hombros diciendo — a menos claro que me des un resarcimiento por eso—
—¿Qué? —
—Un pago, una indemnización o como le digas tú… —
—¿Qué? —volvió a preguntar como creyera imposible, que Hermione le estuviera pidiendo dinero a cambio de algo magnánimo como lo era socorrer a su esposa que estaba desmayada.
—¿Eres retrasado o qué? Mira yo ya no soy sanadora, y tú me estas solicitando un servicio particular y ningún servicio es ofrecido gratuitamente —
—Eso tan bajo, tan mezquino. —le dijo William mirándola de arriba abajo.
La castaña solo se encogió de hombros —Hmp no me importa... de todas formas, el afectado eres tú o más bien tu mujer. —dijo viendo a la susodicha
Pero pese a la hostil reacción del pelirrojo, al final termino accediendo.
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—Entonces, no es preciso decirle que se retiren ¿verdad? —les dijo rigorosamente a todos, cuando la rubia platinada estuvo acostada en cama dentro de una habitación
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—Estas embarazada — informo con voz neutral la castaña a Fleur guardando su varita, luego de haber examinado a la muchacha a quien hubo reanimado, después de quedarse a solas con esta.
—¿Qué…? —murmuro con conmoción —y-yo, yo no puedo estag embagazada, no puedo —decía más para sí misma, Hermione solo podía mirar y escuchar —pog favog dime que es mentira —
Ella puso una expresión irritada—¿Acaso tengo cara de ser un bufón que andan haciendo bromas?, no tengo ningún motivo para decir mentiras. Tienes cinco semanas exactamente —
Pero la mujer comenzó a negar con la cabeza y hablar más para sí misma que para ella en francés, idioma que por coincidencia o suerte Hermione también sabia —Yo no puedo estar embarazada, no me puede pasar de otra vez, no puede, no puede —delgadas líneas de agua comenzaron a deslizarse por sus mejillas —yo no necesito de tu ayuda —le dijo sosteniéndola de las manos
—¿Mi ayuda para qué? —pregunto soltándose como si el contacto le quemara
—Paga deshacerme de este pgoblema, tu eges medimaga ¿no? —
¡Problema!, Fleur llamaba al hijo que estaba esperando "problema" y no solo eso. No necesitaba tener una gran agudeza para saber que lo que estaba a punto de sugerirle.
—¿De que me estás hablando Fleur?—le pregunto en francés con disimulada retórica, quería escuchar de sus labios la sevicia que quería llevar a cabo.
—Yo… —hablo en el mismo idioma —cuando quede embarazada de Victourei fue horrible; tenia manchas en la cara, estrías, estaba gorda como un elefante, mis manos y mis pies enormes, no quiero volver a pasar por lo mismo. No quiero tener que usar hechizos y amuletos para atenuar eso—dijo esto último negado con la cabeza mientras de sus ojos seguían brotando lagrimas—,me niego de manera rotunda a volver a ser alguien repugnante, me costó mucho volver a recuperarme —
Con marcada impavidez en sus rasgos ella dijo—¿Y cuál es la parte de toda esa inútil paráfrasis que me concierne a mí? —
—Tu eres sabes de medicina mágica, podrías ayudarme a deshacerme de este problema, sabes a que me refiero —expuso limpiándose los rastros de lagrimas
La vida era tan injusta.
Fleur quería quitar de en medio a su hijo, cortarle el hilo de la vida, sacrificarlo solo para que pudiera seguir siendo glamurosa y perfecta. Mientras que ella…
Se sentía realmente asqueada de la mujer con la compartía ese intento de arreglo con fines carniceros
—Hablas de un aborto —
La rubia platinada apretó los labios asintiendo.
Y aunque ella seguía sosteniendo esa estática impavidez en su fisionomía, por dentro estaba igual que un volcán en erupción, la carcomían las ganas de lanzarle una maldición. O desollarla con sus propias uñas.
—Lo que me estas pidiéndome, viola el código étnico de un sanador, que ya no soy por cierto, aparte de que es ilícito.—explico mordiendo cada palabra y, luego soltó un diminuta risita seca—prácticamente me estas pidiendo que sea cómplice directo de un crimen, y lo peor es que me lo pides a mí. Olvídalo Fleur pero a diferencia de ti, yo no puedo rebajarme a ese nivel tan burdo, consigue a otro medio para realizar esa patibularia trastada. Pero ten en cuenta el cargo que ocupo y la obligación que eso conlleva cuando te conviertas en una despreciable delincuente—
Todo eso no era algo que ni siquiera le incumbía, no obstante, sentía como si a la vez le involucrara completamente. Y esa era la razón por la que le había resaltado la última frase, si algo pasaba disfrutaría en demasía cumplir su deber.
En el mundo mágico interrumpir el embarazo era ilegal, ella misma se había encargado de que asi fuera.
Miro a francesa con gesto de inflexible advertencia, antes de mover los pies para salir de la habitación y asi de una vez irse de ese satino lugar. Pero después de dar varios pasos, la francesa le llamo
—Hegmione, pog favor no le digas nada a Bill—le pidió volviendo al ingles
—Quisiera decir "lo siento Fleur" pero la verdad es que no lo siento en lo más mínimo—
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Cuando bajaba por las escaleras se encontró con la señora Molly, quien pregunto con preocupación por su nuera
—Hermione, ¿Cómo esta Fleur? ¿Qué es lo que tiene?—
Ella deliberadamente la ignoro, mientras terminaba de bajar por la escalinata, y ya cuando estuvo en la sala con todos con expectativa esperaban porque comunicara lo que ocasionó el desmayo de la mujer.
Ella hizo amago de una falsa sonrisa y con sarcasmo dijo—William felicitaciones, tu esposa está embarazada. Aunque yo que tu no me emocionaría— opinó cuando vio un inicio de sonrisa en los labios del pelirrojo —en tu lugar me preocuparía, tal vez quiera interrumpir el embarazo, solo para deshacerse del problema que va volverla alguien repugnante, y antes de que piensen cualquier cosa estoy citando textualmente las palabras de Fleur —
Como si de un relámpago se tratara, el pelirrojo mayor corrió por las escaleras hasta llegar hasta la habitación donde estaba su esposa.
Momentos más tarde de estos se pudieron escuchar gritos que seguramente daban inicio a una discusión acalorada.
La castaña no oculto la satisfacción que eso le produjo. —Unas que pueden y no quieren —dijo mirando hacia arriba, señalando que hablaba de la francesa —, y otras que quieren y no pueden —hablo esta vez mirando a Hannah
Para nadie era un secreto que el matrimonio Longbottom intentaban en vano tener un hijo desde años atrás.
—Y dime Hannah ¿qué se siente saberse ser una mujer seca y estéril, que nunca podrá producir vida? —soltó ella de manera casual esas palabras tan hirientes.
—Her..mione creo que ya es hora de irse, yo te acompaño hasta tu casa —le dijo Harry encarecidamente incómodo.
—Espérate Harry, quiero que ella me responda primero—exigió mirando a la antedicha
Esta afectada con sus injuriosas y provocativas palabras, le sostuvo la mirada antes de pronunciar con la cara comprimida —Estoy segura que mejor a ser igual a una mujer inicua como tú, mejor dime cómo se siente tener toda esa ponzoña por dentro, que seguramente fue la causante de que tu vástago viniera al mundo muerto—
Como un pequeño papel que el fuego consume, asi mismo vivió el sentimiento había impulsado a Hannah vomitar todo eso.
Porque justo cuando termino de expulsar todas esas palabras, se tapó con fuerzas la boca, como si lo que hubiera dicho fuera alguna obscenidad imperdonable. Algo que no estaba muy lejos de la realidad.
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Durante un prolongado segundo la sala se sumió en un silencio sepulcral, nadie dijo nada, nadie respiro, nadie movió ningún musculo de su cuerpo. Conscientes de que aquella mujer en teoría había firmado su sentencia de muerte.
—¡Repite de nuevo eso maldita infeliz! —
Totalmente encendida, y con un gesto de implacable cólera y efervescencia Hermione le grito.
Era impresionante el grado de insolencia de esa impertinente, había tenido la osadía de ofenderla y no solo eso; sino también se atrevió a meterse con ese tema que ella consideraba sagrado, se atrevió a tomarse la libertad de vilipendiarlo.
Sentía como si le hubiera escupido en la cara.
—¡Repítelo!—grito y estimulada por la rabia, saco su varita que comenzó a soltar chispas demostrando que ella no estaba jugando.
Neville se puso frente a su esposa, que ya no las tenía todas consigo, protegiéndola cuando ella movió los pies al frente—¡Quítate que esto no es contigo! —
—Si es conmigo también—rebuto el con voz firme
Ella solo lo miro quemándolo a través de las hendijas de sus ojos antes de lanzar un hechizo, que lo mando al otro lado de la habitación.
—¡Neville! —fue el grito de todos, quienes preocupados por Longbottom descuidaron a Hannah quien quedó a merced de ella.
Con un nudo atravesándole la garganta, la mujer de cortos cabellos rubios sostenía la varita con ímpetu
—Expeliarmus—soltó desarmándola, para luego tomarla de los atrigados cabellos, clavando de forma dolorosa la punta de su varita en su cuello—Ahora quiero que me repitas letra por letra toda esa porquería que me dijiste—pronuncio entre dientes mirando el pánico que empapaba los ojos de aquella joven, de los cuales comenzaron a manar lágrimas.
—P-perdoname po-por deci..decirte eso —comenzó hablar despavorida, sin una gota de sangre en el cuerpo
—¡Hermione déjala! —se metió Harry parándose a su lado —mira ella te está pidiendo perdón, no quiso decirlo. ¿verdad que no quisiste decirlo Hannah? —le pregunto a esta
—N-no, no yo no quise de-decirlo, per..perdón, perdón — balbuceaba sollozando alterada por miedo a que ella le hiciera algo, cuando le apretó el agarre que aún mantenía.
Pero a Hermione no le interesaba ninguna disculpa, su mente solo podía comprender la idea de hacer que la mujer frente a ella, pagara por las palabras que resonaban como eco en su cabeza, las personas que cometían injurio eran castigadas y lo que Hannah Longbottom había cometido iba más allá de eso, unas insulsas y asustadas disculpas no iban ni a borrar ni a remediar lo dicho.
—Debería dejarte esa lengua tan insolente que tienes pegada al paladar de por vida o mejor aún cortártela, para ver si asi dejas de ser tan impertinente… —dijo con fiereza, viendo como a esta la constreñía el espanto
—No le hagas daño Hermione, guarda esa varita—decía perturbado el joven de jades ojos, intentando ser la voz del sentido común, mientras que los demás todavía atónitos, solo actuaban como espectadores.
La castaña pudo escuchar a lo lejos la voz de Harry, y aunque ella solo podía ver rojo, pensó en las consecuencias que acaecerían si ella hacia lo que pensaba hacer.
Aun con las aletas de su nariz abriéndose y encogiéndose, guardo con cuidado la varita en el bolsillo de la falda de su vestido.
Y todos parecieron aliviados con esa acción.
La rubia aun trémula pensando que ese momento incierto estaba terminando se aventuró a decir: —Tu…y yo n-no somos ta-tan diferentes… —
Sin embargo, el hecho de que ella guardara su varita no significaba que todo estaba terminado, por luego de luego de la rubia finalizó de hablar la castaña le dio un golpe sólido y certero en la nariz que la mando al piso, escucho el grito exaltado de todo, pero no le importo —Como un coprófago vas tragarte toda esa porquería que me dijiste—exclamo asestándole varios goles y luego apretándole con fuerzas las mejillas con el dedo índice y pulgar, luego de encaramarse encima —mírame a los ojos maldita estúpida, y escucha bien lo que te voy a decir: NUNCA vuelvas a osar compararte conmigo, una inútil como tú nunca podrá llegarme ni al pavimento que pisan mi zapatos. —y luego enterrándole inconscientemente las uñas en sus pómulos por los que rodaban gruesas lágrimas se escapó: —y te tengo noticias al menos yo si pude sentir dentro de mí una vida crecer, pude sentir a mi hijo, algo que tu ja… —
Sintió unos fuertes brazos que la jalaban impidiendo que siguiera con su torturante faena, no se fijó en quien lo hacía, sus ojos estaban puestos en Hannah a quien la señora Molly ayudaba a ponerse de pie.
—¡Te guste o no Hannah, tu vientre esta marchito y nunca va a poder producir vida! —le gritaba siendo apresada por unos fuertes brazos llenos de quemaduras cicatrizadas, para evitar cualquier tipo de ataque —y sabes que es lo que me parece más divertido; que asi como existes crédulas como tú. —"y como yo" quiso añadir, pero se mordió la lengua antes de si quiera pronunciarlas —que añorar que se cumplan sus sueños de tener a su hijo, también hay malditas que como Fleur los llaman problemas de los cuales quieres deshacerse —expreso sin notar que ahora era a ella a quien le resbalaban lagrimas por las mejillas
Sintiendo que le ardía la piel por el contacto de los brazos, de quien supuso era Charlie, le clavo el tacón en el zapato y aprovechando en el momento en el que la soltó, se volvió de espaldas a este.
—¡Infeliz desgraciado! —exclamo dándole una eficaz bofetada que le dejo los dedos marcados en la cara —¡que sea la última vez que me pones una mano encima! —
Rabiosa camino hasta la mesa y tomo su bolsa antes de desaparecer.
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Todos en sala dieron la impresión, de haber acordado un silencio unánime que duro varios minutos hasta que Lavender dijo con la vista perdida.
—Iba decir "y como yo" —
—¿Quién? —pregunto Percy
—Hermione — indicó volviéndose a este — cuando dijo; "asi como existen crédulas como tú", también iba a decir "y como yo" —
—¿Enserio…? —inquirió el azabache de ojos jades.
Aunque a todos, la rubia no terminaba de agradarles por aun mantener fuertes rasgos de su vieja personalidad. Nadie dudada de ese "don" de la adivinación que poseía.
Ella solo asintió con la cabeza y entonces dijo: —Pobrecita, me da tanta lastima. Amaba sin límites a su hijo, y que le pasara lo que le paso, ciertamente fue un golpe muy grotesco para ella—
—¡¿Lastima Lavender?! —expreso preguntando retóricamente Ronald en medio de un grito—¿desde cuando sientes empatía por Hermione?, si ves lo que hizo: arruino mi fiesta, causo una pelea entre Fleur y mi hermano, aturdió a Neville y mira lo que le hizo a Hannah—señalo la mujer a quien Ginny le limpiaba los arañazos de la cara y la nariz de la que brotaba sangre. —está loca no sé por qué la invitaste Harry—
—Lo hice porque creí que ella necesitaba saber que todavía tiene amigos, aunque piense lo contrario. —dijo en defensa—Hermione no es más que una pobre mujer que todavía sufre por…—
—Todo el mundo pasa por perdidas dolorosas, pero ella es la única que se queda estancada—afirmo el pelirrojo interrumpiéndolo.
—Se supone que como amigos deberíamos ayudarla a salir de ese pantano Ron —dijo ya exaltándose el azabache
—¿Cómo ayudarla?, no se deja —exclamo Ronald—. Entiende algo Harry; a Hermione ya no se le puede ayudar, se ha convertido en alguien dañino que todo lo que se le acerca lo hace añicos —
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Notas finales:
¡Wow! aguardaban algo como esto, yo creo que sí. Si han leído la novela "Doña Barbara"entenderán que en ese aspecto Hermione esta inspirada en este personaje.
Espero que les haya gustado este capítulo.
Gracias por sus comentarios, me gusta saber que la historia les va gustando
Hasta la próxima, un besito a todos :3
